martes, 30 de abril de 2019

Immmmer mit der Ruuuuuuhe

Merkel rechaza retirarse y se sumerge en una campaña en solitario

Gemma Casadevall

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Schwedt (Alemania), 30 abr (EFE).- La canciller alemana, Angela Merkel, rechaza que planee retirarse prematuramente, en función de lo que ocurra en las elecciones europeas, unos comicios en los que parece poco implicada, inmersa en una campaña en solitario. 
"A eso respondo con un rotundo no", afirmó hoy la líder alemana, a la pregunta de si tenía mente comunicar un relevo prematuro en el poder tras las europeas, como se rumorea, cuestión formulada tras una reunión con su homólogo iraquí, Abdel Abdelmahdi, de visita en Berlín. 
La interpelación aludía a lo que ha sido el comportamiento característico en Merkel ante importantes decisiones -como cuando presentó su cuarta candidatura a la Cancillería, en 2016, o cuando anunció, el año pasado, que no optará a un nuevo mandato. 
En ambos casos había insistido anteriormente en que cualquier paso se anunciaría "en su debido momento" y, luego, una vez comunicado, dijo que éstos eran objeto de "largas reflexiones". 
Merkel, en el poder desde 2005 y la más veterana líder de la Unión Europea (UE), no participará más que esporádicamente en la campaña para los comicios europeos del 26 de mayo. 
No estuvo en el primer gran acto de campaña en Alemania del líder del bloque conservador, el bávaro Manfred Weber, el pasado fin de semana en Münster. 
Su lugar en ese u otros grandes mítines lo ocupa su sucesora al frente de la Unión Cristianodemócrata (CDU), Annegret Kramp-Karrenbauer, mientras que Merkel se toma en cambio el tiempo que sea necesario para encuentros ciudadanos de rango regional. 
"Sí, soy una 'ossi'. Eso es una descripción absolutamente cierta", afirmó este martes Merkel, en Schwedt, una ciudad fronteriza con Polonia de 35.000 habitantes, donde durante 90 minutos respondió a las preguntas de sus ciudadanos. 
Por 'ossi' se entiende aún a los ciudadanos del antiguo territorio comunista, como Merkel, a quien sistemáticamente se pregunta sobre su supuesta identidad regional cuando recorre el este. 
La canciller respondió a las inquietudes ciudadanas, fueran de una enfermera temerosa por el nivel de su jubilación futura, de un estudiante de filosofía preocupado por la evolución demográfica o de un refugiado paquistaní sobre su derecho a seguir en el país. 
El debate estaba organizado por el diario local "Märkische Oderzeitung" entre los lectores que habían presentado su "candidatura" para asistir al evento, una cita con aires de pre-campaña, ya que en ese "Land", Brandeburgo, hay elecciones regionales el próximo otoño. 
En ese estado federado, el mismo en el que creció Merkel, ha arraigado con fuerza el discurso de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), que según los sondeos podría obtener el segundo puesto en ese "Land". 
Merkel desmiente que planee una retirada prematura tras los comicios europeos, pero lo que ocurra después puede depender de los resultados de la CDU en las regionales de Brandeburgo, Turingia y Sajonia -tres "Länder" del este con fuerte presencia de la AfD-. 
Los rumores en esa dirección se precipitaron después de que AKK -como se denomina a Kramp-Karrenbauer- convocara un cónclave extraordinario del partido, entre el 3 y el 4 de junio, 
AKK defiende posiciones más derechistas que la canciller y más cercanas al cabeza de lista del Partido Popular Europeo (PPE) Weber, de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), partido hermanado a la CDU pero que viene reclamando un giro más conservador. 
El distanciamiento de Merkel de la campaña de Weber se puso además de relieve a raíz del disenso entre el candidato a presidir la Comisión Europea (CE) y la jefa del Gobierno en torno gasoducto ruso-germano Nord Stream 2. 
Weber ha anunciado que, si llega a la presidencia de la CE tratará de detener ese controvertido proyecto, que topa con el rechazo frontal de Polonia y países Bálticos, pero que Merkel respalda por considerarlo "en interés de Alemania y de Europa". 
El alejamiento de la campaña europea canciller es una apuesta a favor de su sucesora y también un intento por limar las persistentes diferencias entre la CDU y la CSU, más derechista que Merkel. 
La estrategia puede salirle cara al bloque conservador, ya que Merkel sigue superando con crece en popularidad a AKK entre el electorado alemán -y no solo el de sus filas-. 
Tal vez para evitar que ese disenso derive en abismo, Merkel sí tiene previsto acudir al mitin final del cabeza de lista del Partido Popular Europeo (PPE), Manfred Weber, en Múnich, el día 24. EFE gc/alf

