lunes, 23 de noviembre de 2015

Escenas de un matrimonio

Divorci en lloc de pastís d'aniversari

 


“Divorci damunt l'escenari”, publicava el dominical del popular Bild am Sonntag, el diari més llegit d'Europa. En el desè aniversari com a cancellera, els companys de files d'Angela Merkel no la van inundar amb flors i regals. Ahir, la imatge de l'aniversari tant en aquest diari com en el Süddeutsche Zeitung, capçalera de referència de la premsa seriosa, era la d'una Merkel amb el rostre glaçat i amb els braços plegats mentre el líder bavarès, Horst Seehofer, la renyava en públic per la seva política d'acollida de refugiats.
Merkel compleix 10 anys al poder entre crítiques dels socis bavaresos per la seva política d'acollida de refugiats
A una cancellera que compleix deu anys en el càrrec no se la rep així, es queixava el Bild. No hi fa res que la foto no fos del mateix dia de l'aniversari, sinó de divendres al vespre, en el congrés de la Unió Socialcristiana de Baviera (CSU), el partit agermanat de la Unió Cristianodemòcrata (CDU) de Merkel. En qualsevol cas, és una imatge prou il·lustrativa de la situació que viu la dona més poderosa del món a escala domèstica. Merkel va haver d'escoltar, plantada damunt l'escenari, les crítiques de Seehofer contra la línia del seu govern, com si fos una nena que és renyada pel mestre.
Mentre a la resta del món es parla d'una “nova” Merkel, humanitzada enmig de la crisi dels refugiats i decidida a defensar que no es poden posar quotes al dret d'asil, els seus socis bavaresos sembla que prefereixen la “cancellera de ferro”, com se la va batejar durant la crisi de la zona euro. La que escanyava grecs i espanyols per defensar els interessos del contribuent alemany. Que la CSU bavaresa clami contra l'acollida de refugiats –Alemanya en rebrà més d'un milió aquest 2015– no hauria d'estranyar tant. Cal reconèixer que Baviera és el land per on entren, preferentment. També que representen la branca més dretana de l'electorat conservador alemany i que el seu populisme ha frenat fins ara la pujada a escala alemanya de formacions ultradretanes com el Front National francès. El problema és que Merkel pot tenir alguns disgustos a la mateixa CDU, en el congrés del 13 i el 14 de desembre a Karlsruhe (oest). Mentre Seehofer la deixava en evidència, els Verds, en el seu propi congrés, l'elogiaven, cosa que li fa més mal que bé entre les bases conservadores.
Merkel va arribar al poder el 22 de novembre del 2005, després de guanyar les eleccions generals a un canceller socialdemòcrata, Gerhard Schröder, que va cometre l'error de considerar-la una rival fàcil.
La CDU l'havia situat al capdavant del partit enmig de l'escàndol de la comptabilitat irregular que havia deixat el patriarca Helmut Kohl, en un moment en què ningú es volia embrutar les mans.
En aquests deu anys, s'ha consolidat com a líder –alemanya, europea i global– i ha arraconat tots els rivals que van cometre el mateix error que Schröder. Pot ser que el paperot que Seehofer la va obligar a fer no li acabi fent tant de mal com el líder bavarès es pensava: el congrés de la CSU el va reelegir cap del partit amb un 83% dels vots, gairebé una humiliació en una formació acostumada a aclamar els seus líders amb percentatges superiors al 95%. Si Merkel supera la crisi dels refugiats,
no només haurà estat a l'altura a l'hora d'afrontar un repte històric, sinó que haurà revalidat una altra etiqueta que se li sol penjar, la de “cancellera tefló”, perquè les crítiques li rellisquen.

sábado, 21 de noviembre de 2015

Esas manos

Diez años bajo el rombo de Merkel

Gemma Casadevall




Berlín, 21 nov (EFE).- Las manos juntas, formando un rombo con los dedos sobre una de sus arquetípicas chaquetas, es la señal de identidad de la canciller alemana, Angela Merkel, que mañana cumple diez años al frente de la potencia europea y que ha experimentado varias metamorfosis sin desviarse de su estilo. 
La muchacha del Este, como la llamó su expadrino político y patriarca cristianodemócrata Helmut Kohl; la canciller de hierro, como se la ha definido por su férrea defensa de la austeridad; o también "canciller teflón", porque aparentemente todo le resbala, son los apodos más frecuentes para Merkel. 
Su imagen, con la crisis de los refugiados, ha dado un nuevo giro y el semanario Der Spiegel llegó a caricaturizarla como una "Santa Angela de Calcuta", por representar la acogida generosa de quienes huyen de conflictos como el sirio, frente a las presiones internas para cerrar fronteras. 
Son muchas las vueltas que se han dado al perfil de esta mujer de 61 años, hija de un pastor protestante, crecida en la Alemania comunista y doctora en Ciencias Físicas, que llegó a la política por casualidad, como casi por azar lleva también el apellido Merkel. 
Nacida el 17 de julio de 1954 en Hamburgo, con el nombre de Angela Dorothea Kasner, la canciller debe el apellido por el que todo el mundo la conoce a un fugaz matrimonio a los 23 años con el igualmente joven Ulrich Merkel, en la pequeña parroquia de la República Democrática Alemana (RDA) donde ejercía su padre. 
Tuvo una juventud calificable de normal en esa parte del país, incluida la práctica del desnudo integral en las playas del Báltico, como atestigua alguna foto de entonces. 
A esa etapa pertenece también su fase de secretaria de propaganda de las Juventudes comunistas, pero luego se integró en los grupos de la oposición con la revolución pacífica que precedió a la caída del Muro, el 9 de noviembre 1989. 
De ahí se convirtió en portavoz del gobierno de transición que condujo a la RDA hasta la reunificación, liderado por el democristiano Lothar de Maizière. 
Para entonces ya se había divorciado del primer marido y convivía en Berlín con el profesor de Química Joachim Sauer, a quien conoció como hombre casado y padre de dos hijos y con quien contrajo matrimonio en 1998, siendo ella secretaria general de la Unión Cristianodemócrata (CDU). 
De esa primera revolución política, conserva aún el apodo de "muchachita del Este" que le asignó Kohl al integrarla en su Gobierno, en 1991, necesitado de nuevos talentos de la antigua Alemania Oriental. 
La Merkel como atípica máquina de poder, mezcla de sangre fría y perseverancia, empezó a revelarse en 2000, con Kohl inmerso en el escándalo de las cuentas secretas que se reveló en la CDU tras quedar apeado del poder por el socialdemócrata Gerhard Schröder. 
Asumió las riendas del partido del patriarca Konrad Adenauer, tras llamar a los suyos a emanciparse de su aún padrino político y sucedió en la jefatura a Wolfgang Schäuble, exdelfín de Kohl, quien renunció salpicado por el escándalo. 
Los barones de la CDU no le disputaron un puesto que no querían en esas horas bajas y ella fue dejando en la cuneta a sus enemigos internos, hasta convertirse en su candidata para reconquistar el poder frente al canciller Schröder, otro de los hombres que erraron el tiro al considerarla una rival inferior. 
El 18 de septiembre de 2005 ganó sus primeras elecciones generales, por una ventaja mínima frente a Schröder, lo que aparentemente la castigaba a una jefatura de Gobierno frágil. 
El 22 de noviembre hizo historia por partida doble, como primera mujer y primer político procedente del Este en la Cancillería. Lo hizo al frente de una gran coalición con el Partido Socialdemócrata (SPD), con Schröder convertido en jubilado político. 
En su salto a la esfera global topó con una situación parecida a lo que había sido su experiencia en la CDU y en la contienda electoral: se la consideró una aliada fácil o un escollo pasajero. 
La larga secuencia de fotografías acumuladas a lo largo de su década en el poder -en cumbres multilaterales, en visitas de Estado, en la maratón de reuniones de crisis de la zona euro u otros panoramas- muestran a una Merkel casi inalterable. 
Su repertorio de chaquetas -las variaciones se limitan al número de botones, diseño del cuello y por supuesto al color- parece infinito, pero el gesto del rombo es eterno, independientemente de si posa entre escolares o junto a un líder de máximo rango. 
Fuera del país se sigue tratando de descodificar ese gesto, mientras que sus compatriotas lo han asimilado como propio de esa especie de "Mutti" -mamá- de una gran nación, que a veces arropa y otras regaña, ni empalagosa en el mimo ni cruel en el castigo. EFE  gc/nl/mr

lunes, 16 de noviembre de 2015

Pegida busca su Marine



Los islamófobos alemanes claman por una Le Pen propia

Gemma Casadevall

Dresde (Alemania), 16 nov (EFE).- Los autoproclamados "Patriotas Europeos contra la Islamización de Occidente" -Pegida- clamaron hoy en Alemania por una "Marie Le Pen propia" para derribar a la canciller Angela Merkel y poner fin al "suicidio" que es para el país, a su parecer, la acogida de refugiados.
"Necesitamos un Frente Nacional que actúe contra esa ideología mortífera, el islam, que nada tiene que ver con nuestra cultura ni nuestra civilización", proclamó, tres días después de los atentados de París y desde el corazón histórico de Dresde (este) Siegfried Däbritz, uno de los cabecillas de Pegida.
La líder ultraderechista francesa es "el modelo a seguir" para Alemania, prosiguió Däbritz ante unos 12.000 seguidores -según cálculos de la radiotelevisión pública del "Land" de Sajonia, Mdr-, que enarbolaban un mar de banderas alemanas, entre gritos de "Abajo Merkolandia".
Pegida repitió así en la capital sajona la convocatoria que organiza cada lunes desde hace un año y cuatro semanas, que esta vez se abrió con un minuto de silencio por las víctimas de los atentados de París, que costaron la vida a al menos 129 personas. 



