Gemma Casadevall
Berlín, 9 mar (EFE).- El próximo Gobierno de la canciller Angela Merkel estará bajo el signo de la continuidad, al repetir en su cuarta legislatura la fórmula de la gran coalición, aunque cambian los titulares de los ministerios de mayor peso e incluye rostros nuevos.
Al frente de Exteriores estará el hasta ahora titular de Justicia, Heiko Maas, socialdemócrata y poco conocido en la esfera internacional, mientras que el puesto de Finanzas, con rango de vicecanciller, lo ocupará su correligionario Olaf Scholz.
Son los más destacados de la lista de seis ministros que presentó hoy en público el Partido Socialdemócrata (SPD), después de que la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel y su hermanada Unión Socialcristiana (CSU) bávara designaran a los suyos en días previos.
Scholz, presidente en funciones del SPD, y la jefa de su grupo parlamentario y previsiblemente la próxima líder del partido, Andrea Nahles, oficializaron esos nombres a pocos días de la sesión de investidura del canciller, el próximo miércoles 14 de marzo.
Scholz, hasta ahora primer ministro de Hamburgo, representa la línea más centrista del SPD; fue titular de Trabajo en la primera legislatura de Merkel y el hecho de que ahora ocupe Finanzas, un ministerio que habitualmente corresponde al bloque conservador, fue una concesión a los socialdemócratas en la dura negociación del pacto de Gobierno.
La designación de Maas para Exteriores se daba por hecha desde hace semanas, pero hasta ayer no saltó a los medios su nombre como nuevo jefe de la diplomacia alemana.
La asignación de Exteriores había derivado en un duro pulso interno, ya que tanto el ministro saliente, Sigmar Gabriel, como el expresidente y candidato del SPD a la Cancillería, Martin Schulz, habían aspiraban a ocupar el puesto en el próximo Gobierno.
Gabriel, quien en la anterior legislatura fue ministro de Economía y luego de Exteriores, además de vicecanciller, anunció ayer que no formará parte del nuevo Ejecutivo ni tendrá puestos relevantes en el SPD, partido que presidió desde 2009 a 2017.
Schulz, por su parte, renunció a seguir presidiendo el partido y a ser ministro de Exteriores pocos días después de alcanzarse un pacto de coalición, entre fuertes tensiones internas.
La pugna por Exteriores se ha saldado así a favor de un tercero, Maas, un político que, como titular de Justicia, se ha destacado por el endurecimiento de las leyes contra los mensajes de odio en internet, contra el racismo y la ultraderecha.
El más relevante entre los restantes cuatro ministerios del SPD es Trabajo, que ocupará su exsecretario general del partido Hubertus Heil.
Tanto el SPD como la CDU -con seis ministros cada uno- han respetado la paridad de género en su reparto, mientras que los tres ministerios de la CSU bávara serán ocupados por hombres.
Siete miembros del Ejecutivo -incluida la canciller- serán mujeres, frente a nueve hombres, y su media de edad será de 51 años.
Será la tercera gran coalición que lidera Merkel, ya que únicamente en su segunda legislatura gobernó apoyada en otro socio -el Partido Liberal (FDP)-, pero al menos en la asignación de cargos se aprecia cierta voluntad renovadora.
Entre los ministerios de la CDU de Merkel, solo dos serán ocupados por políticos con experiencia como ministros: Ursula von der Leyen, que repetirá en Defensa, y Peter Altmaier, quien pasará de ministro de la Cancillería a ocupar Economía.
El resto son nuevas incorporaciones y la más destacada será la de Jens Spahn, próximo ministro de Sanidad, de 37 años, reconocido homosexual y representante del ala más derechista y crítica del partido hacia la canciller.
También se estrenará, en Agricultura, la vicepresidenta de la CDU Julia Klöckner, a quien se consideró durante cierto tiempo eterna aspirante a suceder a Merkel.
La CDU no tendrá ningún ministro originario del este alemán -el territorio donde creció la canciller-, algo que ha levantado ya críticas en sus filas.
