sábado, 27 de febrero de 2021

Butaca clandestina en el Delphi: la previa 2021




Abre una Berlinale virtual, señal de supervivencia del cine frente a la covid

Gemma Casadevall 


Berlín, 27 feb (EFE).- La 71 Berlinale se abre virtualmente este lunes, a modo de señal de supervivencia del cine ante la covid y con el hispano alemán Daniel Brühl, el surcoreano Hong Sand-soo y el mexicano Alonso Ruizpalacios entre los cazadores del Oso.
Cada una de las 15 películas de la sección oficial se ha visto afectada por la pandemia, sea en la fase de rodaje, montaje o postproducción, recordaba el director del festival, Carlo Chatrian, al presentar el programa.
Su mensaje fue virtual, como lo será todo en este primer segmento del festival, sin alfombra roja, conferencias de prensa ni presencias estelares, en un Berlín donde los cines -como el resto de la cultura- llevan cuatro meses cerrados a cal y canto. Chatrian y su co-directora, Mariette Rissenbeck, aspiran a poder celebrar en junio una edición abierta al público, con el total de 166 cintas de sus distintas secciones.
Cada filme culminado es un éxito o hasta un prodigio. El primer aspirante al Oso es la franco-libanesa "Memory Box", de Joana Hadjithomas y Khalid Joreige. Una historia tejida sobre tres mujeres -abuela, madre e hija- que arranca en Canadá y sigue en el Beirut en guerra, en un puzzle de recuerdos que nunca se contaron.
Le seguirá "I'm your Man", dirigida por la actriz alemana Maria Schrader, que al igual de su compatriota Brühl se ha pasado a la dirección. Son cuatro los representantes del cine anfitrión a concurso en esta Berlinale comprimida en cinco jornadas -la mitad de lo normal- y con menos concursantes de lo habitual.
Brühl compite con "Nebenan", una película que discurre en un bar berlinés que podría ser el suyo, con personajes asimismo muy familiares. La alemana Maria Speth lo hará con "Herr Bachmann", un documental de tres horas sobre un entrañable maestro de pueblo entre alumnos de diversos orígenes migratorios.
"Fabian", basado en el clásico de Erich Kästner, es el cuarto concursante alemán, dirigido por Dominik Graf, habitual de la casa.
"Introduction" es el título de la película con que Hong Sang-soo buscará el Oro -tras haberse llevado la plata el año pasado con "The woman who ran"-. Discurre parcialmente en un Berlín muy parecido al de Brühl, pero desde la mirada poético-filosófica del surcoreano.
Ruizpalacios presentará "Una película de policías", una denuncia de la impunidad policial en México, entre el documental y la ficción y que devuelve a competición a este realizador, tres años después de su "Museo", sobre el expolio artístico en su país.
El cine francés compite con "Albatros", de Xavier Beauvois, y "Petite Maman", de Celine Scianma, mientras que Irán -ganador del Oro en 2020 con "There is no evil", de Mohammad Rasoulof- vuelve a concurso con "Ballad of a white cow", dirigida por Behtash Sanaeeha y Maryam Moghaddam.
El este europeo estará más representado de lo habitual. Georgia compite con "What do we see when we look at the sky?", un poético filme de dos enamorados que se pierden la pista tras apenas conocerse, dirigido por Alexandre Koberidze; el húngaro Dénes Nagy lo hará con "Natural light", centrado en los dilemas humanos de la II Guerra Mundial y entre bosques permanentemente encharcados.
Hungría compite con "Forest", de Bence Fliegauf, mientras que Rumanía lo hace con "Bad luck banging or loony porn", de Radu Jude. Cerrará el círculo de aspirantes la japonés "Wheel of fortune", de Ryusuke Hamaguchi.


FOSTER, CAINE, PFEIFFER Y TINA TURNER, EN EL SPECIAL
Estados Unidos no está en esta sección oficial, muy centrada en lo periférico. Pero aportará estrenos ilustres, en el apartado de exhibición o "Berlinale Special".
Michael Caine protagoniza "Best Sellers", centrado en un autor que sigue creando con su vieja máquina de escribir y dirigido por la debutante Lina Roessler.
Jodie Foster interpreta a la abogada de un presunto terrorista prisionero en Guantánamo en "The Mauritanian", del escocés Kevin Macdonald. Michelle Pfeiffer será una viuda al borde de la bancarrota en "French Exit", de Azazel Jacobs, mientras que a Tina Turner se la verá en un documental con material inédito, compilado por Dan Lindsay bajo el título, simplemente, de "Tina".
En una Berlinale presencial estarían destinados a captar el máximo impacto mediático. En tiempos de virtualidad, todo queda a merced de la "nube" -el "cloud"- a la que acceden medios y profesionales acreditados.

SEIS OROS EN BUSCA DE SUCESOR
Los Osos se entregarán en junio, en la Berlinale abierta al público con que Chatrian y Rissenbeck quieren defender su título de "festival popular". Pero el veredicto del jurado se conocerá ya el próximo viernes.
El jurado estará formado seis exganadores del Oro: junto a Rasoulof -Oro en 2020- integran el equipo el israelí Navad Lapid -Oro 2019 con "Synonyme"-, la rumana Adina Pintilie -en 2018, con "Touch me not"-, la húngara Indikó Enyedi -en 2017, con "Body and soul"-, el italiano Gianfranco Rosi -"Fire at sea", 2016- y la bosnia Jamila Zbanic -en 2006, con "Grbavica"-. EFE  gc/jam/msr

jueves, 25 de febrero de 2021

Al servicio de Assad

 Alemanya aplica la justícia universal als crims sirians


Dos siri­ans, arri­bats a Ale­ma­nya l’any 2014 com a refu­gi­ats i opo­si­tors al règim, van obrir la porta a l’apli­cació de la justícia uni­ver­sal als crims de lesa huma­ni­tat del règim sirià. El pri­mer d’ells, Eyad Alg­ha­reib, de 44 anys, va ser sen­ten­ciat per l’Audiència de Coblença a qua­tre anys i mig de presó per com­pli­ci­tat en l’apa­rell de tor­tura sis­temàtica sirià. El segon, Anwar Ras­lan, exres­pon­sa­ble de la presó d’Al Jatib, a Damasc, haurà d’espe­rar pre­vi­si­ble­ment fins a l’octu­bre per a conèixer-ne el vere­dicte.
El judici con­tra tots dos va començar fa menys d’un any; la justícia ale­ma­nya va deci­dir, però, dis­gre­gar el cas d’Alg­ha­reig per acce­le­rar-ne la reso­lució, en un cas que crea juris­prudència. Fins ara mai no s’havia apli­cat enlloc del món el terme de la justícia uni­ver­sals als crims del règim del pre­si­dent Bai­xar al-Assad.
Ale­ma­nya, que va subs­criure aquest prin­cipi l’any 2012, va optar per apli­car-lo, en un procés com­pli­cat, espe­ci­al­ment pel que fa a la ins­trucció de la fis­ca­lia.
L’acu­sació con­tra Alg­ha­reib se cen­trava en el trans­port de trenta mani­fes­tants detin­guts el 2011, que van patir tor­tu­res abans d’entrar a la presó. La defensa de l’acu­sat va al·legar que com­plia ordres i que no fer-ho hau­ria sig­ni­fi­cat el delicte de deserció, penada amb la mort.
Per a l’audiència va val­dre l’argu­ment de la fis­ca­lia, segons el qual el pro­ces­sat va ingres­sar als ser­veis secrets el 1996. For­mava part de l’apa­rell repres­sor d’un Estat que aplica la “repressió més bru­tal” sobre el seu poble, segons la sentència.

