miércoles, 16 de enero de 2013

Por fin una buena noticia


El Bayern da una bienvenida coral a Pep Guardiola

Gemma Casadevall



Berlín, 16 ene (EFE).- El Bayern Múnich dio hoy la bienvenida a la Bundesliga y en formato "coral" a su nuevo entrenador, el extécnico del Barcelona Pep Guardiola, calificado de pronto como único relevo posible a Jupp Heynckes tras días de desmentidos.
El Bayern Múnich dio el golpe y desde "kaiser" del fútbol alemán, y presidente honorario del Bayern, Franz Beckenbauer, al resto de la cúpula del club bávaro se extendió la euforia ante un relevo que se hará efectivo al final de temporada y con vigencia hasta 2016.
"No puedo más que decir: me quito el sombrero", afirmó Beckenbauer, en declaraciones al canal de televisión Sky, mientras el presidente del club, Karl-Heinz Rummenigge, apuntaba que Guardiola "dará esplendor no solo al Bayern", sino "a todo el fútbol alemán y a la Bundesliga".
"Matthias Sammer y Guardiola: no puedo imaginarme un tándem mejor", añadió, respecto al actual director deportivo del Bayern, Uli Hoeness, presidente del consejo de vigilancia del club bávaro.
"Está claro que el Bayern ha logrado, de nuevo, dar el golpe", apuntaba el seleccionador de Suiza, el alemán Ottmar Hitzfeld, quien dirigió a los bávaros entre 1998 y 2004 y entre 2007 y 2008.
Hitzfeld, último entrenador con el que los de Múnich ganaron la Champions, aludía así a los múltiples pretendientes -desde la liga inglesa a la italiana y la francesa- del más codiciado técnico del momento y al modo cómo el Bayern ha impuesto, de nuevo, su ley.
La secuencia de reacciones se disparó a poco de confirmar el Bayern, vía un comunicado, sobre las 16.00 GMT, lo que poco antes había avanzado la edición digital del popular rotativo "Bild": es decir, que viene Guardiola y que Heynckes no renovará contrato.
Las especulaciones en esa dirección se sucedían desde hacía semanas -en realidad, meses- y se acrecentaron en cuanto Guardiola apuntó a su "intención" de volver a entrenar, en la ceremonia de entrega del Balón de Oro de la FIFA, en Zúrich.
El Bayern Múnich lo desmintió el mismo martes, al calificar de "sin sentido" tales especulaciones, aunque en medios alemanes se daba por hecho lo contrario.
"Como relevo adecuado para Jupp Heynckes solo entraba en consideración alguien del calibre de un Pep Guardiola", indicaba finalmente hoy Hoeness.
El extécnico del Barcelona, que el viernes cumple 42 años, se pondrá al frente de los bávaros a final de la presente temporada, mientras que el veterano Heynckes no renovará contrato y dará así por terminada su carrera.
Heynckes llegó al Bayern el verano de 2011 y desde mediados de 2012 se especulaba con una retirada, cuestión que tomó más y más cuerpo al cerrar la temporada ese club sin el título de campeón alemán y, encima, derrotado en la final de la Champions por Chelsea.
El Bayern Múnich es un club acostumbrado a dominar, que encaja casi como un "estado de excepción" cuando eso no ocurre, lo que precipitó la búsqueda más o menos discreta de un sucesor a Heynckes.
De Guardiola se espera ahora que devuelva al Bayern a la senda de los títulos, de acuerdo a su currículum al frente del Barcelona.
El club bávaro se ha impuesto en la puja por el exitoso entrenador a otros pretendientes europeos por un monto no confesado.
El fichaje se confirmó este mismo miércoles, tras una reunión entre Hoeness, Rummenigge y el máximo responsable financiero de la entidad, Karl Hopner.
El grupo de periodistas que aguardaba a la salida de la reunión se quedó sin comentario alguno por parte de las jefaturas, hasta que finalmente se emitió el comunicado confirmando lo que "Bild" había lanzado al mundo.
Para el jueves hay anunciada conferencia de prensa con el capitán, Philipp Lahm, y el guardameta Manuel Neuer, que presumiblemente deberán responder al alud de preguntas sobre el gran fichaje. EFE
gc/og

