miércoles, 30 de abril de 2014

Panamá, con el mando a distancia

[Panamá] El largo brazo de Martinelli

destc0022Qué tan largo es el brazo de Ricardo Martinelli y qué tan bien tejidos mantiene los hilos del poder el multimillonario presidente de Panamá: éstas son las dos cuestiones que se ciernen sobre la elección del domingo 4 mayo en este país centroamericano, identificado como paradigma de grandes infraestructuras en una región donde ésta no es precisamente la nota dominante. Para Martinelli, el gran desafío es mantener en el poder a su partido, Cambio Democrático (CD), algo que no ha logrado en Panamá nadie en las cuatro presidenciales precedentes. El artífice material de esta -teórica- hazaña no puede ser él, porque la Constitución no permite su reelección por otros cinco años. Por tanto busca la continuidad a través de su sobrino político y candidato del partido, José Domingo Arias, y más aún de su esposa y compañera de fórmula, Marta Linares, aspirante a la vicepresidencia.
El concepto de sucesión conyugal tiene ya unos cuantos precedentes como para asustar a nadie. Por supuesto ha regalado argumentos a la oposición y alimentado demandas de anticonstitucionalidad. Más allá del “factor First Lady”, si algo ha trascendido de esta campaña más allá de las fronteras panameñas han sido las advertencias del presidente del Tribunal Electoral, Erasmo Pinilla, contra la andanada de descalificativos y agresividad verbal que ha empañado el proceso electoral. Falta de ética y hostilidad en términos que no se recordaban en el país han dominado la campaña que se cierra este primero de mayo.
A la imagen de prosperidad económica que defiende el presidente titular le surgieron unos cuantos lamparones -principalmente, la pobreza-, visibles incluso desde el otro lado del Atlántico donde están algunos de los grandes inversores europeos del país. El escaparate de bonanza económica panameña en medio del valle de lágrimas, conflictos e inseguridad que ofrecen algunos vecinos -Honduras, El Salvador y, del otro lado, Venezuela- no es suficiente como para dar por buena la gestión de Martinelli, por mucho que el presidente saliente se presente como el artífice de un milagro económico, cuantificado en los 15.000 millones de dólares que su gobierno ha invertido en una sola legislatura en infraestructuras. En apenas cinco años, su gobierno ha hecho más que todos sus antecesores juntos en medio siglo, suele decir Martinell, un auténtico depredador de presencia mediática, aunque no pueda postularse como candidato a la reelección.
Panamá entró en la recta final hasta los comicios con un Martinelli omnipresente, físicamente o a través de su hiperactiva cuenta en Twitter. Por si eso no bastara, reforzó al discreto candidato del CD con su esposa. Una apuesta poco sutil, por supuesto. Pero quién está por sutilezas en un país donde, en plena campaña, se inauguró con aires de fiesta nacional -o hasta canonización, por usar símiles recientes- el metro de Ciudad de Panamá. El primero de Centroamérica, como se ha repetido hasta el abuso, colofón de esa ingente labor infraestructural de Martinelli y que, por si algún guiño nos faltaba, es gratuito para el usuario en la fase de arranque.
Arias, el ministro de Obras Públicas, 50 años, casado y con tres hijos, ha entrado en la recta final con ventaja menguante sobre los dos rivales con opciones. Por un lado, el vicepresidente Juan Carlos Varela, del Partido Panameñista, igualmente sobre los 50 y padre de tres hijos, que acusa a Martinelli de corrupción. Por el otro, el exalcalde Juan Carlos Navarro, 52 años, también padre de tres hijos y líder del Partido Revolucionario Democrático (PRD) Tres compañeros generacionales, que comparten una buena preparación para la presidencia -incluidos estudios en EE.UU., en de los casos-, así como el hecho de haber estado hasta ahora a la sombra de Martinelli -sea como opositores, sea como apadrinado del presidente-.
No hay un pronóstico claro para el desenlace de la elección, cuyo vencedor se decide por mayoría simple. Recientes sondeos daban a Arias un 35 %, frente al 32 % para Varela y el 30 % para Navarro. Los escándalos de corrupción han sacudido los cinco años de legislatura de Martinelli, en muchos casos procedentes de sus grandes socios e inversores europeos.
info2casadevall
Es difícil predecir qué va a pesar más en el ánimo del elector. La imagen de prosperidad en medio del valle de lágrimas regional o la implacable pobreza que aflora en Panamá y que apenas puede disimular ya el impresionante paisaje de grandes infraestructuras. El despliegue publicitario fue invasivo, casi tanto como la acritud y hostilidad entre los candidatos. De acuerdo a la práctica del país, al Tribunal Electoral de Pinilla le compete tomar las riendas del operativo policial -15.000 agentes- para velar por la seguridad en los comicios. Junto a los 71 diputados de la Asamblea Nacional, los casi 2,5 millones de electores panameños están convocados a elegir a 20 miembros del Parlamento Centroamericano, 77 alcaldes, 648 representantes de corregimiento y siete concejales.