Däbritz leyó una traducción al alemán de la declaración de hoy de Le Pen, en la que exigió el fin inmediato de la acogida de refugiados, reivindicación que Pegida acoge como propia y a la que añade la necesidad de mantener "bajo estricto control o incluso internamiento" a los peticionarios de asilo musulmanes que están en el país.
"Sé de un sirio que ha decidido volver a su país, porque desde el viernes sabe que el terror del que huyó llegó a Europa", prosiguió, ante un auditorio salpicado de cabezas rapadas.
"Van a decapitarnos a todos", gritaba un joven de aspecto claramente neonazi -no faltaba en su vestuario un solo detalle en esa dirección-, mientras una mujer a su lado, sobre los 70 años, advertía que "Alemania vuelve a estar en guerra".
La concentración en la histórica Theaterplatz fue menos concurrida que en anteriores convocatorias: "Muchos tienen miedo a que (los islamistas) vengan con sus kalashnikov y nos maten a todos, como en la discoteca de París", apuntaba la mujer.
También fueron menos numerosos que otras veces los contramanifestantes de izquierda -apenas unos 2.000- que desde detrás del cordón policial abuchearon a distancia la manifestación de Pegida.
El movimiento islamófobo convocó a menos seguidores, pero la proporción de individuos identificables como neonazis es cada vez mayor.
La concentración de este lunes era un claro desafío a las llamadas del Gobierno de Merkel a la ciudadanía a no mezclar los atentados de París con la llegada de refugiados y a no dejarse arrastrar a consignas xenófobas.
La canciller ha lanzado este mensaje tanto a través de su ministro de Interior, Thomas de Maizière, el sábado, como con su propia voz, el domingo, durante en la cumbre del G20 que se celebraba en Turquía.
La militancia de Pegida, sin embargo, no dejó pasar la oportunidad de reforzar sus advertencias contra el islam, que siente ahora ratificadas, como hizo el pasado enero bajo el impacto de los atentados contra la revista francesa "Charlie Hebdo".
En aquella ocasión llegó a reunir a unos 25.000 seguidores, lo que fue su récord de convocatoria, e hizo desfilar entre los asistentes ataúdes negros con los nombres de cada uno de los dibujantes y miembros de la redacción de esa publicación satírica asesinados por islamistas radicales.
A partir de entonces empezó a languidecer, envuelta en luchas internas por el liderazgo y sucesivas dimisiones, además de la retirada de su fundador, Lutz Bachmann, tras el revuelo causado por la difusión de una foto suya posando como Adolf Hitler. Con la crispación generada por la llegada incesante de refugiados a Alemania, que podría recibir a más de un millón este año, cobró nuevo brío y hace unas semanas, al cumplir el primer aniversario de sus marchas en Dresde, volvió a reunir a más de 10.000 seguidores.
Däbritz tomó el relevo como orador principal al líder del movimiento, Bachmann, que "está en una misión muy importante", según dijo, sin desvelar cuál.
Alternó la tarea con Tatjana Festerling, otra de las cabecillas, quien estos días admitió ante medios locales haber fichado para el denominado servicio de orden a "hooligans" locales, considerados por los servicios de seguridad alemanes como altamente peligrosos y afines a las denominadas "camaraderías neonazis" sajonas. EFE
gc/nl/si
(foto) (audio)

domingo, 15 de noviembre de 2015

Lo que faltaba.

Merkel demana no barrejar els atemptats amb els refugiats

Al missatge en to institucional i solemne de la cancellera en va seguir un altre que reflectia encara més aquesta altra por, també molt immediata, a una embranzida del populisme intern alemany. “No barregem el debat sobre els refugiats amb els atemptats”, va dir el seu ministre de l'Interior, Thomas de Maizière, precisament un dels membre del seu govern que, els dies passats, havia posat les coses difícils a Merkel, amb iniciatives no consensuades per a endurir la llei d'asil.

La cancellera alemanya, Angela Merkel, més propera que mai al president François Hollande, va mostrar-se, ahir, unida al president francès no només enmig de la commoció general deixada pels atemptats, sinó també pels efectes col·laterals que, a la curta o a la llarga, poden tenir en el panorama polític respectiu. És a dir, en la disparada de les forces ultradretanes o el populisme més o menys discret. A l'Estat francès, representades pel Front Nacional. A Alemanya, per les pressions creixents que pateix la cancellera procedents de les ales més dretanes de les seves mateixes files conservadores.
“Alemanya plora amb França”, va dir la cancellera, en una declaració solemne, a les nou del matí. Cal respondre-hi de manera conjunta, perquè així ho reclama la lluita contra el terrorisme internacional, va afegir.
De cop, De Maizière percebia el perill que, a més d'enfortir els dispositius de seguretat contra el terrorisme internacional, hagi d'afrontar conseqüències per part del polvorí ultradretà. Els atacs contra refugiats són a l'ordre del dia des que va arrencar l'any i han anat augmentant amb la crisi migratòria. Però, de moment, s'han concentrat en incendis contra habitatges d'asilats, a més d'agressions físiques que preocupen, sobretot, per l'alta freqüència. D'aquesta situació es podria passar, ara, a una escalada, barrejada amb el rebuig o la por generalitzada a la presència d'estrangers als poblets on, sovint, se'ls busca un lloc on quedar-se. Si la crispació política i social era ja difícilment sostenible, amb les estimacions del milió de refugiats que rebrà Alemanya aquest any, ara les coses poden empitjorar si se'ls aplica el factor de la sospita generalitzada.
En aquest context, va saltar, al damunt, la notícia d'un possible sospitós, detingut fa més d'una setmana en un control a Baviera, amb el cotxe carregat d'armes automàtiques, explosius i granades de mà. L'home, de 51 anys i procedent de Montenegro, va ser interceptat per la policia i continua en presó preventiva. Al navegador del seu cotxe hi havia una adreça a París com a punt de destí, segons va informar De Maizière.
No és clar que sigui una adreça relacionada amb els atemptats de Paris, hi va afegir el ministre. Des de la policia bavaresa es va arribar a dir, a primera hora, que tot plegat eren pures especulacions. Però, immediatament, el líder de Baviera Horst Seehofer va aprofitar per sortir amb la seva reivindicació més comuna en aquestes setmanes: cal implantar controls a les fronteres. Per Seehofer, aquest enfortiment ha de produir-se encara que no es confirmi un vincle entre el sospitós i la trama parisenca. El sol fet dels atemptats en un altre país de la Unió Europea és un toc d'alerta sobre la situació actual i el descontrol absolut que, al seu parer, envolta la llibertat de moviments en territori comunitari.

Steinmeier i la por a l'estadi


El ministre d'Afers Estrangers alemany, Franz-Walter Steinmeier, era divendres a l'estadi de Saint Denis on es jugava l'amistós entre Alemanya i França. “Hem d'agrair a les autoritats franceses que no esclatés el pànic”, va explicar, ahir, a la televisió pública ARD, de retorn de París i després d'haver-se quedat tota la segona part del partit clavat a l'estadi, d'acord amb les instruccions, més pendent de les informacions que rebia al telèfon mòbil que del que passava a la gespa, on, de tota manera, Alemanya perdia (2-0). Al president François Hollande el van evacuar en activar-se les alarmes, per raons de seguretat; al representant del govern de la selecció convidada li van dir que es quedés. “Es tractava d'impedir reaccions de pànic. Havíem d'actuar amb tranquil·litat”, va explicar, aparentment d'acord amb la decisió de deixar-lo allà.
L'estadi de Saint Denis hauria pogut ser l'escenari de la pitjor matança, si hi hagués aconseguit entrar un dels terroristes, a qui es va interceptar a la porta. “Vam sentir les explosions, és clar. Però dins d'un estadi, amb tants sorolls i clams, no eren identificables com a tals”, va concloure Steinmeier, fanàtic del futbol que no oblidarà el partit de divendres. I no precisament pel resultat.

sábado, 14 de noviembre de 2015

Un viernes 13 que lo fue. Parìs.

