sábado, 13 de febrero de 2016

De pronto, Fuocoammare


El día a día de Lampedusa sacude con un golpe de realidad a la Berlinale

Gemma Casadevall


Berlín, 13 feb (EFE).- El día a día de Lampedusa, la isla italiana cuyas costas han visto llegar a 400.000 refugiados, vivos o muertos, sacudió hoy con un golpe de realidad a la Berlinale, en una jornada que, en lo cinematográfico, estaba diseñada para el lucimiento de Isabelle Huppert. 
Dos mundos paralelos -el de los barcos de la Marina que a veces rescatan cadáveres y otras consiguen salvar vidas, más el de la población de esa isla de apenas 20 kilómetros cuadrados- constituyen el núcleo de "Fuocoammare", dirigida por el italiano Gianfranco Rosi. 
"No pretendo dar un acento político a mi película, nunca lo hago. Solo reflejo una tragedia que se desarrolla a diario ante nuestros ojos", afirmó Rosi, quien además de la dirección asumió las labores de cámara y sonido para un filme cuyo rodaje le ha llevado dos años. 
Se trata de la "mayor tragedia que vive la humanidad desde el Holocausto", añadió el cineasta, quien inicialmente se planteó hacer un breve documental, para darse cuenta a medida que avanzaba de que el tema era "demasiado complicado" para comprimirlo en ese formato. 
El resultado es un filme a medio camino entre el documental y la ficción -con los riesgos que eso entraña-, en el que las imágenes de los cuerpos que la Marina rescata del Mediterráneo conviven con los habitantes de la isla, como el niño Samuele, empeñado en cazar pájaros con su tirachinas. 
Rosi sumerge al espectador en una tragedia que se desarrolla a ritmo tedioso, como la vida en la isla, y con la perspectiva de que ese niño o el pescador submarinista en busca de erizos acabarán topándose con esa realidad paralela del refugiado, vivo o muerto. 
La cámara de Rosi salta de las ecografías a una embarazada -de gemelos- que sí llega con vida, a las imágenes de subsaharianos deshidratados agonizando sobre la borda del barco de la Marina. 
Son imágenes reales, africanos que mueren ante esa cámara o se salvan y unos días después juegan a fútbol en su campamento, de acuerdo a la dinámica que relataba hoy ante los medios de la Berlinale el doctor de Lampedusa Pietro Bartolo. 
"Estoy ahí desde 1990, vi llegar el primer barco, he seguido viendo todos estos años a los que van llegando. He visto de todo. Niños muertos, embarazadas... He sido entrevistado por todo tipo de equipos de televisión. Y cada vez que hablo de ello me duele", contó Bartolo en Berlín. 
Esos africanos, sirios o eritreos anónimos de la película son reales; el niño hipocondríaco que se autodiagnostica ante el doctor alivia el conjunto y arranca alguna sonrisa, en una película acogida con una fuerte ovación, pero también algún abucheo. 
No es un producto a gusto de todos, no solo por lo que refleja, sino por cómo funciona cinematográficamente, y se agradece que Rosi opte por no cargar tintas, consciente de que con su retrato basta y sobra. 
Rosi, ganador en 2013 del León de Oro de Venecia con otro documental "Sacro Gra", entró así a competición con un filme que viene como anillo al dedo a una Berlinale decidida a brindar su gran pantalla a la tragedia de los refugiados. 
El contrapunto de la jornada a concurso lo ofreció Isabelle Huppert con "L'Avénir", la película que la directora Mia Hansen-Love parece haberle hecho a medida, donde todo gira alrededor de una profesora de filosofía convencida de que "la respuesta a todo lo que le ocurre tiene que venir de su interior", en palabras de la actriz. 
Más estirada y delgada que nunca, Huppert no se desprendió ante los medios de la carga de hostilidad que desprende en pantalla. 
"Eso no es cosa suya", atajó a una primera pregunta sobre si compartía las experiencias o sentimientos del personaje, una mujer desengañada del marido, agobiaba por una madre que la somete a la extorsión sentimental constante, que no quiere ataduras ni de un gato y que tantea el flirteo con su alumno preferido. 
"Algunos de esos sentimientos son cercanos a mí", concedió a continuación, tal vez consciente de que había exagerado el tono de su respuesta, para extenderse en las múltiples rupturas que asaltan a la mujer que interpreta, aún atractiva, intelectual y físicamente. 
La directora de "Tout est pardonné" regresa con "L'Avénir" a la fórmula del retrato de un personaje o de personajes determinados, esta vez para lucimiento casi exclusivo de Huppert, quien responde de acuerdo a sus capacidades interpretativas: con absoluta perfección. EFE 
gc/nl/psh 
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Múnich, desde la Berlinale


L'alta diplomàcia se la juga amb un acord fràgil a Síria

 


