Berlín recupera al Josep Renau más anticapitalista y germano-oriental
Gemma Casadevall
Berlín, 31 oct (EFE).- La exposición "Fotomontador", inaugurada hoy en el Instituto Cervantes de Berlín, recupera la versión más anticapitalista y berlinesa del artista español Josep Renau, fallecido hace 25 años en la República Democrática Alemana (RDA).
Ochenta fotomontajes, de la etapa española (1923/1936), el exilio mexicano (1939/58) y el berlinés (1958/82), integran la muestra, una producción del Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) que incorpora diez obras del Kupferstichkabinett (Galería de Grabados) de la capital alemana."La exposición permite comprobar no sólo el gran sentido crítico, sino también el gran sentido del humor de Renau, el maestro del fotomontaje", afirmó Consuelo Císcar, directora del IVAM.
Esto se puede ver en los fotomontajes realizados en el Berlín oriental, con el primer canciller de la República Federal Alemana (RFA), Konrad Adenauer, saliendo de un huevo depositado por el "aguilucho" Hitler, junto a otros en que se advierte que en la "Alemania libre" está "prohibido policialmente pensar".
Renau, nacido en Valencia en 1907 y fallecido en Berlín en 1982, revive así para el visitante, convertido en una especie de "John Heartfield español", al que propio autor rindió homenaje en su vida y de quien se consideraba seguidor.
La muestra, realizada por el IVAM con ocasión del centenario del nacimiento de Renau y del 25 aniversario de su muerte, había sido vista en Alcalá de Henares (Madrid), el año pasado, y pasó luego por el Cervantes de Múnich.
"La versión que ahora presentamos en Berlín está, sin embargo, enriquecida con las obras procedentes del Kupferstichkabinett, exponente del Renau más antifascista y anticapitalista", explicó a Efe Manuel García, comisario de la muestra.
De las 80 piezas, la mayoría, más de 60, corresponden a la época berlinesa, mientras sólo diez son de la española y las restantes de la mexicana, añadió García.
Renau, quien llegó a esta ciudad invitado por las autoridades de Berlín oriental, no tuvo una relación fácil tampoco con el "socialismo real" germano-oriental.
"No fue un artista protegido por el régimen. Al contrario, topó con zancadillas por parte de colegas y funcionarios", explicó la historiadora del arte alemana Eva Maria Thiele, quien además de haber estudiado la obra de Renau le conoció personalmente.
Renau fue "primero artista y luego comunista", resumió Thiele, y aunque nunca renunció a su ideología -"creyó firmemente en el ideal socialista hasta la muerte", añadió-, sí acabó desengañado de su plasmación en la realidad.
Con la muerte de Franco y el fin de la dictadura regresó a España en 1976, después de haber sido seleccionado para la Bienal de Venecia de ese mismo año y de lograr su rehabilitación artística.
"Regresó a su 'matria', como llamaba a Valencia, en contraposición de sus dos 'patrias', la mexicana y la española", dijo García.
Fue un regreso cargado de ilusiones, compartidas con "nuevas generaciones de fotomontadores", recordó Thiele, lo que no impidió que finalmente acabara decidiéndose a "regresar a morir a Berlín", apuntó García.
La inauguración dio pie a una visita al cementerio donde está enterrado, en Weissensee, al que junto a García, Císcar, Thiele y el director del Cervantes, Gaspar Cano, asistieron algunos amigos y ex colegas de Renau, como Marta Hoffmann, alumna suya, quien le definió como un "hacedor de imágenes". EFE gc/jcb/ibr