sábado, 14 de octubre de 2023

Descifrando al vecino

Polonia, ante otros cuatro años de radicalismo o un alivio libera



Gemma Casadevall

Casi 30 millones de polacos con derecho a voto están convocados este domingo a las urnas. Del resultado de sus elecciones generales depende que este socio de la Unión Europea (UE) y la OTAN siga bajo el dominio del ultraconservador Ley y Justicia (PiS) o que dé un giro hacia el europeísmo, a través del retorno al Gobierno de Varsovia del liberal Donald Tusk. Tras ocho años consecutivos en el poder, el PiS ha incluido en la jornada un referéndum, con el que aspira a legitimar vía consulta popular su rechazo a la política migratoria de la UE. Estas son algunas de las claves de los comicios:

El liberal Tusk, única alternativa a un tercer mandato del PiS


Donald Tusk, exprimer ministro polaco y expresidente del Consejo Europeo, vuelve a la política nacional como único aspirante con opciones a derribar al PiS, el partido que lidera Jaroslaw Kaczynski, el del primer ministro, Mateusz Morawiecki, y el del presidente del país, Andrzej Duda. Su Plataforma Cívica (PO) va cinco puntos por bajo del PiS en los sondeos -que sitúan al partido gubernamental en un 35%-. Sus rivales le acusan de haber diezmado al Ejército cuando estuvo en el Gobierno y de ser una marioneta de Bruselas y Berlín, los dos máximos enemigos de los intereses polacos, según el PiS. Es la esperanza de cambio y contaría incluso con apoyos de la izquierda, de ganar, pese a ser un aliado político del 'padrino' del derechismo europeo, el alemán Manfred Weber.

Bloqueo al asilo por la vía del voto popular


El PiS, que gobierna apoyado por otras formaciones derechistas minoritarias, ha practicado desde el poder la confrontación constante a la UE. Bruselas ha respondido también sistemáticamente con expedientes y alertas contra iniciativas atentatorias contra derechos fundamentales, la libertad de prensa o los colectivos LGTBI. El hueso más duro ha sido una reforma del poder judicial que mina la independencia de la justicia, seguido del rechazo a sucesivos compromisos en política migratoria. El último capítulo en materia de asilo es el anunciado bloqueo, compartido con Hungría, a la reforma propuesta por la UE. Una de las preguntas de la consulta popular que se celebra en paralelo a los comicios es más que explícita: "¿Apoya la acogida de miles de refugiados de Oriente Próximo y África por la fórmula de reubicación impuesta por la burocracia europea?". Una victoria de Tusk no solventaría el disenso, ya que también se opone al plan de la UE, pero allanaría el camino a un acercamiento.

Práctica prohibición del aborto en la católica Polonia


La ley del aborto vigente implica su práctica prohibición. En 2021 se eliminó incluso la malformación grave del feto como una de las pocas vías para acceder legalmente a la interrupción voluntaria del embarazo. Polonia se considera el país más católico de Europa, no solo porque un 92% de su población profesa esa religión, sino porque un 37% se dice practicante y asiste regularmente a la misa dominical. Pese a ello, la línea estricta antiaborto del PiS ha movilizado marchas de protesta multitudinarias, tras la muerte de varias mujeres a las que se negó o impidió el derecho a abortar legalmente. "Polonia es un país peligroso para la mujer. Vivimos con el miedo a morir si acudimos a abortar a un centro médico", afirma Dagmara Adamiak, activista pro-aborto que ha popularizado el #antyPiS. También para este movimiento, Tusk es la esperanza de aliviar la rigidez actual.

¿Se puede ser más ultra que el PiS?


El PiS de Kaczynski está hermanado en la familia del populismo derechista europeo con el Vox español y los 'Fratelli' de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni. Comparte con ellos el llamado Grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos (ECR). Pero al radicalismo derechista siempre puede surgirle un rival aún más ultra. Este es el caso de Confederación, un partido que aglutina a neonazis, prorrusos y también los llamados libertarios. Una de sus figuras es Slawomir Mentzen, quien con su aspecto de joven, dinámico y ambicioso líder se atrae el voto de otros polacos, no identificables como ultraderechistas, pero ansiosos de acabar con las ayudas sociales, a la familia o a los jubilados implantados por el PiS. Arrancó la campaña perfilándose como posible tercera fuerza, pero en la recta final se desinfló. Ahora se le pronostica un 8%. Se le considera un potencial nuevo aliado del PiS, aunque su cúpula asegura que no respaldará ni al partido de Kaczynski ni a la PO de Tusk.

El peso del campo y el adiós al apoyo incondicional a Kiev


El PiS debe su situación de dominio en la política polaca al voto del campo. En los anteriores comicios superó el 50% en las zonas rurales y llegó al 70% en algunos de sus bastiones. Cualquiera movilización de agricultores tiene una respuesta casi inmediata en Varsovia. El último ejemplo de este vínculo, ya en precampaña, fue el giro dado por su Gobierno con relación a Kiev. De pronto, el primer ministro Morawiecki decidió no solo mantener el veto a las importaciones del grano ucraniano, sino que además anunció el fin de los suministros de armas a Ucrania. No era una suspensión inmediata, sino una vez cumplidos los compromisos adquiridos. Pero llamó la atención, por proceder del socio de la UE y representante del flanco este de la OTAN más solidario hacia Kiev, el país de entrada en la UE de millones de ucranianos desplazados por la guerra. La razón estaba en las protestas del campo ante el paso del grano ucraniano. El tránsito de cereal del país vecino, que se exporta a precio ventajoso gracias al apoyo internacional, era una afrenta hacia sus agricultores y, por extensión, a la defensa de los intereses polacos.

viernes, 13 de octubre de 2023

Polonia bipolar

Nuevo pulso entre Tusk y Kaczynski en Polonia





Gemma Casadevall


Polonia elige el domingo su nuevo Parlamento en unas elecciones planteadas como un pulso entre el hombre fuerte de la política nacional, Jaroslaw Kaczynski, y el líder de la oposición liberal, Donald Tusk, la esperanza de un giro europeísta tras ocho años de permanente confrontación con Bruselas. Es un nuevo capítulo en una rivalidad política y personal, plasmada en los carteles electorales de esta campaña y persistente en la política polaca desde hace más de una década y media. Juega con cierta ventaja el líder del ultraconservador partido gubernamental Ley y Justicia (PiS).

Los sondeos favorecen a Kaczynski, de 74 años y viceprimer ministro en el Gobierno que lidera su correligionario Mateusz Morawiecki. Decir que Kaczynski es el segundo en el Ejecutivo de Varsovia es erróneo, ya que él es quien dispone el reparto de cargos y quien domina la política nacional. Su poder alcanza a la presidencia del país, que ejerce desde 2015 Andrzej Duda, ascendido a la jefatura del Estado como candidato del PiS.

Los mandatos de Tusk


En dos ocasiones ganó la partida en las urnas Tusk, de 66 años y líder de la liberal Plataforma Cívica (PO). La primera fue en 2007, cuando se convirtió en primer ministro. Puso así fin a la singular fase polaca de doble supremacía ultraconservadora representada por los gemelos Kaczynski, Jaroslaw y Lech; el primero era jefe del Gobierno y el segundo ocupaba la presidencia. A la primera etapa de Tusk al frente del Ejecutivo corresponde un capítulo traumático en la historia reciente polaca: fue en 2010, cuando se estrelló el avión presidencial en el aeropuerto ruso de Smolensk. No hubo supervivientes entre los 96 ocupantes del aparato, en el que viajaba la élite política, civil y militar del país, además de Lech Kaczynski. Acudían al 70 aniversario de la masacre de Katyn, cuando miles de presos polacos fueron fusilados en el bosque por los soviéticos.

Sucesivas investigaciones avalaron la tesis de un accidente precipitado por el mal tiempo, una espesa niebla y un error del piloto. El PiS y Jaroslaw Kaczynski acusan desde entonces a Tusk, sea de presunta negligencia en los preparativos del viaje o de no haber investigado como corresponde una supuesta "pista rusa" en la catástrofe. Un año después de la tragedia, Tusk logró su reelección como jefe de Gobierno.

