viernes, 30 de enero de 2026

La sonrisa de Rob

Países Bajos apunta a un gobierno en minoría, confrontado a una ultraderecha diversificada



El líder de D66, Rob Jetten (centro) junto a la del VVD, Dilan Yesilgoz, y el de la CDA, Henri Bontenbal, este viernes durante la coalición que aspira a gobernar Países Bajos. / KOEN VAN WEEL / EFE
 Gemma Casadevall     Berlín30 ENE 2026 

El líder liberal Rob Jetten, ganador contra pronóstico de las últimas elecciones legislativas de Países Bajos, presentó este viernes por fin su pacto de coalición con otros dos socios centristas, con los que deberá gobernar en minoría y buscar apoyos puntuales en el fragmentado Parlamento neerlandés. Su pacto contempla un fuerte incremento del gasto militar, cerrar las puertas a la inmigración irregular y recortar costes en sanidad y prestaciones sociales. Tendrá ante sí a una ultraderecha muy diversificada, repartida entre el 'trumpista' PVV de Geert Wilders, un grupo de diputados que se han escindido de ese partido y otras dos formaciones de ese espectro en auge.

El objetivo de Jetten, quien probablemente será el nuevo primer ministro, es limitar la llegada de solicitantes de asilo. Secunda las propuestas de otros países comunitarios para que se gestionen las solicitudes de asilo fuera del territorio de la UE. Y también sigue la línea dominante actual de la UE a favor del rearme, orientado hacia un reforzamiento de la identidad europea y la reducción de la dependencia respecto a Estados Unidos. Se plantea anclar por ley que se destine el 3,5% del PIB a gasto militar.

Los socios de gobierno de su partido, Demócratas 66 (D66), son los liberales de VVD, el partido que lideró el ahora secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y los democristianos de la CDA. Con este equipo sumará 66 escaños del total de 150 de la cámara neerlandesa. Le faltan 10 para lograr la mayoría necesaria. Su línea dura en materia migratoria y de recortes sociales le complicará la búsqueda de apoyo en el bloque entre izquierdistas y ecologistas que dirigió el veterano Frans Timmermanns, retirado tras su derrota electoral. A los abismos ideológicos se suman las trincheras abiertas en la negociación de la coalición, ya que el bloque progresista quedó descartado como potencial aliado por el VVD. Jetten acató el veto, aunque a regañadientes.

Relevo al trumpismo

Jetten se impuso en las elecciones celebradas el pasado octubre aupado por su imagen de líder joven y dinámico, frente al negativismo representado por Wilders. Su D66, un partido al que hasta la recta final ante los comicios no se le daban opciones de ganar, superó por la mínima ventaja al trumpismo del PVV, el partido dominante en la anterior alianza de gobierno. Esa coalición se hundió con la dimisión en bloque de los ministros del PVV, lo que precipitó las elecciones anticipadas.

Wilders confiaba en una nueva victoria en las urnas, pero se vio destronado. Meses después de su derrota, en su partido se ha originado una corriente de disidentes, hartos del histriónico Wilders. El PVV es, formalmente, un partido unipersonal, con Wilders como único representante. Siete de sus diputados han abandonado su grupo parlamentario aunque mantienen su escaño.

Eso abre teóricamente el arco de posibilidades de negociación para los futuros acuerdos puntuales que precisará Jetten. Los diputados disidentes no son menos radicales que el PVV, pero tal vez flexibilicen sus propuestas en aras de un protagonismo que hasta ahora se reservó a Wilders.

Negociación ardua

El pacto de coalición de Jetten lleva por título "Manos a la obra". Efectivamente, es mucho el trabajo que tiene ante sí este político liberal, de 38 años, que fue ministro de Medio Ambiente en el último ejecutivo de Rutte. Ganó las elecciones catapultado por su imagen de renovador, con un programa electoral que prometía luchar contra el gran quebradero de cabeza de los neerlandeses: la escasez de vivienda asequible.

Jetten ha tardado alrededor de tres meses en poder presentar un pacto de coalición y se espera, si nada se tuerce, que su equipo jure sus cargos el próximo 23 de febrero. Este largo periodo de negociación no es algo anómalo en los Países Bajos. El liberal Rutte tardó 299 días en formar su último ejecutivo. Entre la victoria electoral de Wilders, en 2023, y la formación del gobierno liderado por su partido con otros dos socios pasaron ocho meses.

Jetten se lanza así a la aventura de un gobierno en minoría, en un país con el voto muy fragmentado y con la incógnita de qué ocurrirá ahora con el PVV de Wilders. A la escisión de los siete diputados se suma el auge de otros dos partidos del espectro ultra, JA21 y FVD, que en los comicios de octubre crecieron en escaños y votos.

jueves, 29 de enero de 2026

Grieta transatlántica


Merz clama por una Europa "no subordinada" a Trump y con "identidad" propia



El canciller alemán, Friedrich Merz, este jueves durante su intervención en el Bundestag. / BERND VON JUTRCZENKA / AP
 Gemma Casadevall   Berlín29 ENE 2026 

Renovadas amenazas de aranceles por parte de Donald Trump y menosprecio hacia el papel de los aliados europeos en Afganistán, una dura misión que se cobró la vida de 59 soldados alemanes: la agresividad del presidente de Estados Unidos parece haber hecho mella finalmente en uno de sus aliados transatlánticos más sumisos, Alemania. Su canciller, el conservador Friedrich Merz, declarado atlantista, reclama ahora de Europa que demuestre haber aprendido las lecciones de las últimas semanas o meses para mostrar un "nuevo sentido de identidad" y confianza en sí misma. Soplan "vientos rudos" procedentes de las superpotencias, advirtió en una declaración de Gobierno ante el Bundestag (Parlamento federal). Europa debe ser capaz de hablar "con el lenguaje de la política del poder".

No fue una declaración de Gobierno de rutina, como las que ofrece el canciller antes de toda cumbre de la UE. Era una intervención fuera de programa, centrada en política exterior y dirigida implícitamente a Estados Unidos. Buena parte de la Cámara, desde los socios de coalición socialdemócrata a los opositores verdes e Izquierda, comparten las críticas al país norteamericano aunque con distintos grados de virulencia. La excepción fue la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), segunda fuerza en intención de voto a escala nacional, que criticó al Ejecutivo de Merz por haberse negado a entrar en la Junta de Paz propulsada por Trump en Davos.

Europa "seguirá tendiendo la mano a EEUU", "pero no como subordinados", afirmó el canciller. El Viejo Continente ha mostrado determinación ante las amenazas de anexión de Groenlandia por parte de Trump y también su capacidad para abrirse a nuevos mercados y aliados, añadió. Aludió ahí al tratado de libre comercio de la UE con Mercosur y al suscrito con la India.

Europa es una "alternativa a los imperialismos y autocracias", dijo, en un tono que recordaba a los que suele emplear el presidente francés, Emmanuel Macron. Sorprende, sin embargo, en boca de un jefe de Gobierno alemán cuando implican críticas a Estados Unidos.

A la unidad europea mostrada frente a los propósitos anexionistas de Groenlandia, territorio autónomo danés, siguió la renuncia de Trump a su amenaza de nuevos aranceles a aquellos países que participaron en las misiones exploratorias coordinadas por Dinamarca en la isla ártica. También a que, de pronto, descartase el presidente de EEUU el uso de la fuerza militar para hacerse con el control de la isla. "Hemos dejado claro que somos capaces de defendernos, si es necesario, de quien pretenda hacer política contra Europa a través de aranceles", aseveró Merz.

Europa debe alcanzar la soberanía en materia de defensa y tecnológica, lo que implica inversiones masivas en esos ámbitos, avanzó Merz. Sus alusiones más o menos directas a Trump alcanzaron el lenguaje de lo explícito al recordar a los 59 soldados alemanes caídos en atentados o combates en Afganistán, una misión larga y dura nacida tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra Estados Unidos.

Los ultras, refugio parlamentario de Trump


Merz reprochó a los Verdes y a la Izquierda el voto 'cómplice' de sus eurodiputados con la ultraderecha en el Parlamento Europeo y en contra del acuerdo de libre comercio con Mercosur, lo que puede ralentizar su proceso de ratificación. Desde la formación ecologista se criticó que Merz haya tardado tanto en responder a las críticas de la Casa Blanca contra Europa. En parecidos términos se pronunció La Izquierda.

La excepción fue AfD, que como buena parte de la ultraderecha europea oscila entre el trumpismo y la cercanía con Moscú. La presidenta de la AfD, Alice Weidel, usó su habitual tono apocalíptico para culpar a Merz de la debilidad económica alemana. Le afeó no haber aceptado la invitación a integrarse en la Junta de Paz. Es decir, el gremio impulsado por Trump como alternativa a la ONU y del que forman parte destacados autócratas y admiradores del presidente de Estados Unidos.

miércoles, 28 de enero de 2026

Con papeles


La regularización masiva de inmigrantes, un recurso poco utilizado en los principales países de Europa



La regularización masiva de inmigrantes, un recurso poco utilizado en los principales países de Europa

Leticia Fuentes     Irene Savio     Gemma Casadevall     Lucas Font

28 ENE 2026 

La regularización masiva de inmigrantes aprobada este martes por el Consejo de Ministros, tras el pacto alcanzado entre el Gobierno y Podemos, está previsto que legalice el estatus de hasta medio millón de personas que puedan acreditar haber llegado a España antes de finales de 2025. El objetivo, según explicó la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migración, Elma Saiz, es "garantizar derechos y dar seguridad jurídica a una realidad social existente".

España utiliza este mecanismo para regularizar a trabajadores extranjeros en situación irregular en varias ocasiones desde la instauración de la democracia; la última vez fue en 2005, bajo el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Otros países de Europa, como Italia, también han echado mano de este tipo de procesos de legalización masivos, aunque no es para nada una medida recurrente.

Esto es lo que ocurre en Francia, Italia, Alemania y Reino Unido:

Barreras migratorias más altas frente a la necesidad de mano de obra


Francia, a diferencia de España, se encuentra en un contexto distinto respecto a la regularización de la inmigración. Actualmente, la política instaurada en el país es reducir significativamente la entrada de migrantes, mediante el endurecimiento de las condiciones para obtener el permiso de residencia, conocido como 'titre de séjour'. Entre 2024 y 2025, los permisos cayeron un 42%, después de elevar el requisito mínimo de estancia en el país de cinco a siete años, y añadir pruebas cívicas y de idioma. A esto se suma, el endurecimiento de las medidas de expulsión para aquellos en situación irregular; solo el último año, las detenciones aumentaron un 30%.

Mientras el Gobierno francés invierte en aplicar más barreras migratorias, un estudio reciente del INSEE arroja luz sobre el valor añadido de la población migrante al mercado laboral en Francia; las personas nacidas fuera de la Unión Europea representaron más de una cuarta parte de la creación de empleo entre 2019 y 2024, muchos en profesiones cualificadas, como las sanitarias. Según el informe, esto se debe, principalmente, a la mejora de su integración en el ámbito laboral y al cambio demográfico que arrastra el país desde hace años. Asimismo, durante este período, el 15% de la disminución de la tasa de desempleo se atribuyó a los inmigrantes.

Debido al envejecimiento de la población y a la necesidad de soportar su sistema social, según una investigación de Terra Nova Think Tank, Francia necesitaría incorporar cerca de 310.000 trabajadores inmigrantes al año para equilibrar una situación demográfica crítica, puesto que por primera vez desde 1942, el país registró este año más muertes (651.000) que nacimientos (645.000).