jueves, 17 de abril de 2014

Pequeñines? Jawohl!

El adiós al blindaje contra los pequeños aúpa a los populismos

Gemma Casadevall


Berlín, 17 abr (EFE).- Una sentencia del Tribunal Constitucional alemán, que derribó el umbral mínimo para obtener escaños en los comicios europeos, ha abierto la puerta a que formaciones populistas de ese país tengan en la Eurocámara la tribuna que nunca lograron en el Bundestag (Parlamento federal). 
Hasta ahora, el sistema parlamentario alemán se había mostrado inmune al avance de la ultraderecha observado en Francia, Holanda o países escandinavos, en virtud de la cláusula del 5 % de los votos como mínimo para acceder a una cámara. 



Ello ha venido actuando en detrimento no solo de extremistas, sino también de partidos de nuevo cuño -como los Piratas, defensores de la libertad en la red y aglutinantes del voto joven-, para los que el Parlamento federal era un bastión casi inexpugnable. 
El Bundestag estuvo durante décadas formado por cinco grupos -conservadores, socialdemócratas, verdes, La Izquierda y el Partido Liberal-, que se vieron incluso reducidos en la presente legislatura a cuatro, al quedar los liberales por debajo del 5 % y no entrar tampoco formaciones nuevas capaces de "refrescar" el ambiente. 
La cámara baja alemana accedió en 2013 a rebajar ese umbral mínimo hasta el 3 %, aunque sólo de cara a los comicios europeos y atendiendo a una sentencia del Constitucional de 2011, favorable a los derechos de las formaciones minoritarias. 
A esa concesión del Bundestag siguió una segunda sentencia del TC, en febrero de este año, que derribó incluso el mínimo del 3 %, por considerar que daña la igualdad de oportunidades entre los partidos. 
La sentencia respondía a una demanda presentada por una veintena de minoritarios de amplio radio -de los Piratas a los euroescépticos de Freie Wähler y el ultraderechista Partido Nacional Democrático (NPD)-, aunados por el propósito de acceder a la Eurocámara. 
El umbral del 5 % es el puntal de un sistema electoral que favorece a las fuerzas establecidas y que pone las vallas muy altas para los nuevos. Es un reflejo de la obsesión por blindarse ante los extremismos, tras las lecciones asestadas por la historia del país. 
La sentencia del TC no afecta a las legislativas, regionales y municipales alemanas, sino sólo a las europeas, con el argumento de que en Estrasburgo están representados partidos pequeños de otros países y por tanto también puede haberlos alemanes. 
La desaparición práctica de todo umbral abre la incógnita de cuántas de las 25 formaciones admitidas por la Comisión Electoral alemana para los comicios del 25 de mayo entrarán en Estrasburgo. 
Alemania es el país con mayor población -más de 80 millones de habitantes- entre los 28 socios de la Unión Europea (UE) y le corresponden 96 puestos del total de 751 eurodiputados. 
"Todo depende de la abstención", apuntaba el presidente de la Comisión Electoral, Roderich Egeler, en una reunión mantenida esta semana con medios extranjeros, respecto a cuáles de esas formaciones accederían a escaños sin ese listón de mínimos. 
Según las cuentas de Egeler, si en las europeas de 2009 -con una participación baja del 43,3%- no hubiera habido esa cláusula de mínimos, habrían entrado siete formaciones más por Alemania -con entre uno y siete escaños- que quedaron por encima del 0,5 %. 
Se trata de formaciones como Freie Wähler, los Republicanos -el más moderado de la ultraderecha alemana-, los Piratas y otros marginales, como Los Jubilados o los Defensores de los Animales. 
Egeler declinó hacer estimaciones acerca de las posibilidades del NPD -el principal aglutinante de los neonazis alemanas, pendiente de una demanda de ilegalización ante el TC-, ya que no concurrieron en las anteriores europeas de 2009. 
En las últimas legislativas alemanas, con una participación del 71,3 %, el NPD obtuvo un 1,3 y quedó por tanto lejos de acceder al Bundestag, donde nunca tuvo representación la ultraderecha. 
Incluso sin la desaparición de la cláusula porcentual quien sí parece tener asegurados sus escaños en Estrasburgo es la Alternativa para Alemana (AfD), la mayor entre las formaciones euroescépticas del país, que en las generales quedaron fuera del Bundestag (con un 4,7 %), pero a la que ahora se pronostica un 6 %. EFE 
gc/lab

