lunes, 30 de marzo de 2026

Retorno exprés

Merz y Al Sharaa "pactan" el retorno de un 80 % entre el millón de refugiados sirios de Alemania



El canciller Friedrich Merz al presidente sirio, Ahmed al Sharaa, en Berlín este lunes. / Filip Singer / Efe

 Gemma Casadevall   Berlín30 MAR 2026 

El propósito del canciller alemán, Friedrich Merz, y del presidente de Siria, Ahmed Al Sharaa, es impulsar el retorno a su país de un 80% entre el millón de refugiados sirios que viven en Alemania. "La guerra terminó, el régimen de Bashar Al Asad cayó y una mayoría de los que encontraron refugio aquí deben regresar", afirmó Merz en una comparecencia con Al Sharaa, quien asimismo consideró que sus compatriotas deben volver "para contribuir a la reconstrucción de Siria". El objetivo del líder sirio es atraer a inversores alemanes hacia Siria y que estos generen empleo para los repatriados.

"Esas personas son bienvenidas en su país", afirmó el canciller. "Y ese es el principal mensaje que su visita hoy a Berlín", añadió en dirección a Al Sharaa. El marco que se plantea Merz es de tres años y lo que espera de Siria es que posibilite el regreso rápido de todos aquellos que no tienen permiso de residencia en Alemania "así como un pequeño grupo, que nos causa problemas, porque han cometido delitos aquí".

Se estima que en Alemania viven 1,3 millones de sirios. Cerca de un millón entró en el país como demandantes de asilo, en su mayoría entre 2015 y 2016. Unos 350.000 están en régimen de protección subsidiaria, es decir, que no se les puede expulsar por razones humanitarias. Hasta ahora, apenas 6.500 se han acogido al programa de retorno voluntario del gobierno de Berlín.

"Quienes están bien integrados en nuestra sociedad y deseen quedarse, podrán hacerlo", aseguró Merz. Los planes declarados del Gobierno alemán de impulsar el regreso de estos ciudadanos topa con las críticas de sectores profesionales, que alertan de que sin ellos la sanidad pública alemana, por ejemplo, puede colapsar. En Alemania trabajan unos 6.000 médicos sirios, más otros 10.000 enfermeros y miles de cuidadores de geriátricos.

Manifestaciones en pro y en contra


La visita de Al Sharaa estaba prevista inicialmente para el pasado enero, pero fue postergada a última hora por la ofensiva siria en Rojava. Ahora, la presencia del presidente sirio en Berlín desplegó manifestaciones en favor y en contra del líder.

Mientras un grupo de manifestantes mostraba banderas y pancartas dándole la bienvenida, a escasa distancia de la cancillería discurrían marchas convocadas por organizaciones kurdas denunciando violaciones de los derechos humanos en Siria, aludiendo al pasado yihadista de Al Sharaa y a la desaparición de unas 4.000 personas en Rojava.

En un acto con empresarios se escucharon entre los asistentes consignas en árabe identificable como de signo islamista. Anteriormente, Al Sharaa había sido recibido por el presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, y luego se reunió con los ministros de Exteriores y de Economía, Johann Wadephul y Katherina Reiche.

sábado, 28 de marzo de 2026

La joya de la Karl Marx Allee


Crónica desde Berlín: Renace el mítico cine International




Reapertura del Kino International tras los trabajos de remodelación. / Gemma Casadevall

Gemma Casadevall    Berlín28 MAR 2026 8:00

Icónico, protegido por el sello que lo avala como parte del patrimonio arquitectónico de la ciudad y, pese a todo, durante unos años amenazado de extinción: el Kino International, para muchos, la mejor sala de cine de corte clásico de Berlín, reabrió con la primavera su gran pantalla. Se han invertido casi dos años en dotarlo de la mejor tecnología, renovar su patio de butacas y también la hermosa barra de bar con vistas al igualmente legendario 'Moskau Cafe', o 'Mockba', en la acera de enfrente y envuelto entre 'Plattenbauten', los bloques de viviendas característicos de la extinta República Democrática Alemana, la RDA comunista.


Vistas desde el cine Kino International. / Gemma Casadevall

Se ha renovado a fondo, pero ahí están sus revestimientos de madera, las imponentes lámparas de su vestíbulo y sus empinadas escalinatas. Nada delata intromisiones contranatura en el estilo con que abrió sus puertas en 1963, dos años después de la construcción del Muro de Berlín. Por entonces, esa gran arteria del sector comunista no se denominaba ya 'Stalinallee', como se la bautizó en 1949, año fundacional de la RDA, en honor al “dictador rojo”. Había adoptado su apellido marxista.

De producción estrella a proscrita

En el International se estrenaron por estos tiempos filmes como 'Spur der Steine', una película que de producción estrella de la RDA pasó a quedar proscrita por apreciarse en ella "tendencias contrarias al socialismo". Tras la caída del muro berlinés, en 1989, el legendario cine de la órbita germano-oriental se revitalizó para convertirse en una de las salas por las que discurre la Berlinale. En poco tiempo se convirtió en la preferida de muchos cinéfilos alérgicos a la estética multicine.

Ahí se proyecta ahora 'Gelbe Briefe' ('Yellow Letters'), del berlinés Ilker Catak y Oso de Oro de la última edición de la Berlinale. A primera vista no se la identifica como una película alemana. Discurre entre Berlín y Hamburgo, pero se habla en turco y traslada a suelo germano el autoritarismo practicado por la Turquía que podría ser la de Recep Tayyid Erdogan. Su director es uno de tantos ciudadanos germano-turcos, como Fatih Akin, el cineasta que con 'Contra la pared' alzó el hasta ahora había sido el último Oso de Oro alemán, en 2004.

La reapertura del International es algo más que la recuperación de un cine emblemático. Es testigo y parte de la historia de Berlín. De su reestreno se espera que se revitalice el triángulo formado entre el cine, el 'Moskau Café' y el 'Mokka Milch Eisbar', su equivalente como cafetería y heladería. Ahí iban a bailar y ligar los ciudadanos germano-orientales, en la avenida con la que el régimen exhibió poderío, pero que de alguna manera se burló de los propósitos institucionales para llenarse de vida propia. A la reapertura del International seguirá en pocas semanas la del 'Mokka Milch Eisbar'.

Escaparates vacíos bajo protección patrimonial

El International fue la perla de la Karl-Marx-Allee. El edificio, como sus vecinos, está bajo protección patrimonial. Pero ese sello no ha garantizado la supervivencia de otros locales emblemáticos, como la 'Karl-Marx-Buchhandlung', la imponente librería de la que apenas pervive su nombre plasmado sobre su fachada. El rótulo sigue ahí, también por imperativo patrimonal. Pero ahora alberga un local dedicado al interiorismo. Son muchos los escaparates de la Karl-Marc Allée que quedaron vacíos. Alguno se ha reconvertido en galería de arte. Otros esperan a un nuevo dueño o funcionan para determinados eventos, como el 'Moskau Café'.

El rótulo de la extinta librería Karl Marx Buchandlung. / Gemma Casadevall

Conviene no confundir la Karl-Marx-Allee, entre la Alexanderplatz y el distrito de Lichtenberg, con la Karl-Marx-Strasse, una bulliciosa calle del barrio por excelencia de la inmigración, Neukölln, en el otro extremo de la ciudad. La Allee es una avenida imponente de estética moscovita. Su casi homónima de Neukölln es una calle trufada de comercios turcos, árabes o de otras procedencias. Ambas comparten la amenaza de la especulación inmobiliaria derivada de la llegada de los 'expat', los residentes extranjeros con un nivel de ingresos superior al de los habitantes de la zona. Sean inmigrantes de segunda o tercera generación, como en Neukölln; sean jubilados de la antigua zona germano-oriental, con pensiones más bajas que sus conciudadanos del oeste.


Manifestación contra la especulación inmobiliaria en el barrio. / Gemma Casadevall

De los tanques soviéticos a las marchas de hoy


Por la actual Karl-Marx-Allee desfiló en 1945 el Ejército Rojo, el primero entre las potencias aliadas que entró en Berlín, pocos días después del suicidio en su búnker de Adolf Hitler. Entonces se llamaba aún Frankfurter Alle. El arquitecto Hermann Henselmann convirtió sus 2,3 kilómetros de largo en lo sigue siendo ahora: un exponente del ideal arquitectónico socializante, entre edificios públicos y bloques de 'Plattenbauten'.

En 1951 se aprobó su Plan de Reurbanización. Dos años después, los tanques soviéticos desfilaron de nuevo por la avenida. Esta vez, para sofocar la Revuelta del 17 de junio de 1953 contra el régimen. Lo que empezó como una protesta contra las condiciones laborales y de vida se extendió a 700 ciudades de todo el país. Fueron cinco días de disturbios, que dejaron un centenar de muertos y decenas de miles de detenidos.

La Karl-Marx-Allee actual se mueve al ritmo de otro tipo de marchas. Las movilizaciones de asociaciones vecinales, sindicatos y grupos izquierdistas reclamando la expropiación de grandes inmobiliarias para ampliar el menguante parque de vivienda protegida y evitar el arrinconamiento de sus residentes de toda la vida. O el desfile más multicultural de Berlín, Karneval der Kulturen, que se celebra todos los años en mayo y que ya en 2025 dejó su circuito habitual, en el multiétnico barrio de Kreuzberg, para discurrir por la espaciosa avenida de apellido marxista. Para entonces, a la sesión de cine en el International le acompañará la visita obligada al 'Mokka Milch Eisbar'.

viernes, 27 de marzo de 2026

Las Feroe, de nuevo ante las urnas


La derecha se impone en las islas Feroe, con la socialdemocracia hundida en la tercera posición




Recuento de voto de las elecciones en las islas Feroe, este jueves en Torshavn. / ALVUR HARALDSEN / EFE
  Gemma Casadevall    Berlín27 MAR 2026 

El Partido Popular se ha impuesto como primera fuerza en las islas Feroe, territorio autónomo de Dinamarca, donde la socialdemocracia se ha hundido hasta caer en la tercera posición. Segun los datos de la Autoridad Electoral, los populares han obtenido un 26,7% de los votos, lo que supone un despegue de ocho puntos respecto a las anteriores autonómicas. Tendrá ocho de los 33 escaños de que consta el Logting, el Parlamento autonómico.

