El SPD muestra sus disensos internos
Gemma Casadevall
Berlín, 13 ene (EFE).- La
socialdemocracia alemana mostró hoy sus disensos internos ante el preacuerdo de
coalición pactado ayer entre su líder, Martin Schulz, y la canciller Angela
Merkel, que las nuevas generaciones del partido califican de "declaración de
bancarrota".
Un día después de lograrse el consenso, surgió el primer
mensaje de rechazo entre los correligionarios de Schulz, al imponerse el "no"a
otra alianza de gobierno en el congreso regional del Partido Socialdemócrata
(SPD) del "Land" de Sajonia-Anhalt (este).
Las juventudes del SPD -Jusos- y
representantes de su ala izquierda habían presentado una moción pidiendo el "no"
y obtuvieron el respaldo de 52 delegados, frente a 51 partidarios del "sí", tras
un intenso debate.
Antes de la votación, el ministro de Exteriores y exjefe
del SPD, Sigmar Gabriel, había defendido la reedición de la alianza con el
argumento de que el SPD no puede bloquear la gobernabilidad de Alemania, para
calificar luego de "inteligente" lo consensuado.
Por otro lado, criticó que
ese preacuerdo deba ser sometido al congreso extraordinario del próximo día 21
en Bonn (oeste), ya que ello implica, a su parecer, falta de confianza en la
cúpula e incluso en el voto final de las bases.
El preacuerdo deberá recibir
el visto bueno de los 600 delegados el domingo de la semana entrante para poder
iniciar negociaciones formales de coalición; si se alcanza luego un pacto de
gobierno, se someterá a una consulta entre los 445.000 militantes de base.
Esta modalidad de ratificación ralentiza aún más la formación del nuevo
Gobierno, tres meses y medio largos después de las elecciones generales, además
de prolongar la incertidumbre política actual.
Al SPD le esperan semanas
turbulentas y de exhibición de divisiones, después de haberse hundido en las
generales del 24 de septiembre hasta su mínimo histórico, un 20,5 %.
Schulz
pretendía ir a la oposición para favorecer la regeneración interna, pero se vio
abocado a negociar otra gran coalición, pese a que cada una de esas alianzas
anteriores ha erosionado al partido.
Aferrarse al "no" a otra gran coalición
precipitaba el peligro de ir a nuevas elecciones, con pronósticos negros para el
SPD.
Los Jusos, con 70.000 miembros, hicieron campaña electoral con el lema
"NoGroKo" -"GroKo" es la abreviatura acuñada en Alemania para la gran coalición-
y ahora siguen en pie de guerra contra lo acordado entre Schulz y Merkel.
Es
la "declaración de bancarrota" y un claro "auto-fraude electoral", según su
líder en Baviera, Stefanie Krammer, muy en la línea del rechazo frontal que
piensa llevar al congreso de Bonn el jefe nacional de los Jusos, Kevin Kühner.
Tanto las jóvenes generaciones como la cúpula temen por el futuro del
partido, pero, mientras unos creen que entrar en otra alianza con Merkel es
hundirse aún más, la jefatura defiende como bueno el consenso alcanzado el
viernes.
"El preacuerdo es una buena base para negociar una coalición",
apuntó el vicepresidente del SPD, Olaf Scholz, mientras que el primer ministro
del "Land" de Baja Sajonia (centro), Stephan Weil, recomendaba su lectura
"atenta", ya que "cuanto mejor se examina, más clara queda la calidad del
conjunto".
El consenso surgió tras la intensa ronda negociadora de más de 24
horas, de jueves a viernes, entre Schulz, Merkel y Horst Seehofer, el líder de
la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), partido hermanado a la Unión
Cristianodemócrata (CDU) de la canciller.
La vencedora fue la CSU, que
introdujo restricciones a la política migratoria y dio el giro derechista que
anhelaba de cara a sus electores.
El SPD no logró que prosperasen sus
propuestas para subir los impuestos a los ingresos más altos, entre otros
aspectos, aunque sí defendió con éxito una serie de mejoras en jubilaciones,
sistema sanitario y ayudas a la familia.
A lo largo de este fin de semana se
celebrarán diversos actos en los que la cúpula del SPD defenderá ante su
militancia el preacuerdo, como hizo Gabriel en Sajonia-Anhalt.
Hay convocada
una reunión en Renania del Norte-Westfalia (oeste), la delegación regional más
poderosa del partido y especialmente crítica respecto a una nueva gran
coalición, donde los Jusos tienen una fuerte influencia.
Schulz visitará la
próxima semana varias delegaciones regionales, como Renania y Baviera, el
próspero "Land" dominado por la CSU, donde el próximo otoño se celebrarán
elecciones regionales. EFE
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