miércoles, 26 de septiembre de 2018

Adiós al leal Kauder


La CDU lanza mensajes de cohesion ante amago de revuelta contra Merkel

Gemma Casadevall


Berlín, 26 sep (EFE).- El bloque conservador de la canciller alemana, Angela Merkel, lanzó hoy mensajes de cohesión, en medio de una crisis de liderazgo precipitada por sucesivos cismas en su gran coalición y amagos de revuelta interna contra la jefa del Gobierno. 
Con un "claro no" respondió hoy el portavoz del Gobierno, Steffen Seibert, a la pregunta de si la canciller está considerando someterse a una moción de confianza del Parlamento, tal como ha propuesto el opositor Partido Liberal (FDP). 
La fuente gubernamental declinó comentar el revés sufrido ayer por la líder alemana, con la derrota de quien durante 13 años -los que lleva en el poder Merkel- fue el jefe del grupo parlamentario conservador, Volker Kauder, que se vio relevado de ese puesto por su correligionario Ralph Brinkhaus. 
"Son asuntos internos del grupo parlamentario", indicó Seibert, de acuerdo a la práctica de los portavoces el Ejecutivo de no incidir en cuestiones de los partidos, para añadir que Merkel seguirá trabajando "con todas sus fuerzas" en su cometido como canciller. 

Bildergebnis für kauder brinkhaus

La victoria de Brinkhaus, que obtuvo 125 votos sobre los 122 de su veterano rival, desencadenó titulares hablando de "revuelta" o "golpe interno" contra Merkel -como "Der Spiegel" y "Süddeutsche Zeitung"-, mientras el sensacionalista diario "Bild" se preguntaba en su portada si puede seguir siendo canciller. 
"Entre Kauder y yo no hay grandes diferencias", aseguró en declaraciones a la televisión pública ZDF el nuevo jefe del grupo parlamentario que agrupa a los diputados de la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel y la Unión Socialcristiana (CSU) de Baviera. 
"Mi propósito es respaldar a la canciller y reforzar la labor de su gobierno", añadió Brinkhau , de 50 años, diputado desde 2009 y representante del ala más derechista dentro de la CDU, mientras que a Kauder se le identificaba con la línea de Merkel. 
Su victoria fue un golpe al parecer inesperado para la propia Merkel, quien en la misma comparecencia ante los medios en que felicitó al vencedor, ayer, admitió que hubiera preferido que Kauder permaneciera en el cargo, pero que en democracia corresponde asumir estas situaciones. 
El revés se produce en un momento de debilitamiento político de la canciller, sometida a sucesivas crisis en el seno de la gran coalición entre su bloque conservador y el Partido Socialdemócrata (SPD) 
El último tira y afloja se zanjó el lunes con el relevo del jefe de los servicios secretos, Hans Georg Maassen, desencadenante de una tormenta política por haber relativizado las recientes "cazas de extranjeros" por parte de neonazis en el este de Alemania. 
El líder de la CSU bávara y ministro del Interior, Horst Seehofer, mantuvo hasta el último momento su respaldo a Maassen, mientras que el SPD exigía que se le apartara de su puesto. 
Un primer intento de compromiso consistió en relevarlo como jefe del espionaje, pero ascenderlo a secretario de Estado, lo que desató nuevas críticas sobre Merkel, quien tuvo que revocar una decisión ya adoptada. 
El pasado lunes, Merkel admitió públicamente su "error", por haber consentido inicialmente ese ascenso, y defendió como "correcta" la solución final de destinar a Maassen al puesto de asesor del ministerio del Interior. 
Más allá de la relevancia de la polémica en torno a Maassen, el caso y la forma de resolverlo evidenció las tensiones persistentes entre los coaligados y las diferencias casi irreconciliables entre Merkel y Seehofer, quien exige un sello más derechista al Gobierno del que forma parte. 
Los disensos han lastrado la gran coalición, formada tras trabajosas negociaciones hace seis meses y apenas cumplido un año de las elecciones del 24 de septiembre, en que la CDU/CSU y el SPD cayeron a mínimos históricos, mientras que la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) se convirtió en tercera fuerza. 
Los pronósticos de un fin de la era Merkel son prácticamente unánimes tanto en los medios como en el conjunto de la oposición parlamentaria, integrada por AfD, Verdes, los liberales y La Izquierda. 
El próximo gran desafío para los conservadores son las regionales de Baviera, el 14 de octubre, donde se pronostica una pérdida de la mayoría absoluta para la CSU, fuerza dominante desde los años 60 en ese próspero "Land"- 
La propuesta liberal de pedir la confianza del Parlamento remite a la fórmula adoptada en 2005 por el canciller Gerhard Schröder, quien tras varios derrotas de su SPD en comicios regionales se sometió a una moción de confianza -con intención de no superarla- y precipitó así la convocatoria de elecciones anticipadas. EFE 
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