miércoles, 24 de abril de 2019

El bosque tiene sed

Alemania pasa de ansiar el sol a temer por sus bosques resecos

Gemma Casadevall


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Berlín, 24 abr (EFE).- Los alemanes, ciudadanos habitualmente ansiosos de sol, empiezan a alarmarse ante las altas temperaturas de esta primavera, mientras los meteorólogos pronostican ya otro verano de sequía extrema y crece el temor por el futuro de sus bosques. 
Las imágenes de alemanes al sol, en pleno abril, a 26 grados centígrados y en su propio país -no en uno de sus destinos vacacionales preferidos del Mediterráneo- fue el lado hermoso de la moneda durante el receso vacacional de Semana Santa. 
Menos hermosos fueron este miércoles los pronósticos del Servicio Alemán de Meteorología (DWD), que prevén otro verano de sequía extrema, tras haberse batido el año pasado máximas récord -de 38,9 grados centígrados- y de haber vivido un invierno benigno. 
"De persistir la escasez de precipitaciones en los próximos meses, el verano puede ser incluso más seco que el de 2018", advirtió el director del departamento agrícola del DWD, Udo Busch. 
El déficit en precipitaciones caídas el año pasado se estima en 200 o hasta 300 litros por metro cuadrado, según ese departamento, lo que ha dejado el suelo reseco, de modo que aunque llueva copiosamente en los próximas semanas no alcanzará para la regeneración del subsuelo. 
En este receso vacacional de primavera, pero a temperaturas estivales, se activaron las alertas por riesgo de incendio, especialmente en la región que envuelve Berlín, donde se prohibieron preventivamente las tradicionales hogueras de Semana Santa. 
Si la situación vivida en el año pasado fue alarmante, por unas máximas insólitas en ese país centroeuropeo y por la ausencia de precipitaciones, el invierno tampoco logró revertir la situación, pese a las copiosas nevadas caídas en Baviera y parte del sureste, pero no en el conjunto del país. 
"El estado de la vegetación en muchas regiones de Alemania es mucho peor que el año pasado", prosiguió el experto del DWD, cuyas advertencias siguen a las emitidas estos días por los servicios forestales y cuerpos de bomberos, que reclaman refuerzos de dotaciones y efectivos. 
El propio DWD cerró 2018 con un balance demoledor, emitido el pasado diciembre, en que se vaticinaban sequías frecuentes y otras inclemencias extremas como consecuencia del cambio climático. 
Ahí se advertía de que el cómputo de precipitaciones registradas en Alemania fue apenas el 60 % de lo habitual en ese país y de que los meses calificables de "secos" se extendieron de abril a noviembre, 
Fue el año más cálido desde que empezaron a registrarse mediciones sistemáticas, en 1881, con una temperatura media de 10,5 grados. 
Al cierre del año, uno de los "medidores" más comúnmente repetidos en los medios, como reflejo de la dramática situación, era la desastrosa cosecha de la patata, la peor en 30 años. 
La alarma se ha trasladado ahora a los estragos causados en los bosques por la sequedad del suelo y por la proliferación de la denominada cucaracha de la corteza, un insecto cuya población explotó con las altas temperaturas del año pasado y que además ha sobrevivido con éxito al benigno invierno. 
La cucaracha de la corteza devoró el año pasado 500 millones de árboles jóvenes e hizo caer a mínimos el precio de la tala, ya que la madera afectada por estas poblaciones es inservible o de baja calidad. 
Alemania, país con 11,4 millones de hectáreas de bosques -un 32 % de su superficie total-, teme por el futuro de su riqueza forestal, no solo por los efectos económicos sobre el sector maderero. 
La llamada "muerte de los bosques", durante los años ochenta un motivo de alarma nacional derivada de las altas emisiones contaminantes y el crecimiento industrial, se dio por más o menos dominada hacia 2002, entonces bajo el Gobierno socialdemócrata-verde del canciller Gerhard Schröder. 
El cambio climático es ahora el gran enemigo global para una mayoría de los alemanes, lo que se traduce en las masivas manifestaciones todos los viernes de decenas de miles de escolares, seguidores de la activista sueca Greta Thunberg. 
La plana mayor de la política alemana, desde la canciller Angela Merkel, de la Unión Cristianodemócrata (CDU), hasta el presidente del país, Frank-Walter Steinmeier, exlíder socialdemócrata, han mostrado su comprensión hacia ese movimiento. 
La formación política emergente no son ni los conservadores de Merkel, pese a defender su posición de primera fuerza a escala nacional, ni menos aún sus socios socialdemócratas, en persistente caída de electorado, sino los Verdes. 
Los ecopacifistas viven un consolidado auge y se sitúan en intención de voto en segunda posición a escala nacional, mientras su líder, Robert Habeck, compite con Merkel en la consideración de político mejor valorado del país, un año después de haber asumido la dirección del partido. EFE gc/jam/si

