lunes, 27 de julio de 2015

Hasta Bayreuth se acostumbró al cocodrilo Frank

Abucheos aislados de Bayrueth a un Castorf domesticado


Gemma Casadevall

Bayreuth (Alemamia), 27 jul (EFE).- El "Oro del Rin", la primera pieza del "Anillo del Nibelungo" de Frank Castorf, abrió hoy la ronda de los abucheos, aunque aislados, en el Festival Richard Wagner de Bayreuth, y rompió así lo que hasta ahora había sido un panorama de armonía en el templo wagneriano. 


A los aplausos recibidos el sábado, en la apertura de la temporada, por el "Tristán e Isolda" de Katharina Wagner y el frenético entusiasmo con que se recibió ayer al "Lohengrin" de Hans Neuenfels siguió un lunes adusto para la controvertida producción de Castorf, con Kirill Petrenko a la batuta. 
La gasolinera-motel en que Castorf coloca el "Oro", entre matones y chicas de alterne, sigue sin agradar al estricto público de Bayreuth, que de nuevo aplaudió a las voces -especialmente a Wolfgang Jung, como Wotan- y al maestro, pero dejó claro que sigue sin dejarse convencer por el dramaturgo berlinés. 
No se llegó, sin embargo, a las atronadoras tempestades de silbidos y protestas que han acompañado a este "Anillo" desde su estreno, en 2013, tal vez porque la presente edición 104 del festival había abierto con buen pie. 
Katharina Wagner, biznieta del compositor, superó con un "Tristán" entre tinieblas la que el diario muniqués "Süddeutsche Zeitung" denominó hoy su "prueba de madurez" en la dirección escénica y, por extensión, de la empresa familiar. 
La heredera de los Wagner asume en solitario esta temporada las riendas del festival, tras años de dirección colegiada con su hermana Eva Wagner-Pasquier, como quedó establecido en la casa tras la retirada del patriarca, Wolfgang Wagner, fallecido en 2010. 
Katharina, de 37 años y por fin "liberada" de una codirección impuesta, optó por una escenografía sombría y visualmente poco imaginativa, que deja el protagonismo a las voces -de Stephen Gould y Evelyn Herlitzius- y la batuta de Christian Thielemann. 
Fue un estreno sólido, al que siguió el poético e imaginativo "Lohengrin" de Neuenfelds, una reposición que en esta temporada se despedirá de Bayreuth y que el domingo se llevó exaltadas ovaciones, con el público casi al unísono puesto en pie. 
No lo ha tenido fácil Neuenfels, a quien el mundo wagneriano vapuleó en su estreno, cinco años atrás, por la osadía de transmutar el coro operístico en una colorida legión de ratas de laboratorio y convertir el fruto del amor indebido en un engendro sanguinolento. 
En los años sucesivos, Bayreuth y Neuenfels se han acomodado y dulcificado mutuamente y el domingo el festival se volcó en su producción y sus solistas, especialmente el tenor local Klaus Fabian Vogt, en el papel de Lohengrin. 
Los titulares de los medios, del tipo "las ratas dejan Bayreuth", adoptaron perfiles de despedida nostálgica, en parte porque este "Lohengrin" es más que un desfile de entrañables ratoncitos y da la vuelta al mito del hombre que busca en Elsa del amor incondicional. 
Los furibundos abucheos iniciales parecen haber amainado también para Castorf, aunque a su producción se le sigue reprochando falta de concepto y mero afán provocador en la búsqueda de una versión grotesca de la tetralogía. 
Al "Oro del Rin", la pieza más liviana del "Anillo", seguirán en los próximos días "La Valkiria", "Sigfrido" y el "Ocaso de los Dioses", las tres siguientes piezas donde Castorf insistía en la provocación más bien hueca ante el tradicionalista Bayreuth. EFE 
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domingo, 26 de julio de 2015

Porque no siempre se anda solo


Bayreuth desafía al paso del tiempo con trifulcas eternas y un estreno exitoso

Gemma Casadevall


Berlín, 26 jul (EFE).- El Festival de Bayreuth, fundado en 1876 por Richard Wagner como lugar idóneo para sus grandes óperas, resiste al paso del tiempo enfrascado en sus trifulcas internas, casi tan lucrativas como la música del compositor. 
Wagner y sólo Wagner es la consigna defendida por la casa desde que Cosima se convirtió en su directora, al enviudar del genio y perpetuar la ley de que en el teatro construido sobre la "Verde Colina" de esa ciudad bávara no hay lugar para otra música. 
Katharina Wagner, la biznieta del compositor, de 37 años y crecida en esos dominios, ha defendido ese legado con el estreno de un "Tristán e Isolda" opaco en lo escénico y desesperadamente pesimista, porque no da opción al amor, ni siquiera trágico, entre esas dos figuras wagnerianas. 
La heredera -y directora del festival- recibió anoche las ovaciones del elitista festival, compartidas con la batuta de Christian Thielemann y un dúo protagonista -Evelyn Herlitzius y Stephen Gould- enjaulado entre estructuras metálicas y su fatal destino. 
Al igual que la Isolda de su segundo acto, la heroína que huye de los focos probablemente mortales, Katharina saludó desde el escenario arropada por su equipo, pero luego se esfumó para no dejarse ver en la recepción de gala tradicional. 
El pánico escénico parece perseguir a la directora escénica y mandamás del festival, mientras otras señoras Wagner salpicaban con su presencia tanto esa cita nocturna como la apertura oficial hoy del Museo Richard Wagner ampliado, tras cinco años de cierre. 
Ahí estaban por ejemplo Eva Wagner-Pasquier, codirectora del festival junto a Katharina desde la muerte del padre de ambas, Wolfgang, en 2010, pero en retirada, porque deja el cargo esta temporada; o Nike Wagner, prima de las dos y antigua aspirante a dirigir Bayreuth. 
"Mi agradecimiento a los miembros de la familia Wagner aquí presentes, que citaré en orden alfabético", dijo, con ironía, la alcaldesa de Bayreuth, Brigitte Merk-Erbe, ante la Casa Wahnfried, sede del Museo y el lugar donde vivió y compuso el maestro. 
La frase tenía su aquel, ya que incidía en las legendarias hostilidades entre los miembros del clan. 
Katharina y Eva libraron una dura lucha por la sucesión; la solución salomónica de Wolfgang calmó algo las aguas, pero en su retirada parece que la mayor de las hermanas se acercó a Nike, la eterna disidente familiar. 
Las disputas entre los Wagner llenan los comentarios de los entreactos de Bayreuth -una hora de reloj, para dar tiempo al tentempié y también a la fantasía-, en alternancia con lo que gusta o no de las producciones que se representan. 
Al reflexivo pero pesimista "Tristán" de Katharina sigue hoy el "Lohengrin" de Hans Neuenfels y su coro de ratoncitos de colorines, reposición que, cinco temporadas después de un estreno tormentoso, se ha convertido en pieza preferida del templo wagneriano. 
Neuenfels demuestra con su visión del mito la capacidad de sacar partido escénico al humor, mientras que al "Anillo" de Frank Castorf, estrenado en 2013 y asimismo en programa este año, no se le ha perdonado aún la broma de sus cocodrilos articulados tragándose las piezas de la tetralogía. 
"Quién en el mundo conocería Bayreuth de no haber sido por que Wagner instaló aquí su teatro", reconocía la alcaldesa, respecto a una ciudad de provincias que, con su corta temporada de cuatro semanas al año, se convierte en meca wagneriana. 
Bayreuth se alimenta de mitos, escénicos o dinásticos, y no hay indicios de que eso vaya a cambiar. 
Coquetea sin disimulos con anacronismos logísticos que ponen a prueba los nervios de los medios que cubren un festival obstinado en convertir lo arcaico en una señal de identidad. 
Que la canciller Angela Merkel, incondicional de la casa, cayera por los suelos al rompérsele una silla en un entreacto de la noche del estreno era la comidilla hoy en la "Verde Colina". El popular diario "Bild" tuvo que rectificar su primera noticia, según la cual la jefa del Gobierno había sufrido un desvanecimiento. 
Esa primera versión dio la vuelta al mundo, pero en el viejo Bayreuth nadie la tomó en serio, puesto que se había visto a la canciller de excelente humor y comentando el "Tristán" a la salida del teatro. EFE 
gc/nl/cr 
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Bayreuth forja wagnerianos del futuro con niños curiosos y adultos desorientados

