sábado, 26 de noviembre de 2022

Parole

 “No tenia força per imposar-me a Putin”

sábado, 19 de noviembre de 2022

Netflix, siguiente capítulo

 Suècia confirma la teoria del sabotatge del Nord Stream

miércoles, 16 de noviembre de 2022

Fuego amigo

Alarma a Polònia i l’OTAN

lunes, 14 de noviembre de 2022

El lento adiós

Barenboim, los 80 años de un virtuoso de referencia, no sólo en lo musical

Gemma Casadevall






Berlín, 14 nov (EFE).- El músico argentino-israelí Daniel Barenboim cumple este martes sus 80 años sin poder tomar la batuta, por razones de salud, pero valorado como un "maestro" y pianista universal, wagneriano apasionado y figura comprometida con la paz en Oriente Medio.

     Barenboim tenía previsto celebrar su cumpleaños en la que es su casa desde hace treinta años, la Staatsoper Unter den Linden, la orquesta nacional berlinesa, con un concierto compartido con su amigo Zubin Mehta. 

El pasado octubre el músico comunicó, vía twitter, que se le había diagnosticado una afección neurológica grave, lo que le obligaría a cancelar compromisos, especialmente a la batuta; unas semanas después, la Staatsoper informó de la cancelación del concierto con Mehta.

Se confirmó así lo que parecía inevitable. Ya en agosto, la misma Staatsoper comunicó que Barenboim no tomaría la batuta para el esperado estreno del "Anillo del Nibelungo". Le relevó en la tarea Christian Thielemann, el otro gran maestro del universo wagneriano.

Barenboim "vive y encarna el poder de la música para unir a los pueblos", afirmó ante el cumpleaños el presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, a través de un comunicado.

"La orquesta Divan Este-Oeste, fundada entre Usted, Edward Said y Bernd Kauffmann es una muestra de que el arte es un camino que puede conducir a la paz", prosigue el presidente.

Dicha orquesta, fundada en 1999 para agrupar a jóvenes músicos de Oriente Medio, tuvo su continuidad con la Academia Barenboim-Said, inaugurada en 2016 en un edificio vecino a la Staatsoper. Además de conciertos de alto rango en la sala Pierre Boulez, diseñada por el arquitecto Frank Gehry, se forma ahí a jóvenes árabes e israelíes. Además de música, aprenden filosofía, historia y literatura.

Habilitar como academia lo que fue un antiguo almacén de la Staatsoper, catalogado como patrimonio artístico, es uno de los prodigios que Barenboim ha conseguido para Berlín, la ciudad de adopción de ese ciudadano del mundo de nacionalidad múltiple (además de la argentina e israelí, tiene la española y la palestina).

Barenboim, nacido en 1942 en Buenos Aires, hijo de un matrimonio judío de ascendencia rusa, ambos pianistas, dio su primer concierto de piano con siete años en su ciudad natal. Poco después se trasladó su familia a Israel y unos años después empezó a sorprender al piano en Salzburgo, Viena o Roma.

Con 22 años debutó en la Filarmónica de Berlín; a partir de ahí arranca la lista casi interminables de grandes orquestas ante las que ha llevado la batuta, sea la Sinfónica de Londres, la Filarmónica de Nueva York, la de París o Chicago, donde fue director titular durante 15 años.

Su tarea existencial es la reconciliación entre palestinos e israelíes, compromiso compartido con el crítico musical palestino Said, fallecido en 2003, un año después de recibir junto con Barenboim el Premio Príncipe de Asturias a la Concordia. En 2005 logró algo que parecía imposible: ofrecer en Ramala un concierto con sus músicos israelíes y árabes.

Con la misma pasión interpreta al compositor maldito en Israel, Richard Wagner. Ha sido una de las batutas más aclamadas del templo wagneriano de Bayreuth, el festival que los herederos del compositor pusieron a los pies de Adolf Hitler durante el Tercer Reich. Y en 2001 rompió un tabú al interpretar a Wagner en Jerusalén.

"La música no es un oficio, sino una actitud ante la vida", escribió Barenboim a finales de octubre en una columna para el semanario alemán "Die Zeit". 

"En Barenboim confluyen cinco vidas: el director de orquesta, el pianista, el impulsor de proyectos como la orquesta Divan, el ser familiar y la figura universal de la música", apuntó en ocasión del 80 cumpleaños el director general de la Staatsoper unter den Linden, Matthias Schulz.

