martes, 29 de septiembre de 2020

Matemática pura

Merkel pide contención para evitar el pico de los 19.200 contagios

Gemma Casadevall 



Berlín, 29 sep (EFE).- La canciller alemana, Angela Merkel, apuesta por medidas regionales ante una pandemia que, advirtió, ha adoptado una dinámica que podría lanzar al país a un pico de 19.200 contagios diarios, más del triple de lo registrado en los momentos más álgidos.
Vacaciones en Alemania -o en Italia, socio europeo que ha frenado las infecciones con un comportamiento "muy precavido"-; limitación de aforo en fiestas privadas o lugares públicos en regiones de especial incidencia, y multas a quienes burlen el rastreo de contagios: éstas son algunas claves de actuación, según Merkel, ante el repunte.
De mantenerse la actual progresión de infecciones, Alemania podría verse en tres meses con 19.200 contagios diarios, advirtió. La canciller repitió así, ante las cámaras y al término de su conferencia con los líderes regionales, la alarmante cifra que el lunes había pronunciado en una reunión interna de su partido, la Unión Cristianodemócrata (CDU) y que los medios filtraron.
El objetivo es evitar una paralización de la vida económica y escolar nacional como la vivida entre marzo y abril. Para ello hay que adoptar medidas ahí donde se produzcan repuntes de contagios.
La escala para medirlos son los 35 contagios acumulados en una semana por 100.000 habitantes. Ahí donde se produzca esa situación, se limitará del aforo para fiestas a 50 asistentes, sea en locales públicos o alquilados. Para los encuentros de carácter privado, el máximo recomendado es de 25 asistentes.
La canciller y los líderes regionales acordaron, asimismo, la imposición de multas de al menos 50 euros a quienes den datos falsos sobre su identidad en bares o restaurantes. Uno de los instrumentos para seguir las cadenas de contagios son las listas de clientes que pasaron por cada local, donde constan al menos nombre, apellido y teléfono. La tendencia a falsearlos impide el correcto rastreo de contactos.
A las normas básicas ya conocidas -uso de mascarillas ahí donde no se puede guardar la distancia mínima de 1,5 metros, así como el lavado de manos-, añade ahora Merkel la necesidad de ventilar todo espacio cerrado. "A alguno le parecerá una broma, pero ventilar adecuadamente puede ser una de las medidas más económicas y eficientes en invierno", afirmó Merkel.

EL ESTE, REACIO A LAS RESTRICCIONES

La reunión entre la canciller y los líderes de los "Länder" -a los que compete implementar las medidas consensuadas- se produce en plena alerta por el aumento de los contagios, aunque este incremento no sea igual en todo el país.
En las últimas 24 horas se verificaron 2.089 nuevos casos de COVID-19. La media de los últimos siete días se sitúa sobre las 1.800 infecciones, después de que el pasado sábado se llegara a 2.507 infecciones, la cifra más alta desde el 18 de abril.
El total acumulado en el país de peso demográfico de la Union Europea (UE), con más de 83 millones de habitantes, es de 287.421 infectados, de los cuales 254.200 son pacientes recuperados. La cifra de muertos con o por el Sars-CoV2 es de 9.471.
Merkel ha tratado de reforzar las medidas existentes, pero algunas regiones del este del país, con baja incidencia de nuevos contagios- lo consideran innecesario a escala nacional.

VACACIONES DE OTOÑO EN CASA

La canciller, por lo demás, repitió lo que fue su recomendación general el pasado verano a sus compatriotas: pasar las vacaciones en casa, lo que para muchos alemanes es algo más que anómalo.
"Hay que seguir siendo muy precavidos y evitar pasar las vacaciones en las regiones de riesgo", indicó, en relación a una categoría en la que ahora mismo entran prácticamente todos los países vecinos y otros socios europeos, incluida España.
Merkel hizo esta advertencia, ante la perspectiva de que a partir del 30 de septiembre las autoridades alemanas sustituyan la recomendación general de no viajar a estos lugares por advertencias específicas por países o regiones.
Alemania, que en marzo había emitido una recomendación global contra todo viaje al extranjero, abrió el sector turístico dentro de la UE y el espacio Schengen en julio.
Pero con la entrada en agosto y el regreso de las vacaciones de sus ciudadanos se produjeron los primeros repuntes de contagios, mientras se extendía la lista de zonas de riesgo dentro de Europa.
Ahora mismo, Alemania tiene incluidas en la lista de zonas de riesgo a regiones de prácticamente todos sus países vecinos -Francia, Austria, Bélgica, Holanda, República Checa y Dinamarca, además de la extracomunitaria Suiza-, así como a España, parte de Croacia, Eslovenia, Bulgaria y Rumanía. EFE

jueves, 24 de septiembre de 2020

Aleksei en el bosque

 Navalni rep l’alta després del misteriós enverinament

Asse­gut en un banc del que podria ser qual­se­vol parc o bosc ber­linès, prim, sol i amb la mirada refle­xiva i alhora des­a­fi­ant: aquesta era la imatge que va trans­me­tre ahir Alek­sei Navalni, l’opo­si­tor rus que va ser víctima d’un intent d’enve­ri­na­ment molt a l’estil dels que han patit altres ene­mics del Krem­lin.

Ja no està ingres­sat a La Cha­rité, la clínica uni­ver­sitària ber­li­nesa que el va tor­nar a la vida, després de caure ful­mi­nat en un vol intern per Rússia mit­jan agost. Ha pas­sat 32 dies a aquest cen­tre, 16 dels quals, en coma induït.

L’equip de met­ges ber­li­ne­sos, experts de l’exèrcit i altres ana­lis­tes fran­ce­sos i suecs han con­fir­mat en aquest període que el verí admi­nis­trat era Novit­xok, l’agent nerviós de patent russa que pot cau­sar la mort en dosis mínimes.

Mos­cou con­ti­nua sense voler saber res del cas, nega tenir-hi cap vin­cle, també els comu­ni­cats mèdics de qual­se­vol espe­ci­a­lista occi­den­tal i des­a­fia l’opo­si­tor, ara que s’ha refet, a tor­nar a casa. “És lliure, com qual­se­vol ciu­tadà rus, de tor­nar al seu país”, deia ahir un por­ta­veu del Krem­lin.