Los liberales se han situado en segunda posición, con un 21,5%, mientras que los socialdemócratas del actual presidente, Aksel V. Johannesen, han caído siete puntos y medio para quedar en el 18,9%, según la televisión pública del archipiélago, Krinvarp Foroya. Las posiciones siguientes corresponden a los Republicanos y el Partido del Progreso, socios en la coalición saliente, con un 17% y un 6% respectivamente.

Todo apunta a que el nuevo gobierno estará liderado por el conservador Beinir Johannesen, de 29 años y sobrino del presidente autonómico saliente. De lograr su objetivo, se convertirá en el presidente más joven de la historia de las Feroe. "Es fantástico. Es nuestro mejor resultados en 70 años", declaró el ganador, exultante, ante la televisión pública danesa DR.

Las Feroe, en el Atlántico norte, es un archipiélago formado por 18 islas. Tiene unos 55.000 habitantes, algo menos que los de Groenlandia, aunque repartidos en sus 1.399 kilómetros cuadrados frente a los dos millones de la inmensa isla ártica
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Dos citas con las urnas en una misma semana


La población de las Feroe es una minoría en el conjunto del Reino de Dinamarca, con cerca de seis millones de habitantes. Pero sus elecciones autonómicas despertaron notable interés en Copenhague. Habían sido convocadas por anticipado a causa de los disensos en la coalición saliente. Sus 39.700 electores fueron llamados a las urnas para unos comicios que se celebraron dos días después de las generales de Dinamarca, en que la socialdemocracia de la primera ministra, Mette Frederiksen, defendió su posición de primera fuerza, pero con un desplome histórico. La primera ministra en funciones ha invitado a las consultas previas a siete partidos, del total de 12 que tendrán escaños en el Parlamento sin contar los cuatro que se reparten entre Groenlandia y las Feroe. A los Moderados del ministro de Exteriores saliente, Lars Fokke Rasmussen, se le otorga un papel clave, por no pertenecer ni al bloque izquierdista de Frederiksen ni al conservador del titular de Defensa, Troels Lund Poulsen.

jueves, 26 de marzo de 2026

A pie de gasolinera


¿Qué medidas está aplicando Europa para contener la escalada de precios por la guerra de Irán?




Los precios de los carburantes en una gasolinera de Roma. / TIZIANA FABI / AFP

Leticia Fuentes   Irene Savio   Gemma Casadevall    Lucas Font    26 MAR 2026 21:30

El petróleo y la incertidumbre desatada por la guerra de EEUU e Israel contra Irán, que ha bloqueado el estratégico estrecho de Ormaz en represalia, han obligado a los diferentes gobiernos de Europa a impulsar medidas para contarrestar la escalada de precios de los derivados del crudo y de la energía.

Estas son algunas de las recetas que barajan o ya se están aplicando en Francia, Italia, Alemania y Reino Unido:

Francia: Conductores de largas distancias

Ante el aumento de los precios del combustible desde el inicio de la guerra en Oriente Medio, el Gobierno de Francia anunció recientemente "medidas inmediatas para aliviar la liquidez" de las empresas pesqueras y de transporte, pero sin anunciar reducciones directas en los precios del combustible. Además, hizo un llamamiento a las refinerías para que evaluaran, cuanto antes, la capacidad de sus plantas en Francia para incrementar de forma rápida y temporal la producción de sus productos, con el objetivo de aliviar la tensión en los mercados europeos, permitiendo incluso a algunas, como la de Gravenchon, aumentar su capacidad.

Sin embargo, algunas asociaciones como la Asociación Nacional de Organizaciones de Productores (ANOP) o la Unión de Armadores de Buques Pesqueros Franceses (UAPF) denunciaron estas "medidas a medias" y exigieron acciones directas "acordes con la situación". En respuesta, este jueves el ministro de Economía, Roland Lescure, confirmó que el Gobierno anunciará nuevas providencias que afectarán especialmente a los conductores de largas distancias. "El problema a corto plazo es poder pagar las facturas. Se trata, pues, de un problema de liquidez", declaró el ministro, insistiendo en que "solo funcionarán las medidas específicas". Se espera que el próximo lunes, el primer ministro francés presida una nueva reunión del G7 con los titulares de Finanzas, de Energía y los gobernadores de los bancos centrales, para evaluar un nuevo paquete de medidas ante la explosión de precios.

Italia: Rebaja de impuestos y freno a la especulación


En Italia, ya el 18 de marzo el Gobierno de Giorgia Meloni dio luz verde a un decreto-ley para contener la escalada de los precios de los carburantes tras la nueva crisis en Oriente Medio. El texto fue elaborado por el Consejo de Ministros y publicado en el Boletín Oficial del Estado. La principal medida es una rebaja de 20 céntimos por litro en el impuesto especial sobre la gasolina y el diésel durante 20 días, del 19 de marzo al 8 de abril. Este gravamen es uno de los elementos que componen el precio final de los carburantes, junto al coste de la materia prima y el IVA. Se trata de un tributo indirecto fijo que grava determinados bienes —como la electricidad o el tabaco— en el momento de su producción o consumo.

Además de la rebaja de los impuestos, el decreto prevé ayudas al sector del transporte por carretera. Las empresas recibirán un crédito fiscal extraordinario para compensar el encarecimiento del diésel. Este subsidio podrá utilizarse para el pago de impuestos hasta finales de 2026, no computará como ingreso y será compatible con otras ayudas dentro de ciertos límites.

El decreto incorpora también medidas para frenar la especulación. Durante tres meses, hasta el 19 de junio, las compañías petroleras deberán comunicar a diario los precios recomendados a las gasolineras, publicarlos en sus páginas web y notificarlos a las autoridades de control. El incumplimiento conllevará sanciones del 0,1% de la facturación diaria. Además, una vez fijados, los precios no podrán incrementarse a lo largo del mismo día. El ministerio y el organismo supervisor han avisado de que vigilarán posibles desviaciones entre los precios en surtidor y las cotizaciones internacionales. Si se detectan subidas anómalas, la Guardia de Finanzas podrá inspeccionar toda la cadena y, en su caso, imponer sanciones o trasladar el expediente a la justicia.

Alemania: Solo un alza al día en las gasolineras

El precio de la gasolina solo podrá subir una vez al día, a las 12.00 del mediodía, aunque si se trata de bajarlo se puede hacer en cualquier momento: este el instrumento con el que el Gobierno de Friedrich Merz quiere estabilizar los precios de los carburantes. Se le denomina "modelo austriaco" porque es la fórmula similar a la implantada en el país vecino. Y ha sido activada por la vía rápida para frenar escaladas súbitas durante las vacaciones de Semana Santa. Este jueves fue aprobado por el Bundestag (Cámara baja) y que se someterá el viernes a su ratificación por el Bunderat (Cámara alta). Se contemplan además multas de hasta 100.000 euros a los infractores, así como fuertes sanciones contra subidas excesivas o que no respondan "a la realidad objetiva" del mercado, según la ministra de Economía, Katharina Reiche.

Que con este instrumento se consiga contener el precio de los carburantes es asunto controvertido no solo por los dos extremos de la oposición parlamentaria, la ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD) y La Izquierda. También cuestionan su efectividad algunos expertos. Pero la coalición entre conservadores y socialdemócratas de Merz espera, al menos, evitar la crispación que ahora mismo genera la tarea diaria de ir a por la gasolinera que ofrezca el carburante más barato, lo que puede cambiar de hora en hora.

El Gobierno de Merz se plantea asimismo aumentar temporalmente las posibilidades de desgravación fiscal en los desplazamientos para acudir al trabajo. Actualmente se desgravan 38 céntimos por kilómetro, incluso en trayectos cortos e independientemente de si el desplazamiento se hace en automóvil, bicicleta, transporte publico o a pie.

Reino Unido: Monitorización de subidas injustificadas y buscador de gasolineras baratas

El Gobierno del Reino Unido ha anunciado un paquete de ayudas de 53 millones de libras esterlinas (unos 61 millones de euros) para los hogares que siguen utilizando calefacción con gasóleo, la mayoría de ellos en Irlanda del Norte, los cuales están siendo los más perjudicados por el aumento de los precios del petróleo.

El Ejecutivo también ha dado instrucciones a la Autoridad de la Competencia y los Mercados (CMA, en sus siglas en inglés) para monitorizar a las empresas energéticas y detectar posibles subidas injustificadas de los precios, además de obligar a las gasolineras a informar de los cambios en las tarifas y de implementar un buscador para localizar aquellas en las que el combustible se ofrece más barato.

Estas medidas se suman a la reducción en el impuesto sobre el combustible, equivalente a cinco peniques por litro, aprobada en 2022 por el entonces Gobierno conservador y que los laboristas han mantenido al menos hasta el próximo septiembre. El Ejecutivo también anunció el pasado noviembre una bajada de casi un 7% en el precio máximo de la electricidad, una medida que estará en vigor entre abril y julio y que supondrá un ahorro medio de 117 libras anuales para los hogares.

La ministra de Economía, Rachel Reeves, ha evitado aclarar si mantendrá estas medidas cuando lleguen a su fin en los próximos meses, algo que decidirá en función de cómo evolucione el conflicto en Oriente Medio, pero ha alertado de que las posibles ayudas irán destinadas a la población más vulnerable y no al conjunto de la ciudadanía.

miércoles, 25 de marzo de 2026

Copenhague, el día después


Dinamarca: 5 claves de la amarga victoria de Mette Frederiksen



La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen. / MADS CLAUS RASMUSSEN / EFE
 Gemma Casadevall   Copenhague25 MAR 2026 

Las urnas dejaron este martes en Dinamarca un panorama complejo para la primera ministra, Mette Frederiksen. Su Partido Socialdemócrata se revalidó como fuerza más votada en las elecciones parlamentarias celebradas este martes, aunque con el peor resultado desde 1901. Obtuvo un 21,9% de los votos, más de 10 puntos por delante de la segunda formación, el Partido Socialista Popular (SF), con 11,6%, y 11 más que el primer clasificado del lado derechista, el Partido Liberal, con 10,2%, que a su vez cosechó su récord a la baja histórico. Pero eso no le garantiza el tercer mandato al que aspira. Frederiksen, a sus 48 años, ha demostrado que es una líder que no se arruga ni ante Donald Trump. Ahora deberá negociar a múltiples bandas después de recibir, este miércoles, el encargo de formar gobierno del rey Federico . Dinamarca, con seis millones de habitantes incluidos los de Groenlandia y las islas Feroe, se encamina a una formación de ejecutivo que podría ser prolongada y en la que se otorga un papel clave para el sexto clasificado, los Moderados, con un 7,7%. Es el partido del ex primer ministro y actual titular de Exteriores, Lars Fokke Rasmussen, un político astuto y tenaz, que se coloca en el fiel de la balanza entre los dos grandes bloques tradicionales, el rojo o izquierdista y el azul o derechista.