 


Merkel defensa la seva via en la migració

La cancellera Angela Merkel es va multiplicar ahir per defensar la seva posició en la crisi dels refugiats i va plantar cara a les creixents crítiques internes contra la “generosa” acollida de sol·licitants d'asil que ella representa. “No es tracta d'una qüestió de confiança. Es tracta de lluitar pel camí que m'he marcat”, va assegurar la cap de govern i líder de la Unió Cristianodemòcrata (CDU), en una entrevista a la televisió pública ZDF.
La intervenció havia estat programada el dia abans, com a resposta de Merkel a les iniciatives no consensuades impulsades per alguns dels seus ministres i altres mostres d'indisciplina. Hores abans de l'entrevista d'ahir al vespre, Merkel havia intervingut en un acte centrat en la crisi dels refugiats amb un dels ministres dissidents: el de l'Interior, Thomas de Maizière, de la CDU, impulsor de mesures restrictives per afrontar l'arribada de refugiats. Merkel va mirar de minimitzar les diferències en aquest acte i va insistir en la defensa del seu lideratge a la televisió.
“Ho aconseguirem, n'estic segura”, va anunciar davant dels dos periodistes quan li van preguntar si Alemanya està capacitada per acollir contingents migratoris com els que estan arribant –aquest any es calcula que n'arribaran un milió–. “No sóc la primera cap de govern que ha de lluitar pel que creu”, hi va afegir, en al·lusió a les batalles internes d'altres cancellers. La referència es podia intuir que anava adreçada al socialdemòcrata Gerhard Schröder, artífex d'unes impopulars retallades socials que li van costar milions de vots. Però també a les pressions inicials que va haver de vèncer ella mateixa a la CDU, fins que hi va consolidar el lideratge.
Merkel va mirar de bastir ponts amb De Maizière, i també amb Wolfgang Schäuble, l'home fort del seu govern i exlíder de la CDU, que aquesta setmana va provocar un terratrèmol polític a Alemanya en qualificar l'arribada de refugiats d'allau provocada per un “esquiador despistat”. Schäuble és un polític “amb categoria pròpia”, va afirmar Merkel a la ZDF, sense entrar a valorar les metàfores emprades pel ministre de Finances.
“M'alegra veure que hi ha discussió interna”, va comentar per tallar el debat sobre si el proper congrés de la CDU –a Karlsruhe, el 14 de desembre– s'acabarà presentant com una qüestió de confiança contra ella. Merkel va recordar les mesures empreses pel seu govern per mirar d'ordenar l'arribada dels refugiats, però es va refermar en la idea que es pot implantar un límit en el dret d'asil. “Tots els que arriben tenen dret a un procediment just. També els que finalment veuen rebutjada la seva sol·licitud”, va insistir. Els processos d'avaluació de les peticions s'han d'agilitzar, però sense incórrer en precipitacions.

Preguntes previsibles

La cancellera es va sotmetre al qüestionari dels periodistes de la ZDF, més incisiu que amable –d'acord amb els esquemes de la televisió pública alemanya–. Les preguntes eren previsibles, malgrat tot, per a una cancellera que ja ha passat unes quantes proves com aquesta. Més complicada va ser, però, la confrontació final amb les preguntes dels ciutadans. A la cancellera li van plantejar des de problemes pràctics –per exemple, com l'arribada de refugiats afecta poblacions de pocs centenars d'habitants– fins a qüestions de fons com ara les dificultats d'integrar-los en la societat i en el món laboral alemany.

“Ho aconseguirem”, era la seva resposta recurrent durant l'entrevista, que feia referència a altres reptes que ha hagut d'afrontar l'Alemanya actual. “La cancellera té la situació sota control”, va voler resumir Merkel, decidida a donar una imatge de solidesa enmig de les esquerdes que han aparegut en les seves files.



Lloramos con Francia


Alemania promete respuestas conjuntas a la amenaza terrorista

Gemma Casadevall






Berlín, 14 nov (EFE).- La canciller alemana, Angela Merkel, recuperó hoy el espíritu del eje franco-alemán al prometer una respuesta conjunta a los atentados de París, mientras su Gobierno alertaba contra una instrumentalización xenófoba de esos ataques, en medio de la crispación generada por la crisis migratoria. 
"Alemania llora con Francia", afirmó la líder alemana, puesto que los ataques registrados en París son "atentados contra todos nosotros", ante lo que se impone una acción conjunta en "defensa de nuestros valores", tanto desde la ciudadanía como en la acción de Gobierno en la lucha contra el terrorismo, señaló. 
A la declaración de Merkel, realizada a primera hora, siguió una reunión de su gabinete de crisis con sus ministros de Exteriores, Defensa, de la Cancillería, Interior y Justicia, además del de Economía y vicecanciller, Sigmar Gabriel, mientras se reforzaba la presencia policial en las fronteras, aeropuertos y estaciones de tren. 
Además, se habían intensificado los controles en el tráfico aéreo, por carretera y ferroviario -aunque sin imponer control de pasaportes-, cuando desde Baviera se conoció la noticia de la detención, el 5 de noviembre, de un posible cómplice de la trama terrorista parisina. 
Se trata de un hombre, de 51 años y procedente de Montenegro, que fue detenido en una autopista bávara y un cuyo automóvil se encontraron armas automáticas, granadas y kilos de explosivos. 
El sospechoso tenía en su navegador una dirección en Francia, confirmó el ministro del Interior, Thomas de Maizière, y se investiga si existe una relación entre ésta y los atentados parisinos. 
"Alemania sigue en el objetivo del terrorismo internacional", resumió el titular de Interior. 
Al mismo tiempo, lanzó un llamamiento para evitar que lo ocurrido en París sea instrumentalizado por grupos de ultraderecha. 
"Pido encarecidamente, como ministro de Interior y como político responsable, que no se lancen parábolas precipitadas en medio del debate en torno a los refugiados", advirtió el ministro, en alusión a la crispación generada por la llegada incesante de solicitantes de asilo. 
De Maizière aseguró que las fuerzas de seguridad tiene bajo observación tanto a militantes de la yihad como a sus simpatizantes, "pero también a la ultraderecha", por el peligro de que este sector trate de capitalizar el horror ante los atentados. 
Merkel está sometida desde hace semanas a fuertes presiones del ala más derechista de sus filas democristianas, que la apremian a que contenga la llegada de refugiados -este año se espera que Alemania reciba más de un millón de solicitantes-. 
El propio De Maizière se saltó en los días pasados la norma de la disciplina con anuncios de medidas restrictivas no consensuadas con la canciller, pero hoy pareció decidido a mostrar cohesión en medio de la conmoción general y la gravedad de lo ocurrido. 
La crisis migratoria ha dado brío a formaciones que se creían agónicas, como los euroescépticos de Alternativa para Alemania y los Patriotas Europeos contra la Islamización de Occidente (Pegida). 
En paralelo se han sucedido algunas andanadas populistas entre los socialcristianos de Baviera, socios en la coalición de Merkel. 
La canciller y el presidente alemán, Joachim Gauck, coincidieron con sus mensajes de dolor y solidaridad hacia Francia, el más tradicional y directo aliado de la primera economía europea. 
Junto a las declaraciones institucionales se produjeron actos espontáneos, como la concentración de miles de ciudadanos ante la Puerta de Brandeburgo en Berlín, sobre cuya facha se proyectaron los colores de la bandera francesa, como ya ocurrió cuando fueron perpetrados los atentados contra la revista "Charlie Hebdo" el pasado enero. 
La conmoción en Alemania es profunda, espejo de la sensación de que, efectivamente, el país vecino no es el único amenazado por el yihadismo. 
Por si faltaban factores de empatía, uno de los escenarios de los atentados del viernes fue el estadio de París, donde la selección alemana de fútbol disputó ayer un amistoso contra Francia cuando comenzó la oleada de ataques terroristas. 
El conjunto alemán regresó esta mañana a Alemania, tras pasar la noche en el estadio por razones de seguridad y después de haberse sentido tan "parisinos" como los ciudadanos de la capital francesa, unidos en el temor y la incertidumbre, bajo los impactos de explosiones, según señalaron sus integrantes. EFE 
gc/mlg/jms 
(foto) (audio)