Gemma Casadevall



Bayreuth (Alemamia), 27 jul (EFE).- La ciudad bávara de Bayreuth, sede del tradicionalista Festival Richard Wagner, forja su cantera de público futuro con representaciones de un "Parsifal" adaptado al público infantil y muy útil, también, para adultos desorientados. 
El universo wagneriano y sus tramas profusas en mitos, muertes de las que se regresa o no, destinos trágicos, elixires de amor y brebajes mortales no es de fácil digestión ni siquiera para todos los amantes de la ópera y menos aún para niños. 
"Aquí reducimos Wagner a lo esencial. Cantamos lo más emblemático y el resto lo relatamos, como explicaríamos un cuento", resumió a Efe Raimund Nolte, el solista que interpreta a "Anfortas" en la versión de "Parsifal para niños" estrenada en la presente temporada de Bayreuth. 
A él, como a Benjamin Bruns, el tenor que da vida y voz al joven despistado que acaba convertido en héroe y rey, le esperan algunos demandantes de autógrafo a la salida de la representación -matinal y de algo más de una hora de duración, una cuarta parte de lo que sería el Parsifal íntegro-. 
Es la sexta edición del "Bayreuth para niños", orientada a un público de entre 7 y 12 años e introducido en el programa del festival wagneriano por la biznieta del compositor, Katharina Wagner, responsable de la dirección escénica del "Tristán e Isolda" que abrió la temporada, el pasado sábado. 
El Anfortas para el público infantil es un rey algo incompetente y herido que se encuentra en la peliaguda situación de admitir que "perdió" su espada porque se dejó seducir. 
"Ninguna pomada milagrosa que le den le curará hasta que llegue Parsifal", le explica Sven Müller, de 10 años, a su hermano mayor, de 12, ambos de la localidad vecina de Kulbach. 
"Sven ha heredado el talento de su padre para entender a Wagner mejor que Uwe o que yo misma", comenta a su madre, quien confiesa que ha renunciado ya a tratar de entender las tramas de las óperas en formato adulto para concentrarse en la música. 
Cada asistente al ciclo "Bayreuth para niños", en su mayoría escolares de la región, recibe un programa explicativo adaptado a mentes infantiles o desorientadas, que incluye cómics, resumen biográfico de Richard Wagner y el esquema de un caballo de papel recortable. 
"Parsifal es una obra ambiciosa. Otros años hemos representado óperas más sencillas, como los "Maestros Cantores de Nuremberg", aclara Boris Schäfer, el director musical, al frente de una orquesta por supuesto de proporciones más reducidas que la del teatro que hizo levantar Wagner en Bayreuth para representar sus óperas. 
La gala matinal para niños tiene lugar en un pabellón vecino al gran teatro, que según Wagner, iba a ser el único del mundo donde se representara su "Parsifal". 
Los designios del compositor no se han cumplido eternamente. Wagner murió en 1883, meses después de haber culminado el tercer acto de esa ópera y desde 1930 la pieza quedó "liberada" de ese veto para representarse en los teatros de todo el mundo. 
La temporada del "Parsifal" para niños constará este año de diez galas y terminará el 6 de agosto. 
Para entonces habrá empezado la siguiente fórmula para reclutar en Bayreuth a nuevas generaciones, ahora en formato músicos, a través del Festival de Jóvenes Artistas que se celebra en esa ciudad bávara todos los veranos desde 1950. 
Se espera a unos 300 asistentes procedentes de 30 países, que participarán hasta el 27 de agosto -un día antes de que termine la temporada del 104 Festival Richard Wagner de Bayreuth- en conciertos, seminarios y talleres. 
A diferencia del certamen wagneriano de la "Verde Colina", los jóvenes músicos no limitan su repertorio a Richard Wagner. 
Interpretarán sus piezas ante el público que no puede permitirse el templo wagneriano, por el precio de sus entradas o por encontrarse en otras circunstancias: un hospital, una cárcel y un asilo de ancianos. EFE 
gc/nl/cr 
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sábado, 25 de julio de 2015

De la pugna ante la valla al palco de Merkel


Katharina supera la reválida con un "Tristán" de grandes voces

Gemma Casadevall

Bayreuth (Alemania), 25 jul (EFE).- El Festival Richard Wagner de Bayreuth (Baviera) se rindió hoy al "Tristán e Isolda" dirigido por Katharina Wagner, la biznieta del compositor, al frente de una escenografía algo opaca de estructuras metálicas, en que la música le ganó la partida a lo visual.
Una Isolda surgida del azar -Evelyn Herlitzius, quien asumió el papel unas semanas antes del estreno tras renunciar al honor Anja Kampe- se ganó la ovación al mérito, como la hija del rey irlandés inmersa en la tensión amorosa, entre triángulos, escaleras y plataformas grises con alguna pincelada cromática.