Romper el bloque


El bloque izquierdista, que está integrado por cinco partidos, tendrá 84 escaños, del total de 179 del Folketing (Parlamento danés), incluidos los cuatro que aportan Groenlandia y las islas Feroe. El socialdemócrata será el mayor grupo parlamentario, con 38 escaños, 12 menos que los actuales. El bloque azul, con seis partidos, tendrá 77 escaños. No son bloques monolíticos, sino con profundas diferencias e incluso hostilidades, sobre todo en el lado derechista. "No puedo estar feliz con este resultado. Pero estoy lista para asumir la responsabilidad de seguir siendo primera ministra por otros cuatro años", dijo Frederiksen, ya de madrugada, al comparecer ante su militancia en el Folketing. "Sumaos a nosotros. Estamos en el medio. No os quedeis en la esquina", fue el mensaje de Rasmussen, perseguido como ningún otro líder por las cámaras en la noche electoral danesa. Su apuesta se orienta hacia la incorporación de un cuarto miembro a la coalición entre socialdemócratas, liberales y moderados del gobierno saliente. La primera ministra tampoco se aferra a los bloques, como demostró al optar por la fórmula centrista para su segunda legislatura, tras haber gobernado con el apoyo de la izquierda en el primer mandato.

Tenaza a la política migratoria

Incluso si Frederiksen optara por un giro a la izquierda, con la complicidad del versátil Rasmussen, nada cambiará en la línea restrictiva migratoria de su gobierno. Su coalición saliente ha aplicado la fórmula de la tenaza, lo que ha llevado a una reducción drástica de la llegada de peticionarios de asilo --876 el año pasado, la cifra más baja en décadas--. Hay una reforma legal en ciernes por la que se expulsará del país a todo extranjero con delitos graves o condenas a partir de un año de cárcel. A escala europea, Frederiksen va de la mano de la italiana Giorgia Meloni en cuanto a política migratoria. Cuenta con un amplio consenso para seguir en esa línea y no solo por parte de formaciones derechistas. Las elecciones del martes dieron, además, un notable impulso a la ultraderechista Partido Popular Danés, al que se había dado por políticamente muerto, pero que se alzó con un 9,1%, apenas unas décimas por debajo de la Alianza Liberal que lidera la nueva estrella de la política danesa, Alex Vanopslagh, gran captador del voto joven.


Impuesto sobre el patrimonio o rebaja fiscal


Frederiksen prometió en campaña la reimplantación de un impuesto sobre el patrimonio, que afectaría a unos 20.000 daneses y con el que pretende financiar mejoras en la escuela pública. A esta promesa se ha atribuido el giro a la izquierda que marcó su campaña, con el que pretendió revertir o frenar la caída de electorado propio sufrida por los socialdemócratas en los últimos comicios europeos y municipales. Pero será también el gran escollo si acaba decantándose por buscar el apoyo del centrismo. Concretamente su ministro de Defensa, el líder liberal Troels Lund Poulsen, como el resto de formaciones similares se oponen frontalmente a la reimplantación de una tasa que fue abolida hace 30 años. El conjunto de partidos derechistas claman por rebajas fiscales, en un país donde las cargas impositivas sobre el ciudadano están entre las más altas de Europa.

Fidelidad atlantista y compromiso con Ucrania


La defensa de Groenlandia frente a los delirios expansionistas de Trump actuó de palanca a favor de Frederiksen y cohesionó al resto de la clase política danesa. Lo de "Groenlandia no está en venta" es una consigna compartida por todo el país, pero ello no significa que se haya roto la tradicional fe atlantista de Dinamarca o la apuesta por el rearme europeo que exige la Casa Blanca a los aliados europeos. No se esperan cambios en esa línea, ni tampoco en el compromiso con el apoyo a Ucrania. Bajo el Gobierno de Frederiksen, Kiev ha encontrado en Dinamarca uno de sus más firmes aliados. Entre Volodímir Zelenski y la primera ministra hay una sintonía tanto en lo personal como en los aportes militares del país nórdico a Kiev. El presupuesto militar de Dinamarca se ha disparado desde el inicio de la invasión rusa de Ucrania. Al menos ahí, sí se ha comportado como un alumno ejemplar de las exigencias de Trump, lo que se ha plasmado en macropedidos como el de los 27 cazas F-35 de fabricación estadounidense, pendiente de completarse entre este año y el próximo.


La fuerza del independentismo isleño


En el cómputo de los 179 diputados del Folketing se incluye los cuatro que corresponden a Groenlandia y a las islas Feroe, los dos territorios autónomos. Teóricamente podían haber inclinado la balanza en favor de uno u otro bloque. Pero finalmente los escaños de Groenlandia se repartieron entre el partido izquierdista IA y el derechista Naleraq, representante del independentismo por la vía rápida y al que se atribuyen cercanías trumpistas. Lo mismo ocurrió con los escaños de las Feroe. Los electores de este archipiélago con 56.000 habitantes del Atlántico Norte, a medio camino entre Dinamarca y Groenlandia, tienen el jueves otra cita con las urnas. Se celebran comicios autonómicos, del que se espera un fuerte impulso para el independentismo.

martes, 24 de marzo de 2026

Desde el Folketing

El bloque izquierdista de Mette Frederiksen gana las elecciones de Dinamarca, pero sufre una sangría de votos


Frederiksen saluda a votantes este martes en Copenhague BAGGER / EFE

 Gemma Casadevall   Copenhague24 MAR 2026

El bloque izquierdista de la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ha ganado las elecciones legislativas de Dinamarca, al sumar un 48 % de los votos, lo que supone 84 escaños del total de 179 del Folketing (Parlamento danés). La formación del próximo gobierno queda supeditada al apoyo de los Moderados, el partido centrista del ministro de Exteriores, Lars Lokke Rasmussen, que obtuvo el 7,7 % y está destinado a erigirse en árbitro de la nueva coalición de gobierno con sus 14 diputados.
Las primeras proyecciones al cierre de los locales de la televisión pública DR fueron recibidas en el Folkenting (Parlamento danés) con un silencio sepulcral, o incluso rostros de pánico, por la militancia del Partido Socialdemócrata de Frederiksen. Superaba al bloque conservador, que finalmente sumó un 44 % de los votos y tendrá 77 escaños. Pero para el partido de la jefa del gobierno es el peor resultado desde 1901.
Frederiksen logró defender la posición de primera fuerza, aunque su partido ha quedado muy debilitado respecto a los comicios de 2022. Escrutado casi el 100 % de los votos, obtuvo un 21,1 % de los votos, casi siete puntos por debajo de lo obtenido en los anteriores comicios legislativos.
La imagen de la victoria correspondió, por contra, al Partido Socialista Popular (SF) de Pia Olsen, que despega hasta el 11,5 % y arrebata la posición de segunda fuerza a los liberales del ministro de Defensa, Troels Lund Poulsen, un punto por debajo.
Los resultados reflejan un panorama muy fragmentado y descartan una reedición de la coalición centrista con la que Frederiksen ha gobernado en su segunda legislatura. Los liberales de Poulsen conservan la posición de primera fuerza del flanco derechista, frente al nuevo partido de Alex Vanopslagh, con un 9,4 %. Vanopalpslagh es un político ambicioso e identificable como ultraliberal, es muy activo en redes sociales y recluta el voto joven. El ultraderechista Partido Popular Danés, al que hasta hace poco se daba casi por políticamente muerto, remonta posiciones y se coloca sobre el 9 % de los votos.

Negociaciones de final incierto


Se perfilan negociaciones largas y complejas. El factor clave serán los 14 escaños del partido de Rasmussen. Nada puede darse por garantizado. A favor de Frederiksen juegan su experiencia y su reputación de mujer fuerte ante cualquier crisis. Es una socialdemócrata de línea dura, que en política migratoria defiende posiciones más compatibles con la derecha que con su familia política. Ha demostrado en sus siete años en el poder un comportamiento casi camaleónico. La propia jefa del Gobierno, de 48 años, ha dejado claro en esta campaña que no se ceñirá a supuestas lealtades de bloque.
En la práctica ha demostrado con creces su versatilidad política. En su primera legislatura, de 2019 a 2022, gobernó respaldada por fuerzas izquierdistas; en la segunda, rechazó repetir esa fórmula, pese a que era posible, para formar una alianza de signo centrista con los Moderados del ex primer ministro Rasmussen y los liberales del titular de Defensa Poulsen.
Rasmussen está destinado a ser el árbitro de la futura coalición. Ha llegado a la cita con las urnas pletórico, derrochando cercanía y regalando salchichas fritas a decenas de ciudadanos, desde un puesto ambulante junto a la estación central de Copenhague. Poulsen, que nunca fue un político carismático, se había distanciado en la campaña de la línea de Frederiksen y sobre todo de la promesa de la líder socialdemócrata de reimplantar el impuesto sobre el patrimonio, suprimido hace unos 30 años.

Estrategia arriesgada

El giro izquierdista de Frederiksen ha sido una estrategia arriesgada en un país que tiene ya fuertes cargas fiscales. Con ella ha tratado de compensar algo su línea dura en política migratoria, de la que de todos modos no piensa apartarse. Su cercanía, incluso en lo personal, con la italiana Giorgia Meloni ha abierto grietas en su partido. La socialdemocracia danesa ha sufrido ya dos descalabros notables. Primero se derrumbó en las últimas elecciones europeas y luego en las municipales del pasado noviembre, donde perdió la alcaldía de Copenhague. Frederiksen entonó el mea culpa. Se lanzó tratar de recuperar terreno cedido a otras formaciones izquierdistas con sus promesas de destinar la tasa sobre el patrimonio a mejoras en la escuela pública, impulsar una reforma de las pensiones y otros aspectos que la separan, sobre todo, de formaciones del centro liberal.