“De moment”, a Berlín

El govern ale­many no vol donar detalls d’on està, quina pro­tecció rep o què pensa fer. Des que va arri­bar a Berlín, en un tras­llat orga­nit­zat per una ONG però auto­rit­zat per l’exe­cu­tiu d’Angela Merkel, ha recla­mat expli­ca­ci­ons a Mos­cou. La mateixa can­ce­llera va des­a­fiar “les auto­ri­tats rus­ses” –és a dir, el pre­si­dent Vladímir Putin– a acla­rir “l’intent d’assas­si­nat amb verí” de Navalni. I, enmig del con­flicte, es va arri­bar a qüesti­o­nar el futur del Nord Stream II, el gaso­ducte pràcti­ca­ment aca­bat que ha de por­tar gas rus a Ale­ma­nya.

Un pro­jecte que va enge­gar l’excan­ce­ller soci­al­demòcrata Ger­hard Schröder, aliat per­so­nal, polític i econòmic de Putin i que ara sem­bla poc rea­lista ima­gi­nar que es pugui enca­llar, entre altres coses perquè hi ha con­trac­tes jurídica­ment vin­cu­lants amb socis d’altres països euro­peus.

Navalni s’ha comu­ni­cat, des que va sor­tir del coma, a través de la xarxa social Ins­ta­gram. Ahir, a més de la seva foto­gra­fia al bosc ber­linès, va pen­jar també expli­ca­ci­ons sobre el seu propòsit de “con­cen­trar-se” en la reha­bi­li­tació física i men­tal. Des del seu entorn es va voler acla­rir que es que­darà, “de moment”, a la capi­tal ale­ma­nya

sábado, 19 de septiembre de 2020

Jens, el aguafiestas

Alemania vuelve a los niveles de contagio de abril y renuncia a alegrías en masa

Gemma Casadevall 





Berlín, 19 sep (EFE).- Alemania ha vuelto a los niveles de contagio del pasado abril, aunque las autoridades consideran que la situación está bajo control, mientras la mayoría de sus ciudadanos se resignan a renunciar por tiempo indefinido a las alegrías en masa.
En las últimas 24 horas se confirmaron 2.297 nuevas infecciones, el nivel máximo desde mediados de abril, según los datos actualizados la pasada madrugada por el Instituto Robert Koch (RKI).
El cómputo de infecciones desde el inicio de la pandemia, en el país de más peso demográfico de la Unión Europea (UE), se sitúa en las 270.000 -de los cuales 239.800 son pacientes recuperados-, con 9.384 víctimas mortales, seis de las cuales en las últimas 24 horas.
"Nuestro sistema sanitario puede afrontar esta situación", apuntó, a través de su cuenta en twitter, el ministro de Sanidad, Jens Spahn. En Alemania, país donde ni en los momentos más álgidos hubo confinamiento de la población, no se contemplan restricciones a la vida pública y económica como ocurrió entre marzo y abril. Pero sí a la adopción de medidas puntuales, de ámbito regional o local.
El repunte es continuado, pero se está lejos del pico de marzo, con más de 6.000 contagios diarios. A mediados de abril se empezó a bajar, para situarse entre mayo y junio en 300 o 350 diarios.
En julio empezó a notarse el repunte; a mediados de agosto se llegó a los 2.000, coincidiendo con el regreso de las vacaciones.
El factor de reproducción "R" está en ascenso, pero aún en niveles asumibles -1,16 hoy, frente al 1,07 del día anterior. Un valor de 1 implica que un infectado contagia de media a otra persona.
LEY SECA EN LA OKTOBERFEST Y BUNDESLIGA DESDE CASA
Especialmente afectada por la pandemia está Baviera (sur), con 16 millones de habitantes y un cómputo de 64.395 infecciones y 2.648 fallecidos desde el inicio de la pandemia. Sus autoridades, que en marzo aplicaron las restricciones más severas del país, adoptaron ahora medidas especiales, aunque sin plantearse nuevos cierres.
En Múnich se impuso la ley seca en toda la Theresienwiese, el recinto donde tradicionalmente se celebra la Oktoberfest, la más popular fiesta de la cerveza del mundo, que habría arrancado este sábado, pero cuya celebración se canceló hace ya meses.
En lugar del multitudinario encuentro, las autoridades han llamado a tomarse la cerveza en casa o alguna de las terrazas que sí están abiertas, pero con aforos reducidos y las debidas medidas.
A las 12.00, hora en que todos los años el alcalde de la ciudad abre el primer barril al grito de "O'zapft is!" -"¡Abierto está!, en dialecto bávaro-, la Theresienwiese estaba prácticamente vacío, salvo algunos picnics, grupos de muniqueses en trajes regionales y policías patrullando.
En Múnich se superó ayer, por primera vez, la marca de las 50 infecciones por 100.000 habitantes en una semana, el nivel a partir del cual el RKI recomienda tomar medidas especiales.
La temporada de la Bundesliga se abrió este viernes con una muestra de autoridad del Bayern Múnich -8:0 frente al Schalke-, pero el graderío vacío. Las autoridades habían revocado casi "in extremis" su decisión de permitir el acceso a 7.500 espectadores.
En Renania del Norte-Westfalia, el "Land" más poblado del país y el que más infecciones ha verificado hasta ahora -un total 64.692-, se decidió asimismo hoy a cancelar las celebraciones del próximo carnaval, el más multitudinario y arraigado del país.
UN CINTURÓN DE REGIONES DE RIESGO
El RKI no es sólo competente en la materia de actualizar la estadística de contagios, sino que también establece las llamadas "regiones de riesgo", a las que el Ministerio de Exteriores desaconseja de forma general los viajes no esenciales.
En marzo, Exteriores recomendaba no viajar a ninguna parte del mundo. En julio se abrió el turismo a toda la UE y conjunto del espacio Schengen, mientras quedaba una lista de zonas de riesgo con unos 130 países o regiones extracomunitarios.
En agosto, la UE volvió a la lista al incluirse un primer país, Luxemburgo. Le siguieron poco después varias comunidades autónomas españolas (ahora está incluida toda España), regiones de Rumanía, Bulgaria y territorios de ultramar franceses.
Con la entrada en septiembre la situación en el conjunto de Europa se ha agravado. Ingresaron en la lista amplias zonas de Francia, Bélgica, Holanda, República Checa y Austria -incluidas sus respectivas capitales-, así como de Suiza.
Entre sus vecinos directos, sólo siguen fuera de la lista Dinamarca -cuyo gobierno dictó el viernes nuevas restricciones para todo el país- y Polonia -que este sábado reportó 1.002 contagios, el máximo diario en el país desde el inicio de la pandemia-. EFE
gc/dm
(foto)


viernes, 18 de septiembre de 2020

Neochateo

 El neonazisme s’estén dins de la policia alemanya

Quants casos de com­por­ta­ments ultra­dre­tans dins de la poli­cia ale­ma­nya han de sor­tir a la llum perquè dei­xin de trac­tar-se com a “fets aïllats”? El des­man­te­lla­ment d’una xarxa de trenta agents que com­par­tien en xats de grup imat­ges d’Adolf Hit­ler, símbols nazis o d’un refu­giat a la cam­bra de gas ha dei­xat en evidència l’argu­ment del Minis­teri d’Inte­rior, segons el qual no és “con­ve­ni­ent” inves­ti­gar si hi ha com­por­ta­ments racis­tes gene­ra­lit­zats a la poli­cia.

