miércoles, 9 de abril de 2025

Casi canciller

Conservadores y socialdemócratas cierran el pacto que convertirá a Merz en canciller



El líder de la CDU y probable nuevo canciller alemán, Friedrich Merz. / CLEMENS BILAN / EFE
 Gemma Casadevall

El bloque conservador de Friedrich Merz, el previsible nuevo canciller de Alemania, confirmó este miércoles que ha alcanzado un pacto de gobierno con los socialdemócratas, seis semanas después de las elecciones nacionales del pasado 23 de febrero. Los términos del acuerdo serán presentados por los líderes de los tres partidos implicados, la Unión Cristianodemócrata de Merz y su hermanada Unión Socialcristiana de Baviera (CDU/CSU) de Markus Söder, más el Partido Socialdemócrata (SPD) de Lars Kingbeil.
La última ronda negociadora ha sido maratoniana. El acuerdo se había dado casi por cerrado a última hora del martes. Sin embargo, al filo de la medianoche se despidieron las delegaciones respectivas sin anunciar nada para emplazarse a una nueva ronda, este donde limar los "detalles".
Merz tardará aún algunas semanas en ser elegido canciller por el Bundestag (Parlamento alemán). El pacto debe ser ratificado por cada uno de los partidos, lo que en el caso de los socialdemócratas implica someterlo a una votación entre las bases. La CDU lo hará en un congreso que podría tener lugar a finales de abril, mientras que la CSU bávara debe determinar aún la fórmula de validación.
No es un proceso demasiado largo, desde la perspectiva alemana. En otras ocasiones, entre unos comicios nacionales y la elección parlamentaria han pasado tres o hasta seis meses, como ocurrió con Angela Merkel en su última legislatura en gran coalición. No hay vacío de poder, se explica, porque el anterior gobierno sigue en funciones. Pero nada ahora mismo es como siempre. Hay gran nerviosismo entre el ámbito económico, que reclama un plan de acción ante los previsibles estragos que causarán los aranceles de Donald Trump en una potencia exportadora como Alemania. La primera economía europea cerró 2024 en recesión, por segundo año consecutivo. Este 2025 puede ser de nuevo dramático, según avanzan algunos medios a la espera de que los grandes institutos económicos del país actualicen sus pronósticos coyunturales.

Rearme e inmigración

Tampoco pueden esperar otros asuntos apremiantes para el conjunto de Europa, como son el rearme o la política migratoria. Merz logró la aprobación por el Parlamento saliente de una enmienda constitucional para liberar defensa de las restricciones del freno a la deuda y también para activar un paquete de medio billón de euros destinado a las infraestructuras alemanas. Pero habrá que esperar hasta que se traduzcan en proyectos de ley y superen el trámite parlamentario.
A todo esto, a la CDU/CSU le saltaron las alertas procedentes de la demoscopia. A Merz le reprochan desde sus filas haber traicionado su promesa de respetar el freno a la deuda. Las urnas le dieron el 23 de febrero casi 10 puntos de ventaja sobre la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD). Ahora la impaciencia por ese tiempo muerto de transición o la decepción por las teóricas concesiones a los socialdemócratas le sitúan empatado en los sondeos con la derecha radical. El SPD quedó debilitado al caer a la tercera posición en los comicios nacionales, pero Merz les necesita sí o sí para asegurarse una mayoría parlamentaria y, a la vez, mantener el cordón sanitario sobre los ultras.

martes, 8 de abril de 2025

Entrando en la recta del sprint

Conservadores y socialdemócratas han alcanzado un pacto de Gobierno


El jefe del grupo parlamentario de la CDU/CSU, Thorsten Frei. / EFE

Gemma Casadevall 
El bloque conservador de Friedrich Merz y el Partido Socialdemócrata (SPD) lograron este martes un acuerdo para formar una coalición de Gobierno en Alemania, según informaciones de la televisión privada 'NTV'. Se espera que el pacto de coalición este listo para ser presentado este miércoles, añaden por su parte las dos cadenas nacionales de la pública, ARD y ZDF, aunque advierten de que quedan por concretarse sus detalles finales.
Las negociaciones entre el bloque de Merz, integrado por la Unión Cristianodemócrata y su hermanada Unión Socialcristiana de Baviera (CDU/CSU), y los socialdemócratas se aceleraron esta semana, entre fuertes presiones del ámbito económico y ante la alarma creada en los mercados por los aranceles de Donald Trump. Ni Merz ni sus virtuales socios del SPD, el partido del canciller en funciones Olaf Scholz, podían permitirse más demoras en una Alemania a la que se reclama, también desde Europa, liderazgo. La primera potencia europea cerró 2024 en recesión, por segundo año consecutivo. La activación de economía es el principal objetivo de Merz, ganador de las elecciones celebradas el pasado 23 de febrero.
Scholz convocó el lunes a Merz y al presidente del SPD, Lars Klingbeil, a una reunión de urgencia en Cancillería, en pleno desplome bursátil y mientras desde el ámbito económico se apremiaba al político a actuar. Los aranceles de Trump pueden suponer una caída del 15 % en las exportaciones de Alemania, según admitió el lunes el ministro de Finanzas en funciones, Jörg Kukies.
Mientras Scholz analizaba la situación con su previsible sucesor, lo Verdes, socios de gobierno saliente, reclamaban la convocatoria de una sesión del Parlamento esta misma semana centrada en la búsqueda de soluciones ante los previsibles estragos que causarán los aranceles en esa potencia exportadora.
El bloque conservador de Merz ganó las elecciones del pasado 23 de febrero, pero precisa a los socialdemócratas como socios. Es la única constelación política que le dará una mayoría estable y, a la vez, aislará a la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD). Las presiones sobre Merz desde su propio partido son inmensas. Las encuestas sitúan a la AfD casi empatada con el bloque de Merz. Hace un mes, los conservadores les aventajaban en diez puntos.
Las negociaciones de coalición se iniciaron hace cuatro semanas y la idea del líder conservador era someterse a su elección como canciller el 23 de abril. Este plan parece difícil de cumplir. El pacto debe ser refrendado por los tres partidos implicados, CDU, CSU y SPD. En el caso de los socialdemócratas, debe someterse incluso al voto de sus bases.

jueves, 3 de abril de 2025

Tiembla el 'made in Germany!

Alemania: los aranceles de Trump golpean a la potente automoción



Fabricantes de autos europeos avisan de que aranceles perjudican también al sector en EEUU

Gemma Casadevall, Berlín03 ABR 2025

"No habrá Liberation Day, sino Inflation Day. Y la manía de los aranceles llevará a una espiral que arrastrará a países a la recesión", sentenció desde Berlín el ministro de Economía en funciones, el verde Robert Habeck, ante el anuncio de Donald Trump que sacude a la potencia exportadora que es Alemania. De "golpe a la economía global" lo calificó el canciller saliente, Olaf Scholz.
La industria de la automoción, seguida del acero, es la columna vertebral del motor exportador germano. En 2024, desde Alemania se exportaron más de medio millón de automóviles a Estados Unidos, a los que hay que añadir unos 300.000 producidos entre México y las propias plantas de marcas como Volkswagen en territorio norteamericano. Según estimaciones de la Federación de la Industria Automovilística (VDA) alemana, el total suma unos 900.000 coches de sello germano los que se colocan anualmente en este mercado.
Para Habeck, no obstante, la respuesta a la situación creada debe proceder "de la negociación, no de la confrontación". Las esperanzas de Berlín no están depositadas en búsquedas bilaterales, sino en la Comisión Europea (CE) de Ursula von der Leyen.
Las decisiones de Trump no han sorprendido a Alemania, pero sí agravan la situación de un sector, la automoción, cuyo buque insignia, Volkswagen, entró el año pasado en la peor crisis de su historia. Los sindicatos y la patronal han negociado durante meses fórmulas para evitar cierres de fábricas y despidos masivos. Otras marcas, como Mercedes y BMW, están inmersas en sus propias crisis, en buena parte debidas al debilitamiento de su rival, pero al mismo tiempo gran mercado que es China.

Mirada hacia la UE

"La Unión Europea debe dar una respuesta adecuada, pero equilibrada", insistió Habeck. La mirada del ministro saliente está depositada en "el mercado interno europeo, el mayor del mundo", cuya fortaleza "debemos aprovechar". Por países, Estados Unidos es el primer destino de sus exportaciones, con un 9,9% según cifras del departamento federal de Estadística (Destatis). Le sigue Francia, con un 7,6%. Pero, en su conjunto, los socios de la UE suponen dos tercios del total de las exportaciones alemanas.
Los pronunciamientos del Gobierno saliente se producen en la transición hacia el siguiente ejecutivo, previsiblemente una coalición entre el bloque conservador de Friedrich Merz y los socialdemócratas del canciller en funciones Olaf Scholz. Merz, líder de la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Ursula von der Leyen, también reclama soluciones concertadas desde Bruselas. La Confederación de la Industria Alemania (BDI) comparte el parecer de la clase política en la necesidad de una respuesta europea, mientras que el Instituto Económico Alemán (IW) estima que los aranceles causarán a la industria alemana pérdidas de hasta 200.000 millones de euros en los cuatro años previstos para la legislatura de Trump.
Alemania cerró 2024 en recesión, por segundo año consecutivo. Merz ganó las elecciones del pasado febrero comprometido con lograr la reactivación de la primera economía europea y este es también en puntal de unas negociaciones de coalición que el líder conservador quiere haber completado hacia Semana Santa.

