lunes, 21 de enero de 2013

50 años de parejas y disparejas


Tratado del Eliseo: de la visión de Adenauer-De Gaulle a Merkel-Hollande

Gemma Casadevall

Berlín, 21 ene (EFE).- La canciller Angela Merkel y el presidente François Hollande evocarán mañana los 50 años del Tratado del Elíseo, el puntal del eje franco-alemán forjado por Charles de Gaulle y Konrad Adenauer y que pese a desconfianzas iniciales en sus sucesivos líderes superó, hasta ahora, todos los obstáculos.
Los 577 miembros de la Asamblea Nacional francesa y los 620 diputados del Bundestag (cámara baja) celebrarán una sesión conjunta en el histórico Reichstag berlinés, punto culminante de una jornada plagada de conmemoraciones, ágapes y discursos.
Más allá del ritual litúrgico propio de las efemérides, la sesión pretende ser expresión de voluntad de continuidad de una cooperación bilateral sin precedentes, sellada el 22 de enero de 1963.
Habían pasado 18 años desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, Alemania estaba ocupada por las potencias vencedoras (Francia, Reino Unido, Estados Unidos y la Unión Soviética) y su canciller, Adenauer, temía que un exceso de "bilateralidad" con París molestara a Washington.
Al general francés De Gaulle le costó cinco años convencer al canciller alemán de que la reconciliación entre dos vecinos que fueron enemigos de guerra era de interés también transatlántico, máxime en la Guerra Fría.
Le ayudó a ganarse la confianza del líder alemán su perfil de excombatiente contra el Tercer Reich. Adenauer se había convertido en el primer canciller de la República Federal de Alemania (RFA) en 1949, apuntalado por su pasado antihitleriano.
Como alcalde de Colonia (oeste de Alemania), su anterior cargo público, había estado entre los que detectaron ya desde antes del acceso al poder de Hitler (1933) la monstruosidad del nacionalsocialismo.
El Tercer Reich lo inhabilitó, fue difamado y repetidamente detenido por la Gestapo. Tras la capitulación los aliados vieron en él al político limpio para liderar una Alemania aún en ruinas.
Adenauer suscribió el Tratado ese 22 de enero, cinco meses después de que De Gaulle tocara la fibra de sus compatriotas, en un discurso en Ludwigsburg (suroeste de Alemania), asegurando que el futuro de Europa estaba en manos de los jóvenes, franceses y alemanes.
El canciller había asumido el cargo con 73 años y era para entonces un anciano de 87 años. Fue su último año en el puesto y dejó para sus sucesores un Tratado que estipulaba el compromiso vinculante entre París y Berlín de consensuar sus políticas.
Esa obligatoriedad se remitía aún a Defensa y Seguridad, además de Educación y Juventud. En 1988 se añadieron nuevos protocolos, en que ampliaban ese compromiso al ámbito Presupuestario y Económico.
De Gaulle y Adenauer colocaron el fundamento de lo que se conoce por eje franco-alemán, completado por sucesivos dúos igualmente históricos que mantuvieron y actualizaron el compromiso bilateral.
Así fue con el conservador francés Valéry Giscard d'Estaing y el socialdemócrata alemán Helmut Schmidt, el cristianodemócrata alemán Helmut Kohl y el socialista francés François Mitterrand o el alemán Gerhard Schröder y el conservador francés Jacques Chirac.
Cada uno de estos dúos escribió su página para la historia -la más célebre, Kohl y Mitterrand de la mano, en 1984, en Verdun (Francia), evocando la terrible batalla entre ambos países, en la Primera Guerra Mundial.
Con ese álbum de fotos históricas se llegó a la alemana Merkel y al francés Nicolas Sarkozy, de cuyo grado de simbiosis se acuñó el término "Merkozy".
La simbiosis entre la última gran pareja del eje no fue inmediata -tampoco lo fue entre sus predecesores-, sino que precisó su tiempo.
El fin de "Merkozy" fue recibido con alivio por quienes vieron que demasiada armonía París-Berlín atenazaba al resto de la Unión Europea (UE).
Hollande y Merkel no han encontrado, por ahora, el camino del entendimiento, lo que ha devuelto la consideración general de que cuando el eje no funciona, nada marcha en la UE -el último capítulo fueron los presupuestos comunitarios para el periodo 2014-2020, aparcados entre disensos entre París y Berlín.
Mali podría ser esa oportunidad, pero hasta ahora Merkel ha respondido con una parquedad a la petición de apoyo -dos aviones de transporte- que ha sorprendido incluso a sus filas.
2013 es un año de comicios generales en Alemania y la canciller no quiere jugar con un electorado, mayoritariamente contrario al envío de soldados. Razón de más para que mañana, como anfitriona, dé con el tono para que la conmemoración no quede en mero ritual. EFE
gc/jcb/jac

Angie está triste


La derrota lanza a Merkel a luchar contra todos, incluidos sus socios

Gemma Casadevall

Berlín, 21 ene (EFE).- La derrota electoral de Angela Merkel en los comicios de Baja Sajonia aboca a la canciller alemana a luchar contra todos, incluidos sus socios, ante la evidencia de que su popularidad no le garantizará la reelección en los próximos comicios generales.
Fue una derrota "triste" y "amarga", admitió hoy la canciller, después de que su coalición perdiera ayer en ese estado federado ante la alianza socialdemócrata-verde, lo que deja a su Gobierno sin capacidad operativa en la cámara alta del Parlamento (Bundesrat), a merced de la oposición.
La diferencia entre la victoria o el fracaso se definió por un solo escaño, que finalmente se fue a la oposición tras horas de incertidumbre, ya que ambos bloques quedaron en empate técnico, con un 46 % de los apoyos.

.