“Cal inves­ti­gar en pro­fun­di­tat, a tot el país i a cada comis­sa­ria, aquests casos”, deia ahir el pre­si­dent del Depar­ta­ment Fede­ral de la Poli­cia d’Inves­ti­ga­ci­ons Cri­mi­nals, Hol­ger Münch. Vint-i-qua­tre hores abans, la notícia del dia a Ale­ma­nya era la sus­pensió del ser­vei i l’expe­di­ent obert con­tra agents del land de Renània del Nord-Westfàlia, el més poblat del país, per haver par­ti­ci­pat, més o menys acti­va­ment, en almenys cinc xats de con­tin­guts neo­na­zis.

El mateix Münch recor­dava ahir que només en els últims tres anys s’han des­co­bert sis casos de tendències ultres entre la poli­cia a dife­rents punts del país. El més greu, fins ara, han estat les ame­na­ces diri­gi­des con­tra polítics esquer­rans o caba­re­tis­tes d’ori­gen immi­grant que van ser envi­a­des des d’ordi­na­dors poli­ci­als a Hesse, el land on hi ha Frank­furt. Ana­ven sig­na­des amb les sigles “NSU 2.0”, que reme­ten al grup neo­nazi Clan­des­ti­ni­tat Naci­o­nal­so­ci­a­lista, autor dels assas­si­nats de nou immi­grants entre el 2000 i el 2007. Del grup només en queda una super­vi­vent –Beate Zschäpe–, que com­pleix cadena per­pe­tua; els seus dos com­panys van suïcidar-se asset­jats per la poli­cia després d’un atra­ca­ment. Però el fet que s’adop­tin les seves sigles és una pro­cla­mació d’inten­ci­ons.

El minis­tre de l’Inte­rior, el con­ser­va­dor bavarès Horst See­ho­fer, ha rebut­jat fins ara inves­ti­gar pos­si­bles cor­rents racis­tes o ultra­dre­tans en la poli­cia. Una qüestió que han recla­mat tant l’opo­sició com els socis de coa­lició soci­al­demòcra­tes.

See­ho­fer ho con­si­dera arris­cat en un moment en què el cos poli­cial està sotmès a ten­si­ons addi­ci­o­nals –com ara les pro­tes­tes con­tra les res­tric­ci­ons per la pandèmia–, enmig d’una crei­xent hos­ti­li­tat i agres­si­ons de grups radi­cals –pre­fe­rent­ment esquer­rans, però també dels ano­me­nats cons­pi­ra­noics o nega­ci­o­nis­tes del coro­na­vi­rus.

Dei­xar sense inves­ti­gar els cor­rents neo­na­zis dins la poli­cia vol dir accen­tuar la crei­xent des­con­fiança en les for­ces de segu­re­tat, adver­teix, en canvi, Münch. La minis­tra de Justícia fede­ral, la soci­al­demòcrata Chris­tine Lam­brecht, reclama la inves­ti­gació sense res­tric­ci­ons i amb totes les con­seqüències sobre el “racisme poli­cial”.

Identidad bajo el mal del asbesto

 



30 años del cierre del Palast der Republik, la metáfora de la Alemania comunista

Gemma Casadevall


Berlín, 18 sep (EFE).- El "Palast der Republik", la "Cámara del Pueblo" de la República Democrática Alemana (RDA), echó el cierre hace ahora treinta años, sin esperar la entrada en vigor del Tratado de Unidad y como símbolo de un régimen llamado a la extinción.
"En la 'Cámara del Pueblo' no se asistía a debates democráticos porque en la RDA no existían. Pero sí marcó nuestra identidad", dice a Efe Sören Marotz, comisario de la exposición temporal de lo que fue el "Palast", abierta este viernes en el Museo de la RDA.
"Probablemente no hay otro lugar en Berlín que ilustre tan bien lo que significó para muchos el fin de la RDA: el alivio o la victoria, en lo político; la nostalgia, en lo personal", añade Stefan Wolle, director del museo berlinés.
El "Palast" cerró el 19 de septiembre de 1990, recuerda uno de los paneles informativos. Unas semanas antes, el 31 de agosto, habían firmado el Tratado de Unidad el ministro del Interior de la República Federal de Alemania (RFA), Wolfgang Schauble, y el secretario de Estado de la RDA, Günther Krause, representante del Gobierno de transición germano-oriental.
Aún no había entrado en vigor -lo hizo el 3 de octubre siguiente- pero se optó por dictar el cierre del "Palast", aquejado del mal del amianto.

"Fueron muchos quienes vieron en esa decisión las prisas por finiquitar un edificio que había sido un lugar de encuentro para los germano-orientales", prosigue Wolle.
La "Cámara del Pueblo" no funcionó como parlamento democrático porque la RDA no lo era. Pero en el gran salón y otros espacios del 'Palast' se celebraban hasta un centenar de actos públicos. Desde conciertos de estrellas del mundo occidental como la alemana Katja Epstein al estadounidense Carlos Santana.
"Yo era un niño, no creo que me gustara la música clásica. Pero recuerdo haber asistido en sus salones al primer concierto con orquesta de mi vida", explica Marotz.
Al "Palast der Republik" le apodaban los ciudadanos del Berlín este la "tienda de lámparas de Erich" (Honecker), por las inmensas lámparas que adornaban los salones del jefe del Estado y del partido único.
Había sido construido en los años 70 sobre una parte del solar donde estuvo el Palacio Imperial de los Hohenzollern, dañado por los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial y demolido en la década de los 50 por las autoridades de la RDA.
Pero, además de objeto de prestigio para el régimen, fue señal de identidad y de cierto orgullo ciudadano, con sus trece restaurantes y bares, abiertos al público.
Al cierre decidido en septiembre de 1990 siguió un largo debate sobre su destino. El saneamiento se estimaba costoso; la opción ganadora fue la demolición, una orden que formalizó el Bundestag (Parlamento federal) en 2006.
En medio vivió aún un periodo de cierta gloria, en 2004, cuando un colectivo de adoradores de la reliquia -no necesariamente del antiguo sector este berlinés- convirtieron el destartalado edificio en instalación artística, con piscina incluida.
Ni la "ostalgie" -juego de palabras entre "Ost", este, y "nostalgia- ni el amor por el kitsch de ese colectivo evitaron la operación de desmontaje, pieza a pieza, de un edificio de 180 metros de largo por 32 de alto. Hasta desmantelarse el último bloque pasaron aún tres años. El coste de la operación fue de 32 millones de euros.