martes, 23 de abril de 2019

Otro guión de Kaurismäki


La reconquesta arrenca del nord



Sem­bla ser que només per error es va evi­tar el pit­jor a Finlàndia. Que uns 350 votants del dis­tricte d’Uusi­maa, a la perifèria de Hèlsinki, es van equi­vo­car i en comp­tes de votar a favor del can­di­dat dels ultra­dre­tans Veri­ta­bles Fin­lan­de­sos (PS) ho van fer pel mar­gi­nal Par­tit Comu­nista (SKP). Costa una mica de creure tant de des­pis­ta­ment mas­siu, tot i que efec­ti­va­ment alguna cosa estra­nya va pas­sar a Uusi­maa, l’últim dis­tricte a pre­sen­tar el recompte final de vots, ja prop de la mit­ja­nit del diu­menge 14 d’abril. Del recompte d’aquest dis­tricte depe­nia que l’elecció fin­lan­desa acabés amb un empat a 40 escons entre els soci­al­demòcra­tes i els ultres. Final­ment, però, l’SDP d’Anti Rinne va obte­nir-ne 40, men­tre que el PS de Jussi Hall-aho va que­dar-se en 39.


Els votants van “con­fes­sar” l’error a la xarxa social Face­book i així ho va reflec­tir la premsa local fin­lan­desa l’endemà. Pro­vidència democràtica in extre­mis o no, el cas és que aquest país nòrdic va estal­viar així la resta de la UE l’ensurt d’un empat que els ultres hau­rien venut com a gran victòria moral. Falta un mes i mig per les euro­pees i les mira­des estan dipo­si­ta­des en els ager­ma­na­ments peri­llo­sos entre els ultres de l’Europa de les democràcies dites avançades. Els països amb alts nivells de benes­tar, on se suposa –segons un estudi recent de la ONU– que viuen els ciu­ta­dans més feliços del món, com són Finlàndia, Suècia i Dina­marca.



No se sap amb qui for­marà govern el soci­al­demòcrata Rinne, gua­nya­dor a Finlàndia per un 17,8%, dues dècimes per damunt del PS de Halla-aho. El vot està molt frag­men­tat, com ho demos­tra el per­cen­tatge amb què es poden gua­nyar les elec­ci­ons gene­rals a un país de la UE, com Finlàndia, on les tres pri­me­res for­ces –soci­al­demòcra­tes, ultres i cen­tris­tes– van que­dar sobre la línia del 17 %.