Merkel advirtió a la oposición contra la "tentación" de usar su mayoría en la cámara alta -donde las filas gubernamentales controlarán ahora apenas 15 de los 60 votos existente- para el "bloqueo sistemático" de sus leyes en lo que queda de legislatura.
"La situación económica es frágil" y hay que seguir trabajando en "defensa de la solidez del mercado laboral" alemán, dijo Merkel, por lo que no cabe entrar en situación de precampaña permanente hasta la celebración de unos comicios previstos para septiembre.
Las advertencias de la canciller no se limitaron al bloque opositor, que en paralelo a su intervención lanzaba las campanas al vuelo en lo que se refiere a las opciones de un relevo en el poder, tras dos legislaturas con Merkel al frente de la Cancillería.
La jefa del Gobierno lanzó también un mensaje a sus socios en esta legislatura, el Partido Liberal (FDP), al asegurar que su Unión Cristianodemócrata (CDU) luchará por su propia victoria, no por la de los aliados.
"Va a ser una lucha por el Bundestag (cámara baja) en la que cada uno luchará por sus propios votos", afirmó la canciller, en alusión al trasvase de sufragios de sus filas hacia el FDP en las elecciones del domingo.
La CDU obtuvo ayer un 36 % de los votos, seis puntos y medio menos que en las regionales de 2008, mientras que el FDP logró un 9,9 %, la sorpresa de la jornada, puesto que los sondeos le auguraban, incluso, que se convertiría en extraparlamentario.
El líder del Partido Socialdemócrata (SPD), Sigmar Gabriel, sentenció que la victoria de su bloque, pese al empate, demuestra que "al final ganan los buenos" y explicó la "milagrosa recuperación liberal" en la "transfusión de votos" de la CDU al FDP.
El candidato para las elecciones generales de Los Verdes, Jürgen Trittin, usó un término menos clínico para referirse a la resurrección del agónico FDP y habló de "servicio de votos a domicilio".
Los liberales, por su parte, aparecían hoy tras la sorpresa de la víspera con una solución salomónica: el ministro de Economía y vicecanciller, Philipp Rösler, seguirá como líder del partido, pero la lucha por las generales correrá a cargo de Rainer Brüderle.
Con ello pretenden zanjar la persistente crisis en torno a Rösler, de escaso carisma, y enviar al frente electoral a un veterano que representa los buenos tiempos de una formación clásica que ha integrado 17 de los 22 gobiernos federales del país.
Merkel marcó claramente las distancias frente a un socio al que los sondeos sitúan, de cara a las generales, en porcentajes marginales -entre un 3 y un 4 % de los apoyos- y tras comprobar que contribuir a su saneamiento le sale caro a su formación.
El bloque opositor también dio muestras de haber escuchado al elector: Peer Steinbrück, ministro de Finanzas en la primera legislatura de Merkel y ahora aspirante del SPD a la cancillería, prometió la misma noche electoral "vigilar" más lo que dice.
Steinbrück dio mucho que hablar las pasadas semanas, al tachar de "escaso" el sueldo asignado a un canciller en Alemania (220.000 euros al año), lo que unido a sus cuantiosos extras como conferenciante no cuadra con el perfil de un socialdemócrata.
Mientras los dos bloques extraían conclusiones, los que quedaron sin escaños trataban de sacar fuerzas de flaqueza.
Los Piratas, que obtuvieron un 2,1 % de los votos, afirmaban que quedar fuera de Baja Sajonia no es el fin de mundo, por mucho que los analistas den por desarmada a esta formación de nuevo cuño defensora de la libertad en internet.
Sí se cuenta con que defienda sus escaños La Izquierda, lo que no implica que pueda contribuir a decantar un eventual empate, puesto que están descartados como socio por ambos bloques. EFE
gc/jcb/acm
(foto) (audio)

L'oposició guanya Angela Merkel per un escó 

 

La coalició i el bloc opositor mantenen les possibilitats a les generals

 

La bona notícia per a l'oficialisme és la resurrecció del soci liberal



Els comicis a la Baixa Saxònia, el land en què Angela Merkel volia veure's llançada a la reelecció, van derivar en derrota per a la coalició de la cancellera davant el bloc opositor socialdemòcrata-verd, en un cop psicològic davant la popularitat teòricament infrangible de la cap del govern alemany.
Els resultats finals dels comicis van deixar tots dos blocs en un empat tècnic, 46 %, que finalment es va decantar per un mínim avantatge d'un escó a favor del Partit Socialdemòcrata (SPD) i els Verds, davant la coalició de govern entre la Unió Cristianodemòcrata (CDU) de Merkel i el Partit Lliberal (FDP).
La CDU va defensar-se com a primera força, amb un 36 % –sis punts per sota dels resultats del 2008–, mentre que el FDP va sorprendre amb una vitalitat que no se li creia possible –un 9,9 %–, després que durant setmanes s'hagués pronosticat, fins i tot, l'adéu als escons.
L'SPD va obtenir un 32,6 % –dos punts per damunt del 2008– i els seus socis naturals, els Verds, es disparaven al 13,7 % –contra el 8 % de les anteriors regionals.
Durant hores es va mantenir la situació d'empat, mentre creixia la sensació que, passés el que passés al land, la lliçó de la nit era que la cursa cap a la cancelleria està oberta, a vuit mesos de les eleccions.
Baròmetre electoral
Els comicis a la Baixa Saxònia estaven predestinats a ser el baròmetre electoral en aquest inici d'any, a vuit mesos de les generals previstes per al proper setembre.
Merkel es presentava com a imparable en els sondejos, on la seva popularitat creix en una proporció inversa a la mala imatge que té fora del país.
La gran incògnita era què passaria amb els liberals, ja que tota aquesta popularitat no donava a la cancellera garanties de continuïtat en un país on, a escala federal, es governa sempre apuntalat en un soci.
Si no hi ha aliat, no s'arriba al poder, com molt bé sap Merkel, qui en la primera legislatura va haver de governar en coalició amb els socialdemòcrates, perquè en tenia prou amb la suma de la seva CDU i l'FDP.
La CDU d'Angela Merkel va tenir una forta caiguda de vots, mentre que els liberals continuen vius, molt vius, contràriament al que semblava fins fa poc, quan se'ls col·locava en l'extraradi del Parlament, per sota del mínim del 5 %.
Merkel no s'arriscarà
Els resultats del land compliquen la cursa de Merkel a la cancelleria, perseguida ara amb més solidesa pels socialdemòcrates-verds cap a un relleu. La cancellera no es pot permetre, doncs, donar cap disgust al seu electorat. Merkel es guardarà ben bé d'arriscar-se a aprovar missions internacionals –com la de Mali–, que la majoria dels seus ciutadans rebutgen, o a afluixar la mà en la línia d'austeritat a la zona euro –que l'alemany mitjà percep com una defensa dels seus interessos.

 

LA XIFRA


46 per cent de sufragis han obtingut els dos blocs electorals, l'aliança de Merkel i l'oposició socialdemòcrata-verds.

domingo, 20 de enero de 2013

Imparable?

 

Merkel pretén garantir la reelecció a la Baixa Saxònia



Els comicis en aquest land obren la cursa cap a les generals del setembre



Els socis de la cancellera, al llindar de l'abisme




La Baixa Saxònia, el land alemany d'on el 1998 va sortir catapultat cap a la cancelleria el socialdemòcrata Gerhard Schröder, podria ser avui la llançadora d'Angela Merkel cap als comicis generals del setembre vinent, apuntalada en la seva espectacular popularitat després de dues legislatures. Aquest és, si més no, el propòsit de la Unió Cristianodemòcrata (CDU), el partit de la cancellera, el qual, segons els sondejos, es mantindrà clarament com a primera força al land, però també podria perdre el poder per culpa de la feblesa dels liberals, els seus socis. Aquesta és, també, la correlació de forces que es pronostica, a escala federal, per a les generals.
Des de principi d'any, la fortalesa de la CDU, i en especial de la cancellera, creix i creix en les enquestes, en proporció inversa a la caiguda dels seus considerats aliats naturals. Fins a un 41% vaticinen els últims sondejos per al partit de Merkel a la Baixa Saxònia. Més de deu punts per damunt del seu principal rival, el Partit Socialdemòcrata (SPD).
El problema per a la CDU és que l'FDP és a la corda fluixa del 5%, el llindar mínim per obtenir escons. Els Verds, en canvi, se situen en un còmode 13% que possibilitaria a l'SPD una còmoda aliança. Tot depèn, doncs, del que faci el soci petit.
La CDU i la mateixa Merkel s'han mobilitzat com poques vegades es recorda en uns comicis regionals per tal de captar fins al darrer vot dels indecisos. Disposen d'un aliat a contracor de l'interessat, el candidat de l'SPD a les generals, Peer Steinbrück. La seva popularitat està sota mínims des que se li va acudir “reflexionar” en veu alta que el sou de la cancellera –220.000 euros l'any– és proporcionalment minso, vista la feina que fa.
Aquesta inoportuna reflexió de qui lluita per la cancelleria des d'un partit dit d'esquerres pot haver estat el granet de sorra que decanti la balança del desempat cap a les files de la CDU i de Merkel. Un mes enrere es donava per fet que una aliança entre socialdemòcrates i verds trauria del poder, a la Baixa Saxònia, l'actual coalició entre la CDU i l'FDP. Des que Steinbrück va obrir la boca, es pronostica un 46% a tots dos fronts, amb un lleu avantatge per a la popularíssima Merkel.
L'SPD, fins ara, fa pinya a l'entorn del seu candidat. En canvi, el vicecanceller i ministre d'Economia, Philipp Rösler, tremola: les seves hores com a president de l'FDP estan comptades. Entre els seus coreligionaris hi ha pànic i se'n reclama el relleu a la direcció, quedi o no quedi per damunt del 5% a la Baixa Saxònia.