Tor­tu­res

Estava ins­truït per arren­car con­fes­si­ons sota tor­tura, qüestió que en el règim sirià implica arri­bar als límits físics; és a dir, la mort del tor­tu­rat.
La con­demna a qua­tre anys i mig queda un any per sota del que dema­nava la fis­ca­lia. Però és una sentència històrica, des­ti­nada a tro­bar con­tinuïtat en el cas de Ras­lan. Els càrrecs que s’impu­ten al prin­ci­pal pro­ces­sat són més greus –58 casos d’assas­si­nat i 4.000 per tor­tu­res–. Cor­res­po­nen a les per­so­nes que van ser tor­tu­ra­des fins a la mort o van sobre­viure en el període on va ser el res­pon­sa­ble de la presó siri­ana, entre el 2011 i el 2012.
El 2012 va ser l’any en què van dei­xar Síria. Van arri­bar a Ale­ma­nya com a deman­dants d’asil, un any abans de la crisi migratòria des­en­ca­de­nada per la guerra civil siri­ana. Se’ls va aco­llir com a pre­sump­tes opo­si­tors al règim a què havien ser­vit.


Refu­gi­ats



Altres refu­gi­ats siri­ans aco­llits, com ells, per Ale­ma­nya els van reconèixer i denun­ciar com a exa­gents i tor­tu­ra­dors del règim. Va obrir-se un procés com­plex, amb tes­ti­mo­nis i acu­sació par­ti­cu­lar que van comp­tar amb el suport del Cen­tre Euro­peu de Drets Humans i Cons­ti­tu­ci­o­nals (ECCHR), amb seu a Berlín. Per aquesta orga­nit­zació, com per Amnis­tia Inter­na­ci­o­nal, la con­demna a qua­tre anys i mig és una peça petita, en com­pa­ració amb la mons­tru­o­si­tat del règim sirià. Però marca l’inici del reco­nei­xe­ment d’aquests crims per part de la justícia uni­ver­sal.
“És una sentència històrica que con­tri­bu­eix, si més no, a fer una mica de justícia. El vere­dicte té un alt valor simbòlic, no només a per als siri­ans”, va dir el minis­tre d’Afers Estran­gers ale­many, el soci­al­demòcrata Heiko Maas, des de Twit­ter.

miércoles, 24 de febrero de 2021

Las piezas del engranaje

Alemania aplica la justicia universal a la primera condena por torturas en Siria

Gemma Casadevall 




Berlín, 24 feb (EFE).- Alemania aplicó por primera vez el principio de la Justicia universal contra crímenes de lesa humanidad en Siria y condenó por complicidad en torturas sistemáticas a un exagente de los servicios secretos del presidente Bachar al Asad.
Eyad Alghareib, de 44 años, exmiembro de la inteligencia militar y llegado a Alemania como peticionario de asilo, fue condenado a cuatro años y medio de prisión. La Audiencia de Coblenza (suroeste) le declaró culpable, como parte del sistema represivo articulado por Damasco en su "devastadora guerra civil", según la sentencia.
La suya es la primera condena en el mundo por crímenes de lesa humanidad en Siria. Se espera para dentro de seis meses el veredicto de esa corte sobre el principal acusado del proceso, Anwar Raslan, exmando del Mujabarat -inteligencia militar- y responsable entre 2011 y 2012 de la cárcel de Al Jatib, en Damasco.
El juicio contra Algharebied se disgregó del de Raslan, lo que favoreció su agilización. El proceso contra el ahora condenado se centró en el transporte de 30 manifestantes detenidos, en 2011, a los que ya antes de entregar a esa prisión se sometió a torturas.
A Raslan, por su parte, le imputa la fiscalía 58 cargos por asesinato y 4.000 por torturas. Se trata del número de víctimas que se estima murieron o fueron torturadas mientras el procesado era el responsable militar de la dicha penitenciaría en la capital siria.
Algharebied había ingresado en los servicios secretos en 1996 y era parte, según la acusación, de un engranaje de torturas sistemáticas. La fiscalía pedía para el acusado cinco años y medio de cárcel, mientras que la defensa había solicitado su absolución, con el argumento de que obedecía órdenes y que incumplirlas habría supuesto el cargo de deserción y, por tanto, ejecución.
La Audiencia recordó en su sentencia ese largo periodo al servicio del espionaje sirio, cuya instrucción incluía la tortura física y hasta la muerte del prisionero.

LLEGADOS A ALEMANIA COMO PETICIONARIOS DE ASILO
Ambos procesados llegaron a Alemania en 2014, un año antes de la gran crisis migratoria derivada del conflicto sirio en 2015, que llevó a ese país hasta un millón de solicitantes de asilo.
Dos años antes habían abandonado Siria. Se presentaron en Alemania como miembros de la oposición; como tales se habían mezclado entre los asilados sirios; Raslan llegó a participar en conversaciones en Ginebra como miembro de la oposición.
Finalmente fueron identificados por otros refugiados, asimismo en Alemania, como antiguos miembros de los servicios secretos del régimen torturador. Fueron arrestados en 2020, en medio de unas complejas indagaciones por parte de la Fiscalía instructora, que derivaron en la acusación formal y la apertura del juicio, en abril del año pasado, por implicación en crímenes de lesa humanidad.

UNA PRIMERA VICTORIA PARA LA JUSTICIA UNIVERSAL
La primera sentencia de ese proceso fue calificada por Amnistía Internacional (AI) como una "victoria" para la Justicia universal, a cuyo principio se adhirió Alemania en 2012.
"Es un veredicto histórico y una victoria para las decenas de miles de sirios torturados, supervivientes o víctimas de ese régimen", indicó en un comunicado AI, que recuerda el papel desempeñado por las organizaciones humanitarias para documentar esos casos y poder plasmarlos en cargos concretos ante tribunales.
La sentencia es, además, "un claro mensaje al gobierno sirio de que los responsables de esas horribles violaciones deberán responder ante la justicia" por los crímenes cometidos por una "maquinaria de crueldad terrorífica" sobre su propio pueblo.
El ahora condenado "es solo una pequeña pieza del aparato de tortura siria", apuntó Wassin Mukdad, superviviente sirio y parte de la acusación particular en el proceso, en un comunicado emitido por el Centro Europeo de Derechos Humanos y Constitucionales (ECCHR),
El veredicto debe servir para "aportar luz" a los crímenes de Al Asad, prosigue ese testigo, tras las 60 vistas que ha durado ese primer proceso, al que debe seguir la sentencia contra el principal encausado, que se prevé se demore hasta octubre.
Los testimonios aportados prueban "la tortura sistemática y violencia sexual" practicada por las autoridades sirias, apuntó por su parte el abogado Patrick Kroker, representante de dicha acusación particular, que respalda el ECCHR, con sede en Berlín. EFE  gc/jam/msr