Sí que sem­bla segur que a Estònia, la república bàltica on també es va votar nou par­la­ment el 3 de març, no hi haurà relleu en el poder a favor del Par­tit Refor­mista que lidera Katja Kallas, la força més votada, sinó que retindrà el poder el cen­trista Juri Ratas, en coa­lició amb els ultra­dre­tans del Par­tit Con­ser­va­dor del Poble Estoni (EKRE). Ratas ha tirat pel dret i s’ha aliat amb el dia­ble, mal­grat que les urnes van dei­xar el seu par­tit vuit punt per sota que el de Kallas –29 con­tra 22%. La ultra­dreta, amb un 17 %, con­que­rirà així un altra par­cel.la de poder a una república bàltica.

La recon­questa ultra­dre­tana euro­pea pren embran­zida als països nòrdics, repre­sen­tants d’aques­tes soci­e­tats avançades. Uns, després d’haver aco­llit les més altres xifres de refu­gi­ats per càpita de la UE –el cas de Suècia–. Els altres, con Finlàndia, mal­grat que l’arri­bada de migrants és molt menor.

A Suècia, els soci­al­demòcra­tes del pri­mer minis­tre Ste­fan Löven van acon­se­guir l’any pas­sat acti­var el seu cordó sani­tari i dei­xar fora del govern els ultres, després de duríssi­mes nego­ci­a­ci­ons fins arro­do­nir una coa­lició sense radi­cals. A Holanda, on dos anys enr­rera el con­ser­va­dor Mark Rutte també va arra­co­nar amb èxit els ultres lide­rats per Geert Wil­ders. Però aquest any s’ha topat amb la rea­li­tat d’una altra for­mació radi­cal, la del Fòrum per la Democràcia de Thi­erre Bau­det, més jove que la de Wil­ders, que va gua­nyar les regi­o­nals del pas­sat mes de març i va impo­sar-se al Senat per davant dels par­tits esta­blerts.

No hi ha una recepta única per atu­rar la recon­questa. Cadas­cun d’aquests països tenen for­ma­ci­ons ultres dife­ren­ci­a­des, unes amb líders joves i dinàmics, com l’holandès Bau­det, sor­gits del no res. D’altres, coman­da­des per gent com el fin­landès Halla-aho, un euro­di­pu­tat incen­di­ari amb un reguit­zell de deman­des per isla­mofòbia, homofòbia i xenofòbia, entre d´’altres. El cordó sani­tari és una eina. Però res no per­met bai­xar la guàrdia, davant unes for­ma­ci­ons camaleòniques, que apro­fi­ten qual­se­vol escletxa per escam­par-se i capi­ta­lit­zen com a “històrica” qual­se­vol avançada.