Un acord fràgil segons els principals subscriptors, els Estats Units i Rússia, i també segons l'OTAN. Un acord aconseguit després de reunions maratonianes, i amb el règim del president Baixar al-Assad decidit a continuar marcant l'agenda de les hostilitats. Aquest era el panorama amb què ahir es va encetar la Conferència de Seguretat de Munic, punt de trobada tradicional entre representants d'arreu del món per parlar dels conflictes del moment, ara òbviament marcat per Síria.
A la capital de Baviera havia tingut lloc, la nit de dijous a divendres, la trobada prèvia a la conferència pròpiament dita, de tres dies de durada, amb l'obligació moral de trobar una solució “in extremis” a la situació dramàtica que es viu a Alep, entre altres regions sirianes. El resultat va ser el compromís d'aturar la violència en el termini d'una setmana i d'intensificar l'ajut humanitari de manera immediata. Els principals actors de l'acord eren els titulars d'Afers Estrangers de les dues grans potències, John Kerry i Serguei Lavrov, però emmarcats en l'anomenat Grup Internacional de Suport a Síria (Turquia, l'Iran, l'Aràbia Saudita, Egipte, França, el Regne Unit i Alemanya). “El més important ara
és la implementació de l'acord”, va afirmar, també a Munic, el secretari general de l'OTAN, Jens Stoltenberg, amb un to gens dissimulat d'escepticisme, semblant al que havia emprat el mateix Kerry després de sis hores
de negociació amb el seu col·lega rus.

L'objectiu és “ambiciós”, van coincidir a dir tots dos, el secretari d'Estat nord-americà i el ministre rus. Les vies per implementar-lo i per comprovar-ne el compliment són incertes. L'única cosa que va quedar clara és la voluntat d'accelerar l'arribada d'ajut humanitari, enmig de la impotència de la comunitat internacional tant per incidir sobre el comportament d'Al-Assad i d'Estat Islàmic com per trobar solucions a la situació dels refugiats que intenten entrar, com a mínim, en territori turc.
Des de Damasc, ahir no es va reaccionar oficialment a l'acord entre Washington i Moscou anunciat des de Munic. Però Al-Assad es va preocupar de deixar clar que les hostilitats continuaran fins que el règim sirià aconsegueixi recuperar tot el territori que ara com ara és en poder dels gihadistes d'Estat Islàmic.
Les diferències entre els objectius dels principals protagonistes del conflicte són més que paleses. Mentrestant, a Munic ahir al vespre s'intentava girar full i passar a altres qüestions, un cop obertes oficialment les sessions de
la conferència, en què el tema recurrent, fins a la cloenda oficial diumenge, continuarà sent inevitablement Síria i tots els apèndixs del conflicte. Inclosa l'arribada incessant de refugiats a Alemanya a través de Baviera, el land més pròsper, amb capital
a Munic.


Àustria enviarà soldats al pas de Macedònia i Grècia


El ministre austríac d'Afers Estrangers, Sebastian Kurz, va dir ahir que el seu país està preparat per enviar soldats a la frontera entre Macedònia i Grècia en cas de tancament de la frontera amb Grècia.

80.000 refugiats han arribat a Europa el 2016


Uns 80.000 refugiats han arribat a Europa en les sis primeres setmanes del 2016 després de creuar el Mediterrani. Segons l'ONU, s'han registrat més arribades que en els primers quatre mesos del 2015.

