La ultraderecha se reorganiza, entre escisiones y nuevas incorporaciones
Gemma Casadevall
Berlín, 12 nov (EFE).- La ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) ha
entrado en una fase de reorganización, entre la incorporación de grupúsculos
residuales y la escisión de quien fue su líder y rostro más mediático, Frauke
Petry, dispuesta a fundar otro partido menos radical.
El extremista Partido
Pro Alemania, fundado en 2005 en el populoso "Land" de Renania del
Norte-Westfalia como movimiento de protesta contra la construcción de mezquitas,
comunicó este fin de semana su disolución, para integrarse en la AfD y unirse a
sus objetivos.
"La entrada de AfD en el Bundestag (Parlamento federal) es un
punto de inflexión en la historia de la República Federal de Alemania", se
apunta en un comunicado, emitido tras la asamblea de su militancia, celebrada el
sábado en Colonia.
Su dirección llama a la militancia a "reforzar" a esa
formación hermana, en lugar de pretender competir en las urnas, lo que supone el
fin de un grupo que había nacido como escisión del neonazi Partido Nacional
Democrático (NPD).
AfD obtuvo en las elecciones generales del pasado 24 de
septiembre un 12,6 % de los votos y ocupó así la posición de tercera fuerza tras
el bloque conservador de Angela Merkel -con un 32,9 %- y los socialdemócratas de
Martin Schulz -un 20,5 %-.
Se convirtió así en la primera formación de ese
espectro que accede al Bundestag desde los años 50, ya que las formaciones como
NPD u otras afines nunca superaron a escala federal el listón mínimo del 5 %,
necesario para obtener escaños en Alemania.
Al día siguiente de las
generales, Petry anunció entre rostros de estupefacción de sus correligionarios
que no se integraría en su grupo parlamentario, a lo que siguió el abandono del
partido.
Petry y su esposo, el líder regional renano Marcus Pretzell,
preparan ya el lanzamiento del que se denominará Partido Azul, con un perfil
menos radical y dispuesto a apuntalar futuras coaliciones de gobierno, mientras
que AfD está descartado como aliado por el resto de formaciones del Bundestag.
Pretende ocupar, a escala federal, un espacio político similar al de la Unión Socialcristiana (CSU) de Baviera, el partido hermanado a la Unión Cristianodemócrata de Angela Merkel (CDU) que sólo concurre en ese próspero "Land" y que representa postulados más claramente derechistas que el de la canciller.
Mientras se concreta esa nueva plataforma política liderada por
Petry, la AfD tiene ante sí su enésimo pulso interno mientras prepara su
congreso federal, que se celebrará los próximos 2 y 3 de diciembre en Hannover.
Ahí deberá concretará una nueva cúpula, incluso el papel futuro de su
presidente, Jörg Meuthen, quien hasta ahora compartió el liderazgo bicéfalo con
Petry hasta que ésta quedó prácticamente arrinconada por el ala más radical del
partido.
La AfD concurrió a las generales con una lista encabezada por y
Alice Weidel, identificada con sus corrientes neoliberales, y el veterano
Alexander Gauland, cercano al ala más dura del partido.
Según el diario
alemán "Schwäbische Zeitung", Meuthen pretende pasar al Parlamento Europeo para
ocupar ahí uno de los escaños de la AfD, de lo que según ese medio piensa
informar formalmente al partido el próximo lunes.
La AfD se fundó en 2013
como partido captador del voto eminentemente euroescéptico, lo que no le sirvió
en las generales de ese año para acceder al Bundestag, ya que quedó unas décimas
por debajo del 5 %.
Con la crisis de los refugiados mutó su discurso hacia
la xenofobia y empezó a crecer, hasta lograr acceder en sucesivos comicios a 14
cámaras regionales, del total de 16 "Länder" del país.
Los escándalos,
cismas internas y relevos en la cúpula han sido en este periodo una constante en
el partido, que sin embargo se convirtió en imparable hasta alcanzar el
Bundestag. EFE gc/fpa