sábado, 20 de abril de 2019

Que me registren

La ultraderecha alemana se complica la vida



Gemma Casadevall

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Berlín, 20 abr (EFE).- Las sospechas de financiación irregular de sus campañas electorales salpican a la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), que parece además estancada en los sondeos, año y medio después de irrumpir como tercera fuerza a escala nacional. 
La Fiscalía de Berlín ha abierto sumario contra el tesorero de la AfD, Klaus Fohrmann, por presunta vulneración de la ley de financiación de los partidos, informa hoy el semanario "Der Spiegel. 
Se trata, según ese medio, de irregularidades en la contabilidad correspondientes a 2016 y 2017, el año en que la AfD se convirtió en la primera formación ultraderechista con escaños en el Parlamento federal (Bundestag) desde la década de los años cincuenta del siglo pasado. 
Estas informaciones siguen a la multa de 402.900 euros impuesta esta semana por el Bundestag a la formación por el ingreso irregular de donativos relacionados con campañas electorales y de las que se responsabiliza al presidente del partido, Jörg Meuthen. 
Las investigaciones sobre la AfD, líder de la oposición parlamentaria desde las generales de 2017, se abrieron hace unos meses, al revelarse donativo de 130.000 euros recibido desde Suiza por la jefa del grupo parlamentario, Alice Weidel. 
La dirección del partido admitió entonces un "error humano" en su contabilidad, a lo que siguió un goteo de informaciones sobre otros pagos, entre ellos uno de 89.000 euros para Meuthen, motivo de la sanción del Bundestag. 
El origen de ese donativo es una agencia de publicidad suiza -Goal AG- y su destino era la campaña de Meuthen en el estado federado de Baden Württtemberg (sur de Alemania). 
Estos fondos, como el de Weidel, se ingresaron en partidas de 9.000 euros, aparentemente para burlar la reforma de la ley de financiación de partidos aprobada por el Bundestag en 2002, tras revelarse repetidos escándalos en las grandes formaciones. 
A partir de los 10.000 euros debe declararse la identidad del donante, está prohibido fraccionar esos ingresos y debe comunicarse de inmediato al Bundestag todo donativo superior a los 50.000 euros. 
El asunto ha salpicado la credibilidad tanto de Meuthen como de Weidel, quienes aseguran no se dejarán intimidar por los "intentos de difamación" ante las elecciones europeas del 26 de mayo. 
Según el mismo semanario "Der Spiegel", las sospechas de financiación irregular "incomodan" a un 39 % del total del electorado alemán, porcentaje que sube al 45 % entre los que se declaran "electores potenciales o afines" a ese partido. 
La AfD, fundada en 2013 y con representación en las cámaras regionales de los 16 estados federados del país, el Bundestag y la Eurocámara, tuvo su mejor racha electoral entre 2016 y 2018. 
Ahora está estancado y los sondeos le sitúan a escala nacional en el 12 %, en cuarta posición tras el bloque conservador, los Verdes -en persistente efervescencia electoral- y los socialdemócratas. 
Sus expectativas de relanzamiento no se sitúan en las europeas, sino en la serie de comicios regionales que tendrán lugar en septiembre y octubre en el este alemán, donde aspiran a reeditar sus resultados récord en esa parte el país -un 24,6% en Sajonia-Anhalt-. 
La AfD se ha incorporado a la plataforma ultraderechista de la italiana Liga que lidera Matteo Salvini y que aglutina a partidos hermanos de Austria, Estonia, Dinamarca, Finlandia y Eslovaquia. 
A diferencia de esas formaciones hermanadas, muchas de ellas integradas en coaliciones de gobierno o aliados externos, la AfD está excluida para cualquier ejecutivo a escala federal o regional. 
Un año y medio después de llegar al Bundestag, sigue sin haber logrado que se elija a un representante suyo para una de las vicepresidencias de la cámara baja, en contra de la práctica que otorga uno de esos puestos a cada grupo parlamentario. 
"No le asiste ningún derecho", aclaró el presidente del Bundestag, el conservador Wolfgang Schäuble, para quien que el resto de grupos sí tengan un vicepresidente se debe a un "consenso". 
Para el próximo mayo la AfD se propone organizar en Berlín, en la sede de su grupo parlamentario del Bundestag, un seminario de periodistas afines -avanza "Der Spiegel"-, incluido Stephen Bannon, el exeditor del portal ultraderechista Breitbart News. EFE gc/jac