Amigos para siempre

Orbán saca a Hungría de la CPI en plena visita de Netanyahu



Orbán recibe a Netanyahu en Budapest / ATTILA KISBENEDEK / AFP
Gemma Casadevall, Berlín03 ABR 2025 

"La Corte (Penal Internacional de La Haya) ya no se ciñe al Derecho, es un tribunal político. Y Hungría defiende a la democracia israelí", aseguró el primer ministro húngaro, Víktor Orbán, tras recibir con honores militares a Binyamín Netanyahu. Desobedeció así, de facto, la orden de detención emitida contra el líder israelí. "La Corte nos castiga a nosotros, en lugar de actuar contra quien atentan contra nuestra democracia", respondió el primer ministro de Israel, para quien La Haya es un instrumento de la "corrupción".
Con la comparencia ante los medios de ambos líderes se plasmó la alianza entre la Hungría del ultranacionalista Orbán y el Israel que sigue ampliando su mortal ofensiva sobre Gaza y desoye las reiteradas denuncias de la ONU por las muertes de la población civil. Estaba claro, porque Orbán se lo había garantizado de antemano, que Netanyahu no debía temer ser detenido, pese a la orden de la CPI por presuntos crímenes de guerra y de lesa humanidad en Gaza. Además, unas pocas horas después de la llegada de Netanyahu, el portavoz del Ejecutivo húngaro, Gergely Gulyas, oficializó el anuncio de retirada de su país de este tribunal. Es un movimiento esperado y el procedimiento hasta hacer efectiva la retirada está contemplado en el Estatuto de Roma, el documento con el que se creó la corte.
El proceso se prolongará previsiblemente un año. Y la salida del Tratado no exonera a Hungría de las obligaciones contraídas mientras formó parte de la CPI. Este matiz quedó en evidencia con la detención del expresidente filipino Rodrigo Duterte el pasado marzo. Filipinas rompió con la CPI en 2018, pero el exmandatario fue detenido por sus presuntos crímenes mientras estuvo en el poder.
Pero estos matices no parecen importar a Orbán. En cuanto la Corte emitió su orden contra el líder israelí, el año pasado, el primer ministro húngaro dejó claro que su amigo y aliado no debía temer ser arrestado en Hungría. Ya entonces le invitó formalmente a viajar a su país. La pasada semana se formalizó la visita oficial, que se inició la pasada madrugada y se prolongará, salvo contraorden, hasta el domingo.
La CPI está encargada de investigar y juzgar a los máximos responsables de crímenes de guerra, lesa humanidad, genocidio y agresión. Unos 125 países han suscrito su Tratado, entre los que no están potencias como Estados Unidos, Rusia ni China, así como tampoco Israel. Hungría firmó el Tratado de Roma en 1999 y lo ratificó en 2001. Para Bruselas, la orden es vinculante. Pero Orbán defiende lo contrario porque, dice, no es acorde con las leyes húngaras.
Que la cita con Netanyahu se produzca mientras Israel amplía su ofensiva en Gaza y en paralelo a las nuevas denuncias del secretario general de la ONU, António Guterres, no altera la visita. O, al contrario, parece que les anima a exhibir su línea de desobediencia a instancias internacionales. Netanyahu y Orbán comparecieron más aunados que nunca en sus alertas al "antisemitismo importado" que, según el húngaro, crece en Europa por culpa de la inmigración irregular. Para su homólogo israelí, Hungría sí entiende que defender a "Israel es proteger a Europa".

Desafío húngaro y ambigüedades germano-polacas

Hungría es el primer país miembro de la UE que visita Netanyahu desde el que la CPI emitió la orden de detención contra él. Hay que decir, en rigor, que la posición de otros países europeos no es tan clara como pretende Bruselas. Ya el pasado enero, en ocasión del 80 aniversario de la liberación del campo de concentración nazi de Auschwitz, Polonia garantizó a Netanyahu que no sería detenido si asistía a esos actos. Varsovia se ahorró el trago, puesto que finalmente no acudió.
Berlín mantiene asimismo una posición ambigua respectó a cómo se actuaría en caso de una visita del líder israelí. Para la Alemania actual, es difícilmente practicable por razones de responsabilidad histórica hacia Israel. El canciller en funciones alemán, Olaf Scholz, reiteró este jueves que no se puede "imaginar" una detención de Netanyahu en su país, mientras que su probable sucesor, Friedrich Merz, incluso la ha descartado.

Máxima representación institucional para un 'amigo'


Netanyahu llegó a Budapest de madrugada, horas después de lo inicialmente previsto, y sin que se haya detallado por parte húngara su agenda por razones de seguridad. Se sabe que a su mediático encuentro con Orbán, el primer punto de su agenda, seguirá una reunión con el presidente del país, Tamás Sulyok. También informan los medios húngaros del propósito del líder israelí de pasar el Sabbat con la comunidad judía de Budapest, la tercera más numerosa de Europa, según destacó Orbán.
Su desafiante visita encaja con los perfiles de sus máximos protagonistas, Orbán y Netanyahu. El primer ministro húngaro es amigo declarado de su homólogo israelí y también del presidente estadounidense, Donald Trump. Es, a la vez, el más poderoso aliado dentro del bloque comunitario del presidente ruso, Vladímir Putin.
Esta conjunción de afinidades le convierten en azote de la línea mantenida por Bruselas respecto a Moscú, a lo que se suma ahora el frente abierto con el aliado que se creía incondicional, EEUU, que con Trump ha pasado a representar la confrontación. En medios húngaros se ha aventurado con que entre los temas destacados de la visita de Netanyahu está el proyecto de Trump de convertir Gaza en la "Riviera de Oriente Próximo".

martes, 1 de abril de 2025

El tamaño no lo es todo

Mette Frederiksen, la 'mujer fuerte' danesa ante una compleja visita a Groenlandia



La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, en un debate en la Universidad de Aarhus, el pasado 2 de marzo. / BO AMSTRUP / REUTERS

Gemma Casadevall, Berlín01 ABR 2025 

La socialdemócrata Mette Frederiksen, primera ministra de Dinamarca desde 2019, inicia este miércoles una compleja visita a Groenlandia. En primer lugar, porque se la identifica como la defensora de la soberanía europea frente al ímpetu anexionista de Donald Trump. Pero también por la grieta abierta ante su presencia en la recién fraguada coalición de gobierno de ese territorio autónomo danés.
"No es apropiada su visita, cuando aún no se ha formalizado el nuevo gobierno ante el Inatzisartut (Parlamento groenlandés)", aseguró en un comunicado la ministra de Exteriores, Vivian Motzfeld, del partido socialdemócrata Siumut. "Es bienvenida y espero con alegría su visita", señaló por su parte Jens-Frederik Nielsen, ganador de las elecciones legislativas del pasado 11 de marzo y líder de la centrista Demokraatit.
Nielsen presentó el pasado viernes la nueva coalición de gobierno, una alianza que aglutina a cuatro de las cinco formaciones con escaños, todas ellas representantes del independentismo moderado. Los recelos de Motzfeld se fundamentan en aspectos formales, ya que el nuevo Parlamento debe constituirse la próxima semana. Pero en su reacción se aprecia también algo del renacido espíritu de identidad propia que se ha generado entre los groenlandeses tras colocar Trump la isla, con apenas 57.000 habitantes, entre las prioridades de su agenda. "Durante mucho tiempo nos hemos sentido solos. Ahora deberían respetarse los términos oficiales, como se hace con cualquier otro país", afirma Motzfeldt, quien previsiblemente seguirá en el cargo. Lidera el partido Siumut, que ya fue socio de gobierno en el Ejecutivo saliente del socialista Mute B. Egede.

Una visita arriesgada


Frederiksen anunció su viaje el pasado sábado tras la provocadora visita del vicepresidente estadounidense JD Vance, quien desde su base de Pituffik, en territorio groenlandés, se permitió reprochar a Dinamarca "no haber hecho bien su trabajo" en cuanto a la defensa de la isla y no haber tratado como se merecen a sus habitantes. A Groenlandia "le conviene" pertenecer a Estados Unidos, según el segundo de Trump.
Ambos pronunciamientos, el relativo a la defensa y los supuestos beneficios que tendría para sus groenlandeses formar parte de EEUU, fueron rebatidos por el ministro de Exteriores danés, Lars Løkke Rasmussen. "No es forma de hablar a un aliado", afirmó el avezado político centrista y ex primer ministro danés, en alusión al papel de Dinamarca como miembro de la OTAN.
La visita de Frederiksen es arriesgada porque refleja la agudizada confrontación con el gran socio transatlántico. Se producirá, además, al día siguiente de los comicios locales de este martes en Groenlandia, una cita con las urnas a la que el resto del mundo normalmente no dedicaría la menor atención, pero de la que ahora se esperan nuevas señales sobre su rumbo político. Las parlamentarias de marzo dejaron fuera del equipo de gobierno a los representantes del independentismo más rupturista, Naleraq, segunda fuerza tras los centristas de Nielsen. A Naleraq se le ve como el aliado 'tapado' de Washington. Una ruptura acelerada de Dinamarca facilitaría las cosas a Trump.

