viernes, 22 de marzo de 2019

Ultras guays

La nova ultradreta holandesa agafa el control del Senat

Un nou par­tit ultra­dretà, fun­dat fa dos anys i mig, ha acon­se­guit pren­dre el con­trol del Senat d’Holanda a la coa­lició de govern del libe­ral Mark Rutte. Les elec­ci­ons als dotze con­sells pro­vin­ci­als holan­de­ses van donar una victòria mor­tal a l’ano­me­nat Fòrum per la Democràcia (FvD), lide­rat per Thi­erry Bau­det, de 36 anys i sense pla­ta­forma a escala naci­o­nal. Un líder que cuida la seva imatge d’home modern, cul­ti­vat o fins i tot exqui­sit, que veu la immi­gració com una amenaça a la civi­lit­zació supe­rior, la que ell creu repre­sen­tat.
El FvD tindrà pre­vi­si­ble­ment el mateix nom­bre d’escons al Senat que el libe­ral Par­tit de la Democràcia i la Lli­ber­tat (VVD) de Rutte. Entre els qua­tre par­tits de la coa­lició de govern –els libe­rals del pri­mer minis­tre i tres par­tits més cen­tris­tes– no tin­dran la majo­ria en aquesta cam­bra, on han de ser rati­fi­ca­des les lleis i els pro­jec­tes gover­na­men­tals.
Ha estat un cop per a Rutte, en el poder des del 2010 i afe­blit des de les dar­re­res gene­rals, el 2017. Ales­ho­res, el seu gran ene­mic va ser el Par­tit de la Lli­ber­tat (PVV) de Geert Wil­ders, que aspi­rava fins i tot a que­dar com a pri­mera força. Rutte va acon­se­guir man­te­nir la seva posició de lide­ratge i, després d’una dura nego­ci­ació, va lli­gar una coa­lició cen­trista sense incloure-hi l’islamòfob Wil­ders.
Dos anys després, la ultra­dreta clàssica del PVV ha per­dut pes al Senat, però la sor­presa l’ha donada aquest nou par­tit de la dreta radi­cal, teòrica­ment menys dura que el par­tit de Wil­ders, però igual­ment cen­trada en el dis­curs anti­fe­mi­nista, islamòfob i xenòfob.
Males pers­pec­ti­ves per a Rutte, si més no fins a les pròximes gene­rals holan­de­ses. I males pers­pec­ti­ves també per als par­tits esta­blerts de cara a les euro­pees, on les ultra­dre­tes con­ti­nen­tals volen donar el següent ensurt als bipar­ti­dis­mes tra­di­ci­o­nals.
En el cas holandès, els ana­lis­tes coin­ci­dien ahir a expli­car l’empenta d’aquesta nova ultra­dreta en l’impacte dei­xat per l’atac de dilluns pas­sat a Utrecht, on un ciu­tadà d’ori­gen turc va matar tres per­so­nes i en va dei­xar tres més de feri­des, a trets, dins un tram­via. Pri­mer es va par­lar d’un atac ter­ro­rista, després de crim fami­liar i, final­ment, ahir es va tor­nar a la tesi de l’atemp­tat, encara per acla­rir. Sem­bla ser que l’alarma per ter­ro­risme va donar ales a la ultra­dreta, en un país que en el pas­sat va ser model de con­vivència multiètnica.
Fins a les elec­ci­ons al Par­la­ment Euro­peu de finals de maig hi ha dues elec­ci­ons més on la ultra­dreta espera victòries morals o reals. Les de l’Estat espa­nyol, el pròxim 28 d’abril, on Vox aspira al màxim pro­ta­go­nisme i fins i tot a col·locar-se en el poder, en com­pli­ci­tat amb el PP i Cs. Només quinze dies abans s’hau­ran cele­brat les gene­rals a Finlàndia, on la ultra­dreta ja té un peu al poder, amb Futur Blau –una escissió dels més radi­cals Veri­ta­bles Fin­lan­de­sos– con a soci de coa­lició.

domingo, 17 de marzo de 2019

Qué fue de Daniel H.