viernes, 13 de noviembre de 2015

La avalancha de Schâuble


Merkel, sota el foc amic

La gran coalició entra en una dinàmica d'indisciplines contra la cancellera 

L'arribada de refugiats a Alemanya és com una allau, potser provocada per un esquiador despistat, i no se sap si l'esllavissada ja ha arribat a la vall o si encara baixa pel pendent. La comparació no ve de les files islamòfobes de Pegida –els autoproclamats Patriotes Europeus Contra la Islamització d'Occident– ni d'altres formes de populisme dretà. La va fer l'home fort d'Angela Merkel, el seu ministre d'Hisenda i predecessor a la presidència de la Unió Cristianodemòcrata (CDU), Wolfgang Schäuble. Va ser en un acte a Berlín dimecres al vespre, i al darrere de l'esquiador despistat la majoria hi va veure la cancellera, que, per cert, practica aquest esport, en la versió d'esquí de fons.
Una allau provocada per la política de generosa acollida proclamada per Merkel, en esclatar la crisi dels refugiats, i que ja no es pot contenir. Aquest 2015 han arribat a Alemanya 800.000 peticionaris d'asil, amb pronòstics que apunten a més d'un milió abans no acabi l'any. La cancellera fa setmanes que està sotmesa a crítiques internes –dels socis de la Unió Socialcristiana de Baviera (CSU) principalment– i els seus intents per calmar-les a força de restringir les lleis d'asil no han aturat aquesta esllavissada de retrets.


Schäuble no és l'únic ministre problemàtic per a Merkel. Un altre home de confiança, lleial i fins ara disciplinat, el ministre de l'Interior, Thomas de Maizière, fa dies que actua en solitari amb mesures no consensuades com ara la iniciativa per restringir les possibilitats d'agrupament familiar o l'aplicació del Tractat de Dublín, segons el qual Alemanya no hauria de registrar nous sol·licitants, sinó el país per on hagin entrat en territori de la Unió Europea (UE) aquests refugiats. Grècia, posem per cas. Que de cop De Maizière es vulgui prendre al peu de la lletra un tractat que és impossible de dur a la pràctica va agafar de sorpresa la cancellera.
Crítiques, comparacions inoportunes, indisciplina i mesures aprovades sense comptar amb la cancellera; aquest és el panorama que envolta ara la suposada cancellera de ferro, un dels atributs més freqüents a l'hora de definir Merkel, que amb la crisi dels refugiats ha començat a esquerdar-se.
El més inquietant és la imatge de descontrol. No hi ha xifres clares de quants sol·licitants d'asil ja han estat registrats i, per tant, es quedaran si finalment són admesos. N'hi ha a milers a les estacions, molts dels quals volen continuar cap a Suècia i, per tant, eviten el registre. La decisió sueca de restablir els controls fronterers ha agreujat la situació per a aquest grup, mentre a Alemanya es tem que, en comptes d'una allau, el proper problema sigui que es creï un tap.
A Hamburg, el Teatre Nacional obre cada nit les portes, després de la funció, perquè hi dormin aquests refugiats en trànsit; esglésies, grans i petites, tenen el temple inhabilitat des de fa mesos per a casaments o altres cerimònies perquè s'han convertit en albergs improvisats; els pares i les mares de família es queixen que no poden portar el fill al gimnàs, perquè també hi ha llits de campanya. Són petits inconvenients, si es vol, enmig d'un drama immens. És el paisatge que es repeteix arreu d'Alemanya, com ho són els gestos de solidaritat, barrejats amb reaccions de menyspreu o rebuig, a dosis semblants.

Otra de espías


Spielberg vuelve a su fascinación por la historia en el Berlín de la Guerra Fría

Gemma Casadevall

Berlín, 13 nov (EFE).- El director estadounidense Steven Spielberg lanzó hoy desde Berlín un nuevo filme nacido de su "fascinación por la historia", "Bridge of Spies", una cinta que coloca a Tom Hanks en territorios de la guerra fría tan reales como el frío que puede llegar a hacer en el invierno alemán.
"Siempre estoy buscando historias, leyendo, porque eso es lo más importante en mi trabajo, leer, hasta que finalmente doy con la historia que quiero contar", afirmó Spielberg, en la capital alemana, uno de los lugares por donde discurre su película.
En "Bridge of Spies", con guión de los hermanos Ethan y Joel Coen, el director de "Schindler's list" regresa a uno de sus grandes temas -el siglo XX- y de nuevo apuntalado en un personaje de la vida real, el abogado James B Donovan, negociador del primer intercambio de espías entre EEUU y la Unión Soviética.
Hanks, que se puso en la piel de Donovan -"era mi primera elección para ese papel", explicó Spielberg-, acudió al estreno del filme junto con la actriz Amy Ryan y el actor Sebastian Koch, otros dos intérpretes que Spielberg consideró "idóneos" para su película.
A través de la figura del mediador se recrea el largo proceso que derivó, en 1962, en el intercambio sobre el Glienicker Brücke del piloto estadounidense Francis Gary Powers -interpretado por Austin Stowell-, capturado por los soviéticos, por el agente de Moscú Rudolf Abel -Mark Rylance-.
La película arranca de 1957, en la primera frase de la guerra fría, y adopta el formato de relato "meticuloso", en palabras de Spielberg, con el objetivo de reflejar "la delicada cadena de acontecimientos" que llevaron a ese primer intercambio.
La legendaria escena del puente berlinés fue rodada en su escenario original "con la grandeza y penurias que ello implica", bromeó Hanks, quien brindó asimismo un detallado relato ante los medios de su mayor enemigo: el frío berlinés.
Fueron tres noches de rodaje "en medio de un frío horrible", explicó el actor, durante las cuales a él le correspondió el "papel más miserable", ya que mientras el equipo iba "enfundado en recios abrigos" a él le tocó, por exigencias del guión, helarse "bajo un traje de los años 60".
"Claro que era lo apropiado, para una película de la guerra fría", prosiguió entre risas, para recordar que el equipo de Spielberg se había preocupado de "reforzar" el invierno real de la capital alemana con 7.000 kilos de hielo y nieve artificial.
El filme es un "thriller", alrededor de una historia de espías y agentes propios de los años 60 como el traje de Hanks, que convirtió en inevitable una pregunta al director sobre si realmente puede decirse que la guerra fría terminó.




Spielberg evitó definir al exanalista de la CIA Edward Snowden, causante de graves disensos bilaterales entre Berlín y Washington por el escándalo del espionaje masivo de EEUU: "no me atrevería a decir que es un héroe, tampoco un traidor", dijo.
Hanks recurrió de nuevo al tono desenvuelto al afirmar que observa "las reglas de la cautela" ante todo lo que puede quedar registrado en su ordenador o teléfono celular, puesto que está claro que la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) "también escucha".
Entre éstas y otras ironías discurrió la presentación de este thriller tejido sobre una historia real, tras el cual Spielberg promete regresar a su otra pasión cinematográfica, la aventura.
"No se preocupen, el próximo año vuelvo a la fantasía", afirmó, en medio de las reiteradas preguntas de periodistas locales sobre su presunta fijación por "temas alemanes", sea el Holocausto o, ahora, el Berlín de la postguerra.
Hizo alarde de sentido del humor para expresar su admiración por su familia -"mi padre tiene 99 años, mi madre 96 y son tan felices como si nunca se hubieran casado", dijo- y se despidió en dirección a la alfombra roja para el estreno de su película en un Berlín aún otoñal, sin los rigores invernales que helaron a Hanks. EFE
gc/nl/agf
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miércoles, 11 de noviembre de 2015

