martes, 27 de julio de 2021

La colina sobrevive

Bayreuth, taller abierto a remiendos ante la covid y los contratiempos 

Gemma Casadevall


Bayreuth (Alemania), 27 jul (EFE).- El Festival Richard Wagner de Bayreuth es en esta temporada un exponente de los distintos remiendos incorporados a su programa, sea por imperativo de la covid-19 o por meros contratiempos.
El legendario coro que dirige Eberhard Friedrich ha tenido que afrontar el gran desafío operístico en tiempos de pandemia: cómo desplegar hasta 140 miembros, cantando, abrazándose o festejando sobre el escenario, sin disparar el gran elemento difusor del virus, los aerosoles. Solistas y músicos se someten a test diarios; pero la dinámica de un gran coro implica riesgos mayores.
Representar las grandes piezas wagnerianas sin coro es impensable. Tobias Kratzer, director escénico del "Tannhäuser" que hoy se representará en el festival, defiende los compromisos asumidos a cambio de estar ahí, después de que el año pasado se cancelara la temporada por imperativo de la pandemia.
"Todos aceptamos la solución de la dirección de festival: el coro se divide en dos. 70 miembros del coro están sobre el escenario, se mueven y escenifican sin distanciamiento físico, pero no cantan. Otros 70, hombres y mujeres, cantan en paralelo desde la sala del coro, separados por paredes de plexiglás", explica Kratzer, al diario local "Nordbayerischer Kurier".
La "extraordinaria acústica" y una serie de recursos técnicos permite que el espectador no note esa transgresión, defiende el dramaturgo alemán. Es decisión de cada director que el coro "mudo" haga como que mueve los labios y canta sobre el escenario o que se limite a moverse sobre éste.
Con "El holandés errante", la producción de Dimitri Tcherniakov con Oksana Lyniv a la batuta, estrenada en la apertura, el veterano Friedrich, puntal de Bayreuth, escuchó algunos abucheos. Una parte del público protestó contra ese "compromiso".
Con "Los Maestros Cantores", representada ayer, hubo una mejor conjunción entre el coro real y el escénico, pese a la compleja producción de Barrie Kosky, con Philippe Jordan al frente de la orquesta.
Es una obra con gran despliegue escenográfico. Arranca de una réplica de la biblioteca de Richard Wagner en la Wahnfriedhaus -la que fue su casa en Bayreuth, hoy un museo- y deriva en la sala donde se celebraron los juicios a la cúpula nazi, en Núremberg. Se despide este año tras cuatro temporadas en cartel.
Kratzer ha tenido que sortear otras complicaciones derivadas de la pandemia para su "Tannhäuser", valorada por la revista especializada "Opernwelt" como la mejor de la temporada en 2019.
No podrá contar con la presencia del drag británico Le Gateau Chocolat, pieza fundamental en su espectáculo multimedia, que no acude a Bayreuth por las restricciones a los viajeros del Reino Unido. En su lugar danzará Kyle Patrick, pese a no representar al colectivo drag.

SALVACIÓN IN EXTREMIS

"Bayreuth no sería Bayreuth si no tuviéramos una buena agenda preparada para resolver contratiempos", comentaba a Efe Hubertus Hermann, jefe de comunicación del festival. Uno de esos problemas se resolvió el lunes, con la incorporación in extremis del danés Bo Skovhus a los "Maestros Cantores".
Una hora y media antes de la representación, Skovhus estaba aún "sentado en el avión", en palabras de Hermann, rumbo a Bayreuth. Hohannes Martin Kränzle, en el papel clave del maligno Beckmesser, podía actuar, pero no cantar, por razones de salud.
Skovhus, sobre el escenario, pero en una esquina, en sobrio traje oscuro, puso la voz que le faltaba a su compañero, el rival de Walter von Stolzing -interpretado por Klaus Florian Vogt. Al danés se le brindó una ovación casi tan atronadora como a Vogt o a Michael Volle -en el papel de Hans Sachs-. Todo Bayreuth parecía enterado de que, sin él, probablemente esa tarde no habría habido función.

EL CENTRO DE TEST, EN LUGAR DEL CHIRINGUITO

Los wagnerianos concentrados en Bayreuth -menos de la mitad de lo habitual por las restricciones de aforo- han demostrado desde la apertura su reconocimiento por el hecho de estar ahí, tras un año de silencio en la colina donde Richard Wagner abrió su teatro, 1874.
Las ovaciones atronadoras se suceden, salpicadas por algún que otro abucheo puntual. La mayoría encaja con resignación las incomodidades de los sucesivos controles policiales, registro previo y verificación del pasaporte de vacunación o test negativo.
Han desaparecido lugares emblemáticos. Entre ellos, el chiringuito, a 200 metros del teatro, donde a precios populares se acudía en el primer entreacto a consumir cervezas o salchichas. Ahí se ha instalado uno de los centros de test de antígenos y registro para los asistentes al festival.
El hotel-restaurante adyacente al teatro, otro punto menos popular donde comer en los entreactos, cerró. En su lugar hay varios puestos-caravana.
Asiste la mitad de público y, por tanto, la mitad de posibilidades de ver o ser visto, para algunos, otra de las razones para acudir a Bayreuth. EFE  gc/jam/jls