sábado, 20 de febrero de 2021

Múnich virtual

 Biden es retroba amb Europa



“Els Estats Units han tor­nat. L’Aliança Atlàntica ha tor­nat. No ens farem enrere, mira­rem el futur ple­gats”, va dir ahir Joe Biden, des de la seva pan­ta­lleta, a Was­hing­ton, con­nec­tat a dues pan­ta­lle­tes més –una de ber­li­nesa, amb Angela Merkel, i una altra de pari­senca, amb Emma­nuel Macron–. L’única presència de debò, a Munic, era la del pre­si­dent de la Con­ferència de Segu­re­tat d’aquest fòrum de tro­bada infor­mal, Wolf­gang Isc­hin­ger. Li va tocar el paper de mode­ra­dor en una mena de cimera d’ele­fants –com s’ano­mena a Ale­ma­nya les tro­ba­des dels grans– aquest cop en for­mat vir­tual per impe­ra­tiu de la pandèmia.
Merkel, en to menys visi­o­nari, va dema­nar pas­sar “de les parau­les als fets” en tot allò que implica el mul­ti­la­te­ra­lisme –des la lluita con­tra la crisi climàtica a la pandèmia, el ter­ro­risme inter­na­ci­o­nal i el retorn a la nego­ci­ació abans no s’enfonsi el pro­grama iranià–. També va recor­dar que Ale­ma­nya ja està com­plint el com­promís d’aug­men­tar la des­pesa en Defensa –com li recla­mava Barack Obama en els seus temps a la pre­sidència i després va fer Donald Trump–. I, atès que a l’altra pan­ta­lleta hi havia Macron, el gran defen­sor de la iden­ti­tat defen­siva pròpia euro­pea, hi va afe­gir la can­ce­llera que això volia dir, també, avançar cap a una res­pon­sa­bi­li­tat pròpia a la UE.
En joc hi ha la “defensa de la democràcia” con­tra l’amenaça dels auto­ri­ta­ris­mes. I, en aquest capítol, el d’ame­na­ces, hi entren els vells ene­mics –Rússia i la Xina–. Hi ha diferències de pers­pec­tiva. Amb la Xina, la riva­li­tat és clara­ment comer­cial –“cal pre­pa­rar-nos per a una com­petència estratègica”–, va dir el pre­si­dent nord-ame­ricà. Mos­cou repre­senta “els intents de (Vladímir) Putin per afe­blir Europa i l’OTAN”. Que­dava clar, doncs, que els Estats Units tor­nen a Europa i amb el seu retorn es recu­pe­ren, també, els esque­mes o blocs clàssics.
La inter­venció de Biden era espe­rada com el senyal per ofi­ci­a­lit­zar el retorn dels Estats Units al mul­ti­la­te­ra­lisme clàssic, mal­grat les esclet­xes dei­xa­des pel pas de Trump per la Casa Blanca. Biden era, a més, un vell cone­gut de la Con­ferència de Munic –i de l’amfi­trió Isc­hin­ger–, on havia inter­vin­gut en el pas­sat i espe­ci­al­ment men­tre va ser vice­pre­si­dent d’Obama.

Virtualitat entre amics

Era un retorn “entre amics”, en temps de vir­tu­a­li­tat i men­tre no hi ha una data pre­sen­cial clara perquè Biden pugui viat­jar a Berlín. Merkel –qui va viat­jar rela­ti­va­ment sovint a Was­hing­ton per visi­tar Trump però que mai no el va rebre a la seva seu de la can­ce­lle­ria– va con­vida l’actual pre­si­dent a visi­tar la capi­tal ale­ma­nya quan les res­tric­ci­ons per la pandèmia s’aflui­xin i tor­nin a ser pos­si­bles les reu­ni­ons de debò. També en aquest punt s’han recu­pe­rat aquests dies les imat­ges anti­gues de Biden i Merkel, som­ri­ents i feliços, quan l’ara pre­si­dent era el segon d’Obama. En con­trast, és clar, amb les cares de sor­presa, por, des­con­fiança o mal humor de la can­ce­llera amb Trump, gene­ro­sa­ment vira­lit­za­des com a expo­nent dels abis­mes transatlàntics.
Que Biden anunciés la seva inter­venció vir­tual, i dis­curs de retro­bada, va sal­var una Con­ferència de Segu­re­tat que, en rea­li­tat, es donava per per­duda. La cita de Munic ja havia cai­gut de les agen­des inter­na­ci­o­nals quan la Casa Blanca va comu­ni­car fa una set­mana que el pre­si­dent faria allà el seu dis­curs sobre les rela­ci­ons amb Europa. No es tracta només de tor­nar a ser cor­dial i som­ri­ent. Es tracta de mar­car el retorn del lide­ratge dels EUA en allò que s’entén per Occi­dent, després que Trump deixés clar que aquest esquema no l’interes­sava. La Xina està molt pre­sent –sobre­tot en l’agenda de Merkel quan es tracta de par­lar de nego­cis i comerç–. La mala maror amb Rússia –un altre soci comer­cial al qual la can­ce­llera no renun­cia– va empènyer els interes­sos de Was­hing­ton per acce­le­rar la retro­bada. Que hores abans pràcti­ca­ment els matei­xos líders havien coin­ci­dit al G7 també de “pan­ta­lleta” de Lon­dres no pre­o­cu­pava gaire. Al con­trari. Allà l’atenció va anar cap a la pandèmia. A Munic es va fer un gir més polític o de política de segu­re­tat, arro­do­nits amb la presència del secre­tari gene­ral de l’OTAN, Jens Stol­ten­berg

domingo, 14 de febrero de 2021

Voto exterior

'Wahlbrief' o passeig pel parc gelat

sábado, 13 de febrero de 2021

Se busca "Wahlhelfer"