martes, 15 de abril de 2014

Panzer raus, sagt uns die "Bild"-Zeitung


Ucrania altera el discurso alemán en el doble aniversario de la Guerra Mundial

Gemma Casadevall

Berlín, 15 abr (EFE).- La crisis de Ucrania ha alterado el discurso alemán en este año de conmemoraciones -los 100 años del inicio la I Guerra Mundial y los 75 de la II- y de destacarse la paz que disfruta Europa se pasó a desenterrar el temor a que los tanques rusos vulneren sus fronteras.
"Hoy día somos más sabios que hace 100 años y respondemos con un claro no a la pregunta de si corremos el peligro de convertir de nuevo Europa en un campo de batalla", afirmaba el 14 de marzo el ministro alemán de Asuntos Exteriores, Franz-Walter Steinmeier.
La ocasión entonces era un debate en el Museo de Historia de Alemania sobre el detonante de la Gran Guerra -el asesinato en Sarajevo del heredero de los Habsburgo, Francisco Fernando, en junio de 1914- y la lección aprendida del conflicto que devastó Europa.
El discurso se producía dos días antes del referéndum en Crimea que precipitó la anexión de esa península por Rusia, cuando la diplomacia de la primera economía europea evitaba aún hablar de una posible extensión de la crisis al este de Ucrania.
"Rusia parece dispuesta a echar a rodar sus tanques sobre fronteras europeas", afirmaba este lunes Sigmar Gabriel, vicecanciller en el gobierno de Angela Merkel y líder del Partido Socialdemócrata (SPD), al que asimismo pertenece Steinmeier.
La declaración de Gabriel, ministro de Economía y Energía, se producía en un acto del SPD en memoria del inicio de la Gran Guerra, en la catedral francesa de la Gendarmenmarkt de Berlín, en el corazón histórico de la capital alemana.
Los tanques rusos recuperaron así un carácter de amenaza que tal vez nunca perdieron para la memoria colectiva de Berlín, por mucho que la bandera con la hoz y el martillo sobre el Reichstag simbolice la victoria aliada sobre el Tercer Reich, en abril de 1945.
En la batalla de Berlín cayeron 30.000 soldados soviéticos, pero más allá del término "liberación" que se aplica a la victoria sobre el nazismo quedó el trauma del millón de mujeres violadas por miembros del Ejército Rojo en territorio del Reich.
"No queremos más los tanques rusos junto a la Puerta de Brandeburgo", titulaba hoy el popular diario "Bild", que lanzaba una campaña de recogida de firmas para la retirada de los dos blindados T-34 de las inmediaciones del más emblemático monumento berlinés.