lunes, 26 de julio de 2021

Angela, Katharina, Oksana y las demás

Bayreuth se rinde a las mujeres, de Merkel y Katharina a Lyniv 

Gemma Casadevall

Bayreuth (Alemania), 26 jul (EFE).- El Festival Richard Wagner de Bayreuth amplió esta temporada su ascenso al dominio femenino, con Katharina Wagner consolidada en la dirección, la canciller Angela Merkel convertida en su más leal visitante y la ucraniana Oksana Lyniv triunfando como directora.
"Ya era hora", fue el comentario de Merkel, en la recepción que siguió al estreno de "El Holandés errante", anoche, con Lyniv a la batuta. Fue una apertura triunfal, a la que seguirá hoy la reposición de "Los Maestros Cantores de Nuremberg", dirigida por Philippe Jordan.
La canciller, que suele evitar dar opiniones sobre las producciones, aludía así a la presencia de una mujer al frente de la orquesta, por primera vez en la historia del tradicionalista festival de esa ciudad bávara. A Lyniv solo la eclipsó, en la ovación final, otra mujer: la soprano Asmik Gringorian, en papel de Senta.
"Todos teníamos ansia de cultura. Los músicos, el público, los responsables del festival. Un año de silencio fue una experiencia muy dura", explicaba Katharina Wagner, respecto a la cancelación de la temporada 2020 por la pandemia.
"Cada reapertura, aunque sea con las debidas restricciones, controles de acceso, etc, es un soplo de esperanza para toda la cultura", indicó, en un aparte a Efe, la ministra de Cultura, Monika Grütters.
Lyniv, de 43 años, se coronó como batuta wagneriana, en el teatro que mandó construir Richard Wagner y que, desde su apertura, en 1874, sigue consagrado al culto al genio. Había dirigido esa misma ópera en el Liceu de Barcelona, en 2017. Pero hacerlo en Bayreuth era un gran desafío.
La lituana Gringorian, tres años más joven y por primera vez en Bayreuth, fue la redentora de un "Holandés" algo lúgubre y acabó adoptada como la nueva heroina del festival, entre aplausos atronadores.

LOS MERKEL-SAUER, MATRIMONIO MASCOTA DEL FESTIVAL

A Merkel, asidua a Bayreuth desde hace dos décadas largas, se la recibió también con aplausos a su llegada al teatro. Esta temporada será previsiblemente la última a la que asiste como canciller, ya que se retirará del poder tras las elecciones generales de septiembre.
"La recibiremos igual si viene, como esperamos que haga, ya como excanciller", considera Bernd Sibler, responsable de Cultura del gobierno regional de Baviera.
La canciller y su esposo, el catedrático de Física Cuántica Joachim Sauer, ha asistido a prácticamente todas las aperturas de temporada desde 1999.
Merkel se estrenó en las aperturas del festival aún siendo líder de la oposición; su esposo la acompañó casi siempre, en la inauguración o en días posteriores. Cuando llegó al poder, en 2005, convirtió en costumbre acudir al festival -lo que no habían hecho anteriores cancilleres federales-. Bayreuth marca el inicio oficioso de sus vacaciones, que suelen discurrir entre excursiones montañeras con Sauer.
Bayreuth da a la canciller trato de amiga. Así fue también en tiempos tormentosos, cuando las relaciones entre su Unión Cristianodemócrata (CSU), y su hermanada regional, la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU) rozaban el cisma interno, como en 2015, por las exigencias bávaras por limitar la llegada de asilados.
El festival reconoce al matrimonio como dos fervientes wagnerianos, a los que en ocasiones se suma Adrian Sauer, hijo del catedrático. En los primeros años de Merkel en la cancillería, la cita en Bayreuth era casi el único acto público en que se dejaba ver Sauer.

LA INNOVACIÓN DOSIFICADA DE KATHARINA

A Katharina se la consideraba heredera natural del compositor casi desde la cuna. Ello no le evitó tener que afrontar un duro pulso sucesorio hasta acceder a la dirección, en 2008.
Su padre, Wolfgang Wagner, artífice de la refundación del festival tras la II Guerra, se aferró al puesto casi hasta su muerte, en 2010. Aspiraban al cargo, entre otros descendientes, dos mujeres más: Eva Wagner-Pasquie, hija de la primera esposa de Wolfgang, más Nike Wagner, sobrina del patriarca.
En 2008 se optó por una solución de compromiso al mediático duelo, en forma de dirección colegiada entre Eva y Katharina. Desde 2015 ejerce sola esa función en solitario, tras retirarse su hermana.
Ya en vida de su padre empezó Katharina a incorporar innovaciones, aunque sin desviarse del culto exclusivo a Wagner, señal de identidad del festival. Entre ellas, el ciclo "Wagner para niños", las transmisiones de algunas galas en cines de todo el país o el estreno de producciones arriesgadas con creciente protagonismo de nuevas tecnologías.
Bajo su dirección se convirtió Christian Thielemann en director titular del festival, un cargo inexistente hasta entonces. Pero también se ha abierto el el festival a batutas menos consagradas internacionalmente, como Lyniv o el finlandés Pietari Inkinen, para la "Valkiria" que estrenará este jueves Hermann Nitsch. EFE
gc/jam/lml
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domingo, 25 de julio de 2021