A medio camino entre lo familiar y lo musical ocupa un espacio destacado su hijo Michael Barenboim, de 37 años, violinista y muy presente en la programación de la sala Pierre Boulez.

En lo que respecta a la Staatsoper, Barenboim prorrogó hace dos años su contrato hasta 2027. En medios berlineses se ha afirmado que "en breve" el director general de la institución adoptará una decisión acerca de una "eventual" sucesión. EFE

gc/jam/rml


sábado, 12 de noviembre de 2022

Boicot

Colectivos LGTBI alemanes alzan la voz contra el Mundial homófobo catarí 

Gemma Casadevall

Berlín, 12 nov (EFE).- Los colectivos LGTBI y ONG pro Derechos Humanos presionan sobre el gobierno alemán para que desaconseje viajar al mundial de fútbol de Catar, un país donde sigue vigente la pena de muerte y donde la homosexualidad está prohibida.

     Unas declaraciones del embajador del Mundial catarí, el exinternacional Khalid Salman, a la televisión pública ZDF desataron las alarmas sobre una situación que, en rigor, no debería extrañar. Salmar calificaba de "enfermedad mental" la homosexualidad y argumentaba que es "haram" (prohibido por la religión).

El embajador hablaba en tono distendido al entrevistador, autor de un extenso reportaje titulado "Catar. Asunto Confidencial", donde se recordaban los "regalos" cataríes, antes y después de la adjudicación de torneo.

A modo de ejemplo, se detallaba el caso de dos relojes rolex -de valor estimado en unos 92.000 euros-, recibidos por el hasta hace un año presidente del Bayern Múnich, Karl-Heinz Rummenigge.

Nada de eso era "desconocido", comentó a EFE Alfonso Pantisano, de la Asociación de Lesbianas y Homosexuales (LSVD) de Alemania. Ni la posición de Catar respecto a la homosexualidad ni la presunta corrupción que envolvió la adjudicación del torneo por la FIFA, presidida entonces por Joseph Blatter -quien ahora reconoce como "error" esa decisión-.

"La frase de Salman simplemente explica la postura catarí sobre los homosexuales", recuerda Pantisano. En Catar, la homosexualidad se tipifica como "sodomía" y está prohibida, así como cualquier expresión pública de esa orientación sexual.

El LSVD reclamaba el boicot al Mundial catarí desde mucho antes de las declaraciones de Salman. A raíz de éstas, apremiaron al gobierno alemán a desaconsejar viajar a Catar a los miembros del colectivo LGTBI.

La ministra de Interior y Deportes, la socialdemócrata Nancy Faeser, considera garantizada la seguridad de todos los visitantes. "Las competencias corresponden al ministro del Interior y a la vez primer ministro del país", insiste la ministra, quien la semana anterior estuvo en Catar para obtener garantías de seguridad de sus autoridades.

A Faeser no debió resultarle agradable la visita. Unas recientes declaraciones suyas criticando la celebración del Mundial ahí, merecieron una queja a escala diplomática catarí.

A las declaraciones de Salman reaccionó la ministra Faeser expresando su "estupor", lo que volvió a "molestar" a Catar. La última versión de las advertencias al viajero del Ministerio de Exteriores ante el mundial, actualizada el miércoles, incluye apenas tres líneas relativas al colectivo LGTBI.

PENA DE MUERTE

A Catar se le considera el país más estable de la región. Pero sigue entre los 52 países "retencionistas" en cuanto a la pena de muerte, según la terminología de Ensemble contre la Peine de Mort (ECPM), organización que la próxima semana celebrará su congreso mundial en Berlín.

Por "retencionistas" se entiende los países donde sigue vigente la pena de muerte. Su congreso anual, que abrirá la ministra alemana de Exteriores, la verde Annalena Baerbock, pondrá el acento en China, Irán, Arabia Saudí y Siria, en el incremento de las ejecuciones de mujeres -un 20 %- y en el hecho de que 11 países "retienen" la pena de muerte por homosexualidad.

A Catar no se le considera de riesgo extremo. La última ejecución en Catar fue en 2020, mientras que en Arabia Saudí se estima en 65 el número de ejecuciones correspondientes a 2021 -entre lapidaciones y decapitaciones-; en Irán se tiene constancia de 333 el año pasado, entre fusilamientos, lapidación y ahorcados.