Groenlandia, como factor clave electoral

El espectro parlamentario danés está muy fragmentado. Los 179 puestos de la Cámara se repartirán entre una docena de partidos, a los que se suman los dos que corresponden a Groenlandia y otros dos a las Islas Feroe, ambos territorios autónomos del Reino de Dinamarca. Los colegios groenlandeses cerraron cuatro horas más tarde, debido la diferencia horaria, lo que añadió suspense al conteo y su probable influencia en la correlación de fuerzas final.
La firmeza de Frederiksen en la defensa de Groenlandia frente a las ansias expansionistas de Donald Trump contribuyó, según los expertos, a frenar la sangría de electorado que venía sufriendo la socialdemocracia. El repunte en intención de voto reflejado a principios de año determinó a la primera ministra a avanzar los comicios, inicialmente previstos para otoño. Sus competencias como jefa del Gobierno incluyen la convocatoria de elecciones.
Finalmente, lo que ha pesado en la campaña han sido temas que inciden en el día a día de los daneses. A ello se sumó que las tensiones con Washington se relajaron, tras retirar Trump su amenaza de tomar “por las malas” el control de la isla. El cambio de dinámica del presidente estadounidense siguió al respaldo obtenido por Frederiksen entre sus principales aliados europeos y Canadá, que desplazaron equipos de oficiales a la isla ártica para una supuesta "misión exploratoria", preparatoria para unas eventuales maniobras militares.
Participaron en este operativo aliados tradicionalmente sumisos a los dictados de Estados Unidos, como Alemania. De pronto parecía que la fortaleza de Frederiksen se hubiera contagiado a otros países tan atlantistas como es la propia Dinamarca, pero que bajo el impacto de Trump sintieron traicionada su lealtad histórica a Washington.

Alemania y su crisis ferroviaria

La Bahn: retards crònics i crispació 

 - Berlín

Si de res s’aver­go­nyei­xen els ale­manys és de la seva com­pa­nyia de trens, la Deutsche Bahn (DB). L’estadística de pun­tu­a­li­tat és baixa –només del 60% en els trens de llarg recor­re­gut– i tam­poc no són entre els més ràpids: la mit­jana dels ICE, equi­va­lent a l’AVE, és de 250 km/h. Els ale­manys s’ho pre­nen amb resig­nació o iro­nia, com fa sovint el per­so­nal de la com­pa­nyia quan informa per mega­fo­nia d’incidències, amb les més vari­a­des for­mu­la­ci­ons, o des­ta­cant quan arri­ben pun­tu­als. Les indem­nit­za­ci­ons tam­poc no són per tirar coets: es retorna el 25% del preu del bit­llet a par­tir de dues hores de retard. I res no fa pen­sar en una millora ràpida. L’any pas­sat es va enge­gar un pla de sane­ja­ment per als 39.200 kilòmetres de la xarxa ale­ma­nya. Entre enguany i l’any vinent hi ha pro­gra­ma­des 28.000 obres, el que vol dir més incidències i trams alter­na­tius més llargs. Per les vies de la Deutsche Bahn cir­cu­len cada dia uns 7,6 mili­ons de pas­sat­gers, sigui entre els trens de la mateixa com­pa­nyia o d’alter­na­ti­ves pri­va­des, trens regi­o­nals o roda­lies. I les con­seqüències del mal ser­vei no només reper­cu­tei­xen en els viat­gers, sinó també en els 200.000 tre­ba­lla­dors de la DB. La cris­pació dels usu­a­ris ha fet créixer l’estadística d’insults o agres­si­ons fins a una mit­jana de cinc atacs físics dia­ris a revi­sors o per­so­nal d’estació. L’any pas­sat hi va haver més de 3.000 delic­tes con­tra tre­ba­lla­dors de la DB, 324 dels quals van ser agres­si­ons greus.

La bahn nórdica

 Noruega: alta gamma i preus de luxe


Anar en tren des de l’aero­port d’Oslo a la capi­tal és sub­mer­gir-se en allò que s’entén per con­fort nòrdic. Un endoll per cada seient, un wif que, a diferència del que passa a Ale­ma­nya, França o Espa­nya, sí que fun­ci­ona, pun­tu­a­li­tat gai­rebé impe­ca­ble i una freqüència pròpia del metro urbà. Cada 10 minuts surt un tren, que et deixa al cen­tre d’Oslo, a 50 kilòmetres, en 20 minuts. Tot ple­gat, és clar, té un preu: 22,5 euros per tra­jecte. Uns qua­tre cops més del que costa anar en tren a l’aero­port des del cen­tre de Berlín o de Bar­ce­lona.

Noru­ega pot pre­su­mir, a més, de tenir els tra­jec­tes més espec­ta­cu­lars d’Europa pel que fa a vis­tes panoràmiques, sobre­tot si se surt d’Oslo i s’enfila cap al nord, a Trond­heim, cap als fiords de Ber­gen o fins al cer­cle polar àrtic. A par­tir de mit­jan 2026 entra­ran en ser­vei a la com­pa­nyia esta­tal VY un trens d’alta gama i última gene­ració, amb buta­ques incli­na­bles a l’estil dels de classe busi­ness als avi­ons, vagons amb guar­de­ria i tot tipus de como­di­tats per a per­so­nes amb mobi­li­tat reduïda.

Val a dir que Noru­ega ha tre­ba­llat de valent fins a arri­bar a dis­po­sar de la xarxa actual, d’uns 4.090 kilòmetres. L’oro­gra­fia del país nòrdic és espec­ta­cu­lar, però també com­plexa. La den­si­tat de població és molt baixa, 15 habi­tants per kilòmetre qua­drat. I inver­tir en xarxa fer­roviària fora dels grans nuclis urbans és un repte que només s’ho poden per­me­tre països amb con­cep­tes de benes­tar com el noruec, on la riquesa gene­rada pel petroli nodreix el fons sobirà més gran del món. I, men­tre els noru­ecs gau­dei­xen dels trens més con­for­ta­bles i fia­bles de la regió nòrdica, els veïns fin­lan­de­sos s’han de con­for­mar amb nivells de fia­bi­li­tat i eficiència més sem­blants als polo­ne­sos.

Anar en tren des de l’aeroport d’Oslo a la capital és submergir-se en allò que s’entén per confort nòrdic. Un endoll per cada seient, un wifi que, a diferència del que passa a Alemanya, França o Espanya, sí que funciona, puntualitat gairebé impecable i una freqüència pròpia del metro urbà. Cada 10 minuts surt un tren, que et deixa al centre d’Oslo, a 50 kilòmetres, en 20 minuts. Tot plegat, és clar, té un preu: 22,5 euros per trajecte. Uns quatre cops més del que costa anar en tren a l’aeroport des del centre de Berlín o de Barcelona.

Noruega pot presumir, a més, de tenir els trajectes més espectaculars d’Europa pel que fa a vistes panoràmiques, sobretot si se surt d’Oslo i s’enfila cap al nord, a Trondheim, cap als fiords de Bergen o fins al cercle polar àrtic. A partir de mitjan 2026 entraran en servei a la companyia estatal VY un trens d’alta gama i última generació, amb butaques inclinables a l’estil dels de classe business als avions, vagons amb guarderia i tot tipus de comoditats per a persones amb mobilitat reduïda.

Val a dir que Noruega ha treballat de valent fins a arribar a disposar de la xarxa actual, d’uns 4.090 kilòmetres. L’orografia del país nòrdic és espectacular, però també complexa. La densitat de població és molt baixa, 15 habitants per kilòmetre quadrat. I invertir en xarxa ferroviària fora dels grans nuclis urbans és un repte que només s’ho poden permetre països amb conceptes de benestar com el noruec, on la riquesa generada pel petroli nodreix el fons sobirà més gran del món. I, mentre els noruecs gaudeixen dels trens més confortables i fiables de la regió nòrdica, els veïns finlandesos s’han de conformar amb nivells de fiabilitat i eficiència més semblants als polonesos.

Rasmussen, el salchichero de la estación

Dinamarca vota, aliena al 'factor Trump'

El futur de l’illa no ha estat un tema dominant en la campanya de Frederiksen cap a la reelecció per a un tercer mandat. Fa set anys que és al càrrec. En la primera legislatura va governar al capdavant d’un bloc esquerrà per passar al segon període a fer-ho amb partits centristes. Els seus socis actuals són els moderats del ministre d’Exteriors, Lars Lokke Rasmussen, i el liberal Troels Lund Poulsen, ministre de Defensa. Han estat tots tres uns rostres ben presents durant tota la crisi amb els Estats Units. Rasmussen, com a negociador amb Washington; Poulsen, com a cap de Defensa; Frederiksen, com la dona forta que no recula ni davant Trump. Mentre que la líder socialdemòcrata invertia el darrer dia de campanya amb més i més entrevistes a la televisió, el carismàtic Rasmussen repartia salsitxes entre adolescents davant l’estació central de Copenhaguen, amb el seu equip de campanya i un fort desplegament mediàtic.

Els socialdemòcrates arriben a la cita amb les urnes en primera posició, amb una intenció de vot estimada en el 21%. Com a segona força es col·loca el Partit Socialista Popular (SF), amb un 13% dels vots, seguit dels liberals de Poulsen. L’espectre parlamentari danès és molt fragmentat i hi ha una dotzena de partits que potencialment tindran representació al Folketing.La presència de Groenlàndia i les illes Fèroe al Folketing, el Parlament danès, és més aviat simbòlica. Dos diputats tenen cadascun d’aquests territoris autònoms del Regne de Dinamarca, entre el total de 179 escons de la cambra nacional danesa. El seu pes demogràfic és mínim –uns 56.000 habitants tant de les Fèroe com de Groenlàndia– i, fins fa poc, els seus diputats no acostumaven a incidir en la política nacional danesa.

La presència de Gro­enlàndia i les illes Fèroe al Folke­ting, el Par­la­ment danès, és més aviat simbòlica. Dos dipu­tats tenen cadas­cun d’aquests ter­ri­to­ris autònoms del Regne de Dina­marca, entre el total de 179 escons de la cam­bra naci­o­nal danesa. El seu pes demogràfic és mínim –uns 56.000 habi­tants tant de les Fèroe com de Gro­enlàndia– i, fins fa poc, els seus dipu­tats no acos­tu­ma­ven a inci­dir en la política naci­o­nal danesa.