LA XIFRA

46 per cent preveuen els sondejos tant per a la coalició de Merkel com per a l'aliança entre socialdemòcrates i verds.

sábado, 19 de enero de 2013

Cuenta atrás


Baja Sajonia abre el año electoral con Merkel orientada hacia la reelección

Gemma Casadevall

Berlín, 19 ene (EFE).- Los 6,1 millones de electores del "Land" alemán de Baja Sajonia (centro del país) están convocados mañana a las urnas, en unos comicios regionales de relevancia capital ante las generales previstas para septiembre, en las que la canciller Angela Merkel aspira a su reelección.
Los partidos políticos desplazaron a ese estado federado a sus "primeras espadas" en la recta final de la campaña, encabezados por una Merkel muy presente en los mítines de su correligionario y jefe del gobierno regional, David McAllister.
Parece que la movilización de Merkel ha surtido efecto, ya que los últimos sondeos muestran una notable recuperación de la Unión Cristianodemócrata (CDU) de la canciller y sus aliados del Partido Liberal (FDP), a los que durante semanas se dio por derrotados.
Las encuestas muestran ahora un reñido empate a 46 % entre la coalición de centro-derecha de McAllister -la misma constelación de Merkel a escala federal- y su alternativa formada por el Partido Socialdemócrata (SPD) y Los Verdes.
No se cuenta con que entren en la cámara regional ni Los Piratas -fuerza de nuevo cuño emergente, un año atrás, ahora de pronto desinflada- ni La Izquierda, que de todos modos no contaban como posibles aliados de un tripartido, de uno u otro signo.
Todo puede depender de los resultados del FDP, a los que los sondeos colocan en la cuerda floja del 5 %, el mínimo para obtener escaños.
La situación de los liberales es dramática, puesto que las encuestas les pronostican asimismo resultados bajo ese mínimo en las generales, lo que dejaría a la CDU sin su aliado natural.
La popularidad de Merkel, en alza tras dos legislaturas, no garantizan ni a McAllister, ni a la canciller la reelección, en ambos casos como efecto secundario de la debilidad liberal.
Se da por hecho que, incluso si el FDP salva la cara en Baja Sajonia, los días del ministro de Economía y vicecanciller, Philipp Rösler, al frente de la formación están contados, puesto que en los últimos días se ha desatado una lucha interna por defenestrarlo.
Rösler asumió la presidencia liberal hace un año, con la misión de dar la vuelta a la mala racha electoral del partido -de la que entonces se responsabilizaba a su predecesor en el cargo, el ministro de Asuntos Exteriores, Guido Westerwelle.
El FDP no solo no ha conseguido remontar, sino que ha agudizado su crisis, lo que ha disparado el pánico por la supervivencia en un partido que ha integrado 17 de los 22 gobiernos federales del país, con figuras de peso como Hans-Dietrich Genscher o Walter Scheel.
A la coalición de Merkel le ha surgido en la recta final de campaña un aliado atípico: la impopularidad del candidato del SPD a la cancillería, Peer Steinbrück, lo que indirectamente ha rebajado las opciones a un relevo en el poder en Baja Sajonia.
El líder socialdemócrata en el "Land", Stephan Weil, se ha visto custodiado en campaña por nombres de peso del partido, como el excanciller Gerhard Schröder y el presidente del SPD, Sigmar Gabriel.
Ambos fueron jefes de Gobierno en ese "Land", antes de saltar a la esfera federal, y, en el caso de Schröder su presencia en campaña se debió, además, a que su esposa Doris Schröder-Kopf es candidata en un distrito.
A Steinbrück se le ha visto poco en mítines, lo que en los medios alemanes se relaciona con sus inoportunas declaraciones tachando de "bajo" el sueldo de la canciller -220.000 euros anuales-.
El aspirante, y ministro de Finanzas en la primera legislatura de Merkel, fue elegido candidato del SPD pese a que no respondía al perfil que se espera de un político de izquierdas -es el diputado del Bundestag que más extras acumula por conferencias en foros económicos y puestos en la empresa privada-.
Su progresiva impopularidad le sitúa en una posición tan difícil como a Rösler, en lo que al liderazgo del FDP se refiere, por lo que uno y otro se juegan mucho en Baja Sajonia. EFE

gc/mcd

viernes, 18 de enero de 2013

Ya falta menos


19 aspirantes al Oso y un desfile de divas francesas para la Berlinale

Gemma Casadevall

Berlín, 18 ene (EFE).- La 63 edición de la Berlinale tendrá 19 aspirantes al Oso, según la lista completa de la sección a competición dada a conocer hoy por el festival, con un buen desfile de divas francesas, como Juliette Binoche y Catherine Deneuve, y la presencia de directores como Steven Soderbergh y Gus Van Sant.
El festival de cine de Berlín se abrirá el 7 de febrero con la proyección, fuera de concurso, de "The Grandmaster", un filme con fuertes dosis de artes marciales, dirigido por el cineasta chino Wong Kar Wai, presidente del jurado.
Al equipo le Wong le corresponderá repartir los Osos entre la lista de aspirantes, integrada por algunos viejos amigos del festival, como el iraní Jafar Panahi, miembro del jurado en 2011 y que ahora concurre con "Parde", además de Soderbergh y Van Sant.
Soderbergh compite con "Efectos secundarios", protagonizado por Jude Law, Rooney Mara y Catherine Zeta-Jones, mientras que David Gordon Green traerá la comedia "Prince Avalanche", con Paul Rudd y Emile Hirsch, uno de los últimos filmes incorporados a la competición.
Van Sant vuelve al festival con "Promised Land", con Matt Damon y Frances McDormand, y su compatriota Fredrik Bond debutará como director con "The necessary death of Charlie Countryman", interpretada por Shia LaBeouf y Mads Mikkelsen.
Habrá asimismo un filme en español a concurso, el chileno-español "Gloria", de Sebastián Lelio, ganador del premio "Cine en Construcción" del último festival de San Sebastián.
El mayor desembarco de estrellas procederá presumiblemente del cine francés, con "Camille Claudel, 1915" dirigida por Bruno Dumont e interpretado por Binoche y Jean-Luc Vincent.
Deneuve, por su parte, competirá con "Elle s'en va", dirigida por Emmanuelle Bercot, mientras que "La Religieuse", de Guillaume Nicloux, traerá a Berlín a Pauline Etienne e Isabelle Huppert.
El anfitrión alemán estará representado por "Layla Fourie", de Pia Marais, acompañada de "Gold", de Thomas Arslan e interpretado por una de las musas domésticas de la Berlinale, Nina Hoss.
De Kazajistán llegará "Uroki Garmonil", del debutante Emir Baigazin, y de Rusia "A long and happy Life", de Boris Khlebnikov, mientras que el bosnio Danis Tanovic presentará "An episode in the life of an Iron Picker".