BOICOT TELEVISIVO, LA VOZ DE LA IGLESIA

Exteriores considera "suficiente" la advertencia de su web. Pero parece claro que a los ciudadanos de esta potencia futbolística europea no les atrae este Mundial: un 56 % de los encuestados por la televisión pública ARD -cadena que emitirá el Mundial junto con la ZDF- afirma que no piensa ver ni un partido.

Otro sondeo del dominical "Frankfurter Allgemeine Zeitung", mostraba que un 65 % de los alemanes rechazan la adjudicación a Catar; un 82 %, por la situación de los DDHH en ese país, mientras que el resto porque hubo que trasladarlo al invierno.

"No se puede festejar el fútbol sobre estadios cuya construcción costó la vida a más de 1.000 personas", apunta por su parte en su mensaje dominical el obispo evangélico de Berlín, Christian Stäblein. EFE

viernes, 4 de noviembre de 2022

Qué fue de Puigdemont

 


1.- ¿Existe el delito de sedición como tal? Si existe, ¿qué regula? Si no, ¿qué figura jurídica puede ser comparable, si la hay, a la regulación del delito española?

Alemania se vio confrontada con el delito de “sedición” a raíz de la detención de Carles Puigdemont, el 25 de marzo de 2018 al entrar en el país en coche a través de la frontera con Dinamarca. Puigdemont ingresó ese mismo día en la prisión de Neumünster, a lo que siguió el procedimiento de extradición por los delitos de rebelión, el equivalente alemán a la sedición, y malversación de fondos. El expresidente catalán quedó en libertad bajo fianza el 5 de abril mientras la Audiencia de Schleswig Holstein, un pequeño “Land” fronterizo con Dinamarca, estudiaba la acusación de la fiscalía. Finalmente se desestimó el acusación de rebelión o alta traición porque “no se apreció una violencia suficiente como para poner en peligro a las instituciones del Estado”, un requisito necesario de acuerdo al código penal alemán para el delito de alta tradición. Sí aceptó la extradición por malversación de fondos, pero el Tribunal Supremo español decidió retirar la euroorden contra Puigdemont. Haber accedido implicaba que, una vez entregado a España, solo podría ser juzgado por ese delito, no por la causa principal de rebelión, lo que contravenía la intención del juez Llarena.

2.- ¿Cómo se persiguen y condenan los eventuales alzamientos contra el Estado de Derecho y el orden constitucional? (A poder ser, con algún ejemplo si lo hubiera).

El delito de alta tradición o rebelión puede acarrear entre diez años y cadena perpetua, pero siempre bajo el requisito de que se haya producido un alzamiento acompañado de violencia y que ésta haya puesto en peligro la seguridad del Estado. En el caso de Puigdemont, la respuesta de la Audiencia de Schleswig Holstein fue que no se había dado esa violencia “suficiente” y que, en el caso de las acciones violentas relacionadas con el referendum ilegal, al expresidente catalán no se le consideraba su “líder espiritual” o instigador a ellas. Por delito de alta traición se entiende en Alemania casos de magnicidio u otros que, acompañados de violencia, pongan en peligro la integridad nacional y orden constitucional. La mera “intención” de derogar el Estado, pero sin capacidad de lograrlo, no entra en esa consideracion.

3.- ¿Se contempla constitucionalmente la posibilidad de que un territorio se segregue del Estado? Si existiera, ¿en qué términos? ¿Está permitida la participación política de partidos independentistas?

La participación política de partidos independentistas no está prohibida en Alemania. En el “Land” de Baviera, el más tradicionalista y con mayor sentido de una identidad propia del país, existen varios partidos minoritarios que aspiran al independentismo. Ninguno de ellos tiene representación parlamentaria, ni siquiera a escala regional. La Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), el partido que ha dominado la política de ese “Land” durante décadas, es una formación de corte tradicionalista y conservador, que funciona como rama regional y hermanada de la Unión Cristianodemócrata (CDU), con el que consensua sus candidatos en comicios nacionales y que a su vez no concurre en las elecciones regionales.