Las hostilidades del PiS con Bruselas

Tusk y el superviviente de los gemelos Kaczynski se enfrentan de nuevo en las urnas cuando el PiS lleva ocho años consecutivos al frente del Ejecutivo, caracterizados por la confrontación continua con Bruselas. Es una confrontación en doble sentido, a la que la Comisión Europea (CE) ha respondido con expedientes, amonestaciones o sanciones contra la reforma del poder judicial -atentatoria contra la independencia de la justicia-, contra las restricciones a libertad de prensa, contra ataques a los colectivos LGBTI o contra la denominada 'ley Tusk', con la que el PiS pretendía investigar a supuestos "agentes rusos", incluido el líder opositor. Bajo el PiS se han endurecido hasta su práctica prohibición el aborto y se ha rechazado cualquier fórmula procedente de Bruselas para un reparto o reubicación de peticionarios de asilo.

Al líder de la oposición liberal le persiguen las acusaciones de ser una marioneta de Bruselas y, por extensión, de Alemania, país al que Varsovia reclama 1,3 billones de euros por los estragos del Tercer Reich. Tusk dejó la jefatura del Gobierno polaco en 2014 para asumir la presidencia del Consejo Europeo, una opción apoyada por la entonces cancillera Angela Merkel. El PiS acusa a Tusk de ser una especie de "agente" de Bruselas y de haber diezmado mientras estuvo en el poder al Ejército polaco, de acuerdo a la presunta 'doctrina Merkel' de "no hacer enfadar a Moscú". El Gobierno de Morawiecki se ha encargado de afearle esta gestión a cada nueva y multimillonaria inversión en Defensa, partida a la que destinará en 2024 un 4% de su producto interior bruto (PiB).

La invasión de Ucrania reforzó estos reproches. Pero no es esta la única acusación en campaña contra Tusk. Desde el PiS se recuerdan las ayudas a la familia y mejoras en las jubilaciones implantadas por su gobierno en apoyo a las clases más desfavorecidas. Un aspecto que descuidó el liberal Tusk, al que ahora no le queda otra que jurar en cada mitin que, de ganar las elecciones, no habrá recortes en prestaciones sociales.

Pronósticos favorables al oficialismo

Tusk no ha remontado posiciones en los sondeos. Se pronostica al PiS una estimación de voto del 36%, entre cinco y seis puntos por encima del PO. Pero sí logró el líder opositor una multitudinaria movilización en Varsovia 15 días antes de las elecciones. Fue la llamada "marcha del millón de corazones", una cifra obviamente simbólica que la oposición da por buena, secundada por las autoridades de Varsovia. Cabe recordar, sin embargo, que su alcalde es Rafal Trzarkowski, del PO y en 2020 candidato a la presidencia por la plataforma opositora.Noticias relacionadas

Si los pronósticos se cumplen, ni el PiS ni el PO podrán gobernar en solitario. El partido de Kaczynski ha gobernado en esta última legislatura apoyado en formaciones derechistas. Su siguiente aliado podría ser la nacionalista Confederación, con una base electoral que va de los llamados libertarios -partidarios de recortar las ayudas sociales del PiS- a la ultraderecha pura y dura.

Al PO de Tusk, al que ha secundado públicamente en campaña el líder de los populares europeos, el alemán Manfred Weber, puede contar con apoyo de la izquierdista Lewica o la llamada Tercera Vía, de signo conservador.

jueves, 12 de octubre de 2023

Obsesión por las fronteras

El rechazo a la inmigración monopoliza la campaña de las elecciones generales en Polonia





Carteles electorales en Kielce, una población al sur de Polonia. /WOJTEK RADWANSKI / AFP

Gemma Casadevall

Que Polonia rechazaría la propuesta de reforma migratoria de la Comisión Europea (CE) se sabía desde mucho antes de la cumbre de la UE en Granada. Jaroslaw Kaczynski, el líder del ultraconservador partido Ley y Justicia (PiS), en el poder desde hace ocho años, lo había calificado de "suicida" para su país ya desde la precampaña para las elecciones generales que se celebran el próximo domingo. Su correligionario y primer ministro, Mateusz Morawiecki, recordó semana a semana que Varsovia lo bloquearía, lo mismo que el Gobierno ultranacionalista de Viktor Orbán, en Hungría.

El PiS de Kaczysnki, de Morawiecki y también del presidente del país, Andrzej Duda, no solo ha centrado su campaña en el bloqueo a ese plan, que para Varsovia es la continuidad de anteriores propuestas de Bruselas sistemáticamente rechazadas por Polonia. Ahora vincula la inmigración a dos de las cuatro consultas incluidas en el referéndum que se celebra de forma paralela a los comicios de este domingo. La primera es relativa al muro fronterizo levantado entre Polonia y Bielorrusia, aliado de Moscú. La segunda pregunta al elector si "apoya la admisión de miles de inmigrantes ilegales procedentes de Oriente Próximo y África", de acuerdo, explicita, a la "reubicación forzosa" planteada por la UE.

La inclusión de la consulta en la convocatoria electoral no deja lugar a dudas sobre los propósitos del PiS. Se trata no solo de ganar las elecciones -actualmente los sondeos le pronostican entre un 32% y un 34%, mientras que a la oposición liberal de Donald Tusk se le estima entre un 26% y un 29%-; el objetivo es plasmar el rechazo de la población a Bruselas.


Los carteles electorales del PiS son más que elocuentes: muestran panoramas en ruinas, edificios o vehículos calcinados, mientras columnas de inmigrantes avanzan hacia Europa. No son identificables con los refugiados ucranianos llegados a la UE a través de Polonia. Son solicitantes de asilo o los llamados migrantes económicos procedentes de África, Siria u otras zonas en conflicto. Inmigración irregular mayoritariamente musulmana, que Polonia ha rechazado sistemáticamente desde la crisis de 2015, cuando la vecina Alemania recibió a un millón de peticionarios de asilo.


La búsqueda de alianzas

Son 29 millones de electores los convocados a las urnas este domingo en este socio de la UE y de la OTAN. En juego está el reparto de los 460 escaños de su Parlamento, el Sejm. Actualmente el PiS controla 235 puestos, apoyado por otras dos formaciones derechistas. Para mantenerse en el poder necesitará un socio, en lo que puede jugar su papel la formación nacionalista Confederación. Su electorado se reparte entre ultraderechistas y los llamados "libertarios", opuestos a las ayudas a la familia y otras prestaciones implantadas bajo el gobierno del PiS.

"De la acogida solidaria de ucranianos a la que asistimos con la invasión rusa se ha pasado a establecer como prioridad la seguridad nacional", explicaba estos días el politólogo alemán Kai-Olaf Lang, de la Fundación Ciencia y Política, en una reunión previa con corresponsales extranjeros en Berlín. "Incluso si gana la oposición liberal de Tusk no se prevé un giro total en el rechazo a los planes de la UE", apunta su colega polaco Antoni Dudek. Tusk y su Plataforma Cívica (OP), que podría contar con el apoyo de la izquierdista Lewica y la proeuropea Tercera Vía, comparten el rechazo a la reubicación propuesta por Bruselas. Plantean incluso un bloqueo con el apoyo de Hungría, Eslovaquia y República Checa.

El posicionamiento de Tusk, que fue primer ministro polaco entre 2007 y 2014 y de ahí pasó a presidir el Consejo Europeo hasta 2019, no tiene el componente de la confrontación radical anti-Bruselas del PiS. Una victoria opositora limaría asperezas, pero no erradicaría el rechazo al plan de la CE planteado desde el este, según Dudek.

La priorización de la seguridad nacional se plasma no solo en el blindaje de su frontera con Bielorrusia, sino también en el giro respecto a Ucrania o en las fronteras interiores del espacio Schengen.


El muro con Bielorrusia

Varsovia empezó a levantar un muro de 180 kilómetros en su frontera con Bielorrusia meses antes del inicio de la invasión rusa de Ucrania, en febrero de 2022. Entonces el argumento era la llamada guerra híbrida impulsada desde Minsk por el régimen de Aleksandr Lukanshenko, que lanzó a miles de refugiados de Oriente Próximo y otras procedencias sobre su frontera. La dureza de ese muro, la brutalidad y corrupción de la guardia fronteriza polaca con refugiados ateridos en tierra de nadie ha quedado reflejada en la película 'La frontera verde', de la directora polaca Agnieszka Holland, presidenta de la Academia del Cine Europeo. El filme, premio Especial del Jurado en el Festival de Venecia, fue comparado con la "propaganda nazi" por el Gobierno de Varsovia y su estreno estuvo salpicado de manifestaciones de protesta, coincidiendo con la campaña electoral.