El juicio a un refugiado resitúa a Chemnitz como polvorín del neonazismo

Gemma Casadevall

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Berlín, 17 mar (EFE).- La apertura este lunes de un juicio contra un refugiado sirio, acusado de la muerte de un cubano-alemán, colocará de nuevo a la ciudad de Chemnitz en el objetivo mediático como exponente de polvorín neonazi del este profundo de Alemania. 
Alaa S. un sirio de 23 años llegado a Alemania con la crisis migratoria de 2015, deberá responder por la muerte a cuchilladas de Daniel H., de 35 años e hijo de una cubana y de un alemán, ocurrida entre las 03.15 y las 04.00 de la madrugada del pasado 26 de agosto. 
No está aclarada la autoría del crimen, presuntamente generado por una pelea entre cuatro hombres -la víctima y un amigo suyo, un germano-ruso que resultó gravemente herido, además del acusado y al menos otro refugiado, Farah A., un iraquí de 22 años huido desde entonces. 
En el cuchillo no hay huellas de ADN del acusado, sino de la víctima mortal, del herido y de una tercera persona, según el semanario "Focus"; tampoco hay testimonios sólidos de lo ocurrido, prosigue ese medio, mientras que el procesado se declara inocente. 
El crimen hubiera quedado en un suceso trágico con implicación de dos refugiados de no haber sido porque horas después de esa muerte se difundieron por las redes sociales mensajes llamando a "limpiar las calles de extranjeros". 
Chemnitz, con 246.353 habitantes, es un bastión del neonazismo en Sajonia, un "Land" donde la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) fue la fuerza más votada en las elecciones generales de 2017, con un 27 %. 
Ese mismo domingo 26 de agosto se materializaron las primeras escenas de acoso, intimidaciones y golpes en las calles a inmigrantes, perseguidos por grupos de ultraderechistas. 
En los días siguientes se registraron movilizaciones de miles de seguidores y líderes locales de AfD, desfilando en convocatorias de la islamófoba Pegida y otros grupos neonazis. 
La estatua de Karl Marx -símbolo de Chemnitz, que en tiempos de la Alemania comunista se llamó Karl-Marx Stadt- se convirtió en epicentro de las movilizaciones de la derecha radical, así como de contramanifestaciones de signo cívico e izquierdista. 
Se sucedieron grandes despliegues policiales y muchas llamadas a la calma, incluido un concierto contra el racismo con lema "Wir sind mehr" -"Nosotros somos más"-, capitaneado por la banda punk "Die Toten Hosen", que aglutinó a 65.000 personas. 
Del estallido de rabia neonazi se pasó al escándalo político protagonizado por el jefe de los servicios secretos de Interior, Hans Georg Maassen, quien cuestionó que se hubieran producido tales "cacerías" de extranjeros. 
La coalición entre conservadores y socialdemócratas de Angela Merkel vivió semanas de tensiones hasta que se relevó a Maassen, pese al intento por mantenerlo en su puesto del ministro del Interior, Horst Seehofer, de la Unión Socialcristiana bávara (CSU). 
Chemnitz no solo no ha recuperado la normalidad en los siete meses transcurridos, sino que se han sucedido las noticias relacionadas con el espectro ultraderechista. 
En octubre se desmanteló una célula terrorista integrada por siete neonazis de la ciudad. Esta semana pasada, la Fiscalía informó de un centenar de correos electrónicos amenazantes contra políticos y otras figuras comprometidas contra el racismo en Chemnitz. 
El juicio contra el refugiado sirio se celebrará, por razones de seguridad, en la Audiencia Territorial de Dresde, la capital de Sajonia, aunque su desarrollo compete a la jurisdicción de Chemnitz. 
A las medidas especiales desplegadas en Dresde, cuna del movimiento "Pegida", se sumarán las previstas para Chemnitz, donde este lunes se espera una marcha neonazi en honor a Thomas Haller, un cabecilla local muerto recientemente de cáncer. 
Haller, líder del grupo "HooNaRa" -"Hooligans-Nazis-Racistas"- fue homenajeado la semana pasada en el estadio local, en cuya pantalla se proyectó un retrato suyo, mientras se desplegaba una pancarta en letras góticas y se lanzaban bengalas en su honor. 
Las autoridades de Chemnitz han preparado un fuerte dispositivo de seguridad para el desfile fúnebre del lunes, que coincidirá con la apertura del juicio en la capital sajona, Dresde. EFE gc/jcb