Imagen de fortaleza desde la inferioridad militar

Frederiksen, de 47 años, es todo lo contrario a una líder de perfiles suaves. Pertenece a la familia socialdemócrata, pero bajo su liderazgo Dinamarca ha dado un giro hacia la línea más dura en política migratoria y en defensa. Ya en 2019, entonces recién llegada al poder, respondió con un "Groenlandia no se vende" a la primera oferta de Trump de comprar la isla. Dinamarca está asimismo en el grupo de aliados nórdicos que, a raíz de la agresión rusa de Ucrania, aceleraron sus inversiones en defensa. A las ansias por hacerse con Groenlandia de la Casa Blanca ha respondido Copenhague con nuevos y ambiciosos planes de rearme, así como un paquete de inversiones de 16.000 millones de euros hasta 2033. También ha anunciado un notable refuerzo para su Comando Ártico.
Pero ni la partida inmediata de 6.700 millones de euros que destinará Copenhague a inversiones militares entre 2025 y 2026 ni el incremento de su gasto en defensa al 3,7% del PIB convertirán a este país nórdico, de 5,9 millones de habitantes, en una potencia militar. Tampoco la decisión de avanzar a 2026, un año antes de lo previsto, la implantación del servicio militar obligatorio para la mujer. Actualmente, el Ejército de Dinamarca tiene unos 15.000 soldados, más otros 20.000 reservistas. Según su Ministerio de Defensa, el contingente en Groenlandia se limita a unos 80 soldados, más personal civil en la capital, Nuuk, además como otros diez efectivos de la llamada Patrulla Sirius de la estación ubicada en el extremo más cercano al Polo Norte.


domingo, 30 de marzo de 2025

Excursión a Celle

Los asesinatos nunca aclarados de la RAF planean sobre Daniela Klette



La presunta terrorista de la RAF Daniela Klette, en el juicio en Celle. / WOLFGANG RATTAY / EFE
 Gemma Casadevall, Celle (Alemania)30 MAR 2025 

"Soy consciente de mi situación. Será un juicio con mucha carga política aunque se sostenga lo contrario", afirmaba la presunta terrorista de la extinta RAF Daniela Klette, cuando finalmente tomó la palabra, cinco horas después de iniciarse su juicio. No se la juzga por su supuesta implicación en los atentados de la Fracción del Ejército Rojo (RAF), sino por 13 atracos a mano armada, cometidos según la acusación entre 1999 y 2016 por el trío que formó con los prófugos Burkhard Garweg y Ernst-Volker Staub. Pero sobre su proceso planean los asesinatos de autoría nunca aclarada, entre el total de las 34 víctimas mortales y 200 heridos que dejó la autoproclamada banda anticapitalista y marxista alemana hasta su disolución en 1998.
El asesinato no prescribe, es la máxima del sistema judicial alemán que se aplica tanto a los juicios tardíos contra nonagenarios o incluso centenarios cómplices del nazismo como contra ex terroristas como Klette, de 66 años. Se la considera miembro de la tercera generación de la banda que fundaron a mediados de la década de los 70 Andreas Baader y Ulrike Meinhof. Los atracos que se atribuyen al trío de Klette corresponden a su ‘segunda vida’, la que se labró como ‘Claudia’, bajo diferentes apellidos falsos. Llevaba 30 años buscada por la policía hasta que en febrero del año pasado la policía llamó a su puerta. Para sus vecinos, era la amable mujer de un piso de la quinta planta en la Sebastianstrasse, 73, en el multiétnico distrito de Kreuzberg. Sacaba a pasear al perro, daba clases de recuperación de matemáticas y bailaba capoeira en un grupo del barrio.
Un grupo de investigación periodística reconoció en Facebook su rostro entre los danzantes de un desfile de carnaval del barrio. Se reveló así su auténtica identidad como pieza clave del trío de ‘jubilados de la RAF’, como se les llama por la edad, que perpetró sus atracos a mano armada en distintos puntos del país, con un botín total de 2,7 millones de euros. En su modesto piso de dos habitaciones guardaba armas automáticas, munición, un kilo en oro y 250.000 euros en metálico. Se entregó sin oponer resistencia, pero tuvo tiempo de enviar un mensaje a uno de sus compañeros prófugos: ‘me han pillado’.

Solidaridad residual

“Todo esto es exagerado”, comentaba uno de los periodistas acreditados para seguir el proceso, en primera fila de la treintena de puestos asignados a los medios de la Audiencia de Celle, la ciudad de Baja Sajonia donde se abrió el juicio, el martes pasado. Se refería a los enormes dispositivos de seguridad que envuelven el juicio. La procesada y sus tres abogados están aislados en su ‘vitrina’ de cristales blindados. El público corriente, como la treintena de representantes de la prensa y un par de medios extranjeros, entre ellos EL PERIÓDICO, está tras una segunda muralla de cristal blindado. Llamó la atención que el teórico periodista al que las medidas de seguridad le parecen exageradas cruzara un amistoso saludo con Klette. La procesada había entrado en su vitrina entre abrazos solidarios con sus abogados, más el saludo cómplice al ‘periodista’.
Se trata de Karl-Heinz Dellwo, como le identificó el semanario ‘Der Spiegel’. Un ex terroristata de la RAF juzgado y condenado por el atentado y toma de rehenes con dos muertos en la embajada alemana de Estocolmo, en 1975, en libertad desde 1995. Que lograra acreditarse como periodista, cuando supuestamente hay enormes medidas de seguridad, es uno de los enigmas del proceso. Antes de superar los controles de acceso, Dellwo y la enviada del diario de la izquierda radical ‘Junge Welt’ Ariane Müller, se habían sumado a la concentración de solidaridad con Klette.
Eran apenas una treintena de simpatizantes los que se han acercado a Celle, una ciudad de 78.000 habitantes de Baja Sajonia y a 150 kilómetros de la cárcel de mujeres donde está recluida la procesada. Exhiben sus pancartas pidiendo ‘solidaridad internacional’ y corean canciones de bandas punk extintas como la RAF, donde se califica de ‘asesina’ a la policía. Es una protesta tan ruidosa como residual.
“Tuvieron acceso a las armas de la RAF, estaban entrenados en su manejo, amenazaron con ellas e hicieron temer por sus vidas a empleados o cajeros, inclusive una embarazada. Al menos en una ocasión dispararon a matar sobre uno de ellos”, explica en un aparte con los medios Stefen Hörnig, parte de la acusación particular. Representa al conductor de un transporte de dinero contra los que se dirigieron los tiros del trío en uno de sus atracos. Supuestamente Klette estaba al volante del auto utilizado por el grupo.

La tapadera de la autoría colectiva

Para el juicio de Celle se prevén una cincuentena de vistas todo este año. A ese proceso deberá seguir otro, el relacionado con su existencia anterior como miembro de la RAF. Ahí deberá responder por un atentado contra el Deutsche Bank en 1990, contra la embajada de Estados Unidos en Bonn de 1991 y contra una cárcel, en 1993. Son casos menores, como todos los de la ya agónica tercera generación de la RAF. “Es una vergüenza para el Estado de Derecho que se siga sin esclarecer la autoría de los asesinatos del ‘otoño alemán’”, opina el columista del diario conservador ‘Frankfurter Allgemeine Zeitung’, Reinhard Müller. Se refiere a los asesinatos de la etapa más mortífera de la banda terrorista, entre octubre y noviembre de 1977.
Entre las víctimas de la RAF hubo representantes del mundo empresarial, como el fiscal general Siegfried Bubak, el jefe de la patronal Hanns Martin Schleyer y el presidente del Deutsche Bank, Alfred Herrhausen. Algunos siguen sin esclarecerse, debido al ‘código de conducta’ de la banda que consideró como acto colectivo todos sus atentados. La estrategia de Klette consiste en el victimismo y en denunciar como ‘acoso’ la persecución policial de sus 30 años como ‘Claudia’. La policía lanzó contra ellos a ‘cazadores de recompensa’, afirma. Sigue la búsqueda de los dos prófugos del trío al que perteneció, ya ‘jubilada’ de la RAF.

viernes, 28 de marzo de 2025

Vance y señora, desde el Ártico

Vance: "Dinamarca no hace un buen trabajo en la defensa de Groenlandia"



El vicepresidente de EEUU, JD Vance, y su esposa, Usha, a su llegada a la base militar espacial de EEUU en Groenlandia, en Pituffik. / JIM WATSON / AP

