1.300 ante el Reichstag claman por la evacuación inmediata de Moria
Gemma Casadevall
Berlín, 7 sep (EFE).- Con 13.000 sillas vacías, perfectamente alineadas sobre la explanada ante el Reichstag berlinés varias ONG alemanas reclamaron hoy la evacuación del campo de refugiados griego de Moria y denunciaron el fracaso de la política de asilo europea, unido a la incapacidad de Alemania para liderar una respuesta.
"La situación en Moria es catastrófica. Ya lo era antes del verano. Ahora se sumó el miedo a la extensión de la COVID-19 en unos campos desbordados", afirmó Claudia Roth, ex-líder de los Verdes y vicepresidenta del Bundestag (Parlamento federal), ante el edificio histórico y sede de la cámara baja.
"En Moria se hacinan 13.000 refugiados sin acceso al agua", apuntó por su parte Tareq Alaows, de "Seebrücke", una de las ONG -junto con "Sea-Watch", #LeaveNoOneBehind y "Campact"- que organizaron la espectacular acción.
Decenas de voluntarios empezaron a colocar en perfecta formación las sillas, blancas y negras, a las 07.00 de la mañana. Sobre el mediodía se completó la operación con la que pretenden simbolizar que en Alemania "queda espacio suficiente" para acoger a esas personas.
"El gobierno de (Angela) Merkel se ampara en que no habrá una decisión unilateral, sino que debe buscarse una solución europea. Pero sabe perfectamente que ello no es factible, puesto que hay varios socios que rechazan y rechazarán acoger a refugiados", comentó a Efe Roth, en un aparte de la operación.
En 2015, Alemania representó la "esperanza" con la frase pronunciada por Merkel -"Wir schaffen das" , "Lo lograremos"-. La canciller defendió así la capacidad del país y su población para acoger a las decenas de miles de refugiados que trataban de alcanzar Europa en medio de la crisis migratoria desencadenada por el conflicto sirio.
El mayor país de la Unión Europea (UE) acabó recibiendo ese año alrededor de un millón de peticionarios de asilo, récord absoluto en su historia reciente. Merkel tuvo que soportar las más duras críticas en su bloque conservador, entre amenazas de ruptura de coalición de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU) y sin apoyo europeo.
La frase y las presiones internas la persiguieron hasta el final de esa legislatura -2017- y solo cedieron en cuanto se redujo el flujo de peticionarios de asilo, con el cierre de la llamada "ruta de los Balcanes" y el acuerdo entre la UE y Turquía en materia de refugiados.
"Al 'Wir schaffen das' de entonces debería seguir ahora un liderazgo alemán, aprovechando su semestre de presidencia de la UE, para dar una respuesta urgente a Moria", prosigue Roth. La vicepresidenta del Bundestag es conocida entre sus compatriotas como una política apasionada, que ha visitado a lo largo de su carrera otros escenarios de catástrofes humanitarias. "Lo que vi en Moria no es comparable con otros campos de refugiados".
LA FRASE DE MERKEL, CINCO AÑOS DESPUÉS
El "lo lograremos" de Merkel, pronunciado en septiembre de 2015 ante una abarrotada conferencia de prensa, era recordado estos días como un hito en sus 15 años en la Cancillería. Alemania mantuvo las fronteras abiertas mientras otros países las cerraban. La mitad de los adultos entre ese millón de peticionarios de asilo -o los 1,5 millones acumulados entre ese año y los tres siguientes- encontró trabajo; dos tercios de los menores se escolarizaron con éxito.
Si las críticas de entonces se disiparon y Alemania efectivamente fue capaz de acoger esos contingentes, no debería haber razón ahora para negarse a recibir a esas personas. "Berlín, Turingia, otros estados federados están dispuestos a acogerlos. Pero nuestro ministro de Interior dice no", afirmaba Roth, representante de la clase política parlamentaria ante el Reichstag, junto con otros miembros de la asimismo opositora La Izquierda.
Berlín, 7 sep (EFE).- Con 13.000 sillas vacías, perfectamente alineadas sobre la explanada ante el Reichstag berlinés varias ONG alemanas reclamaron hoy la evacuación del campo de refugiados griego de Moria y denunciaron el fracaso de la política de asilo europea, unido a la incapacidad de Alemania para liderar una respuesta.
"La situación en Moria es catastrófica. Ya lo era antes del verano. Ahora se sumó el miedo a la extensión de la COVID-19 en unos campos desbordados", afirmó Claudia Roth, ex-líder de los Verdes y vicepresidenta del Bundestag (Parlamento federal), ante el edificio histórico y sede de la cámara baja.
"En Moria se hacinan 13.000 refugiados sin acceso al agua", apuntó por su parte Tareq Alaows, de "Seebrücke", una de las ONG -junto con "Sea-Watch", #LeaveNoOneBehind y "Campact"- que organizaron la espectacular acción.