jueves, 14 de marzo de 2019

La enésima


Bildergebnis für merkel 2019

Merkel, un año entre la cuenta atrás y el complejo relevo

Gemma Casadevall

Berlín, 14 mar (EFE).- La gran coalición alemana -la "Groko"- cumplió este jueves un año, marcada por la pregunta de hasta cuándo permanecerá al frente de la potencia europea la canciller Angela Merkel, determinada a culminar una retirada ordenada del poder. 
El 14 de marzo de 2018, tras seis meses de férrea negociación en busca de una mayoría, Merkel abrió su cuarto mandato con los votos de bloque conservador y del Partido Socialdemócrata (SPD), resignado a reeditar una alianza de gobierno que inicialmente no deseó. 
Los comicios generales de 2017 habían dejado a conservadores y socialdemócratas bajo mínimos históricos y erigido en tercera fuerza a la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), descartada como aliado por el resto del espectro parlamentario. 
Merkel logró la reelección con una mayoría sólida, aunque se le escaparon 35 votos de la bancada gubernamental, reveladoras de las heridas dejadas por un pacto de coalición que incluyó algunos "regalos" al SPD -como la cartera de Finanzas-. 
"No es para ir de fiesta. Pero sí hay motivos para celebrar", afirmó la líder del SPD, Andrea Nahles, al hacer balance del primer año de la gran coalición, pese a la desoladora situación de su partido, que no logra detener su caída en intención de voto. 
"La pregunta ¿hasta cuándo? acompaña a Angela Merkel como una mosca molesta", escribe este jueves el columnista Nico Fried en "Süddeutsche Zeitung", diario de referencia de la prensa seria, dos días después de que el tabloide "Bild" planteara esa cuestión. 
La actual gran coalición es la tercera que lidera Merkel -gobernó bajo esta fórmula de 2005 a 2009 y de 2013 a 2017-, lo que acentúa la percepción de que se ha abusado de una alianza a la que solo debería recurrirse cuando no queda otro remedio. 
Merkel, con 64 años y más de 13 en el cargo, empezó a organizar un relevo ordenado el pasado octubre tras nuevas y dolorosas caídas de electorado en comicios regionales, al anunciar con no buscaría la reelección como líder conservadora ni como canciller. 
Lo primero se materializó el pasado diciembre en el congreso de la Unión Cristianodemócrata (CDU), el partido que presidía desde 2000, que eligió para su sucesión a Annegrett Kramp-Karrenbauer, apodada AKK y teóricamente leal a la línea de Merkel. 
Para lo segundo, la fecha límite es 2021, fin regular de la legislatura, aunque desde el ala más conservadora de la CDU -la llamada "Werteunion"- se alzaron ya las voces pidiendo un relevo "a ser posible, pronto", a favor de AKK en la Cancillería. 
La cuestión no es tan sencilla, puesto que con AKK defiende posturas más conservadoras que Merkel, a la que a menudo se ha reprochado haber "socialdemocratizado" a la CDU. 
El partido ha dado con AKK un giro derechista que ha contribuido a calmar las aguas con su hermanada Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), pero que harían difícil otra alianza con el SPD o pasar a una coalición con los Verdes, formación emergente en el panorama alemán. 
La impaciencia se hace palpable asimismo en el ámbito económico, como mostraba el balance difundido también estos días por Federación de la Industria Alemana (BDI), cuyo presidente, Dieter Kempf, hablaba de una "insatisfacción masiva" en el ámbito empresarial por el trabajo de la gran coalición. 
La economía alemana ha perdido fuelle -el producto interior bruto (PIB) creció en 2018 un 1,4 %, tras el 2,2 % del año anterior- y tras la solidez del mercado laboral -con un 5,3 % de media nacional, en enero- se esconde una fuerte precarización del trabajo. 
Los alemanes se han "cansado" de la "Groko", aseveraba este jueves "Bild", de acuerdo con un sondeo según el cual un 61,6 % de los alemanes están insatisfechos con el actual gobierno. 
La encuesta de este tabloide -cada vez más decantado hacia el populismo de derechas- contrasta con la difundida unos días atrás por el instituto demoscópico Forsa, según la cual un 67% de los alemanes quieren que Merkel agote la actual legislatura. 
La expresión "Merkel-Dämmerung" -"ocaso de Merkel"- es término acuñado en los medios alemanes desde hace ya bastante tiempo, aunque la propia canciller se encargó de desarmarlo puntualmente con su imbatibilidad en las urnas. 
Iniciada ya su retirada gradual, Merkel dejó claro que sigue muy en activa en la última Conferencia de Seguridad de Múnich, en febrero, donde dio una lección magistral de multilateralismo en el que fue, según opinión coincidente entre los medios del país, el mejor discurso de su vida. EFE gc/jam/fpa