viernes, 12 de febrero de 2016

Más de Daniel



Burman regresó a la Berlinale, el festival que le vio crecer

Gemma Casadevall


Berlín, 12 feb (EFE).- El director argentino Daniel Burman abrió hoy la sección Panorama Special de la Berlinale con "El rey del Once", un filme con el que retorna a sus orígenes y al ciclo marcado por "El abrazo partido", desde el festival que le ha visto "crecer" como director, resalta en una entrevista con Efe. 
"La primera proyección internacional de mi primera película fue aquí", recordó Burman sobre la exhibición ahí de su film debut, "Un crisantemo estalla en cinco esquinas", proyectada en 1998, asimismo fuera de competición y en Panorama. 
Cuatro años después regresó a Berlín con "Las azafatas van al cielo", a lo que siguió en 2004 "El abrazo partido", ya en competición y ganadora del Gran Premio del Jurado y el Oso de Plata a su actor, Daniel Hendler. 
Burman (Buenos Aires, 1973) siente que ha "crecido" como director en este festival, al que acudió muy joven, "sin saber muy bien lo que era hacer una película y lo que era el publico", pero de la que conserva la costumbre de ver sus filmes "a través de las pupilas de la gente" que asiste a ellos. 
"Es tremendamente emocionante volver con la película que es una vuelta al origen, a cierta manera de contar", apunta, respecto a "El rey del Once", centrado en el barrio (Once) en el que se concentra la comunidad judía de Buenas Aires, como "El abrazo partido" y "Derecho de Familia", exhibido en Berlín en 2006. 
Regresa, explica, a "ciertos tópicos" de comportamiento que ya atravesó en otras películas, pero que ahora ve "de otra manera". Regresa también al tema de la relación padre-hijo o la del hijo en pos del padre perdido. 
El hijo es ahora Alan Sabbagh -Ariel en el filme- que parte de Nueva York a Buenos Aires en busca de un padre demasiado atareado ayudando a todo el mundo como para atenderle a él. 
Es un abandono distinto al de "El abrazo partido", tras el que se esconde una reflexión sobre la relación padre-hijo de Burman. 
"Por mas vueltas que le demos al asunto, nunca vamos a terminar de resolver nada. La construcción de la paternidad, la circulación del nombre, del padre al hijo, es un universo fascinante porque es pura ficción" afirma. 
Tal ficción no existe para la madre: "Ves a una mujer que acaba de parir, en un hospital, que agarra un bebé y sabe que es madre. El padre en cambio le habla al hijo y pareciera como si le tuviera que convencer a través de la palabra de que tienen algún vínculo diferente al del enfermero". 
De eso y mucho más habla "El rey del Once", un film que, de nuevo, recorre cámara en hombro Buenos Aires, un lugar donde la vida fluye, acomodada a un guion que Burman califica de imprescindible. 
"La película es una ficción que se apoya sobre la realidad, muy suavemente, como para no deformarla. Es como una sábana sobre una cama llena de ropa. La película es algo así, nunca quiso aplastar lo que está debajo, sino respetar esa forma que es la vida, la que le da forma y emoción" reflexiona. 
Burman regresó a un festival donde este año, contrariamente a la pauta en anteriores ediciones de la Berlinale, no cuenta con representantes de América Latina entre las 18 aspirantes a los Osos a competición. 
Rehuye, sin embargo, hablar de un final del "idilio" de la Berlinale con América Latina, como el que durante años marcaron Argentina y Brasil o, más recientemente, México y Chile. 
"La Berlinale es un espacio muy democrático y a la vez muy estricto. Ambos términos conviven muy bien. Yo hice diez películas, con cinco vine y con cinco no vine. No hay espacios ganados o espacios para favoritos", reflexiona. 
La Berlinale decide "cuáles son las películas a concurso, cuál va a ser la impronta de ese año", prosigue. "Tal vez algunos años la producción de América Latina no encaja en el conjunto del festival". 
A "El rey del Once" le correspondió el honor de abrir la sección Panorama pero, independientemente de la suerte que acompañe al filme, para el director ahí terminó un ciclo. 
"Creo que por muchísimos años no volveré a hacer una película en el Once. Volví al origen para buscar esas herramientas que uno olvidó después de usar. A partir de ahora voy a ir a otro lugar", explicó. 
Ese otro lugar puede ser España, país donde desde hace años aspiraba a rodar, no por querer dejar de hacerlo en Argentina, sino porque ahí discurre su siguiente proyecto. 
"Recién adquirí los derechos de la novela de Milena Busquets 'También esto pasará'. Es una novela que me ha alucinado con un universo del que me dio placer apropiarme", explica. 
Cambio de escenario -el libro se desarrolla en Cadaqués (España) y también giro en la perspectiva paterno-filial, ya que en él la escritora aborda su relación con su madre, la fallecida editora Esther Tusquets. EFE 
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Desarraigos 'arabes y marcianitos




Los enigmas de Jeff Nichols y la primavera tunecina abren el desfile a por el Oso

Gemma Casadevall

Berlín, 12 feb (EFE).- Los enigmas de Jeff Nichols y la primavera tunecina de "Hedi" abrieron hoy con buen pie la competición de la Berlinale, el primero con una especie de "E.T." de última generación titulado "Midnight Special" y la segunda con una brillante metáfora de un país en transición. 
"Tengo una fuerte relación con esos filmes, crecí con ellos", admitió Nichols respecto a los paralelismos entre su película y "E.T." o "Close Encounters of the Third Kind" así como la pasión compartida con Steven Spielberg por "mantener el misterio hasta el final". 
En el caso de "Midnight Special", el gran generador de misterios es un niño de ocho años con aparentes poderes paranormales, al que su padre rescata de la secta extremista que lo adoptó por ver en él al redentor ante un inminente juicio final. 
A ese acoso se une el de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA), alertada por ese Pequeño Príncipe de ojos permanentemente ocultos bajo gafas de protección solar, capaz de taladrar el cielo y hacer caer satélites artificiales, de descifrar códigos y parámetros secretos y de rastrear emisoras de radio en cualquier idioma. 
"Es una película surgida de mi propio miedo ante la fragilidad de la relación con un hijo", explicó Nichols, de pronto algo más terrenal que su filme, para relatar la experiencia vivida como padre ante una repentino acceso de fiebre de su bebe de un año. 
Nichols, director de culto para los renovadores de la ciencia ficción desde "MUD", pretende "continuar con el experimento narrativo" de entonces, que sus adoradores emparentan con David Lynch más que con el cine de masas de Spielberg. 
Acudió a Berlín con Michael Channon, rostro habitual en sus filmes -"soy como su educador de la guardería", dijo el actor-, que asume el papel del padre biológico; de Kirsten Dunst, la madre; y por supuesto el niño Jaeden Lieberher, tan captador de los flashes de la prensa como de códigos secretos del filme. 
A la ciencia-ficción siguió el cine realidad de "Hedi", del debutante Mohamed Ben Attia, que puso al festival en uno de esos estados de buena armonía con que la Berlinale suele recibir las historias sencillas, pero bien contadas. 
La suya es la de un joven vendedor de autos apocado y sometido a todo tipo de designios -de su madre, de su jefe, de la novia que le asignaron- que a punto de casarse descubre que otro mundo es posible. 
De la claustrofóbica cárcel de oro en que está a punto de entrar, la boda concertada, pasa a saborear la brisa de aire fresco de una mujer a la que conoce en una escapada a la playa, que no es mucho más guapa que la linda prometida que le destinaron, pero sí mucho más libre. 
A Hedi, el tímido vendedor de coches, se le viene encima la pequeña o gran revolución, equivalente en lo individual a la hazaña colectiva que pareció ser la primavera árabe que arrancó, precisamente, de un joven tunecino como él. 
Si a escala de un país o del mundo árabe, al estallido de la primavera siguieron tiempos convulsos, a escala personal la revolución también tendrá sus aristas. 
"La búsqueda de la felicidad es un tema decisivo. En lo privado y como comunidad", dijo el director novel sobre su filme, una coproducción franco-belga-tunecina. 
Túnez regresó así a la competición de la Berlinale tras 20 años de ausencia, compartiendo jornada con el filme de Nichols que, de algún modo, también encaja en el eje temático del festival -la migración en todas sus variantes-, en ese caso aplicado al niño "desterrado". 
La tercera película a competición del día, la canadiense "Boris sans Beatrice", fue el contrapunto menos feliz de la jornada, como exponente de cine pretencioso y con un arrogante protagonista que se hace antipático desde el primer minuto de proyección. 
Su contrapunto en el filme, dirigido por el canadiense Denis Coté, es su esposa, rica y triunfadora como él, pero postrada por una profunda depresión y que no consigue despertar la menor empatía del espectador. 
Coté, quien volvía a competición en la Berlinale tras "Vic + Flo", proyectada en 2013, provocó rápidos abandonos en el pase previo para la prensa. EFE 
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jueves, 11 de febrero de 2016