EL REGRESO DE LOS HOHENZOLLERN

El Museo de la RDA, privado y orientado esencialmente al turista, al que se pretende recrear la vida pública y privada en tiempos de la RDA, queda a unos 200 metros del gran solar que ocupó el Palast.
Ahí espera aún a ser inaugurado, a finales de este año, el llamado Foro Humboldt, un complejo arquitectónico diseñado por el italiano Franco Stella y presupuestado en medio billón de euros, cuya fachada es una reconstrucción del Palacio Imperial de los Hohenzollern.
Su construcción estuvo precedida por el siguiente -y también largo- debate en torno a la oportunidad de llevar adelante un proyecto de tales dimensiones, en una ciudad no precisamente pobre en monumentos. EFE
gc/jam/acm
(foto) (vídeo)


miércoles, 16 de septiembre de 2020

Encargo

Berlín, la conquista de espacio urbano para la bicicleta como remedio en tiempos de covid

Gemma Casadevall



Berlín, 16 sep (EFE).- Activistas medioambientales y autoridades de Berlín batallan por conquistar más espacio urbano para la bicicleta, ante el auge de este medio de transporte en tiempos del coronavirus y frente al intento de la ultraderecha por frenarlo.
La capital y ciudad-estado alemana se contaba ya entre las mejor preparadas de Europa para el pedaleo, sea para pasear, hacer deporte o ir al trabajo, con 650 kilómetros de carriles señalizados repartidos por una ciudad mayoritariamente llana y donde los atascos son la excepción.
"Se ha producido un fuerte incremento de usuarios en los últimos meses. No es un mito, son cifras verificables", afirma a Efe René Filippek, del Club Alemán de la Bicicleta (ADFC), el mayor de este ámbito del país.
Hace un año, el número de usuarios de la bicicleta en Berlín era de 1,8 millones -en una ciudad con 3,7 millones de habitantes-. Ahora son 2,2 millones, según datos de su Senado, el nombre por el que se conoce al gobierno regional, lo que supone un crecimiento del 26,5 %.
A medio camino entre el lobby y el activismo, la ADFC asesora a las autoridades berlinesas para el diseño de los llamados "Pop up" o carriles temporales concebidos para situaciones puntuales, como la generada por la pandemia.
Son carriles amplificados -"en atención a la norma del distanciamiento físico", explica Filippek-, trazados en calles de mayor tráfico o peligrosidad vial. Más de 25 kilómetros ha incorporado el Senado berlinés -un tripartito entre socialdemócratas, verdes y La Izquierda- en los últimos meses a la red de carriles berlinesa.
Es el proyecto estrella de la responsable de Transportes del gobierno, Regine Günther, de los Verdes, sobre propuestas de ADFC. El más vistoso de estos carriles temporales es el que ha trazado en la Friedrichstrasse, corazón comercial del barrio de Mitte, donde de pronto la circulación ante comercios de lujo, grandes superficies y terrazas ha quedado restringida a la bicicleta.
DE LA ACCIÓN SIMBÓLICA AL CARRIL
"Nosotros les marcamos el camino", sostiene Marion Tiemann, de Greenpeace, impulsora de la campaña desarrollada desde el inicio de la pandemia en más de 30 ciudades, consistente en "montar" sus propios carriles ahí donde no los había.
"Nuestro propósito era impedir que la pandemia contagiase al tráfico urbano. Que el ciudadano volviera al auto, por miedo al contagio en el metro y temeroso de la vulnerabilidad a la que sigue expuesto sobre la bicicleta", prosigue la activista medioambiental.
Greenpeace ha venido desplegando sus propios carriles de bicicleta, pintados de madrugada sobre la calzada, a veces reforzados con pilones en sus márgenes. "Son acciones puntuales, como suelen serlo las de Greenpeace. Desplegamos los carriles por un día, por la noche los desmontamos de nuevo", aclara Tiemann.
Otros activistas, como los de Changing Cities, articulan campañas para liberar espacios urbanos absorbidos por el tráfico motorizado. "Somos una organización creativa, una plataforma a favor de la movilidad ecológica y sana", explica Ranghild Soerensen, miembro de esa ONG.
La sede berlinesa de ADFC está en el distrito gubernamental, en directa vecindad con el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales y a unas manzanas de la Friedrichstrasse. Changing Cities es un local de dimensiones modestas, pero en el barrio de la modernidad berlinesa, Prenzlauerberg.
"La pandemia ha reforzado nuestros argumentos", prosigue Soerensen, mientras sus tres colegas de oficina tratan de reorganizarse y volver al ámbito de lo presencial, tras meses de teletrabajo.
La convivencia entre los ciclistas y el resto de la ciudadanía en movimiento no era fácil ya antes del auge surgido de la pandemia. Los transeúntes sienten a menudo invadidas sus aceras por la bicicleta. La idea, sin embargo, es que el espacio a "reconquistar" no vaya en detrimento suyo.
"Si hay más bicicletas por ahí, circulando incluso por encima de la acera, por supuesto que puede implicar estrecheces. La idea de ganar espacio no puede ir en detrimento del transeúnte, sino del automóvil", sostiene Soerensen.