Los dos tanques forman parte del conjunto monumental que recuerda la batalla de Berlín y la Capitulación incondicional de la Alemania nazi, siete días después del suicidio de Adolf Hitler en su búnker, el 30 de abril de 1945.
"Bild" pretende el apoyo ciudadano para la desaparición de esos "símbolos bélicos", alude en su información a la campaña en Ucrania del presidente ruso, Vladímir Putin, y también a las palabras de Gabriel acerca de los amenazantes tanques rusos sobre Europa.
Alemania afrontaba el aniversario del arranque de los dos conflictos -el 28 de junio de 1914, con el atentado de Sarajevo, y el 1 de septiembre de 1939, con la invasión de Polonia- consciente de que debía entonar, de nuevo, su "mea culpa" sobre dos guerras que ensangrentaron a Europa y el mundo.
Aligeraba el panorama una tercera conmemoración, la de los 25 años de la Caída del Muro, el 9 de noviembre de 1989, un hito que simboliza la victoria del pueblo sobre el régimen germano-oriental, a escala alemana, y el fin de la Guerra Fría, a escala global.
"Nunca hay que dar la paz por algo garantizado", advertía Steinmeier, ya en su discurso de marzo, a pesar de que por entonces aún se evitaba desatar el pánico y hablar de escalada.
Esa misma frase repitió esta semana, en el acto del SPD, el primer ministro francés, Manuel Valls, para destacar el eje franco-alemán como ejemplo de una amistad surgida entre dos vecinos que se habían combatido como enemigos acérrimos durante siglos.
París y Berlín representan, décadas después del fin del último gran conflicto europeo, el "compromiso inquebrantable de cooperación y paz", dijo Gabriel, mientras que por parte rusa asomó "el viejo espíritu nacionalista y la confrontación por el poder". EFE
gc/tcr

De pronto, la guerra


Ucrania altera el discurso alemán en el centenario de la I Guerra Mundial


Gemma Casadevall


Berlín, 15 abr (EFE).- La crisis de Ucrania ha alterado el discurso alemán en este año de conmemoraciones -los 100 años del inicio la I Guerra Mundial y los 75 de la II- y de destacarse la paz que disfruta Europa se pasó a desenterrar el temor a que los tanques rusos vulneren sus fronteras. 
"Hoy día somos más sabios que hace 100 años y respondemos con un claro no a la pregunta de si corremos el peligro de convertir de nuevo Europa en un campo de batalla", afirmaba el 14 de marzo el ministro alemán de Asuntos Exteriores, Franz-Walter Steinmeier. 
La ocasión entonces era un debate en el Museo de Historia de Alemania sobre el detonante de la Gran Guerra -el asesinato en Sarajevo del heredero de los Habsburgo, Francisco Fernando, en junio de 1914- y la lección aprendida del conflicto que devastó Europa. 
El discurso se producía dos días antes del referéndum en Crimea que precipitó la anexión de esa península por Rusia, cuando la diplomacia de la primera economía europea evitaba aún hablar de una posible extensión de la crisis al este de Ucrania. 
"Rusia parece dispuesta a echar a rodar sus tanques sobre fronteras europeas", afirmaba este lunes Sigmar Gabriel, vicecanciller en el gobierno de Angela Merkel y líder del Partido Socialdemócrata (SPD), al que asimismo pertenece Steinmeier. 
La declaración de Gabriel, ministro de Economía y Energía, se producía en un acto del SPD en memoria del inicio de la Gran Guerra, en la catedral francesa de la Gendarmenmarkt de Berlín, en el corazón histórico de la capital alemana. 
Los tanques rusos recuperaron así un carácter de amenaza que tal vez nunca perdieron para la memoria colectiva de Berlín, por mucho que la bandera con la hoz y el martillo izada sobre el Reichstag en abril de 1945 simbolice la victoria aliada sobre el Tercer Reich. 
En la batalla de Berlín cayeron 30.000 soldados soviéticos, pero más allá del término "liberación" que se aplica a la victoria sobre el nazismo quedó el trauma del millón de mujeres violadas por miembros del Ejército Rojo en territorio del Reich. 
"No queremos más los tanques rusos junto a la Puerta de Brandeburgo", titulaba hoy el popular diario "Bild", que lanzaba una campaña de recogida de firmas para la retirada de los dos blindados T-34 de las inmediaciones del más emblemático monumento berlinés. 
Los dos tanques forman parte del conjunto monumental que recuerda la batalla de Berlín y la Capitulación incondicional de la Alemania nazi, siete días después del suicidio de Adolf Hitler en su búnker, el 30 de abril de 1945. 
"Bild" pretende el apoyo ciudadano para la desaparición de esos "símbolos bélicos", alude en su información a la campaña en Ucrania del presidente ruso, Vladímir Putin, y también a las palabras de Gabriel acerca de los amenazantes tanques rusos sobre Europa. 
Alemania afrontaba el aniversario del arranque de los dos conflictos -el 28 de junio de 1914, con el atentado de Sarajevo, y el 1 de septiembre de 1939, con la invasión de Polonia- consciente de que debía entonar, de nuevo, su "mea culpa" sobre dos guerras que ensangrentaron a Europa y el mundo. 
Aligeraba el panorama una tercera conmemoración, la de los 25 años de la Caída del Muro, el 9 de noviembre de 1989, un hito que simboliza la victoria del pueblo sobre el régimen germano-oriental, a escala alemana, y el fin de la Guerra Fría, a escala global. 
"Nunca hay que dar la paz por algo garantizado", advertía Steinmeier, ya en su discurso de marzo, a pesar de que por entonces aún se evitaba desatar el pánico y hablar de escalada. 
Esa misma frase repitió esta semana, en el acto del SPD, el primer ministro francés, Manuel Valls, para destacar el eje franco-alemán como ejemplo de una amistad surgida entre dos vecinos que se habían combatido como enemigos acérrimos durante siglos. 
París y Berlín representan, décadas después del fin del último gran conflicto europeo, el "compromiso inquebrantable de cooperación y paz", dijo Gabriel, mientras que por parte rusa asomó "el viejo espíritu nacionalista y la confrontación por el poder". EFE 
gc/tcr/sm