Vuelve Madame Non


Merkel responde con dos aviones a la petición de ayuda franco-africana para Mali


Gemma Casadevall


Berlín, 16 ene (EFE).- Alemania responderá con dos aviones de transporte a la petición de apoyo planteada en paralelo por su principal socio europeo, Francia, y por la comunidad africana para hacer frente al avance de los rebeldes salafistas sobre Mali.
La situación en la región es "una amenaza para toda Europa", admitió hoy la canciller alemana, Angela Merkel, pero extender el apoyo más allá de esa aportación supera "la capacidad" actual de su Ejército e implica "poner en peligro" otras misiones internacionales, como Afganistán.
La canciller respondió así a la petición de apoyo formulada por el presidente francés, François Hollande, después de que en medios alemanes se diera por hecho que la contribución de Berlín, que ha descartado el envío de soldados, sería de cinco aviones (cuatro Transall y un Airbus A-310).
Merkel rechazó, además, que tan limitada aportación vaya a provocar malestar en las relaciones Berlín-París, de por sí frías desde la llegada al poder de Hollande, con quien la canciller presidirá la próxima semana las conmemoraciones en Berlín del 50 aniversario del Tratado del Elíseo, fundamento del eje franco-alemán.
La canciller concretó esta oferta coincidiendo con la visita a Berlín del presidente de Costa de Marfil y de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO), Alassane Ouattara, y mientras se ultiman en Bamako los preparativos del contingente africano.
"Esperamos el apoyo de todos los europeos", indicó el presidente marfileño, para insistir en que, al peligro intrínseco del avance "terrorista" en Mali, se une la amenaza de que sus integrantes "se infiltren" en los países vecinos, aprovechando las olas de refugiados y desplazados por el conflicto.
Merkel insistió, en su comparecencia conjunta con Ouattara, en la disposición de su Gobierno a "responder con la máxima diligencia" a la petición de apoyo de París, al tiempo que reiteraba que ir más allá de los dos aviones supera la "capacidad" de su Ejército.
"Hemos analizado la situación y esa es la disponibilidad que podemos ofrecer sin poner en peligro otras misiones", afirmó la canciller, quien sin embargo no descartó que esa contribución se amplíe "en función de los acontecimientos".
Alemania participa "más activamente" que otros socios en misiones internacionales, como Kosovo y Afganistán, recordó Merkel, y destinar más aparatos que los ahora comprometidos implicaría "poner en peligro" la solidez de esos mandatos.
El Ejército alemán prepara, en consenso con sus socios, el repliegue de Afganistán, de cuya tropa internacional ha formado parte desde el principio y a la que ha contribuido con el tercer contingente más numeroso, tras los de EEUU y Reino Unido.
Las Fuerzas Armadas alemanas tienen en total 60 de esos aviones de transporte Transall, siete de los cuales están destinados a Afganistán, mientras que del Airbus tiene cinco unidades, en su mayoría utilizados para desplazamientos oficiales gubernamentales.
Los dos Transall no intervendrán en la zona en conflicto de Mali, añadió la canciller, sino para el traslado de soldados de los países vecinos a Bamako, en cuanto se concrete el despliegue previsto de la comunidad africana.
Merkel defendió, asimismo, que la intervención de esos dos aviones de transporte no requerirá ser sometida al voto del Bundestag (cámara baja del Parlamento alemán), puesto que se limitará al transporte de soldados a Bamako, sin entrar en zona de conflicto.
"Si la situación cambia, por supuesto que no dudaremos en modificar nuestra oferta de apoyo y, en su caso, someter el mandado al voto del Bundestag", indicó la canciller.
La reunión entre Merkel y Ouattara se produjo en paralelo a los preparativos en Bamako para el despliegue del contingente africano, que se prevé integren unos 3.300 soldados procedentes principalmente Nigeria, Níger, Burkina Faso y Senegal.
Francia pretende desplegar hasta 2.500 efectivos en Mali, para lo que ha pedido el respaldo de sus aliados europeos, a lo que han respondido hasta ahora con compromisos de apoyo logístico Dinamarca y Bélgica, además de Alemania, entre otros socios de París. EFE
gc/jpm/acm
(audio)