Wagner bajo la mascarilla

Bayreuth entra en la nueva normalidad bajo la batuta de Lyniv 

Gemma Casadevall






Bayreuth (Alemania), 25 jul (EFE).- El Festival Richard Wagner de Bayreuth entró este domingo en la "nueva normalidad" con el estreno triunfal de un "Holandés errante" bajo la batuta de Oksana Lyniv, la primera mujer al frente de su orquesta.
La gran vencedora de la noche fue Asmik Grigorian, la soprano lituana que interpretó una Senta transgresora y moderna, que desoye los designios ajenos. Eclipsó tanto al "holandés" John Lundren como al resto del elenco y desató frenéticas ovaciones en el templo wagneriano.
La segunda triunfadora fue Lyniv, no solo por el coraje de estrenarse en esa exigente plaza, sino por representar la innovación en el tradicionalista festival. La otra cara de la moneda -los abucheos- fueron para el director escénico, el ruso Dmitri Tcherniakov, otro debutante, que no gustó con su versión esquemática y hasta claustrofóbica de un personaje que se supone errante.
Había ansia por recuperar Bayreuth tras el cierre del año pasado por la pandemia. Como casi todo en estos tiempos, la reapertura fue con acceso limitado a vacunados, pacientes recuperados o quienes presenten un test negativo; se renunció a la alfombra roja ante el teatro, pero había gran anhelo de demostrar vitalidad.
El rostro de la renovación es el de Lyniv, la directora ucraniana de 43 años, con un buen rodaje en otros escenarios. Llevó esa misma ópera en el Liceu de Barcelona, en 2017, y ha dirigido otras piezas en la Staatsoper Unter der Linden, de Berlín, en las de Stuttgart, de Múnich y Fráncfort, entre otras.
Pero a Bayreuth la innovación suele llegar algo más tarde que en otros lados. Mientras Berlín ha incorporado a otras mujeres directoras -como la mexicana Alondra de la Parra-, esta ciudad de provincias bávara no había conocido en sus 145 años de historia una batuta femenina.

REGISTRO PREVIO Y NUBARRONES

La apertura de la temporada era, como todos los años desde tiempos de Richard Wagner, un 25 de julio. A los inconvenientes del registro previo y control de carnet de vacunación, etc, se añadía la amenaza de tormenta. Algo que, en este julio, en que Alemania ha sufrido unas devastadoras inundaciones con más de 170 muertos, era más que un mal augurio meteorológico.
"La obra de Richard Wagner conoce una solución para cada problema. Por eso no se hunde", comentaba Roman Kocholl, columnista del diario regional "Norbbayerische Kurier". Bayreuth ha conocido aperturas de temporada bajo diluvios o a temperaturas tórridas, en que en el interior del teatro se respiraba a 38 grados.
El año pasado se canceló por completo la temporada en medio de una pandemia que paralizó la vida cultural durante meses. A eso se sumó una larga baja por enfermedad de la directora del festival y biznieta del compositor, Katharina Wagner, quien se reincorporó a su puesto el pasado otoño.

UN PROGRAMA MINIMALISTA SURGIDO DE LA INMINENCIA

Bayreuth no quería otra temporada en silencio. Las autoridades alemanas han seguido ante la pandemia la línea cautelosa de la canciller, Angela Merkel, compartida por el primer ministro bávaro, Markus Söder.
La incidencia de contagios está registrando un leve, pero continuo ascenso. Sigue a niveles bajos -10 casos en siete días por 100.000 habitantes, en el caso de Baviera-. Pero la organización del festival sigue la norma de la máxima prudencia y medidas de higiene.
Para cada gala se ha previsto un aforo máximo de 911 entradas -de las más de 2.000 del teatro-. Algo raro en un festival caracterizado no solo por sus incómodas y escuatas butacas, sino por la práctica inexistencia de huecos en un evento que hasta ahora se preció de agotar cada una de las localidades.
No había alfombra roja, pero asistentes y paseantes recibieron con aplausos a Merkel, leal wagneriana desde sus tiempos de líder de la oposición, lo mismo que su esposo, el catedrático de Física Cuántica Joachim Sauer. Será previsiblemente su última visita aún como canciller, ya que se despide del poder tras las elecciones generales de septiembre.
El "Holandés errante" de Lyniv era el estreno elegido para la apertura. El resto del programa lo ocuparán la reposición de " Los Maestros Cantores de Núremberg" de Barrie Kosky y la del "Tannhäuser" de Tobias Kratzer.
Para el siguiente "Anillo del Nibelungo" habrá que esperar a 2022. Katharina Wagner decidió ya el año pasado aplazar esta costosa producción, prevista para 2021, ante la incertidumbre creada por la pandemia.
Calmará algo la impaciencia de los wagnerianos el estreno de una "Valkiria", dirigida por el finlandés Pietari Inkinen, otra batuta joven para Bayreuth. La escenografía es del austríaco Hermann Nitsch e irá complementada por una serie de experiencias artísticas, al aire libre, con que ilustrar el resto de la tetralogía. EFE
gc/amg/ie
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viernes, 23 de julio de 2021

Última BPK

 Merkel vol tancar el mandat amb un acord sobre el gasoducte rus




“No tot està resolt, per­sis­tei­xen les diferències”, adme­tia ahir Angela Merkel, després que la nit abans des dels Estats Units s’anunciés un acord entorn de Nord-Stream 2, el gaso­ducte que ha de trans­por­tar gas rus a Ale­ma­nya, sobre el qual pla­na­ven ame­na­ces de san­ci­ons de Was­hing­ton.