lunes, 14 de abril de 2014

Benita nos habla de Panamá


Panamá] La fórmula de la prosperidad empantanada por la “campaña sucia”


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“Los preceptos de los derechos humanos y el voto limpio son una cuestión de principios que se deben aplicar a todos los países. Y también a Panamá”, apuntaba Benita Ferrero-Waldner, presidenta de la Fundación UE-Latinoamérica y Caribe (EU-Lac), en conversación con Noticias Electorales, desde Berlín. Panamá responde sin duda a la “imagen de la solidez y el progreso”, apuntalada en un “poder económico enorme que irradia a toda América Latina, y muy especialmente a la Alianza del Pacífico”, prosiguió la responsable de esa organización con sede en Hamburgo, creada en 2011 para promover las relaciones entre la UE y América Latina-Caribe. “Hay mucho interés por estar ahí, Europa quiere estar ahí”, insiste, para abundar en el precepto de la “campaña limpia”, la elección transparente y el respeto a los derechos humanos “de todas las capas de la población”, como principio incuestionable ante las presidenciales del próximo 4 de mayo.
Ferrero-Waldner declina entrar en detalles. Austriaca de origen y actualmente con domicilio fijo en Madrid, la presidenta de EU-Lac lleva media vida en el ámbito de la alta diplomacia. En los 90 fue jefa de protocolo de la ONU bajo Boutros Boutros-Ghali como secretario general; luego ministra de Exteriores de su Austria natal (de 2000 a 2004); de ahí pasó a eurocomisaria de Relaciones Exteriores, primero, y de Comercio después, con José Manuel Durao Barroso (2004 a 2010); ahora está al frente de esa institución europea, con anclaje latinoamericano. “No debo entrar en detalles, respecto a Panamá ni respecto a otros países de la región. No es ese nuestro cometido”, subraya. Para insistir luego en el “enorme papel” que desempeña Panamá en la región y la importancia de que el proceso electoral se desarrolle bajo el precepto de la limpieza.
Panamá, ese país cuya imagen está ligada a las grandes infraestructuras y el canal, cuya capital acaba de inaugurar el primer metro de Centroamérica y que firma un Acuerdo de Libre Comercio tras otro -el último, con México- ofrece una imagen ambivalente hacia Europa. Panamá tal vez no sea un destino turístico prioritario, pero ha sacado un enorme partido de la palabra “conectividad” y varias aerolíneas europeas usan su moderno aeropuerto como enlace hacia unos 80 destinos de América Latina-, como recordaba su viceministro de Turismo, Ernesto Orillac, en una reciente visita a Berlín.
De Europa procede un buen porcentaje de los 20 millones de viajeros anuales en tránsito por su aeropuerto internacional -gente de negocios o turistas-. También de Europa proceden muchos de los grandes inversores en sus infraestructuras -y, con ellos, algunos de los mayores quebraderos de cabeza, como el reciente conflicto por los costes de la ampliación del canal entre la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) y el consorcio Grupo Unido por el Canal (GUP), liderado por la española Sacyr. Otros de esos consorcios están ligados a escándalos de corrupción que sacuden al país en plena campaña, como los presuntos sobornos pagados por la italiana Finmeccanica a autoridades panameñas.
Mucha infraestructura, mucho capital movilizando adjudicaciones de obras con perfiles gigantomaníacos, mientras las situaciones de pobreza asoman a escasa distancia de esos símbolos de prosperidad que irradian a toda América Latina, como recordaba Ferrero-Waldner.