 Gemma Casadevall   Berlín28 MAR 2025 

"Dinamarca no hace un buen trabajo para la defensa y la seguridad de Groenlandia (…). No es su prioridad. Esto es un bello lugar, su gente es estupenda, respetamos su derecho a la autodeterminación. Y esperamos que elijan a Estados Unidos como socio. (...) Pero la presión que hacen China o Rusia obliga a actuar. Tenemos que asumir el liderazgo antes de que otros ocupen esa función y nos dejen colgados". El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, llevó así Pituffik, la base militar que su país tiene en el noroeste de la isla, los reproches en los que Donald Trump fundamenta su propósito de anexionarse con este territorio autónomo danés.
Esquivó una pregunta de los medios presentes referida a con qué medios piensa su jefe "hacerse" con la isla --"Trump se refiere cuando emplea ese término a la responsabilidad sobre la seguridad de Groenlandia", respondió--. E insistió una y otra vez en que su país no tiene "otra opción" que defenderla frente a China y Rusia. "Tenemos que despertar. No podemos esconder la cabeza bajo la arena, o bajo el hielo, y fingir que los chinos no codician este territorio", insistió.
"No hemos cambiado nuestra retórica al hablar de la fuerza militar. Pero ocurre que Groenlandia, este bello territorio, es muy vulnerable. Y Dinamarca no hace sus deberes. Su seguridad también es la nuestra", remachó Vance, en su sarta de reproches a este aliado europeo de la OTAN.
Vance había saludado a su llegada a los soldados ahí destinados con un "hace un frío glacial aquí", comió con ellos junto a su esposa, Usha Vance, y buscó darle el tono más jovial y distendido a una visita calificada de "privada" pero considerada una provocación tanto por las autoridades groenlandesas como por el gobierno de Copenhague. Con ese mismo ánimo se presentó luego ante la prensa, en una comparecencia de la que, según la televisión pública danesa DR fueron excluidos los medios del país europeo. Ahí descargó sus argumentos contra Dinamarca, país al que pertenece el territorio autónomo ártico que anhela Trump.

Carga contra Copenhague

La visita de Vance se había planteado inicialmente como un viaje de su mujer, revestido del calificativo de privado, aunque acudía acompañada nada menos que del asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Mike Waltz, y del titular de Energía de Trump, Chris Wright. Las autoridades groenlandesas advirtieron de que no estaban invitados y de que no serían recibidos por su gobierno. Se suprimió entonces la parte más groenlandesa de la visita, como una carrera de trineos tirada por perros. Y se decidió que solo acudirían a zona estadoundiense, Pituffik, aunque ya con el vicepresidente encabezando la delegación.
Copenhague respiró aliviado ante el cambio de planes. Se ahorraba al menos el choque de trenes diplomático con su poderoso aliado de la OTAN. El interés de EEUU por la isla no es nuevo ni tampoco lo son las reclamaciones de Trump, quien ya en su primer mandato trató de "comprar" --sin formalizar una oferta--. Pero tras su retorno a la Casa Blanca, el tono de sus reproches y planes expansionistas se ha elevado a niveles insostenibles entre dos paises socios de la Alianza Atlántica.
Estados Unidos mantiene su base en Pituffik, antes conocida por Thule, desde 1951. La considera imprescindible para la defensa nacional, en caso de que Rusia lance sus misiles contra territorio estadounidense.

La UE, como rival

El problema, para Groenlandia, es que a Trump no le basta con mantener esta base o ampliar la cooperación militar, como ha sugerido Copenhague. Considera "ineludible" para la seguridad de su país tener el control sobre la isla. Un 80 % de cuyo territorio está bajo el hielo permanente y su densidad de población es mínima --57.000 habitantes por 2,2 millones de kilómetros cuadrados de superficie--.
Junto al control de la región o de las nuevas rutas de navegación que se harán más accesibles con el acelerado deshielo ártico, EEUU busca explotar sus materias primas y tierras raras. Compite ahí con la Unión Europea (UE), en la que formalmente no está integrada Groenlandia pese a pertenecer al Reino de Dinamarca.
Su estatuto de autonomía, vigente desde 2009, reconoce a Groenlandia tanto el derecho a la autodeterminación como al uso de sus materias primas. En 2019, Washington firmó con Nuuk, la capital, un memorando de cooperación minera. Cuatro años después, la Comisión Europea (CE) firmó otro similar.
"Enhorabuena al nuevo Gobierno de Groenlandia y a su primer ministro, Jens-Frederik Nielsen. Merecéis socios que os respeten y os traten como iguales", indicó la presidenta de la CE, Ursula von Leyen, en un mensaje en redes sociales y dirigido al vencedor de las recientes elecciones groenlandesas. Apenas unas horas antes de la llegada de Vance a la isla, Nielsen había presentado en Nuuk su coalición de gobierno, una alianza que suma a cuatro de los cinco partidos con escaños. Todos ellos representan a distintas variantes del independentismo moderado. Queda en la oposición Naleraq, el partido que defiende la vía más rupturista respecto a Dinamarca. "La UE se enorgullece de ser ese socio para ustedes", prosigue el mensaje de von der Leyen.

Nielsen, la moderación groenlandesa

Groenlandia activa una coalición de amplio espectro



El líder del partido Demokraatit de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen. / EVGENIY MALOLETKA / AP



Gemma Casadevall
Berlín28 MAR 2025 

El líder del partido centrista groenlandés Demokraatit, Jens-Frederik Nielsen, presentó este viernes el pacto de coalición para un gobierno de amplio espectro, determinado a mostrar 'unidad y cohesión' en medio de las tensiones derivadas del rumbo expansionista de Donald Trump. "Estamos bajo una enorme presión. Y debemos mantenernos juntos, porque juntos somos más fuertes", afirmó Nielsen, en declaraciones a la televisión pública groenlandesa KNR.
El partido de Nielsen fue el ganador de las elecciones parlamentarias celebradas hace 15 días, al obtener casi el 30 % de los votos. Fue una victoria contra pronóstico, tras la que empezó a negociar su coalición con otros tres partidos, todos ellos de signo independentista moderado. La presentación del pacto de gobierno se produjo a horas de la visita del vicepresidente de EEUU, JD Vance, y su esposa, Usha Vance, considerada una provocación tanto por Dinamarca com por parte de este estratégico territorio autónomo de Copenhague.
De las cinco fuerzas que obtuvieron escaños, solo queda fuera de la coalición: el independentismo radical de Naleraq, que se situó en segunda posición con un 24 % de los votos. Algunos medios groenlandeses consideran que este partido actúa como 'aliado' encubierto de los intereses de Trump. Naleraq pretendía convocar por la vía rápida un referéndum para la independencia de Groenlandia, a la que el estatuto de 2009 reconoce el derecho a la autodeterminación. El pacto de coalición en torno a Nielsen mantiene la idea de que una comisión parlamentaria, creada hace dos años, analice las vías jurídicas posibles hacia la independencia.
Nielsen gobernará así con el respaldo de 23 de los 31 escaños del Parlamento. Sus aliados son el socialista IA, el partido del presidente saliente, Múte B. Egede, junto con el socialdemócrata Siumut y el liberal Attasut. Todos estos partidos defienden el independentismo como horizonte político, pero sin plantear vías unilaterales. IA y Siumut se han estado alternando el liderazgo de los gobiernos groenlandeses desde el primer estatuto de autonomía de 1979. En la última legislatura gobernaron juntos.
La rapidez con que se ha negociado la coalición se atribuye en parte a las tensiones generadas por Trump. Tanto Egede com Nielsen y demás líderes groenlandeses rechazan una anexión por parte Estados Unidos. Todos ellos hicieron campaña con la consigna de que su territorio no está en venta y participaron en marchas conjuntas contra los planes de Trump. Naleraq se ha desmarcado algo de esta línea y busca un 'acercamiento' o asociación con Estados Unidos.
El rechazo a los planes de Trump es compartido por Copenhague. La primera ministra danesa, la socialdemócrata Mette Frederiksen, ha respondido con un 'no' a las sucesivas ofertas lanzadas por Trump, ya en primer mandato en la Casa Blanca, aunque ha insistido también en que la decisión corresponde a la población de Groenlandia, una isla de 2,2 millones de kilómetros cuadrados cubierta de hielo en un 80 % de su superficie y con apenas 57.000 habitantes.

La defensa de la isla helada

El Gobierno de Nuuk tiene amplias competencias autonómicas, pero no en política exterior ni en defensa ya que corresponden a Dinamarca. También de Copenhague percibe apoyo financiero que cubre alrededor del 50 % de sus presupuestos. El Gobierno de Frederiksen ha anunciado inversiones millonarias en su ejército y un reforzamiento de efectivos y logística en Groenlandia. Destinará así unos 2.000 millones de euros a la compra de tres nuevos buques, dos drones de largo alcance y reforzará las capacidades defensivas vía satélite en el Ártico. Hoy por hoy, el llamado Comando Ártico danés tiene desplegados en la inmensa isla apenas 80 soldados, más otros cinco o seis efectivos en su estación más cercana al Polo Norte.
La base estadounidente de Pituffik, en el noroeste de la isla, está regulada bajo este nombre por EEUU desde 2023. Pero en realidad la presencia militar de EEUU ha sido permanente desde la Segunda Guerra Mundial. Washington asumió su defensa en el periodo en que Dinamarca quedó bajo la ocupación de la Alemania nazi. En 1951 se reformuló el derecho estadounidense a construir y tener en la isla sus bases para el control y supervisión de la zona. De los 10.000 efectivos que llegó a tener entre 1940 y 1945 pasó a una dotación reducida para la llamada base de Thule, ahora conocida como Pituffik, con un centenar de efectivos. Es de alto valor estratégico, ya que por su ubicación es la ruta más corta si Rusia llega a disparar sus misiles contra Estados Unidos. Para Trump, es imprescindible para garantizar la seguridad de su país.
 