jueves, 7 de marzo de 2019

De cuando no existía el #metoo


Alemania descubre el Picasso tardío a través de la colección de Jacqueline

Gemma Casadevall

Potsdam (Alemania), 7 de mar (EFE).- El Museo Barberini de Potsdam (Alemania) abre este viernes una exposición volcada en la fase tardía de Picasso, procedente de la colección de Jacqueline, su última esposa, y que incluye obra hasta ahora poco conocida del genio, además de once inéditos. 
"Puede que ustedes piensen que ya conocen estas obras. Pero seguramente no las vieron juntas ni en original, sino en catálogos o fotografías", afirmó Ortrud Westheider, directora de ese museo, inaugurado en 2017 en el corazón de Potsdam, ciudad vecina a Berlín. 
La muestra del Barberini está integrada por 136 obras, muchas de las cuales nunca se expusieron en Alemania -pese a que en el país hay dos museos dedicados a Picasso, uno en Münster y otro en Berlín, el Berggruen-. 
"En Alemania no se conoce suficientemente esa etapa final de la producción del artista. Ni en Alemania ni en buena parte de Europa", comentó por su parte el comisario de la muestra, Bernardo Laniado-Romero, quien dirigió los museos Picasso de Barcelona y de Málaga. 
La exposición abarca las dos últimas décadas de producción del genio, quien trabajó hasta prácticamente su muerte, en 1973, combinadas con fotografías del pintor, en su taller o en su casa del sur de Francia -la villa La Californie-, solo o con su esposa. 
Incluye pinturas, dibujos, esculturas y cerámicas, procedentes de la colección de Jacqueline, la mayorías de las cuales han sido cedidas por la hija de esta, Catherine Hutin. 
Hay once obras nunca expuestas anteriormente. "Aunque parezca imposible en un genio tan universal, con una obra que se ha expuesto en todas parte del mundo, sigue habiendo Picassos inéditos", comentó Laniado-Romero, mientras recorría el Barberini para la presentación ante los medios, previa a la inauguración del viernes. 
La obra inédita son dos cuadros, siete dibujos y dos esculturas, entre ellas un retrato de Jacqueline de 1954; se exhiben asimismo otras 50 obras solo ocasionalmente expuestas anteriormente, explicó la directora del museo. 
La protagonista casi omnipresente de la exposición es Jacqueline, quien conoció a Picasso en 1953, se convirtió en su esposa en 1961, y compartió con él su vida hasta la muerte del artista, en 1973. 
Los retratos de la musa, modelo y mujer del artista ocupan un el primero de los espacios de la muestra, en la que aparece sentada en su mecedora favorita o en otras situaciones domésticas. 
Mucho menos presente es Catherine Hutin, de quien se expone un retrato siendo una niña y otro ya en la adolescencia, que tiene previsto asistir a la inauguración, este viernes. 
"Catherine solía pasar las vacaciones en la villa La Californie, junto con algunos de los hijos del pintor", explicó Laniado-Romero, preguntado por la relación entre el genio y la hija de su mujer. 
Se trata de una exposición de obra tardía, que permite sin embargo asistir a sucesivos "retornos" de Picasso a fases pictóricas anteriores, lo que el comisario califica de una suerte de "metamorfosis artística permanente". 
El Barberini abrió sus puertas hace dos años y se ha consolidado en este corto plazo de tiempo como una de las salas de programación más ambiciosa de Potsdam, capital del "Land" de Brandeburgo y con el conjunto monumental del palacio de Sanssouci como principal foco de atención turística. 
La inauguración, a la que asistió la canciller Angela Merkel, fue posible por iniciativa del empresario y mecenas alemán Hasso Plattner, tras la reconstrucción de lo que fue un palacio barroco erigido por el emperador Federico II entre 1771 y 1772, destruido por los bombardeos de la II Guerra Mundial. 
Su exposición permanente está integrada básicamente por la colección del mecenas, que va del arte antiguo a los clásicos contemporáneos e incluso obras de Monet, Renoir, Sisley, Gerhard Richter y Andy Warhol. 
La exposición del genio malagueño, que lleva por título "Picasso. Obra tardía. De la colección de Jacqueline Picasso", estará abierta al público hasta mediados de junio. EFE 
gc/agf 

lunes, 4 de marzo de 2019

El i-voting más opaco



Els conservadors vencen a Estònia i la ultradreta guanya terreny al Bàltic