Su "Tristán" era Stephen Gould, aprisionado como ella entre vallas a veces minimalistas, a veces laberínticas, pero adaptado perfectamente a las imposiciones escénicas de Katharina y enamorado de la Isolda que no quiere creer en su muerte.
Tal vez el conjunto insistió demasiado en formas estáticas, dificultosas para expresar las tormentas internas del universo wagneriano.
Pero las voces de los solistas y, sobre todo, la batuta de Christian Thielemann lo compensaron con creces, en un estreno que se esperaba con expectación y la habitual rumorología de Bayreuth especialmente desatada ante la gran revalida de la heredera natural de los Wagner.
Katharina Wagner, de 37 años, hija de quien fue el director de Bayreuth durante más de medio siglo -Wolfgang-, asumía con este "Tristán" un doble desafío, ya que al final de esta temporada tomará además las riendas en solitario del certamen.
Su experiencia anterior como responsable al frente de una producción en Bayreuth había sido poco placentera, ya que sus "Maestros cantores de Nuremberg" de 2007, fueron recibidos como una muestra de que, como le ocurrió a su padre y patriarca, parecía más dotada para dirigir el negocio familiar que una ópera.
Los preámbulos del estreno habían quedado empantanados, además, las intrigas de Bayreuth, esta vez centrada en la retirada entre silencios de quien, desde la muerte de Wolfgang en 2010, co-dirigió con ella el festival, su hermana Eva Wagner-Pasquier, de 70 años.
Tampoco sentó bien el reciente nombramiento como director musical de Christian Thielemann, un Maestro "mimado" por Katharina, en quien se vio como una especie de soberano consorte en Bayreuth.
Thielemann convertido en virrey, la renuncia sin mayor explicación de la Isolda "titular" -Kampe- una producción en la que se estuvo trabajando hasta el ensayo general desataron comentarios agoreros en Bayreuth.
Alguno vislumbraba ya tempestades en la inauguración de la temporada, bajo un sol bávaro azotado por los vientos que hizo volar algún vestido de gala ante el viejo teatro sobre la "Verde Colina", fundado por Richard Wagner en 1876.
Como todos los años, la apertura concentró en esa localidad bávara de provincias a la gran familia wagneriana, encabezada por la canciller Angela Merkel, incondicional del lugar desde sus tiempos de líder en la oposición.
La jefa del Gobierno acudió a la cita junto su esposo, el catedrático Joachim Sauer, tan fanático de Wagner como ella, y en medio de un desfile de rostros de la farándula alemana.
Asistir a la apertura en Bayreuth es ritual irrenunciable en Alemania para famosos y poderosos desde tiempos del compositor del "Anillo del Nibelungo".
Entonces, su palco de honor lo ocupó su mecenas Luis II de Baviera, el Rey Loco, como en el Tercer Reich lo hizo Adolf Hitler y, ya en democracia, bastantes de sus presidentes, cancilleres o sus ministros, además de la clase política bávara en pleno.
Completarán la temporada en Bayreuth las reposiciones del "Anillo del Nibelungo" de Frank Castorf, "Lohengrin" de Hans Neuenfels y el "Holandés errante" de Jan Philipp Gloger.
La tetralogía escenificada por Castorf, profusamente abucheada en su estreno de 2013 y algo menos en 2014, contará de nuevo con la batuta Kirill Petrenko, aclamado en esas dos anteriores temporadas.
La temporada se prolongará hasta el 28 de agosto y, según la tradición, sus 60.000 entradas están oficialmente agotadas. EFE
gc/cd
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El estreno del Tristán concentró a la elite wagneriana





Gemma Casadevall

Bayreuth (Alemania), 25 jul (EFE).- El estreno del "Tristán e Isolda" dirigido por Katharina Wagner, biznieta de Richard Wagner, concentró hoy en la apertura del Festival de Bayreuth a la elite wagneriana, encabezada por la canciller Angela Merkel, una incondicional del certamen bávaro.
La jefa del Gobierno, con traje largo turquesa, acudió a la cita junto su esposo, el catedrático Joachim Sauer, tan fanático de Wagner como ella, y un largo desfile de rostros de la farándula alemana y del mundo de la política, representado, entre otros, por el presidente del Parlamento, Norbert Lammert.
Asistir a la apertura del festival en Bayreuth, una ciudad de provincias de Baviera, es un ritual irrenunciable en Alemania para famosos y poderosos desde tiempos del compositor del "Anillo del Nibelungo".
Entonces, su palco de honor lo ocupó su mecenas Luis II de Baviera, el "rey Loco", como en el Tercer Reich lo hizo Adolf Hitler y, ya en democracia, bastantes de presidentes, cancilleres o ministros, además de la clase política bávara en pleno.
La atención en esta 104 edición del festival se volcó en el nuevo "Tristán", un enorme desafío para la heredera de la casa, Katharina, quien apostó por una versión arriesgada de ese drama de amor y muerte wagneriano.
Es una escenografía de tonos grises con pocas alegrías cromáticas, con un Tristán -Stephen Gould- atado en su momento cúspide a una valla giratoria, en medio de una trama que discurre entre geometrías triangulares, de acuerdo al concepto de la biznieta del compositor.
Katharina Wagner, de 37 años, hija de quien fue el director de Bayreuth durante más de medio siglo -Wolfgang-, asumió con esa dirección escénica un doble compromiso, ya que al final de esta temporada tomará las riendas en solitario del certamen.
Es la segunda producción que dirige en Bayreuth, tras los "Maestros cantores de Nuremberg" de 2007, recibidos entonces con desagrado en el feudo de la dinastía Wagner.
Los preámbulos del estreno quedaron empantanados, además, por una de las tradicionales intrigas de Bayreuth, esta vez centrada en la retirada de quien, desde la muerte de Wolfgang en 2010, codirigió con ella el festival, su Eva Wagner-Pasquier, de 70 años.
A la rumorología desatada por esa despedida se sumó el nombramiento como director musical de Christian Thielemann, la batuta del nuevo "Tristán" y un maestro "mimado" por Katharina.
Su designación se produjo en marzo, aseguró ayer el gerente Heinz-Dieter Sense, pero se conoció hace unas semanas, casi coincidiendo con la renuncia de quien iba a ser "Isolda", Anja Kampe, papel que adoptó en el último momento Evelyn Herzlitzius.
Thielemann convertido en virrey, la renuncia sin mayor explicación de Kampe y una producción en la que se estuvo trabajando hasta el ensayo general desataron comentarios agoreros en Bayreuth.
Sense fue el único representante de la dirección del festival en la conferencia de prensa previa a la apertura, el viernes, ya que ni Katharina ni Thielemann acudieron a la cita con los medios.
Completan la temporada en Bayreuth las reposiciones del "Anillo del Nibelungo" de Frank Castorf, "Lohengrin" de Hans Neuenfels y el "Holandés errante" de Jan Philipp Gloger.
La tetralogía escenificada por Castorf, profusamente abucheada en su estreno de 2013 y algo menos en 2014, contará de nuevo con la batuta de Kirill Petrenko, aclamado en esas dos anteriores temporadas.
La temporada se prolongará hasta el 28 de agosto y, de acuerdo a la tradición, sus 60.000 entradas están oficialmente agotadas. EFE
gc/nl/cr
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viernes, 24 de julio de 2015