Visita sin contacto social

La decisión de Washington de replantear la visita inicialmente prevista de Usha Vance, junto con el consejero de Seguridad Nacional, Mike Waltz, fue acogida con alivio por Nuuk y por Copenhague. Los planes originales incluían una visita a la capital y la asistencia de la esposa del vicepresidente a una popular carrera de trineos tirados por perros. Limitarla a Pituffik evitaba mediáticos encuentros con la comunidad groenlandesa. A cambio, subió de nivel porque incluyó al vicepresidente en calidad de ‘acompañante’ de su mujer.
Para acabar de destemplar los ánimos, entre el replanteamiento de la visita y su ejecución se produjeron las nuevas y explosivas declaraciones de Trump contra Europa y por los derechos que EEUU se atribuye sobre la isla. El presidente estadounidense ha dejado claro que piensa hacerse con su control de una u otra forma. Pero está por ver hasta qué punto están dispuestos Washington y Copenhague a tensar la cuerda, teniendo en cuenta el cisma que comportaría una confrontación entre dos socios de la OTAN.

miércoles, 26 de marzo de 2025

En el reino de Pituffik

Groenlandia y Dinamarca, aliviadas tras la decisión de JD Vance de limitar su visita a la base de EEUU



El vicepresidente de EEUU, JD Vance, y su mujer, Usha. / TERESA SUAREZ / EFE
 Gemma Casadevall, Berlín26 MAR 2025 

Tanto el Gobierno de Groenlandia como el de Dinamarca, al que pertenece este territorio autónomo, han mostrado su alivio ante el cambio de planes del vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, y su esposa, Usha, cuya visita a la isla ártica se limitará a la base estadounidense de Pituffik. De "muy positivo" calificó el ministro de Exteriores danés, Lars Løkke Rasmussen, que finalmente se haya reducido el programa de la delegación estadounidense a las instalaciones militares propias. Ni acudirán a la capital, Nuuk, ni a la popular carrera de trineos con perros, lo que había desatado fuertes críticas de las autoridades groenlandesas y de la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen.
"Es positivo que se suspenda la visita a la comunidad groenlandesa", afirmó Rasmussen, en declaraciones a la televisión pública danesa DR. Para el Ejecutivo groenlandés es un "éxito diplomático" que se haya anulado esa parte del programa, según su radio pública KNR. El presidente en funciones del territorio autónomo, Múte B. Egede, había advertido que no pensaba recibir a la delegación estadounidense en una visita que calificó de "agresiva".
El propósito inicial de Usha Vance era visitar Nuuk y la carrera de trineos acompañada por el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Mike Waltz. La visita había sido calificada de privada, pero en Groenlandia levantó ampollas al relacionársela con los propósitos anexionistas de Donald Trump y sus injerencias en la campaña de las elecciones parlamentarias, que ganó contra pronóstico el independentismo más moderado de la oposición conservadora. En abril hay nuevos comicios en la isla, esta vez de carácter local.

Base con alto valor estratégico

Finalmente, el programa de la delegación estadounidense se replanteó. Subió de nivel, ya que el propio Vance acudirá a Groenlandia, pero se evitarán engorros diplomáticos, puesto que se supone que no se presentará en Nuuk.
Estados Unidos tiene esa base, originariamente llamada Thule, en virtud del acuerdo firmado con Dinamarca en 1949. Está en el noroeste de la isla, a uno 880 kilómetros del polo norte, y tiene un alto valor estratégico para la supervisión del Ártico.

martes, 25 de marzo de 2025

Rugen más, pero no suben


La ultraderecha alemana exhibe su fuerza en el nuevo Parlamento, pero se queda fuera de la cúpula




Los líderes de Alternativa para Alemania, Alice Weidel y Tino Chrupalla, en la sesión constitutiva del Bundestag. / CLEMENS BILAN / EFE



Gemma Casadevall
Berlín25 MAR 2025 

La ultraderecha alemana exhibió su capacidad para 'estorbar' en el recién constituido nuevo Parlamento desde su posición de segunda fuerza. Pero sigue sin conquistar ninguna de las vicepresidencias de la Cámara por el bloqueo del resto degrupos. Mientras la conservadora Julia Klöckner, del bloque de presumible nuevo canciller, Friedrich Merz, lograba su elección como presidenta con un amplio respaldo, el ultraderechista Gerold Otten vio derrumbada su candidatura en las sucesivas vueltas previstas. El resto de aspirantes de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), Partido Socialdemócrata (SPD), Verdes y también La Izquierda sí obtuvieron sin contratiempos una de las vicepresidencias.

Al rechazo a Otten, un militar retirado de las fuerzas aéreas alemanas, siguieron las redobladas protestas de Alternativa para Alemania (AfD), que calificó su exclusión de antidemocrática. Este partido quedó ya fuera de la cúpula parlamentaria en las anteriores legislaturas. La diferencia es que ahora es la segunda fuerza a escala nacional, solo superada por el bloque conservador de Merz, con 208 escaños.

La AfD dobló sus resultados en los comicios del pasado 23 de febrero y tiene en la nueva Cámara 152 escaños. Relegó así al tercer puesto a la socialdemocracia de Olaf Scholz, con 120 escaños, mientras que los aún socios de gobierno del canciller saliente, los Verdes, tienen 85. A La Izquierda, finalmente, le corresponden 64.

Equilibrio de fuerzas inédito


Es una correlación de fuerzas inédita en la República Federal de Alemania. No solo por el avance del radicalismo derechista, sino también porque la 'tarta' parlamentaria ha quedado reducida a cinco grupos, al quedar convertidos en extraparlamentarios los liberales del FDP. Este partido fue hasta hace unas décadas una formación 'bisagra' tanto para gobiernos liderados por los conservadores como los socialdemócratas. Fuera ha quedado también el recién fundado izquierdismo prorruso de Sahra Wagenknecht, que fracasó en la búsqueda de su propio electorado.

El discurso inaugural le correspondió al izquierdista Gregor Gysi, por ser el diputado más veterano del hemiciclo. Este papel levantó ya encendidas protestas de la AfD. Históricamente, el honor del discurso se concedía al diputado de más edad, lo que le habría correspondido a Alexander Gauland, presidente honorario y fundador de la AfD. Pero ya en la anterior legislatura se modificó este protocolo por esta misma razón, lo que entonces derivó ya en encendidas, pero inútiles protestas de la ultraderecha.

Todo era bastante anómalo en la sesión constitutiva del nuevo Bundestag, con un centenar menos de escaños que el anterior, a consequencia de la reforma aprobada para bajar de los más de 700 escaños que tuvo a los actuales 630. Son menos los asientos y mucho menor el peso del centro-izquierda. Scholz seguirá ejerciendo como canciller en funciones hasta la elección de su sucesor, para convertirse luego en ‘diputado raso’ por el mandato logrado en su distrito electoral.

El bloque conservador de Merz y los socialdemócratas están negociando su pacto de coalición pero, pese al buen arranque y los principios de acuerdo en materia de rearme y fiscal, han fuertes diferencias en política migratoria y social. El propósito de Merz es someterse a la elección como canciller por el Parlamento el 23 de abril.

Paridad de género en retroceso

La conservadora Julia Klöckner, de 52 años y ministra de Agricultura bajo Angela Merkel, es la cuarta mujer que ocupa la presidencia del Bundestag. Sucede en el puesto a la socialdemócrata Bärbel Bas. Pero, fuera de esos puestos destacados, la paridad de género en la nueva cámara ha experimentado un nuevo retroceso. El porcentaje de escaños ocupados por mujeres se sitúa en el 32,4%, un descenso de 2,4 puntos respecto al anterior. Solo entre los Verdes y La Izquierda supera el porcentaje de diputadas el 50%, mientras que en la ultraderechista AfD se cae al 11,3%.

Tampoco se ha avanzado en cuanto a presencia de parlamentarios con raíces extranjeras: se sitúa en un 11,4%, prácticamente al mismo nivel que su antecesor. Lo que teniendo en cuenta que uno de cada cuatro ciudadanos del país tienen orígenes no alemanes es un porcentaje muy bajo.

Ángeles europeos frente a Trump


Alemania, Francia e Italia miran a China y la India como mercados alternativos frente a los aranceles de Trump



El presidente de EEUU, Donald Trump. / JIM LO SCALZO / EFE

Gemma Casadevall, Leticia Fuentes, Irene Savio

Berlín | París | Roma25 MAR 2025

Los tres principales países europeos, Alemania, Francia e Italia, preparan sus estrategias para sortear o minimizar el impacto de los posibles aranceles anunciados por Donald Trump contra los productos europeos con la mira puesta en el mercado asiático, especialmente China y la India. Los tres países ya han establecido contactos con otros socios comerciales y siguen la senda marcada por la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, con la vista puesta también en la experiencia del primer mandato del republicano en la Casa Blanca.