Alemania redobla la logística ante un año electoral bajo el signo de la pandemia

Gemma Casadevall 


Berlín, 13 feb (EFE).- Alemania trata de redoblar su logística electoral, tanto para el voto por correo como el presencial, ante la maratón de comicios regionales y nacionales convocados este año, bajo el signo de la covid-19.
"Se nos han notificado algunos problemas para encontrar voluntarios en las mesas de votación. Corresponde a los poderes locales recurrir, si es preciso, a personal de la administración pública", comentó a Efe Stephan Danzer, subdirector de la Comisión Electoral de Renania Palatinado.
En ese "Land" del oeste de Alemania se celebran el 14 de marzo comicios regionales, lo mismo que en Baden-Württemberg (sur). Serán los primeros del año electoral alemán, en que renovarán sus cámaras regionales seis de los 16 "Länder" -estados federados-, además de celebrarse elecciones generales del 26 de septiembre.
Son varias las alcaldías que temen les falten de personal. En Alemania los puestos en las mesas de votación los cubren voluntarios que se registran para ese cometido; de no ser suficientes, se complementan con personal del sector público.
"Se han tomado todas las medidas higiénicas pertinentes para evitar contagios. Pero sí, es cierto, hay recelos por la covid a estar horas y horas en centros de votación", admite Danzer.
Renania Palatinado, como Baden Württemberg, tienen la incidencia acumulada más baja del país -51 contagios semanales por 100.000 habitantes, frente a los 60,1 de media alemana-.
Pero la canciller alemana, Angela Merkel, como los expertos de referencia, alertan de que las mutaciones más agresivas pueden dar al traste con el descenso continuado de la incidencia de las últimas semanas-el nivel máximo se registró el 22 de diciembre con 197,6 casos-.
El pasado día 10, la canciller alemana y los "Länder" acordaron prorrogar hasta el 7 de marzo el parón de la vida pública -están cerrados la restauración, el ocio, la cultura y los comercios no esenciales- ante el temor a la propagación de las mutaciones.
Las regionales apuntan a la continuidad política. Los sondeos pronostican que en Renania Palatinado seguirá como primera fuerza el Partido Socialdemócrata (SPD) y en Baden Württemberg se vaticina una victoria de los Verdes, la tercera consecutiva en el "Land".
Las incertidumbres proceden de la covid pese al impulso del voto postal. "Desde agosto de 2020 nos preparamos para que, si lo desean, el 100 % de los electores pueda votar por correo", afirma Danzer.
El voto presencial sigue garantizado. Las iniciativas de algunos distritos a favor del voto postal como única vía no prosperaron. Se estima que entre un 50 o un 60 % de los votantes recurrirá al correo -en las anteriores regionales fueron un 30 %-.
LA OPCIÓN DEL APLAZAMIENTO
Ni Renania Palatinado ni Baden Württemberg contemplaron aplazar los comicios. Sí lo hizo Turingia, en el este del país. Su gobierno regional, un tripartito entre Izquierda, SPD y Verdes, acordó el pasado enero -en consenso con la Unión Cristianodemócrata (CDU)- posponer los comicios a septiembre, coincidiendo con las generales.
Turingia tenía por entonces una incidencia semanal de 310 casos por 100.000 habitantes. Ahora bajó a 98,8 casos, pero sigue siendo la más alta de Alemania, tras duras restricciones y limitaciones a la movilidad -lo que no ha sucedido a escala nacional-.
Las regionales en Turingia se convocaron por anticipado, tras el terremoto político generado en ese "Land" por la elección en 2020 como jefe de gobierno de un liberal -Thomas Kemmerich- con los votos de la CDU y la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD).
Con ello se rompió el cordón sanitario en torno a la AfD y la propia Merkel llamó a revertir ese voto, en medio de una cadena de dimisiones en su partido. Hubo otro elección y la formación de un tripartito en minoría comprometido a convocar comicios anticipados.
BERLÍN APUNTA AL RECLUTAMIENTO FORZOSO
"Para septiembre esperamos que el miedo a la pandemia haya cedido; todo aquel que lo desee habrá recibido ya su vacuna. Pero probablemente tendremos que recurrir al reclutamiento forzoso", admiten desde la Comisión Electoral de la ciudad-estado de Berlín.
La directora del departamento, Petra Michaelis, advirtió ya esta semana que en el "Land" de la capital se precisarán 34.000 voluntarios, en lugar de los 21.000 habituales. Sus regionales coincidirán también con las generales del 26 de septiembre.
El reclutamiento forzoso entre la administración pública no es el "deseable" en un país donde el personal de las mesas se identifica como "Wahlhelfer" -"ayudante de votación"-. Tampoco ofrece garantías de que con ello se llenarán las vacantes, ya que las posibilidades de "excusarse" son muy amplias, admite esa fuente.
"No contemplamos el voto por correo como única opción. Solo sería justificable en caso de colapso o catástrofe sanitaria", explicó a Efe Heinz-Christoph Herbertz, de la Comisión Federal Electoral.
El voto por correo iba ya en ascenso antes de la covid. En las últimas generales llegó ya a un 28 % de media nacional. En las municipales de Baviera, en marzo del año pasado, se autorizó de forma excepcional el voto postal como única fórmula, ya que en esos momentos la vida pública quedó prácticamente suspendida.
Puede solicitarlo cualquier ciudadano sin tener que explicar sus razones para ello -hasta finales del siglo pasado sí era así-. EFE   gc/fpa

viernes, 12 de febrero de 2021

Mascarillas tóxicas

La CDU de Merkel, ante unos comicios adversos y salpicados por la corrupción

Gemma Casadevall



Berlín, 12 mar (EFE).- El bloque conservador de la canciller Angela Merkel trata de atajar los casos de corrupción revelados en sus filas, cuestión tóxica ante el arranque del año electoral, este domingo, con dos comicios regionales en los que se pronostica victoria para verdes y socialdemócratas.
Baden-Württemberg, en el sur, y Renania Palatinado, en el oeste, son los dos "Länder" que abrirán la serie de seis citas regionales del año, además de las generales del 26 de septiembre tras las cuales se despedirá del poder Merkel, en el cargo desde 2005.
En ambos estados federados se pronosticaba ya la derrota para la Unión Cristianodemócrata (CDU). Tres diputados conservadores del Bundestag (Parlamento federal) han dejado su escaño en menos de una semana, los tres bajo sospecha de haberse enriquecido con comisiones en negocios con mascarillas o de índole parecida.
"Es un desastre para el partido, que irá creciendo hasta las generales y cuyo origen es la falta de control efectivo sobre los negocios o ingresos paralelos de los parlamentarios", afirmó a Efe el politólogo Hajo Funke, de la Universidad Libre de Berlín.
La cúpula de la CDU trata de abordarlo como "comportamientos individuales", pero remiten a las relaciones de "cercanía" entre sus parlamentarios y el mundo empresarial y económico.
Algo que, recuerda Funke, tiene precedentes entre los conservadores: desde el "escándalo amigo", un entramado de tráfico de influencias, corrupción y contratas que salió a relucir a principios de los 90 y arrancó de las prácticas del patriarca de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), Franz-Josef Strauss.
En 1999 salieron a la luz las cuentas secretas y donativos irregulares ingresados en la CDU en la "era Helmut Kohl", canciller entre 1982 y 1998, que presidió el partido durante 25 años.
Funke, como su colega Thorsten Faas, del Instituto Otto Suhr, no consideran que el caso ahora revelado pueda dañar la credibilidad de Merkel. "No se aprecia un vínculo entre esos casos y la dirección del partido", afirma Faas; "no hay indicios de una práctica sistemática, sino de una inclinación de sus diputados por esas prácticas", añade Funke.
Sí puede ser "altamente tóxico", según Faas, para el líder de la CDU, el centrista Armin Laschet, pendiente aún de la definición del candidato a las generales por el bloque conservador. La elección surge por consenso con la CSU, a cuyo líder, el derechista Markus Söder, se le atribuyen ambiciones de luchar por la Cancillería.
La CDU/CSU ha emplazado a sus 244 diputados -de los 709 del Bundestag- a declarar todo negocio con mascarillas u otros asuntos relacionados con la pandemia. Los tres diputados bajo sospecha -dos de la CDU y uno de la CSU- han dejado el grupo parlamentario; medios como "Der Spiegel" estiman que hay una veintena de parlamentarios con asuntos similares.