George, Tilda y otros ancianitos junto a Dieter


Los Coen abren la Berlinale destripando a Hollywood con cariño

Gemma Casadevall


Berlín, 11 feb (EFE).- Los hermanos Joel y Ethan Coen, más George Clooney, abrieron hoy la Berlinale con "Hail, Caesar!", un filme fuera de competición que destripa el Hollywood de la caza de brujas con el característico sentido del humor de sus directores, esta vez más cariñoso que lo viene a ser la marca de la casa. 
"No podemos ser nostálgicos, no vivimos esa época. Pero sí, hay una especie de admiración tierna por ese Hollywood", admitió Joel Coen sobre una película que encadena cada uno de los tópicos de la gran fabrica de sueños con su correspondiente chiste o ironía. 
"Me someto a que estos dos tipos se rían de mí", explicó a su lado Clooney, sobre los papeles que suelen adjudicarle los hermanos -"en realidad, primos en primera línea", bromeó- de individuo de pocas luces, como el actor al que interpreta ahora. 
Clooney, muy en su papel, alternó los chistes con las galanterías en la rueda de prensa: "¿está usted flirteando conmigo? ahora soy un hombre casado", cortó a una larga pregunta de una periodista polaca. 



También se puso algo más serio, ante las insistentes cuestiones sobre el grado de compromiso de la gente del cine ante el drama de los refugiados, y dijo que ése será un tema que abordará mañana en una reunión con la canciller Angela Merkel. 
Y se refugió en las evasivas al ser preguntado sobre su presunta inclinación al comunismo -"no voy a responder a eso.."-, en una conferencia ante los medios donde se escucharon más carcajadas y aplausos que en el pase de la película para la prensa. 
"Hail, Caesar!" es, como dijo Ethan Coen, un filme tierno sobre el trasfondo de un Hollywood donde todo es cartón piedra y mentira, menos la caza de brujas del maccarthismo. 
Por encima del papel de Clooney está el de Josh Brolin, un "hombre para todo" al servicio de su estudio hollywoodiano que tan pronto debe resolver el embarazado de una actriz, como el secuestro de un actor por un grupo de guionistas convertidos al comunismo bajo el liderazgo de Marcuse, en una villa de Malibú. 
Clooney interpreta a la estrella de lo que en Alemania se denomina un "Sandalenfilm" -película en sandalias o de romanos y cristianos-, que no se librará de ese incómodo calzado y demás atrezzo en todo el filme, y al que captura otros dos extras también en sandalias. 
Ahí están también el actor-cowboy (Alden Ehrenreich) incapaz de pronunciar una frase si le sacan del western para colocarlo en un filme de salón, más todo tipo de prototipos del cine de género, como Scarlett Johansson convertida en sirena a lo Esther Williams. 
Los Coen y su equipo se comportaron como el clan perfecto para abrir el festival con una sobredosis de estrellato -además de los mencionados, acudieron a la cita Tilda Swinton y Channing Tatun-, con el único fallo de la ausencia de Johansson. 
A Clooney, entre los más fieles visitantes de la Berlinale desde que asumió su dirección Dieter Kosslick, en 2001, se le recibió como a un amigo de la casa. 
Lo mismo ocurrió con los Coen, directores de culto en un festival en el que presentaron "The Big Lebowski" en 1998 y "True Grit" en 2011, y también con Swinton, casi tan asidua como Clooney a un certamen cuyo jurado presidió en 2009. 
Se lamentó que los Coen hayan amansado un poco su humor negro. Pero fue sin duda el filme que precisaba Kosslick para abrir una Berlinale en cuya competición habrá más cine político o comprometido que estrellas. 
Para compensar carencias viene como anillo al dedo al festival la presencia de Meryl Streep, quien se estrena como presidenta del jurado y a la que se recibió como la gran dama que es, mezcla de sentido del humor, inteligencia escénica y compromiso social. 
Streep acaparó prácticamente todos los flashes en la presentación del jurado, del que asimismo forma parte su colega británico Clive Owen. 
A su equipo y al de los Coen se les brindará la primera alfombra roja, en la gala inaugural de la noche. 
Mañana empezará el desfile de las 18 aspirantes a los Osos, que abrirá la tunecina "Inhebbek Hedi" y a la que seguirán una selección de películas que incluye tanto nombres nuevos como consagrados. 
Entre éstos últimos, se espera con expectación al francés André Téchiné, el danés Thomas Vinterberg, el serbio Danis Tanovic y el iraní Rafi Pitts -director de la franco-alemana-mexicana, "Soy Nero", única con participación de América Latina a concurso. EFE 
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miércoles, 10 de febrero de 2016

