viernes, 22 de febrero de 2008
El barómero se instala en Hamburgo
Hamburgo será tercer barómetro del año tras las derrotas del CDU y SPD
Gemma Casadevall
Berlín, 22 feb (EFE).- Los 1,3 millones de electores de la ciudad-estado de Hamburgo eligen el domingo nuevo Parlamento, en el tercer barómetro político del año de Alemania tras las derrotas encajadas por los grandes partidos en dos comicios regionales celebrados en enero.
Los sondeos coinciden en que la Unión Cristianodemócrata Alemana (CDU) renovará su condición de fuerza más votada en Hamburgo, uno de los más ricos entre los 16 "Länder" alemanes, pero también que su alcalde-gobernador, Ole von Beust, perderá la mayoría absoluta.
Las encuestas pronostican que la CDU de la canciller alemana, Angela Merkel, obtendrá un 40 por ciento de los votos, frente al 35 por ciento que se perfila para el Partido Socialdemócrata (SPD).
Von Beust podría perder no sólo la mayoría absoluta, sino también la tranquilidad con que ha gobernado estos años, ya que todo apunta a que su socio "natural", el Partido Liberal (FDP), quedará por debajo del 5 por ciento y, por tanto, sin escaños.
De ser así, la CDU estaría ante la alternativa de formar una gran coalición, como la que dirige Merkel en Berlín, o lanzarse a la aventura de una constelación hasta ahora inédita a escala de los "Länder" con Los Verdes, a los que se pronostica el 9 por ciento.
Los comicios podrían consolidar también el avance de La Izquierda, la formación fundada hace un año por la disidencia socialdemócrata y los poscomunistas, a la que se vaticina un 8 por ciento.
Las elecciones de Hamburgo siguen a las que tuvieron lugar en enero en Hesse y Baja Sajonia, que se saldaron con dolorosas pérdidas de electorado para la CDU y el SPD y el acceso holgado a ambas cámaras regionales del oeste de Alemania de la Izquierda.
En Baja Sajonia fue reelegido el conservador Christian Wulf, pese a perder casi un seis por ciento de los votos, mientras que el SPD sufrió asimismo una importante caída de votos.
En Hesse sigue pendiente la formación del nuevo gobierno, puesto que ni la CDU del aún primer ministro, Roland Koch, ni el SPD han logrado formar una coalición con algún partidos pequeños o entre sí.
Los conservadores de Koch perdieron más de once puntos y quedaron prácticamente empatados con el SPD -36,8 y 36,7, por ciento, respectivamente-.
La solución más fácil desde el punto de vista matemático sería la gran coalición, pero ambos líderes la rechazan -Koch llevó a cabo una campaña populista de tintes xenófobos y la líder del SPD, Andrea Ypsilanti, representa al ala izquierda de su formación-.
La otra posibilidad, la alianza entre el SPD y el partido La Izquierda, ha sido descartada tanto por la líder regional como por la cúpula del partido.
Aliarse con la formación que lideran el ex presidente del SPD, Oskar Lafontaine, y el poscomunista Gregor Gysi sigue siendo un tabú fuera del este del país, donde lentamente se ha aceptado que no se puede arrinconar políticamente a esa formación.
En el oeste no ha llegado aún ese momento, como se demostró ayer. La sola mención por parte del presidente del SPD, Kurt Beck, de que no habría una cooperación "activa" con la Izquierda en Hesse provocó un maremoto político.
La CDU pasó a la carga y dijo que ello significa que sí puede haberla "pasiva" -en forma de gobierno de minoría bajo tolerancia de esa formación-, lo que es romper la palabra dada al elector en la campaña, donde siempre se negó esa posibilidad.
Merkel y el líder liberal, Guido Westerwelle, retomaron la línea del anticomunismo acérrimo en sus respectivos cierres de campaña en Hamburgo y dijeron que votar al SPD era como votar a la Izquierda, puesto que finalmente se coaligan.
Las palabras de Beck causaron estupefacción tanto en sus filas como entre los comentaristas políticos. A tres días de las elecciones de Hamburgo, el líder del SPD en la ciudad-estado, Michael Naumann, excluye categóricamente tal constelación, tal como hizo en su día Ypsilanti.
Lo más incomprensible del asunto es que Beck no tenía por qué abrir la puerta a una eventual "ruptura de la promesa" hecha Hesse, al menos hasta el lunes, paradas las elecciones hamburguesas. Hasta el 5 de abril no se prevé la votación en el Parlamento de Hesse para la elección del nuevo jefe o jefa de Gobierno. EFE gc/jcb/ma