Alemania promete respuestas conjuntas a la amenaza terrorista
Gemma Casadevall
Berlín, 14 nov (EFE).- La canciller alemana, Angela Merkel, recuperó hoy el
espíritu del eje franco-alemán al prometer una respuesta conjunta a los
atentados de París, mientras su Gobierno alertaba contra una instrumentalización
xenófoba de esos ataques, en medio de la crispación generada por la crisis
migratoria.
"Alemania llora con Francia", afirmó la líder alemana, puesto
que los ataques registrados en París son "atentados contra todos nosotros", ante
lo que se impone una acción conjunta en "defensa de nuestros valores", tanto
desde la ciudadanía como en la acción de Gobierno en la lucha contra el
terrorismo, señaló.
A la declaración de Merkel, realizada a primera hora,
siguió una reunión de su gabinete de crisis con sus ministros de Exteriores,
Defensa, de la Cancillería, Interior y Justicia, además del de Economía y
vicecanciller, Sigmar Gabriel, mientras se reforzaba la presencia policial en
las fronteras, aeropuertos y estaciones de tren.
Además, se habían
intensificado los controles en el tráfico aéreo, por carretera y ferroviario
-aunque sin imponer control de pasaportes-, cuando desde Baviera se conoció la
noticia de la detención, el 5 de noviembre, de un posible cómplice de la trama
terrorista parisina.
Se trata de un hombre, de 51 años y procedente de
Montenegro, que fue detenido en una autopista bávara y un cuyo automóvil se
encontraron armas automáticas, granadas y kilos de explosivos.
El sospechoso
tenía en su navegador una dirección en Francia, confirmó el ministro del
Interior, Thomas de Maizière, y se investiga si existe una relación entre ésta y
los atentados parisinos.
"Alemania sigue en el objetivo del terrorismo
internacional", resumió el titular de Interior.
Al mismo tiempo, lanzó un
llamamiento para evitar que lo ocurrido en París sea instrumentalizado por
grupos de ultraderecha.
"Pido encarecidamente, como ministro de Interior y
como político responsable, que no se lancen parábolas precipitadas en medio del
debate en torno a los refugiados", advirtió el ministro, en alusión a la
crispación generada por la llegada incesante de solicitantes de asilo.
De
Maizière aseguró que las fuerzas de seguridad tiene bajo observación tanto a
militantes de la yihad como a sus simpatizantes, "pero también a la
ultraderecha", por el peligro de que este sector trate de capitalizar el horror
ante los atentados.
Merkel está sometida desde hace semanas a fuertes
presiones del ala más derechista de sus filas democristianas, que la apremian a
que contenga la llegada de refugiados -este año se espera que Alemania reciba
más de un millón de solicitantes-.
El propio De Maizière se saltó en los
días pasados la norma de la disciplina con anuncios de medidas restrictivas no
consensuadas con la canciller, pero hoy pareció decidido a mostrar cohesión en
medio de la conmoción general y la gravedad de lo ocurrido.
La crisis
migratoria ha dado brío a formaciones que se creían agónicas, como los
euroescépticos de Alternativa para Alemania y los Patriotas Europeos contra la
Islamización de Occidente (Pegida).
En paralelo se han sucedido algunas
andanadas populistas entre los socialcristianos de Baviera, socios en la
coalición de Merkel.
La canciller y el presidente alemán, Joachim Gauck,
coincidieron con sus mensajes de dolor y solidaridad hacia Francia, el más
tradicional y directo aliado de la primera economía europea.
Junto a las
declaraciones institucionales se produjeron actos espontáneos, como la
concentración de miles de ciudadanos ante la Puerta de Brandeburgo en Berlín,
sobre cuya facha se proyectaron los colores de la bandera francesa, como ya
ocurrió cuando fueron perpetrados los atentados contra la revista "Charlie
Hebdo" el pasado enero.
La conmoción en Alemania es profunda, espejo de la
sensación de que, efectivamente, el país vecino no es el único amenazado por el
yihadismo.
Por si faltaban factores de empatía, uno de los escenarios de los
atentados del viernes fue el estadio de París, donde la selección alemana de
fútbol disputó ayer un amistoso contra Francia cuando comenzó la oleada de
ataques terroristas.
El conjunto alemán regresó esta mañana a Alemania, tras
pasar la noche en el estadio por razones de seguridad y después de haberse
sentido tan "parisinos" como los ciudadanos de la capital francesa, unidos en el
temor y la incertidumbre, bajo los impactos de explosiones, según señalaron sus
integrantes. EFE
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