lunes, 21 de febrero de 2022

Nos ponemos feos

 


Berlín irá más allá del cierre de Nord-Stream

Joana Serra


A la primera condena, de madrugada, de Olaf Scholz, calificando de “ruptura flagrante del derecho internacional” el ataque ruso sobre Ucrania, siguieron pocas horas después las declaraciones de sus ministros de Exteriores y de Economía, Annalena Baerbock y Robert Habeck, dejando claro que a la suspensión del Nord Stream 2 seguirán otras medidas.

“Estamos en condiciones de garantizar el suministro de gas sin tener que contar con Rusia”, afirmó Habeck, del partido Los Verdes y correligionario de la titular de Exteriores. "No podemos tener tanta dependencia de un país que viola el derecho internacional”, añadió Habeck, con rango de vicecanciller en la coalición del socialdemócrata Scholz.

El canciller había anunciado el martes la suspensión de la licencia al Nord-Stream 2, como le venían reclamando sus socios verdes desde hacía semanas. De ese gasoducto, terminado el año pasado pero que aún no ha entrado en funcionamiento, no depende aún ningún suministro, pero sí del Nord-Stream 1, por el que desde 2011 fluye a Alemania, a través del Báltico, el gas ruso.

“Las mentiras y desinformación de (Vladímir) Putin se han confirmado”, afirmó poco después Baerbock. “Responderemos con sanciones masivas contra Rusia”, añadió la titular de Exteriores, tras una reunión de su gabinete de crisis.

La ministra alemana instó asimismo a sus nacionales a abandonar de inmediato Ucrania “por vías seguras” o a ponerse “a salvo”, en caso de que no les sea posible ya dejar el país con garantías de seguridad. La embajada alemana en Kiev ha quedado cerrada “temporalmente”, mientras se están habilitando puestos de auxilio en las fronteras de los países vecinos para asistir a los ciudadanos que salgan por vía terrestre. La aerolínea Lufthansa había suspendido ya el pasado lunes prácticamente todos sus vuelos a Ucrania.



Condena por anticipado de Scholz


Joana Serra


Un reconocimiento de las autoproclamadas repúblicas separatistas del Donbás sería "una flagrante vulneración de los acuerdos de Minsk", advirtió el canciller alemán, Olaf Scholz, al presidente ruso, Vladímir Putin, en una conversación telefónica producida ayer tarde.
La Cancillería alemana informó de la "condena" por anticipado de Scholz de esos planes, mientras se esperaba aún que el propio líder del Kremlin compareciera para anunciar su decisión. Había pocas expectativas de que no fueran a favor del reconocimiento, ya que prácticamente todos los miembros del Consejo de Seguridad ruso se había pronunciado a favor de la petición de los líderes de Donetsk y Lugansk.
La conversación entre Scholz y Putin se inscribía en la frenética actividad desplegada desde el mundo Occidental ante ante el Kremlin. Tras su llamada, el canciller se puso en contacto con el presidente francés, Emmanuel Macron, y el ucraniano, Volodímir Zelenski.
Macron había sido hasta ahora el motor de las. El presidente francés había hablado hasta dos veces con Putin, el domingo, además de con el presidente de EE.UU, Joe Biden, con Zelenski, con el primer ministro británico, Boris Johnson, y con Scholz.
De esa ronda mediadora surgió la posibilidad de la cumbre entre Putin y Biden. Pero ya el lunes las expectativas se enmarañaron, ante el desafío lanzado por las repúblicas separatistas.Macron parece predestinado a asumir el liderazgo europeo que dejó vacante la excanciller Angela Merkel y mientras su sucesor, Scholz, sigue buscando su lugar al frente de la primera potencia europea.