Histórico y virtual


El Museo Wagner, espejo de lo grandioso y lo terrible de Alemania

Gemma Casadevall

Bayreuth (Alemania), 24 jul (EFE).- El Museo Richard Wagner de Bayreuth reabre sus puertas, coincidiendo con el inicio de la temporada operística en esa localidad de Baviera, como un lugar único para explorar la vida del compositor y las relaciones de sus herederos con el nazismo.
Tras cinco años cerrada por reformas, hoy se mostró de nuevo la Casa Wahnfried, la villa a la que se trasladó a vivir el músico a sus 60 años con su esposa Cosima, construida en 1872 gracias al mecenazgo de Luis II de Baviera, el rey Loco, y por donde pasaron tanto sus descendientes como invitados especiales, incluido Adolf Hitler.
"La confrontación con figuras y obras ambivalentes forman parte de nuestra cultura y de nuestra tradición", indicó la ministra alemana de Cultura, Monika Grütters, durante la presentación hoy a los medios, previa a su reapertura oficial el domingo.
La víspera se habrá estrenado "Tristán e Isolda", la producción que abre la temporada operística en Bayreuth, cuya dirección escénica corre a cargo de Katharina Wagner, biznieta del compositor y actual directora del tradicionalista festival bávaro.
No se trata de instalar en la ciudad una especie de 'Disneylandia' para wagnerianos", afirmó el director del museo, Sven Friedrich, ante esa versión amplificada de lo que desde 1970 era una superficie expositora dedicada a los Wagner en sus múltiples facetas, tanto a través de su fondo permanente, como en las exposiciones temporales.
Friedrich y las responsables de los contenidos, la historiadora Verena Naegele y la musicóloga Sibylle Enrismann, no plantean la Casa Wahnfried como un parque temático para los fanáticos de Wagner que, entre julio y agosto, acuden al festival de Bayreuth.
Es cierto que, tras unas obras de ampliación que han costado 20 millones de euros, se esperan hasta 50.000 visitantes anuales al museo, lo que abundará en el interés turístico de esta ciudad de provincias de 72.900 habitantes.
Pero el gran desafío para el museo es profundizar en la vida, obra y significado de un compositor en el que confluyen lo más grandioso y terrible de la historia alemana.
Es decir, una producción operística que levanta pasiones -y rechazos-, conviviendo con el furibundo antisemitismo que expresó en su manifiesto "El judaísmo en la música" y que convirtió a Richard Wagner (1813-1883), décadas después de su muerte, en el compositor idolatrado por el nazismo.
El nuevo Museo Wagner consta de tres partes diferenciadas: la dedicada a la vida del compositor y su descendientes, algunos de ellos de personalidad tan convulsa como la del músico; otra, sobre la historia del festival de ópera; y una tercera, específicamente centrada en las relaciones de sus sucesores con el nazismo.
La Casa Wahnfried exhibe varios de los pianos originales en los que compuso Wagner y recorre la figura de algunas de las mujeres que marcaron casi tanto como él el apellido de la casa.
La primera protagonista femenina es, obviamente, Cosima, hija de Franz Liszt, segunda esposa de Richard y, ya viuda, directora del festival de Bayreuth que había fundado en vida el compositor.
Le sigue Winifred, la británica que se casó con su hijo Siegfried y que, ferviente seguidora de Hitler hasta más allá de lo ideológico, puso Bayreuth a los pies del Tercer Reich.
A los hijos de ésta, Wolfgang y Wieland, les correspondió refundar el festival tras la caída del nazismo, en su primera fase bajo tutelaje de los aliados, mientras ella seguía viviendo en la casa Wahnfried, rodeada de sus devocionarios hitlerianos.
Los factores biográficos del núcleo central se ensamblan así con los capítulos dedicados al nazismo en los espacios adyacentes, especialmente la que fue la casa de Siegfried y donde se alojó, en sus visitas a Bayreuth, el "Führer" de Winifred.



De la Wahnfried original no quedó nada -fue arrasada por una bomba en 1945 y se reconstruyó más o menos fielmente en los sesenta-. Pero ahí están sus muebles, partituras, cartas, fotos y atrezzos.
El conjunto es un recorrido que va de lo histórico a la leyenda, entre objetos originales y reconstrucciones, más escenografías célebres de su universo operístico, con especial protagonismo para la tetralogía del "Anillo del Nibelungo" y algún "Tristán", la pieza que mañana estrenará en una nueva versión su biznieta Katharina. EFE
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Señora señorita o señorona


Katharina, ante el estreno del "Tristan" en el Bayreuth de su bisabuelo

Gemma Casadevall



Bildergebnis für katharina wagner 2015
Bayreuth (Alemania), 24 jul (EFE).- Katharina Wagner vivirá mañana su gran reválida al frente del Festival Richard Wagner de Bayreuth como directora escénica de "Tristán e Isolda", el estreno que abrirá el certamen bávaro, cuyas riendas asume este año en solitario la biznieta del compositor.
La atención sobre la "Verde Colina" en la que Wagner construyó un teatro para representar exclusivamente sus óperas se centra esta temporada en Katharina, de 37 años, crecida en el templo wagneriano y su heredera universal tras años de disputas internas en el clan.
Su "Tristán", con Christian Thielemann a la batuta -desde hace unas semanas, director musical del festival-, es el único estreno de la temporada, donde se reponen el "Anillo del Nibelungo" de Frank Castorf, "Lohengrin" de Hans Neuenfels y el "Holandés errante" de Jan Philipp Gloger.
Se trata de la segunda ocasión en que Katharina dirige en Bayreuth (sureste de Alemania), tras los abucheados "Maestros Cantores de Nuremberg" que puso en escena en 2007, aún con su padre, Wolfgang Wagner, como patrón de la empresa familiar.
También entonces había mucha tensión sobre la heredera, inmersa en la guerra de sucesión del festival que el patriarca Wolfgang dirigía desde los años 50, primero junto a su hermano Wieland y, tras la muerte de éste, en 1966, como único responsable.
Wolfgang falleció en 2010 dejando una co-dirección salomónica: Eva Wagner-Pasquier, nacida de su primer matrimonio con Ellen, y Katharina, del segundo con Gudrun, consorte del festival durante décadas.
Una decisión que no gustó nada al resto del clan, entre los que están su sobrina Nike.
Cinco años después, Eva Wagner-Pasquier, de 70 años, se dispone a retirarse de la fórmula dual, en la que su hermana fue la pieza más mediática mientras ella quedaba en un discreto segundo término.
Thielemann, el actual astro rey entre los maestros de Bayreuth, es casi una garantía de que el "Tristán" será ovacionado en la parte musical, como ha ocurrido cada vez que se ha puesto al frente de la orquesta de Bayreuth. Su dúo solista será Stephen Gould y Evelyn Herlitzius.
La directora no lo tiene fácil ante una apertura que, como todos los años, concentrará a wagnerianos de todo mundo, encabezados por la canciller Angela Merkel, incondicional de la casa ya en sus tiempos como líder de la oposición.
Por lo que hasta ahora se ha revelado de la producción, su apuesta para el drama romántico de los dos amantes es algo minimalista y de perfiles geométricos.
En la memoria de Bayreuth está el "Tristán" de 1993 de Heiner Müller, el dramaturgo crecido en la Alemania comunista que acudió a la conservadora Baviera como enemigo y que acabó encumbrado como un héroe por un festival al que había tachado de "filonazi", por los años de sumisión incondicional de los Wagner a Adolf Hitler.
La producción de Müller es de las más bellas que se recuerdan en Bayreuth y uno de listones con los que se confrontará Katharina.
"La tensión es de dimensión inhumana, las expectativas me desbordan", confesaba estos días al diario bávaro "Münchner Merkur".
Con una apuesta por los cortes geométricos se propone "dejar espacios libres" sobre el escenario, en medio de una tensión amorosa "sin salida", señaló la artífice de la escenografía, por supuesto sin revelar sus secretos.
Son muchos los riesgos que asume la heredera, quien pese a su juventud conoce bien lo que pueden dar de sí los atronadores abucheos o las guerras entre ovaciones y pataletas que el teatro de la "Verde Colina" ha escuchado en su historia, desde la primera edición del festival, en 1876.
Ya como codirectora junto a su hermana Eva tuvo que encajar la tormenta desatada en el estreno del "Anillo" de Castorf, dos temporadas atrás, ante un público que castigó de forma implacable a su director, aunque se rindió a la batuta de Kirill Petrenko.
La reposición de la tetralogía en 2014 recibió un trato menos hostil, mientras que el "Lohengrin" de Neuenfels, ahora en su quinta temporada, pasó de la división de opiniones inicial a convertirse en pieza mimada de Bayreuth. EFE
gc/nl/agf
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lunes, 20 de julio de 2015