Ampliación de visados récord pese a una retórica hostil

La política del Gobierno de Giorgia Meloni en materia de regularización de inmigrantes ha sido hasta ahora, como mínimo, errática. Mientras dirigentes de la coalición gobernante mantienen una retórica abiertamente hostil hacia la inmigración, el Ejecutivo italiano ha aprobado en paralelo sucesivas ampliaciones de los visados de trabajo destinados a ciudadanos extracomunitarios.

La primera de estas regularizaciones se aprobó en 2023, cuando el Gobierno de Meloni autorizó la concesión de 450.000 permisos de trabajo hasta 2025. A esta le siguió una segunda medida, aprobada el año pasado, que dio luz verde a otro medio millón de permisos hasta 2028. Se trata de cifras muy superiores a las de años anteriores: 70.000 en 2021, cuando Meloni aún no estaba en el poder, y 75.700 en 2022, año en que ganó las elecciones en septiembre.

Sobre el papel, el aumento es significativo. Sin embargo, en la práctica, las trabas burocráticas han reducido drásticamente el impacto de estas medidas. Según datos de organizaciones de defensa de los migrantes como Ero Straniero (Era Extranjero), solo una pequeña parte de personas presentaron efectivamente su solicitud y una parte aún más pequeña tuvo éxito en la aprobación de su trámite. En concreto, de las 127.707 y 119.890 solicitudes presentadas en 2023 y 2024 —los últimos datos disponibles—, apenas se aprobaron unas 39.000 (el 12%) y 16.100 (el 7%), respectivamente.

A la legalidad por la vía de la tolerancia


En Alemania no hay precedentes recientes de regularizaciones colectivas en las dimensiones que se han producido en países del sur de Europa. Los inmigrantes que ingresan en el país irregularmente pueden obtener el permiso de residencia, inicialmente temporal, a través de procedimientos individuales muy estrictos, cuya resolución pueden llevar años.

El camino hacia la legalidad pasa por superar un periodo, que puede ser asimismo de varios años, en que viven en Alemania en régimen de 'tolerancia'. Se trata principalmente de personas que, habiendo ingresado como solicitantes de asilo, han visto rechazada esa petición, pero no pueden ser expulsados a sus países de origen por razones humanitarias o porque su vida o integridad física corre peligro, en caso de deportación.

En la gran crisis migratoria de 2015, Alemania recibió cerca de un millón de solicitantes de asilo, que tramitaron su petición desde los centros de primera acogida a los que fueron asignados. De ellos, entre 150.000 y 400.000 se quedaron en el país pese a que vieron denegada su petición. Aproximadamente un tercio logró luego el permiso de residencia tras ese periodo en situación de tolerancia.

Diez años antes sí hubo una regularización más o menos general. Afectó a unas 50.000 personas, que lograron su permiso de residencia tras años en el país y tras demostrarse que cumplían con una serie de criterios como arraigo familiar y con perspectivas de integración social y laboral en Alemania.

En 2023 se introdujo una regulación que permitía obtener el permiso de residencia durante 18 meses tras cinco años en el país régimen de tolerancia. Transcurrido ese periodo de año y medio, se podía acceder al permiso de residencia indefinido tras superar los cursos de integración, demostrar un determinado nivel del idioma alemán y capacidad para vivir por sus propios medios. Esta cláusula era de carácter temporal y expiró en diciembre de 2025.

Reino Unido


El Reino Unido nunca ha implementado un programa de regularización masiva de inmigrantes, aunque sí ha habido peticiones para llevarlo a cabo. La más reciente, apoyada por más de 100.000 firmas, se presentó en el Parlamento británico en 2021 con el objetivo de mejorar el acceso a servicios básicos de las personas indocumentadas, uno de los sectores de la población más golpeados por la pandemia. El entonces Gobierno conservador tumbó la petición argumentando que "recompensaba indebidamente a quienes no han cumplido con la legislación" en esta materia.

Desde 2012 el Reino Unido ha implementado una política conocida como 'hostile environment' (ambiente hostil), destinada a dificultar todavía más la permanencia en el país a las personas indocumentadas. Entre las principales limitaciones actuales, está la imposibilidad de trabajar legalmente, alquilar propiedades, abrir cuentas bancarias o acceder a prestaciones sociales y a servicios públicos.

En general, los procesos de regularización en el Reino Unido se estudian caso por caso y suelen ser muy restrictivos. Una de las pocas vías para poder optar a un permiso de residencia es demostrar haber residido en el país durante un periodo de 20 años. Una vez cumplido este plazo, las personas en situación irregular pueden optar a un permiso de residencia temporal que se revisa cada 30 meses. Sólo cuando hayan pasado 10 años con este permiso pueden solicitar la residencia permanente.

El Gobierno británico sí ha aprobado programas específicos para acelerar la tramitación de solicitudes de asilo en algunos casos concretos —incluidos el de los refugiados ucranianos o el de los exiliados de Hong Kong— y también para regularizar la situación de determinados grupos, entre ellos los afectados por el escándalo de Windrush, que afectó al estatus legal de miles de inmigrantes procedentes de las antiguas colonias británicas en el Caribe.

lunes, 26 de enero de 2026

Vientos nórdicos


Los países del mar del Norte se alían en busca de la independencia energética frente a Trump y Putin




Merz pone el foco en la seguridad antes de la cumbre de los países del mar del Norte
 Gemma Casadevall    Berlín26 ENE 2026

"Es preocupante lo que estamos escuchando de Estados Unidos. Creo que sus autoridades deben aclarar lo ocurrido", afirmó el canciller alemán, Friedrich Merz, preguntado sobre la muerte de dos ciudadanos en Minnesota a disparos de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). "Agradezco profundamente el apoyo de mis colegas en la defensa de unas líneas rojas que no son solo danesas, sino también europeas y deberían serlo globales", apuntó a su lado la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, en alusión a la respuesta de sus principales aliados europeos frente a los propósitos anexionistas de Donald Trump respecto a Groenlandia.

El conservador Merz y la socialdemócrata Frederiksen plasmaron así el nuevo espíritu de cohesión frente a Estados Unidos, en una comparecencia conjunta tras la Cumbre del Mar del Norte, centrada en el impulso a la energía eólica en alta mar. Es decir, un ámbito energético frente al que Trump exhibe sin tapujos su hostilidad, como hizo también Merz como candidato a la cancillería.

De pronto, el líder alemán ve en esta fuente de energía la clave para garantizar a Europa un suministro energético seguro, limpio y no dependiente "ni de Rusia, como ocurrió en el pasado, ni de otros países", explicó Frederiksen. "Europa está ante desafíos críticos en materia de seguridad. Nuestro modo de vida está en juego", añadió Merz, para referirse a continuación a la necesidad de protegerse mejor ante "los ataques híbridos a nuestras infraestructuras".

La cumbre del Mar del Norte estaba orientada a movilizar inversiones en energía eólica. El gran desafío es coordinar esfuerzos, con proyectos compartidos como el que suscribieron Dinamarca y Alemania en esta cita, celebrada en Hamburgo. En la reunión estaban representados a escala de líderes o ministros Francia, Reino Unido, Irlanda, Luxemburgo, Países Bajos, Noruega, Alemania y Dinamarca, además de la Comisión Europea. Por primera vez, asistía también Islandia.

En esta cita centrada en energía y seguridad se respiró la crispación que despierta Trump incluso entre los países tradicionalmente más 'leales' a Estados Unidos, como es Alemania. Desde Berlín, su ministro de Defensa, el socialdemócrata Boris Pistorius, calificó de "falta de respeto" los reproches de Trump a sus aliados, a los que ha criticado el papel desempeñado en Afganistán. Recordó Pistorius el alto precio que ha pagado Alemania en vidas humanas –59 soldados muertos-- y calificó de "literalmente falso" pretender, como ha hecho Trump, que Estados Unidos no contó con suficiente apoyo europeo. En términos parecidos se pronunció también el titular de Exteriores, Johann Wadephul.

El preacuerdo respecto a Groenlandia anunciado por Trump tras su reunión en Davos con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha aliviado un poco las cosas, pero el ambiente sigue cargado. Que el presidente de Estados Unidos descartara tratar de anexionarse la isla por la fuerza fue una especie de bálsamo para Dinamarca. Sin embargo, la inconcreción respecto a ese pacto, que aparentemente solo conocen Trump y su fiel Rutte, pesa sobre las relaciones transatlánticas.

"Hace tiempo que le hemos pedido a la OTAN una presencia militar duradera en el Ártico. Hasta ahora no hay presencia allí de soldados de la OTAN", recordó Frederiksen. "Como saben, los gobiernos de Groenlandia y Dinamarca han pedido el estacionamiento permanente. Tengo la esperanza de que ‘Baltic Sentry’ --la misión de la Alianza en el Báltico-- se pueda copiar para Groenlandia", agregó.

Rodalies somos todos


Europa, frente al reto común de la obsolescencia de sus redes ferroviarias




Un tren regional circula por la nueva línea Ahrtal, en Dernau (Renania). / CHRISTOPHER NEUNDORF / EFE


Leticia Fuentes    Gemma Casadevall    Irene Savio     Lucas Font
26 ENE 2026 

Las redes ferroviarias de los principales países europeos --Francia, Alemania, Italia y Reino Unido-- comparten el reto común de hacer frente a la obsolescencia de unas infraestructuras básicas para la movilidad de millones de ciudadanos, muy congestionadas y que deben encarar también nuevos desafíos como el de la climatología extrema, con tormentas y olas de calor cada vez más agresivas, o la digitalización de los servicios de información a los usuarios.

Francia

En comparación con España, Francia cuenta con una red ferroviaria más extensa, de entre 28.000 y 32.000 kilómetros de líneas, de las cuales casi 3.000 están destinadas a la alta velocidad (TGV). Sin embargo, su red presenta grandes desafíos relacionados con la antigüedad de las infraestructuras y con los problemas de cortes de electricidad, especialmente en las líneas de tren de cercanías y metro de la región parisina Ile-de-France. Su director general, Laurent Probst, reconoció que las líneas parisinas 13 y 8 son las peores; sobrepasan el 80% de problemas de impuntualidad y deficiencias en el servicio. En 2023, el conjunto del sector ferroviario francés registró sus peores niveles de puntualidad en una década, provocado por la alta demanda y la gestión de un tráfico saturado.

Este mismo problema se registra en las líneas de alta velocidad. Aunque, el TGV está catalogado como uno de los más fiables de Europa, el ecosistema ferroviario que lo rodea, como las obsoletas infraestructuras y su poca tolerancia con las incidencias externas, es decir, a la meteorología extrema --las tormentas o las olas de calor que deforman sus carriles--, generan entre un 15% y 20% de retrasos y cancelaciones. A pesar de estas incidencias, desde la creación del servicio de TGV, solo se ha producido un accidente mortal en 2015 en la línea Est-Européenne, en el que murieron 11 personas y 42 personas resultaron heridas.

La Bahn, el hazmellorar alemán


Apenas uno de cada tres trenes de larga distancia llega puntualmente a su destino en Alemania. Entendiendo por puntualidad que el retraso no supere los 10 minutos. Evelyn Palla, la jefa de la Deutsche Bahn o red de ferrocarriles alemanes, accedió a su cargo hace seis meses Su primer mensaje fue claro: no esperen que la situación mejore en 2026. Está en marcha una operación saneamiento de las vías, estaciones y resto de la infraestructura ferroviaria, con un total de 39.200 kilómetros. Ello implicará que entre el presente año y el próximo se acometerán unas 28.000 obras, mayores o menores, de construcción, revisión o mejora.