FORTALEZA VERDE EN EL PRÓSPERO SUR
Las sospechas sobre la CDU/CSU dominan el panorama ante unas regionales en las que, antes de saltar el escándalo, se pronosticó ya una cómoda reelección en Baden Württemberg para Winfried Kretschmann, de 72 años y el único miembro de los Verdes al frente de un "Land". Llegó al puesto en 2011, lidera una coalición con la CDU y está en alza en los sondeos -34 %-, diez puntos por encima de sus socios, según la televisión pública ZDF.
Está en las antípodas del ecologismo radical y se le identifica con un "nuevo conservadurismo", alusivo a la defensa de una serie de valores. Su popularidad contrasta con la debilidad de la CDU, que durante décadas dominó en ese próspero "Land".

LOS SOCIALDEMÓCRATAS, A POR LA REELECCIÓN RENANA
La socialdemócrata Malu Dreyer aspira a renovar su coalición con verdes y liberales en Renania Palatinado. Hasta hace unas semanas los sondeos colocaban a su Partido Socialdemócrata (SPD) empatado con la CDU. Ahora lo sitúan en un 33 % frente al 29 % conservador.
Dreyer es un peso fuerte en el SPD; probablemente habría aspirado a la presidencia del partido, pero descartó ese desafío por razones de salud -padece esclerosis múltiple-.
En 2012 relevó en el cargo a su correligionario Kurt Beck; ha logrado mantener bajo el dominio del SPD un "Land" que, en elecciones generales, suele decantarse por la CDU.

VOTO POR CORREO Y PANDEMIA
El porcentaje de voto por correo se situará en un 50 %, según de las autoridades electorales de ambos "Länder". La pandemia ha disparado el aprecio hacia esta forma de voto avanzado, que de por sí iba en aumento en los últimos años -en las generales de 2017 rozó el 30%-.
Las autoridades han adoptado medias de higiene extraordinarias, en dos estados cuya incidencia está por debajo de la media alemana. Renania Palatinado está en 50,7 casos semanales por 100.000 habitantes, frente a los 66,5 de Baden-Württemberg, y la media alemana se sitúa en 72,4. EFE   gc/jam/ad

jueves, 11 de febrero de 2021

Enlatados

Ruizpalacios, Brühl y Sang-soo en una Berlinale encerrada y sin alfombra roja

Gemma Casadevall 

Berlín, 11 feb (EFE).- El director mexicano Alonso Ruizpalacios, el hispano-alemán Daniel Brühl y el surcoreano Hong Sang-soo lucharán por los Osos de la próxima Berlinale, que será en formato virtual y sin alfombra roja, pero determinada a impulsar al castigado sector del cine.
"Una película de policías", entre lo documental y la ficción y sobre el trasfondo de la impunidad policial en México, supondrá el regreso de Ruizpalacios al festival berlinés, tres años después de su "Museo", un "road movie" sobre el expolio artístico en su país.
Brühl debutará en la dirección con la comedia negra "Nebenan", casi dos décadas después de haber convertido la Berlinale en su plataforma internacional como protagonista de "Goodbye, Lenin".
Sang-soo, otro habitual en Berlín y Oso de Plata en 2020 con la minimalista "The woman who ran", regresa con "Introduction" a un festival especialmente sensible con el cine asiático.
Será una sección oficial reducida a cinco días y 15 títulos -lo habitual son diez jornadas y una veintena de filmes-, sin invitados, público ni sesiones fotográficas.
En toda Alemania la vida cultural está cerrada a cal y canto desde noviembre -sean museos, cines, óperas o pequeñas salas de conciertos-. No hay excepciones para una cita internacional como la Berlinale, el último gran festival europeo que pudo celebrarse con normalidad en 2020, semanas antes de los cierres por la covid.
El propósito declarado de esta Berlinale es "dar un claro mensaje de impulso al sector", según Mariette Rissenbeek, co-directora del festival desde el año pasado junto al italiano Carlo Chatrian. Al formato virtual, del 1 al 5 de marzo y restringido al sector del cine y los medios, seguirá en junio una edición abierta al público, acorde a la señal de identidad de la Berlinale como "festival popular".
En la lucha por los Osos dominará el cine francés y el alemán. Competirán por Francia "Albatros", de Xavier Beauvois, junto a "Petite Maman", de Celine Scianma, y la co-producción con Líbano "Memory Box", de Joana Hadjithomas y Khalil Joreige.
El alemán Dominik Graf -otro conocido de ese festival- compite con "Fabian", basada en un clásico de la literatura alemana de Erich Kästner. Dos compatriotas suyas, Maria Schrader y Maria Speth, lo harán con "Ich bin dein Mensch" y "Herr Bachmann und seine Klasse", respectivamente.
El cine iraní, ganador en 2020 del Oso de Oro con "There is no evil", de Mohammad Rasoulof, vuelve a concurso con "Ballad of a white cow", una co-producción con Francia dirigida por Behtash Sanaeeha y Maryam Moghaddam y rodada parcialmente en Berlín.
El cine japonés estará representado por "Wheel of fortune", de Ryusuke Hamaguchi, mientras que Rumanía lo hará con "Bad luck banging or loony porn", de Radu Jude.
Completan la selección la germano-georgiana "What do we see when we look at the sky?", de Alexandre Koberidze, la húngara "Forest", de Bence Fliegauf, y la húngaro-letona "Natural light", de Dénes Nagy.

SEIS OSOS DE ORO BUSCARÁN SUCESOR
Nada en esta Berlinale será lo habitual. Tampoco el jurado encargado de repartir los premios, equipo que en esta edición no tendrá un presidente, sino que estará compuesto por seis directores que ya salieron de Berlín con su Oso.
Junto a Rasoulof -Oro en 2020 con "There is no evil"-, integrarán el equipo el israelí Navad Lapid -Oro 2019 con "Synonyme"-, la rumana Adina Pintilie -en 2018, con "Touch me not"-, la húngara Indikó Enyedi -en 2017, con "Body and soul"-, el italiano Gianfranco Rosi -"Fire at sea", 2016- y la bosnia Jamila Zbanic -en 2006, con "Grbavica"-. Darán su veredicto tras los cinco días de virtualidad de marzo, mientras que la entrega de los premios será en junio.

