EEUU ofrece a Zelenski unas garantías de seguridad "como las de la OTAN", pero condicionadas a un acuerdo rápido

El enviado de Trump Steve Witkoff saluda al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en presencia del canciller alemán, Friedrich Merz, durante la reunión mantenida el domingo en Berlín. / GUIDO BERGMANN / OFICINA DE PRENSA DEL GOBIERNO ALEMÁN / EFE
"Hemos escuchado de la parte estadounidense la disposición a otorgarnos garantías de seguridad equivalentes al artículo 5 del tratado de la OTAN. Esto no está nada mal, aunque es solo un primer paso”, afirmó este lunes Volodímir Zelenski desde Berlín, tras dos largas sesiones consecutivas con los emisarios de Donald Trump --su representante para misiones de paz, Steve Witkoff, y su yerno, Jared Kushner--. Zelenski acudió a la cita de nuevo arropado por sus grandes aliados europeos, que plantean el despliegue de una fuerza multinacional para asegurar la paz.
Las garantías ofrecidas por EEUU son "buenas", pero no estarán "para siempre sobre la mesa", era el mensaje de advertencia lanzado desde la Casa Blanca, desveló el diario alemán 'Die Welt'. A Zelenski le han transmitido asimismo sus interlocutores estadounidense que, por parte de Moscú, se mantiene la exigencia de la retirada total de sus tropas del Donbás, incluidas las regiones que no están bajo control ruso, lo que el presidente ucraniano rechaza.
Trump, por su parte, aseguró que EEUU está “más cerca que nunca” de alcanzar un acuerdo de paz en Ucrania, tras “una muy buena conversación” con líderes europeos, según dijo este lunes durante un acto en la Casa Blanca. El apremio de Washington sobre Zelenski está destinado a plasmarse, asimismo, en la videoconferencia que el propio Trump mantendrá en la cena de trabajo con que se cerrará la jornada del presidente ucraniano en Berlín, acompañado de sus principales aliados europeos, así como de Witkoff y Kushner.
Por encima de estas presiones, Zelenski calificó el diálogo mantenido con los emisarios de Trump como "provechoso", incluido en el capítulo de las garantías de seguridad. "No han sido conversaciones fáciles, nunca lo son. Pero sí muy provechosas. Sobre todo porque les hemos dedicado el tiempo necesario", afirmó Zelenski, en la conferencia de prensa conjunta con Merz.
Ha habido "progresos reales", indicó por su parte el jefe del equipo negociador ucraniano, Rustem Umerov, aunque sin dar más detalles. En sentido parecido se pronunciaron asismimo fuentes estadounidenses, en un aparte con medios de su país.
Negociaciones maratonianas
Las reuniones se iniciaron el domingo por la tarde en Berlín, con una primera sesión de cinco horas. Según medios alemanes, el presidente finlandés, Alexander Stubb, se erigió ahí en actor neutral entre Estados Unidos y Ucrania.
Stubb tuvo ya un primer encuentro el domingo con Witkoff y Kushner en el Hotel Adlon, donde se alojan los enviados de Trump. Inicialmente se preveía que acudiera a Berlín el lunes, para la cumbre posterior convocada por Merz con doce líderes europeos, entre ellos el francés Emmanuel Macron, el británico Keir Starmer, el polaco Donald Tusk, la italiana Giorgia Meloni y la danesa Mette Frederiksen, además de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
Al presidente finlandés se le atribuye un papel clave, tanto por su reconocida sintonía personal con Trump, con el que suele compartir partidas de golf, como por la situación geopolítica de Finlandia. El país nórdico ingresó por la vía rápida en la OTAN a raíz de la invasión rusa de Ucrania, en 2022, tras haber mantenido durante décadas unas provechosas relaciones con Moscú. Es el país de la UE con la frontera más extensa con Rusia, 1.340 kilómetros. Sufrió, en tiempos de la Unión Soviética, varias invasiones de su poderoso vecino, pero en 1944 optó por ceder parte de su territorio (un 12%) a cambio de preservar su independencia.
En las reuniiones del domingo y del lunes se abordó el llamado plan de paz de 20 puntos y las agendas económicas respectivas. La economía centró asimismo el programa oficial de Zelenski este lunes en Berlín, incluida su intervención con Merz en el foro económico germano-ucraniano. El canciller alemán destacó la creación de la empresa conjunta germano-ucraniana Quantum Frontline Industries (QFI), que producirá a escala industrial drones para el Ejército ucraniano.
El del domingo también fue el primer encuentro personal entre Zelenski y Witkoff, a quien se considera aliado de intereses con Vladímir Putin. El líder ucraniano le saludó con un abrazo, tras lo cual se retiraron para una reunión de varias horas a puerta cerrada.
Evitar nuevas agresiones rusas
En Berlín han estado sobre la mesa el plan de paz de 20 puntos, las garantías de seguridad que reclama Kiev --es decir, convertirse en miembro de facto de la OTAN, a cambio de renunciar a su ingreso formal--, así como asuntos económicos para la reconstrucción de su país.
Por parte alemana se rebajaron expectativas respecto al propósito de Trump de lograr un plan de paz antes de las Navidades. El Kremlin, por su parte, rechaza las modificaciones que plantean los aliados europeos de Zelenski, especialmente en lo que respecta a la reducción del Ejército ucraniano. Según el borrador inicial de Witkoff, deberían quedar en 600.000, aproximadamente la mitad de los efectivos actuales. Los líderes europeos consideran que deben ser al menos 800.000 en tiempos de paz.
Para Zelenski, es fundamental lograr garantías de seguridad reales para evitar nuevas agresiones rusas, como las sufridas en 2014, con la anexión de Crimea, a la que siguió la invasión de 2022. Quiere una fórmula equivalente al Artículo 5 de la Alianza, según el cual toda agresión a uno de los estados miembros es considerado una agresión al conjunto de la OTAN.
En un comunicado final, suscrito por los 12 líderes europeos presentes en la cumbre, se alude a la presencia de una fuerza multinacional y se alude a la llamada 'coalición de voluntarios'. Se establece, asimismo, la obligación "jurídicamente vinculante" de adoptar medidas a escala nacional destinadas a restablecer la paz, en caso de un futuro ataque armado. "Estas medidas pueden incluir el despliegue de fuerzas armadas, apoyo logístico y de inteligencia, así como medidas económicas y diplomáticas".
El líder ucraniano rechaza la retirada total del Donbás en los términos que exige Rusia. Para Kiev, la cuestión territorial debe empezar por congelar la línea de frente y lograr un alto el fuego, a partir del cual se iniciarían las negociaciones.