El partido más destacado en la órbita del independentismo es el Bayernpartei –Partido de Baviera-, que en los comicios regionales obtiene sobre el 2 % de los votos. En 2017, el Tribunal Constitucional estableció, en respuesta a una demanda de un ciudadano bávaro afín a ese paritod, que un “Land” no tiene a derecho a celebrar un referéndum de independencia porque una secesión vulneraría la Constitución alemana. Un “Land” no es “dueño” del orden constitucional y no hay espacio para que uno de ellos intente disgregarse del resto. Una decisión de estas características debería ser refrendada por el conjunto del país, no el estado federado eventualmente interesado en lograrla. La integridad territorial compete a toda la República Federal de Alemania (RFA), no a una parte de ella.

Estreno en la autoproclama República (el setmanari)

Putin esquerda el bloc ultra de l’est

Alemanya continua com a únic exemple, en aquesta part de la UE, on es manté el cordó sanitari al voltant de la ultradreta

Bajando el perfil

Scholz efectua una polèmica visita a la Xina

jueves, 3 de noviembre de 2022

China, otra herencia con trampa

Scholz sale al encuentro de Xi bajo un chaparrón de críticas

Joana Serra
Lo que bajo la conservadora Angela Merkel era un ritual casi anual -la visita a Pekín comandando una delegación de empresarios e inversores- se convirtió en casi una línea roja para el socialdemócrata Olaf Scholz. Al canciller alemán le han llovido las críticas tanto de sus socios de coalición, verdes y liberales, como de los dos aliados incuestionables de sus relaciones internacionales -Francia y Estados Unidos-.
Si a Merkel se la confrontaba en cada viaje con la vulneración de los Derechos Humanos bajo ese régimen autoritario, a Scholz se le ha colocado de frente una coalición atípica. Ya no son únicamente las ONG las que critican unos viajes apuntalados en intereses comerciales; también cuestionan su oportunidad los expertos del ámbito económico.
"Alemania es ya económicamente dependiente de China, lo que la convierte en chantajeable", advertía este jueves, víspera su encuentro de Scholz con Xi Jingping, el Instituto para Estudios de la Economía Alemana (IW). Con el viaje se da una "señal problemática", añadía este instituto de referencia.
Alemania ha tenido que reducir aceleradamente su dependencia energética de Rusia, como consecuencia de la agresión a Ucrania y con los precios de la energía disparados. Ahora debería contener, en lugar de extender, la siguiente hipoteca, también con un régimen autoritario y que además se beneficia de las sanciones a Moscú.
Pekín actúa como un "estrecho aliado" de Rusia desde su posición de miembro del Consejo de Seguridad de la ONU, admitían estos días fuentes del gobierno de Scholz. El canciller confía, sin embargo, en "persuadir" a Xi para que actúe "con responsabilidad" desde Naciones Unidas y contribuya al fin de una guerra devastadora.
El viaje de ida y vuelta a Pekín es largo -unas 24 horas-. La estancia ahí será fugaz -once horas-. Scholz erá el primer líder de un país de la UE que visita China desde el estallido de la pandemia. Y no está prevista una comparecencia conjunta de Scholz y el presidente chino en formato de preguntas y respuestas. Berlín defiende, sin embargo, que el viaje es de gran relevancia.
No es una visita más. Se produce en un momento en que la comunidad internacional contempla alarmada la posibilidad de que a la agresión rusa sobre Ucrania siga una escalada china sobre Taiwan. Pero Berlín rebate que no se puede "desacoplar" al gigante asiático de la globalización, pese a admitir que ésta debe reorientarse hacia socios "con valores de democráticos compartidos".
China, primera potencia exportadora mundial, era ya una afrenta comercial para Estados Unidos. Ahora se la considera el gran ganador de los intentos occidentales por aislar a Rusia.
Los socios de Scholz, Verdes y Liberales, de opiniones habitualmente divergentes, han coincidido en mostrar sus críticas al viaje. Especialmente la ministra de Asuntos Exteriores, la ecologista Annalena Baerbock, ha insistido en la necesidad de llevar una línea "más crítica" hacia Pekín. Su colega de Finanzas, el liberal Christian Lindner, ha alertado de los peligros de caer en nuevas dependencias con "ciertos países".
La controversia en torno al viaje empezó a fraguarse hace ya semanas. El detonante fue el propósito de la empresa estatal china Cosco de adquirir más del 35 % de una terminal del puerto de Hamburgo.
Tras muchas tensiones internas, la coalición de Scholz acordó limitar esa participación a un 24,9 % para evitar que pudiera ejercer una "influencia estratégica". La presencia de una empresa china en un puerto europeo no es nada novedoso -hay múltiples precedentes en los de Valencia, Barcelona y Bilbao, en España, junto al del Pireo, en Grecia, y otros puertos de Francia y Países Bajos-.
Pero el mundo despertó a una nueva realidad el 24 de febrero, el día en que Rusia inició la invasión de Ucrania. El término "business as usual" ha desaparecido de la terminología política, económica y diplomática.
Los peligros sobre las infraestructuras críticas no son abstractos, sino concretos. En Ucrania se plasman en ataques masivos contra instalaciones energéticas que dejan a centenares de poblaciones sin luz ni agua corriente. En territorio de la UE, con los sabotajes que inutilizaron los gasoductos Nord Stream 1 y 2, claves de la dependencia energética respecto a Rusia que Scholz trata de enterrar a contra reloj.