George, envejeciendo junto a Dieter



La Berlinale abre con el Hollywood de los Coen y animada por Clooney

Gemma Casadevall

Berlín, 10 feb (EFE).- La 66 edición de la Berlinale quedará inaugurada mañana con "Hail, Caesar", un nuevo exponente del humor negro de los hermanos Joel y Ethan Coen, esta vez en Hollywood, y con George Clooney abriendo el desfile de estrellato sobre la alfombra roja. 
Será una apertura con aire de reencuentro, ya que tanto Clooney como los Coen son viejos conocidos del festival, lo mismo que Tilda Swinton -miembro del jurado en 2009-, a la que se espera en Berlín junto a sus compañeros de rodaje Josh Brolin y Channing Tatum. 
El festival ha anunciado que Clooney acudirá acompañado de su esposa, Amal, y por si faltaban seres atractivos sobre esa primera alfombra roja, ahí estarán asimismo la actriz estadounidense Meryl Streep y su colega británico Clive Owen, como presidenta y miembro del jurado, respectivamente. 
El director de la Berlinale, Dieter Kosslick, se ha asegurado una buena dosis de impacto mediático con la inclusión de la comedia de los Coen en torno a los desafíos que se ciernen sobre un "hombre para todo" en el Hollywood de los cincuenta -Brolin- al que le secuestran a la superestrella Clooney. 
"Hail, Caesar" se exhibirá fuera de competición, a lo que seguirá en los días siguientes el desfile de las 18 aspirantes al Oso. 

La selección a concurso incluye filmes del francés André Téchiné, el danés Thomas Vinterberg, el serbio Danis Tanovic y el iraní Rafi Pitts -director de la franco-alemana-mexicana, "Soy Nero", única con participación de América Latina a concurso-. 
"Alone in Berlin" llevará a la capital alemana a Emma Thompson, quien regresa al festival tras años de ausencia, mientras que por parte de "L'avenir" se espera a Isabelle Huppert. 
El siguiente despliegue de estrellas llegará con "Genius", de Michael Grandage, e interpretada por Colin Firth, Jude Law, Nicole Kidman y Laura Linney; mientras que asimismo de Estados Unidos acude "Midnight Special", de Jeff Nichols, con Kirsten Dunst. 
Habrá dos filmes entre el documental y la ficción muy anclados en el mundo de hoy: la italiana "Fuocoammare", sobre el drama humanitario de la inmigración ilegal a la isla de Lampedusa, y la estadounidense "Zero Days", sobre la amenaza de la guerra cibernética. 
El eje temático de la Berlinale son las migraciones y el "derecho a la felicidad", indicó previamente Kosslick, entre cuyos filmes destacados está el filipino anunciado como de gran impacto, aunque no promete una sesión placentera. 
Se trata de "Hele Sa Hiwagang Hapis" -"A Lullaby to the Sorrowful Mystery"-, sobre la brutal guerra contra el colonialismo español en el archipiélago, en blanco y negro y que se proyectará con una pausa de una hora, dada su inusitada duración -482 minutos-. 
Otra guerra de la independencia, la angoleña, centra la portuguesa "Cartas da guerra", mientras que Túnez compite con "Inhebbek Hedi", sobre la sociedad magrebí en transformación. 
La sección oficial incluye, junto a "Hail, Caesar", otros filmes fuera de concurso, como "Chi Raq", de Spike Lee, y "Saint Amour", interpretada por Gerard Depardieu, al que se espera en Berlín. 
Con expectación se aguarda el estreno europeo de "Where to Invade Next", el documental de Michael Moore incluido en la sección Berlinale-Special, lo mismo que "Miles Ahead", el debut como director de Don Cheadle, alrededor de un Miles Davis algo agónico. 
La 66 Berlinale entregará su Oso de Oro de Honor al director de fotografía Michael Ballhaus, a quien se dedicará una retrospectiva. 
Asimismo se rendirá tributo, con una gala especial, al cantante David Bowie, al director italiano Ettore Scola y al actor británico Alan Rickman, los tres recientemente fallecidos. 
Se verán 430 filmes, repartidos en los diez días de existencia del festival y en sus distintas secciones. 
La Berlinale, un festival que presume de popular -lo del auténtico glamour se reserva a Cannes-, sacará a la venta 330.000 entradas al público de a pie, además de las que pone a disposición de la prensa acreditada y los profesionales del sector. 
Los precios por entrada oscilan de los 4 euros, para las de cine infantil, a los 14 euros, para las galas de estreno de la sección oficial, con opción a adquirir las llamadas "localidades último minuto", a mitad de precio, una hora antes de la proyección. EFE 
gc/nl/cr 
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Yanis, again and again