De la ARD a Bayreuth



Merkel penja el “tancat per vacances” al tema ‘Grexit'

Angela Merkel va donar ahir per inaugurades les seves vacances amb la tradicional entrevista d'estiu a la televisió pública –ARD– i un missatge en sintonia amb les esperances d'una treva d'estiu. “ElGrexit era una opció sobre la taula, però ens vam decidir per un altre camí”, deia la cancellera, respecte al que durant setmanes ha fet anar de corcoll el conjunt de la zona euro: la sortida de Grècia de la moneda única. “Hem acordat amb Atenes negociar un nou paquet d'ajut. Ara ens hem de concentrar en això”, afegia la cap del govern alemany, respecte a l'acord per començar a negociar un tercer rescat.
Era un missatge potser marcat per l'esgotament, després de setmanes d'anar de cimera en cimera, i amb un punt d'advertència a qui clarament no es conforma amb aquest teòric acord, Wolfgang Schäuble. El seu ministre de Finances va fer rodar la bombolla de la seva dimissió, dissabte. Ho va dir en termes d'hipòtesi, no d'amenaça, després de setmanes de clara dissensió entre Merkel i el seu home fort, entossudit a mantenir oberta l'opció del Grexit per molt que davant el Bundestag (Parlament) demanés el sí a l'inici de negociacions.
“Cal mirar endavant”, insistia la cancellera ahir. Aquest “mirar endavant” no vol dir que la crisi grega quedi enrere: tot just s'ha encetat el camí de la negociació per al tercer rescat –fins a 86.000 milions d'euros– i encara poden sortir molts obstacles per tancar-lo. “Tots els membres de la zona euro ens hem decantat pel que ens semblava millor”, va repetir Merkel, a qui en la votació de divendres al Bundestag li van sortir 65 vots dissidents –60 en contra i 5 abstencions, dins 311 escons que té el seu grup conservador.
Merkel no vol sentir a parlar de Grexit, per ara, ni tampoc de dimissió de Schäuble, representant dels falcons i de la inflexibilitat davant Atenes. “Ningú no m'ha demanat el cessament”, va dir. La cancellera és conscient que sense el seu ministre probablement no podria contenir l'ala més dretana de les seves files, contràries a donar més rescats a Grècia. Paradoxalment, la duresa de Schäuble actua a favor d'Atenes, ja que mentre ell acabi demanant el sí al Parlament les dissidències internes queden sota control.
La cancellera va donar per tancat el debat entorn del Grexit a la primera cadena pública, mentre a la segona, la ZDF, el seu vicecanceller i líder socialdemòcrata, Sigmar Gabriel, emetia un missatge idèntic en la seva entrevista estiuenca. La duresa de Schäuble ha provocat grans tensions no només a escala de la UE, sinó dins la gran coalició entre els conservadors de Merkel i els socialdemòcrates de Gabriel. Sembla que els dos líders estan ara d'acord, si més no, en el desig d'un estiu tranquil.
La cancellera es pren unes setmanes de vacances, però continua –com tot cap de govern– en una mena de stand by. No es pot permetre desconnectar en un moment de tensions entre els socis –europeus i de coalició– i, a més, ha tingut una relliscada anòmala en el seu expedient. Aquesta setmana van donar la volta al món les imatges de Merkel fent plorar una noieta palestina, que del somriure ample va passar als plors mentre ella li explicava, serenament, que podia ser expulsada amb la seva família al Líban. L'intent de Merkel de consolar-la després amb una carícia no va resultar, òbviament.
La cancellera va defensar com a “correcte” el seu gest. Les discussions a les xarxes socials sobre si és o no una dona de gel potser no li preocupen, però és evident que tampoc no es pot permetre desconnectar mentre a Alemanya se succeeixin els atacs contra els centres d'acollida, en construcció o ja habitats, de sol·licitants d'asil. Tres n'hi ha hagut aquest cap de setmana. La xenofòbia no només no fa vacances, sinó que s'ha disparat amb les xifres rècord de sol·licitants d'asil a Alemanya.

sábado, 18 de julio de 2015

Otro que se va: Gysi

“O el rescat o el caos"
“Imagineu-vos cues de jubilats alemanys davant bancs tancats, l'alternativa al rescat era el caos i no es tracta només de salvar Grècia, sinó de la zona euro.” Amb aquestes paraules i altres exemples similars, la cancellera Angela Merkel no va estalviar ahir panoràmiques apocalíptiques per assegurar-se un suport digne i el vistiplau del Bundestag (Parlament alemany) per començar a negociar el tercer rescat de Grècia. No hi havia dubtes sobre l'aprovació de la seva proposta, ja que la seva coalició domina prop d'un 80% del total d'escons de la cambra. Però no volia permetre's més vots dissidents dels imprescindibles per demostrar que en les seves files conservadores hi ha dret a la discrepància però qui marca la línia és la cap. Tot va sortir d'acord amb aquest guió, malgrat la dissidència: 439 vots pel sí, 119 a favor del no i 40 abstencions. Paradoxalment, aquestes xifres no s'adequaven al que diria la lògica partidària, sinó que reflectien el caos que es viu a la zona euro, també des de la perspectiva ideològica, al voltant del drama grec.
De les files conservadores –amb 311 escons– van fer cas omís de la disciplina de vot seixanta diputats, i cinc més es van abstenir. En el primer rescat, el 2010, només quatre diputats de Merkel hi van votar en contra; el 2012, per al segon, ja eren tretze i en la votació del febrer per a la pròrroga dels ajuts ja van ser 29. Una evolució en ascens, però encara controlable.
Els seus socis socialdemòcrates –193 escons a la cambra– van ser més obedients i només van tenir quatre vots contraris. Especialment notori va ser el no tancat de L'Esquerra, primera força de l'oposició amb 64 diputats, que malgrat ser força agermanada amb Syriza nega el seu suport a l'austeritat radical pactada entre Alexis Tsipras i els seus socis de la zona euro. I els Verds, també a l'oposició, es van dividir entre els sís, els nos i les abstencions, tot i que fins ara havien donat suport als anteriors rescats de Grècia.
Més enllà de lògica parlamentària, la sessió extraordinària del Bundestag va ser exponent de les contradictòries posicions que ha desfermat la línia dura de Merkel davant Tsipras o l'encara més inflexible del seu ministre de Finances i home de confiança, Wolfgang Schäuble, que dijous passat encara mantenia ben alta l'opció d'un Grexit temporal.
Rere la inflexibilitat de Schäuble es veu, a Alemanya, una garantia de solidesa i defensa dels interessos de la primera potència europea i primer contribuent als rescats. És a dir, mentre Schäuble, persona de paraula, acabi demanant el sí –com va fer ahir– el país se sent segur. Els conservadors poden permetre's uns vots dissidents i així, de passada, no s'alimenten altres formacions obertament euroescèptiques. Els missatges de felicitació de la cambra a Merkel –que ahir complia 61 anys– van quedar eclipsats pels elogis de la cancellera al seu home fort, símbol del sacrifici personal i polític des que el 1991 va quedar en cadira de rodes, en disparar-li dos trets un pertorbat en un míting polític.
Schäuble, que ha dedicat dies i nits interminables a aquesta via d'acord amb Atenes, va rebre ahir el reconeixement de la cancellera. No és moment, però, de continuar parlant de Grexit, sinó de lluitar pel tercer rescat, era el segon missatge –ja més subliminar– del seu discurs en el Bundestag.
Al ministre de Finances, li van caure aquests elogis, però també tota mena de desqualificacions des de l'oposició –“enterrador del projecte europeu”, en paraules del líder de L'Esquerra, Gregor Gysi–. Finalment, Merkel es va sortir amb la seva: després de la sessió que s'havia obert amb un ram de flors en honor de l'homenatjada, la cancellera va començar oficialment les vacances d'estiu.
Queden moltes setmanes fins que es concretin les negociacions sobre el tercer rescat hel·lè, d'un volum que puja a 86.000 milions. I, segurament, moltes altres sessions dramàtiques entorn de Grècia.