DE PRONTO, LA ULTRADERECHA

Más compleja aún es la convivencia entre ciclistas y automovilistas. A favor de los intereses de éstos últimos se posicionó la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), tercera fuerza a escala nacional, que recurrió ante los tribunales el trazado de los tramos "pop up".
Su argumento es que no pueden amplificarse carriles de forma aleatoria, sin demostrar previamente que hay un peligro específico para el usuario de la bicicleta, ya que ello atenta contra los intereses del conjunto de la ciudadanía.
El tribunal administrativo de Berlín respondió, en primera instancia, a favor del demandante. El departamento de Transportes presentó recurso, indicó a Efe su portavoz, Jan Thomsen.
"Se trata de una resolución en respuesta a una demanda presentada por la vía de urgencia y que no afecta solo a los carriles temporales, sino también a las zonas de velocidad limitada a 30 kms. por hora", explicó Thomsen.
Tanto el Senado como el activismo por-bicicleta ven improbable que esa primera decisión judicial caiga en la segunda instancia.
"Soy un poco optimista. No creo que la sentencia se vea confirmada, porque eso supondría, en toda Alemania, grandes dificultades para trazar nuevos carriles para la bicicleta. Es impensable, sería un horror", afirma Soerensen.
Mientras la justicia decide y el activismo afina estrategias, al ciudadano berlinés, de a pie, a pedales o en cualquier otro vehículo no motorizado le queda como gran espacio para la convivencia, sin estrecheces, las 300 hectáreas del viejo aeropuerto de Tempelhof, fuera de servicio desde 2008.
Patinar, ir en bicicleta, soltar al perro, levantar una cometa o tomarse una cerveza sobre la hierba: casi cualquier actividad al aire libre es posible en el aeródromo abandonado, en pleno casco urbano.
Tempelhof ya fue un refugio para el ciudadano en los momentos más álgidos de la pandemia. En Alemania no se confinó en ningún momento a la población, sino que siempre se permitió el ejercicio individual al aire libre. Meses después, prácticamente restablecida la actividad pública, sus pistas siguen siendo un regalo para el ciudadano ansioso de amplitud. EFE gc/jam/mr  (foto) (vídeo)

lunes, 14 de septiembre de 2020

Renania con mascarilla

 La CDU guanya i els Verds pugen en els únics comicis d’aquest any a Alemanya

Unes elec­ci­ons muni­ci­pals en un land dels 16 que té el país no es poden con­si­de­rar un baròmetre a escala naci­o­nal. Però el fet que les d’ahir al Rin del Nord-Westfàlia, amb 14 mili­ons d’elec­tors, fos­sin l’únic gran test a les urnes a Ale­ma­nya en aquest any, enmig de la pandèmia, va donar una dimensió espe­cial a aquests comi­cis.

La Unió Cris­ti­a­no­demòcrata (CDU) es va man­te­nir com a pri­mera força amb un 36% –segons els son­de­jos de la tele­visió pública regi­o­nal WDR–, el que vol dir una cai­guda lleu­gera de l’1,7% res­pecte a les ante­ri­ors muni­ci­pals. I els Verds van gua­nyar sis punts fins a esca­lar al 19%, men­tre que el Par­tit Soci­al­demòcrata (SPD) va per­dre’n qua­tre, però es manté com a segona força, amb un 23%. Un cop per a un par­tit que, en el pas­sat, va ser la força domi­nant en un land cone­gut com el “cor roig” de l’oest del país, però que actu­al­ment pateix les con­seqüències del des­man­te­lla­ment de la seva regió minera –la conca del Ruhr– i la indústria metal·lúrgica.

Armin Lasc­het, cap del govern regi­o­nal i aspi­rant a can­di­dat con­ser­va­dor a les gene­rals de 2021, pot res­pi­rar. El seu land és el més afec­tat per la pandèmia a Ale­ma­nya –amb 62.000 con­ta­gis, dels 259.400 de tot el país–, però no hi ha hagut vot de càstig a la CDU.

Lasc­het ha comès uns quants errors en la gestió de la crisi, com ara haver aixe­cat les res­tric­ci­ons abans que ningú en un intent per reac­ti­var l’eco­no­mia d’aquesta regió depri­mida de l’oest del país. A la decisió la va seguir una allau de nous con­ta­gis, a mit­jan juliol, quan bona part de la resta del país sem­blava que començava a con­tro­lar la situ­ació.

El resul­tat d’ahir a escala muni­ci­pal li per­met, però, man­te­nir en peu la lluita per pre­si­dir la CDU i ser el can­di­dat del bloc con­ser­va­dor per defen­sar la can­ce­lle­ria, amb Merkel ja reti­rada.

Segona volta

La pri­mera decisió depèn només del congrés de la CDU, al desem­bre, men­tre que per a la segona s’ha de comp­tar també amb la Unió Soci­al­cris­ti­ana de Bavi­era (CSU), el seu par­tit germà, el líder del qual, Markus Söder, és ene­mic decla­rat de Lasc­het.

El Verds, per la seva banda, con­so­li­den la seva empenta com a únic par­tit, entre els pri­mers, que va gua­nyar vots en comp­tes de per­dre’n. Però no van pren­dre la segona posició a l’SPD, par­tit que no mos­tra símpto­mes de gua­nyar posi­ci­ons des de la desig­nació com a can­di­dat per a les gene­rals de 2021 d’Olaf Scholz, actual minis­tre de Finan­ces i vice­can­ce­ller, de per­fil tan cen­trista com Merkel, però en la for­mació rival.

Les d’ahir eren les pri­me­res grans elec­ci­ons, en el land més poblat del país, des de l’esclat de la pandèmia. Es van pren­dre totes les mesu­res d’higi­ene i dis­tan­ci­a­ment pos­si­bles. El vot per cor­reu es va dis­pa­rar fins al 30% (26% en les ante­ri­ors muni­ci­pals). I qui va optar pel vot pre­sen­cial al col·legi elec­to­ral, havia de por­tar el bolígraf de casa.

Els Verds aspi­ra­ven a con­que­rir alcal­dies d’alguna ciu­tat impor­tant, com ara Aquisgrà o Wup­per­tal. Hau­ran d’espe­rar, però, a la segona volta –el dia 27– per can­tar o no victòria.