martes, 10 de noviembre de 2015

El otro Helmut


Helmut Schmidt, un icono de firmeza en tiempos turbulentos

Gemma Casadevall

Berlín, 10 nov (EFE).- El ex canciller de Alemania Helmut Schmidt murió hoy a los 96 años, convertido en un icono de firmeza frente a la crisis, por su gestión como jefe de gobierno (1974-1982), y en referente moral de Alemania hasta su muerte. 
El veterano político socialdemócrata falleció en Hamburgo, su ciudad natal, acompañado de su estrecha colaboradora Ruth Loah, con quien compartió la última fase de su vida desde que en 2010 enviudó de Hannelore "Loki" Schmidt. 
Si a su predecesor y correligionario Willy Brandt (1913-1992) se le recuerda como el visionario que abrió Alemania a la "Ostpolitik", y a su sucesor Helmut Kohl (1930) como el canciller de la reunificación alemana, Schmidt será recordado por sus compatriotas como la mano firme que dirigió el país en los tormentosos años 70. 
Nacido en Hamburgo, el 23 de diciembre de 1918 e hijo de un catedrático de Enseñanza Media, sirvió en la Segunda Guerra Mundial en la Wehrmacht, pese a que -según reveló tardíamente en 1988- tenía antecedentes judíos por parte paterna. 
Se afilió al Partido Socialdemócrata (SPD) en 1946, uno año después de la capitulación del Tercer Reich, y en 1953 se convirtió en diputado del Bundestag (Parlamento Federal). 
De 1962 a 1965 fue responsable de Interior de la ciudad-estado de Hamburgo, posición desde la que gestionó con éxito la primera gran crisis de su trayectoria: las devastadoras inundaciones de 1962.
Entre 1967 y 1969 lideró el grupo socialdemócrata en el Bundestag y de ahí pasó a ser ministro de Defensa, primero, y de Hacienda, después, en el gobierno socialdemócrata-liberal de Willy Brandt. 
En 1974 se convirtió en canciller tras la dimisión de Brandt después de descubrirse que uno de los consejeros de Cancillería, Guenter Guillaume, era un espía de la Alemania comunista. 
Schmidt tenía ante sí el reto de suceder al Premio Nobel de la Paz de 1971, que buscó el acercamiento con el Este en plena Guerra Fría. 
Su gestión en la Cancillería quedó marcada por el llamado "Otoño alemán", en 1977, uno de las etapas más mortíferas de la extinta banda terrorista Fracción del Ejército Rojo (RAF). 
La organización tenía secuestrado al jefe de la patronal, Hans Martin Schleyer, para forzar la liberación de dos de sus presos históricos, Andreas Baader y Gudrun Ennslin. 
Poco después, un comando palestino secuestró un avión de Lufthansa y lo desvió a Mogadiscio. Exigían la libertad de los presos de la RAF, además de algunos correligionarios, en una crisis que derivó en una guerra de nervios en la capital somalí. 
Schmidt no cedió: un cuerpo de la policía de elite alemana tomó al asalto el avión en Mogadiscio y liberó a los todos los rehenes tras dar muerte a la mayoría de los terroristas. 
Horas más tarde, el secuestrado Schleyer fue asesinado de un disparo y luego fueron hallados muertos en sus celdas los presos de la RAF tras un suicidio concertado, según determinó la investigación. 
El canciller entró así en la historia como el socialdemócrata que no cedió al chantaje, impuso la responsabilidad de Estado por encima de los sentimientos personales y presidió con rostro pétreo el entierro de Schleyer, junto a la viuda de la víctima de la RAF. 
En 1980, tras la crisis de 1977, ganó en las urnas con Franz Josef Strauss como rival, pero dos años después fue apeado del poder por un voto de censura del "otro" Helmut, el conservador Kohl. 
Schmidt asistió a la "traición" de sus socios de gobierno, los liberales de Hans-Dietrich Genscher y tuvo la sangre fría de levantarse en plena sesión parlamentaria para saludar con un apretón de manos al ganador, Kohl.


Lejos de pasar a la retaguardia, Schmidt se consolidó en los años siguientes como referente de la política alemana y europea, autor de una treintena de libros, algunos de ellos best-sellers. 
En 1987 fundó la Asociación para la Unión Monetaria de Europa con el ex presidente de Francia Giscard d'Estaing, con quien formó, como canciller, un legendario tándem político del eje franco-alemán. 
Se mantuvo hasta su muerte "cerebralmente en activo", como solía decir, lo que incluía su labor como editor del semanario político "Die Zeit" o sus apariciones en congresos del SPD, con discursos que encendían la corazón de la socialdemocracia alemana. 
Con Loki (1919-2010), la mujer con la que se casó en 1942, formó uno de esos matrimonios que a lo largo de los años transforman a sus integrantes en seres clónicos, inclusive en su condición de fumadores empedernidos. 
Tras enviudar, Ruth Loah, que había trabajado a su lado desde los años cincuenta, se convirtió en su compañera sentimental. EFE 
gc/nl/emm

lunes, 9 de noviembre de 2015

Wenn ja, dann ja


VW, frau sistematitzat                 

Qui pagarà els plats trencats a l'imperi Volkswagen?, es demanen aquests dies els mitjans alemanys. Hi haurà retallada radical per als treballadors? Se sacrificarà alguna de les dotze marques del grup? O tot acabarà en alguna mena de rescat públic –en una companyia en què el 20% de les accions són en mans públiques, ja que n'és propietari el land de la Baixa Saxònia–? El cas VW ha adoptat unes dimensions tan grans com les proporcions de la mateixa companyia des que aquesta setmana la direcció va informar que en 800.000 dels seus vehicles –50.000 dels quals circulen per l'Estat espanyol– s'han constatat “irregularitats” en les emissions de CO2. No es tracta ja de la manipulació explícita de dades de milions de cotxes amb motors dièsel, el detonant de l'escàndol. La qüestió ara és que s'han donat xifres més baixes de les emissions de CO2, fins i tot, en alguns casos, en motors de benzina. En el ventall de models sota sospita, si més no parcial –en espera de confirmació de la mateixa companyia–, s'inclourien des dels Polo, els Golf i els Passat de Volkswagen, passant pels A1-A3 d'Audi, els Octavia de Skoda i alguns León de Seat –construïts des d'octubre del 2009–, fins als VW Touareg 2014, els Porsche Cayenne 2015 i els Audi A6 Quattro, A7 Quattro, A8, A8L i Q5.
Des que al setembreva sortir a la llum el frau dels motors dièsel, el grup està cada cop més enfonsat.    
De la commoció inicial per l'esclat d'un escàndol en què fins i tot algú veia aires de guerra comercial patrocinada des dels Estats Units, s'ha passat a admetre que en aquest estendard de la indústria alemanya es practica l'engany sistematitzat. “Ara sabem que el frau forma part de la normalitat dins d'aquesta empresa”, escrivia aquests dies el setmanari Der Spiegel. No és l'acció d'un grup petit d'empleats dolents dins d'una companyia innocent. A VW s'ha emprat programari per falsejar les proves d'emissions, s'han donat dades falses, s'han manipulat xifres i, a més, s'ha aplicat en diverses marques de l'imperi, continuava Der Spiegel. Costa de creure que no se n'adonessin ni els examinadors que fan les proves, ni les autoritats responsables dels controls ni tan sols els periodistes del sector. Deu ser que tots participaven de l'engany sistematitzat? L'escàndol porta a una pèrdua d'innocència col·lectiva de conseqüències imprevisibles. Potser seria millor deixar caure VW –en comptes d'iniciar una operació a l'estil de les que es fan per rescatar la banca–, salvar la plantilla (592.000 treballadors) i dedicar-se a desenvolupar cotxes elèctrics, conclou Der Spiegel.
Les reflexions d'aquest setmanari queden una mica lluny de la realitat immediata. Volkswagen s'ha compromès a aclarir l'afer davant del govern d'Angela Merkel, de Brussel·les i dels diversos estaments de la justícia d'Alemanya, dels Estats Units i d'alguns socis de la UE, com l'Estat espanyol, que li vénen al darrere. També s'ha compromès a fer-se càrrec de la factura, tant la de l'operació de retirada dels 11 milions de cotxes amb motor dièsel afectats pel trucatge de dades de les emissions com la dels impostos addicionals que podrien haver d'assumir els usuaris dels 800.000 cotxes que es van vendre com baixos en emissions de CO2 i que resulta que no ho són tant.
El president de la companyia, Matthias Müller, així ho ha assegurat als ministres de Finances dels 28 socis de la UE, en una carta en què garantia que no hi haurà costos addicionals per al client. El problema, però, va més enllà dels hipotètics impostos. També cal tenir en compte que aquests cotxes que cometien frau amb les emissions de C02, a més, consumeixen més benzina. L'import de la factura final, doncs, és incalculable si els clients miren amb lupa el sobrecost en combustible. Quan es creia que el nus de l'afer eren uns milions de cotxes dièsel, la cosa semblava controlable –fins i tot si acabava precipitant una mena de mort anunciada del dièsel–. Amb l'extensió dels problemes a la benzina, s'ha entrat en terreny minat.
Müller va assumir la presidència arran de la dimissió de Martin Winterkorn, uns dies després de les primeres revelacions sobre els motors dièsel, a finals de setembre. Provenia de Porsche, la marca de cotxes esportius de gamma alta del grup, també esquitxada pel cas de les irregularitats en les emissions de CO2. A cada nova revelació sobre els pecats de la casa, respon prometent-ne l'esclariment absolut. Costa de creure, però, que pugui sortir indemne de la sospita generalitzada que plana sobre la companyia. A la Borsa de Frankfurt s'especula amb una nova ampliació de capital –que revertiria en el land de la Baixa Saxònia si ha de mantenir el seu 20%–. Es calcula que VW té 37.600 milions d'euros de liquiditat, dels quals 6.700 milions es van reservar per fer front als costos de l'escàndol dels motors dièsel.
Müller concretarà el plan global d'estalvi a principis del 2016, però de moment ha anunciat la fi de les festes promocionals i la reducció de les inversions en 1.000 milions anuals. El menys perillós, per al ciutadà, seria desprendre's d'alguna de les marques –VW, Skoda, Seat, Audi, Lamborghini, Ducatti, Porsche, Bentley, Bugatti, VW-Industrials, Scania i MAN–, però són les filials potents les que donen sentit al conjunt. I sacrificar-ne alguna seria un cop, potser mortal, per a VW.