Así es como están afrontando un nuevo escenario de guerra comercial estos tres países:

El gigante asiático, parte del problema o la solución para Berlín

La crisis de la automoción alemana, sector clave para esa potencia exportadora, se desató mucho antes de que Trump amenazara con sus aranceles, reconocía la presidenta de la Federación de la Industria del Automóvil (VDA), Hildegard Müller, en una reunión con corresponsales extranjeros en Berlín. Las trabas burocráticas son un monstruo que lastra a cualquier empresa en Alemania, sea un coloso o una firma mediana; los vaivenes políticos hacen que en una legislatura se apoye a las renovables y la siguiente no; o que de pronto se sentencie el fin de los motores de combustión, para luego postergarlo. "El gran perdedor en una guerra de aranceles será el consumidor", es el credo de Müller. Pero de ningún modo debe Alemania buscar soluciones bilaterales, sino a escala de la Unión Europea (UE), sostiene la jefa de la VDA.

Müller practica la neutralidad política. Se ha mantenido en diálogo con el Gobierno saliente del socialdemócrata Olaf Scholz, pero es miembro de la Unión Cristianodemócrata (CDU) del previsible próximo canciller, Friedrich Merz. La CDU es también el partido de la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen. En Bruselas están depositadas las esperanzas de la automoción alemana. Alemania exportó en 2024 unos 3,4 millones de automóviles nuevos a todo el mundo, de los cuales un 13,1% fueron a EEUU. Las grandes marcas, como Volkswagen, Audi y BMW, además de Mercedes, a través de una planta compartida con Nissan, tienen en México las sedes de las que salen los vehículos o componentes hacia el mercado estadounidense. Los aranceles contra México les afectarán de forma parecida a lo que se teme ocurra con los europeos. Pero su capacidad de maniobra, a través de la Comisión Europea, es mucho mayor.

Las expectativas de Alemania están concentradas en las gestiones del equipo de Von der Leyen sobre la India, en primer lugar, pero también sobre China. Suena a paradoja, ya que al gigante asiático se le atribuye parte de la 'culpa' por la crisis de la automoción alemana. Construye más rápido, saca al mercado productos más competitivos, de diseño y técnica avanzados y no ha negligido a la clase media, como sí ha ocurrido entre algunas marcas alemanas. Ha sido el gran rival del 'Made in Germany' y también el responsable de la caída de ventas que afecta al sector alemán, en cuanto el gigante asiático se ha debilitado.

¿Puede China dejar de ser parte del problema para serlo de la solución? Ese es el parecer de algunos expertos y también aparentemente de Von der Leyen. La presidenta de la CE ya lanzó una señal a finales de febrero, al viajar a la India con 20 de sus comisarios y anunciar junto al primer ministro Narendra Modi la intención compartida de relanzar el acuerdo de libre comercio, estancado desde 2022. Sus grandes beneficiados serían el mercado del automóvil y del alcohol.

En paralelo a esta gran pantalla, y mientras Trump afilaba sus amenazantes aranceles, Bruselas ha entablado "conversaciones muy dinámicas" con Pekín para retomar el acuerdo sobre inversiones 'Comprehensive Agreement on Investment, CAI', escribe el diario económico 'Handelsblatt'. El acuerdo quedó enmarañado en 2020 por los aranceles europeos a automóviles eléctricos chinos. Cinco años después, Alemania empieza a considerar más fiable a Pekín que a la Administración de Donald Trump.

"Mucho mejor preparados que en 2017"


El Gobierno de Francia lleva años insinuando que está trabajando para diversificar su mercado de exportaciones, pero las recientes amenazas del presidente de Estados Unidos sobre imponer nuevos aranceles han acelerado estos contactos. No es de extrañar tampoco que el país haya aprendido del primer mandato de Donald Trump, y así lo expresó hace unos meses la propia responsable economista del Tesoro, Dorothée Rouzet: "Estamos mucho mejor preparados que en 2017, tanto porque se esperaban más medidas, como porque podemos confiar en la experiencia adquirida durante el primer mandato de Trump".

Hace unas semanas, el ministro de Exteriores, Jean-Noël Barrot, anunció que se han intensificado las conversaciones con otros socios internacionales, como México, Canadá o la India. Esos contactos ya pudieron verse en febrero durante el Congreso Internacional de Inteligencia Artificial celebrado en París, al que también acudió el primer ministro indio, Narendra Modi. El presidente Emmanuel Macron recibió a Modi y ambos viajaron hasta Marsella para conocer el reactor ITER, símbolo de la cooperación nuclear entre los dos países.

En el caso de México, el país se perfila como un socio clave y una oportunidad para Francia de estrechar relaciones comerciales en el continente americano, más allá de la influencia estadounidense. El Gobierno francés también ha insistido en reforzar su alianza con Canadá. El pasado 17 de marzo, Macron recibió en el Palacio del Elíseo al nuevo primer ministro del país, Mark Carney, en su primera visita oficial al extranjero, donde se proclamaron "aliados fiables" en una reunión en la que no solo se habló de Ucrania como estaba previsto, sino también de las políticas comerciales de la Administración Trump. Desde hace años, ambos países son importantes socios comerciales con un acuerdo de libre comercio (CETA) que facilita el intercambio de bienes y servicios.

Francia no ha mostrado hasta el momento una gran preocupación ante las amenazas de Trump, a pesar del anuncio de aranceles del 200% sobre el champán, vinos y otras bebidas alcohólicas. El ministro de Exteriores aseguró que el país tomó las declaraciones de Trump "con sangre fría" y señaló que "no hay desequilibrio comercial" con Estados Unidos.

El mercado estadounidense representó el 6,6% de las exportaciones agrícolas de Francia en 2023. El vino y los licores son los principales productos franceses exportados, superando los 3.700 millones de euros. En términos generales, las exportaciones representan aproximadamente el 34,3% del PIB de Francia, con un total de casi 650.000 millones de dólares. El mercado europeo sigue siendo el destino principal de los productos franceses con el 55,3% de exportaciones, mientras que los países fuera de la UE representan el 44,7%, según datos de Santander Trade y The Observatory Economic Complexity.

Aspirando a ser la puerta de entrada de Asia en Europa

En sordina, pero ante la inminencia de un agravamiento de una guerra comercial con EEUU, el Gobierno de extrema derecha de Giorgia Meloni acelera en su búsqueda de nuevos mercados y aliados que reduzcan la dependencia de los clientes estadounidenses. Y, aparcado hace un año el megaproyecto de la Nueva Ruta de la Seda de China, el foco de Roma ahora está en India.

La estrategia fue presentada días atrás por Antonio Tajani, ministro de Asuntos Exteriores transalpino. Según explicó el político, el plan es el de crear "un corredor económico y logístico entre la India, Oriente Próximo y el Mediterráneo, en el que Italia sea la puerta de entrada de Asia en Europa". "Se trata de una elección para nuestro presente pero también una extraordinaria posibilidad para el futuro de nuestras economías", añadió Tajani.

En pocas palabras, el objetivo es el de construir la llamada Ruta del Algodón, reforzando las conexiones marítimas y terrestres desde la India hasta Italia, especialmente las ferroviarias, para permitir de ir más allá en los intercambios, en particular en materia energética. Los puertos italianos involucrados serían el de Trieste (este) y el de Génova (oeste), ambos ubicados en el norte de Italia, en la zona más industrializada del país.

Tajani ya ha anunciado un viaje a la India para el próximo mes de abril. El ministro se situará así en la primera línea de los movimientos de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que ya viajó en febrero al país asiático. "Nuestros intereses en este mundo hipercompetitivo coinciden la mayoría de veces. Ambos podemos perder en un mundo de esferas de influencia y ambos podemos ganar en un mundo de cooperación y trabajo conjunto", dijo entonces la alemana en Nueva Delhi.

Arabia Saudí, Emiratos Árabes, Jordania e Israel son los otros ejes del plan, especialmente en lo que atañe las conexiones terrestres. Pero una incógnita es, en esta línea, cómo se resolverá la actual oposición política en Jordania a cualquier acuerdo con Israel por la actual guerra en curso con Palestina. Lo que podría obligar a buscar otras alternativas, también consultando a los otros países que se quiere que sean parte del proyecto, Alemania y Francia.

Dicho esto, Meloni, que mantiene además desde hace tiempo una buena relación con su homólogo indio, Narendra Modi, parece determinada a llevar adelante el plan. Tanto que ya en febrero pasado, con ocasión de un foro con Arabia Saudí, se firmaron 40 acuerdos bilaterales (por un valor de 40.000 millones de euros) con Riad que se enmarcan en esta estrategia.