Fora de la lluita per les alcal­dies, i del focus mediàtic, va que­dar la ultra­dre­tana Alter­na­tiva per Ale­ma­nya (AfD), que va obte­nir un dis­cret 6%.

viernes, 11 de septiembre de 2020

Desde el Wohzimmer

 La Staatskapelle de Barenboim cumple los 450 bajo el signo de la excepcionalidad

Gemma Casadevall




Berlín, 11 sep (EFE).- La Staatskapelle de Berlín celebró sus 450 años, bajo la batuta del maestro argentino-israelí Daniel Barenboim y con un concierto marcado por la excepcionalidad presente, impuesta por la pandemia, y donde se recordó la convulsa historia alemana.
"Es amargo que la orquesta deba tocar en este día ante un público reducido y que sus muchos amigos deban renunciar a estar aquí", admitió el presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, ante un patio de butacas semivacío por imperativo del distanciamiento social.
"Este concierto es, sin embargo, la única manera posible para un músico de celebrarlo: tocando, pese a las restricciones", añadió Steinmeier. La Staatskapelle es "reflejo como ninguna otra institución musical alemana de las convulsiones de nuestra historia", sentenció el presidente.
Fueron las palabras de saludo del más alto cargo del Estado, ante un concierto que repasó los compositores más queridos de Barenboim -"Initiale" de Pierre Boulez, la apertura de "Los Maestros Cantores de Nuremberg" de Richard Wagner, y la Séptima Sinfonía de Ludwig van Beethoven, junto al estreno del "Zeitensprünge" de Jörg Widmann.
REFLEJO DE LA CONVULSA HISTORIA DE BERLÍN
La Staatskapelle es, recordó Steinmeier, una de las orquestas más antiguas del país, que Barenboim dirige desde 1992 -lo que significa, apuntó el director general de esa ópera nacional, Matthias Schulz, un 7 % del conjunto de esos 450 años.
El aforo era obligatoriamente reducido. Pero la gala se transmitió en directo por la plataforma "arte Concert" y se emitirá de nuevo el domingo por ese canal de televisión franco-alemán.
Lo de reflejo de la historia convulsa alemana no era un tópico. Fundada en 1570 como orquesta de la corte de Brandeburgo, se instaló en la Staatsoper 170 años después. Desde ese emplazamiento ha vivido los momentos más grandes y más oscuros de la capital alemana.
Durante la República de Weimar la dirigieron las batutas más prestigiosas -como Richard Strauss y Wilhelm Furtwängler. Con la llegada de Adolf Hitler entró en su etapa más negra: la misma Bebelplatz donde está emplazada su sede fue escenario de las quemas de libros de autores prohibidos por los nazis, mientras se proscribía a los músicos judíos del conjunto.
En 1945 quedó casi destruida por los bombardeos aliados, mientras Hitler ordenaba a la población resistir hasta la última gota de su sangre y él se suicidaba en su búnker.
Tras la Capitulación y partición de la capital quedó el sector germano-oriental. Sus autoridades optaron por una reconstrucción sin ambiciones, pero la orquesta recuperó su dimensión internacional.
Tres años después de la caída del muro (1989) le llegó la refundación de la mano de Barenboim, desde entonces una autoridad no solo musical, sino también moral y política en Alemania.
El rango internacional de Barenboim no preservó a la Staatsoper de la tacañería institucional de una ciudad sobreendeudada. Tras un duro tira y afloja, se optó por una renovación poco ambiciosa del edificio, que implicó siete años de cierre y que resultó ser más fiel a versión germano-oriental que al original.
También entonces, el saludo en la reapertura estuvo a cargo de Steinmeier, sólo que sin ni una butaca vacía y ante la plana mayor de la política alemana, incluida la canciller Angela Merkel, tan devota de la música clásica y de Barenboim como el presidente.
CELEBRACIÓN BAJO RESTRICCIONES.
El concierto de hoy es el punto culminante del 450 aniversario. El pasado domingo hubo ya una gala al aire libre en la Bebelplatz, con la violinista Anne-Sophie Mutter y las voces de Waltraut Meier y René Pape, todos ellos nombres queridos por Barenboim.
Era un concierto de la serie "Ópera para todos", que en años anteriores congregaron a decenas de miles de ciudadanos ante la Bebelplatz, a modo de picnic musical, colectivo y gratuito.
Esta vez, el aforo se limitó a 2.000 personas. Se repartieron invitaciones entre personal sanitario, al que se quiso homenajear en su condición de héroes anónimos frente a la pandemia.
Mañana habrá otra jornada especial bajo el título "Un día para la Staatskapelle". Serán sucesivos conciertos a lo largo de todo el día, en que los miembros de la orquesta interpretarán piezas, en distintas constelaciones y repartidos por diversas estancias de la Staatsoper, con piezas que van de Antonio Vivaldi a Astor Piazzolla.
EL PROGRESIVO REGRESO DE LA BATUTA Y LOS MÚSICOS
Barenboim regresó así al frente de su gran orquesta, cuyos músicos han ofrecido estos meses conciertos en lugares reducidos como patios interiores de Berlín, como expresión de la voluntad de seguir ofreciendo música en vivo pese a la situación actual.
El Maestro tuvo ya una reentrée berlinesa muy personal en agosto con la reapertura de la "Pierre Boulez Saal", el auditorio de la academia para músicos árabes e israelíes instalada en un edificio adyacente a su Staatsoper.
Se puso ahí al frente de la Orquesta Divan Oriente Occidente, otro de sus proyectos del alma, para el que fue el primer concierto en esa sala desde el 11 de marzo. La Pierre Boulez es el corazón de la "Akademie" fundada por Barenboim para músicos de Oriente Medio. También ahí, su repertorio incluyó a Beethoven y Wagner, además de un tributo a Boulez. EFE
gc/aam

Llamésmole solución europea

 La CE busca un pacto migratorio presionada por la catástrofe de Moria y la demanda alemana

