martes, 24 de marzo de 2015

De la LoveParade a Germanwings


Düsseldorf, capital alemana de un dolor compartido con España

Gemma Casadevall



Düsseldorf (Alemania), 24 mar (EFE).- La ciudad de Düsseldorf, el lugar de destino del vuelo 4U 9525 de Germanwings siniestrado hoy en los Alpes franceses, es el centro neurálgico en Alemania del dolor compartido con España, en medio de una tragedia entre cuyas víctimas había 16 adolescentes de la región, de regreso de vacaciones.
A Hannelore Kraft, la jefa de gobierno del Norte Westfalia, le correspondió transmitir a sus conciudadanos de ese populoso "Land" del oeste alemán la consternación y el "inmenso dolor" que, desde Berlín, la canciller Angela Merkel había expresado al país entero.
De nuevo, Kraft -"fuerza", en alemán- compareció conteniendo las lágrimas por los 67 compatriotas muertos, entre ellos dos bebés y 16 estudiantes, en una imagen que recordaba a otra tragedia en ese "Land", con muchas víctimas jóvenes -la "LoveParade" de 2010, con 21 muchachos muertos que quedaron atrapados entre la multitud.
También ahí hubo víctimas alemanas y españolas -dos catalanas, de visita en la fiesta "tecno"- y la expresión espontánea de dolor de la ciudadanía se expresó con flores como las que, hoy, llenaron los accesos del instituto Joseph König de Haltern.
De esa pequeña población, a menos de 100 kilómetros de Düsseldorf, habían salido los 16 adolescentes y dos maestras que esta mañana tenían previsto regresar a casa, tras una semana en Llinars del Vallés, en la provincia de Barcelona.
"No saben lo que es esto para una ciudad pequeña como la nuestra. Aquí todos nos conocemos. Es como si cada uno de nosotros hubiera perdido a un ser querido", decía su alcalde, Bodo Klimper, un político poco acostumbrado a las cámaras de televisión, en una improvisada conferencia de prensa.
Luchando con las lágrimas, el alcalde ofrecía una imagen parecida de contención y dolor que la de la líder del gobierno regional, a quien desde la tragedia de la "LoveParade" ven sus conciudadanos como una especie de "madre" del "Land".
La escuela suspendió las clases en cuanto se confirmó que en el vuelo de Germanwings iban sus alumnos. Ante el recinto cerrado iban acudiendo compañeros de clase, muchos de los cuales se habían enterado de la noticia por televisión, en busca de información, primero, y consuelo, después.
La población entera quedó en silencio, mientras en el aeropuerto de Düsseldorf se organizaba un muy discreto servicio de atención a los familiares y amigos de las víctimas, a los que inmediatamente se preservó de las cámaras, nacionales y extranjeras, desplazadas al recinto.
A ese aeropuerto, el tercero en tráfico aéreo de Alemania y en el corazón del "Land" que recibió las primeras olas de inmigración a Alemania, en los años 70, se habían acercado también grupos de ciudadanos españoles en busca de información.
"Algunos españoles, familias e individuos" habían acudido al lugar de destino del avión siniestrado "bajo el impacto de la noticia" y en un "ambiente sombrío y triste", explicó a Efe el cónsul español, Francisco Aguilera.
Él mismo, junto a otros tres colaboradores del consulado, se había desplazado al aeropuerto al enterarse de la noticia "para ponerse a la disposición" de eventuales damnificados españoles.
Se trataba, en su mayoría, de españoles que estaban en Düsseldorf de paso, aunque no podía descartarse que hubiera españoles residentes en Alemania entre los fallecidos.
Fueron momentos parecidos a los de la "LoveParade" de 2010, otra tragedia compartida entre Alemania y España, con víctimas de ambos países.
Actualmente en Renania del Norte-Westfalia residen unos 43.000 españoles, en su mayoría descendientes de los emigrantes de los años 60, cuando la colonia española se situaba en unas 300.000 personas. EFE
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