Polonia fue la principal vía de acceso al territorio comunitario para millones ucranianos desplazados por la guerra en su país. Dejó de comportarse como el país antiasilo que fue hacia refugiados de países mayoritariamente musulmanes, para brindar su apoyo a los procedentes de Ucrania, huidos del poderoso enemigo común que es Rusia. Un año y medio después, el PiS amenaza con un recorte en las prestaciones al más de un millón de refugiados que siguen en su territorio. Esta advertencia se une al giro dado por el primer ministro Mateusz Morawiecki, que de máximo defensor de los suministros de armas a Kiev pasó a anunciar el corte de esos envíos una vez completados los compromisos adquiridos. El giro se inscribe en la priorización de los intereses nacionales y especialmente los del campo polaco, que ve como una amenaza la importación o tránsito incontrolado por su territorio del grano ucraniano.


La mala vecindad con Alemania


Las hostilidades del PiS hacia Bruselas se extienden hacia Alemania y cualquier representante de su clase política, sea Ursula von der Leyen, la alemana que preside la CE, Angela Merkel, el actual jefe del Gobierno Olaf Scholz o incluso el líder de los Populares Europeos, Manfred Weber, quien respalda a Donald Tusk.

Al anuncio de Berlín de extender los controles fronterizos con Polonia, lo que coincidió con el escándalo de los visados que aparentemente se repartieron desde consulados polacos en Asia y África, respondió Varsovia reforzando los suyos. Es una medida adoptada también en paralelo por Eslovaquia, teóricamente de forma coordinada con sus socios de la UE. Inciden en la nueva fiebre europea por controlar fronteras, incluidas las interiores del espacio Schengen. Polonia es la primera vía de acceso hacia Alemania de inmigración irregular, según Berlín, cuyo Gobierno está asimismo determinado a reducir esas llegadas.

miércoles, 11 de octubre de 2023

Alicaído PIB


Alemania admite que su economía caerá un 0,4 % este 2023




Olaf Scholz, el canciller alemán, a su llegada a Granada, tras bajar del avión. /KAY NIETFELD / DPA / EUROPA PRESS

Gemma Casadevall

El gobierno de Olaf Scholz ha admitido que el producto interior bruto (PIB) de Alemania caerá este año un 0,4 %, lo que implica una corrección a la baja respecto a sus expectativas de lograr un crecimiento moderado defendidas aún la pasada primavera. El ministro de Economía y Protección del Clima, el verde Robert Habeck, presentó los pronósticos actualizados sobre la evolución de la economía, que siguen siendo algo más optimistas que los difundidos hace dos semanas por los principales institutos del país. Los expertos calcularon entonces que la contracción este año de la primera economía de la zona euro se situaría en un 0,6 %. Habeck explicó que las consecuencias de la crisis energética precipitada por la guerra en Ucrania han retrasado el esperado crecimiento, que no se producirá hasta 2024 y que será, además, moderado -un 1,3 %-. Para 2025 prevé una expansión asimismo moderada para situarse en el 1,5 % del PIB. La pasada primavera, los cálculos del gobierno partían de un crecimiento del 0,4 % este 2023, que se aceleraría en los años siguientes.


La presentación de las nuevas estimaciones gubernamentales coincidió con otra noticia del ámbito económico, en este caso positiva. Según el departamento federal de Estadística (Destatis), la inflación interanual se situó en septiembre en el 4,5 %, el nivel más bajo desde el inicio de la invasión de Ucrania. Es un síntoma de que el encarecimiento empieza a contenerse también en Alemania, donde tanto en julio como en agosto la tasa persistió por encima del 6 %.


En su comparecencia ante los medios, Habeck se refirió repetidamente a los efectos de la crisis energética sobre el conjunto de la economía alemana. Recordó asimismo que la subida de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE), que calificó de “medida necesaria y adecuada” para combatir la inflación, había hecho mella tanto en el consumo privado como en el sector de la construcción.

Evitó, sin embargo, hacer evaluaciones sobre los hipotéticos efectos negativos sobre el conjunto del siguiente gran conflicto, la guerra en Oriente Medio. “Mi departamento hace pronósticos, no conjeturas (...)”, aseguró.

La situación es “extremadamente preocupante”, dijo, y su detonante es el “pérfido terrorismo lanzado por Hamás” sobre Israel, Estado al que Alemania reconoce “todo el derecho a defenderse”, continuó el político ecologista. El compromiso con la seguridad de Israel va más allá de la “responsabilidad histórica” de Alemania con el futuro de Israel y no se limita a “cuestiones del pasado”, sino que “es vigente para toda la ayuda, material o política” que demande Israel.

martes, 10 de octubre de 2023

Esto no lo arregla ni un Franzbrötchen



Macron y Scholz buscan un consenso energético para restablecer su maltrecho eje





Emmanuel Macron y Olaf Scholz, este martes, durante su encuentro en Hamburgo. /GREGOR FISCHER / POOL / EFE

Gemma Casadevall

Los líderes de Alemania y de Francia, Olaf Scholz y Emmanuel Macron, escenificaron desde Hamburgo el restablecimiento del eje franco-alemán, motor tradicional europeo, tras meses de disenso más o menos abierto en materia energética.

"Nos proponemos tener hacia finales de mes un acuerdo que es necesario y con el que estamos comprometidos", afirmó el presidente francés, tras explicar Scholz que los equipos de ambos gobiernos están trabajando juntos en esa dirección. En la búsqueda de ese acuerdo se han concentrado los esfuerzos de las consultas intergubernamentales abiertas el lunes por los ejecutivos de ambos países, con asistencia de sus respectivos ministros y líderes.

La consonancia entre Francia y Alemania es el puntal de toda solución europea, señaló el canciller. Para el diseño del mercado energético europeo es "fundamental" que ambos países "actúen aunados", señaló por su parte el presidente francés.


Las buenas intenciones expresas de ambos líderes centraron una comparecencia ante los medios, marcada por los ataques de Hamás y las declaraciones de apoyo incondicional a Israel -apuntalados en una declaración conjunta con Estados Unidos, Italia y Reino Unido suscrita tras una videoconferencia la noche anterior-.

Disenso sobre las nucleares

Sin embargo, las preguntas de los medios se dirigieron preferentemente al disenso público y prolongado en el eje París-Berlín, cuyo exponente más flagrante fue el aplazamiento hace unos meses de las consultas intergubernamentales, ahora recuperadas.

Francia ha dejado claro que no se apartará de su apuesta por las nucleares, puntal energético del país, mientras que Alemania -que en plena crisis energética selló su abandono de esa fuente de energía- cuestiona que pueda reconocérsele el mismo rango que a las renovables en el objetivo compartido de la descarbonización.

Hamburgo, patria política de Scholz, fue el escenario elegido para anunciar esos avances que, según ambos líderes, "están al alcance de la mano". Había cierto compromiso de repartir sonrisas y mostrar cordialidad, incluida degustación del típico 'Franzbrötchen' hamburgués, un bollo de mantequilla, azúcar y canela que recuerda lejanamente al croissant francés.

No hubo la cercanía espontánea que caracterizaba los encuentros bilaterales en tiempos de la cancillera Angela Merkel. Tampoco se esperaba, puesto que no encajan en el talante de Scholz, lo que suele atribuirse al carácter frío y más o menos reconocible como propio de todo hamburgués.

Alerta contra la ultraderecha

La otra cuestión sobre la cita de Hamburgo, en este caso reservada a la política alemana, fue el ascenso de la ultraderecha confirmado el pasado fin de semana con las elecciones regionales en Baviera y en Hesse, dos estados federados del sur y el oeste del país, respectivamente. Los pronósticos apuntaban en ambos 'Länder' a un rotundo triunfo conservador -que lideraban ya los respectivos gobiernos- y un revés para el tripartito de Scholz entre socialdemócratas, liberales y verdes.