Al usuario no le queda otra que responder con resignación y paciencia. La megafonía de los trenes se ha poblado de mensajes, a veces irónicos, del personal a bordo que va informando de las contrariedades que surgen en cada trayecto. Eso sí, al menos el aplicativo --app-- de la Deutsche Bahn es eficiente: informa al minuto de esos contratiempos y ofrece alternativas fiables al viajero.

La ineficiencia de la DB es una especie de hazmellorar nacional, que avergüenza a muchos alemanes cuando un visitante extranjero les expresa su sorpresa ante una realidad impropia de un país con reputación de eficiente. El problema es que no es lamparón excepcional. Hay muchas otras cosas que tampoco funcionan como se esperaría en Alemania. La digitalización e internet son otras dos asignaturas pendientes de la primera economía europea, lastrada por décadas de timidez inversora.

Italia: apuesta por la alta velocidad muy por detrás de España

En las últimas décadas, el modelo ferroviario italiano ha combinado una clara apuesta por la alta velocidad —con trenes que superan los 250 kilómetros por hora— con una red regional marcada por fuertes desigualdades. Italia fue uno de los primeros países europeos en liberalizar el transporte ferroviario de alta velocidad, lo que dio lugar a una competencia directa entre la operadora pública Trenitalia y la privada Italo en los principales corredores entre grandes ciudades. Las líneas que conectan Milán, Turín, Venecia, Bolonia, Florencia, Roma o Nápoles son rápidas, frecuentes y, en general, con precios contenidos, lo que las convierte en uno de los puntos fuertes del sistema.

La red de alta velocidad italiana es sensiblemente más reducida que la española: ronda los 1.000 kilómetros dentro de un total de unos 17.000, frente a los aproximadamente 4.000 kilómetros de España. Esa diferencia se refleja en el peso que siguen teniendo los trenes regionales, gestionados por las administraciones autonómicas en colaboración con Trenitalia, donde las quejas de los usuarios son recurrentes por retrasos, cancelaciones y material obsoleto, problemas especialmente denunciados en el sur del país y en las zonas rurales.

Reino Unido: un sistema complejo e ineficaz

La calidad del servicio ferroviario en el Reino Unido se ha deteriorado en los últimos años como resultado de los elevados costes del sistema, los problemas de coordinación y una inversión irregular en la modernización de la red.

El Estado gestiona la infraestructura a través de la empresa pública Network Rail, mientras que los servicios de tren han sido operados por múltiples compañías privadas, un modelo muy criticado por su fragmentación, la complejidad para el usuario y el alto precio de los billetes. Tras su llegada al poder en julio de 2024, el Gobierno laborista ha iniciado un proceso de renacionalización progresiva, que pretende unificar la gestión, mejorar la planificación del servicio y simplificar el sistema tarifario.

El país solo cuenta con una línea de alta velocidad propiamente dicha, el HS1, que conecta Londres con el Eurotúnel y permite alcanzar los 300 kilómetros por hora. El resto de la red, en su mayoría histórica y muy congestionada, ofrece velocidades comerciales en el entorno de los 120–140 kilómetros por hora.

Uno de los mayores fiascos recientes ha sido la cancelación parcial del proyecto HS2, la segunda línea de alta velocidad, cuyo tramo hacia el norte de Inglaterra fue suprimido por el anterior Gobierno de Rishi Sunak debido al fuerte aumento de los costes. Se estima que hasta el momento se han gastado al menos 46.000 millones de euros en este proyecto, lo cual ha reforzado la percepción de una oportunidad perdida para modernizar el sistema ferroviario británico.

jueves, 22 de enero de 2026

Milagro en Davos


Estos son los principales puntos del preacuerdo sobre Groenlandia anunciado por Trump




Trump sobre el acuerdo de Groenlandia: "Consigue todo lo que queríamos, incluyendo la seguridad nacional e internacional reales"
 Gemma Casadevall    Berlín22 ENE 2026 

Se sabe poco de lo acordado entre Donald Trump y su leal secretario general de la OTAN, Mark Rutte, pero al menos se ha distendido un conflicto inédito, por su virulencia, entre los socios europeos de la Alianza Atlántica --más Canadá-- y la Casa Blanca. Dinamarca asegura haber estado en la negociación de un preacuerdo que tiene aún muchas aristas por definir. Afecta tanto a su condición de aliado fiel de la OTAN, como a Estado miembro de la UE y la Alianza del que depende del territorio autónomo de Groenlandia. 

En las amplísimas competencias de la isla ártica, incluido el derecho a la autodeterminación, no entra ni la política exterior ni sobre todo defensa. En medios alemanes como el semanario 'Der Spiegel' han empezado a circular ya unos teóricos puntales en los que el Gobierno del canciller Friedrich Merz –presente en Davos-- ha hecho valer también su influencia.

Una presencia militar extensible


Uno de esos puntos clave es el acuerdo militar entre Dinamarca y Estados Unidos de 1951. La defensa de Groenlandia había quedado bajo la tutela de Estados Unidos durante la ocupación nazi del país nórdico, uno de los argumentos que suele esgrimir Donald Trump para reclamar ahora su derecho al control sobre la isla. El acuerdo fue suscrito tras el fin de la Segunda Guerra Mundial y daba ya por entonces a Washington un amplio margen para desplegar soldados y ampliar las bases en Groenlandia. En la primera fase de la Guerra Fría, EEUU llegó a tener decenas de miles soldados en la isla. Pero en las décadas siguientes fue traspasando bases y equipamientos a Dinamarca. Actualmente su contingente está formado por apenas 200 soldados en su única base militar espacial, Pituffik, antes conocida como Thule por ser el nombre de su puerto.

Una actualización de ese acuerdo, como la que se hizo en 2004, le daría prácticamente carta blanca para extender esas bases. Tanto Copenhague como Nuuk, la capital groenlandesa, llevan meses mostrando su disposición a estrechar su cooperación militar con Washington. EEUU contempla el despliegue de la llamada 'Cúpula Dorada' o escudo antimisiles en el que Trump quiere invertir 175.000 millones de dólares. Su objetivo es, según el presidente, proteger al conjunto de la región ártica de China y Rusia. El preacuerdo incluye también el compromiso de los aliados europeos de la OTAN en reforzar la seguridad ártica.


Control inversor y recursos naturales


Más complejo que el despliegue de escudo o el reforzamiento de la presencia militar europea, que asimismo anhelan tanto Copenhague como Nuuk, se perfila la ambición estadounidense de controlar las inversiones y recursos naturales de Groenlandia. El estatuto de autonomía otorga a la isla no solo el derecho a la autodeterminación, sino también las competencias sobre la gestión de sus recursos. El propósito declarado de Trump es impedir que la competencia china y rusa accedan a los tesoroes ocultos en tierras raras y minerales. Su extracción es compleja y sobre todo cara, ya que hay que perforar en un subsuelo gélido. Los beneficios son hipotéticos y basados en evaluaciones. Groenlandia no tiene las capacidades técnicas ni económicas para asumir grandes proyectos. Sucesivas iniciativas extranjeras por explotar sus recursos mineros se han estrellado por los obstáculos o incluso vetos impuestos desde el poder político autonómico.

Implicación aliada en la defensa ártica

A la renuncia por parte de Trump al uso de la fuerza militar, anunciada en su discurso de Davos, siguió la retirada de la amenaza de imponer nuevos aranceles a los aliados europeos que estos días pasados participaron en los misiones de exploración en la isla: Francia, Alemania, Suecia, Noruega, Finlandia, Países Bajos y Reino Unido, además de Dinamarca. Copenhague había invitado a sus aliados europeos a aumentar su presencia militar en la isla, con vistas a unas futuras maniobras con esos socios de la OTAN, aunque probablemente no bajo mando formal de la Alianza. La respuesta de europea fue positiva. Consistió en desplegar algo más de una treintena de oficiales, técnicos, expertos u observadores, que a los pocos días, de acuerdo a lo previsto, se retiraron. Pero el impacto mediático fue mayúsculo. El preacuerdo convierte esa implicación de los aliados europeos, que Trump interpretó como una afrenta, en interés compartido por Washington.

Renuncia a aranceles


La respuesta de Trump a la llegada de los oficiales europeos al aeropuerto de Nuuk, seguida del compromiso de sumarse a la misión de otros países, fue sacar a colación la amenaza de aranceles, una de sus armas disuasorias preferidas desde que regresó a la Casa Blanca. Con el anuncio de su retirada se quitaron aristas a la cumbre extraordinaria de la UE convocada de urgencia para este jueves. Francia había invocado incluso al uso del instrumento anticoerción o 'bazooka comercial'. Imponer "nuevos aranceles socavaría las relaciones transatlánticas", afirmó el canciller Friedrich Merz desde Davos, visiblemente aliviado, en la primera intervención de la mañana tras el anuncio de Trump, la víspera. La alerta europea sigue en pie. Si Trump no cumple la palabra dada la noche anterior, "la respuesta de Europa sería unida, tranquila, mesurada y firme", según Merz.

Trump y su chico de los recados, Rutte


Dinamarca insiste en que la soberanía de Groenlandia no es negociable y avisa de que la OTAN no tiene mandato para negociar



El primer ministro de Groenlandia, Jens Frederik Nielsen, y la de Dinamarca, Mette Frederiksen, en una imagen de archivo. / ZHANG YULIANG / CONTACTO / EUROPA PRESS
 Gemma Casadevall   Berlín22 ENE 2026 


"La OTAN conoce perfectamente la posición del Reino de Dinamarca (…) Y solo Dinamarca y Groenlandia pueden decidir sobre un futuro que atañe a Dinamarca y a Groenlandia". Con estas dos frases, plasmadas en un comunicado, salió al paso la jefa del Gobierno danés, Mette Frederiksen, a las múltiples incógnitas que dejáron sobre Davos el preacuerdo anunciado el miércoles por Donald Trump. Para el presidente de Estados Unidos, es un preacuerdo materializado en una reunión con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, un soldado más que fiel a los dictados de la Casa Blanca. Para Frederiksen, un proceso coordinado. La primera ministra danesa, una socialdemócrata de perfil duro que ha demostrado reiteradamente no dejarse intimidar por Trump, se reunió estos días pasados con Rutte. Volvió a hablar con él tras el encuentro de Davos entre el presidente y su secretario general, según afirma. Que no haya habido delegación danesa en la cumbre suiza no significa que haya quedado al margen de ese preacuerdo.

"Podemos negociar en lo político. Sobre seguridad, inversiones y economía. Pero la soberanía no es negociable", enfatiza Frederiksen. Dinamarca, país profundamente atlantista y apóstol del rearme europeo, está "en estrecho diálogo" con la OTAN, según su jefa del Gobierno. Copenhague lleva tiempo comprometida con la seguridad del Ártico, lo que para Trump incluye su sistema antimisiles 'Golden Dome' o 'Cúpula Dorada', uno de los puntales de ese preacuerdo.

Que Copenhague no va a dejarse manejar por los superpoderosos lo dejó claro ayer el ministro de Exteriores --y ex primer ministro-- Lars Lokke Rasmussen, poco después de que Trump sorprendiera al mundo con su anuncio. El día "terminó mejor que como había empezado", explicó Rasmussen, puesto que el presidente descartó el uso de la fuerza para hacerse con Groenlandia. Pero persiste Trump en su intención de conseguir el control sobre la isla, lo que significa que "el problema no ha desaparecido".