Uy, uy, uy..

 

Alemanya voreja la recessió amb un PIB negatiu a finals del 2012


L'economia baixa un 0,5% el quart trimestre, arrossegada per la crisi de l'euro

 

Tanca l'any amb superàvit


La crisi de la zona euro va doblegar la locomotora europea el darrer trimestre de 2012 i el PIB alemany va baixar un 0,5%. Alemanya entrarà tècnicament en recessió si el primer trimestre s'aquest any l'evolució també és negativa. Alemanya va poder tancar l'any en positiu, amb un creixement anual del 0,7% en comparació amb el 2011, segons les xifres de l'Oficina Federal d'Estadística. Per a aquest 2013 es preveu una expansió encara més modesta, d'un 0,5%, segons va avançar ahir el diari econòmic Handelsblatt respecte dels pronòstics que avui presentarà el ministre d'Economia, Philipp Rösler.
Malgrat aquesta sotragada, el govern d'Angela Merkel pot presumir d'haver assolit l'objectiu del dèficit zero aquest any passat, ja que fins i tot va aconseguir un superàvit del 0,1 %, segons Destatis.
És clar que el creixement del 0,7 % del PIB no és per llençar coets. Però la “sorpresa” del dèficit permet a la cancellera Merkel presentar-se amb una llibreta de notes més que envejable. En el passat, Alemanya va estar entre els pecadors reincidents quant al límit imposat per Maastricht: entre 2001 i 2005 va superar el 3% cada any, amb un rècord del 4,2% l'any 2003.
Després ha tingut un parell de recaigudes –2009 i 2010–, però des del 2010 estava en el bon camí. El superàvit actual s'explica pel bon comportament del mercat laboral i l'extraordinària recaptació fiscal, derivada del rècord històric alemany quant a ocupació.   


 

 

LA XIFRA

0,1 per cent va ser el superàvit públic d'Alemanya a finals de 2012, segons les dades de Destatis.

viernes, 11 de enero de 2013

Mario Draghi nos desea un contenido 2013

 

El BCE adverteix que no hi ha marxa enrere en l'austeritat



Draghi obre l'any sense tocar els tipus i sota el signe de l'optimisme prudent

 

