Gemma Casadevall Berlín, 10 jul (EFE).- El pulpo Paul ha
arrebatado el protagonismo en esta última fase del Mundial 2010 a las vuvuzelas
como símbolo armónico, silencioso e individual, alternativa al estruendo de las
trompetas multicolor, pese a que al parecer le quedan dos avemarías y que hasta
ahora no disfrutó de vida sexual.
El multitalentoso pulpo del acuario de
Oberhausen es la estrella mediática por excelencia con su hasta ahora inmaculado
cómputo de aciertos en este Mundial: seis, a la espera de lo que ocurra en sus
dos últimos partidos, Alemania-Uruguay, más la final España-Holanda.
Serán
sus dos últimas ocasiones de consolidarse -o no- como oráculo infalible, puesto
que como ejemplar de cefalópodo de dos años y medio su esperanza de vida -tres
años, según el popular "Bild"- no alcanzará para verlo actuar en el torneo en
Brasil.
Acabe o no prematuramente en una sartén o secuestrado, como se
aventuró visto la altísima proporción de descontentos con su talento -las
aficiones desengañadas por su pronóstico-, no estará de servicio en 2014, salvo
que burle a la naturaleza.
Habrá vivido una gloria planetaria sin
precedentes en el mundo animal, ya que su actuación, ayer, fue difundida por 600
cadenas de tv, incluida la transmisión en formato "Breaking News" por la CNN.
Pero será, por razones de edad, una notoriedad efímera, para un ejemplar
nacido en aguas inglesas y trasladado a su actual hábitat de la Cuenca del Ruhr
dos años y medio atrás, en los que, según sus biógrafos del "Bild", no ha tenido
hasta ahora vida sexual.
Tiene garantizados múltiples continuadores -desde
zoológicos de todo el mundo se reportaron ya sucedáneos en versión cocodrilo,
periquito o pulpo hembra, de éxito hasta ahora no comprobado-. Pero no una línea
directa de sucesión.

¿Quién es Paul, en definitiva? se preguntan estos días
medios alemanes populares y serios, desde el mencionado "Bild" a los
prestigiosos "Spiegel", "Süddeutsche Zeitung". ¿Por qué cautivó al mundo el
tranquilo ejemplar que no se asusta ante las cámaras y cumple inalterable su
misión? ¿El nuevo héroe lanzado por Alemania, visto que su selección se fundió
ante España?
Paul dejó de ser hace rato patrimonio alemán, pese a que hasta
ayer se le había empleado únicamente para los resultados de la "Mannschaft". A
ella debe su cómputo de seis aciertos sobre seis pronósticos en este Mundial, lo
que ha hecho olvidar su tropiezo en la Eurocopa 2008, donde pronosticó victoria
alemana sobre España.
De 700 gramos de peso, dotado con nueve cerebros -como
todos los de su especie, uno rector de la cabeza y el resto repartidos entre los
tentáculos- y tres corazones, no tiene el éxito garantizado para la final, han
advertido desde el Sea Life de Oberhausen, su acuario.
Hasta ahora sólo se
le empleó para partidos con la selección de Joachim Low. Para su pronóstico ante
la semifinal con España precisó 17 minutos hasta comerse el molusco que daba el
triunfo a los de Vicente del Bosque, lo que hizo temer porque empezara a
agotarse.
La doble sesión del viernes, para el partido por el tercer puesto
-Alemania contra Uruguay, con victoria anunciada para los de Löw- y el
correspondiente a la final -con veredicto conocido por todos- la toreó en unos
minutos y sin amago de timidez.
Que no se pueda contar con él para Brasil no
implica que su misión termine en Sudáfrica. En internet circulan ya propuestas
para utilizar su talento para resolver elecciones nacionales. Es más económico
alimentar un pulpo que una campaña electoral, argumentan.
Pulpocracia en
lugar de democracia. A ello dedica hoy "Berliner Zeitung" su chiste, con una
Angela Merkel preguntando al juicio soberano de Paul si su gobierno aguantará
toda la legislatura. EFE
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