Completan a lista de las concursantes la coreana "Nugu-ui Ttal-do Anin" ("Nobody's Daughter Haewo"), de Hong Sangsoo, la austríaco-alemana "Paradies: Hoffnung", de Ulrich Seidl, y la rumana "Polizia Copilului" (Child's Pose), de Clin Peter Netzer.
En la sección oficial, pero fuera de concurso, se exhibirá "Dark Blood", de George Sluizer, la última película protagonizada hace casi veinte años por River Phoenix, muerto en 1993 de una sobredosis, y completada ahora por el director holandés.
También se presentará fuera de competición un nuevo encuentro romántico entre Ethan Hawke y Julie Delpy, en el "Before Midnight" de Richard Linklater, quince años después de su "Antes de amanecer".
Y, completando la lista de exhibiciones fuera de concurso, se verá "Nigth train to Lisbon", de Bille August y con Jeremy Irons
La segunda sección del festival, Panorama, también fuera de concurso, traerá la presencia Scarlett Johansson y Julianne Moore, al frente de "Don Jon's Addiction", y de Sharon Stone, con "Lovelace", de Rob Epstein y Jeffrey Friedman y basada en la vida de la actriz porno que protagonizó "Garganta profunda".
En esa sección se proyectará la última película de Isabel Coixet, "Ayer no termina nunca", con Javier Cámara y Candela Peña y nueva aportación a la Berlinale de la directora española tras "Mi vida sin mi" (2003), "Elegy" (2008) y "Escuchando al juez Garzón" (2012).
En Panorama se exhibirán asimismo producciones de América Latina, como "Deshora", una coproducción de Argentina, Colombia y Noruega, de la argentina Bárbara Sarasola-Day, así como la argentino-brasileña "Habi, la extranjera", ópera prima de la realizadora bonaerense María Florencia Álvarez.
También en esa sección se han incluido la mexicano-alemana "Workers", de José Luis Valle González (Mexiko/Deutschland), la cubano-venezolana "La Piscina", de Carlos Machado Quintela, y "Tanta Agua", de las cineastas Ana Guevara Pose y Leticia Jorge Romero, filmada en Uruguay. EFE

gc/cr

Angie y Mac, Mac y Angie



Los comicios de Baja Sajonia abren reñido pulso electoral entre Merkel y la oposición

Gemma Casadevall

Berlín, 18 ene (EFE).- Los partidos alemanes cerraron hoy su campaña para los comicios del domingo en el "Land" de Baja Sajonia, el primer y reñido pulso electoral del año entre las filas de la canciller Angela Merkel y la oposición, ante las generales previstas para septiembre.
Hasta hace unas semanas, los sondeos apuntaban a una derrota de la Unión Cristianodemócrata (CDU) y sus socios del Partido Liberal (FDP), la coalición que gobierna en ese estado del norte de Alemania y la misma constelación que lidera Merkel a escala federal.
Tal paralelismo da a los comicios rango de barómetro nacional, en el arranque de un año en que Merkel aspira a la reelección tras dos legislaturas, en su mejor momento de popularidad, pero sin garantías de continuidad a causa de la debilidad de su socio.
Las filas de Merkel han recuperado posiciones en la recta final, apuntaladas por una canciller muy presente de principio a fin de la campaña, mientras que el Partido Socialdemócrata (SPD), ha "escondido" a su candidato a las generales, Peer Steinbrück.
A Steinbrück le ocurre lo contrario que a la canciller: semana a semana cae el aprecio de la ciudadanía hacia un político que fue proclamado candidato del SPD, en diciembre, pese a su reputación de ser el diputado que más extras percibe de todo el Bundestag por sus conferencias en foros económicos o asesorías en la empresa privada.
A ello se unieron unas inoportunas -e inexplicables, en un política experimentado- declaraciones tachando de bajo el sueldo de la canciller, lo que desató un huracán de críticas sobre él.
Los sondeos apuntan ahora a un práctico empate entre la coalición CDU-FDP o la alternativa SPD-Verdes, ambos con un 46%. Todo puede depender de si los liberales entran en la nueva cámara regional, ya que están en la cuerda floja del 5% mínimo para obtener escaños.
Los paralelismos entre los comicios regionales y las generales son muchos y van de lo personal a la situación de los partidos.
El primer ministro de Baja Sajonia, David McAllister, se ha ganado el aprecio de la ciudadanía y convertido omnipresente su eslogan de campaña -"I'm a Mac", en alusión a su origen escocés.
Accedió al poder en 2010, no por la vía de las urnas sino para relevar a su correligionario Christian Wulff, que se convirtió en presidente del país a propuesta de Merkel.
El escándalo en torno a Wulff, que dimitió como presidente un año y medio después entre sospechas de corrupción, no han minado el perfil de McAllister como un político dinámico de 42 años al que incluso se califica de nuevo "príncipe heredero" de Merkel.
A McAllister le puede fallar el socio, lo mismo que puede ocurrirle a Merkel en las generales, en cuyo caso de poco le habrá valido su superioridad en cuanto claro aprecio ciudadano.
Mientras la canciller ha custodiado a McAllister en toda la campaña, el SPD ha preferido limitar las apariciones de Steinbrück en los mítines de su aspirante regional, Stephan Weil.
Los estrategas del partido han recuperado a Gerhard Schröder, quien antes que canciller fue primer ministro del "Land" y que, además, secundó en esta campaña a su esposa, Doris Schröder-Kopf, candidata de un distrito del "Land".
La campaña del SPD se ha visto así animada por el matrimonio Schröder -la pareja más mediática, de acuerdo al patrón de EEU, que ha pasado por la cancillería alemana-, así como el presidente del partido y también exprimer ministro del "Land", Sigmar Gabriel.
De los resultados de Baja Sajonia puede depender tanto el futuro de Steinbrück como del líder del FDP, el ministro de Economía, Philipp Rösler.
En las filas liberales ha cundido el pánico ante la posibilidad de quedar fuera de esa cámara regional y se da por hecho que, de ser así, Rösler dejará la presidencia del partido.
Rösler asumió el puesto hace un año con el cometido de remediar la caída persistente de popularidad -lo que entonces se atribuía al entonces líder, el ministro de Exteriores Guido Westerwelle-.
Lejos de conseguirlo, el FDP ha ido de revés en revés y los sondeos apuntan ahora a que en las generales quedarán claramente por debajo del 5 % mínimo y, por tanto, relegados a extraparlamentarios.
Mientras las filas de Merkel y la oposición mantienen su pulso por el poder, los partidos minoritarios temen por la supervivencia.
Los sondeos sitúan por debajo del 5 % a Los Piratas, formación sin otro contenido político que la libertad en internet, que irrumpió con fuerza en la cámara regional de Berlín y luego siguió la buena racha en otros "Länder", pero que ahora parece desinflada.
Tampoco se pronostican escaños para La Izquierda, aunque en ese caso los malos augurios solo atañen a las regionales del domingo, por lo que se ahorran un poco conveniente paralelismo. EFE