Els mercats s'estabilitzen gràcies a les retallades, diu



1
Hi ha símptomes de recuperació, malgrat la recessió, i els mercats s'han estabilitzat, com ho evidencia la relaxació de la prima de risc i de les tensions sobre els països en situació més crítica. Malgrat tot, no queda altre remei que les retallades, perquè aquests senyals positius són fruit de les mesures empreses. Aquest era el missatge que va llançar ahir el president del Banc Central Europeu (BCE), Mario Draghi, en la seva primera conferència de premsa de l'any després del consell de govern de l'entitat, on va enviar un parell de senyals positius i va deixar clar, a més, que no cal tocar les seves “eines” tradicionals.
Els tipus es van quedar al seu mínim històric, un 0,75%, perquè els mercats “estan més tranquils” en aquest inici del 2013 que l'any passat. Draghi va deixar igualment clar que no hi haurà al llarg d'aquest any cap nou abaratiment del preu del diner i va pronosticar que la inflació se situarà en els límits desitjats pel BCE, un 2%, és a dir, un alleujament després del 2,2% que va marcar el desembre.
És cert que “alguns bancs”, en paraules de Draghi, continuen reticents a concedir crèdits, però el president del BCE preveu que aquesta situació millori a mesura que avanci l'any. La principal diferència respecte a l'any passat que justifica el seu prudent optimisme és que la situació ha millorat. I això es deu, segons Draghi, al fet que els governs de la zona euro han sabut aplicar “les mesures adients”. És a dir, l'austeritat i les retallades.
Draghi afirma que no hi ha cap més remei que mantenir aquest curs i que no es pot tampoc fer marxa enrere en les polítiques aplicades. L'única correcció que va insinuar el president del BCE va ser respecte a la situació del mercat laboral. Cal “repartir millor” l'atur, segons Draghi. Ara per ara, els joves són els més castigats per la situació del mercat laboral, va dir apuntalant-se en unes xifres més que indiscutibles.
“Si tots els treballadors rebessin el mateix tracte, l'atur es repartiria de manera més igualitària entre tota la població”, hi va afegir. La frase remet a les mesures adoptades a principi del 2000 a la majoria dels països de la Unió Europea (UE) i que van conduir a una flexibilització del món laboral.
“Els joves –va dir– han estat els primers a patir els acomiadaments, en esclatar la crisi.” Dit d'una altra manera, que abaratir els acomiadaments no ha ajudat a crear més llocs de treball, sinó que senzillament ha fet que es prescindís, a l'hora de retallar plantilles, de qui més barat resulta acomiadar.

LES XIFRES


2 per cent d'inflació pronostica el Banc Central Europeu que hi haurà a la zona euro a final d'aquest 2013.

0,75 per centes quedaran els tipus d'interès aquest exercici, el seu mínim històric, segons les previsions.

jueves, 10 de enero de 2013

Con Maricel, sobre el eje




Cuadriga - ¿Se enfría la amistad franco-alemana


Nunca más guerra en Europa. Con esta consigna común, los otrora enemigos Francia y Alemania firmaron hace 50 años un tratado de amistad. Desde entonces, ambos países ejercieron una gran influencia en Europa, teniendo siempre en cuenta la unidad. Pero esta unidad es puesta a prueba una y otra vez, como últimamente durante la crisis financiera.
El 22 de enero de 1963, el presidente francés Charles de Gaulle y el canciller alemán Konrad Adenauer firmaron el tratado de amistad en el Palacio del Elíseo. En ese momento, la reconciliación de ambos países tras la Segunda Guerra Mundial era la prioridad.
Actualmente, la cooperación política está marcada por la intención de resolver problemas futuros en un mundo crecientemente globalizado, en el contexto de una Europa ampliada y sacudida por la crisis.
Para las jóvenes generaciónes, la estrecha colaboración en materias de educación, economía, política interior y exterior pertenece a la agenda diaria.
¿Cuál es el valor de la amistad germano-francesa hoy? ¿Cumple esta sociedad todavía un papel importante en la conformación de Europa?. ¿Puede convertirse el tratado de amistad en un modelo de que asegure la paz en otros países?

Pascal Thibaut – En 1990 se trasladó desde Francia a Berlín, donde comenzó a trabajar como periodista para diversos medios, entre ellos Radio Multikulti y Deutsche Welle. En 1997 asumió la corresponsalía en Alemania de Radio France International.

Roland Pichler – Este periodista trabaja como corresponsal de temas económicos en la oficina berlinesa del diario Stuttgarter Zeitung. Tras cursar periodismo en Múnich y finalizar sus estudios sobre economía y política, se traslada a Argentina. Principalmente se ocupa de temas de política económica y financiera, así como de otros temas económicos internacionales.

Gemma Casadevall – Periodista española nacida en Barcelona y establecida en Berlín desde 1992. Ha ejercido como corresponsal en Alemania para "Diario de Barcelona", "Avui" y "El Mundo". Desde 1999 foma parte del equipo de la Agencia EFE en Berlín, cuya cobertura abarca Alemania, Escandinavia y Polonia.