martes, 16 de abril de 2019

El siguiente día después



El centreesquerra finlandés busca soci


I ara, què?, era la pre­gunta que pla­nava ahir a Hèlsinki, després d’una nit elec­to­ral d’infart, en què, amb el 97% escru­tat, encara hi havia dub­tes de si gua­nya­ria el soci­al­demòcrata Antti Rinne o l’ultra­dretà Jussi Halla-aho.
Només 6.813 vots d’avan­tatge –dels 3 mili­ons de ciu­ta­dans que van anar a votar (72%)– van donar a Rinne l’honor de recu­pe­rar el lide­ratge per al seu SDP, un cop comp­tat el 100 % dels vots. Feia vint anys que el par­tit alter­nava la posició de soci menor de govern i l’opo­sició. “Dilluns començarem a bus­car la majo­ria sòlida que neces­sita Finlàndia”, deia la nit elec­to­ral Rinne als peri­o­dis­tes, naci­o­nals i estran­gers, con­cen­trats al Pikku­par­la­menti, o petit Par­la­ment, l’edi­fici veí al de debò. No des­carta ningú com a soci. Ni tan sols els Veri­ta­bles Fin­lan­de­sos de Halla-aho, tot i que les pos­si­bi­li­tats d’aliar-se amb la ultra­dreta pura i dura són mínimes.
El par­tit de Halla-aho ja va for­mar part de l’ante­rior govern fins a mitja legis­la­tura. Però les diferències entre aquesta for­mació i el Par­tit del Cen­tre del pri­mer minis­tre sor­tint, Juha Sipila, van enfon­sar l’aliança. Els cen­tris­tes i els con­ser­va­dors de Koko­mus no van poder domes­ti­car el radi­ca­lisme de Halla-aho, euro­di­pu­tat. Molt menys pre­vi­si­ble és que ho acon­se­gueixi un soci­al­demòcrata, sobre­tot amb una ultra­dreta que surt dels comi­cis enfor­tida.
Rinne pot inten­tar for­mar una gran coa­lició amb el par­tit de Sipila, enfon­sats a la quarta posició, i amb Koko­mus, l’altra gua­nya­dora moral de l’elecció, ja que va que­dar com a ter­cera força després d’haver estat el soci mino­ri­tari en l’ante­rior tri­par­tit. Els Verds, pri­mera força a Hèlsinki, i també l’Esquerra, van gua­nyar en per­cen­tatge i escons res­pecte al 2015, i serien els socis natu­rals. Però no sumen prou per donar la majo­ria par­la­mentària que busca Rinne. La frag­men­tació de vot és la clau que explica la com­pli­cada situ­ació actual, tant a Finlàndia com a altres països nòrdics. S’arriba a la cate­go­ria de pri­mer par­tit –i, per tant, encar­re­gat teòric de for­mar govern– amb un 17,7%, el per­cen­tatge de l’SDP de Rinne. Dues dècimes per damunt dels Veri­ta­bles Fin­lan­de­sos.
Rinne va sal­var l’honor dels par­tits democràtics esta­blerts amb dues dècimes, una bona notícia per a la soci­al­de­mocràcia euro­pea, però cap raó per abai­xar la guàrdia amb la ultra­dreta, que sap com avançar, al govern o a l’opo­sició. Aquesta set­mana l’SDP pre­sen­tarà un test als hipotètics socis, inclo­sos els ultres, i desig­narà un equip nego­ci­a­dor. Per finals de maig vol tenir defi­nit qui gua­nya el càsting.

