"La propia María Corina Machado ha declarado previamente en entrevistas lo difícil que será viajar a Oslo. En este momento, no podemos facilitar más información sobre cuándo y cómo llegará a la ceremonia de entrega del premio Nobel de la Paz". Con esta frase, el portavoz del Instituto Nobel, Erik Aasheim, dio por cancelado el que habría sido el primer acto presencial de la líder de la oposición venezolana desde enero de 2025. A Machado se la esperaba en Oslo para la conferencia de prensa que tradicionalmente ofrece el ganador, la víspera de recibir el galardón. Primero se indicó que no se produciría a la hora prevista, las 13.00 horas. Horas después se comunicó que no acontecería en este día.
La expectación ante la asistencia de Machado era ya enorme. Con la cancelación de ese primer encuentro con los medios creció el suspense acerca de la ceremonia de entrega que, desde hace décadas, se celebra en el Ayuntamiento de Oslo el 10 de diciembre, aniversario de la muerte de Alfred Nobel, el fundador de los premios. Es una ceremonia solemne, presidida por los reyes noruegos, Harald V y Sonia, los príncipes herederos Haakon y Mette-Mari, y con centenares de invitados, entre ellos el presidente argentino, Javier Milei, junto con otros líderes derechistas latinoamericanos.
Machado vive en la clandestinidad desde mediados del año pasado, acosada por el régimen de Nicolás Maduro. Hasta el sábado pasado, desde el Instituto Nobel se había evitado confirmar su asistencia. Ante las insistentes preguntas de los medios, sus representantes respondían que "confiaban" en que sí viajaría a Oslo. El sábado, por fin, el mismo Aasheim confirmó a varias agencias que se la esperaba para la ceremonia, que según el programa previsto estará precedida por un acto con niños, organizado por la ONG Save The Children.
A Machado no se la ha visto más que en formato virtual desde enero de 2025. El misterio en torno a su viaje se ha justificado con el argumento de que toda filtración sobre su paradero o itinerario podía poner en peligro su seguridad.
Salir de Venezuela
A las múltiples incertidumbres en torno al viaje, se han sumado finalmente las dificultades para salir de Venezuela. Las principales aerolíneas internacionales han suspendido sus vuelos con destino y origen a Caracas, ante la hipotética intervención de Estados Unidos que viene anunciando Donald Trump.
El Grand Hotel de Oslo, lugar donde tradicionalmente se hospedan los premiados y donde se les agasaja tras recibir el premio con un desfile nocturno de antorchas, era el martes un hervidero de representantes de medios, políticos invitados a la ceremonia y decenas de venezolanos llegados de otros países europeos.
"Que esté aquí es el deseo compartido de todos. María Corina también lo desea (...) Pero quién sabe si podrá producirse su desplazamiento", comentaba, al entrar en el hotel, el exalcalde de Caracas, Antonio Ledezma.
En Oslo se encontraban ya la madre de la homenajeada, Corina Parisca, su hija Ana Corina, y una hermana, Clara Machado, entre otros familiares de la líder opositora. Asimismo llegó a la capital noruega Milei, junto con otros líderes derechistas dispuestos a arropar a Machado ante un premio que algunos dirigentes de este espectro político sienten, en cierto modo, como algo propio.
Han anunciado su asistencia a la ceremonia el presidente paraguayo, Santiago Peña, el de Panamá, José Raúl Mulino, así como el de Ecuador, Daniel Noboa. También estará ahí el líder de la oposición venezolana Edmundo González Urrutia, el candidato que se enfrentó a Maduro en las presidenciales de 2024, tras quedar inhabilitada Machado para presentar su candidatura. Los líderes latinoamericanos serán recibidos el mismo miércoles en audiencia por el rey Harald, según informó la casa real noruega. Se prevén asimismo encuentros bilaterales con el jefe del gobierno del país nórdico, Jonas Gahr Store.
Mensaje de hostilidad de Caracas
Desde Caracas, el ministro del Interior y segundo de Maduro, Diosdado Cabello, ha calificado el Nobel de la Paz a Machado como una ‘subasta’. Relaciona el premio a Machado con los contactos de esta con Trump, al que la líder de la oposición califica sin tapujos de su mejor aliado para poner fin al chavismo.
Para Cabello, el cometido de Europa y, más concretamente, de la Corte Penal Internacional, debería centrarse en los ataques letales de Washington sobre lanchas que Trump vincula al narcotráfico en el Caribe. Cabello se ha permitido ironizar sobre el paradero de Machado, que dice desconocer, para insinuar que salió de Venezuela hace tiempo, del mismo modo que González Urrutia se exilió a España mientras Maduro se daba por vencedor de las elecciones de julio de 2024.