Se cumplieron con creces tanto los pronósticos negativos para el canciller como la victoria conservadora y, finalmente, el auge de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), que ascendió a segunda fuerza en Hesse, con un 18%, su máximo en el oeste del país, mientras que en Baviera superó el 14%. "Los votos a un partido ultraderechista en Alemania son preocupantes. No hay duda alguna de cuáles son sus propósitos y de que sus posiciones no son acordes con la libertad, la democracia y la justicia social", sentenció Scholz. Tampoco con los principios de la UE o con la seguridad de Alemania, añadió el canciller, quien considera necesario "defender a la democracia" del empuje de estas formaciones. Macron y Scholz coincidieron en señalar la necesidad de combatir la inmigración ilegal, cuyas cifras ascendentes dan alas al discurso ultraderechista. "Alemania sigue recibiendo cifras récord de peticionarios de asilo. Demasiadas para el país", zanjó Scholz.

La guerra, desde Karlsruhe

 La Fiscalía alemana abre una investigación contra Hamás 




Gemma Casadevall


La Fiscalía General de Alemania ha abierto investigaciones por los presuntos secuestros y asesinatos de ciudadanos de nacionalidad alemana a manos de Hamás, confirmaron fuentes de ese departamento. Según avanzó el diario 'Bild', no se trata solo del caso de Shani Louk, la joven de 22 años desaparecida, cuyo último baile se viralizó tras difundir Hamás imágenes de lo que aparentemente era su cuerpo, inerte y exhibido como un trofeo de guerra por un grupo de terroristas palestinos.

Otra mujer de la misma edad, identificada por el citado rotativo como Caroline Bohn y berlinesa, está entre el centenar de muertos hallados en un kibutz asaltado por Hamás. El diario 'Die Welt' suma a estos casos el de Yarden Romann, una alemana-israelí de 36 años que fue secuestrada junto a su esposo y su hija. Su pareja y la niña lograron huir, pero ella cayó de nuevo en manos de los terroristas. Desde entonces se desconoce su paradero.

El vídeo de la madre de Shani, Ricarda Louk, una alemana residente en Israel desde hace 30 años, suplicando por la vida de su hija y sin perder la esperanza de que siguiera con vida, dio la vuelta el mundo el pasado domingo. Según informaciones de 'Tagesschau', de la primera cadena de televisión alemana ARD, la joven está gravemente herida en un hospital de Gaza.

Posteriormente se han sucedido las dramáticas llamadas de otros familiares y amigos de jóvenes de distintas nacionalidades, mientras se confirmaba el hallazgo de unos 260 muertos en el festival asaltado por Hamás o el centenar del kibutz junto a Gaza.

Precedente de Siria

La Fiscalía alemana está facultada por el llamado Tratado de Roma -suscrito por más de un centenar de país - para investigar crímenes de especial gravedad contra ciudadanos del país, pero cometidos fuera del territorio nacional. Entre los precedentes más destacados están los procesos abiertos en los últimos años contra responsables de crímenes de guerra de Siria.

Las autoridades alemanas no han confirmado la identidad de las personas ahora secuestradas o asesinadas por Hamás. El canciller, Olaf Scholz, aseguró que su país está trabajando "intensamente" en el esclarecimiento de esos casos. Desde el Ministerio de Exteriores avanzó ya el domingo que entre las víctimas de Hamás había ciudadanos de doble nacionalidad alemana e israelí.

El socialdemócrata Scholz, como la titular de Exteriores, la verde Annalena Baerbock, recuerdan estos días que la seguridad de Israel y su derecho a defenderse es para Alemania "una cuestión de Estado". El país del que partió el Holocausto nazi mantiene desde hace décadas esa línea respecto a Israel por responsabilidad histórica, así como la máxima cautela ante cualquier crítica a sus sucesivos gobiernos, incluido el actual de Binyamín Netanyahu.

Scholz y el presidente del país, el asimismo socialdemócrata Frank-Walter Steinmeier, han advertido de que no se tolerarán manifestaciones de apoyo a Hamás o festejando su ataque contra Israel, como las que se vivieron estos días en Berlín u otras partes del país.

domingo, 8 de octubre de 2023

Trofeo de guerra

Quién es Shani Louk, la joven alemana humillada por Hamás



Shani Louk, la joven alemana del festival en Israel que Hamás mató /@SHANUKKK

Gemma Casadevall


Hamás sorprendió a Israel en la madrugada de este pasado sábado con un ataque sorpresa desde la Franja de Gaza después de muchas semanas de tensión - y tiroteos- en la frontera. Cientos de muertos y más de mil heridos son la consecuencia de los más de 2.000 mísiles lanzados y del secuestro de civiles, entre los que se encontraba Shani Louk, una ciudadana alemana que había acudido a un festival de música por la paz.

La organización palestina yihadista difundió un vídeo del secuestro, en el que se observaba la humillación y la violencia a la que habían sometido a los civiles secuestrados. Exhibieron el cuerpo de Shani, una 'influencer' alemana como un trofeo de la barbarie. Aparecía tumbada, semidesnuda, rodeada de varios hombres armados, uno de los cuales escupe sobre ella. Su familia la pudo identificar por los tatuajes y las rastas que caracterizan a esta joven de 22 años.

La madre publicó, en su momento, un vídeo en redes sociales en el que pedía ayuda para encontrar a su hija. La familia se aferraba a la posibilidad de que Shani no estuvieramuerta, y que en el vídeo solamente estuviera inconsciente. "Nos enviaron un vídeo en el que se podía ver claramente a nuestra hija inconsciente en el coche con los palestinos y ellos conduciendo por la Franja de Gaza. Les pido que nos envíen cualquier ayuda o cualquier novedad. Muchas gracias", explica.

Este martes, la mujer ha anunciado que Shani habría sido hallada con vida, aunque con una lesión en la cabeza y que su estado es "crítico", según informa el periódico Tagesschau. Fuentes palestinas habrían informado a sus familiares que la joven se encuentra en un hospital de Gaza.

"Ahora tenemos pruebas de que Shani está viva, pero sufre una grave lesión en la cabeza y se encuentra en estado crítico. Cada minuto es crucial", ha dicho Ricarda Louk.

Son muchos los jóvenes desaparecidos que habían acudido al festival por la paz. Los soldados irrumpieron con armas y cohetes en el sur de Israel y secuestraron a decenas de ellos, a los que después exhibieron en el vídeo. Según medios

La difusión de las imágenes ha causado gran conmoción en Alemania. El canciller Olaf Scholz, en una comparecencia ante los medios, no mencionó el caso de la joven, pero condenó con toda rotundidad los secuestros de civiles, israelíes o de otras nacionalidades por parte de Hamas. "Nada, nada en absoluto puede justificar esa brutalidad", afirmó. Scholz advirtió asimismo que se actuará con toda contundencia contra cualquier manifestación de apoyo al terrorismo de Hamas, en alusión a algunas concentraciones que se han desarrollado en Berlín y otras partes del país, en algunas de las cuales se festejó a Hamas y se profirieron consignas antisemitas. La ministra de Asuntos Exteriores, la verde Annalena Baerbock, recordó asimismo el compromiso de Alemania con el derecho del Estado de Israel a defenderse.
Temas

Sin piedad

Las urnas alemanas encumbran a conservadores y ultras



Gemma Casadevall

Las elecciones regionales en Baviera, el “Land” más próspero de Alemania, y en Hesse, donde se encuentra la capital banquera de Frankfurt, dieron una rotunda victoria al bloque conservador y ratificaron el avance de la ultraderecha. El Partido Socialdemócrata (SPD) del canciller Olaf Scholz, por contra, se hundió en récords históricos a la baja, mientras uno de sus socios de coalición, Los Verdes, salvaba el honor y el tercer aliado de su tripartito en Berlín, el Partido Liberal (FDP), quedaba fuera de la cámara bávara.

Especialmente duro para la socialdemocracia de Scholz fue el resultado en Baviera: obtuvo apenas un 8,5 % de los votos, según las proyecciones de la televisión pública alemana ZDF, lo que le catapulta a la última posición entre los partidos con escaños en la cámara regional de Múnich. La fuerza dominante seguirá siendo la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU) del primer ministro, Markus Söder, que pese a un leve retroceso rozó el 37 % %. Sus socios de coalición en Múnich, el populismo derechista representado por los llamados Electores Libres subieron al 14 % y a ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) se disparó al 15 %. Es decir, que entre la derecha moderada y las formaciones más radicales supera el 65 % del total.