lunes, 15 de abril de 2019

En tierra de Kaurismäki



El centreesquerra guanya per la mínima a Finlàndia




El líder dels soci­al­demòcra­tes fin­lan­de­sos (SDP), Antti Rinne, serà pre­vi­si­ble­ment el nou cap de govern en aquest país nòrdic, després de qua­tre anys de govern de coa­lició cen­trista con­ser­va­dor amb la ultra­dreta dita mode­rada com a ter­cer soci. La ultra­dreta més radi­cal dels Veri­ta­bles Fin­lan­de­sos (SP), que aspi­rava a que­dar fins i tot com a pri­mera força, va que­dar en segon lloc, mínima­ment per sota del gua­nya­dor. Amb el 99% escru­tat, l’SDP tenia un 17,7%, men­tre que SP, un 17,5 %. “És clar que soc el gran der­ro­tat. I és clar que la frag­men­tació de vot no bene­fi­cia ningú ni faci­lita la for­mació de coa­li­ci­ons esta­bles“, va adme­tre el cen­trista Juha Sipila, fins ara cap d’un govern que ja només exis­tia en fun­ci­ons, perquè cinc set­ma­nes abans va dimi­tir en ple en no poder tirar enda­vant els seus pro­jec­tes clau. Els qua­tre anys de reta­lla­des soci­als i l’arri­bada de refu­gi­ats –molts menys que a Suècia, però de tota manera massa per­cep­ti­bles, a ulls dels radi­cals de dreta– han enfon­sat el govern lide­rat per Sipila, amb con­ser­va­dors i la ultra­dreta dita mode­rada –el Futur Blau– com a socis. Els son­de­jos apun­ta­ven que els gran bene­fi­ci­ats d’aquesta elecció serien els Veri­ta­bles Fin­lan­de­sos de Jussi Halla-aho, els radi­cals de la línia més pura i dura.
Halla-aho, euro­di­pu­tat encau­sat per repe­ti­des pro­cla­mes xenòfobes, és el res­pon­sa­ble que el seu par­tit, que va ence­tar la legis­la­tura com a soci de coa­lició, quedés fora del govern dos anys enrere, vis­tos les diferències abis­mals de cri­teri entre ells i Sipila. Dins la coa­lició, s’hi va que­dar una escissió una mica més mode­rada de l’ano­me­nat Futur Blau, que ara s’ha enfon­sat com els cen­tris­tes, men­tre que que­dar fora pre­ma­tu­ra­ment de la coa­lició ha sig­ni­fi­cat la resur­recció política ultra.
“Els ciu­ta­dans més feliços del món no ho podem ser. No, men­tre ens estem fumant el pla­neta i men­tre els radi­cals tre­guin pro­fit del vot de pro­testa”, deia Arja, voluntària dels Verds a la bar­ri­ada de Too­loo, als afo­res d’Hèlsinki, encara en l’estand del seu par­tit aquest diu­menge, ja que a Finlàndia està permès bus­car el votant fins al dar­rer moment.
Els fin­lan­de­sos són, segons una mena de rànquing mun­dial de la feli­ci­tat difós recent­ment per l’ONU, la gent més feliç del pla­neta. Els verds han mul­ti­pli­cat el seu vot, com l’esquerra, i serien els gua­nya­dors morals, sobre­tot si entren al govern amb Rinne. Però l’embran­zida ultra con­ti­nua. I això no per­met les ale­gries “a la classe política decent”, adme­tia Arja, hores abans de tan­car els col·legis.

Mol­tes ali­an­ces ober­tes

“La frag­men­tació política bene­fi­cia els radi­cals, que cele­bren qual­se­vol aug­ment de vots encara que no els dugui al poder. Els par­tits tra­di­ci­o­nals, en canvi, han d’apun­ta­lar majo­ries precàries“, deia Mikko Reki­mies, can­di­dat del con­ser­va­dor Koko­o­mus, el par­tit que va ser soci de Sipila. Dotze par­tits hau­rien entrat al Par­la­ments. Són mol­tes les coa­li­ci­ons pos­si­bles. El destí més pro­ba­ble dels Veri­ta­bles Fin­lan­de­sos és que­dar-ne fora. Però això no impe­dirà a Halla-aho con­ti­nuar la seva festa.