La explicación tal vez se halle en que, más allá de todo, Roma tiene todo el interés en tener un plan B si las reiteradas amenazas de Trump se materializan. La razón está en las cifras: tan solo en 2024, las ventas italianas a EEUU equivalieron al 10% del total de sus exportaciones, según los datos más recientes del Instituto de Estadísticas de Italia (ISTAT).

"En 2024, más del 48% del valor de las exportaciones italianas salió fuera de la UE, una cuota superior a las de Alemania, Francia y España", añadió el ISTAT en su informe. Con ello, "la aplicación de los aranceles anunciados por la administración estadounidense contra la UE podría tener efectos significativos" en Italia, advirtió el instituto. Un escenario negro sobre todo en lo que atañe a productos como el vino.

lunes, 24 de marzo de 2025

Los Vance rumbo al Ártico

Groenlandia pide una condena internacional ante la visita de Vance



Protesta frente al consulado de EEUU en Nuuk, la capital de Groenlandia. / CHRISTIAN KLINDT SOELBECK / EFE
 Gemma Casadevall, Berlín24 MAR 2025

La comunidad internacional debe "apoyar" a Groenlandia y "condenar las injerencias de Estados Unidos", en lugar de quedarse "susurrando por las esquinas". Con estas palabras reaccionó el presidente en funciones de Groenlandia, Múte B. Egede, según la radiotelevisión pública KNR, a la anunciada visita de Usha Vance, esposa del vicepresidente de EEUU, JD Vance, y varios emisarios del presidente Donald Trump. El trato de la Casa Blanca al territorio autónomo danés es "intolerable" y la situación "escalará día a día" si la comunidad internacional no levanta la voz, advirtió Egede, quien aseguró que no piensa recibir a la delegación de Washington.
Las declaraciones del presidente groenlandés siguen al anuncio de una visita calificada de "privada", pero que entronca con las aspiraciones anexionistas de Trump. A la esposa de Vance se la espera en Nuuk, la capital, el próximo jueves. La acompañará una delegación de alto nivel de la Casa Blanca, entre ellos el consejero de Seguridad Nacional, Mike Waltz, así como el secretario de Estado de Energía, Chris Wrigh. La riqueza del subsuelo groenlandés, especialmente sus tierras raras, es uno de los motivos del interés de Trump en anexionarse la inmensa isla gélida, así como el control de las nuevas rutas para la navegación que teóricamente facilitará el acelerado deshielo ártico.
Según el portal 'Arctic Today', la delegación norteamericana visitará la base militar de EEUU en la isla, en Pitufflik, así como algunos lugares históricos relacionados con el pasado común con ese territorio autónomo danés. El interés de la Administración de Trump es, según cita la agencia Reuters de fuentes de Casa Blanca, "consolidar los vínculos con Groenlandia y respetar su derecho a la autodeterminación".

Acusaciones de injerencia


No es la primera vez que miembros del entorno de Trump visitan la isla desde el regreso del republicano a poder. El pasado enero, fue su hijo, Donald Trump Jr., quien estuvo en Groenlandia, lo que desató acusaciones de injerencia en la política groenlandesa.
La visita de la delegación estadounidense se producirá dos semanas después de las elecciones celebradas en Groenlandia. El vencedor fue el partido de centro-derecha Demokraatit, que se convirtió en la fuerza más votada con cerca del 30 % de los votos. El socialista Inuit Ataaqatigit (IA) de Egede, cayó al tercer puesto, por detrás del independentismo más radical representado por Naleraq. El líder de Demokraatit, Jens Frederik Nielsen, rechaza asimismo las ansias anexionistas de Trump y negocia una coalición de amplio espectro. Nielsen y Egede encabezaron la semana pasada una manifestación en Nuuk contra los propósitos de Trump.

domingo, 23 de marzo de 2025

El "Nein, Danke" bajo Merz


Alemania y un apagón nuclear casi irreversible



Friedrich Merz. / Michael Kappeler/dpa
 Gemma Casadevall, Berlín23 MAR 2025

Alemania desconectó sus últimas tres plantas nucleares en abril de 2023. Nada apunta a que el apagón sea reversible. El previsiblemente próximo canciller, el conservador Friedrich Merz, sí incluyó en la campaña que le llevó a la victoria electoral un capítulo que abogaba por ‘replantearse’ el abandono de esa fuente de energía. La opción más realista es la energía atómica de cuarta o quinta generación, los llamados ‘Small Modular Reactors’ (SMR).

Pero el mismo Merz ha admitido como ‘improbable’ a medio plazo tanto dotarse de SMR como reactivar los reactores desconectados. Las últimas entre las 37 plantas atómicas que llegó a tener Alemania están esperando su desmantelamiento. Como el propio Merz reconoce, apagar o encender un reactor no es como darle al interruptor de la lamparita del escritorio. Es casi tan costoso como desmantelarlo y puede llevar años hacerlo.

Las trabas son técnicas y políticas. Merz negocia un pacto de gobierno con los socialdemócratas, cuyo programa electoral da por sellado el apagón. Son muchas las aristas a limar entre los futuros socios, especialmente en política social y migratoria. Merz no luchará por algo que incluso los consorcios energéticos dan por zanjado. Cada uno de los vaivenes o giros de prioridades de las sucesivas coaliciones ha generado costes millonarios e inversiones truncadas.

Tal vez sí plantee Merz es una moratoria para el desmantelamiento de las plantas ya inactivas. Hoy por hoy, su único aliado posible es la socialdemocracia, el partido del canciller saliente Olaf Scholz, convertido en tercera fuerza. La ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), que quedó en segunda posición y que sí reclama el regreso a la energía nuclear, está descartada como aliada.

Un adiós en zigzag

El camino hasta el apagón de 2023 fue largo y convulso. El primer tramo se marcó en 2002. El entonces canciller, el socialdemócrata Gerhard Schröder, al frente de una coalición con los Verdes, pactó con la industria el cierre progresivo de todas las plantas del país hasta 2022. Su sucesora, Angela Merkel, desbarató el plan en dos rondas. En 2009, impulsada por sus socios liberales, decidió prolongar la vida de las más centrales más modernas; cuatro años después, bajo la conmoción de la catástrofe nuclear de Fukushima, la misma Merkel recuperó la agenda acelerada. A Scholz, con el verde Habeck como vicecanciller, le correspondía echar el cierre.

A punto estuvo de sufrir un último revés en su tramo final. La crisis energética precipitada por la invasión de Ucrania desencadenó las presiones sobre el tripartito entre socialdemócratas, verdes y liberales de Scholz para replantearse el abandono. Los liberales insistían en la necesidad de ‘diversificar’ las fuentes de energía y no renunciar a la atómica.

Los ecologistas se cuadraron. El histórico lema verde del ‘Atomkraft? Nein, Danke!’ –‘¿Energía atómica? No, gracias’- no iba a sufrir más demoras. Hubo un duro pulso entre el ministro de Energía y vicecanciller, el verde Robert Habeck, y el titular de Finanzas, el liberal Christian Lindner. Scholz lo saldó con una prórroga de unos pocos meses. Habeck intensificó en ese lapso la búsqueda de recambios, en un país fuertemente dependiente de los suministros rusos, interrumpidos primero por las sanciones a Moscú e impracticables luego por los sabotajes que inutilizaron el gasoducto Nord Stream.

Encima, media Europa se abrazaba a la energía atómica. No solo Francia, que la consideran irrenunciable. También en Suecia y Finlandia, así como en Polonia y resto del este y centro europeo se extendió un renacido amor por las nucleares.

El papel del carbón en la transición verde

Alemania no se bajó del ‘Nein, Danke’. En el año del apagón, las centrales atómicas solo proporcionaban el 6,4% del total del consumo eléctrico alemán. Pero sus defensores reclamaban su mantenimiento como ‘reserva’. La batalla por las nucleares fue uno de los muchos capítulos en la confrontación entre Habeck y Lindner en la fallida legislatura de Scholz. Habeck tuvo que ralentizar el desarrollo de las renovables en aras de la disciplina presupuestaria. Y, más grave aún, tuvo que bendecir la activación de explotaciones de carbón para garantizar el suministro energético. Pero, paso a paso, Alemania ha avanzado hacia el objetivo marcado para las renovables.

En los 16 años con Merkel en el poder, las renovables parecían atascadas. Su porcentaje en el conjunto del consumo eléctrico de Alemania no subía del 35%. En 2021, el primer año de Scholz en la cancillería, se llegó al 42%. Para 2024 se alcanzó el 61%. El objetivo es situarse en el 80% para 2030. De este porcentaje alcanzado, un 32,5% es energía eólica; un 13,8%, fotovoltaica; un 6,5%, biogás; un 4,7% es energía hidráulica y un 3%, otros. El resto de consumo se realiza a través de energías convencionales: 22,5% carbón, 14,9% gas y 3,2% otros, según las cifras de 2024 de Destatis, la Oficina Federal de Estadística.