jueves, 5 de noviembre de 2015

Y de postres, el inversor


Morales exhibió "la nueva Bolivia" ante el inversor alemán

Gemma Casadevall


Hamburgo (Alemania), 5 nov (EFE).- El presidente boliviano, Evo Morales, culminó hoy su visita a Alemania presentando ante el inversor germano la "nueva Bolivia" que él lidera, un país que ha logrado la "soberanía política y económica, pero no la tecnológica".
En los casi diez años bajo su Gobierno Bolivia puso punto final a la "sumisión política y economía", redujo la pobreza y es el país "que más crecerá económicamente este año en toda América Latina", dijo el líder sudamericano, ante el Día de América Latina, foro de encuentro entre inversores alemanes y políticos de la región.
Bolivia precisa aún transferencias tecnológicas de países como Alemania, añadió, en su calidad de invitado de honor de ese foro de Hamburgo, segunda etapa de su visita a la primera economía de la Unión Europea (UE).
La estabilidad política es garantía de prosperidad, insistió, en lo que entra su denominada Agenda Patriótica 2025 -razón por la que aspira a ser reelegido, de prosperar la reforma Constitucional que le permitiría presentarse a las elecciones presidenciales, en 2019.
Con este discurso ante el empresariado germano -y una serie de convenios en ciernes, como el destinado a la construcción de un tren urbano eléctrico en el departamento de santa Cruz- cerró Morales su visita a Alemania, de marcado acento económico.
Su intervención ante el Día de América Latina era el último acto de una intensa agenda en la que hubo encuentros al más alto nivel político -con la canciller Angela Merkel-, citas con empresarios y también un vibrante discurso ante la Universidad Técnica de Berlín.
En sus citas con representantes de la gran industria -como el gigante Siemens- se fraguaron el citado convenio, más otros en el ámbito de la minería. De la reunión Merkel en Berlín se llevó el elogio de la canciller al "impresionante" crecimiento económico del país y sus avances en la reducción de la pobreza.
En la Universidad fue aclamado como un héroe, apuntalado en su discurso izquierdista y luego, ya en Hamburgo, recuperó el mensaje pragmático de un presidente dispuesto a presentar a la "nueva Bolivia" que, como suele decir, no acude al inversor en busca de "dueños", sino de socios.
El foro hamburgués, el más consolidado del ámbito alemán como lugar de encuentro entre inversores germanos y políticos latinoamericanos, le acogió como representante del país que, en tiempos de recesión en parte del continente, aporta cifras de crecimiento anual del 5,6 %, este año.
La reunión en Hamburgo tenía este año como eje temático la creciente presencia de China en América Latina.
El mensaje lanzado al empresariado era que no debe verse al gigante asiático como un rival, sino como un factor de crecimiento que revertirá en beneficio del inversor germano.
La "creciente presencia" de China es una oportunidad para la industria con intereses en la región, apuntó el presidente de la Asociación de Empresarios Alemanes para América Latina, Fritz Horst Melsheimer.
El interés del gigante asiático por las materias primas ha precipitado el "boom económico" experimentado por la región unos años atrás, prosiguió, además de consolidarse como un importante inversor para toda América Latina.
La industria alemana se beneficiará de grandes proyectos, como la planeada línea ferroviaria desde la costa atlántica brasileña a la del Pacífico, en Perú, en la que China quiere invertir 100.000 millones de dólares y que proporcionará "nuevas perspectivas para el comercio" en la región, argumentó Melsheimer.
Morales presentó ante ese foro a su "nueva Bolivia", de igual modo que en ediciones anteriores hablaron por sus respectivos países la presidenta chilena Michelle Bachelet(2014) o el uruguayo José Mujica (2011).
"El Día de América Latina se ha consolidado como lugar idóneo para el contacto entre nuestros inversores y los representantes de la región", resumió el secretario de Estado del ministerio de Economía e Industria, Uwe Beckmeyer.
El representante gubernamental alertó, sin embargo, contra la tentación de querer paliar la recesión actual aparecida en algunos de los grandes países de América Latina, con medidas proteccionistas y a avanzar para dotarse de la necesaria seguridad jurídica.
La seguridad jurídica es, como indicó también Morales, interés prioritario para el inversor alemán. Y ahí, había admitido el presidente boliviano, Bolivia tiene aún debilidades a superar.
Morales seguirá mañana viaje a Italia y después a Francia e Irlanda, las otras estaciones de su gira por Europa. EFE
gc/cd
(foto) (audio)

Es él


Morales: "la oposición tiene miedo a que se pregunte al Pueblo"

Gemma Casadevall

  Hamburgo (Alemania), 5 nov (EFE).- El presidente de Bolivia, Evo Morales, siguió desde Alemania la promulgación de la ley que permitirá someter a referéndum la reforma constitucional que le permitirá optar a la reelección en 2019 y consideró que la razón por la que la oposición pretende impedir esa consulta es una: "el miedo".
"Tienen miedo, sí. Y tienen un problema: antes los presidentes gobernaban bajo alianzas, bajo pactos, porque nunca ganaban con más del 50 %. Nosotros sí lo hacemos ", afirmó Morales en una entrevista con Efe durante su visita a Hamburgo, como invitado de honor del Día de América Latina.
El presidente boliviano se refirió así a la Ley de Convocatoria a Referendo Constitucional Aprobatorio, adoptada la madrugada pasada por el Parlamento de su país, de mayoría oficialista, después de casi 17 horas de debate.
En la consulta se someterá al voto del pueblo la propuesta de modificar el artículo 168 de la Constitución para ampliar de dos a tres la cantidad de mandatos presidenciales consecutivos permitidos, al sustituir el término "una sola vez" por "dos veces", en referencia al número de reelecciones.
Morales insistió desde Hamburgo en que "no es Evo, es el pueblo" quien decidirá si se abre la posibilidad de otra reelección y descalificó el propósito de la oposición de recurrir a instancias internacionales, como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
"No sé qué autoridad moral tiene la derecha ni qué autoridad moral tiene esa Corte de la OEA para meterse en asuntos internos", argumentó, para insistir es que tal responsabilidad "pertenece al pueblo" y que eso es el "lo más democrático".
Morales, quien atendió a Efe en un receso, antes de su intervención en la gala del Día de América Latina, foro de encuentro entre inversores alemanes y políticos de la región, recordó que desde su llegada al poder, en 2006, ha ganado seis elecciones o referendos, tres con más del 50% y el resto con más del 60 %.