La única ministra procedente de esa mitad del país será la socialdemócrata Franziska Giffey, quien con 39 años saltará del puesto de alcaldesa de un barrio problemático de Berlín, Neuköln, al Ministerio de la Familia.
Entre los ministerios de la CSU destaca el de Interior, que será para el hasta ahora líder de la formación bávara y primer ministro regional, Horst Seehofer, defensor de la línea dura en política de inmigración y de las restricciones a los refugiados. EFE
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Heiko Maas, ministro de Exteriores accidental del Merkel
Berlín, 9 mar (EFE).- El
socialdemócrata Heiko Maas será el próximo ministro alemán
de Asuntos Exteriores, cargo al que accede casi de modo accidental y después de
haber ocupado la cartera de Justicia en la anterior gran coalición de Angela
Merkel.
Gabriel aspiraba a mantenerse en el cargo, al que llegó en 2017 desde la
posición de vicecanciller y ministro de Economía, pero finalmente ayer anunció
que no seguirá en el Ejecutivo ni tendrá puestos relevantes en el SPD, partido
que presidió de 2009 a 2017.
Schulz renunció a seguir presidiendo el partido
y a ser ministro de Exteriores entre presiones de sus filas, pocos días después
de lograrse el pacto de coalición con el bloque conservador de Merkel.
La
designación de Maas para el
puesto de jefe de la diplomacia alemana se filtró ayer en los medios alemanes y
hoy fue oficializada por el SPD, junto con los restantes cinco ministerios que
corresponden a ese partido en la próxima gran coalición.
Maas asumirá un puesto muy
codiciado, que en Alemania suele ir acompañado de la máxima valoración
ciudadana, aunque las pautas de la política exterior no las marca el ministro,
sino la Cancillería.
El puesto suele recaer en el líder o personalidad de
peso dentro del partido al que le corresponde designarlo, lo que no es el caso
de Maas, miembro de la
presidencia del SPD desde 2001, pero con un perfil más bien discreto en sus estructuras de poder.
No suele destacarse por discursos vibrantes en los congresos del partido ni
está identificado con ninguna de sus corrientes internas.
Su carrera en el
SPD empezó en el Sarre, a la sombra de quien fue líder regional y luego federal,
Oskar Lafontaine, hasta que en 1999 éste dimitió como jefe del partido y
ministro, en protesta contra la línea centrista de su correligionario y
canciller, Gerhard Schröder.
Lafontaine no sólo rompió con Schröder, sino
que fundó su propio partido, La Izquierda, escisión nunca superada por el
partido.
En 2013
llegó al ámbito federal, convertido en ministro de Justicia de la segunda gran
coalición bajo liderazgo de la canciller, a propuesta de Gabriel, entonces líder
del SPD.
Desde este ministerio ha impulsado la equiparación de los derechos
de los homosexuales y el endurecimiento de las leyes contra la ultraderecha y
los mensajes de odio en internet, incluidas las sanciones a las redes sociales
que no borren contenidos delictivos.
Sus iniciativas contra el
ultraderechismo le han convertido en objetivo de amenazas presuntamente desde
las filas radicales, como cuando encontró una bala de 9 milímetros en el buzón
de su casa.
Maas reacciona a
estas situaciones sin perder la compostura, una actitud que parece predestinarle
a ganarse el aprecio de la canciller, poco amiga de las salidas de tono, máxime
por parte de su jefe de la diplomacia.
Es usuario muy activo de Twitter, su
habitual vía para reaccionar o pronunciarse sobre cualquier tema que considere
de su ámbito.
Hasta ahora, su presencia a escala internacional se limita a
sus intervenciones entre sus colegas de la Unión Europea.
Será el cuarto
ministro de Exteriores de Merkel, tras su correligionario Frank-Walter
Steinmeier -en la primera y tercera legislatura de la canciller-, el liberal
Guido Westerwelle -en el segundo mandato- y, finalmente, Gabriel.
Su
presencia en los medios es frecuente, no sólo como ministro sino también
acompañando a la actriz Natalia Wörmer, su pareja desde 2016. EFE gc/rz/si