Aterriza como puedas, Peer



El impopular rival de Merkel y el caos del aeropuerto azotan a socialdemócratas

Gemma Casadevall

Berlín, 10 ene (EFE).- La impopularidad del rival de Angela Merkel en la lucha por la cancillería, Peer Steinbrück, azota a la socialdemocracia alemana, salpicada además en este año electoral por el caos que envuelve al futuro aeropuerto de Berlín, responsabilidad de su correligionario y alcalde, Klaus Wowereit.
El aprecio ciudadano hacia la canciller sube semana a semana, como reflejaba hoy el sondeo de la televisión pública ARD, según el cual Merkel supera a Steinbrück en 25 puntos -55 % frente a 30 %- en cuanto a credibilidad y capacidad de gestión.
El candidato y ministro de Finanzas en la primera legislatura de Merkel fue lanzado por sus filas el pasado diciembre a la lucha por la cancillería, pese a que su perfil no encaja con lo que se espera de un líder del Partido Socialdemócrata (SPD).
Sobre Steinbrück pesa el estigma de los múltiples "extras" que percibe como conferenciante preferido de foros económicos y cargos en consejos de administración de empresas -que dejó en suspenso, tras su designación como candidato-.
Sucesivas declaraciones del aspirante considerando "insuficiente" el sueldo de la canciller -220.000 euros anuales- han acrecentado su fama de político al que impulsa prioritariamente el propio interés.
Los nubarrones que, hasta ahora, pesan sobre la oposición podrían dispersarse si logran derrotar a las filas de la canciller en las elecciones del próximo 20 de enero en el "Land" de Baja Sajonia, primera etapa del año electoral.
El mismo sondeo de la ARD apunta a un cerrado empate entre la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel y su aliado Partido Liberal (FDP), frente a una alianza entre SPD y Verdes, ligeramente decantado a favor de la actual oposición.
Todo puede depender de que los liberales logren el 5% mínimo para lograr escaños.
Si quedan fuera de la cámara regional, se da por hecho que ello precipitará la defenestración como líder del partido del ministro de Economía, Philipp Rösler, en un intento desesperado por evitar el hundimiento en las generales previstas para septiembre.
Los paralelismos entre la situación de Baja Sajonia, donde gobierna una coalición gemela a la de la canciller a escala federal, y lo que pueda ocurrir en las legislativas convierten esos comicios en barómetro para la futura confrontación Merkel-Steinbrück.
Pero al SPD le surgió un factor de riesgo añadido, resultado del caos en la apertura del futuro aeropuerto de Berlín-Brandeburgo, que tras varios retrasos no se cuenta con que pueda entrar en funcionamiento hasta 2014, cuatro años después de lo previsto.
El máximo responsable político de los desaguisados de ese gran proyecto -una asignatura pendiente para Berlín más de veinte años después de la caída del Muro-, es su alcalde-gobernador, el socialdemócrata Klaus Wowereit.
Wowereit, en el cargo desde 2001, era hasta hace un año y medio una de las figuras más populares de la socialdemocracia alemana.
Su estrella cayó en picado desde que mayo de 2012 admitió un nuevo retraso -el tercero, entonces-, dos semanas antes de la fecha prevista para la apertura del aeropuerto, con el consiguiente estupor entre aerolíneas y comercios que pensaban operar ahí.
El berlinés común lo afrontó sin aspavientos, puesto que ello prolonga la vida de los dos aeropuertos en servicio -Tegel y Schönefeld-, ambos desfasados pero a ojos del ciudadano prácticos, por ser de fácil acceso desde el centro urbano.
Pero el nuevo retraso y el hecho de que ni siquiera haya una fecha concreta para su apertura pesa ya demasiado sobre la imagen de la capital de la primera economía europea.
Las obras del aeropuerto empezaron en 2006, entonces estaban presupuestadas en 2.000 millones de euros y ahora las estimaciones se dispararon a 4.300 millones de euros.
Wowereit afrontará este sábado un voto censura en la cámara regional, formulada por los Verdes, La Izquierda y los Piratas.
No se prevé que pueda prosperar su voto, puesto que el alcalde cuenta con el respaldo de sus socios de gobierno, la CDU de Merkel.
Sin embargo, la situación de caos mina las opciones de Steinbrück de presentarse como alternativa a lo que califica de rumbo errático de Merkel frente a la crisis de la zona euro.
Steinbrück ha pasado a ser "el mejor aliado electoral" de Merkel, titulaba esta semana el semanario "Der Spiegel", mientras el popular diario "Bild" cuestionaba que el SPD pueda liderar Alemania o Europa, si no es capaz de hacer que se inaugure un aeropuerto. EFE
gc/jcb/lab