Toque de atención groenlandés


El conflicto con la superpotencia estadounidense ha activado una especie de orgullo groenlandés hasta hace poco desconocido entre la población de esa inmensa isla ártica, con 57.000 habitantes por 2,1 millones de kilómetros cuadrados de superficie, un 80% de los cuales bajo hielo. La OTAN no puede negociar ningún acuerdo con Trump sin contar con ese territorio autónomo danés, afirmó Aaja Chemnitz, una de las dos diputadas que representan a la isla en el Parlamento danés, que cuenta con un total de 179 escaños.

"De ninguna manera tiene la OTAN un mandato para negociar sobre Groenlandia", enfatizó. Chemnitz representa al partido izquierdista Inuit Araqatigiit, socio de la coalición del presidente autonómico Jens-Frederik Nielsen. Por encima de los agravios históricos o incluso presentes que ha sufrido la población groenlandesa por parte de Dinamarca, Nielsen y Frederiksen se han abonado a la cohesión frente a los propósitos anexionistas de Trump. El lema compartido es que Groenlandia no se vende.

miércoles, 21 de enero de 2026

Al súper de Nuuk


Groenlandia envía a sus ciudadanos una lista de productos básicos para "resistir" 5 días en caso de "crisis"



Una mujer groenlandesa acude a recibir a la ministra de Exteriores de la isla, Vivian Motzfeldt, al aeropuerto de Nuuk, este martes. / MADS CLAUS RASMUSSEN / EFE
 Gemma Casadevall   Berlín21 ENE 2026 

El Gobierno autonómico de Groenlandia ha elaborado una lista de productos básicos para la superviviencia durante cinco días de sus ciudadanos --57.000 habitantes, para un territorio de 2,1 millones de kilómetros cuadrados, un 80 % de los cuales bajo hielo--. Está contenido en un folleto, titulado "Preparado para la crisis. Preparado para cinco días" y ha sido presentado este miércoles en Nuuk, la capital groenlandesa. Recuerda a los que repartió el Gobierno de Finlandia entre su población, en medio de la alarma ciudadana ante una eventual agresión por parte de su poderoso vecino, Rusia, tras la invasión de Ucrania.

La lista es relativamente larga: tres litros de agua por persona y día, alimentos no perecederos y de fácil preparación, armas de caza, munición e instrumentos de pesca, así como material sanitario para primeros auxilios, papel higiénico, mantas, linternas, baterías, velas y cerillas, dinero en metálico, además de tarjetas de crédito a mano, un 'power bank' para el teléfono móvil, estufas de queroseno y un generador de emergencia. También se pide disponer de un transistor a pilas y un listado con los teléfonos esenciales de familiares y servicios básicos ciudadanos. Se dan además una serie de consejos para atender a circunstancias específicas de cada hogar, en caso de tener niños, ancianos o personas necesitadas de especial atención.

"El folleto 'Preparado para la crisis' ha sido elaborado para reforzar la seguridad de la población y para garantizar que la protección civil es aún más fuerte", indicó el Ministerio de Pesa, Caza y Agricultura en un comunicado, según recoge la radiotelevisión pública groenlandesa, KNR. Se insiste así en los consejos que el Gobierno de Dinamarca ha venido distribuyendo entre sus ciudadanos desde junio de 2024 y que se han ido reeditando, revisando o adaptando a necesidades específicas, en este caso de la población de ese territorio autónomo danés. Prevé situaciones de emergencia de diversa índole, incluidos los frecuentes apagones que sufre la isla.

Cautela sin alarmismos


El Gobierno de Nuuk trata de responder sin alarmismos, pero con mensajes claro a las pretensiones de Donald Trump de hacerse con el control de la isla. El martes, víspera de la intervención del presidente estadounidense en Davos, el presidente autonómico, el centrista Jens-Frederik Nielsen, llamó ya a sus conciudadanos a "estar preparados" para todas las eventualidades. "No es probable que se vaya a recurrir a la fuerza militar. Pero tampoco se puede excluir, puesto que así lo ha hecho la otra parte", afirmó Nielsen, centrista y moderado, en alusión a sucesivas declaraciones de Trump en que no excluía la opción militar.

"Hay que estar preparado para todas las posibilidades", añadió. Su antecesor en la presidencia autonómica, y actualmente socio de coalición, el izquierdista Múte B. Egede, explicó que Groenlandia debe prepararse para soportar una "mayor presión" por parte de Estados Unidos.

El Gobierno de Nielsen está integrado por una coalición de amplio espectro, incluido el independentismo moderado. Los preparativos para esa situación de emergencia se articulan coordinadamente entre fuerzas policiales, el llamado Comando Ártico del Ejército danés, así como poderes locales y ministerios.

Nielsen defiende la necesidad de cooperar tanto con Dinamarca como con los aliados europeos de la OTAN y de la UE que han incrementado, como ha hecho Copenhague, su presencia militar en la isla ártica. Se trata de misiones de exploración, preparatorias para unas posibles maniobras coordinadas por Dinamarca. La jefa del Gobierno danés, Mette Frederiksen, aspira a que la OTAN tenga una presencia permanente en la isla, a imagen de la que despliega la Alianza en el Báltico.

El 'no' de Copenhague a Trump

Mientras en Groenlandia se aceleran los preparativos prácticos para esa eventual "situación de emergencia", en Copenhague se respondió ya con un 'no' al imperativo de Trump de iniciar "negociaciones inmediatas" para la adquisición de la isla por parte de Estados Unidos.

"Lo que pretende Donald Trump no puede ser", zanjó el ministro de Exteriores danés, Lokke Rasmussen, tras una reunión del comité de Exteriores del Parlamento danés. "No se pueden iniciar negociaciones basadas en la renuncia de principios fundamentales, como la integridad territorial. No lo haremos", añadió.


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Recordó Rasmussen asimismo que en la reunión mantenida la semana pasada en Washington entre los titulares de Exteriores de EEUU, Dinamarca y Groenlandia se acordó la creación de un grupo de trabajo para abordar las "preocupaciónes de seguridad" de Washington, no para negociar una adquisición de la isla.

martes, 20 de enero de 2026

Boicot?


Diputados alemanes plantean un boicot al Mundial de fútbol de EEUU por las amenazas de Trump a la UE




El capitán de la selección alemana de fútbol, Joshua Kimmich, durante una rueda de prensa el pasado mes de septiembre. / RONALD WITTEK / EFE

 Gemma Casadevall    Berlín20 ENE 2026 

"Si se cumplen las amenazas respecto a Groenlandia y si se entra en una guerra comercial contra la Unión Europea (UE), me parece impensable que los europeos participemos en el Mundial", respondió el experto en política de seguridad de la CDU alemana, Roderich Kiesewetter, al diario 'Augsburger Allgemeine'. Con el pronunciamiento de este diputado, una voz de peso en el partido del canciller Friedrich Merz, el debate en torno a un boicot al Mundial de fútbol de EEUU, en respuesta al amenazante Donald Trump, ya no es solo un asunto de la oposición izquierdista, sino que se ha extendido al Gobierno de Berlín.

A los argumentos derivados de las amenazas de anexión de la isla ártica, territorio autónomo de Dinamarca y socio de la OTAN, se suman los procedentes del Partido Socialdemócrata, socio en la coalición de Merz, relativos a la seguridad del aficionado. "No está para nada clado bajo qué condiciones se disputarán los partidos", afirmó la diputada socialdemócrata Aydan Özoguz a ese mismo medio.

La decisión sobre si participar o boicotear el Mundial no compete al estamento político, sino al deportivo, recordaron fuentes gubernamentales a la agencia de noticias AFP. En el caso del fútbol, a la Federación Alemana (DFB). A la complejidad política de adoptar tal decisión, hasta hace poco impensable ante el gran aliado transatlántico, se suma la dificultad técnica derivada del hecho de que el Mundial se celebrará entre el 11 de junio y el 19 de julio en tres países, Estados Unidos, México y Canadá.

Vacío institucional

Sí atañe al Ejecutivo de Merz la decisión de un eventual boicot diplomático, lo que significa que ningún miembro del Gobierno acude a los partidos de su selección en un país determinado. Es decir, que no hay representante institucional en el estadio, honor que suele corresponder al titular de Interior --en cuyas competencias entra el deporte--, al canciller o al presidente del país.

Ya en el Mundial de Qatar se barajó este posible boicot diplomático, ante las denuncias del acoso que sufre el colectivo LGTBIQ+ en ese país, donde la homosexualidad está prohibida. Finalmente acompañó a la selección alemana la entonces ministra de Interior, la socialdemócrata Nancy Faeser.

"Viajar a Estados Unidos puede ser complejo. Será difícil que se puedan disputar partidos en paz cuando en paralelo discurren amenazas contra Europa", apuntó la diputada socialdemócrata Özuguz.

Desde el partido Los Verdes, como desde la asimismo opositora La Izquierda, se clama por desaconsejar al menos a los aficionados viajar a EEUU. Se recuerda ahí el caso de la mujer asesinada en Minnesota por la policía antiinmigración ICE.

Regreso a la previa


La Berlinale pone a varios 'reincidentes' en busca del Oso, con Wenders en el jurado



Elle Fanning, Isabelle Huppert y Amy Adams estarán en la Berlinale 2026. / EPC

  Gemma Casadevall    Berlín20 ENE 2026 


Juliette Binoche, Amy Adams, Elle Fanning, Channing Tatum, Pamela Anderson y hasta una nieta de Elvis Presley, Riley Keough, son algunas de las estrellas a las que se espera ver sobre la alfombra roja de la próxima Berlinale, que llevará un total de 22 películas incluidas en la lucha por el Oso de Oro. Fuera de concurso acudirán filmes con Isabelle Huppert, John Turturro y Steve Buscemi. Y en el apartado de homenajes se dará el Oro de Honor a la versátil y guerrera Michelle Yeoh, a la que la directora del festival, Tricia Tuttle, identifica como un "talento rompedor de fronteras geográficas, lingüísticas o cinematográficas". Corresponderá la tarea de repartir los Osos al jurado internacional presidido por Wim Wenders, otra mediática presencia bajo su 'cielo' berlinés.

Tuttle, en su segundo año al frente del festival, reveló este martes el programa al completo de la Berlinale que arrancará el próximo 12 con el estreno mundial, aunque fuera de concurso, de 'No Good Men', de la directora afgana Shahrbanoo Sadat. Entre las películas seleccionadas para la competición destaca la escasa presencia del producciones identificables como "de Hollywood", la apuesta por el llamado cine de autor y el alto número de reincidentes -hasta catorce- o cineastas que ya anteriormente presentaron sus películas en su Berlinale, en algunos casos en la sección oficial.

Potencial latinoamericano


Por segundo año consecutivo no habrá ningún director español en la competición oficial. Pero eso no es tan insólito en el festival berlinés, como tampoco lo es su reconocida preferencia por América Latina. Hay tres películas a competición dirigidas por cineastas latinoamericanos: 'Rosebush Pruning', del brasileño Karim Aïnouz -luchador por el Oso en 2014 con 'Praia do Futuro'-, que interpretan Elle Fanning y Pamela Anderson; 'Moscas', del mexicano Fernando Eimbcke --premio especial del Jurado en 2008 con 'Lake Tahoe'-- y 'Josehine', de la brasileño-estadounidense Beth de Araujo, con Channing Tatum entre sus protagonistas.

También buscarán su puesto en el palmarés cineastas como el húngaro Kornel Mundruczo, con 'At the Sea' que interpreta Amy Adams, así como Lance Hammer, con 'Queen at Sea' y Juliette Binoche enfrentada a los dilemas de la demencia. El cine de animación estará representado por la japonesa 'A new dawn', de Yoshitoshi Shinomiya. Y el apartado de biopics. por 'Everybody Digs Bill Evans', del británico Grant Gee, consagrado al legendario pianista de jazz. Otros cineastas a concurso son Ilker Catak, Emin Alper, Hanna Bergholm Angela Schanelec, Warwick Thornton, Alain Gomis, Anthony Chen, Markus Schleinzer y Hanna Bergholm.