Varufakis torna a escena per liderar l'esquerra europea


Un teatre ple a vessar: la famosa Volksbühne, l'antic teatre del poble del que va ser el sector comunista de Berlín i, de nou, Iannis Varufakis disposat a ficar-se a la gola del llop: a la capital des d'on governa la cancellera Angela Merkel, la màxima representant del dogma de l'austeritat. Aquesta vegada, Varufakis era a la capital alemanya des de la perspectiva de qui no vol consensos amb el poder establert, sinó ruptures i nous camins.
L'exministre de Finances grec va triar aquesta escenografia teatral berlinesa per llançar el Moviment Democràcia a Europa 2025 (DiEM25), que pretén ser una cohesió de les esquerres continentals. No les esquerres clàssiques, sinó els representants dels nous moviments sorgits a Europa enmig dels rescats a canvi de retallades dràstiques als països més castigats per la crisi de la zona euro. És a dir, Podem i les seves confluències, pel que fa a l'Estat espanyol, que van enviar alguns representants a la trobada, com ara els eurodiputats Miguel Urbán i Lola Sánchez, així com el tinent d'alcalde de Barcelona Gerardo Pisanello i l'alcalde de la Corunya, Xulio Ferreiro.
Varufakis, d'acord amb el seu perfil d'home mediàtic, va omplir el saló destinat a la conferència de premsa del matí. Era el llançament personal, previ a l'acte que al vespre s'havia programat al mateix lloc per a la gent del carrer, on esperava rebre les adhesions a distància d'altres simpatitzants, com ara l'alcaldessa de Barcelona, Ada Colau.
“Necessitem un moviment que depassi les fronteres” i “Europa s'està desintegrant” van ser les dues frases clau del missatge de Varufakis davant els mitjans de comunicació. Segons el popular polític i economista, cal crear una “mesa de discussió” entre les forces germanes per parlar dels problemes actuals d'aquesta Europa que, segons ell, es desfà. En definitiva, cal avançar cap a una “refundació” de la Unió Europea (UE).
L'esquelet d'aquesta mesa de discussió paneuropea havien de ser les reunions, a porta tancada, en què van participar els representants de Podem i formacions afins al llarg de la tarda d'ahir.
No hi ha dubte de la capacitat de convocatòria que continua tenint l'exministre de Finances grec. La seva dimissió, l'any passat, va servir per arrelar l'opinió entre una part de la societat europea del poder establert com a part dels problemes (i mai de les solucions) del govern d'Alexis Tsipras en les negociacions per a un nou rescat. Ara la pregunta és si a l'escenografia triada per al llançament del que reconeix com a “utopia” hi seguirà alguna cosa més que adhesions a distància. De moment, a Berlín, cridava una mica l'atenció que, tot i presentar-se l'acte a la Volksbühne, no hi hagués presència destacada de L'Esquerra (Die Linke), el partit clàssic de l'esquerra alemanya i la primera força de l'oposició al Parlament alemany. Un partit agermanat, en definitiva, amb la Syriza de Tsipras amb què Varufakis va trencar.

domingo, 7 de febrero de 2016

Elección eterna

España busca su jefe

¡Y el presidente es……!

El Rey encargó al candidato del PSOE Pedro Sánchez que intente sacar adelante su investidura; desde entonces la pregunta del millón sigue siendo la misma: con qué apoyos contará Sánchez y a cambio de qué cesiones podría lograr un acuerdo de gobernabilidad para España que evite nuevas elecciones. No tiene la bola de cristal ni mucho menos, pero es nuestra analista política, Gemma Casadevall la que nos responde.
http://www1.wdr.de/radio/funkhauseuropa/programm/sendungen/estacionsur/hispano-amerika/espana-presidente-100.html
      Con Ale en la Funkhaus

Los ultras de Dresde se globalizan


Mobilització europea de Pegida contra l'acollida de demandants d'asil

 


Uns 8.000 manifestants a Dresden, la ciutat alemanya bressol del moviment Patriotes Europeus contra la Islamització d'Occident (Pegida); uns 1.500 més a Praga, que van acabar a trompades amb contramanifestants; un grapat d'ultradretans a Calais, interceptats per la policia quan volien marxar fins a l'estació de tren,
on els refugiats esperen l'ocasió d'entrar al Regne Unit, i uns quants centenars de manifestants més per Bratislava i Varsòvia. Aquest podria ser el balanç de l'intent de Pegida de globalitzar-se i estendre's per França, el Regne Unit, Dinamarca i les repúbliques bàltiques.