viernes, 17 de julio de 2015


El BCE rebaixa la pressió


Mario Draghi va enviar ahir dos balons d'oxigen a Atenes: d'una banda, amb l'anunci d'un augment dels màxim de crèdits d'emergència als bancs grecs i, de l'altra, en considerar la possibilitat d'una quitança al deute de Grècia. El Banc Central Europeu (BCE) veu “canvis positius”, va dir el seu president, en la situació de Grècia i, per tant, estima que es donen les condicions necessàries per augmentar la liquiditat en 900 milions d'euros –és a dir, fins a 89.500 milions d'euros. En definitiva, poca cosa però l'important és el missatge que hi ha al darrere d'aquest posicionament.
Dilluns passat Grècia va entrar en la segona setmana de corralito, mentre el BCE no es decidia a apujar el nivell dels ajuts d'emergència. Això implicava una mena d'escanyament a foc lent de la liquiditat del país. A la tempestuosa sessió del Parlament d'Atenes, la nit de dimecres a dijous, amb un Alexis Tsipras lluitant desesperadament contra el rebuig de les pròpies files a les condicions pactades a Brussel·les va seguir aquest missatge de certa benevolència de Draghi. Tsipras va aconseguir dels seus diputats l'objectiu immediat –el sí a unes mesures que, com admet ell mateix, rebutja– i la resposta del BCE era una mena de premi de consol.
No es va quedar aquí el president del BCE, que va haver de reconèixer que la decisió d'apujar el crèdit no havia estat adoptada per unanimitat, sinó per una majoria de dos terços. Draghi també es va mostrar convençut que Grècia seguirà a la zona euro i, al damunt, va posar-se al costat de les recents recomanacions del Fons Monetari Internacional (FMI), segons les quals Grècia necessita una quitança.
Tot indica que el BCE rebrà el proper 20 de juliol el pagament que Atenes ha de fer per respondre a les seves obligacions amb la institució. Es a dir, un total de 4.200 milions d'euros, entre els bons que deu i els interessos. També, va dir Draghi, es parteix de la base que pagarà els 2.000 milions que deu al FMI. “Atenes ha de mostrar voluntat i capacitat per a complir el compromís assumit”, va dir Draghi, en un missatge que combinava l'advertència amb la confiança.
A Berlín, les paraules del president del BCE s'interpretaven com un cop directe en direcció a l'home identificat amb l'austeritat i la duresa, el ministre de Finances d'Angela Merkel, Wolfgang Schäuble. L'home fort del govern alemany no sembla penedit de les tensions que ha provocat a Europa i dins la coalició alemanya, amb la seva proposta del Grexit temporal per cinc anys o el no taxatiu a reestructurar el deute. Ahir mateix, Schäuble insistia des de la ràdio pública en la necessitat de mantenir oberta la via d'aquest pla B per cinc anys, i també en el rebuig a la quitança. Des de les files socialdemòcrates, soci de govern de Merkel, el cap del seu grup parlamentari, Thomas Oppermann, instava Schäuble a deixar de banda aquesta estratègia i a caminar tots plegats en la mateixa direcció.
De la mateixa manera que Tsipras va demanar el sí a contracor al seu Parlament, Schäuble haurà de parlar avui dels “beneficis” de negociar un nou paquet de rescat, d'acord al pactat entre Atenes i els seus socis de l'eurozona. El ministre de Finances ha de comparèixer aquest divendres davant el Bundestag (la cambra baixa) per aconseguir el vistiplau a l'inici de les negociacions del tercer paquet.
No estarà sol en les seves recances: fins un centenar dels 311 diputats conservadors rebutjaran la proposta o s'abstindran. No hi ha perill que guanyi el no, ja que entre els conservadors i els socialdemòcrates sumen un 80% dels 631 escons.
A contracor o no, al final s'imposarà la disciplina.
Si Schäuble acata, encara que assenyala des de la tribuna allò que no li agrada, també aprovaran el rescat el gruix dels diputats del Bundestag. Al capdavall, així ha estat fins ara en
cadascun dels paquets de rescat a Grècia que tan poc satisfan Alemanya, primer contribuent en tot el que té a veure amb Europa.

El problemín griego


http://www.dw.com/es/qu%C3%A9-tan-da%C3%B1ado-queda-el-capital-pol%C3%ADtico-de-merkel-tras-la-aprobaci%C3%B3n-del-rescate-a-grecia/av-18592890