Hesse reforzó asimismo a los conservadores de la Unión Cristianodemócrata (CDU), primera fuerza de la oposición a escala nacional. Seguirán al frente del gobierno regional con un 34,5 %, seguidos de la AfD, con un 16 % de los votos. A los Verdes, socios del conservador Boris Rhein en la legislatura saliente, se les reservó el tercer puesto, con un 15,5 %. Es una notable caída de cuatro puntos, pero quedaron medio punto por encima de los socialdemócratas. La apuesta del partido de Scholz por designar como candidata a la ministra del Interior, Nancy Faeser, no solo no les dio la catapulta que esperaban sino que incluso les hizo perder cuatro puntos respecto a las anteriores regionales.

Alza para el populismo derechista

El resultado de los Electores Libres en Baviera es sobre todo un éxito personal para Hubert Aiwanger, su líder. En los comicios de 2018 se convirtió en socio de coalición de la CSU, que es el partido dominante en ese próspero “Land” desde 1950, aunque ya sin mayoría absoluta. El primer ministro Söder consideró entonces su entrada en el gobierno como un mal menor. En definitiva, porque no rompía el cordón sanitario mantenido por el conjunto del espectro parlamentario sobre la AfD, el único partido de ese espectro con escaños en el Bundestag (Parlamento federal). Los Electores Libres es una formación de rango regional, con presencia creciente en otros estados federados-. Alcanzar un puesto como socio de coalición en el segundo “Land” más poblado del país -tras Renania del Norte-Westfalia, en el oeste- fue un hito entonces, al que ha seguido su consolidación.

Aiwanger, ministro de Economía en el “Land” que aporta a Alemania 18 % de su producto interior bruto (PiB), superó aparentemente sin problemas el escándalo surgido en plena campaña por un panfleto antisemita aparentemente escrito en su juventud, cuya autoría ha asumido a posteriori su hermano.

Se supone que el éxito en Baviera de los Electores Libre les servirá para ir más allá de su rango regional y luchar por alcanzar el Bundestag, en las generales previstas para 2025. Sus consignas anti-inmigración difieren poco de las que difunde la AfD, con la diferencia de que al partido de Aiwanger no se le descarta como socio de gobierno, puest que ya lo es en Baviera. El bloque conservador, integrado por la CSU y la CDU ahora dirigida por Friedrich Merz, ha dado en los últimos tiempos un giro hacia la derecha que le sitúa a distancias abismales respecto a lo que fue bajo el liderazgo de Angela Merkel en sus 16 años en el poder.

Doble sacudida para la coalición del canciller


El mazazo de Baviera y de Hesse al tripartito de Scholz no ha sido una sorpresa, puesto que todos los sondeos lo pronosticaban. Pero ocurre en un momento álgido para la coalición de Berlín. Los socialdemócratas del canciller, sus socios Verdes y los liberales son exponente continuado de mala sintonía y de bloqueos mutuos. Son varios los proyectos que los ecologistas han visto bloqueados en el trámite parlamentario por los liberales, especialmente aquellos con lo que pretendían impulsar las energías renovables y buscar salidas a la crisis energética precipitada por la guerra en Ucrania, pero que no salieron adelante.

Los Verdes han salvado en cierto modo la cara, ya que mantienen posiciones en Baviera y también sus opciones a repetir como socios de coalición en Hesse. Los socialdemócratas de Scholz, en cambio, se han hundido en récords a la baja en ambos comicios regionales. El Partido Liberal (FDP) del ministro de Finanzas, Christian Lindner, halcón de la contención fiscal y el recorte del gasto público, ha quedado fuera de la cámara en Baviera y tambaleándose en la línea del 5 %, mínimo para obtener escaños.

sábado, 7 de octubre de 2023

Olaf solo puede perder

Baviera vota en unas elecciones tóxicas para Scholz: 5 claves

Gemma Casadevall

Baviera, un 'land' identificado con la bulliciosa Oktoberfest, el tradicionalismo conservador, la prosperidad económica y el poderío industrial, elige este domingo su nuevo Parlamento regional. Unos 9,4 millones de electores están llamados a las urnas. La Unión Socialcristiana de Baviera (CSU) es el partido gobernante desde 1950 y seguirá siéndolo, aunque lejos de la mayoría absoluta que tuvo en el pasado y contendencia al descenso, mientras dos formaciones aún más derechistas le quitan terreno: los llamados Electores Libres -o Freie Wähler-, de carácter regional, y Alternativa para Alemania (AfD), único partido de la extrema derecha en el Bundestag (Parlamento federal). A la socialdemocracia del canciller Olaf Scholz se le pronostica la quinta posición, superada por todas las derechas y también por sus socios Verdes.

Pugna entre la derecha radical

La CSU bávara del primer ministro regional, Markus Söder, se situó siempre a la derecha de su hermanada Unión Cristianodemócrata (CDU), el partido de grandes cancilleres como Helmut Kohl o Angela Merkel y que actualmente dirige Friedrich Merz. La CSU gobernó en esta legislatura respaldada en los Electores Libres, otro partido regional que ha salido reforzado de esa experiencia como socio. No ha dejado de crecer, incluso tras el escándalo que envolvió a su líder, Hubert Aiwanger, por un panfleto antisemita de juventud, cuya autoría ha atribuído a su hermano.

En materia migratoria, las posiciones de los Electores Libres no divergen mucho de las ultraderechistas de la AfD. Pero a diferencia de ésta no está sujeta a un cordón sanitario. Aspira a dar el salto como partido nacional en las elecciones generales de 2025.

Lucha por el segundo puesto


La CSU tiene el primer puesto asegurado, con un 37 % de los votos, según los sondeos. La pugna está por quedar segundo, puesto al que aspiran los Verdes, los Electores Libres y la AfD. A esas tres formaciones se les pronostica alrededor entre un 16 y 14%, con ligera ventaja para los ecologistas. Los Verdes están descartados por la CSU como socios, pero quedar segundos sería un premio de consolación. Las dos formaciones de la derecha radical están enzarzadas en una confrontación bilateral. En la recta final, la AfD ha enfilado hacia el victimismo y denunciado ataques o amenazas a sus líderes, hasta ahora no verificados y atribuibles a la búsqueda desesperada de la empatía del elector ultra.

Terreno hostil para todo canciller

Baviera ha mantenido desde siempre unas relaciones entre tensas y de franca hostilidad con Berlín. Es una línea ininterumpida desde tiempos prusianos, que convirtió en rivales a los respectivos patriarcas de las hermanadas CSU y CDU, Franz Josef Strauss y Helmut Kohl. Igualmente legendarios fueron las reprimendas públicas con que se castigó a Angela Merkel en actos de sus teóricos hermanos bávaros.

Al socialdemócrata Olaf Scholz no le ha ido mejor, en medio de la caída de popularidad que afecta a su gobierno y la recesión técnica en que cayó Alemania. Su tripartito con Verdes y Liberales es, a juicio de la CSU y su líder, Markus Söder, el peor gobierno de la historia reciente alemana. Al Partido Socialdemócrata (SPD) se le pronostica el quinto puesto este domingo y un récord a la baja –un 9 %- que catapultará a la formación del canciller a la irrelevancia política en este poderoso Estado. A sus socios liberales se les vaticina un 4 %, lo que les relegará a la condición de extraparlamentarios.

Fronteras y asilo


Baviera no ha tenido que reimplantar o reforzar de pronto los controles en sus fronteras porque nunca los eliminó. Desde la crisis migratoria de 2015, en que Alemania recibió alrededor de un millón de solicitantes de asilo principalmente a través de Baviera, sus autoridades regionales mantuvieron esos controles en coordinación con Austria. Es decir, mucho antes de la actual fiebre del centro y este europeo por amplificar el control dentro del espacio Schengen, sea en Polonia, en Eslovaquia o en el resto de Alemania.

