Parlamentarios de EEUU apoyan en Dinamarca la integridad de Groenlandia frente a Trump

Barcos en el puerto de Nuuk, en Groenlandia
Gemma Casadevall Berlín16 ENE 2026 Una delegación de once congresistas o senadores de Estados Unidos, entre ellos dos republicanos, plasmaron desde Dinamarca su respaldo a la soberanía, integridad y derecho a la autodeterminación de Groenlandia, la isla ártica bajo amenaza de anexión por parte de Donald Trump. "El respeto a los principios fundamentales es una obligación, no una opción", afirmó el senador demócrata Chris Coons, ante la televisión pública danesa DR. "Groenlandia es un aliado", añadió por su parte su colega republicana, Lisa Murkowski.
La visita de la misión estadounidense se fraguó a iniciativa de una de las dos diputadas por Groenlandia del Parlamento danés, la izquierdista Aaja Chemnitz, y con el apoyo de Murkowski, senadora por Alaska. Se produce en un momento álgido, tras la cita el pasado miércoles en Washington entre los titulares de Exteriores de EEUU, Dinamarca y Groenlandia, que terminó sin otro acuerdo que el de crear un grupo de trabajo para abordar la situación.
“Estamos de acuerdo en nuestros desacuerdos”, sintetizó al término de su reunión en la Casa Blanca el ministro danés, Lars Lokke Rasmussen. Aparentemente, el único avance fue la creación de ese grupo. Pero incluso en su cometido han aparecido ya divergencias. Para la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, el objetivo es avanzar en la adquisición de la isla, lo que rechazan Dinamarca y este territorio autónomo ártico.
Tal adquisición está descartada, respondió desde Copenhague Rasmussen, político conservador que, antes que titular de Exteriores ocupó el puesto de primer ministro (de 2015 a 2019). Entre sus compatriotas tiene fama de negociador duro, que hace valer sus argumentos y posiciones, lo mismo que la jefa del gobierno actual, la socialdemócrata Mette Frederiksen.
Mientras en la capital danesa se buscan puntos de encuentro con los parlamentarios estadounidenses, Casa Blanca lanzaba su siguiente desafío: la visita a la isla en marzo de su enviado especial para Groenlandia Trump, Jeff Landry, cuya designación en diciembre pasado desató una protesta formal a escala diplomática entre Copenhague y Washington.