Ara el soci transatlàntic hi ha donat el vis­ti­plau, mal­grat les recan­ces davant la “política agres­siva” de Mos­cou. I a canvi que no en quedi exclosa Ucraïna com a país de trànsit del gas.

Merkel va optar per la prudència, d’acord amb el seu tarannà carac­terístic. Però obvi­a­ment el vis­ti­plau treu virulència al més gran pro­jecte energètic ale­many, here­tat per la can­ce­llera del seu ante­ces­sor, Ger­hard Schröder. Va néixer sota el lide­ratge del seu rival polític, que el va nego­ciar amb el seu gran aliat i amic per­so­nal, el pre­si­dent rus, Vladímir Putin. Les rela­ci­ons entre Merkel i Putin són com­ple­xes. Però la can­ce­llera ha defen­sat en tot moment, fins i tot enmig de la crisi ucraïnesa i de la repressió als opo­si­tors a Putin, la neces­si­tat de por­tar-lo a terme i de man­te­nir el diàleg amb Mos­cou.

Merkel no volia dei­xar el poder amb aquesta qüestió pen­dent. Aquest era un dels temes en l’agenda del seu viatge ofi­cial a Was­hing­ton, la set­mana pas­sada, on va exhi­bir har­mo­nia amb el pre­si­dent Joe Biden.

Merkel afronta el final de la seva llarga etapa al poder con­cen­trada en la gestió de dues cri­sis: la pandèmia i les inun­da­ci­ons. “La dinàmica de les noves infec­ci­ons és molt pre­o­cu­pant”, va dir ahir, en la que supo­sa­da­ment serà la dar­rera gran con­ferència de premsa abans de dei­xar el poder, després de les elec­ci­ons del setem­bre. Cal man­te­nir les pre­cau­ci­ons esta­bler­tes i avançar en la vacu­nació, hi va afe­gir. El govern ale­many tem un retorn a l’aug­ment expo­nen­cial de casos, com havia adver­tit dime­cres el minis­tre de Sani­tat, Jens Spahn. La incidència acu­mu­lada, que va arri­bar a caure fa poques set­ma­nes a 5 casos per 100.00 habi­tants en set dies, ha tor­nat a pujar de manera con­ti­nu­ada, encara que lleu, fins als 12 casos actu­als. A Berlín aquest fac­tor se situa ja sobre els 22 casos.

La pandèmia no ha pas­sat. I les inun­da­ci­ons de la set­mana pas­sada a l’oest han dei­xat almenys 170 morts, men­tre es con­ti­nua bus­cant uns cent des­a­pa­re­guts.

“Cada set­mana exi­geix molt de nosal­tres. Les infec­ci­ons pugen i som davant d’unes inun­da­ci­ons ter­ri­bles”, insis­tia ahir Merkel, men­tre els peri­o­dis­tes insis­tien a dema­nar-li un balanç dels seus setze anys al poder. La can­ce­llera que ha diri­git Ale­ma­nya durant mol­tes cri­sis no té temps per pas­sar comp­tes. “Els balanços són feina dels altres, ja me’ls faran”, va res­pon­dre, amb el seu to cal­mat, sense cris­pació, cada cop que un o altre peri­o­dista li dema­nava resums. Merkel té el full de deu­res obert. Ni tan sols Nord-Stre­am2 es pot donar per tan­cat.


Activa fins al final


Merkel ha deixat clar, cada cop qufet en els seus setze anys en el poder cada estiu, i alguna vegada més, fora de programa, en ocasions especials. El format ha estat sempre de 90 minuts, com a mínim, oberts a tot tipus de preguntes i repreguntes. “Ha estat un plaer fer-ho”, deia ahir.


“No puc dir què trobaré a faltar; estic massa ocupada en el present”, deia ahir, en la seva 26a roda de premsa en gran format davant la Bundespressekonferenz, Conferència de Premsa Federal, on acut com a “convidada” del gremi periodístic, nacional i internacional. Ho ha fet en els seus setze anys en el poder cada estiu, i alguna vegada més, fora de programa, en ocasions especials. El format ha estat sempre de 90 minuts, com a mínim, oberts a tot tipus de preguntes i repreguntes. “Ha estat un plaer fer-ho”, deia ahir.

Del futur de Merkel només se sap que no pensa aspirar a cap càrrec, ni a escala alemanya ni internacional. Recentment, de visita als Estats Units, quan de nou li demanaven sobre els plans futurs, només va aclarir que probablement es dedicarà a llegir fins que els ulls se li tanquin. I que seguirà “amb molt de gust” les decisions que prengui qui la succeeixi.