También Baviera se anticipó a las corrientes antiasilo que ahora se extienden por Europa y reclamaba ya en tiempos de Angela Merkel -y especialmente en la crisis de 2015- la implantación de un tope cuantificable al asilo, lo que la entonces canciller rechazó. Ahora exigen recortes en sus prestaciones o que se acelere su incorporación al mercado laboral. Baviera, potencia industrial, sufre como el resto del país la falta de personal en prácticamente todos sus sectores económicos.

Hesse, otra elección tóxica


Junto a las regionales en Baviera se celebran este domingo comicios en Hesse, el 'land' en el que se encuentra la capital banquera y financiera que es Frankfurt. Con 4,3 millones de electores, los comicios se presentan asimismo cuesta arriba para la socialdemocracia. Gobierna el “Land” donde tiene su sede el Banco Central Europeo (BCE) el conservador Boris Rhein con los Verdes como socio. La apuesta del partido de Olaf Scholz para estas regionales fue designar como candidata al gobierno regional a la ministra del Interior, Nancy Faeser. La nominación estuvo envuelta en polémicas, porque implicaba compaginar las tareas de un ministerio clave en un momento álgido para la política migratoria alemana y europea con una campaña electoral. Faeser ha caído semana a semana en los sondeos. A la CDU de Rhein se le pronostica un 31 % de los votos, lo que casi doblaría los porcentajes estimados tanto para los socialdemócratas de Faeser, como para la ultraderechista AfD y los Verdes. El tercer socio de Scholz, los liberales, hacen equilibrios en el 5 %, mínimo para obtener escaños.

Querida ruina

Crónica desde Berlín: ¿Qué fue del Tacheles?




Gemma Casadevall


Los nostálgicos del Tacheles más ácrata se llevarán las manos a la cabeza. Los que apenas conocen ese nombre o solo por alusiones, ya que sigue constando como punto referencial en todas las guías de la ciudad, pensarán que están ante un edificio ruinoso más o menos adecentado y encorsetado entre nuevas construcciones, bares de copas, clubes, algún restaurante y cafés, otros locales comerciales y un museo recién inaugurado llamado Fotografiska.

La fachada de lo que fue una galería comercial judía, se utilizó luego como centro de reclusión por los nazis y acabó 'okupado' por un colectivo de artistas tras la caída del muro berlinés sigue ahí, en la Oranienburger Strasse de Berlín. La fachada del edificio, construido en 1909, forma parte del patrimonio monumental, lo mismo que la tortuosa escalera plagada de grafitis que entre 1990 y 2012 conducía a las plantas superiores de lo que fue la ruina más visitada de la capital alemana. Pero ya no da acceso a destartalados bares, donde uno se tomaba una cerveza sentado en un sofá cochambroso o ante la inexistente fachada interior, con los pies colgando al vacío.



Desaparecieron los talleres-vivienda de los autoproclamados artistas que lo convirtieron en símbolo de la contracultura, una especie de señal de identidad del nuevo Berlín surgido tras el muro. Tampoco existe en la planta baja el Café Zapata o el patio de manzana de esculturas y restos de materiales oxidados inidentificables, en el mejor estilo Mad Max. En el Zapata servían un vino infame, pero en realidad no importaba tanto porque lo suyo era pedirse una cerveza.

La histórica fachada principal sigue en pie y es más o menos identificable, mientras que las ruinas de la del patio de manzana quedaron primorosamente limadas y protegidas con modernos ventanales de doble vidrio y estructuras de metal. Se eliminó el peligro de precipitarse escalera abajo, entre otros accidentes posibles en lo que fue esa etapa gloriosa.

Tacheles pervive en las guías como lugar de referencia y exponente de la convulsa historia berlinesa, desde sus orígenes judíos a su expropiación por los nazis, su utilización sindical bajo el régimen germano-oriental y finalmente como meca contracultural. Pero de esto último hace ya alguna década. Demasiado tiempo para la ciudad permanente construcción que es Berlín.

La inauguración el pasado septiembre de Fotografiska coincidió con la llamada Art Week. Desfilaron por la capital alemana artistas como Yoko Ono y el activista chino Ai Weiwei. Participaban en la semana un centenar de salas y galerías, con nombres de mayor o menor relieve. Fotografiska era la novedad y atrajo las miradas como heredera del espacio que ocupó el Tacheles.

Abrió sus puertas con tres exposiciones y la presencia de la fotógrafa Candice Breitz entre un total de 30 artistas. Es la nueva sede del museo del mismo nombre fundado en Estocolmo, con extensiones en Nueva York y Tallin, además de planes para establecerse en Shangai. El nuevo Fotografiska operará como puente de intercambio cultural desde el corazón de la capital alemana, afirmó el director del grupo, Youssef Hammoudah.

Del desalojo a la reconversión

El concepto del museo escandinavo trasladado a Berlín topa con los recelos del llamado 'Tacheles Archiv' o veladores de su legado. Si algo sintetiza el proceso de gentrificación salvaje que han vivido barrios enteros de Berlín, no solo los que quedaron en lo que fue su sector comunista, es el Tacheles, alertaron los responsables de ese archivo. Tras años de batallas judiciales, el colectivo de artistas tuvo que desalojar su templo en 2011, tras agotar sus recursos ante la justicia y prevalecer los intereses de los propietarios de los solares vecinos, donde ahora se levanta un complejo de viviendas, oficinas y comercios llamado 'Am Tacheles' (Junto al Tacheles).

El Fotografiska, de 5.000 metros cuadrados, comparte edificio con el Veronica Bar, en las antípodas de lo que fue el Café Zapata. En las plantas superiores se está trabajando aún en lo que serán más y más cafés o bares de copas, entre ellos el que se instalará en su terraza, a modo de joya de la corona del concepto arquitectónico creado por el suizo Herzog De Meuron.Noticias relacionadas

El director del Fotografiska alemán, Yoram Roth, es uno de los llamados emprendedores berlineses que en tiempo récord ha extendido su red con la adquisición de locales legendarios en el centro de la capital alemana. Entre ellos, y a un par de manzanas del Tacheles, el Clärchens Ballhaus, una sala de baile, bar y restaurante que hermanaba a nostálgicos de la estética comunista, turistas o berlineses de cualquier edad, sexo y condición, solos, en pareja o en grupo.  El Fotografiska es una pieza en su imperio de locales que, como recordaba estos días Roth, no reciben subvenciones ni tiene mecenas, sino que dependen de lo que genere el negocio.

viernes, 6 de octubre de 2023

Ultras XXL

La derecha y ultraderecha alemana se miden en Baviera



Gemma Casadevall


“¡Expulsión, expulsión, expulsión!”, clama el líder del ultraconservador y regionalista partido bávaro de los Electores Libres, Hubert Aiwanger, ante miles de seguidores concentrados en una carpa cervecera de Mainburg, en Baviera. Se refiere como expulsables a los solicitantes de asilo sin perspectivas de ser reconocidos como tales pero que “de algún modo llegaron a Alemania y aquí se han quedado”. Aiwanger es el líder del actual socio de coalición de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), el partido que lleva décadas liderando todos los ejecutivos de ese próspero “Land”. “Nosotros somos la continuidad y la prosperidad”, sostiene por su parte Markus Söder, el primer ministro de Baviera y líder de la CSU en una aún más abarrotada Löwenbraükeller, una cervecería histórica del corazón de Múnich, donde de acuerdo a su costumbre cierra su campaña para las regionales del próximo domingo. “En Baviera se vive simplemente mejor que en ningún otro lado. No es porque sí. Es porque trabajamos para que aquí sea”, afirma.

Baviera representa -no solo para Söder, sino para muchos de sus compatriotas- la prosperidad en medio de una Alemania económicamente estancada. Aporta un 18,8 % del total del producto interior bruto (PIB) del país; su índice de desempleo está en el 3,7 %, dos puntos por debajo de la media nacional; y concentra varios de los gigantes industriales del país -BMW, Audi, Siemens, Infineon o la armamentística Krauss-Maffei-. Al poderío económico se le suma su merecida fama de “Land” festivo y con una mayor inclinación a saber vivir, beber y comer mejor que en el resto del país.