En el cas de Gro­enlàndia, cap dels seus escons al Folke­ting cor­res­pon al par­tit del seu pre­si­dent autonòmic, el cen­trista Jens-Fre­de­rik Niel­sen. L’un per­tany al soci­a­lista Inuit Ataqa­ti­giit i l’altre a l’inde­pen­den­tisme rup­tu­rista de Nale­raq. Niel­sen va pujar al poder el 2025, després d’una victòria elec­to­ral con­tra pronòstic i mar­cada per la por als plans anne­xi­o­nis­tes de Donald Trump, obses­si­o­nat a pren­dre el con­trol sobre Gro­enlàndia. El par­tit de Niel­sen, Demok­ra­a­tit, aspira ara a obte­nir un dels escons a les elec­ci­ons par­la­mentàries d’avui a Dina­marca.

Gro­enlàndia, com les Fèroe, havia tin­gut fins ara poca rellevància tant en la política com en la vida pública danesa. A Copen­ha­guen, tots dos ter­ri­to­ris autonòmics com­par­tei­xen repre­sen­tació amb Islàndia dins l’ano­me­nat Nor­dat­lan­tens Brygge . És un espai de luxe, però silenciós, en un antic magat­zem por­tu­ari con­ver­tit en repre­sen­tació ins­ti­tu­ci­o­nal i sala d’expo­si­ci­ons. La seva acti­vi­tat és dis­creta, con­sa­grada a la pro­gra­mació de cicles cul­tu­rals entorn d’aques­tes anti­gues colònies dane­ses àrti­ques. Islàndia és com­ple­ta­ment inde­pen­dent, men­tre que Gro­enlàndia i les Fèroe són auto­no­mies amb una forta dependència econòmica del govern de Copen­ha­guen.

D’aquesta presència més aviat simbòlica en el dia a dia danès, Gro­enlàndia va pas­sar a ocu­par un lloc des­ta­cat a l’agenda glo­bal amb el retorn de Trump a la Casa Blanca. Les seves ame­na­ces de pren­dre per la força mili­tar un ter­ri­tori que és part del Regne de Dina­marca i, per tant, de l’OTAN, impli­ca­ven el perill d’una agressió entre mem­bres de l’Aliança Atlàntica. Una opció a pri­ori impen­sa­ble, si no fos que amb Trump ni la idea més foras­se­nyada queda del tot des­car­tada.

Aquest con­text és el que ha pre­ci­pi­tat la con­vo­catòria d’elec­ci­ons anti­ci­pa­des, per decisió de la pri­mera minis­tra, la soci­al­demòcrata Mette Fre­de­rik­sen. És un avançament de pocs mesos, ja que es pre­ve­ien per a la tar­dor. Però la cap del govern, amb com­petències per con­vo­car elec­ci­ons, va con­si­de­rar oportú cele­brar-les ara. El seu par­tit soci­al­demòcrata havia tin­gut una forta cai­guda de vots en les últi­mes elec­ci­ons euro­pees. Al novem­bre va tenir un toc d’advertència encara més fort en per­dre l’alcal­dia de Copen­ha­guen, després de prop d’un segle de domini a la capi­tal.

A prin­ci­pis d’any els son­de­jos van reflec­tir una remun­tada, atribuïda a com Fre­de­rik­sen ha sabut plan­tar cara a Trump sense per­dre un dels senyals d’iden­ti­tat de Dina­marca com és la fe en l’atlan­tisme. Fre­de­rik­sen, que en política migratòria defensa línies com­pa­ra­bles a les del popu­lisme dretà de Gior­gia Meloni, està fer­ma­ment com­pro­mesa amb el rear­ma­ment euro­peu i l’aug­ment de la des­pesa en defensa que reclama Trump.

L’enfron­ta­ment amb el pre­si­dent dels Estats Units no és nou. Ja el 2019, en el pri­mer man­dat del repu­blicà a la Casa Blanca, Fre­de­rik­sen va res­pon­dre amb un no rotund als propòsits de Trump de com­prar Gro­enlàndia. D’aque­lla topada amb el líder de la super­potència ali­ada ha pas­sat aquest 2026, com a cap del govern d’un país de sis mili­ons d’habi­tants, a mobi­lit­zar socis euro­peus com Ale­ma­nya o els seus veïns nòrdics, a més del Canadà, fins a mate­ri­a­lit­zar un des­ple­ga­ment mili­tar a Gro­enlàndia coor­di­nat per Copen­ha­guen. Teòrica­ment era una missió explo­ratòria. Segons s’ha sabut aquests dies, va incloure el trans­port d’explo­sius per poder res­pon­dre, en cas de con­fron­tació amb l’exèrcit més poderós del món. Sem­bla que Copen­ha­guen, com els ser­veis secrets dels seus ali­ats, es van pren­dre seri­o­sa­ment l’amenaça de Trump d’obte­nir el con­trol de Gro­enlàndia com fos, amb l’argu­ment que Dina­marca n’ha negli­git la defensa i això afecta la segu­re­tat del EUA.

La situ­ació sem­blava indo­mi­na­ble a prin­ci­pis d’any. De sobte, al Fòrum Inter­na­ci­o­nal de Davos, Trump va desac­ti­var les aler­tes, en des­car­tar una ope­ració mili­tar i obrir la porta a nego­ci­a­ci­ons sobre el futur de l’illa entre les tres parts, Estats Units, Dina­marca i Gro­enlàndia, l’esta­tut d’auto­no­mia de la qual pre­veu des del 2009 el dret a l’auto­de­ter­mi­nació. Les ten­si­ons amb Was­hing­ton han aflui­xat i Gro­enlàndia torna a ocu­par un espai dis­cret en el dia a dia danès.

El futur de l’illa no ha estat un tema domi­nant en la cam­pa­nya de Fre­de­rik­sen cap a la ree­lecció per a un ter­cer man­dat. Fa set anys que és al càrrec. En la pri­mera legis­la­tura va gover­nar al cap­da­vant d’un bloc esquerrà per pas­sar al segon període a fer-ho amb par­tits cen­tris­tes. Els seus socis actu­als són els mode­rats del minis­tre d’Exte­ri­ors, Lars Lokke Ras­mus­sen, i el libe­ral Tro­els Lund Poul­sen, minis­tre de Defensa. Han estat tots tres uns ros­tres ben pre­sents durant tota la crisi amb els Estats Units. Ras­mus­sen, com a nego­ci­a­dor amb Was­hing­ton; Poul­sen, com a cap de Defensa; Fre­de­rik­sen, com la dona forta que no recula ni davant Trump. Men­tre que la líder soci­al­demòcrata inver­tia el dar­rer dia de cam­pa­nya amb més i més entre­vis­tes a la tele­visió, el carismàtic Ras­mus­sen repar­tia sal­sit­xes entre ado­les­cents davant l’estació cen­tral de Copen­ha­guen, amb el seu equip de cam­pa­nya i un fort des­ple­ga­ment mediàtic.

Els soci­al­demòcra­tes arri­ben a la cita amb les urnes en pri­mera posició, amb una intenció de vot esti­mada en el 21%. Com a segona força es col·loca el Par­tit Soci­a­lista Popu­lar (SF), amb un 13% dels vots, seguit dels libe­rals de Poul­sen. L’espec­tre par­la­men­tari danès és molt frag­men­tat i hi ha una dot­zena de par­tits que poten­ci­al­ment tin­dran repre­sen­tació al Folke­ting.

Les cons­tel·laci­ons pos­si­bles són múlti­ples i Fre­de­rik­sen té les millors car­tes per sor­tir-se amb la seva. Però no està clar si ree­di­tarà el bloc d’esquer­res del seu pri­mer man­dat o bus­carà de nou ali­ats cen­tris­tes. En tots dos casos, la figura clau és Ras­mus­sen, un polític amb molt de rodatge, ante­ces­sor de Fre­de­rik­sen com a cap de govern i, segons els son­deigs, el polític que pot decan­tar la balança cap a una o altra opció. Els seus escons seran impres­cin­di­bles per a la for­mació del pro­per govern. A Poul­sen no se’l des­carta, però és molt impro­ba­ble que acon­se­gueixi un relleu al poder. Té un rival en el seu mateix bloc, Alex Vanops­lagh, líder ultra­li­be­ral molt actiu a les xar­xes.

La cam­pa­nya no ha estat domi­nada per Gro­enlàndia ni per la con­fron­tació amb Trump, sinó per la pro­mesa de Fre­de­rik­sen de reim­plan­tar l’impost sobre el patri­moni, supri­mit fa més de trenta anys. La fina­li­tat no seria com­prar més arma­ment, mal­grat la devoció de Fre­de­rik­sen per la des­pesa en defensa, sinó que es des­ti­na­ria a millo­res soci­als, com l’escola pública. En aquesta pro­mesa es per­cep un intent de la pri­mera minis­tra per atreure’s el bloc d’esquer­res, mal­grat que al mateix temps deixa clar que man­tindrà una política migratòria molt res­tric­tiva.

Els qua­tre escons dels ter­ri­to­ris autònoms poden aca­bar sent deci­sius per des­fer un hipotètic empat. En aquest cas, el cen­tre d’atenció tor­na­ria no només cap a Gro­enlàndia, una mica més acos­tu­mada als impac­tes mediàtics glo­bals, sinó fins i tot a les molt més dis­cre­tes illes Fèroe. Aquest arxipèlag, més pro­per a Escòcia que no pas a Dina­marca, té aquesta set­mana dues cites elec­to­rals: a les par­la­men­ta­ries dane­ses d’aquest dimarts segui­ran, dijous vinent, les seves elec­ci­ons autonòmiques.

En el cas de Groenlàndia, cap dels seus escons al Folketing correspon al partit del seu president autonòmic, el centrista Jens-Frederik Nielsen. L’un pertany al socialista Inuit Ataqatigiit i l’altre a l’independentisme rupturista de Naleraq. Nielsen va pujar al poder el 2025, després d’una victòria electoral contra pronòstic i marcada per la por als plans annexionistes de Donald Trump, obsessionat a prendre el control sobre Groenlàndia. El partit de Nielsen, Demokraatit, aspira ara a obtenir un dels escons a les eleccions parlamentàries d’avui a Dinamarca.