Irradiar prosperidad no lo es todo. A las puertas de las presidenciales del 4 de mayo, tercera etapa del calendario electoral de América Latina este 2014, tras El Salvador y Costa Rica, las noticias que trascienden hacia Europa no son precisamente de limpieza ni desarrollo. “No somos un país pobre, sino un país con mucha gente pobre”, declaraba Christine Göllner, de la Cámara de Comercio Alemano-Panameña, a la televisión pública internacional Deutsche Welle, en ocasión del Foro Económico Mundial de Latinoamérica, celebrado a principios de abril.
El porcentaje de población bajo el umbral de la pobreza alcanza ya el 28 % en ese próspero y crecientemente desigual país centroamericano, recordaba Göllner, mientras se suceden las advertencias contra la campaña electoral sucia.
Tanto el Tribunal Electoral como la iglesia panameña e incluso algunos canales de televisión han instado a los candidato a bajar el tono de la campaña, ya que se han dado unos niveles de agresividad y descalificación personal que analistas locales han tachados de insólitos y alarmantes en el país, puesto que abundan en una creciente conflictividad social. “Los múltiples escándalos relacionados con los costes de proyectos infraestructurales, los casos de corrupción y la cercanía del estamento político con el tráfico de drogas contribuyen al descontento de la población”, destacaba un reciente artículo sobre la elección panameña de la Fundación Konrad Adenauer, cercana a la Unión Cristianodemócrata (CDU) que preside la canciller Angela Merkel.
La campaña entra en su recta final con el oficialista José Domingo Arias, de Cambio Democrático (CD), liderando los sondeos, pero con ventaja menguantes sobre Juan Carlos Navarro, del Partido Revolucionario Democrático (PRD) y con el vicepresidente del país, Juan Carlos Varela, del Partido Panameñista, como tercero en discordia.
Los debates entre esos tres principales candidatos -del total de siete- se suceden, pero quien acapara presencia mediática es el presidente titular, Ricardo Martinelli, hiperactivo en twitter y, además, empeñado en incluir a su esposa, Marta Linares, como compañera de fórmula de Arias, por encima de las demandas de inconstitucionalidad que ello ha generado.
El despliegue de publicidad roza lo invasivo, en las calles y en los medios; la acritud y hostilidad supera con creces los niveles de anteriores campañas, con un Martinelli que sigue omnipresente, pese a las advertencias de las autoridades electorales. La ética, los principios y la campaña limpia tendrán que esperar, mientras el porcentaje oficial de pobreza avanza.
Los 2,4 millones de electores panameños están convocados a las urnas el primer domingo de mayo, para elegir al sucesor de Martinelli, su vicepresidente o vicepresidenta, así como los 71 diputados de la Asamblea Nacional, los 20 del Parlacen (Parlamento Centroamericano) y 77 alcaldes, además de concejales y representantes de corregimiento.
info2casadevall


 

miércoles, 9 de abril de 2014

Cataluña, en dos minutos y medio

El Parlamento español debate sobre la independencia de Cataluña







Con Jenny y Alonso, als Gast
La solicitud de competencias para celebrar un referéndum secesionista el 9 de noviembre será rechazada por el pleno. El presidente Mariano Rajoy: "No concibo España sin Cataluña ni Cataluña fuera de España".
El presidente del gobierno español, MarianoRajoy, rechazó hoy traspasar a Cataluña las competencias para organizar el referéndum secesionista que el Ejecutivo regional catalán ha fijado el 9 de noviembre y advirtió de que la independencia no es una vía posible. "No concibo España sin Cataluña, ni concibo a Cataluña fuera de España y fuera de Europa", manifestó Rajoy en el Congreso de los Diputados, en Madrid, donde tres representantes del Parlamento regional catalán pidieron para la región la potestad para organizar legalmente el referéndum independentista.