jueves, 16 de julio de 2015

Auschwitz no prescribe


Condemnen l'home que va portar els comptes de l'extermini a Auschwitz


Es pot ser el responsable de comissar béns, diners i equipatge de centenars de milers de deportats a Auschwitz, sense ser còmplice del que passava al més mortífer camp d'extermini nazi? Es pot considerar que no val la pena enviar a la presó un home de 94 anys, que entra al tribunal amb caminador i que probablement no sobreviurà a cap condemna?
El jutge Frank Kompisch, de l'Audiència de Lüneburg, al nord d'Alemanya, no va dubtar a declarar Oskar Gröning culpable de complicitat en les morts dels 300.000 jueus que, en uns quants mesos del 1944, van arribar deportats a Auschwitz i immediatament van morir a les cambres de gas, perquè no eren aptes per a ser emprats com treballadors forçosos per a la indústria “amiga” del nazisme.
Es va cloure així, amb una sentència merament simbòlica –la fiscalia ha d'avaluar ara si està en condicions d'ingressar a la presó–, un judici de menys de quatre mesos de durada que ha servit, si més no, per ensorrar teories negacionistes.
Gröning, l'home que va ingressar el 1941 a les SS voluntàriament, amb 20 anys, i va entrar a servir a Auschwitz dos anys després, no s'ha estat des que va arrencar el procés de demanar perdó a les seves víctimes. Ha detallat davant el grup dels supervivents o familiars en què consistia el seu treball i com funcionava la maquinària de la mort. I ha reviscut des dels experiments humans a què Josef Mengele sotmetia els seus presos fins a les operacions de selecció davant l'anomenada rampa de la mort.
“Vostè volia pertànyer a la tropa de les SS. Vostè va participar i va ser còmplice d'aquella maquinària”, li va dir, en argumentar la seva sentència, el jutge Kompisch. “Auschwitz va ser concebut íntegrament com a maquinària d'extermini. Qualsevol que hi contribuïa en formava part”, hi va afegir.
El penediment de Gröning o el seu esperit cooperador davant la justícia, 70 anys després de la fi del nazisme, no el van salvar de ser declarat culpable. La probabilitat que, per edat o malaltia, acabi no ingressant a la presó posa sobre la taula la pregunta de per què se'l processava ara i no vint, trenta o seixanta anys enrere.
Gröning no va fugir després de la derrota del Tercer Reich. Va passar una temporada en un camp d'internament britànic i després va refer la seva vida, com tants altres, en el seu cas de nou com a comptable, en una fàbrica alemanya. L'any 1977 se li va obrir sumari, però a mitjan vuitanta el seu cas es va tancar. Uns anys enrere fins i tot va parlar obertament de la seva feina a Auschwitz davant la BBC.
L'aixeta dels processaments per complicitat en els crims de guerra nazis la va obrir, el 2011, el judici contra l'ucraïnès John Demjanjuk. Va ser un judici molt diferent, marcat pel silenci obstinat d'aquest processat, que va concloure amb una altra condemna simbòlica –cinc anys– i la mort del processat, poc després, en un asil.
El cas de l'ucraïnès que de la situació de presoner dels nazis va passar a la de guarda voluntari d'altres confinats al camp de Sobibor va crear jurisprudència. A partir de la seva condemna ja es podien obrir amb perspectiva d'èxit judicis per complicitat, no per implicació directa, en les morts de l'Holocaust.
Ahir, tant la comunitat jueva d'Alemanya com el centre Simon Wiesenthal de Jerusalem elogiaven la sentència, no només pel seu caire de testimoni contra el negacionisme, sinó també per fidelitat al fonament de la justícia segons el qual l'assassinat no prescriu.

miércoles, 15 de julio de 2015

Condenado en taca-taca


Alemania condena al "contable de Auschwitz"

Gemma Casadevall




Berlín, 15 jul (EFE).- Alemania condenó hoy al llamado "contable de Auschwitz", el ex miembro de las SS hitlerianas Oskar Gröning, de 94 años, a cuatro años de cárcel por complicidad en la muerte de 300.000 judíos, una sentencia simbólica tras un proceso exponente de la justicia tardía contra los crímenes del nazismo.
La condena emitida por la Audiencia de Lüneburg (norte de Alemania) superó la petición de la fiscalía -tres años y medio de cárcel-. Es probable que el procesado no llegue a ingresar en prisión, en atención a su precario estado de salud, cuestión ésta que corresponde evaluar a la fiscalía.
La defensa había solicitado la absolución de Gröning, quien a lo largo del juicio admitió su "complicidad moral" en las muertes de Auschwitz, pidió perdón a los supervivientes y familiares de las víctimas y lamentó no haber actuado en consecuencia ante unos crímenes de los que fue perfectamente consciente.
Gröning había ingresado con veinte años en las Waffen-SS, en 1941, y dos años después empezó a servir en Auschwitz, donde asumió el cometido de incautarse del dinero, el equipaje y demás pertenencias de los deportados que llegaban al más mortífero campo de exterminio del nazismo, en la Polonia ocupada.
Contribuyó desde esa posición a financiar al III Reich, ya que se encargaba de las transferencias de esos bienes a Berlín, y fue cómplice del exterminio nazi, cuya aplicación discurría ante sus ojos.
En tres ocasiones se le destinó a trabajar junto a la llamada rampa de la muerte, pero según su testimonio no participó en la selección de presos a los que se destinaba a trabajos forzosos o los que iban directamente a la cámara de gas, por no ser aptos para el trabajo.
La acusación se centró en su papel en la llamada "Operación Hungría", de mediados de 1944, cuando llegaron a Auschwitz alrededor de 450.000 judíos, de los cuales unos 300.000 murieron asesinados.
A diferencia de otros exponentes de justicia tardía por crímenes del nazismo -el más inmediato, el del ucraniano John Demjanjuk, condenado en 2011 a cinco años de cárcel- Gröning cooperó en el juicio con amplias declaraciones sobre el día a día de Auschwitz y su papel en la burocratizada maquinaria de exterminio.
Su relato estuvo acompañado por testimonios de los supervivientes que siguieron el juicio, tanto relativos a los experimentos humanos del médico Josef Mengele o a cómo se llevaban a cabo las operaciones de selección, gaseado e incineración de las víctimas.
Si Demjanjuk asistió a su largo juicio en silencio, postrado en una camilla, Gröning acudió auxiliado de un andador, en un proceso dificultado por varias interrupciones por enfermedad del acusado y marcado por la confrontación entre el acusado y la reacción de los supervivientes o familiares de las víctimas.
En la apertura del juicio, en abril, pidió perdón a las víctimas, a lo que siguió el gesto de una testigo, Eva Kor, de 81 años, que tendió la mano al procesado, lo que desató las protestas de algunos representantes de la acusación particular.
A Gröning, quien tras la caída del nazismo pasó por un campo de internamiento británico y luego volvió a la vida civil como contable en una fábrica de vidrio, se le había abierto sumario en 1977, pero quedó sobreseído en 1988.
Llevar ahora Gröning ante un tribunal, 70 años después del fin de la II Guerra Mundial, fue posible gracias al instruido contra Demjanjuk, quien murió pocos meses después de escuchar sentencia en una residencia de ancianos.
Con su condena se creó jurisprudencia para juzgar por crímenes de guerra no solo a quienes intervinieron directamente en éstos, sino también a los cómplices de la maquinaria nazi, lo que abrió la puerta a acusaciones formales contra casos similares.
Varios de esos procesos contra "cómplices de Auschwitz" quedaron sobreseídos, por no estar en condiciones los imputados de asistir a un juicio, o se cerraron con sentencias simbólicas contra otros nonagenarios.
Desde Jerusalén, el centro Simon Wiesenthal, instituido en memoria del caza-nazis austríaco, se elogió la sentencia, por considerar que "animará" a las autoridades alemanas a llevar adelante otros casos similares, por encima de las dificultades que lleva implícita la ejecución de la justicia tardía. EFE
gc/jpm/tcr
(foto) (radio)