  "No es Evo, es el pueblo. No lo he iniciado yo, sino los movimientos sociales", insistió, para sentenciar que el propósito que le impulsa es apuntalar los logros conseguidos hasta ahora, convencido, dijo, de que la "la estabilidad garantiza la prosperidad".
Sostuvo que bajo su gobierno Bolivia ha dejado atrás la "sumisión política y económica" y que su propósito, ahora, es seguir ganando inversores para su país, bajo la premisa de que éstos no acuden ya "como dueños, sino como socios".
En este sentido, Morales valoró como muy positiva la reunión mantenida la jornada anterior con la canciller alemana, Angela Merkel, jefa del Gobierno de la primera economía europea a la que, irónicamente, calificó de "dueña de Europa".
"A mi también me ha sorprendido", confesó, acerca de los elogios que, tras su reunión, dedicó Merkel a la evolución de su país, cuando se declaró "impresionada" por su crecimiento económico y los notables éxitos alcanzados en la reducción de la pobreza.
"Tenía mucho miedo de que no me recibiera", apuntó el líder boliviano -"nuestra balanza comercial es muy desfavorable", señaló- para añadir que se encontró con una canciller "receptiva".
Bolivia busca ante todo avanzar en la transferencia de tecnología alemana -"porque nuestro país no tiene tecnología", insistió-.
Ya ayer, en su comparecencia conjunta con la canciller, Morales anunció el propósito de su país de invertir hasta 1.000 millones de dólares en tecnología alemana, a lo que consagró sus encuentros previos con empresarios del país, como el gigante industrial Siemens.
"Estoy muy contento de la reunión", insistió, respecto al encuentro con "la hermana canciller Merkel".
Morales no quiere, por el momento, entrar a hablar de tratados de libre comercio entre Mercosur y la UE, sino que su propósito es establecer acuerdos "bilaterales", bajo la premisa de que "cada país es distinto".
"La charla, de tu a tu, nos ha permitido ganar confianza", sentenció el presidente boliviano, quien tras su paso por Berlín, ayer, y hoy por Hamburgo, seguirá viaje hacia Italia, Francia e Irlanda, las otras estaciones de la gira de este "indiecito", como se autodenomina, medio en broma, por Europa. EFE
gc/mlg

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Ante un público entregado



Morales bromeó con su reelección en Berlin y lo comparó con la situación alemana


Gemma Casadevall

Berlín, 4 nov (EFE).- El presidente de Bolivia, Evo Morales, bromeó hoy sobre sus aspiraciones a ser reelegido tras un discurso pronunciado en la Universidad Técnica de Berlín y comparó esa posibilidad con lo práctica de democracias consolidadas europeas, como la alemana, donde no hay límite a esa opción.
"Los alemanes no pueden preguntarme eso", dijo el líder boliviano, en tono de broma, a una pregunta en esa dirección, formulada tras su disertación sobre los cambios operados por Bolivia desde que en 2006 asumió la presidencia.
Morales argumentó, al respecto, que en Alemania la elección indefinida está ligada a la estabilidad política y económica y recordó que la actual potencia europea optó por ese camino justamente tras las convulsiones de "las guerra mundiales".
El presidente boliviano preguntó a continuación, en dirección al público, cuánto tiempo lleva la "hermana canciller alemana", Angela Merkel, en el poder, a lo que desde el público le contestaron que había empezado su tercera legislatura.
Aludió a continuación a "otro presidente que estuvo casi veinte años", mientras desde el auditorio se le coreaba insistentemente el nombre "Kohl", por Helmut Kohl, el patriarcca cristianodemócrata, ex padrino político de Merkel, quien gobernó 16 años.
Con ello atajó Morales la controversia por la reforma constitucional que le permitiría, de prosperar, volver a postularse para su cargo en 2019 y recordó que, en cualquier caso, eso se someterá al pueblo al referéndum y será éste quien decidirá.
"No es Evo quien decide, es el pueblo", enfatizó, ante un auditorio en que se mezclaban universitarios alemanes -había traducción simultánea- y colonia boliviana residente en Berlín, que le vitorearon.
La intervención en el recinto universitario fue el último acto de una extensa jornada en que Morales se entrevistó con Merkel y el presidente del país, el independiente Joachim Gauck, y en el que firmó además una serie de convenios bilaterales, incluido un acuerdo con esa Universidad berlinesa.
Morales, ante quien Merkel se había reconocido "impresionada" por los avances sociales y económicos logrados por Bolivia, desgranó ante el auditorio universitario los cambios operados por su país.
Unos 2.000 estudiantes, ex alumnos y académicos se acercaron a escucharle, mientras desde la fachada de la Universidad se le daba calurosamente la bienvenida con un gran cartel y, ya en el interior, se repartían banderas bolivianas a los presentes.
Morales acudió al lugar con los siete ministros que le acompañan en su gira de nueve días por Europa -de Alemania partirá a Italia, Francia e Irlanda- y ahí recuperó también el lenguaje izquierdista que le caracterizada, para cargar contra el "imperio estadounidense".
Su país, dijo, dejó la etapa de sumisión y dominio desde su llegada al poder, y entró en la órbita de la soberanía política y económica.
"Ya no tenemos patronos, tenemos socios", enfatizó, para recorrer a continuación anécdotas y críticas al papel desempeñado, según él, por "las embajadas de Estados Unidos" en sucesivos golpes de Estado sufridos en toda América Latina.
Tras sus primeros encuentros al más alto nivel político de hoy, además del discurso ante el público universitario, Morales se desplazará mañana a Hamburgo, donde intervendrá como invitado de honor del Día de Latinoamérica, foro de contacto entre inversores alemanes y políticos de la región. EFE
gc/emm

Evo, de alfombra roja en alfombra roja



Morales abre su gira europea con una Merkel "impresionada" por los avancs Bolivianos


Gemma Casadevall

Berlín, 4 nov (EFE).- El presidente de Bolivia, Evo Morales, abrió hoy su gira europea con una canciller alemana, Angela Merkel, que se declaró "impresionada" por los avances bolivianos en materia económica y social, además de apuntar a una nueva etapa en la cooperación bilateral.
"Bolivia está experimentando un notable desarrollo y también notables avances la lucha contra la pobreza", destacó la líder de la primera economía de la Unión Europea (UE) después de que Morales anunciara que en los próximos tres años su país invertirá más de mil millones de dólares en la adquisición de tecnología alemana.
Morales acudió a Berlín con el objetivo de cerrar convenios para la transferencia tecnológica a su país -"lamentablemente Bolivia no tiene tecnología propia", dijo- y ya el día anterior, a su llegada a la capital alemana, se reunió con representantes del gigante industrial Siemens.
Según explicó Merkel en una rueda de prensa conjunta en la Cancillería, ambos países suscribirán "en breve" un acuerdo que marcará una nueva etapa en las sólidas relaciones que mantienen desde hace más de 50 años y cuyos puntos fuertes serán el ámbito energético, las renovables y la minería.
Bolivia invertirá en los próximos tres años más de mil millones de dólares en la adquisición de tecnología alemana, "la más respetada del mundo", según Morales, especialmente en el ámbito medioambiental.
Además de la cooperación tecnológica, ambos países quieren estrechar su cooperación en materia judicial -"somos sinceros: tenemos debilidades en el campo de la Justicia", admitió Morales-, así como en seguridad y sistema policial, cuestión de la que Bolivia espera también "aprender" de Alemania.
Mientras que el presidente boliviano se refería reiteradamente a su anfitriona con el término "la hermana Merkel y canciller de Alemania", ésta mostró cierta comprensión hacia uno de los aspectos más controvertidos de la Bolivia actual, como es el trabajo infantil.
Alemania comparte con Morales "la visión de que algún día los niños no tengan que trabajar", dijo Merkel, para destacar que, cuando menos, los menores lo hacen ahora "debidamente protegidos" y con una cobertura sanitaria pública.
Preguntada por el litigio con Chile por la reclamación boliviana de tener una salida al mar, la canciller dijo que fue también una cuestión abordada en su reunión y abogó por una reanudación de las conversaciones para superar el conflicto.
"Morales tenía una agenda clara cuando llegó al poder y paso a paso la ha ido implementando", respondió Merkel a una pregunta sobre qué podía Alemania aprender de la experiencia boliviana, para incidir a continuación en sus "impresionantes" logros tanto en lo económico como en la lucha contra el analfabetismo.
Fue un encuentro de aproximadamente una hora y media, que se inició con un apretón de manos de ambos líderes al llegar la comitiva boliviana a la Cancillería y con la frase de Morales a su anfitriona "pensé que nunca iba a recibirme".
Tras reunirse con Merkel, quien le recibió con honores militares, Morales se entrevistó con el presidente alemán, el independiente Joachim Gauck, en el Palacio de Bellevue.
Berlín fue la primera estación de su gira de nueve días por Alemania, Italia, Francia e Irlanda, en la que le acompañan sus ministros de Exteriores, David Choquehuenca, y de Hidrocarburos y Energías, Luis Alberto Sánchez, y otros cinco miembros de su Gobierno.
Además de sus encuentros al más alto nivel político, la agenda de Morales incluye hoy un discurso, a última hora de la tarde, ante la Universidad Técnica de Berlín al que la institución había invitado a estudiantes, exalumnos y académicos.
El jueves, el presidente boliviano será el invitado de honor del Día de Latinoamérica, foro de contacto entre inversores alemanes y políticos de la región que se celebra en Hamburgo y cuyo tema este año serán las relaciones entre China y América Latina. EFE
gc/nl/psh

 

 


lunes, 2 de noviembre de 2015

La CSU impone su ley

Merkel retalla l'acollida de refugiats a canvi de pau interna
              

- Berlin

La ronda maratoniana de converses entre dissabte i diumenge va acabar amb una fumata bianca en forma de victòria per a l'ala més dura del govern alemany, la bavaresa, en el marc de la crisi dels refugiats. La cancellera Angela Merkel, collada pels seus socis de la Unió Socialcristiana de Baviera (CSU), va accedir finalment a incloure el terme “zones de trànsit” en les noves fórmules del seu govern per mirar de contenir l'arribada de nous refugiats.
Es tracta d'instal·lar a la frontera amb Àustria centres d'enregistrament on s'avaluaran les peticions dels milers i milers de persones que cada dia intenten arribar a Alemanya des del país veí. Allà quedaran retinguts mentre s'examina el seu cas, i d'allà mateix sortiran expulsats en cas que es rebutgi la petició.