Decenas de voluntarios empezaron a colocar en perfecta formación las sillas, blancas y negras, a las 07.00 de la mañana. Sobre el mediodía se completó la operación con la que pretenden simbolizar que en Alemania "queda espacio suficiente" para acoger a esas personas.
"El gobierno de (Angela) Merkel se ampara en que no habrá una decisión unilateral, sino que debe buscarse una solución europea. Pero sabe perfectamente que ello no es factible, puesto que hay varios socios que rechazan y rechazarán acoger a refugiados", comentó a Efe Roth, en un aparte de la operación.
En 2015, Alemania representó la "esperanza" con la frase pronunciada por Merkel -"Wir schaffen das" , "Lo lograremos"-. La canciller defendió así la capacidad del país y su población para acoger a las decenas de miles de refugiados que trataban de alcanzar Europa en medio de la crisis migratoria desencadenada por el conflicto sirio.
El mayor país de la Unión Europea (UE) acabó recibiendo ese año alrededor de un millón de peticionarios de asilo, récord absoluto en su historia reciente. Merkel tuvo que soportar las más duras críticas en su bloque conservador, entre amenazas de ruptura de coalición de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU) y sin apoyo europeo.
La frase y las presiones internas la persiguieron hasta el final de esa legislatura -2017- y solo cedieron en cuanto se redujo el flujo de peticionarios de asilo, con el cierre de la llamada "ruta de los Balcanes" y el acuerdo entre la UE y Turquía en materia de refugiados.
"Al 'Wir schaffen das' de entonces debería seguir ahora un liderazgo alemán, aprovechando su semestre de presidencia de la UE, para dar una respuesta urgente a Moria", prosigue Roth. La vicepresidenta del Bundestag es conocida entre sus compatriotas como una política apasionada, que ha visitado a lo largo de su carrera otros escenarios de catástrofes humanitarias. "Lo que vi en Moria no es comparable con otros campos de refugiados".
LA FRASE DE MERKEL, CINCO AÑOS DESPUÉS
El "lo lograremos" de Merkel, pronunciado en septiembre de 2015 ante una abarrotada conferencia de prensa, era recordado estos días como un hito en sus 15 años en la Cancillería. Alemania mantuvo las fronteras abiertas mientras otros países las cerraban. La mitad de los adultos entre ese millón de peticionarios de asilo -o los 1,5 millones acumulados entre ese año y los tres siguientes- encontró trabajo; dos tercios de los menores se escolarizaron con éxito.
Si las críticas de entonces se disiparon y Alemania efectivamente fue capaz de acoger esos contingentes, no debería haber razón ahora para negarse a recibir a esas personas. "Berlín, Turingia, otros estados federados están dispuestos a acogerlos. Pero nuestro ministro de Interior dice no", afirmaba Roth, representante de la clase política parlamentaria ante el Reichstag, junto con otros miembros de la asimismo opositora La Izquierda.
NI SOLUCIÓN EUROPEA NI DECISIONES REGIONALES
El titular de Interior, el bávaro Horst Seehofer, representó
en la legislatura anterior la crítica más dura dentro del bloque
conservador a la decisión de Merkel de no cerrar fronteras. Desde su
puesto actual en el Ministerio ha insistido en la necesidad de una
solución europea e impedido iniciativas en solitario de los "Länder"
para acoger a menores procedentes de campos en las islas griegas.
Seehofer insiste en que Alemania es ya el socio europeo más "cumplidor" respecto al programa de reubicación de menores de los desbordados campos griegos apoyado por la Comisión Europea. Ha recibido ya unos 425 entre julio y agosto y espera llegar a los 920 en las próximas semanas.
La mayoría son menores no acompañados o niños enfermos, a los que por razones humanitarias si se autoriza a que les acompañen familiares. Junto con Alemania cumplen con ese programa Francia, Portugal, Luxemburgo, Finlandia, Austria e Irlanda. Pero se está lejos de la "solución europea" para la política de asilo, ni siquiera para menores u otros colectivos vulnerables. EFE
gc/jam/mah
Seehofer insiste en que Alemania es ya el socio europeo más "cumplidor" respecto al programa de reubicación de menores de los desbordados campos griegos apoyado por la Comisión Europea. Ha recibido ya unos 425 entre julio y agosto y espera llegar a los 920 en las próximas semanas.
La mayoría son menores no acompañados o niños enfermos, a los que por razones humanitarias si se autoriza a que les acompañen familiares. Junto con Alemania cumplen con ese programa Francia, Portugal, Luxemburgo, Finlandia, Austria e Irlanda. Pero se está lejos de la "solución europea" para la política de asilo, ni siquiera para menores u otros colectivos vulnerables. EFE
gc/jam/mah