Groenlàndia, com les Fèroe, havia tingut fins ara poca rellevància tant en la política com en la vida pública danesa. A Copenhaguen, tots dos territoris autonòmics comparteixen representació amb Islàndia dins l’anomenat Nordatlantens Brygge . És un espai de luxe, però silenciós, en un antic magatzem portuari convertit en representació institucional i sala d’exposicions. La seva activitat és discreta, consagrada a la programació de cicles culturals entorn d’aquestes antigues colònies daneses àrtiques. Islàndia és completament independent, mentre que Groenlàndia i les Fèroe són autonomies amb una forta dependència econòmica del govern de Copenhaguen.

D’aquesta presència més aviat simbòlica en el dia a dia danès, Groenlàndia va passar a ocupar un lloc destacat a l’agenda global amb el retorn de Trump a la Casa Blanca. Les seves amenaces de prendre per la força militar un territori que és part del Regne de Dinamarca i, per tant, de l’OTAN, implicaven el perill d’una agressió entre membres de l’Aliança Atlàntica. Una opció a priori impensable, si no fos que amb Trump ni la idea més forassenyada queda del tot descartada.

Aquest context és el que ha precipitat la convocatòria d’eleccions anticipades, per decisió de la primera ministra, la socialdemòcrata Mette Frederiksen. És un avançament de pocs mesos, ja que es preveien per a la tardor. Però la cap del govern, amb competències per convocar eleccions, va considerar oportú celebrar-les ara. El seu partit socialdemòcrata havia tingut una forta caiguda de vots en les últimes eleccions europees. Al novembre va tenir un toc d’advertència encara més fort en perdre l’alcaldia de Copenhaguen, després de prop d’un segle de domini a la capital.

A principis d’any els sondejos van reflectir una remuntada, atribuïda a com Frederiksen ha sabut plantar cara a Trump sense perdre un dels senyals d’identitat de Dinamarca com és la fe en l’atlantisme. Frederiksen, que en política migratòria defensa línies comparables a les del populisme dretà de Giorgia Meloni, està fermament compromesa amb el rearmament europeu i l’augment de la despesa en defensa que reclama Trump.

L’enfrontament amb el president dels Estats Units no és nou. Ja el 2019, en el primer mandat del republicà a la Casa Blanca, Frederiksen va respondre amb un no rotund als propòsits de Trump de comprar Groenlàndia. D’aquella topada amb el líder de la superpotència aliada ha passat aquest 2026, com a cap del govern d’un país de sis milions d’habitants, a mobilitzar socis europeus com Alemanya o els seus veïns nòrdics, a més del Canadà, fins a materialitzar un desplegament militar a Groenlàndia coordinat per Copenhaguen. Teòricament era una missió exploratòria. Segons s’ha sabut aquests dies, va incloure el transport d’explosius per poder respondre, en cas de confrontació amb l’exèrcit més poderós del món. Sembla que Copenhaguen, com els serveis secrets dels seus aliats, es van prendre seriosament l’amenaça de Trump d’obtenir el control de Groenlàndia com fos, amb l’argument que Dinamarca n’ha negligit la defensa i això afecta la seguretat del EUA.

La situació semblava indominable a principis d’any. De sobte, al Fòrum Internacional de Davos, Trump va desactivar les alertes, en descartar una operació militar i obrir la porta a negociacions sobre el futur de l’illa entre les tres parts, Estats Units, Dinamarca i Groenlàndia, l’estatut d’autonomia de la qual preveu des del 2009 el dret a l’autodeterminació. Les tensions amb Washington han afluixat i Groenlàndia torna a ocupar un espai discret en el dia a dia danès.

El futur de l’illa no ha estat un tema dominant en la campanya de Frederiksen cap a la reelecció per a un tercer mandat. Fa set anys que és al càrrec. En la primera legislatura va governar al capdavant d’un bloc esquerrà per passar al segon període a fer-ho amb partits centristes. Els seus socis actuals són els moderats del ministre d’Exteriors, Lars Lokke Rasmussen, i el liberal Troels Lund Poulsen, ministre de Defensa. Han estat tots tres uns rostres ben presents durant tota la crisi amb els Estats Units. Rasmussen, com a negociador amb Washington; Poulsen, com a cap de Defensa; Frederiksen, com la dona forta que no recula ni davant Trump. Mentre que la líder socialdemòcrata invertia el darrer dia de campanya amb més i més entrevistes a la televisió, el carismàtic Rasmussen repartia salsitxes entre adolescents davant l’estació central de Copenhaguen, amb el seu equip de campanya i un fort desplegament mediàtic.

Els socialdemòcrates arriben a la cita amb les urnes en primera posició, amb una intenció de vot estimada en el 21%. Com a segona força es col·loca el Partit Socialista Popular (SF), amb un 13% dels vots, seguit dels liberals de Poulsen. L’espectre parlamentari danès és molt fragmentat i hi ha una dotzena de partits que potencialment tindran representació al Folketing.

Les constel·lacions possibles són múltiples i Frederiksen té les millors cartes per sortir-se amb la seva. Però no està clar si reeditarà el bloc d’esquerres del seu primer mandat o buscarà de nou aliats centristes. En tots dos casos, la figura clau és Rasmussen, un polític amb molt de rodatge, antecessor de Frederiksen com a cap de govern i, segons els sondeigs, el polític que pot decantar la balança cap a una o altra opció. Els seus escons seran imprescindibles per a la formació del proper govern. A Poulsen no se’l descarta, però és molt improbable que aconsegueixi un relleu al poder. Té un rival en el seu mateix bloc, Alex Vanopslagh, líder ultraliberal molt actiu a les xarxes.

La campanya no ha estat dominada per Groenlàndia ni per la confrontació amb Trump, sinó per la promesa de Frederiksen de reimplantar l’impost sobre el patrimoni, suprimit fa més de trenta anys. La finalitat no seria comprar més armament, malgrat la devoció de Frederiksen per la despesa en defensa, sinó que es destinaria a millores socials, com l’escola pública. En aquesta promesa es percep un intent de la primera ministra per atreure’s el bloc d’esquerres, malgrat que al mateix temps deixa clar que mantindrà una política migratòria molt restrictiva.

Els quatre escons dels territoris autònoms poden acabar sent decisius per desfer un hipotètic empat. En aquest cas, el centre d’atenció tornaria no només cap a Groenlàndia, una mica més acostumada als impactes mediàtics globals, sinó fins i tot a les molt més discretes illes Fèroe. Aquest arxipèlag, més proper a Escòcia que no pas a Dinamarca, té aquesta setmana dues cites electorals: a les parlamentaries daneses d’aquest dimarts seguiran, dijous vinent, les seves eleccions autonòmiques.

Les constel·lacions possibles són múltiples i Frederiksen té les millors cartes per sortir-se amb la seva. Però no està clar si reeditarà el bloc d’esquerres del seu primer mandat o buscarà de nou aliats centristes. En tots dos casos, la figura clau és Rasmussen, un polític amb molt de rodatge, antecessor de Frederiksen com a cap de govern i, segons els sondeigs, el polític que pot decantar la balança cap a una o altra opció. Els seus escons seran imprescindibles per a la formació del proper govern. A Poulsen no se’l descarta, però és molt improbable que aconsegueixi un relleu al poder. Té un rival en el seu mateix bloc, Alex Vanopslagh, líder ultraliberal molt actiu a les xarxes.

La campanya no ha estat dominada per Groenlàndia ni per la confrontació amb Trump, sinó per la promesa de Frederiksen de reimplantar l’impost sobre el patrimoni, suprimit fa més de trenta anys. La finalitat no seria comprar més armament, malgrat la devoció de Frederiksen per la despesa en defensa, sinó que es destinaria a millores socials, com l’escola pública. En aquesta promesa es percep un intent de la primera ministra per atreure’s el bloc d’esquerres, malgrat que al mateix temps deixa clar que mantindrà una política migratòria molt restrictiva.

Els quatre escons dels territoris autònoms poden acabar sent decisius per desfer un hipotètic empat. En aquest cas, el centre d’atenció tornaria no només cap a Groenlàndia, una mica més acostumada als impactes mediàtics globals, sinó fins i tot a les molt més discretes illes Fèroe. Aquest arxipèlag, més proper a Escòcia que no pas a Dinamarca, té aquesta setmana dues cites electorals: a les parlamentaries daneses d’aquest dimarts seguiran, dijous vinent, les seves eleccions autonòmiques.

La batalla de Copenhague

Frederiksen busca su tercer mandato tras defender Groenlandia frente al expansionismo de Trump



La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, durante un acto del partido en esta campaña electoral. / LISELOTTE SABROE / AFP
  Gemma Casadevall    Copenhague24 MAR 2026

Dinamarca celebra este martes elecciones legislativas, convertida en exponente de cómo plantar cara a Donald Trump y marcar pautas en la UE pese a tener apenas seis millones de habitantes. El rostro de la resistencia a la Casa Blanca es su primera ministra, Mette Frederiksen, una socialdemócrata atípica, que en materia migratoria defiende posiciones más propias de la derecha populista que de su familia política.
Los comicios estaban previstos para otoño, pero Frederiksen decidió avanzarlos unos meses. La obsesión del presidente estadounidense por "hacerse" con Groenlandia, por las buenas o por las malas, ha sido un revés para este miembro de la OTAN y apóstol del rearme.
Tras siete años como jefa del Gobierno de Copenhague, Frederiksen busca la reelección abonada a su imagen de mujer fuerte. En su primer mandato, de 2019 a 2022, lideró una coalición izquierdista. En el segundo se decantó por una alianza centrista con los Moderados de su antecesor, el actual ministro de Exteriores Lars Lokke Rasmussen, y los liberales del titular de Defensa, Troels Lund Poulsen.
Los sondeos apuntan a que los socialdemócratas cederán terreno, pero defenderán su posición de primera fuerza, con algo más del 21% de los votos. Les seguirá el Partido Socialista Popular (SF), con un 13% y los liberales de Poulsen, algo por debajo. Frederiksen podría regresar a la fórmula del bloque de izquierdas, con el apoyo de Rasmussen. No se descarta una victoria del centrismo, en un panorama parlamentario muy fragmentado y en un país acostumbrado a constelaciones arriesgadas.