La CSU y su socio aspiran a reeditar su coalición tras unos comicios en lo que se pronostica la quinta y probablemente última posición en la cámara regional para la socialdemocracia de Olaf Scholz. Los sondeos apuntan a que la CSU obtendrá un 37 %, un leve descenso en un partido acostumbrado a dominar, mientras que los Electores Libres de Aiwanger saltarán al 15 %. Es un partido con posiciones en política migratoria muy semejantes a los de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), pero que no está excluido como socio. Entre la derechista CSU, sus socios de gobierno y los radicales de la AfD podrían superar el domingo el 60 % de los votos.

Penuria para el tripartito de Scholz

“Paremos a la derecha”, es el lema de Katharina Schulze, la líder de los Verdes, el único entre los partidos del tripartito de Scholz con una posición más o menos sólida, ya que está equiparado en los sondeos con los de Aiwanger y la AfD. A los socialdemócratas del canciller se les pronostica un 9 % y su tercer socio en Berlín, los liberales, quedarán fuera de la cámara bávara.

El bullicio ensordecedor de la cervecería muniquesa donde hablaba Söder ofrecía un contraste hasta cruel con la apatía que rodeó al último mitin de los socialdemócratas, en la céntrica Marienplatz. El principal orador no fue Scholz -quien hace dos semanas escuchó abucheos en otro mitin bávaro-, sino uno de los líderes del partido, Lars Klingbeil, quien trata de dar ánimos a un centenar de seguidores. Hace dos días, esa misma plaza vibró con los 40.000 asistentes a una marcha contra el avance derechista, sin convocante claro, aunque respaldada por los Verdes.
Los enigmáticos ataques de los líderes ultras

La atención del fin de la campaña bávaro no estaba en los mítines más o menos cerveceros de unos u otros líderes, sino en los ataques que denuncian haber sufrido en Baviera los dos co-presidentes nacionales de la AfD. Primero fue Alice Weidel, quien canceló su participación en un mitin alegando razones de seguridad. Posteriormente reveló el semanario “Der Spiegel” que ese día, puente en Alemania por ser el Día de la Unidad, se encontraba en Mallorca con su familia. La policía alemana desmintió luego que hubiera recomendado cancelar el acto por amenazas.

Más enigmático es el caso de su co-presidente, Tino Chrupalla. Desde su partido se informó de que había abandonado prematuramente un mitin en Ingolstadt al caer “derrumbado” por un “ataque físico” con un objeto punzante. Fue trasladado a un hospital y al día siguiente se le dio el alta. Ni la fiscalía ni la policía hallaron indicios de un agresión. Pero la AfD sostiene que el equipo médico halló rastros de una substancia no tóxica que aparentemente le inyectó un desconocido en el hombro antes de desplomarse.Noticias relacionadas

Mientras en las redes se sucedían memes sobre la presunta agresión –incluido un retrato robot del supuesto agresor punzante, una abeja-, los simpatizantes ultraderechistas difundían alertas sobre un nuevo “terrorismo mortal” contra sus líderes.

Comicios en Hesse

Junto a las elecciones de Baviera, el domingo se celebran regionales en Hesse, el “Land” donde se encuentra la metrópolis financiera que es Frankfurt. También ahí se perfila una clara victoria para los conservadores del primer ministro actual, Boris Rhein, quien actualmente gobierna con los Verdes, y un hundimiento a mínimos históricos para la socialdemocracia de Scholz.





jueves, 5 de octubre de 2023

Regreso a la Voltastrasse con un: Esto se hunde!

 La cuarta economía mundial cada vez muestra más señales de debilitamiento: en Alemania las empresas sufren los altos precios de la energía y ya se habla de una progresiva desindustrialización. Algunos economistas y políticos incluso señalan al país como el "enfermo de Europa". La posible pérdida de la prosperidad alimenta las corrientes populistas de derechas que cuestionan el sistema democrático.

https://www.dw.com/es/a-fondo-signos-de-debilitamiento-econ%C3%B3mico-pierde-alemania-su-posici%C3%B3n-en-el-mundo/video-66996193

martes, 3 de octubre de 2023

Mirando al báltico

Polonia pacta un corredor para el grano ucraniano 





Gemma Casadevall

Polonia y Ucrania alcanzaron este martes un acuerdo para posibilitar el tránsito del cereal destinado a África y Oriente Próximo a modo de "corredor humanitario", cuyo control ejercerá Lituania. La decisión fue anunciada por el ministro polaco de Agricultura, Robert Telus, tras una conferencia virtual con sus homólogos ucraniano y lituano. Sigue al rifirrafe desatado entre Varsovia y Kiev, que de aliados incondicionales frente al enemigo común que es Rusia pasaron en cuestión de semanas a la hostilidad bilateral.

Según el acuerdo anunciado por Telus, Lituania asumirá la "plena responsabilidad" para la inspección de los transportes procedentes de Ucrania, primer exportador mundial de cereales. Polonia, por su parte, se compromete a posibilitar el paso de este grano por los llamados "corredores humanitarios". "Es una buena decisión en interés del campo polaco, de Ucrania, de la UE y del mundo entero", aseguró Telus. Varsovia considera que con este acuerdo a tres bandas se garantiza el tránsito por su territorio del cereal ucraniano sin que acabe en el mercado interior polaco, como venían denunciando los agricultores de ese país.

Polonia decidió mantener la prohibición a la importación de grano ucraniano, después de que la Unión Europea (UE) levantase el pasado 15 de septiembre las restricciones implantadas la primavera anterior a su tránsito en respuesta a las exigencias de Hungría, Bulgaria, Eslovaquia y Rumanía, además de Varsovia. El bloque de países del este comunitario argumentada que el tránsito por su territorio del cereal ucraniano -altamente subvencionado- perjudicaba sus intereses nacionales. Buena parte de esos transportes acababan "desviados" hacia su mercado nacional y a precios no competitivos para sus agricultores. Con ello se cortó de facto la vía terrestre para la salida del cereal ucraniano por territorio comunitario, una de las opciones para dar salida a esos productos mientras persiste bloqueo ruso a sus exportaciones a través del mar Negro.

La decisión de Varsovia llevó a Kiev a protestar ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), instancia internacional, como la ONU, implicada en la búsqueda de un desbloqueo al grano ucraniano como imperativo frente a las crisis alimentarias de distintas partes del planeta.

Los disensos bilaterales subieron de tono y alcanzaron el apoyo militar al apuntar el primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, a una suspensión de los suministros de armas a Ucrania. Con ello parecía definitivamente rota la línea de la solidaridad incondicional hacia Kiev representada desde el inicio de la guerra de agresión rusa por este socio de la UE y de la OTAN. Polonia, junto con los países bálticos, había sido hasta entonces el principal defensor de los suministros de armas a Ucrania, incluidos aviones de combate, mientras otros grandes aliados occidentales mantenían sus líneas rojas a estos envíos.

La defensa de los intereses del campo polaco, junto al rechazo a la política migratoria comunitaria, es uno de los puntales del ultranacionalista partido Ley y Justicia (PiS) del primer ministro Morawiecki ante la campaña para las elecciones generales que se celebrarán el próximo 15 de octubre.

domingo, 1 de octubre de 2023

Velocidad paquidérmica

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Alemania, un motor económico averiado




Volkswagen /MATTHIAS RIETSCHEL




Cada vez que Alemania apunta a una recesión surgen los titulares alertando sobre la situación del “enfermo económico europeo” y las repercusiones de su enfermedad en la UE. Esta vez, la recaída de la primera economía de la zona euro coincide con el debilitamiento de China, el gigante asiático que en los últimos años se había consolidado como primer socio comercial de Alemania, por encima de las advertencias lanzadas desde Washigton o París contra una relación de dependencia que afecta la importación tanto de materias primas como de componentes industriales o semiconductores. Un 40 % de los automóviles que exportaron el año pasado los grandes de la automoción alemana -Volkswagen, Mercesde y BMW- se vendieron a China.



La industria de la automoción alemana, entre otras, teme los efectos del debilitamiento chino, especialmente ante la evidencia de que la recuperación económica de la potencia europea no acaba de concretarse. La primera economía de la zona euro oficializó su recesión técnica el primer trimestre del año, el segundo consecutivo con una contracción de su producto interior bruto (PiB). Al -0,5 % del último trimestre de 2022 siguió el -0,3 % del primero de 2023. Los grandes institutos económicos del país prevén ahora una contracción del 0,6 % para el presente año. Ni el consumo ni la industria de la que se denominó “locomotora económica” europea están recuperándose como se anhelaba unos meses atrás.