BAJO EL SIGNO DE LA PANDEMIA
La fórmula híbrida entre el festival virtual y el popular es una solución de compromiso ante la situación creada por la pandemia. En diciembre se anunció ya que el festival se aplazaba de febrero a marzo. Con la entrada en 2021, cuando Alemania acumulaba sucesivos picos de contagios, se optó por esa doble versión.
Justo ayer, la canciller Angela Merkel y los poderes regionales acordaron prolongar hasta el 7 de marzo las restricciones de la vida pública. Desde noviembre está cerrada la restauración, el ocio y la cultura, a lo que se sumó en diciembre los comercios no esenciales.
La prórroga se decidió tras semanas de descenso continuado de la incidencia de contagios -del pico de 197 casos semanales por 100.000 habitantes registrado el 22 de diciembre se pasó a 64,7 positivos-.
Sin embargo, las autoridades y los expertos temen una propagación de las nuevas mutaciones, más agresivas, que según Merkel podrían acabar siendo las dominantes en la pandemia. EFE   gc/jam/cg

miércoles, 10 de febrero de 2021

Otra vez sopa

Alemania prorroga las restricciones tras 100 días de parón             

 Gemma Casadevall 



Berlín, 10 feb (EFE).- Alemania alargará hasta el 7 marzo un cierre de la vida pública iniciado hace 100 días, pese al descenso continuado de los contagios y ante el temor a que la propagación de nuevas mutaciones de la covid inviertan esta evolución positiva.
El propósito de la canciller Angela Merkel era mantener el nivel actual hasta el 14 de marzo. Topó, sin embargo, con el rechazo de algunos de los 16 "Länder" -estados federados-, por lo que se consensuó la fecha del 7 de marzo.
Antes de esa fecha se iniciará el regreso gradual a la escuela presencial, de acuerdo a los criterios de cada "Land"; el 1 de marzo podrán reabrir también las peluquerías, tal como reclamaban algunos poderes regionales a modo de inicio de la relajación.
Para una fase siguiente -no concretada- quedará la reapertura de la vida comercial -en tiendas reducidas y con aforo limitado-, así como de los museos y otras instituciones culturales.
"Los esfuerzos de los ciudadanos por lograr un descenso de los contagios han dado sus frutos, lo que les agradezco desde aquí", indicó Merkel tras la reunión. La detección de casos en Alemania de la variante británica, "que es más agresiva", recalcó la canciller, obliga a mantener la cautela.
La incidencia acumulada en siete días en el conjunto del país había bajado este miércoles a 68 contagios por 100.000 habitantes. Un claro descenso respecto al pico de 197,6 nuevas infecciones que se había registrado el 22 de diciembre.
El objetivo de Merkel es situarlo por debajo de 50 positivos semanales por 100.000, nivel que considera necesario para poder volver a rastrear todas las cadenas de contagios.

NUEVA PRÓRROGA Y PERSPECTIVA DE ALIVIO

Las decisiones adoptadas por Merkel y los líderes regionales suponen una nueva prórroga a unas restricciones que empezaron el 2 de noviembre con el cierre de la restauración, el ocio y cultura. Les siguieron, en diciembre, los de los comercios no esenciales y de la actividad escolar presencial.El parón de la vida pública se planteó entonces hasta principios de enero; pero los sucesivos picos de contagios con que se entró en 2021 derivaron en sucesivas prórrogas.En la anterior reunión en Cancillería -hace dos semanas- se pactó alargar ese parón hasta el 14 de febrero, aunque ya por entonces se observaba una cierta contención en los contagios.

LA INCIDENCIA MÁS BAJA EN TRES MESES

Por primera vez en estos tres meses, la incidencia acumulada en siete días se había situado ya ayer martes por debajo de los 75 positivos -72,8 casos-. En la ciudad-estado de Berlín, donde en enero se rozaron los 200 casos semanales por 100.000 habitantes, se bajó a 56,2 positivos -lo que significará una reapertura más rápida de sus escuelas.La siguiente reunión de Merkel con los poderes regionales -a los que corresponde implementar las medidas, según su criterio y nivel de incidencia- será 3 de marzo. Ahí se evaluará la evolución de la pandemia y podría decidirse otra fase de relajación de las medidas.El criterio marco es que la incidencia semanal no supere los 35 casos por 100.000 habitantes, aunque esa decisión -como el resto- al respecto corresponde a los poderes regionales.

ESTADO DE HIBERNACIÓN, NO SOLO POR LA PANDEMIA

Tras cien días de parón, Alemania parece sumida en un estado de hibernación; los bares y restaurantes solo pueden ofrecer cafés, bebidas o comidas para llevar, algunos comercios tratan de mantener cierta actividad con venta online, mientras el conjunto de la vida cultural y el ocio están cerrados a rajatabla.
A ese letargo se sumó ahora el frío extremo y las nevadas caídas en prácticamente todo el país. Desde el domingo se suceden las imágenes de carreteras y autopistas con camiones atravesados sobre la calzada pese al trabajo ininterrumpido de las quitanieves. No hay restricciones al paseo o el deporte individual al aire libre, ni tampoco a la movilidad dentro del país. Pero las temperaturas reinantes -la máxima hoy en Berlín fue de 8 grados bajo cero- no ayudan a mantenerse físicamente activos.Es complicado mantener rutinas diarias normalizadas, más allá de las laborales y pese al optimismo aportado por la evolución positiva de la pandemia. El Instituto Robert Koch (RKI) de virología notificó hoy 8.072 nuevos contagios y 813 víctimas mortales. El máximo de positivos se registró el 18 de diciembre con 33.777 nuevas infecciones en un día, y el de muertos, el 14 de enero, con 1.244.

Los esfuerzos se centran ahora en acelerar la vacunación tras el decepcionante arranque de la campaña. Hasta ahora han recibido la primera dosis 2,344 millones de personas -un 2,8% de la población-; y a 1,02 millones de ciudadanos -un 1,2 %- se les inyectó la segunda dosis. EFE
gc/si

sábado, 6 de febrero de 2021

Mal viento ruso

Merkel manté el gasoducto malgrat la tempesta russa

“La posició del meu govern res­pecte a Nord Stream 2 no can­via”, insis­tia ahir Angela Merkel, en una con­ferència de premsa vir­tual amb el seu gran aliat euro­peu, Emma­nuel Macron. No feia ni una set­mana, des de l’Elisi es va recla­mar de nou que s’aturés un pro­jecte gegantí enmig de la tem­pesta des­fer­mada amb Rússia pel cas d’Alek­sei Navalni. “El pro­jecte només pot enge­gar si hi ha una estreta coo­pe­ració entre Ale­ma­nya i França”, adver­tia ahir el pre­si­dent francès, en to diplomàtic.

Com tan­tes altres reu­ni­ons en temps de pandèmia, la tro­bada franco-ale­ma­nya era vir­tual. El torn de pre­gun­tes i res­pos­tes, entre el “plasma” pari­senc i el ber­linès, fa difícil de cap­tar jocs de com­pli­ci­tat o de rebuig. En aquest cas, l’ambigüitat afa­vo­ria l’interès de tots dos líders per esca­po­lir-se d’una qüestió que mina l’eix franco-ale­many des de molt abans de l’enve­ri­na­ment de Navalni.

El Nord Stream 2 és un mal­de­cap here­tat per Merkel del seu ante­ces­sor a la can­ce­lle­ria, Ger­hard Schröder, l’últim can­ce­ller soci­al­demòcrata que ha tin­gut Ale­ma­nya i amic per­so­nal de Vladímir Putin. Va néixer amb molts qüesti­o­na­ments. Schröder va esde­ve­nir asses­sor d’un pri­mer gaso­ducte de Gaz­prom, el Nord Stream 1, mesos després de caure der­ro­tat per Merkel, el 2005. Per a Ale­ma­nya, implica asse­gu­rar-se el sub­mi­nis­tra­ment directe de gas natu­ral rus. Una peça fona­men­tal per a la tran­sició energètica, que topa amb crítiques de tots can­tons, des d’inter­nes ale­ma­nyes a les pro­ce­dents de París o Was­hing­ton, perquè implica una nova relació de dependència de Berlín res­pecte de Mos­cou.