En la selección hay más cine calificable como "familiar" que político, explicó Tuttle en su presentación. Habrá historias de amor o de amor propio, comedias, incluso un western, con lo que la directora del festival quiere plasmar la diversidad del cine actual. Que no haya mayor acento político es algo un tanto insólito en la Berlinale. Pero para Tuttle lo importante es plasmar la "diversidad" del cine actual.

Presencias fuera de concurso

Al cine español se le reservan puestos de relevancia tanto en la pujante sección 'Special Series', a través de 'Ravalear', de Pol Rodríguez e Isake Lcuesta, así como en Panorama, la segunda en importancia de la Berlinale, con la opera prima de Ian de la Rosa 'Iván & Hadoum'.

A Huppert se la verá como 'La condesa sangrienta', en Berlinale Special. A Turturro y Buscemi, en 'El único carterista vivo en Nueva York', en ese mismo apartado. La dirección de la Berlinale, de acuerdo a su costumbre, anunciará más adelante o incluso ya con el festival en marcha quiénes entre el cúmulo de estrellas potencial acudirán finalmente a Berlín.

domingo, 18 de enero de 2026

Planmässig

Alemania retira a sus soldados de Groenlandia, de acuerdo a lo previsto para su misión exploratoria



Soldados alemanes toman un avión en Nuuk destino Reykjavik este domingo, de regreso de su estancia en Groenlandia. / ALESSANDRO RAMPAZZO

 Gemma Casadevall    Berlín18 ENE 2026 

El equipo de 15 oficiales alemanes de la misión exploratoria en Groenlandia ha abandonado este domingo la isla ártica en dirección a Copenhague, tras dar por completado su cometido. "La exploración terminó de acuerdo a lo previsto y sus resultados se analizarán en Alemania", ha informado un portavoz del comando, según recoge la agencia Reuters. "La misión no se ha interrumpido. La exploración ha discurrido de acuerdo a los objetivos marcados", añade esta fuente.

El equipo de militares alemanes había llegado a la isla ártica el viernes, como parte de la misión coordinada por Dinamarca y en la que intervienen otros grupos de oficiales procedentes de Francia, Suecia, Noruega y Finlandia, entre otros aliados europeos. El propósito de este despliegue es evaluar la situación en la isla de cara a unas hipotéticas futuras maniobras.

El gobierno danés anunció un aumento de su presencia militar de la isla, en coordinación con aliados europeos de la OTAN y coincidiendo con la reunión en Washington entre los titulares de Exteriores de EEUU, Dinamarca y Groenlandia. La reunión terminó sin otro acuerdo que la decisión de crear un grupo de trabajo para abordar la situación.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantiene su propósito de anexionarse la isla ártica. Tanto Dinamarca como el territorio autónomo groenlandés rechazan cualquier propuesta de 'adquisión' de la isla.

La retirada de los soldados alemanes se produce un día después de que Trump amenazara con aranceles a los países que desplazaron militares a Groenlandia. Esta coincidencia hizo que inicialmente se interpretara en algunos medios alemanes como una reacción a las presiones del presidente de EEUU.

Casi en paralelo a las especulaciones sobre un vínculo entre la retirada y los aranceles, el gobierno del canciller Friedrich Merz difundió el comunicado, suscrito por los ocho socios europeos que han enviado sus oficiales a Groenlandia, en que ratifican su "plena solidaridad" con Dinamarca. Señala el texto que el operativo militar no es una "amenaza para nadie" y destaca que, en tanto que miembros de la OTAN, "estamos comprometidos con el fortalecimiento de la seguridad del Ártico".

En el operativo coordinado por Dinamarca, denominado "Arctic Endurance", participan en total una treintena de militares de Finlandia, Francia, Alemania, Países Bajos, Noruega, Suecia y Reino Unido, además de daneses.

Las últimas maniobras de amplio espectro realizadas por aliados de la OTAN en Groenlandia tuvieron lugar el pasado septiembre. Participaron en ellas unos 550 soldados de cuatro países miembros de la Alianza --Francia, Noruega, Suecia y Alemania--, además de Dinamarca.

sábado, 17 de enero de 2026

Stellan, como aperitivo de la Berlinale


'Valor sentimental' se corona como mejor película europea y 'Sirat' acapara méritos por su impactante técnica



Los actores Stellan Skarsgard y Elle Fanning en un fotograma de 'Valor sentimental'. / Kasper Tuxen Andersen/Elastica Films

 Gemma Casadevall   17 ENE 2026 

La película española "Sirat", un desgarrado "road movie" a impactos de "rave", acaparó cinco premios de la Academia del Cine Europeo, que dio el galardón al mejor filme del año a "Valor Sentimental", del danés Joachim Trier. El cine europeo, desde su sede en Berlín, repartió así honores entre la solidez del cine escandinavo y la valentía, rebelde e innovadora representada por Oliver Laxe y su equipo de "Sirat".

'Valor sentimental' partía como favorita y le dio, además, el premio al mejor director a Trier. También ganó el correspondiente al mejor actor el sueco Stellan Skarsgard, por su magistral trabajo como carismático, genial y también terrible padre ausente de regreso al hogar. Y a una de estas "hijas" en la película, la noruega Renate Reinsve, le correspondió el de mejor actriz. Fue un triunfo nada inesperado para Trier, cuya película además se llevó el de mejor guión y a la música original.

El premio al mejor director para Trier dio ocasión a ver de nuevo juntos a "Los Javis", encargados de entregarlo en su reaparición en público tras su separación.

'Sirat' abrió su caja de los honores con el premio a la mejor dirección artística, para Laia Ateca. Le seguió el de mejor sonido, por la inmersion en el 'rave' que logran Laia Casanovas, Amanda Villavieja y Yasmina Praderas. Luego sumó el de mejor montaje, para Cristóbal Fernández y el del cásting, para Nadia Acimi, Luis Bértolo y María Rodrigo. A los cuatro premios técnicos siguió un quinto, esta vez de rango "principal": el de fotografía, que fue para Mauro Herce.

Consagración europea para el equipo de Laxe

Laxe había llegado a Berlín con la sensación de un 'regreso al hogar europeo', como explicó horas antes de la gala. Acudía también con cómputo récord de nominaciones para la gala de cine europeo. Luchaba por el máximo galardón, el de dirección y el de actor, más los denominados técnicos. Su "peli", como la llama, es radical e intensa. Obtuvo ya el Premio del Jurado de Cannes 2025, varias nominaciones a los Globos de Oro, está en la carrera hacia los Óscar y se encamina a los Goya.

"Deberíamos dejar de lado el lenguaje belicista, lo de colocar titulares de 'arrasa' o 'se va de vacío' para definir el éxito o el fracaso", advirtió Laxe. El director franco español (1982) defiende que el público alcanzado con "Sirat", tanto en proyecciones en sala como en plataformas, significa que "ya hemos ganado".

La película, interpretada por un actor más que rodado, Sergi López, junto a neófitros arrancados de la vida misma, ha impactado tanto en espectadores no cinéfilos como en severos jurados. El eje es Luis, el padre que se pierde con su hijo en una "rave" Marruecos. Recorre sucesivos desgarros, de los que es casi imposible seguir vivo.

"Es una peli que habla de nuestros miedos, de nuestros deseos de cambio, de nuestra necesidad de trascendernos", explicó Laxe a El Periódico, unas horas antes de la gala. Hace 10 o 15 años no hubiera entrado en la carrera de los Óscar, reconoce. Pero ahora aparece como un "reflejo de nuestro tiempo" o como una "terapia de choque". Ha devuelto al público joven a las salas de cine, convertidas en espacio para la inmersión en su “película evento”. Expone un dolor y unas heridas que, en lugar de cicatrizar, conviven con la muerte.

Liv Ullmann, una homenajeada anti-Trump

Al margen del triunfo de "Valor sentimental", el cine escandinavo protagonizó también el apartado de homenajes a través del premio a toda la carrera que recibió Liv Ullmann, la actriz y directora noruega, durante un tiempo pareja del director sueco Ingmar Bergman, uno de los fundadores de la Academia del Cine Europeo.

Ullmann recibió el premio de manos de otra mujer poderosa en la historia del cine europeo, Juliette Binoche, presidenta de la Academia. Ullmann no dejó pasar la ocasión y aludió sobre el escenario a lo que, para muchos noruegos, es una afrenta: que la ganadora del Nobel de la Paz 2025, la líder de la oposición venezolana María Corina Machado, haya entregado su medalla al presidente Donald Trump. "Soy noruega. Nosotros damos el Nobel a una persona… ¿y esa persona lo da a otro? Si van a despreciarlo, deberíamos quitárselo", dijo, entre ovaciones a sus méritos y a esa frase.

A Ingmar Bergman y a una cuarentena de cineastas europeos se debe la fundación de la Academia, en 1989. Fue la respuesta continental a Hollywood y colocó su sede en el Berlín de Wim Wenders, otro histórico de la Academia. De acuerdo a la tradición, la capital alemana recibe la gala con periodicidad bianual. En los años alternos ha discurrido por ciudades como París, Roma, Varsovia, Barcelona, Malta o Reikiavik.

Las ediciones berlinesas suelen tener un aire de regreso a los orígenes y de antesala de su festival de cine, la Berlinale, que se abrirá el próximo dia 12 de febrero. A Wenders le corresponderá presidir el jurado internacional que repartirá los Osos del festival.

Dinamarca como mal menor


Daneses y groenlandeses salen a la calle contra los planes de anexión de Trump



Copenhague clama contra Trump y defiende que Groenlandia no está en venta

PI STUDIO
 Gemma Casadevall    Berlín17 ENE 2026 

Dinamarca vivió este sábado una jornada de movilización sin precedentes, con manifestaciones en grandes y pequeñas ciudades del país, en contra de los planes de Donald Trump de anexionarse Groenlandia. La convocatoria se hizo extensiva a la isla ártica, de acuerdo a la consigna compartida por daneses y groenlandeses de que ese territorio autónomo del Reino de Dinamarca no está en venta y de que pretender hacerse con su control por la fuerza militar sería una agresión contra un aliado de la OTAN.

La bandera roja y blanca de la isla se ha erigido en el nuevo símbolo de un 'orgullo' groenlandés, crecido por la respuesta conjunta desde sus respectivas capitales, Copenhague y Nuuk. Es la expresión de la voluntad de no amilanarse ante la superpotencia estadounidense.

Al presidente autónomo de Groenlandia, Jens Frederik Nielsen, se le recibió con el clamor de "Kalaallit Nunaat, Kalaallit pigaat" ("Groenlandia es de los groenlandeses"), un grito que asimismo se escuchó por las calle de las principales ciudades danesas.

"Groenlandia no está sola. Este ese el mensaje de todos los daneses en esta jornada", afirmó el alcalde de Aarhus, Anders Winnerskjold, desde esta ciudad vecina a Copenhague, en una concentración donde el protagonismo fue para las banderas groenlandesas, por encima de las danesas. Desde la capital, su alcaldesa Sisse Marie Welling, reiteró lo que viene siendo el eslogan más común -"Groenlandia no está en venta"-, ante unos 15.000 ciudadanos, incluidos miembros de la comunidad groenlandesa, algunos de ellos con los trajes típicos de la isla.

