viernes, 11 de septiembre de 2020

Llamésmole solución europea

 La CE busca un pacto migratorio presionada por la catástrofe de Moria y la demanda alemana

Gemma Casadevall




Berlín, 11 sep (EFE).- La Comisión Europea (CE) prepara una nueva propuesta para el política migratoria, en medio de la catástrofe del campo griego de Moria y la presión de la presidencia de turno alemana para implicar a todo el bloque en la acogida de refugiados.
Hay que lograr un mecanismo "duradero y eficaz", explicó el vicepresidente de la CE, el griego Margaritis Schinas, al anunciar en una rueda de prensa con el titular alemán del Interior, Horst Seehofer, la presentación de su nuevo plan para el 30 de septiembre.
El nuevo pacto será "como una casa de tres pisos", añadió Schinas: "el primero tendrá una dimensión externa muy fuerte, el segundo, un sistema robusto de gestión de las fronteras exteriores y el tercero, un sistema basado en la solidaridad sostenible y eficaz.
La declaración del vicepresidente de la CE se produjo en medio del impacto por la catástrofe del campo de Moria y en una rueda de prensa conjunta con Seehofer -en formato virtual- en que Alemania reiteró su frustración por la inexistencia de un pacto entre los 27.
"La situación de Moria no admite largas negociaciones. Los niños y sus familias no pueden esperar una decisión de los 27", explicó Seehofer. Alemania acogerá, por lo pronto, entre 100 y 150 de esos menores; compartirá así con Francia la tarea de "reubicar" al grueso de ese grupo, prosiguió Seehofer
Otros ocho países -Finlandia, Luxemburgo, Holanda, Eslovenia, Croacia, Portugal y Bélgica, más la extracomunitaria Suiza- reubicarán al resto. Pero la dramática situación de Moria no es "el único desafío migratorio" para Europa, advirtió el ministro.
"España, Malta e Italia, como Grecia, necesitan respuestas solidarias y estables", apuntó Seehofer, en relación a los países que en primera medida reciben directamente en su territorio el impacto migratorio. A Alemania, por su parte, llegan a diario una media de 300 peticionarios, prosiguió el ministro, a través de la ruta de los Balcanes, en virtud de las normas de reagrupamiento familiar o por otras vías.
EL PACTO QUE BUSCA ALEMANIA DESDE 2015
La solución europea no puede demorarse y Alemania aspira a avanzar en ello en el presente semestre, durante su presidencia de turno de la Unión Europea (UE).
"Ahora mismo, la política de asilo europea no existe como tal", afirmó ayer la canciller alemana, Angela Merkel, tras afirmar la disposición de su país a acoger a esos menores, como había hecho el presidente francés, Emmanuel Macron, en ambos casos sin concretar cifras.
Merkel recalcó que Alemania "asume sus responsabilidades" y explicó que así se lo había garantizado, en conversación telefónica, al primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis.
Pero dejó clara, una vez más, su decepción ante la falta de un mecanismo europeo eficaz, debido principalmente al rechazo de varios socios centroeuropeos a recibirlos. Una afrenta pendiente para los países con fronteras exteriores y, en lo personal, para Merkel, quien lleva desde 2015 sin lograr el apoyo europeo que reclama.
En ese año álgido en la crisis migratoria desencadenada por el conflicto sirio, Merkel mantuvo abiertas sus fronteras cuando otros las cerraban; sintetizó en la frase "Wir schaffen das" -"lo lograremos"- su confianza en la capacidad de Alemania y su población por acoger a esas personas.
El mayor país de la UE acabó recibiendo en 2015 alrededor de un millón de peticionarios, récord en su historia reciente. Merkel tuvo que soportar críticas en su bloque conservador, entre amenazas de ruptura de coalición de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU).
Seehofer, entonces líder de la CSU, partido hermanado de la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel, fue el azote continuo a la línea de la canciller, perseguida por esa frase en toda la legislatura.
LAS PRESIONES SE TRASLADAN AL MINISTRO BÁVARO
La tensión sobre Merkel cedió al reducirse la llegada de peticionarios de asilo, con el cierre de la "ruta de los Balcanes" y el acuerdo entre la UE y Turquía en materia de refugiados.
La catástrofe de Moria ha trasladado ahora la presión sobre Seehofer, quien durante meses ha impedido iniciativas de los "Länder" -estados federados- para acoger a contingentes mayores de lo previsto de menores procedentes de las islas griegas.
El ministro insiste en que Alemania es ya el socio europeo más "cumplidor" respecto al programa de reubicación de menores de la CE. Recibió a unos 425 entre julio y agosto, con la perspectiva de alcanzar los 950 hasta finales de año, entre menores no acompañados o niños enfermos acompañados de su familiares.
Las presiones sobre Seehofer crecieron tras el incendio de Moria y ante sucesivos ofrecimientos de varios "Länder" y municipios por acoger a esos niños. El gobierno regional de Berlín se ha ofrecido a recibir a 300 personas, mientras que Turingia (este), Baviera (sur) y Renania del Norte-Westfalia (oeste) acogerían unos 1.000 cada uno.
El mismo miércoles, miles de manifestantes marcharon por Berlín, Hamburgo y Fráncfort, entre otras ciudades, en favor de la acogida de esos refugiados. Las Iglesias católica y evangélica llamaron asimismo al Gobierno de Merkel a escuchar a los "Länder".
Todo ello, después de la impactante acción de varias ONG alemanas, que dos días antes del incendio de Moria plantaron ante el Reichstag 13.000 sillas vacías, a modo de denuncia de la explosiva situación del campo griego y la inoperancia europea. EFE
gc/jam/jac
(foto) (audio)