Mariano Rajoy im Parlament Spanien 8.4.2014"No se puede acceder a lo que nos solicitan", dijo Rajoy, que esgrimió que lo que se le pedía hoy en Madrid era que incumpla la ley y se salte la soberanía nacional, que corresponde a todos los españoles. "No existen soberanías regionales ni se pueden crear, al menos con esta Constitución", aseguró en una intervención en la que nada más comenzar se dirigió a los catalanes con un mensaje muy claro: "Como presidente del gobierno, soy y seré el presidente de todos".

La mayor crisis territorial en décadas. Los escasos apoyos recabados por el grupo catalanista y la amplia mayoría que, juntos en este tema, mantienen el Partido Popular de Rajoy y el partido socialista, el PSOE, hacen que el resultado de la votación se conozca de antemano y se sepa, desde hace días, el rechazo de la propuesta.
El proceso soberanista impulsado por el jefe del gobierno regionalde Cataluña, Artur Mas, ha abierto la mayor crisis territorial de los 37 años de democracia en España. Por eso el debate parlamentario de hoy en Madrid es uno de los más importantes de estos años. Antes de la intervención de Rajoy, tres diputados del Parlamento catalán defendieron "el derecho a votar" en una consulta en la que Mas pretende preguntar a los catalanes si quieren o no permanecer en España.
"Queremos votar", dijeron los tres parlamentarios catalanes. "Si se quiere, se puede", defendió en la tribuna Jordi Turull, representante de CiU, el partido del presidente Mas. "El pueblo de Cataluña no se ha metido en un callejón sin salida, se ha metido en un camino sin retorno".

lunes, 7 de abril de 2014

Valoración transatlántica


[Costa Rica] A por su revolución moral

destc0014
Costa Rica, ese lindo país que se dio en apodar “la Suiza de Centroamérica”, se encarriló el domingo 6 de abril hacia lo que se denomina ya su propia revolución moral. A la impopular, convulsa y enrarecida gestión presidencial de Laura Chinchilla (2010-2014) seguirá Luis Guillermo Solís, el historiador que lidera el centro-izquierdista Partido Acción Ciudadana (PAC). La segunda ronda electoral se saldó con un espectacular 77,88 % para Solís frente al 22,12 % del oficialista Partido Liberación Nacional (PLN), con un Johnny Araya que se había rendido de antemano ante lo que los sondeos vaticinaron como abismal desventaja respecto al favorito.Atípica, inédita, anómala o insólita, fueron algunos de los adjetivos esdrújulos que se dedicaron a esta segunda ronda presidencial, en un país que hace tiempo debería haber dejado atrás el socorrido paralelismo con el país centroeuropeo, ya que si algo le caracteriza ahora no es la aparente prosperidad, sino el término brecha social.
La campaña fue, efectivamente atípica, desde el momento en que Araya, semanas antes de la cita con las urna, desistió de luchar por la victoria por falta de opciones de éxito -y de recursos en sus arcas-. La convocatoria se mantuvo, por el imperativo constitucional que impide retirarse en la segunda vuelta. Pero adoptó rango de trámite formal.
Fuera de esas peculiaridades, lo realmente inédito empieza ahora y es el camino que debe recorrer el presidente electo para lograr que su revolución discurra por el camino de la ética y la transparencia prometidas.
A Solis le corresponde dar carpetazo al periodo Chillida, que llegó al cargo como la primera mujer en la presidencia de su país y lo dejará como la más impopular gestión presidencial de la historia costarricense. Un flaco favor le hizo a la lucha por la equidad de género.
Solís tiene en su mano hacer ahora historia, a su manera, casi diez años después de abandonar el PLN para buscar su propio camino al frente de una formación de perfil socialdemócrata.
Politólogo e historiador de formación, de 56 años, Solís se alzó con la victoria en la primera vuelta -entonces con algo más del 30 %, frente al 29 % de Araya- y eso fue ya, de por sí, la primera sensación de la temporada.
Su propuesta de “revolución moral” cuajó entre el elector costarricense, que llegaba a la contienda claramente cansado y ya el 2 de febrero castigó al conjunto de la esfera política con una abstención del 31 %. Se temía que el abstencionismo arreciara don la falta de un competidor real. Y así fue, ese 6 de abril, en que se marcó la triste marca del 43 %. Al tico le correspondía demostrar “fibra democrática”, como dijo el presidente del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), Luis Antonio Sobrado. No se logró ese objetivo, a efectos de participación. Pero visto lo visto tampoco puede reclamársele milagros a una ciudadanía exhausta de desgobierno.
La corrupción es un cáncer para la democracia, solemos decir los que nos dedicamos a la Observación Electoral. Así lo demuestran, año a año, los índices internacionales corrupción de distintas ONGs. La metodología de trabajo de algunos autoproclamados “veladores por la transparencia” puede ser discutible. La conclusión aludida, respecto a los estragos de la corrupción en la salud de las democracias, parece fundamentada.
Solís basó su campaña electoral, y triunfo en las urnas, en el combate contra la corrupción. No hay razones para suponer que lo auparon en esa dirección el mero objetivos populista de atraerse al elector harto de mala gestión. Sí hay que reconocerle, en cambio, que conoce el sistema por dentro.
Padre de seis hijos, durante casi tres décadas se consagró al ámbito académico, en Universidades de Costa Rica y de Estados Unidos.
En los 80 entró en el ámbito político, desde el departamento de Exteriores. Fue jefe de gabinete de la Cancillería en el primer Gobierno de Óscar Arias (1986 y 1990) y embajador para Asuntos Centroamericanos y director de política exterior del Gobierno de Jose María Figueres Olsen (1994-1998), ambos del PLN.
El 8 de mayo asumirá la presidencia, tras romper el tradicional bipartidismo costarricense con un arrolladora victoria con la que nadie habría contado en la apertura de este año electoral latinoamericano.
info2casadevall