Si fins ara els intents anteriors d'arrelar en altres ciutats alemanyes havia quedat en manifestacions sorolloses, però poc més, ara el propòsit d'internacionalitzar-se tampoc no va arrossegar la gentada a què aspiraven. Fins i tot a Dresden no van sortir al carrer ni la meitat dels seguidors que s'hi van afegir un any enrere, quan van assolir el rècord dels 20.000 manifestants.
Pegida no és un moviment global, sinó un fenomen “regional”, que crea empaties, però no internacionalització, segons el politòleg Hans Vorländer, de la Universitat de Dresden. L'actual aglutinant dels sentiments xenòfobs ara a Alemanya és la formació Alternativa per Alemanya (AfD), que de ser un partit euroescèptic ha passat a adoptar perfils ultradretans, comparables a formacions d'aquest signe que prosperen per Dinamarca, Holanda i Escandinàvia. Les consignes que ahir es cridaven a la manifestació de Pegida a Dresden, contra Merkel i per exigir el tancament de les fronteres als refugiats, semblen fins i tot innocents comparades amb el que aquests dies s'ha sentit dir a la líder d'AfD, Frauke Petry, i a la número dos del partit, Beatrix von Storch. Petry va arribar a pronunciar-se en favor de “fer ús de les armes” contra els refugiats per impedir-los que entrin al país. Fer barreres molt altes, com a Espanya, no serveix de res, perquè “continuen venint”, va dir. Per tant, s'haurà de disparar, “com mana la llei”. Petry, nascuda a Dresden, com Pegida, va rebre una allau de crítiques, en un país on els trets a la frontera remeten als ciutadans de l'Alemanya comunista morts en intentar passar al cantó occidental. La vicepresidenta Von Storch –néta d'un ministre de Hitler– va dir que l'ordre de disparar contra els il·legals incloïa dones i nens, tot i que després va explicar que “només” dones. La barrabassada de Storch, eurodiputada, ha aixecat polseguera fins i tot entre els seus companys d'Estrasburg, l'Aliança de Conservadors i Reformistes, que, segons Der Spiegel, es proposen excloure l'AfD del grup parlamentari.

viernes, 5 de febrero de 2016

La cola de los 770.000


Berlín admite un tapón en las peticiones de asilo inaceptable para el refugiado

Gemma Casadevall

Berlín, 5 feb (EFE).- Alemania arrastra un "tapón" en la resolución de peticiones de asilo que las autoridades encargadas de su gestión califican de inaceptable para los propios refugiados y que compromete la acogida de nuevos contingentes migratorios. 
Entre 670.000 y hasta 770.000 casos pendientes de resolución se acumulan en el departamento de Migración y Refugiados, admitió hoy su presidente, Jürgen Weise, contando a los entre 300.000 y 400.000 refugiados que entraron en el país y ni siquiera han llegado a cursar su solicitud. 
El cómputo de este último contingente es meramente estimativo, ya que a los que no pudieron iniciar el trámite por dificultades administrativas se suman los que "por cuestiones personales" o incluso por propia voluntad no completaron el registro previo. 
"Tener que esperar tanto no es aceptable para esas personas. Es malo para su integración y para el mercado laboral alemán", apuntó Weise, quien asumió ese cargo hace cuatro meses y lo compatibiliza con el de jefe de la Oficina Federal de Empleo. 
La idea de asignarle a él esa doble competencia respondía precisamente a la voluntad de agilizar el proceso de solicitud de asilo, como paso fundamental para la integración de aquellos a los que se reconozca como asilados en el mercado laboral alemán. 
La inserción social de los refugiados con perspectivas de ver admitida su solicitud fue objetivo declarado como prioritario por la canciller Angela Merkel, meses atrás, cuando aseguró que Alemania estaba capacitada para asumir el desafío de acoger a esas personas. 
A las presiones de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU) -miembro de la gran coalición- para que frenara las llegadas, siguió la adopción de una serie de medidas para agilizar los procesos de evaluación de los expedientes y, con ello, las expulsiones de quienes fueran rechazados. 
Ni el objetivo de integración -para los admitidos- ni el de expulsión -para los rechazados- parecen viables mientras el departamento de Weise no consiga resolver su situación de colapso, pese a haber visto algo incrementada su dotación de personal. 
Es preciso organizar nuevos centros donde formalizar el registro de los refugiados, primer paso para iniciar la evaluación de la petición de asilo, y también dotarse de personal cualificado no tanto para la tramitación de las solicitudes, sino para la decisión final sobre éstas, sostienen los responsables del departamento de Migración. 
Weise reclamó la instalación de unos 20 puntos para el registro preliminar -a repartir entre los 16 "Länder"- para poder asumir un "volumen de trabajo" estimado para este año en un millón de solicitudes de asilo. 
A lo largo de 2015, y pese a un primer aumento de personal, apenas se lograron atender y resolver en uno u otro sentido 280.000 solicitudes, alertó Weise. 
Los entre 670.000 y 770.000 casos pendientes de decisión son una "sobrecarga" para las autoridades de "Länder" y municipios alemanes que, sea cual sea la situación de esas personas, tienen el cometido de atenderlos. 
En el último trimestre del año, y gracias a la mayor dotación de personal, su departamento consiguió pasar de las 1.110 peticiones de asilo que se recibían por día en los tres primeros trimestres del año, a las actuales 6.000. 
El cómputo de decisiones sobre estas solicitudes pasó así de las 600 diarias de principios de año hasta las 2.000, después de que se incrementara el personal destinado a estos cometidos. 
Sin embargo, se está aún lejos de conseguir la cifra de 6.000 decisiones diarias necesaria para desatascar la situación. 
Weise declinó hacer pronósticos acerca de cuántos nuevos peticionarios de asilo pueden llegar este año a Alemania, con el argumento de que no corresponde a su departamento hacer este tipo de cálculos. 
Sí advirtió, sin embargo, de que si este año se produce una llegada de peticionarios parecida o superior a la del pasado año -1,1 millones de personas-, sin que se aumente su dotación de personal, "sus solicitudes pasarán lamentablemente a quedar retrasadas hasta 2017". 
Una situación que, insistió Weise, solo tiene un calificativo posible: "inaceptable". EFE 
gc/nl/tcr 