Regreso


 Reabre Bayreuth, tras un año de silencio y con una batuta femenina

Gemma Casadevall


Berlín, 23 jul (EFE).- Sin alfombra roja y con aforo reducido, pero con aire de renovación: el Festival Richard Wagner de Bayreuth reabre este domingo, tras un año en silencio y con una directora, Oksana Lyniv, al frente de su orquesta.
La directora ucraniana será la primera mujer que toma la batuta en Bayreuth en los 145 años de historia del evento. Lo hará para el estreno del "Holandés errante", bajo la dirección escénica y artística del ruso Dmitri Tcherniakov.
Ambos aportarán brisa fresca al festival, que sigue consagrado al culto en exclusiva del compositor alemán. Esa ha sido la norma de la casa desde que en 1876 abrió el teatro, concebido por Wagner y hecho realidad gracias al mecenas Luis II de Baviera, el rey loco.
Lyniv, de 43 años, debuta en la plaza más wagneriana del mundo tras haber dirigido esa misma pieza en el Liceo de Barcelona, en 2017. Tcherniakov, de 51 años, estrenó un "Tristán e Isolda" en la Staatsoper de Berlín, hace dos años.
Bayreuth es un festival tradicionalista, que se ciñe con rigor a una serie limitada de piezas de Wagner, de acuerdo a los designios del fundador.
Nada será como siempre, sin embargo, en esta temporada.
Como la mayoría de los eventos culturales europeos, el año pasado canceló por completo su edición, por imperativo de la covid-19. Baviera empezaba entonces a recuperar algo de actividad cultural, tras el parón dictado en la primera oleada de la pandemia.
Pero el festival optó por no tratar de ofrecer ni siquiera actos al aire libre. A las restricciones impuestas en la vida pública y cultural se sumó la prolongada baja por enfermedad de la directora del festival y biznieta del compositor, Katharina Wagner.
Bayreuth quedó no solo en silencio, sino también con algunas incógnitas acerca de su futuro. Katharina, al frente del festival desde 2008, volvió a su trabajo el pasado otoño. Hasta hace unas semanas no se ha acabado de pulir el programa y el aforo, ya que todo seguía supeditado a la evolución del coronavirus.
SIN ALFOMBRA ROJA, PERO CON LEALTAD WAGNERIANA
El estreno del nuevo "Anillo del Nibelungo", que inicialmente se preveía para este año, quedó aplazado a 2022. Llevar a escena la costosa tetralogía sin saber en qué condiciones se celebrará el festival parecía arriesgado.
Habrá una "Valkiria" experimental, dirigida por el finlandés Pietari Inkinen, con escenografía del austríaco Hermann Nitsch. Las tres piezas restantes estarán presentes en un ciclo llamado "Diskurs", que no tendrá lugar dentro del teatro, sino como experiencia artística al aire libre.
Completarán la temporada, que como todos los años se cierra el 25 de agosto, la reposición de los "Maestros Cantores de Núremberg" de Barrie Kosky y la del "Tannhäuser" de Tobias Kratzer. A falta de un "Anillo" completo habrá dos conciertos wagnerianos, con Andris Nelsons y Christian Thielemann a la batuta.
Ni en la apertura ni en días sucesivos se colocará la alfombra roja por la que desfila la plana mayor de la política bávara, así como la wagneriana canciller Angela Merkel y su esposo, Joachim Sauer.
El festival espera su presencia, como viene siendo habitual desde hace años -en el caso de Merkel, desde sus tiempos de líder de la oposición- pero sin despliegue de medios ni público vitoreante, ya que el acceso a la colina solo será posible para los asistentes al festival.
El aforo se ha reducido a menos de la mitad -habitualmente son 2.000 butacas por gala, ahora serán poco más de 900.
Como ocurre en la mayoría de eventos en Alemania, solo podrá acceder al teatro quien tenga la pauta de vacunación completa, sea paciente recuperado o presente un PCR negativo.
Las restricciones imperan asimismo en la parte artística. El magnifico coro del festival no estará presente sobre el escenario, sino que intervendrá en formato reducido o pregrabado.
UNA LUZ DE ESPERANZA OPERÍSTICA
La reapertura de Bayreuth será "una señal de esperanza para los artistas, que finalmente podrán actuar de nuevo ante el público y en directo", en palabras de la ministra de Cultura, Monika Grütters.
La vida cultural estuvo cerrada a cal y canto durante meses en Alemania. La reapertura se inició en mayo y ha sido cautelosa, esencialmente con eventos al aire libre o de aforo muy restringido.
El festival Richard Wagner se celebra en un momento de preocupación por la evolución de las infecciones. La incidencia, que había bajado hasta los 5 casos semanales por 100.000 habitantes hace unas semanas, vuelve subir de manera aún leve, pero continuada, y se sitúa en los 13,2 casos en siete días.
Un 60 % de la población recibió al menos una dosis de la vacuna y un 48,5 % tiene la pauta completa. Pero el ritmo de vacunación ha bajado y las autoridades temen el siguiente aumento exponencial de contagios. EFE
gc/jam/acm