Efe entra en la era del blog

ELECTOBLOGA "ELECTOBLOG"

Las europeas, ¿una contienda entre alemanes?

Electoblog | 07 de abril de 2014
Gemma Casadevall 
Por un lado, Jean-Claude Juncker, un luxemburgués que no siempre se llevó bien con Berlín cuando estaba al frente del Eurogrupo, al que ahora apoya Angela Merkel. Por el otro, Martin Schulz, el presidente de la Eurocámara, socialdemócrata y alemán, respaldado por los socios en la gran coalición de la canciller.
A un europeo común podría parecerle que los dos grandes rivales en la lucha por presidir la Comisión Europea (CE)comparten una alta dosis de alemanidad, sea por su origen o por quien les aupa. Un alemán corriente puede que también piense que la batalla por la CE también queda en casa. Sobre todo si el pasado fin de semana siguió los arranques de campaña de la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel, primero, y del Partido Socialdemócrata (SPD), después.
El sábado tuvo la oportunidad de ver a un Juncker expresándose en su casi impecable alemán y aclamado por las filas de Merkel, en un congreso de la CDU cuyo cometido era aprobar el programa electoral para esos comicios. Ahí estuvo el candidato del Partido Popular Europeo (PPE), encaramado a una silla de un desangelado recinto ferial y revitalizado por el fervor de la canciller.
Al día siguiente, Schulz hablaba ante un centenar de cargos del SPD desde la segunda planta del edificio de la fachada acristalada de la Akademie der Künste (Academia de las Artes), con vistas a la Puerta de Brandeburgo. El más emblemático y turístico monumento de la capital alemana, a los pies del aspirante a presidir la CE por los socialistas europeos.
Dos escenarios distintos, dos rivales europeos, unidos por un mismo idioma. La sensación de "alemanidad" está programada y todo apunta a que irá a más el próximo mayo, en que ambos aspirantes se medirán en un duelo para la televisión alemana, como si de dos candidatos a las elecciones al Bundestag se tratara.
En medio de esas confusiones, un detalle devuelve a la realidad de quién es quién: el rostro de Schulz, el alemán "auténtico", protagoniza las vallas publicitarias del SPD alemán para las europeas. En las de la CDU, por contra, el protagonista no es el luxemburgués Juncker, sino la gran baza electoral de los conservadores alemanes, su canciller.
"Nada en contra de que hagan campaña con carteles de nuestra canciller. Pero alguien debería explicarles que no es una elección al Bundestag, sino al Parlamento europeo", ironizaba Sigmar Gabriel, presidente del SPD, tal vez con algo de envidia, vista la clara superioridad de Merkel entre el electorado.