Es tracta d'una mesura per aconseguir el que ara no hi ha –una entrada ordenada dels peticionaris amb perspectives d'accedir a l'estatus de refugiats–, segons la CSU bavaresa. La fórmula derivarà en la creació d'immenses presons a la frontera, en forma d'estadis de futbol, va assegurar el líder del Partit Socialdemòcrata (SPD) i vicecanceller Sigmar Gabriel. Ara per ara els processos d'avaluació es poden allargar mesos, recorda aquest partit.
La reunió, diumenge a primera hora del matí, entre el líder bavarès, Horst Seehofer, la canceller Merkel i Gabriel –els caps dels tres partits de la coalició: la CSU, la Unió Cristianodemòcrata de la cancellera i l'SPD– s'havia tancat sense acords, com era previsible.
Seehofer no volia renunciar a les zones de trànsit ni tampoc a les
restriccions a les possibilitats de reagrupament familiar, generadores, segons el parer de la CSU, de futures onades de refugiats. Gabriel no podia accedir –perquè el seu partit s'hi tanca– a donar el vistiplau a aquestes presons immenses que havia descrit dissabte, després d'una reunió de l'SPD.
Una vegada Gabriel va deixar la reunió, quan tothom s'imaginava que el diumenge s'acabaria sense acords, Merkel i Seehofer van continuar negociant fins que va anunciar-se aquesta fumata bianca, a gust dels bavaresos i una mica a traïció dels socis socialdemòcrates.
Com s'ho farà ara la cancellera –o l'SPD– perquè aquest acord entre dos acabi sent un consens del tripartit que integra la gran coalició de Merkel es veurà en els propers dies. A l'abandonament de Gabriel de les sessions va seguir un comunicat del portaveu del govern, Steffen Seibert, segons el qual les converses continuaran dijous vinent.
És de preveure que tothom voldrà salvar les aparences. La CSU bavaresa té a favor seu un argument de pes –és el land que suporta principalment el pes de l'arribada dels refugiats–. L'SPD, la imatge de les presons immenses a la frontera amb Àustria.
A Merkel se li estava escardant la coalició, no se sap si de manera irreversible, en un moment de gran crispació política i social. Les previsions de refugiats que rebrà Alemanya el 2015 van dels 800.000 al milió. Paral·lelament, no hi ha dia sense la notícia d'atacs contra habitatges d'aquells refugiats a qui finalment s'assigna un lloc on quedar-se. Alguns van a parar a poblets perduts de menys de cent habitants, en zones de l'est d'Alemanya on tenen el cau les “camaraderies” neonazis. D'altres continuen en terra de ningú, acampats en centres esportius o antigues casernes militars. Fins a finals d'octubre, segons dades policials, hi ha hagut sis-cents atacs a refugiats, atribuïts principalment a la ultradreta.               

domingo, 1 de noviembre de 2015

Domingo, en cancillería

Merkel cede ante el socio bávaro, con una coalición agrietada por la crisis de los refugiados

Gemma Casadevall

Berlín, 1 nov (EFE).- La canciller alemana, Angela Merkel, cedió hoy a las exigencias de los conservadores bávaros de aplicar medidas restrictivas a la llegada de refugiadas, en medio de la alarma generada por las oleadas migratorias hacia Alemania y los incesantes ataques a centros de asilados.
Tras dos días de negociaciones en distintos formatos -entre los tres partidos de la coalición de Gobierno, por separado; a escala de sus líderes, después, y finalmente entre Merkel y sus socios bávaros- la canciller accedió a las propuestas de Baviera, el "Land" más directamente afectado por la crisis de los refugiados.
Horst Seehofer, líder de la Unión Socialcristiana bávara (CSU), había convertido en caballo de batalla la implantación de zonas de tránsito en la frontera, donde evaluar las peticiones de asilo de los refugiados y, de ser rechazadas, proceder a su expulsión.
Dicha propuesta se topaba con el rechazo del cogubernamental Partido Socialdemócrata (SPD) y, aunque menos frontalmente, también de la Unión Cristianodemócrata (CDU) que lidera Merkel.
La reunión de la mañana entre los presidentes de tres fuerzas gubernamentales -Merkel, Seehofer y el líder del SPD, Sigmar Gabriel- se cerró sin acuerdo, tras una conversación calificada de "constructiva" por el portavoz del Gobierno, Steffen Seibert, pero que dejó "puntos abiertos".
La búsqueda de consensos a escala de la coalición quedó aplazada a una posterior reunión, el jueves próximo, pero Merkel y Seehofer siguieron negociando, ya sin Gabriel, hasta que surgió un acuerdo de principios que incluye no sólo el término "zona de tránsito", sino también las restricciones al reagrupamiento familiar.





Seehofer insiste en que esa fórmula de zona de tránsito, en coordinación con las autoridades austríacas, contendrá o permitirá ordenar, al menos, la afluencia de entre 7.000 y 10.000 peticionarios que a diario entran ahora en su "Land" a través del país vecino.
Gabriel avanzó, ya el sábado, que esa propuesta es una línea roja para el SPD, ya que implicará crear enormes cárceles donde quedarían recluidas, tal vez por meses, personas que acuden a Alemania en busca de asilo.
Serían centros de internamiento con dimensiones de estadio de fútbol, había alertado el líder socialdemócrata, quien propuso como alternativa distribuir centros de registro por todo el país.
Ahí se coordinaría de manera más efectiva la evaluación de las peticiones de asilo y se procedería, llegado el caso, a la expulsión ordenada de quienes vean rechazada su petición.
El acuerdo entre la CDU/CSU contempla una moratoria de dos años al reagrupamiento familiar para algunos grupos de peticionarios, cuestión que el SPD advirtió de antemano que contraviene las leyes vigentes y está destinada a "morir" ante el Tribunal Constitucional.
La ronda de coalición de este domingo se planteó como de crisis, aunque la confrontación más directa no se libraba entre el SPD y la CSU, sino entre esa fuerza bávara y su matriz, la CDU de Merkel.
Seehofer no había escatimado críticas contra la línea de la canciller desde que ésta decidió abrir temporalmente las fronteras a la entrada de refugiados como medida humanitaria.
Esta semana planteó exigencias en términos de ultimátum para articular medidas de contención al flujo migratorio.
A ese contexto se añadieron las informaciones del dominical del diario "Frankfurter Allgemeine" según las cuales Merkel estima ya en un millón el cómputo de refugiados que Alemania recibirá este año, en lugar de los 800.000 oficialmente calculados.
Según este medio, Merkel lanzó este pronóstico en la última minicumbre entre la UE y los Balcanes, cuestión que la Cancillería desmintió al asegurar que no ha habido tal corrección al alza.
Mientras los líderes buscaban consensos, proseguía el goteo de informaciones sobre nuevos ataques contra centros de asilados.
Tres peticionarios fueron atacados con bates de béisbol por unos 30 desconocidos en Magdeburgo; un joven resultó herido por un objeto incendiario lanzado contra una vivienda de refugiados en Dresde, y dos sirios quedaron heridos a consecuencia de una paliza en Wismar, población del este de Alemania, como las dos anteriores.
Un albergue de Baja Sajonia (centro) fue objeto de un ataque incendiario, que se añade a otros dos registrados en esa misma parte del país la madrugada del sábado.
El cómputo de ataques a centros de asilados, habitados o en construcción, en toda Alemania, llegó a los 600 en lo que va de año. EFE  gc/si