La televisión pública danesa DR transmitía en paralelo escenas y declaraciones similares desde Copenhague, Aarhus y Odense, las tres principales ciudades de Dinamarca donde estaban convocadas marchas de rechazo a los planes de Trump. Entre los manifestantes dominaban tanto los símbolos nacionales como las pancartas de repudio a las pretensiones de la Casa Blanca sobre la isla. El grito de "Make America Go Away" --o "Haz que Estados Unidos se marche", parafraseando el "Make America great again" de Trump- se hizo especialmente audible al finalizar la marcha ante la embajada estadounidense.

Crispación

Los ánimos están crispados, especialmente ante los pronunciamientos del presidente o del subjefe del gabinete de la Casa Blanca, Stephen Miller, quien ha menospreciado las capacidades de Dinamarca, con sus seis millones de habitantes, o de su ejército, para defender la isla ártica de un presunto acoso por parte de China o Rusia.

Las marchas en Dinamarca arrancaron sobre el mediodía, hora danesa. En Nuuk, la capital groenlandesa, discurrieron a primera hora de la tarde, en el horario de la isla ártica. Las imágenes de unas y otras eran muy parecidas, dominadas por mares ondeantes de banderas groenlandesas.

Entre el jueves y este fin de semana están llegando a su territorio los grupos de oficiales de Alemania, Suecia, Finlandia, Países Bajos, Noruega y Francia, entre otros aliados europeos, que han respondido a la llamada de Dinamarca de aumentar su presencia militar en la isla. Son operaciones en formato reducido, cuyo objetivo es realizar labores de reconocimiento para unas futuras maniobras previsiblemente por parte de estos miembros de la OTAN, aunque no bajo un mandato de la Alianza Atlántica.

El ánimo de daneses y groenlandeses es exhibir una cohesión que, hasta ahora, no era tan usual. La pequeña comunidad inuit, el pueblo originario de Groenlandia, vive mayoritariamente en condiciones de marginalidad en Copenhague. Son muchos los agravios históricos, propios de la era colonial, que ha sufrido la población groenlandesa -actualmente, unos 57.000 habitantes- y también las humillaciones que persisten en el presente para su estigmatizada comunidad en Copenhague y otras ciudades danesas, con unos 17.000 residentes.

A escala política, el peso de Groenlandia ha sido hasta ahora escaso en Dinamarca. Su representación en el Parlamento danés es de apenas dos escaños, del total de 179 puestos de diputados. Desde 2009, el estatuto de autonomía reconoce a Groenlandia el derecho a la autodeterminación. Pero no tiene competencias ni en Exteriores ni en Defensa, sino que estas corresponden al gobierno de Copenhague.

Paseo por el cementerio


Mònica Castilla, profesora catalana en Berlín: "Aquí se educa a los niños a ser más independientes; a los 6 años van solos al cole"



La barcelonesa Mònica Castilla, profesora en la Escuela Internacional Nelson Mandela de Berlín. / Gemma Casadevall
  Gemma Casadevall   Berlín17 ENE 2026 8:01


Para Mònica Castilla, barcelonesa y profesora en la Escuela Internacional Nelson Mandela de Berlín, la ‘señal de identidad’ de la escuela pública alemana es su alto grado de confianza entre todas las clases sociales. Lleva diez años ejerciendo en Berlín con alumnos de entre 11 a 18 años; es decir, desde primero de ESO a segundo de Bachillerato. Está encantada con la experiencia, pero reconoce déficits en cuanto a compatibilización de la vida familiar y la laboral, especialmente para la mujer. Nos cuenta sus experiencias desde un café de Kreuzberg, el barrio en el qe vive. En Kreuzberg, como en el vecino Neukölln, no todas las escuelas públicas tienen condiciones tan óptimas como la Nelson Mandela, en el acomodado Charlottenburg. La multiculturalidad en escuelas, con una altísima proporción de población inmigrante, obligan al maestro a asumir funciones de asistente social. La media de alumnado con raíces migratorias se sitúa en Berlín en el 42%, pero en algunos centros escolares el porcentaje es del 91%.

"En la escuela alemana la nota oral pesa más que la escrita y el sistema da mucha importancia al pensamiento crítico"

¿Qué le impulsó a instalarse en Berlín?

Llegué en el 2000, con una beca Erasmus. Iban a ser seis meses en la Universidad Humboldt. Pero esos seis meses se convirtieron en 25 años, hasta ahora. Y no hay planes de regreso. Estoy casada con un alemán y tengo dos hijas, una de 12 y otra de 14 años. Me siento integrada en la sociedad alemana. Y veo difícil regresar con dos hijas adolescentes.

¿Se había orientado hacia la enseñanza antes de llegar a Berlín?

No, estudié traducción e interpretación, pero siempre me había picado el gusanillo de la enseñanza. Primero trabajé como traductora en un bufete de abogados. De ahí salté a la enseñanza. Y ahí sigo, encantada.

"El sistema obliga a aprender alemán de manera muy rápida. Tienen clases de apoyo, todo funciona con rapidez"

La Nelson Mandela en una escuela pública, pero un tanto peculiar...

Sí, es un caso único en Berlín. Es pública, internacional y bilingüe en alemán e inglés. Tenemos alumnos de 83 nacionalidades, los profesores también tenemos un 'background' muy internacional. Tenemos alumnos de Palestina, de Israel, de Gana, de Australia, de Canadá… de todas partes. Es una como una 'mini ONU'.

¿El sistema alemán favorece su integración?

El sistema de escolarización obliga a aprender alemán de manera muy rápida. Tienen clases de apoyo, todo funciona con rapidez. Al menos en la Nelson Mandela, donde todos los alumnos hablan al menos inglés y algunos también alemán. Es distinto en barrios como Neukölln, donde muchos niños se manejan en casa solo en árabe o turco.

"Hay escuelas con perfiles muy distintos para orientar a tus hijos según sus aptitudes. Tienes escuelas con perfil musical, de lenguas clásicas, de matemáticas, de deportes…"

¿Qué es lo más positivo del sistema alemán?

Que se da mucha importancia al pensamiento crítico. La forma de impartir las clases es menos frontal, se da más opción a la participación del alumno. Eso se refleja en las notas: la nota oral tiene más peso que la escrita, lo que incentiva a los chicos a participar y reduce el fracaso escolar.

"Aquí se educa a los niños a ser más independientes, a asumir antes sus responsabilidades. Es normal que a los seis años vayan solos a la escuela"

Se suele criticar del sistema alemán clásico que segrega a los chicos ya en secundaria en tres categorías: los más capacitados van al Gymnasium (equivalente al ESO); el resto va a la Realschule o la Hauptschule, orientadas hacia la formación profesional.

Eso era un horror, sí. Persiste en algunos ‘Länder’ -estados federados-, porque en Alemania la educación es competencia de cada ‘Land’. En Berlín se puso fin a este sistema con la combinación entre el Gymnasium y la Integrierte Sekundärschule -Escuela Secundaria Integrada-, con opción para todos a hacer la Abitur (el examen de acceso a la Universidad).

¿Se ha eliminado la segregación clasista?

Lamentablemente hay otra segregación, la que va por barrios o por la reputación de la escuela. Muchas familias buscan escuelas con un perfil determinado. Evitan los barrios o aquellas escuelas donde saben que hay una alta proporción de alumnos que no hablan apenas alemán, porque piensan que entorpecen el rendimiento. Y tengo colegas que me cuentan que más que enseñar a leer y a escribir acaban haciendo tareas de asistencia social, explicando a los padres que sus hijos en invierno no pueden ir con chanclas y calcetines…

¿Las clases acomodadas alemanas también confían en la pública?

Completamente. Ahí sí hay una gran diferencia respecto a España. Se da prioridad a la pública, las familias de clase acomodada en general no mandan a sus hijos a la privada. Se confía en el sistema público.

¿Hay otros elementos positivos?

Aquí se educa a los niños a ser más independientes, a asumir antes sus responsabilidades. Es normal que a los seis años vayan solos a la escuela. En España les seguiríamos acompañando, si se dejaran, hasta los 16… También hay una mayor flexibilidad.

"Lo peor son los horarios y el alto grado de absentismo. Si un profe no va a clase, envían a los alumnos a casa"

¿A qué se refiere con mayor flexibilidad? Eso choca con el cliché de la rigidez alemana…

A que hay escuelas con perfiles muy distintos para orientar a tus hijos según sus aptitudes. Tienes escuelas con perfil musical, de lenguas clásicas, de matemáticas, de deportes…

¿Y qué funciona realmente mal en Alemania?

Los horarios. Empiezan a las ocho, lo que en invierno implica ir al cole en noche cerrada. Y terminan al mediodía, lo que supone dejarlos muchas horas solos. Pero lo peor de todo es el alto grado de absentismo. Y si un profesor no acude, por enfermedad o por cualquier otra causa, mandan al niño de vuelta a casa con diez u once años. Eso en España es impensable.

"Hay muchas más mujeres que dejan de trabajar al ser madres. Está mal visto llevarlos a la guardería antes de los tres años, si no es necesario"

¿Se puede compatibilizar la vida familiar y la laboral con un calendario escolar como el alemán, donde cada dos meses hay al menos una semana de vacaciones?

Tampoco es fácil para las familias españolas arreglárselas con esas vacaciones largas del verano. Ahí hay que recurrir a los abuelos o a las colonias, quienes pueden costeárselas. Aquí, en la primaria, tenemos el Hort, atención extraescolar por las tardes, de lunes a viernes, que suele estar abierto también en vacaciones, en la propia escuela o cerca. Luego, en la secundaria hay amplísima oferta de actividades y talleres gratuitos. Es decir, tienes donde dejarlos.

¿Es fácil compatibilizar para la mujer que trabaja?

Ese sí que es gran déficit. Aquí hay muchas más mujeres que dejan de trabajar al ser madres. O que tardan años en reintegrarse al trabajo tras el embarazo. Por razones culturales o sociales, está mal visto llevarlos a la guardería antes de los tres años, si no es necesario. Y la escolarización obligatoria es a partir de los seis años.

Finalmente: la comida ¿es tan mala como dicen?

Eso aseguran mis hijas, que van al instituto con el 'tupper'. La Nelson Mandela es una excepción también en eso. Hay cocinero propio, no es comida de cátering. Cuando preguntas a los niños quién es su persona preferida de la escuela te dicen que el chico de la cafetería.

viernes, 16 de enero de 2026

La otra América


Parlamentarios de EEUU apoyan en Dinamarca la integridad de Groenlandia frente a Trump



Barcos en el puerto de Nuuk, en Groenlandia

 Gemma Casadevall Berlín16 ENE 2026 

Una delegación de once congresistas o senadores de Estados Unidos, entre ellos dos republicanos, plasmaron desde Dinamarca su respaldo a la soberanía, integridad y derecho a la autodeterminación de Groenlandia, la isla ártica bajo amenaza de anexión por parte de Donald Trump. "El respeto a los principios fundamentales es una obligación, no una opción", afirmó el senador demócrata Chris Coons, ante la televisión pública danesa DR. "Groenlandia es un aliado", añadió por su parte su colega republicana, Lisa Murkowski.

La visita de la misión estadounidense se fraguó a iniciativa de una de las dos diputadas por Groenlandia del Parlamento danés, la izquierdista Aaja Chemnitz, y con el apoyo de Murkowski, senadora por Alaska. Se produce en un momento álgido, tras la cita el pasado miércoles en Washington entre los titulares de Exteriores de EEUU, Dinamarca y Groenlandia, que terminó sin otro acuerdo que el de crear un grupo de trabajo para abordar la situación.