miércoles, 2 de noviembre de 2022

Una ayudita

 


Alemania pagará al ciudadano la factura del gas en diciembre
Joana Serra
El gobierno de Olaf Scholz activó la primera parte del paquete de medidas destinadas a paliar la subida del precio del gas tanto al ciudadano como a las empresas. El Estado asumirá así ya en diciembre su factura del gas, para lo que se prevé ocasione un coste aproximado de 9.000 millones de euros.
Con esa medida se pretende beneficiar tanto en los hogares que consumen gas -aproximadamente un 50 % del total del país- como en la pequeña empresa la escalada de precios energéticos. La inflación interanual se situó en octubre en el 10,4 %, el nivel más alto desde la reunificación del país -en 1990-. El coste de la energía fue obviamente el factor determinante, con un incremento interanual del 47 %.
La ayuda será de efecto inmediato para quienes paguen directamente a su proveedor de gas. En diciembre quedarán automáticamente eximidos de hacerlo.
Para el resto, los que pagan el gas a través de un importe fijo, generalmente al propietario o administrador de su vivienda, verán reflejado el abono correspondiente a diciembre en la cuenta anual, que generalmente se recibe a mediados del próximo año.
La fórmula de asumir el pago de la factura de diciembre, a modo de compensación a los hogares y pequeña empresa, era una de las propuestas formuladas por un equipo de asesores del Gobierno.
El siguiente paso será estipular un límite al precio del gas, consistente en subvencionar el coste de aproximadamente el 80 % del consumo y mantenerlo en un precio fijo.
El tope al precio del gas para hogares y pequeñas y medianas empresas -con un consumo inferior a 1,5 gigavatios/hora al año- será de 12 céntimos por kilovatio/hora y de 9,5 céntimos en el caso de la calefacción,
Esta medida empezará a aplicarse previsiblemente en febrero, a modo de solución de compromiso entre el gobierno federal de Scholz -que pretendía implantarlo en marzo- y la mayoría de los "Länder", los estados federados, que planteaban hacerlo ya en enero. Su coste aproximado se estima en 33.000 millones de euros.
Entre una y otra medida se prevé asimismo implantar un tope al precio de la electricidad -aún por determinar- a partir de enero.
Scholz y los líderes regionales sellaron el acuerdo este jueves en una reunión en la Cancillería. Dichos encuentros se regularizaron en los momentos más álgidos de la pandemia, aún bajo la canciller Angela Merkel, para consensuar líneas maestra para contener el avance de la covid. Desde entonces se han normalizado y atajan otras cuestiones que asimismo implican a los poderes regionales y al federal.
Para el conjunto de estas ayudas el Gobierno federal ha anunciado un paquete extraordinario, dotado con unos 200.000 millones de euros. El paquete ha topado con las críticas de algunos socios de la Unión Europea (UE), que lo consideran un apoyo indirecto desmesurado para la primera economía del bloque comunitario. Scholz lo defiende asegurando que la mayoría de los países está aplicando ya sus propias medidas en apoyo del ciudadano y de la empresa.

martes, 1 de noviembre de 2022

Mette resiste

 