gc/jcb/mcd

miércoles, 16 de enero de 2013

Por fin una buena noticia


El Bayern da una bienvenida coral a Pep Guardiola

Gemma Casadevall



Berlín, 16 ene (EFE).- El Bayern Múnich dio hoy la bienvenida a la Bundesliga y en formato "coral" a su nuevo entrenador, el extécnico del Barcelona Pep Guardiola, calificado de pronto como único relevo posible a Jupp Heynckes tras días de desmentidos.
El Bayern Múnich dio el golpe y desde "kaiser" del fútbol alemán, y presidente honorario del Bayern, Franz Beckenbauer, al resto de la cúpula del club bávaro se extendió la euforia ante un relevo que se hará efectivo al final de temporada y con vigencia hasta 2016.
"No puedo más que decir: me quito el sombrero", afirmó Beckenbauer, en declaraciones al canal de televisión Sky, mientras el presidente del club, Karl-Heinz Rummenigge, apuntaba que Guardiola "dará esplendor no solo al Bayern", sino "a todo el fútbol alemán y a la Bundesliga".
"Matthias Sammer y Guardiola: no puedo imaginarme un tándem mejor", añadió, respecto al actual director deportivo del Bayern, Uli Hoeness, presidente del consejo de vigilancia del club bávaro.
"Está claro que el Bayern ha logrado, de nuevo, dar el golpe", apuntaba el seleccionador de Suiza, el alemán Ottmar Hitzfeld, quien dirigió a los bávaros entre 1998 y 2004 y entre 2007 y 2008.
Hitzfeld, último entrenador con el que los de Múnich ganaron la Champions, aludía así a los múltiples pretendientes -desde la liga inglesa a la italiana y la francesa- del más codiciado técnico del momento y al modo cómo el Bayern ha impuesto, de nuevo, su ley.
La secuencia de reacciones se disparó a poco de confirmar el Bayern, vía un comunicado, sobre las 16.00 GMT, lo que poco antes había avanzado la edición digital del popular rotativo "Bild": es decir, que viene Guardiola y que Heynckes no renovará contrato.
Las especulaciones en esa dirección se sucedían desde hacía semanas -en realidad, meses- y se acrecentaron en cuanto Guardiola apuntó a su "intención" de volver a entrenar, en la ceremonia de entrega del Balón de Oro de la FIFA, en Zúrich.
El Bayern Múnich lo desmintió el mismo martes, al calificar de "sin sentido" tales especulaciones, aunque en medios alemanes se daba por hecho lo contrario.
"Como relevo adecuado para Jupp Heynckes solo entraba en consideración alguien del calibre de un Pep Guardiola", indicaba finalmente hoy Hoeness.
El extécnico del Barcelona, que el viernes cumple 42 años, se pondrá al frente de los bávaros a final de la presente temporada, mientras que el veterano Heynckes no renovará contrato y dará así por terminada su carrera.
Heynckes llegó al Bayern el verano de 2011 y desde mediados de 2012 se especulaba con una retirada, cuestión que tomó más y más cuerpo al cerrar la temporada ese club sin el título de campeón alemán y, encima, derrotado en la final de la Champions por Chelsea.
El Bayern Múnich es un club acostumbrado a dominar, que encaja casi como un "estado de excepción" cuando eso no ocurre, lo que precipitó la búsqueda más o menos discreta de un sucesor a Heynckes.
De Guardiola se espera ahora que devuelva al Bayern a la senda de los títulos, de acuerdo a su currículum al frente del Barcelona.
El club bávaro se ha impuesto en la puja por el exitoso entrenador a otros pretendientes europeos por un monto no confesado.
El fichaje se confirmó este mismo miércoles, tras una reunión entre Hoeness, Rummenigge y el máximo responsable financiero de la entidad, Karl Hopner.
El grupo de periodistas que aguardaba a la salida de la reunión se quedó sin comentario alguno por parte de las jefaturas, hasta que finalmente se emitió el comunicado confirmando lo que "Bild" había lanzado al mundo.
Para el jueves hay anunciada conferencia de prensa con el capitán, Philipp Lahm, y el guardameta Manuel Neuer, que presumiblemente deberán responder al alud de preguntas sobre el gran fichaje. EFE
gc/og

Vuelve Madame Non


Merkel responde con dos aviones a la petición de ayuda franco-africana para Mali


Gemma Casadevall


Berlín, 16 ene (EFE).- Alemania responderá con dos aviones de transporte a la petición de apoyo planteada en paralelo por su principal socio europeo, Francia, y por la comunidad africana para hacer frente al avance de los rebeldes salafistas sobre Mali.
La situación en la región es "una amenaza para toda Europa", admitió hoy la canciller alemana, Angela Merkel, pero extender el apoyo más allá de esa aportación supera "la capacidad" actual de su Ejército e implica "poner en peligro" otras misiones internacionales, como Afganistán.
La canciller respondió así a la petición de apoyo formulada por el presidente francés, François Hollande, después de que en medios alemanes se diera por hecho que la contribución de Berlín, que ha descartado el envío de soldados, sería de cinco aviones (cuatro Transall y un Airbus A-310).
Merkel rechazó, además, que tan limitada aportación vaya a provocar malestar en las relaciones Berlín-París, de por sí frías desde la llegada al poder de Hollande, con quien la canciller presidirá la próxima semana las conmemoraciones en Berlín del 50 aniversario del Tratado del Elíseo, fundamento del eje franco-alemán.
La canciller concretó esta oferta coincidiendo con la visita a Berlín del presidente de Costa de Marfil y de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO), Alassane Ouattara, y mientras se ultiman en Bamako los preparativos del contingente africano.
"Esperamos el apoyo de todos los europeos", indicó el presidente marfileño, para insistir en que, al peligro intrínseco del avance "terrorista" en Mali, se une la amenaza de que sus integrantes "se infiltren" en los países vecinos, aprovechando las olas de refugiados y desplazados por el conflicto.
Merkel insistió, en su comparecencia conjunta con Ouattara, en la disposición de su Gobierno a "responder con la máxima diligencia" a la petición de apoyo de París, al tiempo que reiteraba que ir más allá de los dos aviones supera la "capacidad" de su Ejército.
"Hemos analizado la situación y esa es la disponibilidad que podemos ofrecer sin poner en peligro otras misiones", afirmó la canciller, quien sin embargo no descartó que esa contribución se amplíe "en función de los acontecimientos".
Alemania participa "más activamente" que otros socios en misiones internacionales, como Kosovo y Afganistán, recordó Merkel, y destinar más aparatos que los ahora comprometidos implicaría "poner en peligro" la solidez de esos mandatos.
El Ejército alemán prepara, en consenso con sus socios, el repliegue de Afganistán, de cuya tropa internacional ha formado parte desde el principio y a la que ha contribuido con el tercer contingente más numeroso, tras los de EEUU y Reino Unido.
Las Fuerzas Armadas alemanas tienen en total 60 de esos aviones de transporte Transall, siete de los cuales están destinados a Afganistán, mientras que del Airbus tiene cinco unidades, en su mayoría utilizados para desplazamientos oficiales gubernamentales.
Los dos Transall no intervendrán en la zona en conflicto de Mali, añadió la canciller, sino para el traslado de soldados de los países vecinos a Bamako, en cuanto se concrete el despliegue previsto de la comunidad africana.
Merkel defendió, asimismo, que la intervención de esos dos aviones de transporte no requerirá ser sometida al voto del Bundestag (cámara baja del Parlamento alemán), puesto que se limitará al transporte de soldados a Bamako, sin entrar en zona de conflicto.
"Si la situación cambia, por supuesto que no dudaremos en modificar nuestra oferta de apoyo y, en su caso, someter el mandado al voto del Bundestag", indicó la canciller.
La reunión entre Merkel y Ouattara se produjo en paralelo a los preparativos en Bamako para el despliegue del contingente africano, que se prevé integren unos 3.300 soldados procedentes principalmente Nigeria, Níger, Burkina Faso y Senegal.
Francia pretende desplegar hasta 2.500 efectivos en Mali, para lo que ha pedido el respaldo de sus aliados europeos, a lo que han respondido hasta ahora con compromisos de apoyo logístico Dinamarca y Bélgica, además de Alemania, entre otros socios de París. EFE
gc/jpm/acm
(audio)