jueves, 22 de julio de 2021

Una tarde de julio, entre Oslo y Utoya


Noruega i l’estigma ultra Breivik

lunes, 19 de julio de 2021

Merkel, 67 años

Merkel fa una crida a actuar ràpid en la lluita contra el canvi climàtic

El payaso, la desplomada y el tercero

La emergencia climática resitúa a los candidatos a suceder a Merkel

Gemma Casadevall 

Berlín, 19 jul (EFE).- Las devastadoras inundaciones del oeste de Alemania, con más de 160 muertos, han colocado la crisis climática en el primer plano, a dos meses de las elecciones generales que dirán adiós a los 16 años de liderazgo de Angela Merkel.
Tal vez la única imagen positiva en el panorama de casas destruidas, vecinos que lo han perdido todo y alcaldes luchando con las lágrimas lo dio Merkel, el domingo, tomando del brazo a la jefa del Gobierno regional de Renania Palatinado, Malu Dreyer. La canciller conservadora visitaba uno de los puntos álgidos de la tragedia, hermanada con la líder socialdemócrata del "Land".
El gesto se viralizó como expresión de cohesión y empatía, de la líder nacional a la regional, de movilidad reducida porque sufre esclerosis múltiple. Juntas recorrieron la zona, hablaron con voluntarios, bomberos y soldados y alertaron sobre la emergencia climática.
La visita de Merkel actuó de bálsamo anímico para la población. Pero no le corresponde materializar la reactivación de la lucha medioambiental, ya que dejará el poder tras los comicios del 26 de septiembre.
Lo hará sin haber consumado la transición energética precipitada en 2011 tras otra catástrofe -la de la central japonesa de Fukushima- que le hizo retomar el plan de abandono de la energía atómica aprobado por su predecesor, Gerhard Schröder.
En la recta final de su cuarto mandato -y a instancias del Tribunal Constitucional- su Gobierno aprobó un plan para lograr la neutralidad climática en 2045. Pero su ejecución queda para sus sucesores.
 
LASCHET, EL CUESTIONADO SUCESOR NATURAL

Las catastróficas inundaciones eran una oportunidad de mostrar solidez al primer ministro del otro "Land" afectado, Renania del Norte Westfalia, Armin Laschet. Se impuso como candidato del bloque conservador a la Cancillería, pese a las dudas por su gestión errática frente a la pandemia.
En lugar de revalorizarse se apuntó otro lamparón, al viralizarse unas imágenes en las que aparecía riéndose en grupo mientras el presidente del país, Frank-Walter Steinmeier, expresaba desde ese "Land" su consternación por la catástrofe.
Laschet está además bajo las críticas de organizaciones medioambientales. Se le reprocha poco compromiso climático al frente del "Land" más poblado del país, donde un extrarradio enlaza con el siguiente. Se ha modificado el discurrir natural de sus ríos, que en caso de crecida se desbordan, a lo que se suman las consecuencias del subsuelo poroso dejado por antiguas explotaciones mineras.
Las crecidas remitieron en el oeste, pero la alerta se extendió a Baviera. Su líder regional, Markus Söder, quien compitió con Laschet por la candidatura, se presenta como un convencido ecologista.
"Lo ocurrido es un grito de alerta. Debemos activar la defensa climática", afirmaba hoy en la televisión pública ARD, cuyo moderador le recordó que su partido, la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU) gobierna el "Land" desde hace décadas sin que eso haya revertido en una política más ecológica.

LA CASTIGADA CANDIDATA VERDE

También en ese canal público, la candidata de los Verdes, Annalena Baerbock, recordó que su partido sí lleva la lucha medioambiental en sus señas de identidad, sea ante catástrofes o cuando pasa la inminencia. Baerbock abogó por centralizar los dispositivos de alarma frente a catástrofes naturales, en lugar de la situación actual, en que quedan bajo competencia regional, lo que implica que cada "Land" actúa a su criterio.
La catástrofe debería reforzar a Baerbock, defensora de un ecologismo no radical y realista. Pero la candidata, que en marzo lideró los sondeos de intención de voto, ha caído a un segundo lugar tras Laschet, en medio de una serie de traspiés, revelaciones de errores en su currículum y sospechas de plagio. Cada uno de esos errores o inconcreciones ha sido sobredimensionado en los medios, hasta el punto de que la candidata ha optado por frenar sus apariciones públicas.