Gemma Casadevall




Berlín, 11 sep (EFE).- La Comisión Europea (CE) prepara una nueva propuesta para el política migratoria, en medio de la catástrofe del campo griego de Moria y la presión de la presidencia de turno alemana para implicar a todo el bloque en la acogida de refugiados.
Hay que lograr un mecanismo "duradero y eficaz", explicó el vicepresidente de la CE, el griego Margaritis Schinas, al anunciar en una rueda de prensa con el titular alemán del Interior, Horst Seehofer, la presentación de su nuevo plan para el 30 de septiembre.
El nuevo pacto será "como una casa de tres pisos", añadió Schinas: "el primero tendrá una dimensión externa muy fuerte, el segundo, un sistema robusto de gestión de las fronteras exteriores y el tercero, un sistema basado en la solidaridad sostenible y eficaz.
La declaración del vicepresidente de la CE se produjo en medio del impacto por la catástrofe del campo de Moria y en una rueda de prensa conjunta con Seehofer -en formato virtual- en que Alemania reiteró su frustración por la inexistencia de un pacto entre los 27.
"La situación de Moria no admite largas negociaciones. Los niños y sus familias no pueden esperar una decisión de los 27", explicó Seehofer. Alemania acogerá, por lo pronto, entre 100 y 150 de esos menores; compartirá así con Francia la tarea de "reubicar" al grueso de ese grupo, prosiguió Seehofer
Otros ocho países -Finlandia, Luxemburgo, Holanda, Eslovenia, Croacia, Portugal y Bélgica, más la extracomunitaria Suiza- reubicarán al resto. Pero la dramática situación de Moria no es "el único desafío migratorio" para Europa, advirtió el ministro.
"España, Malta e Italia, como Grecia, necesitan respuestas solidarias y estables", apuntó Seehofer, en relación a los países que en primera medida reciben directamente en su territorio el impacto migratorio. A Alemania, por su parte, llegan a diario una media de 300 peticionarios, prosiguió el ministro, a través de la ruta de los Balcanes, en virtud de las normas de reagrupamiento familiar o por otras vías.
EL PACTO QUE BUSCA ALEMANIA DESDE 2015
La solución europea no puede demorarse y Alemania aspira a avanzar en ello en el presente semestre, durante su presidencia de turno de la Unión Europea (UE).
"Ahora mismo, la política de asilo europea no existe como tal", afirmó ayer la canciller alemana, Angela Merkel, tras afirmar la disposición de su país a acoger a esos menores, como había hecho el presidente francés, Emmanuel Macron, en ambos casos sin concretar cifras.
Merkel recalcó que Alemania "asume sus responsabilidades" y explicó que así se lo había garantizado, en conversación telefónica, al primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis.
Pero dejó clara, una vez más, su decepción ante la falta de un mecanismo europeo eficaz, debido principalmente al rechazo de varios socios centroeuropeos a recibirlos. Una afrenta pendiente para los países con fronteras exteriores y, en lo personal, para Merkel, quien lleva desde 2015 sin lograr el apoyo europeo que reclama.
En ese año álgido en la crisis migratoria desencadenada por el conflicto sirio, Merkel mantuvo abiertas sus fronteras cuando otros las cerraban; sintetizó en la frase "Wir schaffen das" -"lo lograremos"- su confianza en la capacidad de Alemania y su población por acoger a esas personas.
El mayor país de la UE acabó recibiendo en 2015 alrededor de un millón de peticionarios, récord en su historia reciente. Merkel tuvo que soportar críticas en su bloque conservador, entre amenazas de ruptura de coalición de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU).
Seehofer, entonces líder de la CSU, partido hermanado de la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel, fue el azote continuo a la línea de la canciller, perseguida por esa frase en toda la legislatura.
LAS PRESIONES SE TRASLADAN AL MINISTRO BÁVARO
La tensión sobre Merkel cedió al reducirse la llegada de peticionarios de asilo, con el cierre de la "ruta de los Balcanes" y el acuerdo entre la UE y Turquía en materia de refugiados.
La catástrofe de Moria ha trasladado ahora la presión sobre Seehofer, quien durante meses ha impedido iniciativas de los "Länder" -estados federados- para acoger a contingentes mayores de lo previsto de menores procedentes de las islas griegas.
El ministro insiste en que Alemania es ya el socio europeo más "cumplidor" respecto al programa de reubicación de menores de la CE. Recibió a unos 425 entre julio y agosto, con la perspectiva de alcanzar los 950 hasta finales de año, entre menores no acompañados o niños enfermos acompañados de su familiares.
Las presiones sobre Seehofer crecieron tras el incendio de Moria y ante sucesivos ofrecimientos de varios "Länder" y municipios por acoger a esos niños. El gobierno regional de Berlín se ha ofrecido a recibir a 300 personas, mientras que Turingia (este), Baviera (sur) y Renania del Norte-Westfalia (oeste) acogerían unos 1.000 cada uno.
El mismo miércoles, miles de manifestantes marcharon por Berlín, Hamburgo y Fráncfort, entre otras ciudades, en favor de la acogida de esos refugiados. Las Iglesias católica y evangélica llamaron asimismo al Gobierno de Merkel a escuchar a los "Länder".
Todo ello, después de la impactante acción de varias ONG alemanas, que dos días antes del incendio de Moria plantaron ante el Reichstag 13.000 sillas vacías, a modo de denuncia de la explosiva situación del campo griego y la inoperancia europea. EFE
gc/jam/jac
(foto) (audio)


lunes, 7 de septiembre de 2020

En perfecta formación



1.300 ante el Reichstag claman por la evacuación inmediata de Moria

Gemma Casadevall

Berlín, 7 sep (EFE).- Con 13.000 sillas vacías, perfectamente alineadas sobre la explanada ante el Reichstag berlinés varias ONG alemanas reclamaron hoy la evacuación del campo de refugiados griego de Moria y denunciaron el fracaso de la política de asilo europea, unido a la incapacidad de Alemania para liderar una respuesta.
"La situación en Moria es catastrófica. Ya lo era antes del verano. Ahora se sumó el miedo a la extensión de la COVID-19 en unos campos desbordados", afirmó Claudia Roth, ex-líder de los Verdes y vicepresidenta del Bundestag (Parlamento federal), ante el edificio histórico y sede de la cámara baja.
"En Moria se hacinan 13.000 refugiados sin acceso al agua", apuntó por su parte Tareq Alaows, de "Seebrücke", una de las ONG -junto con "Sea-Watch", #LeaveNoOneBehind y "Campact"- que organizaron la espectacular acción.
Decenas de voluntarios empezaron a colocar en perfecta formación las sillas, blancas y negras, a las 07.00 de la mañana. Sobre el mediodía se completó la operación con la que pretenden simbolizar que en Alemania "queda espacio suficiente" para acoger a esas personas.
"El gobierno de (Angela) Merkel se ampara en que no habrá una decisión unilateral, sino que debe buscarse una solución europea. Pero sabe perfectamente que ello no es factible, puesto que hay varios socios que rechazan y rechazarán acoger a refugiados", comentó a Efe Roth, en un aparte de la operación.
En 2015, Alemania representó la "esperanza" con la frase pronunciada por Merkel -"Wir schaffen das" , "Lo lograremos"-. La canciller defendió así la capacidad del país y su población para acoger a las decenas de miles de refugiados que trataban de alcanzar Europa en medio de la crisis migratoria desencadenada por el conflicto sirio.
El mayor país de la Unión Europea (UE) acabó recibiendo ese año alrededor de un millón de peticionarios de asilo, récord absoluto en su historia reciente. Merkel tuvo que soportar las más duras críticas en su bloque conservador, entre amenazas de ruptura de coalición de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU) y sin apoyo europeo.
La frase y las presiones internas la persiguieron hasta el final de esa legislatura -2017- y solo cedieron en cuanto se redujo el flujo de peticionarios de asilo, con el cierre de la llamada "ruta de los Balcanes" y el acuerdo entre la UE y Turquía en materia de refugiados.
"Al 'Wir schaffen das' de entonces debería seguir ahora un liderazgo alemán, aprovechando su semestre de presidencia de la UE, para dar una respuesta urgente a Moria", prosigue Roth. La vicepresidenta del Bundestag es conocida entre sus compatriotas como una política apasionada, que ha visitado a lo largo de su carrera otros escenarios de catástrofes humanitarias. "Lo que vi en Moria no es comparable con otros campos de refugiados".
LA FRASE DE MERKEL, CINCO AÑOS DESPUÉS
El "lo lograremos" de Merkel, pronunciado en septiembre de 2015 ante una abarrotada conferencia de prensa, era recordado estos días como un hito en sus 15 años en la Cancillería. Alemania mantuvo las fronteras abiertas mientras otros países las cerraban. La mitad de los adultos entre ese millón de peticionarios de asilo -o los 1,5 millones acumulados entre ese año y los tres siguientes- encontró trabajo; dos tercios de los menores se escolarizaron con éxito.
Si las críticas de entonces se disiparon y Alemania efectivamente fue capaz de acoger esos contingentes, no debería haber razón ahora para negarse a recibir a esas personas. "Berlín, Turingia, otros estados federados están dispuestos a acogerlos. Pero nuestro ministro de Interior dice no", afirmaba Roth, representante de la clase política parlamentaria ante el Reichstag, junto con otros miembros de la asimismo opositora La Izquierda. 