lunes, 13 de julio de 2015

Schäuble, ni olvida ni perdona


Les arrels de la inflexibilitat


La inflexibilitat alemanya davant un pacte a la zona euro que pugui evitar encara el Grèxit té un rostre, un nom i un passat: Wolfgang Schäuble. L'home fort d'Angela Merkel, el seu ministre de Finances, sintetitza una postura que arrenca de molt lluny, per molt que ara s'hagi aguditzat amb Grècia. Vint anys enrere, Schäuble, aleshores representant de l'ala més dretana de la Unió Democratacristiana (CDU) que liderava Helmut Kohl, ja parlava, el 1994, sense embuts d'una Europa “de dues velocitats”. Més d'un va posar en aquells moments el crit al cel amb la seva idea d'una UE que diferenciés entre el “Kerneuropa” (‘nucli europeu') i els batejats com països perifèrics. Els que anaven més a poc a poc no podien endarrerir el motor de la UE, era el seu missatge.
A Tsipras no li perdonen la ‘provocació' d'haver convocat i guanyat un referèndum
Kohl entrarà sens dubte a la història com un gran europeu; a Schäuble ningú no li qüestiona tampoc aquest qualificatiu, malgrat aquell plantejament d'aleshores o que la seva postura actual davant Grècia el col·loqui en una línia de clara confrontació amb París i Roma, partidaris de salvar la zona euro dels 19 membres. La publicació, ahir, al dominical del conservador Frankfurter Allgemeine zeitung (FAZ) del document amb què el ministeri de Finances alemany rebutjava el tercer paquet de rescat i plantejava una sortida de Grècia teòricament temporal per cinc anys pot resultar comprometedor, de cara enfora, però no per als seus compatriotes. A Alemanya, s'han disparat en aquests darrers quinze dies els titulars a la premsa, seriosa o groga, hostils cap a Grècia, mentre que la popularitat de Schäuble ha pujat als seus nivells més alts. A Alexis Tsipras, primer ministre hel·lè, no se li perdona laprovocació d'haver convocat un referèndum ni, menys encara, d'haver-lo guanyat.
La darrera proposta grega “no considera” encara “importants àrees que cal reformar”, deia el document del departament de Schäuble, que inclou en aquesta consideració el mercat laboral, el sector públic, les privatitzacions, el sector bancari, entre d'altres.

El paper de l'FMI

El ministre no veu possible que aquestes noves propostes serveixin de base per a un nou rescat ni tampoc que es pugui desvincular del paquet el gran enemic declarat d'Atenes, el Fons Monetari Internacional (FMI). Que la institució de Christine Lagarde formi part del que es va conèixer com a troica –i que continua sent el mateix, malgrat que amb Tsipras al poder ja no se l'anomeni així– va ser una imposició alemanya, que va incloure aquest verificadorcom a condició per donar el vistiplau al que va ser un segon rescat. Schäuble ha compartit així amb el FMI el paper de dur en el drama grec i no hi ha símptomes que, de moment, vulgui deixar aquesta funció.
“Estigui a l'altura, senyora Merkel”, reclamava, ahir, Der Spiegel, abans que quedés en suspens la nova cimera extraordinària de la UE per tornar al format de l'Eurogrup. El setmanari polític semblava posar-se així del costat d'Atenes, per molt que a la portada del darrer número caricaturitzés “els nostres grecs” com un poble que balla el sirtaki al sol amb una copeta de vi a la mà. Els mitjans alemanya, sigui la FAZ, Spiegel o Bild, semblen més preocupats per la reputació de la cancellera o de la potència europea, si es deixa caure Grècia, que pel destí del seu soci de la UE i de l'OTAN.
Atenes ha de moure fitxa és el missatge coincident de la premsa i de l'estament polític. La pregunta podria ser, però, per què ha de bellugar res més Atenes o per què ha d'escanyar més els seus jubilats i la resta de la població? Vint anys enrere, Schäuble no semblava creure en una Europa formada per socis que es mirin d'igual a igual, sinó en un Kern que no vol sacrificar la seva velocitat privilegiada per culpa de la lentitud dels perifèrics.

lunes, 6 de julio de 2015

No hay vacaciones con Grecia


Merkel busca remeis de la mà d'Hollande


No feia ni mitja hora que havien sortit els primers sondeigs a peu d'urna, apuntant a un oxi encara amb timidesa, quan de la cancelleria alemanya i el Palau de l'Elisi treien un comunicat pactat i apamat entre París i Berlín: Angela Merkel i François Hollande es reuniran dilluns per abordar, en un sopar de treball, la situació creada pel referèndum grec. Cinc línies, ni una més, i la incògnita de si s'haurien reunit també en cas que s'hagués perfilat un nai.
El futur de Grècia era i continuarà sent d'incertesa, també en el cas que hagués guanyat el sí, ja que potser hauria equivalgut a convocar eleccions anticipades. No es reuniran sota els efectes de la relativa tranquil·litat que hauria comportat un sí per a l'ordre establert, si més no quant a victòria moral, sinó enmig d'un panorama de revaloració de la rebel·lia grega. Els dos líders volen restaurar aquest dilluns el model de l'eix francoalemany com a eina per marcar el camí i el que cal fer en situacions d'emergència.
La integritat de l'eix havia quedat en qüestió des del moment en què, la setmana passada, Merkel va pronunciar-se per esperar el referèndum, en comptes d'intentar negociar, mentre Hollande deia exactament el contrari: que calia parlar amb Atenes fins al darrer moment malgrat la consulta. El president francès es va haver d'empassar el seu parer, perquè l'eurogrup va decidir –un cop més– decantar-se per l'abwarten –esperar– de Merkel. Ara podria correspondre-li el paper d'interlocutor més o menys proper, per a Atenes. A la cancellera, li correspondrà tractar de calmar els ànims a les pròpies files, que si ja es tancaven a donar més diners “als grecs” –com s'anomena Grècia, sense embuts i amb clar menyspreu, en la vida pública alemanya– ara insistiran a tirar pel dret.
El Banc Central Europeu (BCE) haurà de moure fitxa avui mateix, set dies després d'obrir la situació de corralito, tal com li reclama el Banc de Grècia. El seu “braç alemany” del BCR, el Bundesbank, sembla témer més les conseqüències econòmiques d'un “Grexit” que els costos de continuar pagant Atenes. El cap del banc central alemany, Jens Weidmann, calcula que les pèrdues per a Alemanya, si Grècia ha de deixar l'euro, seran de milers de milions d'euros, segons el diari econòmic Handelsblatt. Aquest argument, més que les advertències incendiàries del populista diari Bild amb titulars del tipus “prou de diners als grecs”, en totes les seves variants, és el que pot fer moure Berlín de la posició actual. És a dir, de la intransigència que representa el ministre de Finances, Wolfgang Schaüble, o de l'esperar a veure si el problema es resol per si mateix, que s'identifica amb Merkel. Només amb xifres que demostrin que el pitjor encara ha d'arribar es podrà aconseguir l'imprescindible sí del Bundestag (Parlament federal) al que, per a Berlín, són concessions a la rebel·lia grega i la mania (perillosa, a ulls alemanys) de demanar al poble opinions.