miércoles, 19 de marzo de 2008

Estalló la democracia, 160 años atrás


Bombazos prusianos en la Alexanderplatz pos comunista evocan el Marzo de 1848
  
Gemma Casadevall

Berlín, 19 mar (EFE).- Los bombazos prusianos han resonado en la Alexanderplatz actual, dominada por bloques de edificios comunistas, para recordar la batalla campal entre las tropas del Rey y el pueblo parapetado tras las barricadas en la Revolución de Marzo, cuyo 160 aniversario coincide con estos días de Semana Santa.
Un par de decorados de cartón piedra y unos 60 extras fueron suficientes para representar el primer estallido de la democracia en Alemania, el 18 de Marzo de 1848, en su escenario original aunque ya nada en esa plaza recuerda la fisonomía de entonces.
Pólvora y artillería por supuesto ficticias, de un lado, y, en el otro, burgueses, trabajadores y estudiantes hermanados tras las barricadas escenificaron lo ocurrido 160 años atrás.
La Alexanderplatz de hoy es una mezcolanza entre la arquitectura característica de la República Democrática Alemana (RDA), incluido el "Pirulí" o torre de televisión, y el despliegue de nuevos centros comerciales construidos tras la caída del Muro.
Nada que ver con la Alexanderplatz prusiana ni con la de los años 20, arrasada por los bombardeos aliados de la Segunda Guerra Mundial y convertida con la partición de la ciudad en centro del sector germano-oriental.
Representar ahí el Berlín prusiano tenía un punto de desafío. Los organizadores del evento, "Historiale", expertos en este tipo de escenificaciones, lo resolvieron con sentido del humor y contando con la complicidad del ciudadano, atraído al lugar por los bombazos.
Ya en el lugar, un par de paneles explicaban al visitante qué se trataba de evocar, ante la mirada atónita de más de uno para el que ese capítulo queda algo remoto y apenas recuerda qué pasó.
Si el año pasado hicieron desfilar por la Puerta de Brandeburgo a un Napoleón y algunos comparsas evocando los hechos de 1806, esta vez optaron por un programa ambicioso de cinco días, hasta el sábado, para un aniversario que coincide con la afluencia turística de Semana Santa.
"Reproducimos los orígenes de nuestra democracia", explica Wieland Giebel, de "Historiale", respecto a la heroica batalla ciudadana, que se saldó con victoria popular.
Los levantados exigían principios fundamentales como libertad de prensa y de reunión, así como un mínimo derecho electoral. Iban determinados a aguantar el empaque del poder prusiano y, al menos parcialmente, lograron su cometido.
Defendieron las barricadas de la Alexanderplatz, mientras en otros puntos de la ciudad se sucedían escenas parecidas. Las tropas acabaron negándose a disparar contra el pueblo y el rey se vio obligado a hacer concesiones.
Con un presupuesto de 50.000 euros, Giebel y su organización confeccionaron un programa que combina lo festivo con los debates y representaciones teatralizadas de diálogos entre los protagonistas.
Es decir, actores disfrazados del rey Federico Guillermo IV, la reina Isabel y la jefatura policial de la época, confrontados por vídeo conferencia con Karl Marx, en el papel de editor de periódico.
Los actos arrancaron el martes bajo la Puerta de Brandeburgo, con discursos nostálgicos de los ideales democráticos de entonces a cargo de políticos berlineses, entre ellos el presidente de su cámara regional y ex-alcalde socialdemócrata, Walter Momper.
De ahí se trasladó la atención a la Alexanderplatz y luego recorrieron otros lugares históricos emparentados con la Revolución de Marzo de 1848 y la ofrenda floral en memoria de las víctimas.
El sábado se depositarán 183 ataúdes ante la catedral de Berlín de acuerdo a la escena reproducida en un célebre cuadro de Adolph Menzel. Se estima que el número de muertos fue de 300, pero la cifra de 183 quedó para siempre identificada con la hazaña.
El propio rey Federico Guillermo IV rindió entonces homenaje a esas víctimas, en un intento por aplacar los ánimos del pueblo levantado. EFE gc/ira/dm