El gaso­ducte, de 1.255 quilòmetres, està pràcti­ca­ment aca­bat. Ha cos­tat uns 12.500 mili­ons d’euros i hi ha impli­ca­des 120 empre­ses –rus­ses, ale­ma­nyes i d’altres socis euro­peus–. Cada cop que hi ha hagut un esclat en les rela­ci­ons amb Rússia s’ha exi­git de Merkel que l’aturés. Nord Stream 2 ha sobre­vis­cut a totes aques­tes sotra­ga­des. No s’ha vist afec­tat ni per les san­ci­ons deri­va­des de l’annexió de Cri­mea i el con­flicte ucraïnès, ni d’ante­ri­ors ter­ratrèmols entre Mos­cou i Berlín –com l’assas­si­nat a la capi­tal ale­ma­nya, el 2019, d’un refu­giat georgià, pre­sump­ta­ment per encàrrec del Krem­lin–. Navalni va arri­bar a Ale­ma­nya l’agost de l’any pas­sat, pro­ce­dent de l’hos­pi­tal siberià on va ingres­sar després de ser enve­ri­nat. A la clínica ber­li­nesa de La Cha­rité el van reviure. Després va pas­sar cinc mesos entre Berlín i la Selva Negra ale­ma­nya, fins que va deci­dir tor­nar a Mos­cou. Merkel i la resta dels líders euro­peus va con­dem­nar l’enve­ri­na­ment. Com ara ho ha fet amb la detenció i con­demna del líder opo­si­tor. Però el Nord Stream no s’atura. La can­ce­llera té el con­sens del soci a la coa­lició, el Par­tit Soci­al­demòcrata (SPD). Al cap­da­vall, la gran defen­sora del pro­jecte és ara mateix Manu­ela Schwe­sig, soci­al­demòcrata i cap del land de Meck­len­burg-Pomerània, per on el gas rus entrarà a Ale­ma­nya.

"Sobirania europea”, malgrat Biden

Alemanya, tradicionalment menys activa en política de defensa que França, sembla voler deixar clar que l’arribada del demòcrata Joe Biden a la Casa Blanca no vol dir fer un gir per a la submissió transatlàntica. La UE ha d’avançar cap a una “sobirania estratègica europea”, va dir Angela Merkel en la seva trobada virtual amb Emmanuel Macron. Cal treballar a escala dels 27 i tancar projectes de defensa comuns –com els anomenats “eurodrons” o la construcció d’un nou avió de combat.

Tot plegat, després que el president dels Estats Units es desdigués el dia abans de la decisió de Donald Trump de retirar 11.900 soldats de les seves bases en territori alemany. És a dir, gairebé la meitat dels que hi tenia aleshores. L’anunci de Trump retreia a Alemanya gastar poc en Defensa, i va ser una bufetada al soci alemany. El propòsit de Biden de curar la ferida no aturarà, però, els neguits francesos per guanyar en personalitat defensiva pròpia a Europa. Els Estats Units és soci preferent i motor de l’OTAN, però ni Berlín ni París volen contribuir a la política de blocs que Washington comença a insinuar: Rússia i la Xina com a enemics polítics i, sobretot, comercials clàssics.

miércoles, 3 de febrero de 2021

Codazos en el campo de nabos

La Groko de Merkel, entre la lucha contra la covid y la precampaña interna

Gemma Casadevall 


Berlín, 3 feb (EFE).- La gran coalición de la canciller Angela Merkel -apodada "Groko" por su nombre en alemán, Grosse Koalition- entró en la fase final de esta legislatura bajo el dominio de la covid-19 y entre tensiones propias de una pre-campaña, a ocho meses de las elecciones generales.
Las cúpulas de los tres partidos -la Unión Cristianodemócrata (CDU), su hermanada Unión Socialcristiana de Baviera (CSU) y el Partido Socialdemócrata (SPD)- se reunieron por primera vez en este año, en un momento crucial para mostrar solidez y perfiles propios.
Los socialdemócratas aspiran a mejoras en las ayudas a la familia, pequeños o medianos empresarios y trabajadores afectados por el cierre de la vida pública. Desde el bloque conservador se insiste en que el regreso a la normalidad depende de la vacuna.
Entre la ciudadanía crece la impaciencia por un parón casi total que empezó en noviembre -y se endureció en diciembre- y la frustración por las demoras en la vacunación.
Merkel promete acelerar el ritmo de vacunación entre el segundo y el tercer trimestre; el SPD achaca fallos estratégicos al titular de Sanidad, Jens Spahn (CDU) y también a la Comisión Europea (CE), presidida por la alemana Ursula von der Leyen, también de la CDU.
Al objetivo reiteradamente declarado de Merkel de ofrecer la vacuna a todo ciudadano que lo desee de aquí a finales del verano -es decir, mediados de septiembre- se le ha visto un tinte electoral.
"El verano meteorológico termina el 21 de septiembre, ese es el marco que podemos plantearnos como realista", respondió la canciller desde la televisión pública ARD, a la pregunta de si era "casual" la mención a esa fecha, cinco días antes de las elecciones del 26 de ese mes.

LA CANCILLER OMNIPRESENTE
Merkel está siendo todo lo contrario a lo que se esperaría de un líder que prepara su retirada. Insiste, cada vez que se le pregunta, que dejará el puesto al final de la presente legislatura. Pero también deja claro que piensa ejercerlo hasta el último día.
Es el rostro omnipresente en la gestión de la crisis. Desde sus reuniones puntuales con los líderes regionales en que se alivian o endurecen restricciones, hasta sus multiplicadas comparecencias ante los medios o mensajes al ciudadano centradas en la pandemia.
Así será, presumiblemente, hasta la formación del siguiente gobierno -algo que, como los medios alemanes se encargan de recordar tardó seis meses en producirse tras su última reelección en 2017-.
Merkel llevará 16 años como canciller el 22 de noviembre, si es que para entonces sigue siéndolo -la media desde 1980 es de 54 días para formar gobierno en Alemania-.

PULSO ENTRE EL CENTRISTA LASCHET Y EL BÁVARO SÖDER
La primera reunión del año en Cancillería de las cúpulas de la "Groko" se produce unas semanas después de la elección como líder de la CDU del centrista Armin Laschet.
Queda por definir quién será el candidato conservador a la Cancillería, lo que surge por consenso entre la CDU y la CSU. En los medios alemanes se abunda en el pulso entre Laschet y el líder bávaro, Markus Söder, más popular entre el electorado del conjunto del país en buena parte por su gestión de la crisis en su "Land".
Baviera optó por la línea cautelosa y restrictiva en los momentos más álgidos de la pandemia; Renania del Norte-Westfalia, cuyo gobierno regional lidera Laschet, ha dado bandazos en la lucha contra la covid y acumula retrasos en la campaña de vacunación.
Laschet representa la vía centrista de Merkel. Söder es más carismático, pero tiene en contra su adscripción a un partido mucho más derechista -y menos europeísta- que su hermana mayor, la CDU.