SCHOLZ, EL SOCIALDEMÓCRATA CON LA LLAVE DE LAS AYUDAS

La situación podría favorecer al candidato socialdemócrata, el ministro de Finanzas y vicecanciller Olaf Scholz, hasta ahora tercero en los sondeos. Ha estado muy presente en la tragedia, sea junto a su correligionaria Dreyer o al bávaro Söder.
Le corresponde elaborar el paquete de ayuda rápida a los damnificados -unos 300 millones de euros- y también el que se destinará a la reconstrucción de infraestructuras -estimado en miles de millones-.
Representa la vía centrista de la socialdemocracia e, indirectamente, el continuismo respecto al último Gobierno de Merkel, pese a liderar el partido que compitió por el poder con los conservadores. EFE



domingo, 18 de julio de 2021

Del brazo, con Malu

Merkel promete ayuda urgente ante el panorama "surrealista" dejado por las inundaciones

Gemma Casadevall




 Berlín, 18 jul (EFE).- La canciller alemana, Angela Merkel, prometió hoy ayuda urgente para los damnificados por unas inundaciones que han dejado ya 156 muertos en el oeste del país y plasmado los estragos de una emergencia climática que debe atajarse "con rapidez y ambición". "Debemos darnos prisa, debemos ser más rápidos en la lucha contra la crisis climática", afirmó la canciller alemana, visiblemente conmocionada, ante el panorama, que calificó de "surrealista" y "fantasmagórico", tras visitar varios puntos críticos de la catástrofe vivida en parte de Alemania y la vecina Bélgica. No todo puede atribuirse al cambio climático, admitió. También hay que replantearse la actuación humana en las cuencas fluviales.
"Pero la suma de los fenómenos extremos a que asistimos evidencian que debemos ser más ambiciosos", añadió, lo que implica la necesidad de alcanzar la neutralidad climática "cuanto antes", afirmó.
Merkel hizo estas declaraciones tras recorrer Schuld y otros puntos del estado federado de Renania-Palatinado con la jefa de ese gobierno regional, Malu Dreyer. Más allá de las metas en la lucha contra el cambio climático, la canciller se comprometió a hacer llegar ayuda directa a los damnificados por las inundaciones.
La destrucción sufrida en Schuld, población de unos 700 habitantes, ha convertido esta población en símbolo de la catástrofe que se ha cebado en ese "Land" y en el vecino de Renania del Norte-Westfalia.
La canciller indicó al respecto que su gobierno acometerá ya en próximo Consejo de Ministros, el día 21, un paquete de ayuda urgente. Merkel no concretó su volumen. Su ministro de Finanzas, Olaf Scholz, avanzó en declaraciones la cifra de 300 millones de euros, en lo que respecta al apoyo a los damnificados, mientras que la reconstrucción de infraestructuras puede precisar de "miles de millones" de euros.
Hasta ahora no hay una evaluación de la cuantía de los daños en las infraestructuras de la región, aunque en los medios se habla de miles de millones. En las inundaciones de 2013, menos dramáticas pero que afectaron a ocho de los 16 "Länder" del país, el Ejecutivo aprobó un paquete especial de 8.000 millones de euros.
Al "Land" de Renania-Palatinado corresponde el más alto número de fallecidos -110- del total de los 156 confirmados en el oeste del país. Todos ellos se han producido en la región de Ahrweiler, situada entre las ciudades de Coblenza y Colonia, donde se encuentra la localidad de Schuld.
COHESIÓN Y SOLIDEZ FRENTE A LA CATÁSTROFE
La de Merkel era segunda visita de alto rango a las regiones castigadas por las inundaciones, tras la que ayer, sábado, realizó el presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, al "Land" de Renania del Norte-Westfalia. Ahí se reunió con el primer ministro regional y candidato a la Cancillería, Armin Laschet.
La conservadora Merkel y la socialdemócrata Dreyer, política muy bien valorada por sus conciudadanos, dieron una imagen de cohesión frente a la catástrofe. A la líder regional -con movilidad reducida, puesto que sufre esclerosis múltiple- andó en algunos tramos recostada en el brazo de la canciller, quien además expresó reiteradamente su respaldo a su gestión de la crisis a escala regional.
Juntas hablaron con bomberos, voluntarios, soldados y equipos de protección civil, se interesaron por aspectos más técnicos de sus tareas -algo habitual en la canciller- y respondieron ante una conferencia de prensa que incluyó preguntas incómodas de algún ciudadano sobre los déficits no tan puntuales de la región.
Fue el contrapunto a la mala imagen dejada el día anterior por Laschet, quien tuvo que pedir disculpas en su cuenta en twitter ante el revuelo causado por las imágenes en que aparecía riéndose, al fondo, mientras el presidente expresaba su consternación por la tragedia.
Laschet, aspirante a la Cancillería por el bloque conservador de Merkel, sumó así otro lamparón sobre su credibilidad. Su gestión en los momentos peores de la pandemia había sido errática e incluso entró en confrontación con la línea cautelosa de la canciller en sus prisas por acelerar la reapertura de la vida pública.
CRECIDAS EN SAJONIA Y BAVIERA
La presión de las aguas ha remitido en el oeste alemán, donde desde ayer no ha habido precipitaciones importantes. En ambos estados federados se procede ya a las labores de desescombro y reforzamiento de diques y canales, así como a restablecer los servicios básicos.
En cambio, la situación se ha vuelto más tensa en Sajonia -este- y Baviera -sur-, donde se han producido algunos desbordamientos tras días de lluvias persistentes y han sido evacuados vecinos de algunas poblaciones. En una población de la Alta Baviera se han notificado ya dos víctimas mortales. EFE