Uy, uy, uy..

 

Alemanya voreja la recessió amb un PIB negatiu a finals del 2012


L'economia baixa un 0,5% el quart trimestre, arrossegada per la crisi de l'euro

 

Tanca l'any amb superàvit


La crisi de la zona euro va doblegar la locomotora europea el darrer trimestre de 2012 i el PIB alemany va baixar un 0,5%. Alemanya entrarà tècnicament en recessió si el primer trimestre s'aquest any l'evolució també és negativa. Alemanya va poder tancar l'any en positiu, amb un creixement anual del 0,7% en comparació amb el 2011, segons les xifres de l'Oficina Federal d'Estadística. Per a aquest 2013 es preveu una expansió encara més modesta, d'un 0,5%, segons va avançar ahir el diari econòmic Handelsblatt respecte dels pronòstics que avui presentarà el ministre d'Economia, Philipp Rösler.
Malgrat aquesta sotragada, el govern d'Angela Merkel pot presumir d'haver assolit l'objectiu del dèficit zero aquest any passat, ja que fins i tot va aconseguir un superàvit del 0,1 %, segons Destatis.
És clar que el creixement del 0,7 % del PIB no és per llençar coets. Però la “sorpresa” del dèficit permet a la cancellera Merkel presentar-se amb una llibreta de notes més que envejable. En el passat, Alemanya va estar entre els pecadors reincidents quant al límit imposat per Maastricht: entre 2001 i 2005 va superar el 3% cada any, amb un rècord del 4,2% l'any 2003.
Després ha tingut un parell de recaigudes –2009 i 2010–, però des del 2010 estava en el bon camí. El superàvit actual s'explica pel bon comportament del mercat laboral i l'extraordinària recaptació fiscal, derivada del rècord històric alemany quant a ocupació.   


 

 

LA XIFRA

0,1 per cent va ser el superàvit públic d'Alemanya a finals de 2012, segons les dades de Destatis.

viernes, 11 de enero de 2013

Mario Draghi nos desea un contenido 2013

 

El BCE adverteix que no hi ha marxa enrere en l'austeritat



Draghi obre l'any sense tocar els tipus i sota el signe de l'optimisme prudent

 

Els mercats s'estabilitzen gràcies a les retallades, diu



1
Hi ha símptomes de recuperació, malgrat la recessió, i els mercats s'han estabilitzat, com ho evidencia la relaxació de la prima de risc i de les tensions sobre els països en situació més crítica. Malgrat tot, no queda altre remei que les retallades, perquè aquests senyals positius són fruit de les mesures empreses. Aquest era el missatge que va llançar ahir el president del Banc Central Europeu (BCE), Mario Draghi, en la seva primera conferència de premsa de l'any després del consell de govern de l'entitat, on va enviar un parell de senyals positius i va deixar clar, a més, que no cal tocar les seves “eines” tradicionals.
Els tipus es van quedar al seu mínim històric, un 0,75%, perquè els mercats “estan més tranquils” en aquest inici del 2013 que l'any passat. Draghi va deixar igualment clar que no hi haurà al llarg d'aquest any cap nou abaratiment del preu del diner i va pronosticar que la inflació se situarà en els límits desitjats pel BCE, un 2%, és a dir, un alleujament després del 2,2% que va marcar el desembre.
És cert que “alguns bancs”, en paraules de Draghi, continuen reticents a concedir crèdits, però el president del BCE preveu que aquesta situació millori a mesura que avanci l'any. La principal diferència respecte a l'any passat que justifica el seu prudent optimisme és que la situació ha millorat. I això es deu, segons Draghi, al fet que els governs de la zona euro han sabut aplicar “les mesures adients”. És a dir, l'austeritat i les retallades.
Draghi afirma que no hi ha cap més remei que mantenir aquest curs i que no es pot tampoc fer marxa enrere en les polítiques aplicades. L'única correcció que va insinuar el president del BCE va ser respecte a la situació del mercat laboral. Cal “repartir millor” l'atur, segons Draghi. Ara per ara, els joves són els més castigats per la situació del mercat laboral, va dir apuntalant-se en unes xifres més que indiscutibles.
“Si tots els treballadors rebessin el mateix tracte, l'atur es repartiria de manera més igualitària entre tota la població”, hi va afegir. La frase remet a les mesures adoptades a principi del 2000 a la majoria dels països de la Unió Europea (UE) i que van conduir a una flexibilització del món laboral.
“Els joves –va dir– han estat els primers a patir els acomiadaments, en esclatar la crisi.” Dit d'una altra manera, que abaratir els acomiadaments no ha ajudat a crear més llocs de treball, sinó que senzillament ha fet que es prescindís, a l'hora de retallar plantilles, de qui més barat resulta acomiadar.

LES XIFRES


2 per cent d'inflació pronostica el Banc Central Europeu que hi haurà a la zona euro a final d'aquest 2013.

0,75 per centes quedaran els tipus d'interès aquest exercici, el seu mínim històric, segons les previsions.

jueves, 10 de enero de 2013

Con Maricel, sobre el eje




Cuadriga - ¿Se enfría la amistad franco-alemana


Nunca más guerra en Europa. Con esta consigna común, los otrora enemigos Francia y Alemania firmaron hace 50 años un tratado de amistad. Desde entonces, ambos países ejercieron una gran influencia en Europa, teniendo siempre en cuenta la unidad. Pero esta unidad es puesta a prueba una y otra vez, como últimamente durante la crisis financiera.
El 22 de enero de 1963, el presidente francés Charles de Gaulle y el canciller alemán Konrad Adenauer firmaron el tratado de amistad en el Palacio del Elíseo. En ese momento, la reconciliación de ambos países tras la Segunda Guerra Mundial era la prioridad.
Actualmente, la cooperación política está marcada por la intención de resolver problemas futuros en un mundo crecientemente globalizado, en el contexto de una Europa ampliada y sacudida por la crisis.
Para las jóvenes generaciónes, la estrecha colaboración en materias de educación, economía, política interior y exterior pertenece a la agenda diaria.
¿Cuál es el valor de la amistad germano-francesa hoy? ¿Cumple esta sociedad todavía un papel importante en la conformación de Europa?. ¿Puede convertirse el tratado de amistad en un modelo de que asegure la paz en otros países?