Del susto groenlandés al giro izquierdista


La defensa de Groenlandia, territorio autónomo danés, ha cohesionado a un país que de pronto cuestiona al gran socio transatlántico. Ni siquiera el reciente macropedido de 27 cazas F-35 estadounidenses ha apaciguado la voracidad de Trump, quien en su primer mandato en la Casa Blanca ya había pretendido "comprar" la isla ártica. La respuesta de Frederiksen, entonces y ahora, es el nuevo mantra nacional: Groenlandia no está en venta.
La líder danesa ya no se fía de Washington, sino de Canadá, Francia, Alemania y sus vecinos nórdicos, a los que en febrero movilizó para una misión militar exploratoria, destinada a futuras maniobras en Groenlandia. Trump retrocedió ante esta inédita resistencia aliada. Anunció un acuerdo a escala de la OTAN para reforzar la seguridad en el Ártico y retiró su amenaza de nuevos aranceles a los países que respaldaron a Dinamarca. Según se ha sabido ahora, la movilización coordinada por Copenhague incluyó el transporte de plasma sanguíneo y explosivos para responder a una eventual agresión estadounidense.
Aunque la tensión con Washington se relajó, Frederiksen viene alertando de que Trump sigue pretendiendo hacerse con la isla. Groenlandia está muy presente en las mentes danesas, pero no ha sido un tema preferencial en esta campaña. Más destacado es el giro izquierdista de Frederiksen, tras la sangría de votos que ha sufrido por ese flanco. Las alertas socialdemócratas se dispararon en las municipales del pasado noviembre, cuando el partido de Frederiksen perdió la alcaldía de Copenhague tras 87 años de dominio en la capital. La ganadora fue la izquierda del SF.
El giro de la primera ministra no afectará ni la política exterior ni a su restrictiva línea migratoria. Pero se refleja en su promesa de implantar un impuesto sobre el patrimonio, cuyos ingresos se destinarán a políticas sociales. Poulsen rechaza categóricamente esa tasa.

Careo entre políticos muy rodados

Los debates de la campaña han adoptado un formato de casting entre Frederiksen y sus dos ministros, el todoterreno Rasmussen y el menos carismático Poulsen. Todos ellos son políticos con mucho rodaje. Al titular de Defensa le ha surgido un rival entre el flanco conservador, Alex Vanopslagh, calificable de ultraliberal e hiperactivo en redes sociales.
"En términos de competencia en situaciones de crisis, sus rivales están a millas por debajo (de Frederiksen)", afirma Kristina Birke Daniel, directora en los países nórdicos de la Fundación Friedrich Ebert, afín al Partido Socialdemócrata alemán. Alude así a la solidez de una líder que ha dirigido el país frente al coronavirus, la guerra de Ucrania o el expansionismo de Trump. Es una primera ministra "capaz de adaptarse a nuevas realidades", en un "panorama muy fragmentado que recuerda a las piezas de un Lego", añade la analista, en referencia a los famosos juegos de construcción de patente danesa. Rasmusen podría convertirse "en la pieza de oro" de Lego, ya que si él no se vislumbra una mayoría parlamentaria.

Los cuatro escaños autonómicos

La tensión con EEUU se ha relajado y se ha diluido también la cohesión política en la isla ártica. De la coalición de amplio espectro formada tras las elecciones autonómicas de 2025 se ha desmarcado uno de los socios, el socialdemócrata Siumut. El Gobierno del centrista Jens-Frederik Nielsen sigue teniendo una cómoda mayoría en el Parlamento autónomo. Pero se ha roto la unidad del independentismo moderado.
Groenlandia y el otro territorio autónomo danés, las islas Feroe, tienen cada uno dos escaños en el Folketing, el Parlamento danés. Si hay empate, los cuatro diputados de estos territorios autónomos pueden ser decisivos. "Los diputados de los territorios autónomos no suelen incidir en cuestiones nacionales danesas. Pero alguna vez su voto decantó la balanza", explica en una reunión virtual con periodistas extranjeros Heini Skorini, profesor asociado de Relaciones Internacionales de la Universidad de las Feroe. Los electores del archipiélago, con unos 56.000 habitantes --más o menos como Groenlandia-- tienen una doble cita electoral: el próximo jueves, dos días después de las parlamentarias danesas, están convocadas sus elecciones autonómicas.

domingo, 22 de marzo de 2026

La CDU salva los muebles, el SPD se hunde


La CDU de Merz gana las elecciones regionales y agrava la crisis de la socialdemocracia




Candidato de la CDU para las elecciones estatales de Renania-Palatinado, Gordon Schnieder (C), abraza a su hermano, el ministro alemán de Transporte Patrick Schnieder (I) / RONALD WITTEK | EFE

 Gemma Casadevall  Berlín22 MAR 2026 19:2

La Unión Cristianodemócrata (CDU) de Friedrich Merz ha ganado las elecciones regionales de Renania Palatinado, un "land” del suroeste de Alemania donde durante 35 años dominó el Partido Socialdemócrata (SPD). La victoria del partido del canciller alemán agrava la crisis de la socialdemocracia, su socio en el gobierno de Berlín, que cayó diez puntos respecto a las regionales de 2021.
Según las proyecciones de la televisión pública ZDF al cierre de los colegios, la CDU obtuvo 30,5 % de los votos, cuatro puntos más que el SPD. Los sondeos preelectorales vislumbraban un codo a codo entre ambas formaciones, con ligera ventaja conservadora.
La ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) se ha alzado con un 20 %, su mejor resultado en el oeste del país, que dobla además con creces sus anteriores resultados en ese "land". Hace quince días, en las regionales de Baden-Württemberg, el radicalismo derechista rozó ya el 19 %.
Tras las elecciones de este domingo, la única constelación posible en Renania-Palatinado es una coalición entre conservadores y socialdemócratas. La AfD está descartada como aliada por el resto del espectro parlamentario alemán. Los Verdes serán la cuarta fuerza de la cámara regional, con un 8,5 %.

Segunda etapa del año electoral

Estos comicios regionales se planteaban como un "pulso fratricida" entre los conservadores de Merz y sus socios socialdemócratas. El resultado es un nuevo golpe para el SPD, el partido cuya presidencia comparten el ministro de Finanzas, Lars Klingbeil, y la titular de Trabajo, Bärbel Bas. Hace quince días, en las regionales de Baden-Württemberg, los socialdemócratas se desplomaron al 5,5 % de los votos, apenas medio punto por encima listón mínimo para obtener escaños.
La CDU de Merz, por contra, se lava las heridas sufridas en los comicios de ese "land" sureño. Ahí se impusieron los Verdes, que revalidaron, aunque por un margen mínimo, el liderazgo que desde hace 15 años mantienen en Baden-Württemberg.
Merz, quien en mayo cumplirá su primer año como canciller, había abierto el año electoral llamando a sus filas a luchar por la victoria en las cinco regionales convocadas para este 2026. Renania Palatinado era la segunda etapa. Quedan por delante, ya en septiembre, dos comicios regionales en el este, donde a la AfD se le pronostica la primera posición con hasta un 40 % de los votos, y finalmente las elecciones en la ciudad-estado de Berlín, ahora gobernada por una coalición entre la CDU y el SPD.
Renania Palatinado, con cuatro millones de habitantes, es un "land" vecino a Baden-Württemberg. A diferencia de este, no se le identifica con prosperidad económica, sino con destrucción de empleo. El tema dominante de la campaña ha sido la violencia en sus escuelas y las bolsas de pobreza existentes en la región.
El caso de una escuela que acumula un centenar de denuncias por violencia contra sus docentes fue el caballo de batalla de la AfD. El primer ministro saliente, Alexander Schweitzer, que ha gobernado aliado con los verdes y los liberales, se ha visto confrontado con la pregunta de por qué el SPD no logra atajar el problema. Su rival conservador, Gordon Schnieder, se benefició del anhelo de ciudadano de un relevo en el poder.

viernes, 20 de marzo de 2026

Confesiones de una princesa

Mette-Marit da explicaciones sobre su "amistad" con Epstein



La princesa Mette Marit de Noruega, en una imagen de archivo. / LISE ASERUD / AFP
  Gemma Casadevall     Berlín20 MAR 2026 

"Me siento manipulada y engañada (…) No sabía de sus ataques sexuales. Es información que te va llegando después, poco a poco", con estas frases, y a lo largo de una entrevista de algo más de 20 minutos con la televisión pública noruega, NRK, la princesa heredera del país nórdico, Mette-Marit, explicó la relación de amistad que mantuvo entre 2011 y 2014 con el pederasta estadounidense Jeffrey Epstein. Sentada junto a su esposo, el príncipe Haakon, vestida de negro y con el rostro marcado por la fatiga, la princesa cumplió con su promesa de explicar lo ocurrido dada en enero, cuando a raíz de la desclasificación de millones de archivos de Epstein salieron a relucir detalles sobre las confidencias cruzadas entre ambos.
Epstein había sido condenado por un caso de prostitución de una menor en 2008. Pero según dice no tomó consciencia de ello hasta 2019, al conocerse las dimensiones de los abusos y violaciones a menores cometidos en la mansión del pederasta. Para entonces, hacía cerca de cinco años que había roto todo contacto con Epstein.
La princesa no dio una respuesta clara a qué fue lo que en 2011 'googleó', según ella misma había explicado en un correo electrónico, acerca de Epstein. "No lo recuerdo, hace más de 15 años de eso", dijo. Explicó que se ha demorado semanas en explicarse por su situación personal y la de su hijo, Marius Borg Hoiby, cuyo proceso por presunta violación de cuatro mujeres, agresiones y transporte de drogas, quedó el jueves visto para sentencia, con la petición de siete años y siete meses de cárcel de la fiscalía. "Soy madre de un joven que está en una situación difícil. Y además necesito tranquilidad por razones de salud, que se ha deteriorado", dijo. A Mette-Marit, de 52 años, se le diagnosticó un fibroma pulmonar en 2018 y sus médicos iniciaron ahora los preparativos para un posible trasplante de pulmón.

