viernes, 16 de enero de 2009

Koch, trabajando para Merkel


El estado de Hesse abre el domingo un año de maratón electoral en Alemania
 
Gemma Casadevall

Berlín, 16 ene (EFE).- Los comicios regionales del estado alemán de Hesse iniciarán el domingo el maratón de elecciones convocadas este año en Alemania, incluidas las generales de septiembre, con unos sondeos que miman a la Unión Cristianodemócrata (CDU) de la canciller Angela Merkel y castigan al Partido Socialdemócrata (SPD).
Un año después de que la CDU y el SPD quedasen empatados en las regionales de este "land", los sondeos apuntan a una clara victoria para el conservador Roland Koch en el estado identificado con el poder económico y banquero de su ciudad más relevante, Fráncfort.
Los comicios se realizan por anticipado, puesto que ninguna de las dos grandes formaciones logró formar gobierno, y según el instituto demoscópico Forsa, Koch obtendrá 41 por ciento -cuatro puntos respecto al año pasado-, mientras que al SPD se le vaticina una caída de 12 puntos, para situarse en el 24 por ciento.
El líder local socialdemócrata, Thorsten Schäfer-Gümbel, ha sentenciado que los resultados de Hesse no son extrapolables a escala federal, como para preservar de los efectos de su derrota, de la que ni él duda, al vicecanciller y ministro de Exteriores, Franz-Walter Steinmeier, candidato del SPD a las generales.
El segundo en el gobierno de Merkel tiene una difícil papeleta, en su carrera por arrebatarle la cancillería a su jefa, pero en esta ocasión sí hay que concederle a su correligionario algo de razón.
El año transcurrido desde las regionales de enero de 2008 a estos comicios anticipados han sido un desastre para el SPD local y sobre todo para su anterior líder, Andrea Ypsilanti, quien fracasó por falta de apoyo de sus filas en su intento por formar gobierno.
Ypsilanti había prometido en campaña que no buscaría colaboración alguna con la Izquierda, aglutinante de pos-comunistas y disidencia socialdemócrata, pero luego se retractó y trató de formar gobierno con los Verdes de socios y bajo tolerancia de esa formación.
La líder del SPD acabó renunciando, tras varias idas y venidas, lo que, además del consiguiente desgaste para su partido en Hesse, ha acrecentado la división interna del partido a escala federal respecto a sus relaciones con la Izquierda.
Steinmeier no tendría que temer consecuencias directas de una derrota en Hesse, en tanto que representante del ala contraria a colaborar con esa formación. Ello no quita, sin embargo, que empezar un año con una caída de votos es por lo menos un traspiés para su formación, ante la serie de regionales, municipales, europeas, presidenciales -éstas, no por elección directa- convocadas, hasta llegar a las generales del 27 de septiembre.
Todo apunta a que el único alivio que se llevará el SPD este domingo es que podrá dar carpetazo al "capítulo Yspilanti", sobre el que caerán todas las culpas en caso de derrota aplastante.
Koch, en cambio, saldrá reforzado de la prueba y revalidará su título de político indestructible -sobrevivió ya a un escándalo de cuentas secretas en la CDU originado en su estado.
El líder de la CDU se ha mantenido un año como jefe del gobierno en funciones, limitándose a observar como Ypsilanti fracasaba en todas sus tentativas por arrebatarle el puesto.
Los sondeos apuntan a una cómoda mayoría de la CDU con su socio natural, el Partido Liberal (FDP), al que se pronostica que un 15 por ciento, cinco puntos más que los obtenidos un año atrás.
Los Verdes subirán también, de acuerdo a los sondeos, hasta un 13 por ciento, lo que supone un aumento de más de cinco puntos.
El otro castigado por el tormentoso año 2008 será, de cumplirse los pronósticos, La Izquierda, ya que podría quedar por debajo del listón del cinco por ciento, un año después de haber logrado escaños en un estado identificado con la metrópolis banquera.
De confirmarse, será un revés para esa formación de raíces pos comunistas, que durante una década y media, tras la reunificación, sólo obtenía escaños en el antiguo territorio germano-oriental y que en los últimos años había ganado posiciones en "länder" del oeste, aupada por el carisma del ex-presidente del SPD, Oskar Lafontaine. EFE
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