El miedo argentino y el fanatismo alemán en un inquietante domingo
Gemma Casadevall
Berlín, 9 feb (EFE).- Argentina entró en competición en la Berlinale con "Historia del miedo", un film centrado en el pánico a lo externo dirigido por Benjamin Naishtat, compartiendo jornada con un vía crucis alemán sobre el fanatismo católico en nuestros días.
El debutante Naishtat y el alemán Dietrich Brüggemann, como representante del cine anfitrión a concurso, dieron como resultado un domingo inquietante, poblado de los fantasmas internos, propios o adquiridos, generados en sociedades avanzadas.
"La historia del miedo" plasma el terror "al otro", desde la perspectiva de un barrio privado de las inmediaciones de Buenos Aires, donde cualquier persona, comportamiento o mero gesto ajeno al círculo habitual se percibe como una agresión.
"Kreuzweg" (Vía crucis) es la historia de una muchacha de 14 años cuya madre sigue estrictamente el dogma de la Hermandad de Pío XII, mientras el padre calla, mezclado con la adoración adolescente de la chica hacia el cura de la escuela, que le inculca el precepto del sacrificio extremo como norma de vida.
"Partimos de un fanatismo religioso que algunos creerán propio de núcleos islámicos, pero que convive en sociedades consideradas perfectas, como la nuestra, donde la religión actúa en complicidad con una violencia sutil emanada de la familia", indicó Brüggemann.
Ni el filme argentino ni el alemán prometían un domingo de colorines, pero, tras la sobredosis de estrellato exhibida el sábado por George Clooney y su "The Monuments Men" en la Berlinale, le vino bien el regreso a la reflexión.
"Historia del miedo" incide en lo que su director, nacido en Buenos Aires en 1986, califica como un "problema muy argentino", aunque extendido a buena parte del resto de América Latina: blindarse tras las vallas en barrios cerrados, en un intento vano por protegerse de los pavores que en realidad se llevan dentro.
"Los argentinos sufrimos especialmente de un mal llamado miedo al otro. Se refleja en la profusión de barrios cerrados, con los que la clase adinerada trata de protegerse del exterior", indicó a Efe Naishtat, ante su estreno en la alfombra roja de la Berlinale.
El suyo es un filme de corte experimental y planos cortos, poblado de personajes "aprisionados en una especie de miedo que ni ellos mismos saben a qué se orienta" y generador del pánico ante "cualquier presencia de quienes no pertenecen a su círculo".
Naishtat trata de "decodificar la realidad argentina", a través de una película que toma la apariencia de un 'thriller', aunque, como advierte su director, no es una película de ese género.
Un helicóptero sobrevolando el barrio y sus aledaños es el arranque del filme, que luego recala en un grupo de habitantes que de saborear un asado y beber vino tinto pasan al pánico colectivo porque se cortó la electricidad -"lo que ocurre constantemente en Buenos Aires, solo que ellos lo perciben como algo ajeno a su condición social", apuntó Naishtat.
Su película incide en la temática de novelas como "La viudas de los jueves", de su compatriota Claudia Piñeiro, también llevada al cine, o de la película "La zona", del uruguayo Rodrigo Plá.
"Historia del miedo" llegó a la Berlinale arropada por la subvención al guión del World Cinema Fund, el fondo de la Berlinale a los jóvenes cineastas, y fue la primera de las dos cintas argentinas a competición en esta edición del festival, muy volcado a las cinematografías de América Latina.
El próximo miércoles se proyectará "La tercera orilla", de la también argentina Celina Murga, quien regresa a la Berlinale después de haber exhibido en 2012, el documental "Escuela normal".
A concurso acudirán, asimismo, "Praia do Futuro", del brasileño Karim Aïnouz, mientras que la peruana Claudia Llosa, Oso de Oro en 2009 con "La teta asustada", compite con "Aloft", rodada en inglés y entre hielos polares.
Son cuatro representantes de América Latina, el mismo número de los cineastas alemanes incluidos en la sección a competición, entre el total de 20 aspirantes a los Osos. EFE
gc/ram
(foto) (vídeo)
Naishtat: "reflejo el miedo a lo externo en la sociedad argentina"
Gemma Casadevall
Berlín, 9 feb (EFE).- Argentina se incorporó hoy a la competición de la Berlinale con "Historia del miedo", un película del debutante Benjamin Naishtat, que plasma los temores "a lo externo" que el joven realizador califica de arquetípicos de la sociedad argentina.