martes, 2 de febrero de 2016

Kosslick, again



El drama de la inmigración centrará una Berlinale densa, animada por Clooney 

Gemma Casadevall

Berlín, 2 feb (EFE).- El drama de la inmigración será el eje de la 66 edición de la Berlinale, un festival que se pronostica denso en cuanto a contenidos, dentro y fuera de competición, y que se encargará de animar George Clooney, entre otras estrellas. 
Un total de 18 películas lucharán por el Oso de Oro que otorgará el jurado internacional, encabezado por la actriz estadounidense Meryl Streep y con su colega inglés Clive Owen como presencias más destacadas, anunció hoy el director del festival, Dieter Kosslick, al presentar su programa al completo. 
Clooney, habitual en la Berlinale, abrirá el desfile sobre la alfombra roja con "Hail, Caesar!" ("¡Ave César!"), la película que inaugura el festival el próximo día 11 y que, dirigida por los hermanos Joel y Ethan Coen, se exhibirá fuera de concurso. 


Su inclusión garantiza la dosis de estrellato obligada, en este caso con creces ya que además se espera en Berlín a sus compañeros de reparto Josh Brolin, Ralph Fiennes y Tilda Swinton, otro rostro amigo de la Berlinale, cuyo jurado presidió en 2009. 
El festival berlinés, tradicionalmente volcado en el cine político, se centrará en el gran tema del momento -la inmigración-, no sólo a través de la crisis de los refugiados que llegan a Europa o mueren en el Mediterráneo, sino en toda su diversidad. 
"Lo haremos desde la perspectiva del derecho a la felicidad, a la vida o a la mera supervivencia de todo ser humano", apuntó Kosslick, para quien en esa perspectiva se inscriben varias de las películas a concurso y también muchos del total de 434 títulos que se proyectarán en sus distintas secciones. 
En esa temática se enmarca "Soy Nero", producción franco-alemana-mexicana dirigida por el iraní Rafi Pitts y centrada en un muchacho de 19 años que atraviesa el desierto en busca de una vida mejor en Estados Unidos. 
A medio camino entre el cine documental y la ficción, directamente abocada al drama de los refugiados en el Mediterráneo estará "Fuocoammare", dirigida por Gianfranco Rosi y fruto de dos años de experiencia en la isla de Lampedusa. 
"Es una película dura, con imágenes que no querríamos ver. Pero que podríamos encontrarnos no solo en el cine, sino como turistas en una de nuestras playas", apuntó el director del festival. 
Aún más dura es la filipina "Hele Sa Hiwagang Hapis" ("A Lullaby to the Sorrowful Mystery"), de Lav Diaz, sobre la guerra de la independencia contra los españoles y difícil de digerir, tanto por la crudeza de lo que presenta como por los 482 minutos de duración. 
Portugal competirá con "Cartas da guerra" ("Letters from War"), dirigida por Ivo M. Ferreira, mientras que Alemania lo hará con "24 Wochen" ("24 Weeks"), cinta centrada en el dilema de una pareja que sabe que traerá al mundo a un bebé con síndrome de down. 
Otra producción alemana a concurso es "Jeder stirbt für sich allein" ("Alone in Berlin"), del suizo Vincent Perez, interpretada por Daniel Brühl y Emma Thompson, que regresará a Berlín tras una larga ausencia, destacó Kosslick. 
Francia acude como cinematografía mimada de la presente edición con tres películas a concurso: "L'avenir" ("Things to Come"), con Isabelle Huppert; "Quand on a 17 ans" ("Being 17"), de André Téchiné; y la coproducción tunecino-francesa "Inhebbek Hedi" ("Hedi"), de Mohamed Ben Attia. 
Irán estará asimismo bien representada, con "Ejhdeha Vared Mishavad!" ("A Dragon Arrives!"), de Mani Haghighi, además del mencionado filme de Pitts. 
Estados Unidos competirá con "Genius", de Michael Grandage, e interpretada por Colin Firth, Jude Law, Nicole Kidman y Laura Linney; "Midnight Special", de Jeff Nichols, con Adam Driver y Kirsten Dunst; y el documental "Zero Days", dirigido por Alex Gibney. 
Con interés se esperan al danés Thomas Vintenberg, con "Kollektivet" ("The Commune") y al bosnio Danis Tanovic, que regresa con "Smrt u Sarajevu / Mort à Sarajevo" ("Death in Sarajevo"). 
Como suele ocurrir en la Berlinale, la máxima aportación de estrellato procederá de las películas incluidas en la sección oficial, pero fuera de concurso. 
En ese apartado está el filme de los Coen, aunque no está anunciada la visita a Berlín de su protagonista, Scarlett Johansson. 
También se exhibirán, sin competir, "Chi-Raq", de Spike Lee, interpretada por Wesley Snipes, Angela Bassett, John Cusack y Samuel L. Jackson, así como "Saint Amour", dirigida por Benoît Delépine y con Gérard Depardieu -al que se espera en Berlín- en el elenco. EFE 
gc/nl/agf 
(foto)