EL EXPERIMENTADO SCHOLZ
Los socios socialdemócratas tienen el dilema de la candidatura resuelto desde agosto de 2020. El elegido fue el ministro de Finanzas y vicecanciller de la "Groko", Olaf Scholz. Fue designado meses después de su derrota en la lucha por presidir el partido por un tándem considerado sin opciones, Saskia Esken y Norbert Walter-Borjans.
A Scholz le favorece su carácter moderado y su experiencia de gobierno, aunque hoy por hoy las encuestas sitúan al SPD en el tercer puesto en intención de voto, tras la CDU/CSU y los Verdes.
El vicecanciller se ha permitido ya algunas declaraciones que le apartan de la línea de Merkel, como el reproche a la CE de Von der Leyen -exmiembro de la "Groko", como ministra de Defensa- de no haber comprado "antes" y "más" vacunas. Es decir, de haber dejado que Reino Unido y EEUU se adelantaran a la UE y, con ello, a Alemania.
Scholz lanzó este reproche en su habitual tono moderado. La co-presidenta del SPD, Esken, ha sido mucho más virulenta en sus críticas a Spahn -a quien asimismo se atribuyen aspiraciones a ser el candidato conservador a Cancillería, pese a que su popularidad decreció por el decepcionante arranque de la vacunación. EFE   gc/jam/dm

lunes, 1 de febrero de 2021

Esto no mejora

Merkel toma las riendas de una vacunación que arrancó mal

Gemma Casadevall 




Berlín, 1 feb (EFE).- La canciller alemana, Angela Merkel, ha tomado las riendas del operativo de vacunación en su país, tras los retrasos que han marcado el arranque del proceso, y mantiene su objetivo de ofrecer la vacuna a todos los ciudadanos de aquí a finales de septiembre.

"Todos entendemos la urgencia de la vacunación para ver el final de la pandemia", dijo la canciller, después de reunirse hoy con los líderes regionales, representantes de las farmacéuticas del país implicadas en la vacuna y también de la Comisión Europea (CE).
También se entiende, añadió, que no es fácil hacer "pronósticos claros" sobre esas entregas, dada la propia naturaleza de la cuestión -desde el desafío científico que implica su desarrollo hasta las mutaciones u otras variables en la evolución de la covid-.
"Hemos conseguido claridad y realismo. Milagros, no va a haber", zanjó, para insistir en que el propósito es ofrecer hasta el final del verano la vacunar a todos los adultos que lo deseen -es decir, 73 millones de habitantes, puesto que no se contempla hacerlo a los menores de 18 años-.
El plan de su Gobierno es suministrar unos 18 millones de dosis a lo largo de este primer trimestre, aumentar a 77 millones en el segundo y subir a 125 millones en el tercero.
La vacunación se ha convertido en "tema de la jefa", indicó el líder de Baviera, Markus Söder, para ilustrar con ello su rango prioritario. Para lograr los objetivos se cuenta con los suministros de las tres vacunas hasta ahora aprobadas por las autoridades europeas -la alemano-estadounidense BioNTech-Pfizer, la estadounidense Moderna y anglo-sueca AstraZeneca-, a la espera de poder ampliarla con las de Johnson & Johnson y la de la alemana Curevac.

INDICIOS DE ALIVIO
La reunión de la canciller, los líderes regionales y las farmacéuticas estaba marcada por el relativo optimismo despertado por los últimos anuncios de AstraZeneca, de BioNTech y de Curevac, que apuntan a un alivio a medio plazo en los problemas de suministro.
El ministro de Sanidad, Jens Spahn, había advertido antes de la reunión que no cabía esperar de ésta un aumento de la producción con efectos inmediatos -"no vamos a salir con cajas de vacunas extra", dijo, y pidió "paciencia".
Desde los poderes regionales se ha presionado sobre el Gobierno de Merkel para que se establezca un calendario vinculante de entregas, cuestión en que la canciller se comprometió a "trabajar".
La campaña de vacunación no está discurriendo en Alemania de forma homogénea. Mientras en Berlín, Múnich o Hamburgo funcionan ya centros de vacunación desde hace semanas -aunque tampoco ahí al ritmo previsto-, en parte de Renania del Norte-Westfalia -el "Land" más poblado del país- se retrasó su apertura a este lunes.
Hasta ahora se ha administrado la primera dosis de la vacuna a unos 2,1 millones de habitantes y la segunda a medio millón más. Ello supone un 2,3 % de la población, porcentaje que se reparte de forma desigual: en algunos "Länder" se superó el 3 %, mientras que en Baja Sajonia y la mencionada Renania se está en el 2,3 %.

PENDIENTES DEL ALIVIO DE LAS RESTRICCIONES
La frustración ciudadana se ha hecho muy presente, agravada por el cansancio de tres meses ya de práctico cierre de la vida pública.
Desde la oposición -Verdes e Izquierda, principalmente - se ha instado al ejecutivo a forzar a las farmacéuticas a ceder sus licencias a otras empresas, de no poder producir al ritmo requerido.
Merkel convocó la reunión con las farmacéuticas a finales de la semana pasada, cuando se acumulaban las malas noticias de los retrasos en toda la UE. El anuncio, el domingo, de que AstraZeneca entregará 9 millones de dosis adicionales -frente a su oferta anterior- era un primer mensaje positivo.
La siguiente buena noticia, este lunes, llegó de BioNTech, que anunció que suministrará antes de lo previsto 75 millones de dosis a la UE, de las cuales 18 millones corresponderían a Alemania.
Poco después, el gigante químico alemán Bayer comunicó que cooperará con Curevac en la producción de su vacuna, aún en desarrollo, y que espera poder distribuir hasta finales de año 300 millones de dosis. Para 2022 proyecta Curevac producir 600 millones de dosis aunque con un aumento de la red de producción se puede llegar a los 1.000 millones.

SE MANTIENE EL RETROCESO DE CONTAGIOS
Merkel rehuyó hoy hacer pronósticos sobre las siguientes medidas a adoptar frente a la pandemia. En su última reunión con los líderes regionales, a mediados de enero, se decidió prolongar hasta el 14 de febrero las restricciones vigentes -desde noviembre están cerrados la vida cultural, el ocio y la restauración; en diciembre se sumó el cierre de los comercios no esenciales.
Los cifras de contagios se han estabilizado, pero persiste el temor a una propagación de las nuevas mutaciones, según Merkel.
Del nivel máximo de incidencia semanal por 100.000 habitantes de 197,6 casos, alcanzado el 22 de diciembre, se bajó al 90,9. Pero el objetivo es bajar a 50 casos semanales por ese cómputo de habitantes; por encima de este nivel no se puede garantizar un rastreo eficiente de casos -ni secuenciar las nuevas mutaciones-. EFE      gc-rz/dm