La socialdemocracia danesa mantiene su liderazgo, pero supeditada al apoyo centrista
Joana Serra
La socialdemocracia danesa defendió su liderazgo en las elecciones parlamentarias celebradas en ese país nórdico, aunque su primera ministra, Mette Frederiksen, necesitará del apoyo centrista para seguir al frente del gobierno.
Escrutado el 80 % de los votos, el gubernamental bloque de centroizquierda sumaba un 48,7 %, casi cinco puntos por encima de la oposición de centroderecha.
El Partido Socialdemócrata de Frederiksen fue de nuevo el partido más votado -con un 28,7 %-, catorce puntos por encima del directo perseguidor, el Partido Liberal, en segunda posición.
Con estos porcentajes, Frederiksen y sus aliados obtendrían 85 escaños, cinco por debajo de los 90 que precisan para tener la mayoría parlamentaria. El bloque rival de centroderecha estaría en los 74 puestos.
En el contexto actual danés, con una gran fragmentación y 14 partidos en liza, serán determinantes los 16 diputados que tendrán Los Moderados, un nuevo partido liderado por el exprimer ministro liberal Lars Løøkke Rasmussen.
Quedan por computar los resultados de Groenlandia, territorio del reino de Dinamarca cuyos colegios, que junto con las islas Feroe suman 4 diputados.
Se cumplieron así los pronósticos de la que se vislumbraba como una elección de final incierto. La victoria en términos porcentuales de Frederiksen se daba por segura, si por victoria se entiende defender la primera posición para los socialdemócratas. Pero en sistemas parlamentarios como los nórdicos, quedar primero no significa necesariamente ganar.
Rasmussen, quien fue primer ministro entre 2009 y 2011 y repitió luego entre 2015 y 2019, había despegado en la recta final de la campaña al frente de su nuevo partido. Es un político carismático o hasta cercano, a ojos de los daneses, y con una reconocida tenacidad a la hora de tejer -y lograr- alianzas convenientes para su formación.
Ya en la fase final de campaña, Frederiksen, empezó a tantear complicidades con Rasmussen, consciente de su creciente gancho entre el electorado. De consolidarse la correlación de fuerzas apuntada por los primeros sondeos, el exprimer ministro liberal está predestinado a convertirse en figura clave o hasta árbitro para la formación del futuro gobierno.
La reaparición de Rasmussen ha trastocado el tablero danés en lo que concierne al centro.
También han cambiado las cosas en los extremos del tablero. El ultraderechista Partido Popular Danés (DF), una formación xenófoba que se catapultó como segunda fuerza más votada en las elecciones de 2015, perpetua la caída libre de los últimos tiempos al quedar en un 2,8 %, apenas tres décimas por encima del mínimo para obtener escaños.
El voto a la derecha radical no ha desaparecido, sino que se ha desplazado o fragmentado: Demócratas de Dinamarca, asimismo de ese espectro, se situó sobre el 8 % %.
Los comicios parlamentarios daneses se celebraban por anticipado, tras años de fuertes presiones sobre la jefa del gobierno. El detonante fue el sacrificio de 15 millones de visones dictado en 2019. Fue una decisión vinculada a una alerta sanitaria en plena pandemia de la covid y ante la eventualidad de que una mutación quitara efectividad a la futura vacuna.
Frederiksen, con reputación de líder fuerte o incluso autoritaria, no dudó en dictar esa orden, pese a no tener el respaldo legal preciso. La poderosa industria peletera de un país líder en ese sector puso el grito en el cielo. Entró en una fase de inestabilidad, atacada por la oposición y presionada dentro de su bloque. Finalmente, uno de aliados de gobierno la abandonó, lo que precipitó la llamada a las urnas.
Dinamarca dejó atrás hace mucho las restricciones por la covid -que por lo demás fueron de las más leves de Europa-, pero el escándalo político siguió. Los algo más de cuatro millones de electores de este pequeño país nórdico fueron finalmente convocados a votar en unos comicios que se producen siete semanas después de los de sus vecinos suecos.
También en Suecia la socialdemocracia defendió la primera posición. Pero su primera ministra, Magdalena Andersson, tuvo que ceder el puesto al conservador Ulf Kristersson, que había quedado en el tercer puesto. Al segundo, el ultraderechista Jimmie Äkeson, se le ha adjudicado el papel de "aliado externo" de la nueva coalición de centro-derecha, al excluirlo como socio varios de sus miembros.
La situación en Dinamarca es distinta a la sueca. A Frederiksen, socialdemócrata de línea dura y con posiciones respecto a la inmigración similares a las del bloque derechista, se la considera capaz de negociar o asociarse con cualquier fuerza del espectro centrista. Todo puede depender de Rasmussen.