Merz tal vez no replantee el apagón. Pero sí deberá buscar una solución para la 300.000 metros cúbicos de basura radioactiva que ha generado la energía atómica en sus seis décadas de uso civil en Alemania. Entre los flecos que dejaron las sucesivas coaliciones de gobierno está la construcción de un cementerio nuclear definitivo donde trasladar los residuos almacenados en depósitos provisionales. La decisión debe adoptarse en la legislatura que ahora empieza. El féretro nuclear deberá estar listo para 2050.

martes, 18 de marzo de 2025

Rearme franco-alemán

Macron y Scholz garantizan el mantenimiento del apoyo a Ucrania


El presidente francés, Emmanuel Macron, y el canciller alemán, Olaf Scholz, durante su encuentro este martes en Berlín. / MICHAEL KAPPELER / AP
 Gemma Casadevall, 18 MAR 2025 20:32

Europa no va a dejar de apoyar militarmente a Ucrania en unos momentos en que, además, se están incrementando los ataques de Rusia al país agredido: este fue el mensaje conjunto del presidente francés, Emmanuel Macron, y del canciller alemán, Olaf Scholz, en una reunión de trabajo teóricamente de cortesía o despedida entre ambos líderes, representantes del tradicional eje Berlín-París, pero que ha coincidido con la conversación telefónica entre Vladímir Putin y Donald Trump.
"El apoyo de Estados Unidos ha sido fundamental para Ucrania", afirmó el canciller saliente, en una comparecencia conjunta con Macron, tras la reunión en la cancillería. "El papel de Europa es seguir apoyando a Ucrania", insistió por su parte el líder francés. Alemania ha sido en los tres años de guerra de Ucrania el segundo contribuyente en apoyo militar a Kiev, tras Estados Unidos.
La reunión entre ambos representantes del eje franco-alemán se produjo además apenas unas horas después de que el Parlamento germano aprobara por una mayoría de dos tercios de la Cámara la enmienda en la Constitución que liberará al gasto en defensa de la potencia europea del llamado freno a la deuda. Macron elogió explícitamente esa decisión, fruto de un pacto entre el bloque conservador, aún en la oposición, y los socialdemócratas y verdes, los socios de la coalición saliente de Scholz.
El presidente francés incluyó en su visita a la capital alemana una reunión con el líder conservador, Friedrich Merz, cuyo bloque se impuso en las pasadas elecciones generales alemanas y que previsiblemente será elegido nuevo canciller de Alemania a finales de abril.

"Paz duradera y justa"

"La suspensión de los ataques a las infraestructuras puede ser un primer paso. Pero a este primer paso deben seguirle otros para posibilitar la paz duradera y justa que precisa Ucrania", dijo Scholz, en alusión al compromiso expresado por Putin ante Trump de un alto el fuego parcial, por 30 días y básicamente para instalaciones energéticas. No puede haber, sin embargo, ningún tipo de decisión "sin tener en cuenta a Ucrania o por encima de Ucrania", añadió el líder alemán.
Al margen del mantenimiento del apoyo a Kiev, ambos líderes se declararon expectantes ante el plan de rearme a escala del bloque comunitario que este miércoles debe concretar la Comisión Europea y del que este martes Ursula von der Leyen ha avanzado algunos detalles, como las compras conjuntas o el impulso de la industria de defensa de los Veintisiete.
Es fundamental que Europa logre "movilizar los recursos necesarios" y "agilizar los instrumentos precisos" para lograr aumentar su producción de munición y armas, dijo Scholz. El plan de Bruselas debe contemplar asimismo una "reducción de las barreras burocráticas" que actualmente lastran ese objetivo.

Desenfreno

Alemania entierra el dogma de la austeridad y aprueba el paquete para activar el rearme y actualizar sus infraestructuras



Alemania se abre a un histórico gasto ilimitado en defensa

Gemma Casadevall  Berlín18 MAR 2025 

Lo que parecía imposible hace unos meses se convirtió en realidad y por la vía rápida en el Parlamento alemán: las enmiendas a la Constitución para liberar a defensa del freno a la deuda y activar un fondo de medio billón de euros para infraestructuras lograron este martes la mayoría de dos tercios que precisaban. El previsiblemente próximo canciller, el líder conservador Friedrich Merz, las había pactado de antemano con sus futuros socios socialdemócratas, el partido de Olaf Scholz, y con los Verdes. Supone dar luz verde a un endeudamiento total por cerca de un billón de euros por un periodo de 12 años. El plan generó tensiones en su bloque conservador, y algunos rechazos como el del exsecretario general de su Unión Cristianodemócrata (CDU), Mario Czaja. Y superó varias demandas ante el Tribunal Constitucional de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) y de La Izquierda, contra el camino seguido para lograr la mayoría de dos tercios.
Consistió la estrategia de Merz en convocar el Parlamento saliente, en lugar del emanado de las urnas, para sortear la minoría de bloqueo que podrán ejercer en el futuro la AfD, que será segunda fuerza nacional, junto a La Izquierda. Las demandas fueron rechazadas por el Constitucional, pero quedaba por disipar el peligro de que las disidencias entre el bloque conservador derribaran el proyecto. No fue así. La moción logró el apoyo de 513 diputados, claramente por encima de los 489 votos necesarios y con apenas una quincena de votos díscolos atribuibles a los descontentos entre conservadores, socialdemócratas o verdes. Los votos en contra fueron 207.
"Nuestra seguridad no puede depender de la situación presupuestaria (...) Los tiempos en que confíamos en que otros la garantizarían quedaron atrás", había alertado en el debate previo el ministro de Defensa, el socialdemócrata Boris Pistorius, hombre fuerte del Gobierno de Scholz y probablamente presente también en la futura coalición de Merz.
Con la votación de este martes se entierra el dogma de la austeridad alemán ejercido a través del llamado freno a la deuda. Es un mecanismo anclado en la Constitución, en vigor desde 2011 y que limita el endeudamiento al 0,35 % del PIB anual. Había quedado temporalmente en suspenso durante la pandemia, aún bajo la 'era Angela Merkel'. El articulado constitucional prevé excepciones por emergencias. Pero el Partido Liberal (FPD), exsocio de Scholz, impuso el regreso a su estricto cumplimiento, lo que precipitó el hundimiento de la alianza de gobierno. Socialdemócratas y Verdes exigían el fin de este instrumento.

Giro conservador y triunfo verde

De levantar el freno a la deuda dependen el rearme que reclama la situación global y la puesta al día de las desvencijadas infraestructuras de la red ferroviaria, autopistas o incluso escuelas del país, impropias de un país industrializado como Alemania.
Así lo ve ahora Merz, pese a que, como los liberales, se había aferrado al freno a la deuda en la campaña que le llevó a la victoria electoral el pasado 23 de febrero. De su bloque conservador había partido en 2022 una demanda al Constitucional contra el uso de fondos no usados en la pandemia que, a su juicio, vulneraba el sentido del freno a la deuda.
El giro del bloque conservador, calificado de engaño al elector por sus rivales, se vislumbró en las primeras reuniones de tanteo con los socialdemócratas. Se fijó la semana pasada al abrirse la negociación formal de coalición con el partido de Scholz. Al acuerdo entre los dos futuros socios se sumaron Los Verdes. Hubo un forcejeo intenso, pero rápido, que terminó con un triunfo para los ecologistas, que lograron arañar un compromiso concretado en cifras para proyectos propios.
Del medio billón de euros para infraestructuras, para un periodo de 12 años, 100.000 millones serán para la protección del medio ambiente. También hubo concesiones para los poderes locales y regionales. El freno a la deuda se levanta también para los 'länder', los estados federados, y se liberan otros 100.000 millones para sus arcas.

Cheque en blanco a defensa

El giro en defensa se inscribe en la dinámica de rearme europeo y especialmente el flanco del este. La Rusia de Vladímir Putin ya no es el único factor de riesgo para Alemania, así como Polonia, países bálticos o Suecia y Finlandia. También lo es el desafecto galopante hacia Europa de Donald Trump. Merz, profundo atlantista como el grueso del espectro parlamentario alemán, desconfía ya sin tapujos de Washington, lo que es un cambio de paradigma aún más radical que el entierro del dogma de la austeridad.
La enmienda constitucional da un cheque en blanco al rearme alemán. Permite un endeudamiento ilimitado en defensa en cuanto se supere el 1% del PIB, lo que implica casi 44.000 millones de euros. Comprende el gasto estrictamente militar y se extiende a protección civil, contra ciberataques, servicios secretos o ayuda a Ucrania. Sigue al fondo extraordinario impulsado por Scholz a raíz de la invasión rusa en 2022, por un monto de 100 mil millones de euros y que se estima se habrá agotado el próximo año.
Las enmiendas constitucionales deberán superar la ratificación el viernes de la Cámara alta o de representación territorial, el Bundesrat. El tiempo apremia: para la semana próxima está convocada la sesión constituyente del próximo Parlamento, con la CDU/CSU de Merz como primera fuerza, seguida de los ultras de la AfD, con los socialdemócratas en tercera posición, los Verdes en cuarta y la Izquierda en quinta. Ni los liberales ni el nuevo izquierdismo prorruso de Sahra Wagenknecht tendrán escaños. El Gobierno de Scholz con los Verdes seguirá en funciones previsiblemente hasta el 23 de abril, en que Merz aspira a someterse a su elección como canciller al frente de una coalición con los socialdemócratas.