Apoyo de su esposo, Haakon


"Son muchas cosas a la vez", afirmó Haakon, quien en la entrevista tiene un papel más bien pasivo, pero de respaldo hacia su esposa, con quien se casó en 2001 y con quien tiene dos hijos en común, Ingrid Alejandra y Sverre Magnus. Marius Borg es fruto de una relación anterior y no es miembro de la casa real. Pero su juicio ha sido una sacudida para la monarquía noruega, cuyo rey, Harald, de 89 años, ha tenido que suspender varias veces su agenda oficial por razones de salud.
Mette-Marit reveló en 2019 sus contactos pasados con Epstein. Ya entonces lamentó su "falta de criterio". Con la publicación de las actas del pederasta, en que el nombre de la princesa sale a relucir un millar de veces, se supo que habían intercambiado confidencias y opiniones algo picantes a través de chats o mails. Mette-Marit pidió disculpas por ello en dos ocasiones más.
Son muchos los cabos que siguen sueltos, según los primeros comentarios recabados por la NRK entre ciudadanos y expertos. Mette-Marit entró en contacto en 2011 con Epstein a través de "un amigo de otro amigo", cuya identidad no revela. Trabajaba por entonces en un programa de Naciones Unidas sobre el VIH-Sida y tenía conocidos en común con Epstein.
En 2013 pasó unos días en la casa de Epstein de Palm Beach. Asegura que hubo algo en su comportamiento que la incomodó, aunque no asistió a nada "ilegal" ni relacionado con menores. "El hecho de haber estado ahí me hace sentir mal ante las víctimas", dice. "Fui una incauta. Suelo creer en lo mejor de las personas", añade. "Me ha llevado tiempo procesar todo esto. Desearía no haberle conocido nunca", concluye.

jueves, 19 de marzo de 2026

Qué viene Trump

Dinamarca envió plasma sanguíneo y explosivos a Groenlandia para responder a una invasión de EEUU



Fuerzas de defensa de Dinamarca desplegadas en Groenlandia. / SIMON ELBECK / AFP

  Gemma Casadevall    Berlín19 MAR 2026 

El Gobierno de la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, llegó a temer que Donald Trump materializara su amenaza de tomar por la fuerza Groenlandia, territorio autónomo de Dinamarca, e hizo transportar a la isla ártica reservas de plasma sanguíneo y explosivos, para volar carreteras y pistas de aterrizaje en caso de una intervención militar. La radiotelevisión pública danesa DR ha difundido estas informaciones, que coinciden con la recta final de la campaña por las elecciones legislativas del próximo día 24, en que Groenlandia juega un papel muy destacado.
El propósito del Ejecutivo de Copenhague era responder a un eventual aterrizaje de aviones militares con soldados estadounidenses en la isla ártica y también atender a posibles heridos, en caso de una eventual escalada bélica. DR remite sus informaciones a fuentes del Gobierno, altos cargos militares y servicios secretos daneses y de sus principales aliados europeos. La operación se realizó en un momento álgido en las relaciones entre Dinamarca y Estados Unidos, cuando Trump amenazó con tomar la isla "por las buenas o por las malas" y no descartó una intervención militar.
Dinamarca recabó en ese momento apoyos de sus principales aliados occidentales, que respondieron reforzando su presencia militar en Groenlandia o enviando misiones exploratorias de contingentes reducidos de técnicos y oficiales, pero destinadas a preparar el terreno a futuras maniobras militares. Respondieron a esta petición países como Alemania, Francia, Canadá, Finlandia y Suecia, entre otros aliados, en una operación formalmente coordinada por Dinamarca y al margen de la OTAN.
Según DR, el Gobierno danés empezó a elaborar ese plan poco después del regreso a la Casa Blanca de Trump. En su primer mandato como presidente de EEUU, Trump había expresado su voluntad de hacerse con la isla. De la oferta de "compra", que Frederiksen rechazó, pasó en su segundo mandato a amenazar con tomarla por la fuerza.
La tensión llegó a crispar hasta extremos inéditos la relación transatlántica. Finalmente, desde el Foro Internacional de Davos, el propio Trump anunció un acuerdo, por mediación del secretario general de la OTAN, Mark Rutte. Consistía en la ampliación de la presencia de soldados y bases estadounidenses en la isla, así como en una mayor implicación de los aliados en la defensa de Groenlandia. Trump ha sustentado sus pretensiones de anexión de la isla ártica en que, a su parecer, Dinamarca ha negligido durante décadas su defensa, lo que implica un peligro para la seguridad de EEUU.
Groenlandia se ha convertido en tema central de la política danesa. Ha cohesionado a ciudadanos daneses y groenlandeses, que comparten el lema de que "Groenlandia no se vende". La cuestión planea sobre las elecciones anticipadas convocadas por Frederiksen, que tienen lugar unos meses antes del fin regular de la legislatura. La primera ministra y líder socialdemócrata lidera actualmente una coalición con el Partido Moderado, del ministro de Exteriores Lars Lokke Rasmussen, y los liberales del titular de Defensa, Troels Lund Poulsen.

La mala educación noruega

Visto para sentencia el juicio contra Marius: la Fiscalía pide 7 años de cárcel



Marius Borg, hijo de soltera de la princesa Mette-Marit de Noruega, en una imagen de archivo. / LISE ASERUD / EFE
 
Gemma Casadevall     Berlín19 MAR 2026 

Para la fiscalía noruega, Marius Borg Høiby, hijo de la princesa heredera Mette-Marit, debe cumplir siete años y siete meses de cárcel por violación y agresiones contra cuatro mujeres, incluida una exnovia. Para su defensa, fueron relaciones sexuales consentidas y no hay pruebas de tales violaciones. El propio acusado, de 29 años, reconoce algunos excesos, fruto de su adicción al alcohol y las drogas, pero se siente víctima de un proceso muy mediático, a consecuencia del cual la sociedad le ve ahora como un “monstruo”. Su defensa pide la absolución de los delitos más graves. Aceptaría, dijo, una condena de un año y seis meses por los cargos de los que se reconoce culpable, como transporte de marihuana y amenazas.

Con los alegatos de la defensa quedó visto para sentencia un proceso cuya apertura, el pasado 3 de febrero, coincidió con el escándalo en torno a la amistad entre Mette-Marit y el pederasta estadounidense Jeffrey Epstein. La princesa ha pedido hasta cuatro veces perdón por esos vínculos, que se trazaron entre 2011 y 2014. Epstein ya había sido condenado en 2008 por prostitución de una menor, lo que no impidió a la princesa mantener con él un intenso intercambio de confidencias.


Sketch del juicio de Marius Börg. / ANE HEM / AFP

Independientemente de cuál sea la sentencia contra su hijo, el caso pesa como una losa sobre la casa real noruega, aunque el procesado no sea formalmente miembro de ésta. Ambos escándalos, el del proceso por violación y el de la amistad con Epstein, han nutrido a diario los titulares de la prensa nórdica, en alternancia con la preocupación por el estado de salud del rey Harald, de 98 años, o de la propia Mette-Marit, la esposa del príncipe heredero Haakon. Harald estuvo unos días ingresado en un hospital de Tenerife durante unas recientes vacaciones privadas, por una infección. Mette-Marit, a quien en 2018 se le diagnosticó una fibrosis pulmonar, inició los preparativos para recibir un trasplante de pulmón y está prácticamente alejada de la vida pública.

Seguimiento a diario de un proceso tortuoso


Ni Mette-Marit ni su esposo han sido citados a declarar en el proceso. Pero los nombres de ambos han sido omnipresentes en la veintena de vistas celebradas. Høiby se ha referido repetidamente a su madre en términos cariñosos y lamentado los estragos que su caso han causado en la pareja. También ha destacado su buena relación con Haakon, en contraste con la cero sintonía que mantiene con su padre, de quien supuestamente ha heredado ese comportamiento agresivo, ataques de rabia y adicciones tóxicas.

Marius Borg Hoiby con el Príncipe Haakon, Mette-Marit, Ingrid Alexandra y Sverre Magnus. / LISE ASERUD / AFP

La otra figura que ha planeado sobre el proceso es la de su última exnovia, Nora Haukland, quien ha hablado profusamente ante los medios y montado su propio "circo mediático". Es una de las cuatro mujeres que le acusan de violación y agresiones físicas. Las otras víctimas no fueron conscientes de las agresiones sexuales sufridas, ya que ocurrieron mientras dormían. Se enteraron cuando, tras la detención de Marius, en agosto del año pasado, la policía se incautó de teléfonos y ordenadores. Ahí estaban almacenadas las grabaciones hechas por el propio procesado mientras cometía sus vejaciones. Una de esas situaciones se produjo en un sótano de la residencia de los príncipes herederos.

En total se le procesaba por 38 casos, entre violaciones, agresiones y transporte de 3,5 kilos de marihuana. Prácticamente en la víspera de la apertura su juicio se le sumó una última agresión, al vulnerar la orden de alejamiento de una de las mujeres. Ello hizo que se ordenara su detención e ingreso en prisión preventiva, donde ha seguido hasta ahora. La suma de todos estos casos habría representado 16 años de cárcel, aunque algunos de esos cargos fueron desestimados a lo largo del juicio.

Los medios nórdicos han ofrecido un seguimiento minucioso del proceso. No ha habido acceso a las cámaras, ni siquiera en los minutos iniciales de las vistas. Tampoco hay fotografías de Høiby respondiendo ante la justicia. Pero a través de las ediciones digitales de tabloides o de la televisión pública se ha podido asistir al relato de los ataques de ira, llantos e insultos de Høiby.

Un joven privilegiado y con derecho a todo


Curiosamente el procesado encajó la petición de la fiscalía sin mostrar ninguno de esos rasgos característicos de su personalidad descontrolada. El procesado es un joven "que se cree con derecho a todo", incluido seguir teniendo sexo cuando su pareja se queda dormida y sin atender a que una violación deja secuelas de por vida, según el argumento del fiscal. Høiby, el niño rubio y adorable de tres años que Mette-Marit aportó a la familia al casarse con Haakon, es ahora un hombre que "pierde el control, da puñetazos a las paredes, lanza cuchillos y teléfonos al aire, escupe e insulta a su pareja o hasta amaga con estrangularla", según la acusación.

Høiby no lloró al escuchar la petición del fiscal que pide para él más de siete años de cárcel. Pero sí había tenido uno de sus arrebatos de victimismo en la penúltima vista. "Ya no soy Marius. Me han borrado como persona y ahora soy un monstruo, blanco del odio de toda Noruega".