"Es un problema muy argentino: el miedo al otro. Se refleja en la profusión de barrios cerrados con los que la clase adinerada trata de protegerse del exterior", indicó a Efe Naishtat, nacido en Buenos Aires en 1986 y primer aspirante a los Osos del festival de su país.
"Historia del miedo", de corte experimental y planos cortos, fue rodado en varios puntos del extrarradio bonaerense, principalmente en la zona de Moreno, "porque, como no nos daban permiso para hacerlo en ninguno de esos barrios, tuvimos que ir alternando", explicó.
"Los personajes están aprisionados en una especie de miedo que ni ellos mismos saben a qué se debe. Desconfían de cualquier gesto de quienes no pertenecen a su círculo, generan pánico", apuntó.
Se trata de un filme con el que el cineasta trata de "decodificar la realidad argentina a través de elementos propios de un 'thriller', aunque no sea propiamente una película de género", añadió.
"Historia del miedo" arranca con un helicóptero sobrevolando por la zona y lanzando advertencias, "tras las cuales, cada uno siente o cree percibir algún tipo de amenaza", advierte, hasta recalar en un círculo de habitantes de ese barrio privado.
"De la falsa seguridad que les dan las vallas pasan al pánico por un simple corte de electricidad, algo que ocurre constantemente en Buenos Aires, pero que ellos perciben como algo ajeno, algo que no se corresponde a su clase social", continuó Naishtat.
Su película sigue la línea inspiradora de novelas como "La viudas de los jueves", de su compatriota Claudia Piñeiro, también llevada al cine, o de la película "La zona", del uruguayo Rodrigo Plá, ambas centradas en el microcosmos de los barrios cerrados.
"Lo que ahí dentro se respira y las relaciones de sus habitantes con el exterior son exponentes de la injusticia social creciente en la que vivimos y los estallidos sociales que se generan. No sólo en Argentina, sino en buena parte de América Latina", concluye.
El filme recibió una subvención al guión del Wordl Cinema Fund, fondos de la Berlinale a los jóvenes cineastas, tras lo cual pasó por el Festival de San Sebastián, en la sección "En construcción", a lo que siguió su selección para Berlín.
"Primero, creímos que iría a Panorama o Forum, luego nos dijeron que iba a competición, lo que es un orgullo y una presión enorme", indicó el realizador, a quien acompañó en su viaje a la capital alemana Jonathan da Rosa, uno de sus actores.
"Jonathan tiene 21 años, vive en una de las villas que rodean a los barrios ricos y nunca hizo cine. Todo es mucho no solo para él, también para mí", admitía Naishtat.
Da Rosa interpreta a uno de los que viven "afuera", pero "cosido al barrio privado", una realidad que viven "los millones de argentinos que entran a trabajar ahí a diario y causan espanto a los de dentro, porque temen que, en cuanto se den la vuelta, los atracarán".
A "Historia del miedo" seguirá el próximo miércoles "La tercera orilla", de Celina Murga, quien regresa a la Berlinale después de haber exhibido aquí, en 2012, el documental "Escuela normal".
"La tercera orilla" es el tercer largometraje de Murga y en él aborda otra rebelión o conato de ésta, la de un muchacho confrontado a la disciplina paterna, uno de los ejes temáticos de esta Berlinale.
Es la primera vez en décadas que el cine argentino presenta dos filmes a competición, en una edición de la Berlinale con una muy fuerte presencia de las cinematografías latinoamericanas en todas las secciones del festival.
"Este festival es muy lindo para nosotros, los argentinos. Se percibe mucha sensibilidad hacia nuestras cinematografías", apuntó Naishtat, sorprendido por el buen tiempo e incluso algo de sol de este domingo berlinés: "Identificaba alfombra roja y Berlinale con nieve. Parece que este año es más benigno todo", comentó.
A concurso acudirán, asimismo, "Praia do Futuro", del brasileño Karim Aïnouz, mientras que la peruana Claudia Llosa, Oso de Oro en 2009 con "La teta asustada", compite con "Aloft". EFE
gc/ram
(foto)(vídeo)