“Estamos de acuerdo en nuestros desacuerdos”, sintetizó al término de su reunión en la Casa Blanca el ministro danés, Lars Lokke Rasmussen. Aparentemente, el único avance fue la creación de ese grupo. Pero incluso en su cometido han aparecido ya divergencias. Para la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, el objetivo es avanzar en la adquisición de la isla, lo que rechazan Dinamarca y este territorio autónomo ártico.

Tal adquisición está descartada, respondió desde Copenhague Rasmussen, político conservador que, antes que titular de Exteriores ocupó el puesto de primer ministro (de 2015 a 2019). Entre sus compatriotas tiene fama de negociador duro, que hace valer sus argumentos y posiciones, lo mismo que la jefa del gobierno actual, la socialdemócrata Mette Frederiksen.

Mientras en la capital danesa se buscan puntos de encuentro con los parlamentarios estadounidenses, Casa Blanca lanzaba su siguiente desafío: la visita a la isla en marzo de su enviado especial para Groenlandia Trump, Jeff Landry, cuya designación en diciembre pasado desató una protesta formal a escala diplomática entre Copenhague y Washington.

Vergüenza afortunadamente ajena

Indignación en Noruega por la decisión de María Corina Machado de entregar la medalla del Nobel a Trump



María Corina Machado dice que le ofreció a Trump la medalla del Nobel de la Paz Lucía Feijoo Viera
 Gemma Casadevall    Berlín16 ENE 2026
 
Un Nobel de la Paz no puede "revocarse, compartirse ni transferirse", había recordado el Instituto Nobel Noruego, la víspera del encuentro en la Casa Blanca entre Donald Trump y María Corina Machado. "Los Estatutos del Nobel no imponen restricciones sobre lo que haga el galardonado con la medalla, el diploma o el premio en metálico (...) Independientemente de lo que ocurra con la medalla, el diploma o el premio, es el galardonado origal quien quedará registrado para la historia como su destinatario", precisó este viernes la institución, en medio del alud de críticas ante el 'regalo' a Trump por parte de la líder opositora venezolana.

La explicación del Instituto Nobel era previsible, puesto que así consta en sus Estatutos. El laureado es "libre de conservarlos, venderlos o donarlos". La decisión de Machado tampoco era una sorpresa. A Trump le había dedicado ya Machado el prestigioso galardón, en octubre, al conocerse que era la destinataria del Nobel de la Paz 2025, el premio que codicia el mandatario.

La fotografía difundida por Casa Blanca con Machado entregándole a Trump de la medalla del Nobel, enmarcada en dorado, ha desatado la indignación en Noruega. Se produce en un momento álgido, con Washington desafiando a Groenlandia y a Dinamarca, gran aliado de Oslo.

De "patética" ha calificado la decisión de Machado la analista Janne Haalans Matlary, desde la televisión pública noruega NRK. "En un mundo en que todo se puede comprar o vender, no debería extrañarnos que eso ocurra también con el Nobel de la Paz", escribe el columnista de ese medio Sigurd Falkenberg Mikkelsen, quien recuerda que conceder el galardón a Machado fue ya polémico. La líder opositora califica a Trump de aliado desde antes de la intervención en su país y lo ha ratificado después reiteradamente. Ahora va "a la desesperada" para ganarse el favor de la Casa Blanca, que se decanta por la presidenta Delcy Rodríguez.

Apropiación "absurda"

Las críticas se suceden entre partidos y políticos. "Que reciba la medalla no significa que haya ganado el premio", recuerda la exministra de Defensa y de Exteriores, la conservadora Ine Eriksen Søreide. Desde el co-gubernamental Partido Centrista se critica que Trump se "apropie" del regalo y desde la Izquierda Socialista, aliado del Gobierno del socialdemócrata Jonas Gahr Store, se califica lo ocurrido de "absurdo".

El Partido Rojo, también aliado externo del Gobierno, considera que el Comité Nobel debe reformarse. "Que la medalla cuelgue de la oficina de Trump se debe a la decisión del Comité Nobel", según el portavoz del partido, Bjornar Moxnes. Sus cinco miembros son designados por el Parlamento noruego. Deberían, en cambio, ser elegidos por sus méritos y cualificación, apunta Moxnes.

jueves, 15 de enero de 2026

Europa se mueve

Dinamarca, Francia, Alemania y otros aliados de la OTAN refuerzan la presencia militar en Groenlandia



El ministro de Defensa danés, Troels Lund Poulsen (R), y el jefe de la defensa danesa Michael Wiggers Hyldgaard, tienen una puerta en el Ministerio de Defensa en Copenhague, Dinamarca, el 14 de enero de 2025. / SEBASTIAN ELIAS UTH / AFP

 Gemma Casadevall  Berlín15 ENE 2026 

Dinamarca despliega "desde hoy" más unidades de su Ejército en Groenlandia, en principio destinadas a la instrucción militar, pero que se traducirán "próximamente" en una presencia reforzada en la región, informó el Ministerio de Defensa del país nórdico. Contará con el apoyo de aliados europeos de la OTAN, como Suecia, Noruega, Alemania y Francia. El anuncio de Defensa saltó pocas horas antes de la reunión en Washington entre los titulares de Exteriores de Dinamarca y Groenlandia y con el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, con el vicepresidente, JD Vance, como anfitrión. La reunión se anunciaba como clave para el futuro de la isla codiciada por Donald Trump.

El refuerzo incluye aviones, buques y también soldados, según el comunicado de Defensa. Su misión consistirá en proteger "instalaciones esenciales", cooperar con las fuerzas policiales groenlandesas y preparar la llegada de las tropas aliadas. Actuarán en cooperación con la OTAN y su objetivo es responder a las "crecientes tensiones" en la región. Suecia ha enviado ya a un grupo de oficiales a la isla, según su primer ministro, Ulf Kristersson. Noruega tendrá dos militares sobre el terreno para preparar las maniobras aliadas. Y Alemania desplegará "un grupo de reconocimiento", informó un portavoz del Gobierno. Lo integrarán 13 soldados, que partirán mañana hacia Nuuk, la capital groenlandesa. Francia participará asimismo en la misión europea, según fuentes gubernamentales.

Estos anuncios están en sintonía con los planes de los aliados europeos de Dinamarca frente a Trump, quien argumenta que es "vital" para EEUU hacerse con el control sobre la isla. La Casa Blanca acusa a Dinamarca de negligir la defensa de este territorio autónomo. Trump ha asegurado irónicamente que el Ejército danés tiene apenas "un par de soldados en trineos tirados por perros" para proteger una isla de 2,1 millones de kilómetros cuadrados. Aludía así a la Patrulla Sirius, con una dotación de 14 soldados que reciben instrucción militar en condiciones climáticas extremas en el noreste de la isla. El contingente del Comando Ártico del Ejército danés en Groenlandia está formado por unos 200 soldados, aproximadamente el mismo número de efectivos que tiene Estados Unidos en su base militar espacial de Pituffik.

El ministro de Defensa danés, Troels Lund Poulsen, recordó que su Gobierno se ha comprometido a reforzar el Comando Ártico. El año pasado aprobó una partida de 6.000 millones de euros para la adquisición de barcos, satélites y drones destinados a Groenlandia.

El plan de los aliados europeos, liderado por Reino Unido y Alemania, contempla crear una misión, denominada 'Centinela Ártico', de acuerdo al modelo de la 'Centinela Oriental' desplegada en el flanco este de la OTAN.

El ministro alemán de Exteriores, Johann Wadephul, abordó la cuestión a principios de semana con Rubio. El titular alemán de Defensa, Boris Pistorius, precisó este martes que se estaban planteado operaciones de supervisión y maniobras militares.

El ministro alemán avanzó ahí que es 'urgente' activar estas operaciones ante la actitud de Trump, quien quiere hacerse con la isla "por las buenas o por las malas". Una intervención de EEUU colocaría a la OTAN ante una situación "sin precedentes", advirtió Pistorius.

Mal momento para el independentismo

"No es momento de hablar de independencia, de arriesgar nuestro derecho a la autodeterminación, mientras otro país habla de apoderarse de nosotros", sostuvo el presidente autónomo de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, en declaraciones a la televisión pública groenlandesa KNR. Nielsen, quien se encuentra en Copenhague, ya dejó claro el martes que, puestos a elegir, los groenlandeses se decantarán por seguir perteneciendo al Reino de Dinamarca, en lugar de pasar a manos de Estados Unidos. Con esta afirmación lanzó un mensaje de unidad frente a los propósitos anexionistas de Trump. Lo hizo acompañado de la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, quien lleva años rechazando con contundencia los planes de Trump, sean para comprar, anexionarse o invadir la isla.

Nielsen, líder de partido centrista Demokraatit, ganó las elecciones legislativas groenlandesas de 2025 y se puso al frente de una coalición de amplio espectro. Quedó fuera de su alianza Naleraq, un partido cercano a los propósitos de la Casa Blanca. Demokraatit representa al independentismo más moderado. Naleraq pretendía convocar un referéndum independentista por la vía rápida, amparado en el derecho a la autodeterminación que desde 2009 contempla el Estatuto groenlandés.

martes, 13 de enero de 2026

Seyran contra todos

 

Seyran Ates

 

Imam de la primera mesquita liberal de Berlín

“Els fanàtics no representen la majoria musulmana”

 “Em frustrava veure com l’opinió pública tenia una idea errònia dels musulmans. Vaig actuar, i així va néixer la mesquita liberal”

 “El burca ha d’estar prohibit en la vida pública, és un instrument al servei del control masculí de la sexualitat de la dona"





Un islam libe­ral, pro­gres­siu i inclu­siu és pos­si­ble: aquesta és la con­vicció que va por­tar Sey­ran Ates, nas­cuda a Istan­bul i advo­cada de pro­fessió, a fun­dar una mes­quita oberta a qual­se­vol musulmà, inclo­sos els del col·lec­tiu LGT­BIQ+. Por­tar-ho a la pràctica no ha estat fàcil. Aquest col·lec­tiu, amb més de cinc mili­ons i mig per­so­nes a Ale­ma­nya –del total de 83 mili­ons d’habi­tants del país–, està con­tro­lat per orga­nit­za­ci­ons musul­ma­nes majo­ritària­ment retrògra­des o direc­ta­ment reac­cionàries, sosté. “Hi ha molta feina a fer, som una obra en cons­trucció”, explica.

El seu cen­tre d’ope­ra­ci­ons és la mes­quita que porta per nom Ibn-Rushd-Goethe, al barri de Moa­bit de Berlín. Es tracta d’un dis­tricte on el 60% de la població és immi­grant o d’ori­gen estran­ger i que ha rebut també molts dels refu­gi­ats arri­bats arran de la crisi migratòria del 2005. És, com el con­junt de Berlín, una zona ten­si­o­nada per l’espe­cu­lació immo­biliària i la gen­tri­fi­cació. Allà va plan­tar Ates el seu pro­jecte, ple­na­ment cons­ci­ent de l’hos­ti­li­tat amb què l’entorn musulmà més retrògrad ento­ma­ria el seu acti­visme en favor dels drets de la dona, con­tra els matri­mo­nis forçats o per la pro­hi­bició del burca en la vida pública.