Pascal Thibaut – En 1990 se trasladó desde Francia a Berlín, donde comenzó a trabajar como periodista para diversos medios, entre ellos Radio Multikulti y Deutsche Welle. En 1997 asumió la corresponsalía en Alemania de Radio France International.

Roland Pichler – Este periodista trabaja como corresponsal de temas económicos en la oficina berlinesa del diario Stuttgarter Zeitung. Tras cursar periodismo en Múnich y finalizar sus estudios sobre economía y política, se traslada a Argentina. Principalmente se ocupa de temas de política económica y financiera, así como de otros temas económicos internacionales.

Gemma Casadevall – Periodista española nacida en Barcelona y establecida en Berlín desde 1992. Ha ejercido como corresponsal en Alemania para "Diario de Barcelona", "Avui" y "El Mundo". Desde 1999 foma parte del equipo de la Agencia EFE en Berlín, cuya cobertura abarca Alemania, Escandinavia y Polonia.



Aterriza como puedas, Peer



El impopular rival de Merkel y el caos del aeropuerto azotan a socialdemócratas

Gemma Casadevall

Berlín, 10 ene (EFE).- La impopularidad del rival de Angela Merkel en la lucha por la cancillería, Peer Steinbrück, azota a la socialdemocracia alemana, salpicada además en este año electoral por el caos que envuelve al futuro aeropuerto de Berlín, responsabilidad de su correligionario y alcalde, Klaus Wowereit.
El aprecio ciudadano hacia la canciller sube semana a semana, como reflejaba hoy el sondeo de la televisión pública ARD, según el cual Merkel supera a Steinbrück en 25 puntos -55 % frente a 30 %- en cuanto a credibilidad y capacidad de gestión.
El candidato y ministro de Finanzas en la primera legislatura de Merkel fue lanzado por sus filas el pasado diciembre a la lucha por la cancillería, pese a que su perfil no encaja con lo que se espera de un líder del Partido Socialdemócrata (SPD).
Sobre Steinbrück pesa el estigma de los múltiples "extras" que percibe como conferenciante preferido de foros económicos y cargos en consejos de administración de empresas -que dejó en suspenso, tras su designación como candidato-.
Sucesivas declaraciones del aspirante considerando "insuficiente" el sueldo de la canciller -220.000 euros anuales- han acrecentado su fama de político al que impulsa prioritariamente el propio interés.
Los nubarrones que, hasta ahora, pesan sobre la oposición podrían dispersarse si logran derrotar a las filas de la canciller en las elecciones del próximo 20 de enero en el "Land" de Baja Sajonia, primera etapa del año electoral.
El mismo sondeo de la ARD apunta a un cerrado empate entre la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel y su aliado Partido Liberal (FDP), frente a una alianza entre SPD y Verdes, ligeramente decantado a favor de la actual oposición.
Todo puede depender de que los liberales logren el 5% mínimo para lograr escaños.
Si quedan fuera de la cámara regional, se da por hecho que ello precipitará la defenestración como líder del partido del ministro de Economía, Philipp Rösler, en un intento desesperado por evitar el hundimiento en las generales previstas para septiembre.
Los paralelismos entre la situación de Baja Sajonia, donde gobierna una coalición gemela a la de la canciller a escala federal, y lo que pueda ocurrir en las legislativas convierten esos comicios en barómetro para la futura confrontación Merkel-Steinbrück.
Pero al SPD le surgió un factor de riesgo añadido, resultado del caos en la apertura del futuro aeropuerto de Berlín-Brandeburgo, que tras varios retrasos no se cuenta con que pueda entrar en funcionamiento hasta 2014, cuatro años después de lo previsto.
El máximo responsable político de los desaguisados de ese gran proyecto -una asignatura pendiente para Berlín más de veinte años después de la caída del Muro-, es su alcalde-gobernador, el socialdemócrata Klaus Wowereit.
Wowereit, en el cargo desde 2001, era hasta hace un año y medio una de las figuras más populares de la socialdemocracia alemana.
Su estrella cayó en picado desde que mayo de 2012 admitió un nuevo retraso -el tercero, entonces-, dos semanas antes de la fecha prevista para la apertura del aeropuerto, con el consiguiente estupor entre aerolíneas y comercios que pensaban operar ahí.
El berlinés común lo afrontó sin aspavientos, puesto que ello prolonga la vida de los dos aeropuertos en servicio -Tegel y Schönefeld-, ambos desfasados pero a ojos del ciudadano prácticos, por ser de fácil acceso desde el centro urbano.
Pero el nuevo retraso y el hecho de que ni siquiera haya una fecha concreta para su apertura pesa ya demasiado sobre la imagen de la capital de la primera economía europea.
Las obras del aeropuerto empezaron en 2006, entonces estaban presupuestadas en 2.000 millones de euros y ahora las estimaciones se dispararon a 4.300 millones de euros.
Wowereit afrontará este sábado un voto censura en la cámara regional, formulada por los Verdes, La Izquierda y los Piratas.
No se prevé que pueda prosperar su voto, puesto que el alcalde cuenta con el respaldo de sus socios de gobierno, la CDU de Merkel.
Sin embargo, la situación de caos mina las opciones de Steinbrück de presentarse como alternativa a lo que califica de rumbo errático de Merkel frente a la crisis de la zona euro.
Steinbrück ha pasado a ser "el mejor aliado electoral" de Merkel, titulaba esta semana el semanario "Der Spiegel", mientras el popular diario "Bild" cuestionaba que el SPD pueda liderar Alemania o Europa, si no es capaz de hacer que se inaugure un aeropuerto. EFE
gc/jcb/lab

martes, 8 de enero de 2013

Siempre nos quedará Tegel


El lío del aeropuerto afean el "made in Germany"