sábado, 17 de julio de 2021

Con lo puesto

Catàstrofe climàtica sense precedents a Alemanya

Diluvio sobre Laschet

 Las devastadoras inundaciones del oeste alemán plasman la emergencia climática

Gemma Casadevall

Berlín, 17 jul (EFE).- Al menos 143 personas han muerto por las devastadoras inundaciones del oeste alemán que han trasladado al mundo real la emergencia climática, tema prioritario ahora en la campaña para las elecciones generales que marcarán el adiós a la "era Angela Merkel".
A la canciller alemana se la espera el domingo en la región afectada, de vuelta el viaje oficial por Estados Unidos donde la sorprendió la catástrofe, que la forzó a una gestión virtual de la crisis. Desde ahí ha estado "en continuo contacto" con las autoridades regionales y con su equipo de Gobierno, han explicado fuentes gubernamentales.
Los dos estados federados afectados son Renania Palatinado -donde se confirmaron ya 98 muertos y al que acudirá mañana Merkel- y Renania del Norte-Westfalia, el más poblado del país y al que corresponde el resto de víctimas hasta ahora notificadas, incluidos cuatro bomberos.
La atención se ha centrado en este último "Land", cuyo primer ministro, Armin Laschet, es a la vez el candidato del bloque conservador a suceder a la canciller.
Hasta su estado se trasladó hoy el presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier -socialdemócrata, aunque formalmente dejó en suspenso su militancia al asumir el cargo- y que ayer, viernes, en una declaración institucional, llamó a la unidad nacional, a la solidaridad y a acelerar la lucha contra la crisis climática.
Hoy repitió este mensaje desde Erftstadt, uno de los distritos más castigados por el temporal que ha afectado a esa parte del país y la vecina Bélgica. Laschet, por su parte, insistió en que su "Land" tiene uno de los programas medioambientales más ambiciosos del país, frente a las críticas de Verdes y ambientalistas que le acusan de concesiones a los consorcios energéticos.
ENTRE EL DESESCOMBRO Y LOS RESCATES
Los estragos por unas inundaciones de "dimensiones históricas", en palabras de Laschet, empezaron a revelarse el jueves, jornada que se cerró con 50 fallecidos confirmados. Se teme que el balance final sean aún mayor, dada la enorme destrucción provocada por las aguas y corrimientos de tierras.
En la ciudad de Heinberg, cercana a la frontera con Países Bajos, hubo que proceder anoche a evacuar a cientos de personas tras romperse un dique de contención.
En otras poblaciones afectadas empezaron las labores de desescombro. Se avanza entre el miedo a lo que surgirán bajo las montañas de tierra, casas destruidas y todo tipo de enseres, y la esperanza por los pronósticos meteorológicas, ya que no se prevén más precipitaciones destacables este fin de semana.
Se trabaja asimismo incansablemente por restablecer los servicios básicos. Unos 100.000 habitantes siguen sin suministro eléctrico, el tráfico ferroviario permanece seriamente afectado o cortado, en los puntos más álgidos, lo mismo que algunas carreteras.
Los mayores daños se han producido al desbordarse afluentes del Rin, el Mosela y otros grandes ríos de la región, incapaces de absorber el volumen de las aguas.
El punto más castigado es el distrito de Ahrweiler, vecino a la ciudad de Coblenza. Se trata de la cuenca del Ahr, afluente del Rin y uno de los puntos álgidos de estas inundaciones.
A LA ESPERA DEL PAQUETE DE AYUDAS
El Consejo de Ministros abordará previsiblemente el próximo día 21 un paquete especial, en el que se contemplan tanto ayudas directas a los afectados como a la reconstrucción de las infraestructuras arruinadas en la región.
En ello juega un papel más que relevante el ministro de Finanzas, Olaf Scholz, aspirante socialdemócrata a la cancillería, además de vicecanciller en la gran coalición de Merkel.
El titular de Finanzas ha estado omnipresente estos días en las zonas afectadas y ya ha manifestado que no se escatimarán recursos.
Hasta ahora no hay una evaluación ni siquiera aproximada de la cuantía de los daños. En las inundaciones de 2013, menos dramáticas pero que afectaron a ocho de los 16 "Länder" del país, el Ejecutivo aprobó un paquete especial de 8.000 millones de euros.Hay consenso general en la necesidad de acelerar la lucha contra la emergencia climática, caballo de batalla prioritario y esencia programática de los Verdes, segundos en intención de voto -tras los conservadores de Laschet- de cara a las generales.
Annalena Baerbock, aspirante verde a la Cancillería, también se ha desplazado a las regiones inundadas y recordado desde ahí que sus alertas sobre la emergencia climática no surgen, de pronto, por efecto de la inminencia de la tragedia.
Laschet, quien tuvo una gestión errática en los peores momentos de la pandemia, contraria a la línea cautelosa de Merkel, tiene ante sí una nueva oportunidad desde su posición de líder en el "Land" y sucesor "natural" de Merkel.
Scholz, por su parte, podría por fin despegar en los sondeos, que hasta ahora le relegaron a la tercera posición, tras los Verdes. EFE  gc/fpa   (foto) (radio) (vídeo)

viernes, 16 de julio de 2021

Diluvio

L’oest d’Alemanya pateix els pitjors aiguats del segle