NI SOLUCIÓN EUROPEA NI DECISIONES REGIONALES

El titular de Interior, el bávaro Horst Seehofer, representó en la legislatura anterior la crítica más dura dentro del bloque conservador a la decisión de Merkel de no cerrar fronteras. Desde su puesto actual en el Ministerio ha insistido en la necesidad de una solución europea e impedido iniciativas en solitario de los "Länder" para acoger a menores procedentes de campos en las islas griegas.
Seehofer insiste en que Alemania es ya el socio europeo más "cumplidor" respecto al programa de reubicación de menores de los desbordados campos griegos apoyado por la Comisión Europea. Ha recibido ya unos 425 entre julio y agosto y espera llegar a los 920 en las próximas semanas.
La mayoría son menores no acompañados o niños enfermos, a los que por razones humanitarias si se autoriza a que les acompañen familiares. Junto con Alemania cumplen con ese programa Francia, Portugal, Luxemburgo, Finlandia, Austria e Irlanda. Pero se está lejos de la "solución europea" para la política de asilo, ni siquiera para menores u otros colectivos vulnerables. EFE
gc/jam/mah

jueves, 3 de septiembre de 2020

Vladímir, el envenenador

 

Merkel desafia Putin per “l’intent d’assassinat” de l’opositor Navalni

El govern rus està obli­gat a acla­rir “l’intent d’assas­si­nat per enve­ri­na­ment” de qui és “el prin­ci­pal opo­si­tor” al govern del Krem­lin, Alek­sei Navalni. Amb aquesta con­tundència es va expres­sar la can­ce­llera Angela Merkel, després de con­fir­mar els met­ges de la clínica ber­li­nesa de la Cha­rité que el rival polític del pre­si­dent Vladímir Putin va ser objecte d’un atemp­tat amb l’agent nerviós Novic­hok.

El mateix verí de Skri­pal

La mateixa substància que es va emprar el 2018 con­tra l’exa­gent rus Ser­guei Skri­pal a Angla­terra, entre altres casos des­ta­cats. Un verí mor­tal desen­vo­lu­pat als anys sei­xanta a la Unió Soviètica i que con­ti­nua actiu en la Rússia de Putin. Navalni va ingres­sar el 22 d’agost en aquesta clínica ber­li­nesa, per inter­venció de l’ONG Cinema for Peace, i amb el vis­ti­plau del govern de Merkel. Havia cai­gut ful­mi­nat en un vol rus després de pren­dre’s un te a un aero­port, una acció que ja ales­ho­res va recor­dar el cas Skri­pal. Les auto­ri­tats rus­ses van inten­tar impe­dir que es tras­lladés Navalni a Ale­ma­nya des del pre­cari hos­pi­tal siberià on el van aten­dre d’entrada. El govern ale­many, la família de l’opo­si­tor i l’ONG –una orga­nit­zació molt influ­ent a Ale­ma­nya, que ja havia actuat en casos sem­blants– van acon­se­guir posar-lo en bones mans a la Cha­rité, l’hos­pi­tal de referència de Berlín.

Ara Merkel vol una reacció con­junta con­tra el Krem­lin. Abans de com­parèixer per a la seva breu però con­tun­dent decla­ració sobre el cas Navalni, va reu­nir-se amb els prin­ci­pals minis­tres de la seva gran coa­lició: Exte­ri­ors, Defensa, Inte­rior, Finan­ces i Justícia. En paral·lel, es va infor­mar els grups par­la­men­ta­ris de la cam­bra baixa (Bun­des­tag), es va con­vo­car l’ambai­xa­dor rus a Exte­ri­ors i es va con­tac­tar la Unió Euro­pea (UE), l’OTAN i l’Orga­nit­zació per la Pro­hi­bició d’Armes Químiques.

La can­ce­llera Merkel busca el màxim suport, després d’haver defen­sat sem­pre el diàleg amb Mos­cou. Una peça clau en els grans con­flic­tes actu­als –sigui Síria, Ucraïna o Bie­lorússia–. Però també per als interes­sos de Berlín, espe­ci­al­ment el qüesti­o­nat gaso­ducte Nord Stream 2, que la can­ce­llera defensa mal­grat les crítiques inter­na­ci­o­nals i de l’opo­sició al pro­jecte per garan­tir el sub­mi­nis­tra­ment de gas rus a Europa.

Moscou no es dona per acusat

Merkel considera que el govern rus “està obligat” a aclarir qui ha intentat matar Navalni. Però no acusa directament el Kremlin d’haver-ho fet. Moscou respon oferint la “col·laboració” en la investigació d’un atemptat amb un verí “clàssic” per matar. Qui ha demostrat “inequívocament” la presència de Novichok al cos de Navalni no han estat ni els metges de Sibèria ni els de la Charité, sinó els experts en armes químiques de l’exèrcit alemany.