Gemma Casadevall

Berlín, 8 ene (EFE).- La secuencia de retrasos en la apertura del nuevo aeropuerto de Berlín -cuatro años, hasta ahora- más otros desajustes en grandes obras públicas en Alemania salpican el sello "made in Germany", comúnmente aceptado como garantía de fiabilidad.
El suspense rodea la entrada en funcionamiento del aeródromo Berlín-Brandeburgo (BBI), presupuestado en 4.300 millones de euros, el doble de lo inicialmente previsto, después de que el jefe del equipo técnico, Horst Amann, admitiera hoy "problemas casi crueles" y difíciles de describir, aparecidos durante las obras en curso.
No podrá determinarse una nueva fecha de apertura hasta mediados de año, añadió Amann, después de que ayer el alcalde-gobernador de la capital alemana, el socialdemócrata Klaus Wowereit, anunciara una nueva demora en una apertura originalmente prevista para 2010.
Se trata del quinto aplazamiento, que obliga a Berlín, más de veinte años después de la caída del Muro, a seguir esperando para disponer de un aeropuerto internacional acorde con su condición de capital de la primera economía europea.
Las críticas se ciernen sobre Wowereit, en la alcaldía de la ciudad-estado desde 2001 y, hasta el caso del aeropuerto, uno de los políticos más populares del Partido Socialdemócrata (SPD).
La buena estrella del alcalde cayó en picado el año pasado, al anunciarse el por entonces tercer aplazamiento de la apertura, apenas dos semanas antes de la fecha prevista, en junio de 2012, lo que acarreó enormes daños a aerolíneas y comercios que pensaban operar en el nuevo BBI.
Sobre Wowereit pesa ahora la amenaza de una moción de censura en la cámara regional, mientras que otro teórico responsable político, su colega de Brandeburgo y asimismo socialdemócrata Matthias Platzeck, se someterá en breve a un voto de confianza.
La responsabilidad es compartida y, si algo puede salvar a Wowereit, es que gobierna en gran coalición con la Unión Cristianodemócrata (CDU) de la canciller Angela Merkel y que en el proyecto está implicado además el Ministerio de Obras Públicas, a cuyo frente está Peter Ramsauer, de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU).
El asunto del BBI pesa sobre las grandes formaciones, de modo que los impulsores de las protestas son los opositores Verdes, La Izquierda o, en el caso de la ciudad-estado, Los Piratas.
El berlinés ha asumido con estoicismo unos retrasos que implican prolongar la vida de los dos aeropuertos de la ciudad -Tegel y Schönefeld- que, aunque desfasados, resultan prácticos por quedar a media hora del centro, en transporte público, y ser de formato modesto, lo que implica no perder tiempo entre terminales.
Las aerolíneas, en cambio, piden responsabilidades e indemnizaciones, ante una complicaciones logísticas que se suman a las crisis internas y la necesidad de saneamiento que afrontan, ahora mismo, las dos grandes compañías del país: Lufthansa y Air Berlín.
El caso del BBI, que llevará el nombre del exalcalde de Berlín y excanciller socialdemócrata Willy Brandt, no es el único ejemplo de grandes proyectos que no arrancan en la Alemania de Merkel.
Otro ejemplo sonado es la futura estación ferroviaria de Stuttgart (sur del país), un proyecto nacido en 1995 y presupuestado en 2.500 millones de euros que ha sufrido sucesivas demoras tanto por la oposición ciudadana como por problemas técnicos.
La obra fue repetidamente paralizada, sus costes se duplicaron hasta los 5.600 millones de euros y no hay fecha clara para su apertura, lo que refrenda el parecer de los ciudadanos que se resistieron al proyecto, con manifestaciones semanales y hasta batallas campales contra la policía, por considerarlo caro e innecesario.
Otras iniciativas etiquetadas de megalómanas atascadas son el gran teatro de la ópera previsto para Hamburgo y el nuevo metro de la ciudad de Colonia.
En todos esos casos se han mezclado acusaciones de mala gestión y viabilidad de unos proyectos costosos y poco asimilables para el ciudadano alemán, tradicionalmente alérgico al despilfarro.
El peor lamparón para el "made in germany" vino, sin embargo, del Transrapid, el tren magnético de alta velocidad que debía ser la insignia de la superioridad industrial alemana, a cargo de los poderosos consorcios ThyssenKrupp y Siemens.
Primero debía enlazar Hamburgo y Berlín, de ahí se pasó a plantearlo para Düsseldorf y Dortmund y luego para el trayecto entre la estación central de Múnich y su aeropuerto.
La fase experimental del Transrapid se zanjó en Alemania tras un trágico accidente en el tramo de pruebas que dejó 23 muertos, en 2006.
Su único "éxito" ha sido, hasta ahora, su exportación a China. EFE
gc/jcb/acm

lunes, 7 de enero de 2013

Nuestros mejores deseos para el FDP en este 2013

 

Els socis de Merkel, pendents de les eleccions saxones


Els sondejos indiquen que els liberals quedaran sense escons

 

La trobada de Reis dels aliats de la cancellera deixa en evidència el seu líder


Si hi havia algun dubte de la feblesa del Partit Liberal (FDP) alemany, la tradicional trobada de Reis del soci de govern d'Angela Merkel va deixar-la en evidència: al líder de la formació, el ministre d'Economia i segon del govern de la cancellera, Philipp Rösler, se'l va escoltar amb algun aplaudiment de cortesia, mentre que el veterà Rainer Brüderle, cap del grup liberal al Parlament, va despertar passions fent una crida a aixecar-se i lluitar.
A sobre, enmig del discurs, Rösler va haver d'encaixar l'insult més comú del repertori alemany: “arschloch”, un terme polivalent que es pot traduir com a “fill de mala mare”. Va ser un crit anònim en un auditori de 1.600 assistents, que podia interpretar-se de moltes maneres. En el cas de Rösler, que va assumir la presidència amb la missió de rescatar l'FDP de la seva persistent crisi d'identitat, era més que un símptoma.
Es dóna per fet que haurà de renunciar si, com preveuen els sondejos, els liberals queden sense escons als comicis de la Baixa Saxònia, el 20 de gener. En aquest land governa una coalició bessona a la de Merkel –la Unió Cristianodemòcrata (CDU) de la cancellera i l'FDP–. Una derrota faria que es disparessin els paral·lelismes amb vista a les generals del setembre, en què no hi ha dubte que la CDU serà la primera força, però en les quals també es preveu que els liberals quedin degradats a extraparlamentaris.
L'any electoral va arrencar malament per a Rösler, un polític de 39 anys sense carisma ni empenta. El vicecanceller no va saber reaccionar a l'insult com tampoc no ho ha sabut fer, fins ara, contra la crisi persistent dels liberals. L'FDP es va convertir en aliat de Merkel el 2009, després d'obtenir el millor resultat de la història, un 14,9%. Tres anys després, se'ls situa per sota del 5% mínim per obtenir representació.
La situació ha afavorit les apostes dels qui veuen Merkel amb els Verds com a aliats. La formació ecopacifista ja no té des de fa temps l'etiqueta de rebel, i a la cancellera se la veu capaç de governar amb ells. Els Verds, per ara, afirmen que lluiten per un relleu en el poder amb els socialdemòcrates. El mal és que l'aspirant de la socialdemocràcia, Peer Steinbrück, va de relliscada en relliscada. Primer, per les llistes que el situen com el diputat que més “extres” guanya en conferències i altres activitats. Després, per una curiosa declaració, en què va defensar que el sou de Merkel –uns 220.000 euros anuals– és curt, vista la feinada que té.

LA FRASE

Em devora per dins veure en quina situació està el meu partit, Dirk Niebel ministre de Cooperació
i membre de l'FDP

LA DATA

20.01.13
tindran lloc les eleccions regionals a la Baixa Saxònia, on governa la CDU de Merkel amb l'FPD, igual que a Berlín.

LA XIFRA

39 anys té Philipp Rösler, líder de l'FDP, que viu hores baixes davant la perspectiva electoral del seu partit.