Alemania es un enfermo reticente. “Es Alemania de nuevo el enfermo de Europa?”, se preguntaba una emblemática portada de 'The Economist' en agosto, interpretada como la constatación de un diagnóstico temido. Importante en ese titular es el “de nuevo” y también recordar a qué otras situaciones se remite o cómo se recuperó Alemania, si lo hizo, de los socavones económicos de su historia reciente.

Los antecedentes


Se suele tomar como referente el gigantesco lastre dejado por la reunificación nacional o absorción de la Alemania comunista por la República Federal (RFA), hace 33 años. Pero teniendo en cuenta que se trata de unas circunstancias realmente excepcionales tal vez sea más interesante repasar cómo reaccionó Alemania a otras caídas, como las sufridas entre 2002 y 2005, o por qué ahora no se ha recuperado del parón de la pandemia con la rapidez de la de otros socios.

Entre 2002 y 2005 Alemania pasó de ser el defensor acérrimo del Pacto de Estabilidad Europeo a incumplir año a año el puntal de los criterios de convergencia marcados en Maastricht, el que marcaba el tope del déficit en el 3 %. El apostol de la estabilidad se convirtió en su transgresor sistemático. Por esos años gobernaba el país la coalición entre socialdemócratas y verdes liderada por Gerhard Schröder -en el poder entre 1998 y 2005-, a la que le correspondió reencauzar la situación dejada por el denominado “canciller de la Reunificación”, el conservador Helmut Kohl.

La respuesta de Schröder fue un plan de reformas bautizado como Agenda 2010. Implicó un duro programa de recortes en el sistema social alemán. La economía se recuperó, peró la familia socialdemócrata alemana sigue bajo efectos del desgarro derivado de esa Agenda. En lo político, el primer golpe vino de la escisión de su corriente izquierdista, capitaneada por Oskar Lafontaine, unos pocos meses de llegar al poder el centrista Schröder.

La Agenda 2010 era un programa de reformas estructurales indigerible para muchos. Pero allanó el camino a su sucesora, la conservadora Angela Merkel, quien ha reconocido reiteradamente que sin el plan de Schröder Alemania no habría podido afrontar, como lo hizo, la crisis que afectó a la zona euro entre 2009 y 2016. Berlín se aplicó con más facilidad que otros al dogma de la austeridad, una señal de identidad para Merkel.

La Alemania de la canciller apretó las tuercas a todo aquel que, a su juicio, vivía “por encima de sus posibilidades”. No solo a sus castigados socios europeos del sur, sino también a escala interna, lo que a posteriori se ha evidenciado como el gran pecado capital, en lo económico, de sus 16 años en el poder.

Se suele decir que Alemania se mueve como un paquidermo económico. La comparación es injusta hacia los elefantes, que pueden alcanzar los 40 kilómetros por hora -muy por debajo de las velocidades de un felino africano, pero que de todos modos no justifican el término lento-. En la comparación juega su papel el hecho de que las patas de un elefante no están dotadas para correr como lo hacen otros animales, sino que simplemente anda más rápido cuando toma velocidad.
Males endémicos

La economía alemana tampoco sabe correr como otros. Sufre unos males que empiezan a ser endémicos o que no han recibido el trato adecuado durante un largo periodo de tiempo.

Las grandes asignaturas pendientes del país son la digitalización y la desburocratización, un lastre para las grandes o pequeñas empresas. Ejemplo paradigmático del mal funcionamiento de sus aletargadas infraestructuras es la red de ferrocarriles, la Deutsche Bahn, entre las más impuntuales de Europa, por mucho que esa realidad pueda chocar a quienes siguen creyendo en la fiabilidad del “made in Germany”.Noticias relacionadas

Alemania fue una locomotora mientras funcionó su motor exportador. Pero de pronto su puntal histórico, la industria del motor, perdió fuelle ante los rivales asiáticos, especialmente ante China. Tampoco invirtió en tiempos de bonanza en el desarrollo de las renovables, aposentada en la comodidad del gas barato ruso.

La guerra de Ucrania obligó al gobierno actual, el tripartito del socialdemócrata Olaf Scholz a desprenderse de forma acelerada de una dependencia energética rusa fraguada en tiempos de Schröder -aliado de Vladímir Putin- y acrecentada por Merkel, bajo la convicción de que el gas barato ruso favorecía a su industria. Al verde Robert Habeck, ministro de Economía y vicecanciller, le ha correspondido buscar remedios en un tiempo récord, mientras renunciaba a objetivos climáticos y trataba de paliar el alza de la factura energética de sus ciudadanos e industria. También a Habeck le corresponde, trimestre a trimestre, admitir que no se avanza como se anhela y que la recuperación tendrá que esperar. La nueva cita, según los institutos, será en 2024, en que se espera un crecimiento del PIB del 1,3 %.



Señales de vida de Donald

La oposición europeísta polaca exhibe su “marcha del millón” a 15 días de las elecciones




Gemma Casadevall

La oposición europeísta polaca del exprimer ministro Donald Tusk exhibió su poder de movilización con la “Marcha del Millón de Corazones”, a 15 días de las elecciones generales y con el gubernamental partido ultraconservador Ley y Justicia (PiS) en primera posición en los sondeos. “Nadie puede detenernos, despertó un gigante”, afirmó Tusk, líder de la Plataforma Cívica (PO), ante una manifestación que abarrotó el centro de Varsovia. Fue la mayor manifestación jamás vista en la capital, según un comunicado difundido por la alcaldía, a cuyo frente está el liberal Rafal Trzaskowski (quien en 2020 fue candidato a la presidencia del país por el PO). Tusk había hablado anteriormente de “cerca de un millón de personas”, mientras que la Policía bajó la cifra a unos 100.000.

Era la segunda gran marcha convocada por Tusk para decir “basta” al dominio del PiS, tras la que discurrió por Varsovia en junio con medio millón de personas. La convocó el PO, la alianza entre cuatro partidos que lidera Tusk, y contaba además con el respaldo de la izquierdista Lewica.

El político liberal, primer ministro polaco entre 2007 y 2014, considera que “nada puede frenar” el relevo en el poder que lidera. Sin embargo, los sondeos colocan al PO en un 26% de los votos, frente al 36% que se pronostica para el PiS, el partido del primer ministro Mateusz Morawiecki, del viceprimer ministro y hombre fuerte de la política nacional, Jaroslaw Kaczynski, y del presidente Andrzej Duda.

Tusk representa el ansia de reformas frente a la línea antiasilo y la confrontación continua respecto a la Unión Europea (UE). Para el PiS, el líder opositor es un “siervo de Bruselas” o de Berlín, el país dominante a escala comunitaria, que no defendió tampoco los intereses polacos mientras estuvo al frente del Consejo Europeo -del 2014 al 2019- .

Morawiecki y Kaczynski repiten a diario que Tusk dejó diezmado el ejército nacional con sus recortes, una línea que contraponen a las inversiones realizadas en Defensa estos años y acelerada por la invasión rusa de Ucrania. El propósito del PiS es incrementar la partida de Defensa a un 4 % del PIB para el próximo año y, a medio plazo, ampliar el contingente de sus 172.000 soldados actuales a 300.000. Polonia es pieza clave para la defensa del flanco este de la OTAN, algo que a juicio del PiS Tusk ignoró, en connivencia con Alemania o con Bruselas y para beneficio de la Rusia de Vladímir Putin.Noticias relacionadas

El PiS domina la política polaca desde hace ocho años, pero según los sondeos precisarán un socio para gobernar. Esta posición podría recaer en la ultraderechista Confederación, un partido que ocupó la tercera posición en los sondeos pero que últimamente ha perdido fuelle y que propugna la prohibición total del aborto -un derecho que actualmente ya está restringido a mínimos en Polonia- o el rechazo frontal a la acogida de refugiados.

La denominación de “Marcha del Millón de Corazones” pretende reflejar exactamente lo contrario a estos propósitos del PiS o la ultraderecha más dura. Colectivos LGTBI, feministas y defensores de la libertad de expresión ven en Tusk la vía para romper la dinámica derechista y de confrontación sistemática con Bruselas marcada por el PiS.