jueves, 11 de abril de 2019

Fuera de mi cancillería

Berlín indaga en Nolde, el artista maldito por Hitler y proscrito por Merkel


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Gemma Casadevall

Berlín, 11 abr (EFE).- El Hamburger Bahnhof de Berlín, el museo de arte contemporáneo instalado en una antigua estación ferroviaria, dedica desde hoy una retrospectiva a Emil Nolde, un artista que fue a la vez seguidor y perseguido por el nazismo, al que la canciller Angela Merkel ha proscrito de su despacho. 
"Emil Nolde. Eine deutsche Legende. Der Künstler im Nationalsozialismus" -"Emil Nolde. Una leyenda alemana. El artista en el nacionalsocialismo"- es el titulo de la exposición, cuya inauguración viene precedida por la polémica desatada a raíz de la decisión de Merkel de retirar dos cuadros suyos de Cancillería. 
"Desconozco sus razones. Eso deben preguntarlo a su portavoz", se limitó a responder el director de la Galería Nacional, Udo Kittelmann, ante las reiteradas preguntas sobre esa cuestión en la presentación a los medios de la muestra. 
La decisión de Merkel siguió a la petición cursada por la Galería Nacional para que les cediera el cuadro "Brecher", pintado en 1936, a lo que la líder alemana respondió enviándole tanto ésta pieza como un segundo Nolde que colgaba en su despacho, "Blumengarten", de 1915. 
Desde Cancillería se ha declinado explicar el porqué de esa decisión, mientras que los dos comisarios de la muestra, Bernhard Fulda y Aya Soika, han recordado que las dos piezas estaban en Cancillería desde tiempos del socialdemócrata Helmut Schmidt -en el poder de 1974 a 1982-. 
"Nolde fue antisemita recalcitrante, si se quiere, y nacionalsocialista militante. Eso es indiscutible. Pero esperamos que la muestra ayude a contemplarlo desde una perspectiva alejada de simplismos", comentó Soika. 
La retrospectiva de Nolde (1867-1956) dedica casi tanta atención a la trayectoria artística del artista, exponente del expresionismo alemán, como a sus relaciones con el nacionalsocialismo, incluidos sus vínculos con la cúpula del Tercer Reich. 
Nolde militó en las filas del partido nacionalsocialista desde 1934 -un año después de la llegada de Adolf Hitler al poder- y fue durante cierto tiempo un artista "del régimen", cuya cercanía buscó. 
Sin embargo, el propio nazismo lo incluyó en la lista de artistas "degenerados", como exponente del arte moderno extraño a los cánones al aparato de propaganda y cuya exhibición quedó prohibida en todo el territorio del Reich. 
El propio Nolde hizo valer sus influencias ante el régimen para pedir que se retirasen sus obras de la exposición itinerante organizada entre 1937 y 1938 por la propaganda nazi sobre ese arte catalogado de degenerado. 
No logró que se le levantase la inhabilitación para exponer o incluso pintar, etapa a la que corresponden los llamados "cuadros ocultos" pintados por Nolde en su casa de Seebüll, la ciudad junto a la frontera danesa donde nació. 
El artista nunca se llegó a reconciliar con el régimen, pero tampoco rompió con el nacionalsocialismo ni se aparto del antisemitismo recalcitrante, admiten Soika y Fulda 
"El origen de ese antisemitismo está en la relación de hostilidad que mantuvo, antes incluso de la llegada del nazismo, con Max Liebermann", argumenta la comisaria. 
Nolde atribuía a un "dominio judío" en el ámbito de la crítica del arte, en los años 20 y 30, que se primase la obra de Liebermann sobre la suya. 
Esta rivalidad personal y artística le hizo acercarse al nazismo, primero, y radicalizarse en el antisemitismo, después. 
La etiqueta de artista perseguido e inhabilitado por el nazismo le dio tras el hundimiento del Tercer Reich rango de víctima del régimen nazi. 
Los dos comisarios de la exposición tratan de recuperar ahora a Nolde de "clasificaciones simplistas" -en palabras de Soika-, en uno u otro sentido, apuntalados en la correspondencia privada y otros documentos conservados por la Fundación Seebüll. 
Ambos historiadores han investigado este legado -integrado por un total de 25.000 documentos- y tratado de deslindar aspectos biográficos e interpretaciones ideológicas. 
"Este museo ha sido siempre un lugar orientado a la confrontación con el pasado", defendió Kittelmann sobre el Hamburger Bahnhof, el museo que en 2004 se exhibió el legado de Friedrich Christian Flick, industrial y coleccionista de arte que empleó mano de obra esclava del nazismo. EFE gc/jam/agf

domingo, 7 de abril de 2019

A por otro referendum

Berlín es mobilitza contra l’especulació