La seva mes­quita va obrir el 2017 i, en aquests anys, ha vis­cut de tot: des de grans reco­nei­xe­ments ins­ti­tu­ci­o­nals a rebut­jos i fins i tot ame­na­ces de mort. Manté la seva moti­vació ini­cial?
Tre­ba­llo en aquest pro­jecte des de fa vuit anys, però no és una cosa que sorgís d’un dia per l’altre. Està entron­cat en la meva acti­vi­tat com a advo­cada i acti­vista. Havia for­mat part de la pri­mera Con­ferència de l’Islam a Ale­ma­nya [impul­sada el 2006 pel govern d’Angela Merkel per fomen­tar el diàleg inter­con­fes­si­o­nal]. Aviat vaig ado­nar-me que les grans orga­nit­za­ci­ons de l’islam, com ara Dibit, diri­gida des de Tur­quia, o el Con­sell Islàmic, la Fede­ració Islàmica, etc., esta­ven domi­na­des per homes. Només ells hi tenen alguna cosa a dir. Cor­res­pon així a aquesta mena de patri­ar­cat expli­car què vol dir l’islam. Durant qua­tre anys vaig for­mar part de la Con­ferència, del 2006 al 2009, per inten­tar expli­car que hi ha un altre islam ade­quat als nos­tres temps, al nos­tre model de soci­e­tat. I que els reac­ci­o­na­ris, els fona­men­ta­lis­tes, els ultra­re­ac­ci­o­na­ris o els fanàtics no repre­sen­ten la majo­ria dels musul­mans.
Va tro­bar prou suport polític?
Des de l’esta­ment polític es pre­fe­reix pen­sar que aques­tes orga­nit­za­ci­ons són el por­ta­veu natu­ral de la comu­ni­tat musul­mana. Per això vaig deci­dir demos­trar-los el con­trari, l’existència d’aquest islam libe­ral. La fun­dació de la mes­quita era la res­posta al model d’isla­misme que no com­par­teixo: l’anti­de­mocràtic, homòfob i reac­ci­o­nari. Em frus­trava veure com, arran dels atemp­tats de l’11 de setem­bre del 2001, avançava una radi­ca­lit­zació, espe­ci­al­ment entre el jovent. I també veure com dones a les quals jo repre­sen­tava com a advo­cada, vícti­mes de matri­mo­nis forçats, no podien acce­dir al divorci per culpa d’aquest domini mas­culí de la comu­ni­tat musul­mana. També em frus­trava veure com l’opinió pública tenia una idea errònia dels musul­mans. Com si només fos­sin musul­ma­nes les dones que por­ten el vel islàmic. Tot això m’entris­tia. Com a acti­vista política que soc, vaig dir-me: no n’hi ha prou amb enfa­dar-me, cal actuar. I així va néixer la mes­quita libe­ral.
Va rebre ame­na­ces, fins i tot va haver de tan­car tem­po­ral­ment la mes­quita…
Quan vaig fun­dar la mes­quita, el 2017, era ple­na­ment cons­ci­ent que em tro­ba­ria vent en con­tra. Des de molt abans rebia pro­tecció per­so­nal per part de les auto­ri­tats ber­li­ne­ses degut a la meva acti­vi­tat com a advo­cada. A par­tir d’ales­ho­res, vam haver d’ampliar la custòdia per­so­nal per ame­na­ces de mort i pres­si­ons. I des de la bru­tal matança de Hamàs, el 7 d’octu­bre del 2023, vam entrar en una espi­ral. Un parell de dies després d’aque­lla mas­sa­cre bes­tial, vam saber que hi havia un grup d’Estat Islàmic que pla­ne­java ata­car cen­tres jueus i també la nos­tra mes­quita. Ens havien espiat i mar­cat la nos­tra adreça. Eren vuit homes que esta­ven a la presó. Ens en van assa­ben­tar qua­tre dies dels atacs de Hamàs. Nosal­tres ens havíem pro­nun­ciat clara­ment, com a mes­quita libe­ral, a favor del dret a l’existència d’Israel, con­tra la política de Ben­ja­min Neta­nyahu, per la pau i pel dret a un estat palestí, però en con­tra de Hamàs. La nos­tra posició era clara: la solució dels dos estats. I això, òbvi­a­ment, no ho volien ni sen­tir, alguns…
Ha pogut superar aque­lla tensió, la mes­quita? Es pot visi­tar nor­mal­ment ara?
La vam tenir tan­cada només dos mesos, no sabíem què podia pas­sar amb els plans del radi­ca­lisme islàmic. Però vam rebre mol­tes car­tes de suport, molta gent que ens ani­mava, que ens dema­na­ven que no tanquéssim. Vam deci­dir reo­brir-la per con­ti­nuar amb el nos­tre tre­ball. Però ara les con­di­ci­ons són dife­rents. Qui ens vol visi­tar ho ha d’anun­ciar prèvia­ment, no podem dei­xar entrar qual­se­vol. Tenim pro­tecció poli­cial a l’entrada, es con­trola qui hi entra i qui en surt. Tot­hom és ben­vin­gut, però es con­tro­len les bos­ses dels qui no conei­xem.
Quants visi­tants reben nor­mal­ment per a l’oració d’un diven­dres?
Pocs. Hi ha gent que es pensa que vam tan­car per sem­pre. Tenim cen­te­nars de per­so­nes que ens donen suport, però són pocs els qui gosen venir a la nos­tra mes­quita per a l’oració del diven­dres. Som un grup reduït. Sabem que tenim molts segui­dors perquè tot l’any ofe­rim un ser­vei de con­sul­tes, hi venen dones que es volen divor­ciar i cele­brem actes públics. De vega­des som 80, de vega­des som 200.
És a dir, que repre­sen­ten un cor­rent molt reduït entre la comu­ni­tat musul­mana.
No, de cap manera. El que passa és que arreu del món l’islam està orga­nit­zat i diri­git pels cor­rents més reac­ci­o­na­ris. Que vin­gui poca gent a l’oració dels diven­dres no vol dir que esti­guem sols, sinó que estem amenaçats.
Vol dir que pot­ser no en venen més per por?
Sí, és un fet. Hi ha molta gent que no ve perquè té por a un atemp­tat o a represàlies.
En totes les grans reli­gi­ons hi ha cor­rents dife­rents. També entre els cris­ti­ans o els jueus n’hi ha de pro­gres­sis­tes, libe­rals, reac­ci­o­na­ris o direc­ta­ment radi­cals. Diria que entre els musul­mans la con­vivència entre aquests cor­rents és més difícil?
Dins la comu­ni­tat islàmica no fun­ci­ona la con­vivència amb els cor­rents més libe­rals pels vin­cles d’aquest col·lec­tiu amb els poders polítics de països de majo­ria musul­mana que estan domi­nats per for­ces tota­litàries. Tur­quia és l’únic país que s’havia mogut, d’alguna manera, en direcció cap a la democràcia. Però Erdo­gan ha inver­tit el camí que va repre­sen­tar [Mus­tafa Kemal] Atatürk [el fun­da­dor de la República de Tur­quia]. Jo no soc espe­ci­al­ment defen­sora d’Atartürk, però amb ell es va obrir una via cap a la democràcia que, malau­ra­da­ment, Erdo­gan ha rever­tit. Tant pel que fa a les refor­mes de l’estat, com als drets de la dona. En el món actual, moren més musul­mans en atemp­tats come­sos per altres musul­mans, que vícti­mes d’altres reli­gi­ons en atacs de fanàtics de la seva mateixa religió.
Diria que fun­ci­ona millor la inte­gració dels musul­mans a països com Espa­nya, que a Ale­ma­nya?
Si par­lem en ter­mes de con­vivència o tracte espon­tani entre la gent, pot­ser sí. Però els pro­ble­mes de fons són els matei­xos. És igual en quin país euro­peu miri. Hi sor­gei­xen soci­e­tats paral·leles, hi ha pressió fami­liar sobre la dona perquè porti el vel, hi ha assas­si­nats d’honor. A tot Europa ens tro­bem el mateix. Durant molt de temps l’esta­ment polític no ha vol­gut veure aquesta rea­li­tat. Es volia endol­cir. Es diu: “Mira, la filla de la veïna és musul­mana, estu­dia medi­cina, va a la uni­ver­si­tat, és una noia moderna…” Però, si mires què passa dins aques­tes soci­e­tats, veus mol­tes dis­tor­si­ons. Quants dels matri­mo­nis que se cele­bren cada cap de set­mana són matri­mo­nis forçats? Quan­tes d’aques­tes noies han de fugir de casa per poder viure en lli­ber­tat? Si mires aten­ta­ment, veuràs un gran forat entre els models de la soci­e­tat moderna en què es mou la majo­ria dels joves a Europa i el que viuen a casa algu­nes noies amb el vel islàmic.
Vostè és par­tidària de pro­hi­bir el burca als espais públics...
Abso­lu­ta­ment. El burca o qual­se­vol altra forma de cobri­ment inte­gral del ros­tre ha d’estar pro­hi­bit en la vida pública. Com a soci­e­tat oberta, tenim l’obli­gació de pro­hi­bir-ho. No podem per­me­tre que en la nos­tra soci­e­tat hi hagi qui cre­gui que la dona ha d’anar tapada. Tenia raó Atatürk quan deia que és un crim con­tra la dona tapar-la sota un vel o impe­dir-li l’accés a l’esco­la­rit­zació. Per això, la seva república va intro­duir l’esco­la­rit­zació per a nenes. Mol­tes dones van poder acce­dir a par­tir d’ales­ho­res a llocs de feina en el sec­tor públic. La república de Tur­quia del temps d’Atatürk va fer molt més per la dona que la Tur­quia actual d’Erdo­gan, domi­nada per la religió.
També con­si­dera que s’ha de pro­hi­bir el vel islàmic a l’escola?
Soc contrària que el porti una mes­tra a l’escola. Les nenes han de poder créixer en una relació sana res­pecte al propi cos. Ho dic i ho repe­teixo com a musul­mana: el vel no és cap obli­gació reli­gi­osa, és el pro­ducte d’un domini patri­ar­cal, un ins­tru­ment al ser­vei d’una relació anòmala amb el cos de la dona, entès aquest cos com un objecte a dis­po­sició de l’home. En tota aquesta dis­cussió, sur­ten sovint els defen­sors de la lli­ber­tat reli­gi­osa en majúscu­les, con­tra­ris a la pro­hi­bició. I jo els dic: per què s’ha de tapar com­ple­ta­ment el ros­tre o el cos d’una dona? Doncs perquè l’home vol con­tro­lar la seva sexu­a­li­tat. O, vist d’una altra manera: cap dona, musul­mana o no, no s’hau­ria d’haver de cobrir, només pel fet que l’home no se sap con­tro­lar per si mateix.




Perfil

Una feminista entre llops


Gemma C. Serra


A Seyran Ates (Istanbul, 1963), filla de mare turca i pare kurd, arribada amb sis anys a Alemanya, no li han fet tirar la tovallola ni les amenaces de mort, ni tampoc el tret que va rebre quan tenia 21 anys d’un membre dels Llops Grisos, l’organització ultradretana turca. El tret no anava destinat a ella, sinó a una dona que havia anat a buscar protecció a la seva consulta contra els matrimonis forçats i altres formes de violència contra la dona. Feia tres anys que havia deixat la casa dels seus pares, farta de les normes patriarcals i retrògrades dominants a escala privada. El 1997 va obtenir el títol d’advocada i uns anys després obria el seu despatx. L’ha hagut de tancar unes quantes vegades, enmig d’amenaces de mort o atacs reals. Aquesta ha estat també la dinàmica de la seva mesquita, un temple que qualifica de “secular”, com a defensora que és de la divisió estricta entre Esglésies. Es defineix irònicament com “advocada interrupta”, per aquests períodes de retirada obligada de la vida pública. “Soc musulmana practicant. I això sembla que molesta molta gent, siguin ateus, cristians, jueus o musulmans.” El 2007 va rebre l’Orde del Mèrit Civil, la màxima distinció que atorga Alemanya al compromís polític, econòmic o social.