martes, 8 de enero de 2013

Siempre nos quedará Tegel


El lío del aeropuerto afean el "made in Germany"

Gemma Casadevall

Berlín, 8 ene (EFE).- La secuencia de retrasos en la apertura del nuevo aeropuerto de Berlín -cuatro años, hasta ahora- más otros desajustes en grandes obras públicas en Alemania salpican el sello "made in Germany", comúnmente aceptado como garantía de fiabilidad.
El suspense rodea la entrada en funcionamiento del aeródromo Berlín-Brandeburgo (BBI), presupuestado en 4.300 millones de euros, el doble de lo inicialmente previsto, después de que el jefe del equipo técnico, Horst Amann, admitiera hoy "problemas casi crueles" y difíciles de describir, aparecidos durante las obras en curso.
No podrá determinarse una nueva fecha de apertura hasta mediados de año, añadió Amann, después de que ayer el alcalde-gobernador de la capital alemana, el socialdemócrata Klaus Wowereit, anunciara una nueva demora en una apertura originalmente prevista para 2010.
Se trata del quinto aplazamiento, que obliga a Berlín, más de veinte años después de la caída del Muro, a seguir esperando para disponer de un aeropuerto internacional acorde con su condición de capital de la primera economía europea.
Las críticas se ciernen sobre Wowereit, en la alcaldía de la ciudad-estado desde 2001 y, hasta el caso del aeropuerto, uno de los políticos más populares del Partido Socialdemócrata (SPD).
La buena estrella del alcalde cayó en picado el año pasado, al anunciarse el por entonces tercer aplazamiento de la apertura, apenas dos semanas antes de la fecha prevista, en junio de 2012, lo que acarreó enormes daños a aerolíneas y comercios que pensaban operar en el nuevo BBI.
Sobre Wowereit pesa ahora la amenaza de una moción de censura en la cámara regional, mientras que otro teórico responsable político, su colega de Brandeburgo y asimismo socialdemócrata Matthias Platzeck, se someterá en breve a un voto de confianza.
La responsabilidad es compartida y, si algo puede salvar a Wowereit, es que gobierna en gran coalición con la Unión Cristianodemócrata (CDU) de la canciller Angela Merkel y que en el proyecto está implicado además el Ministerio de Obras Públicas, a cuyo frente está Peter Ramsauer, de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU).
El asunto del BBI pesa sobre las grandes formaciones, de modo que los impulsores de las protestas son los opositores Verdes, La Izquierda o, en el caso de la ciudad-estado, Los Piratas.
El berlinés ha asumido con estoicismo unos retrasos que implican prolongar la vida de los dos aeropuertos de la ciudad -Tegel y Schönefeld- que, aunque desfasados, resultan prácticos por quedar a media hora del centro, en transporte público, y ser de formato modesto, lo que implica no perder tiempo entre terminales.
Las aerolíneas, en cambio, piden responsabilidades e indemnizaciones, ante una complicaciones logísticas que se suman a las crisis internas y la necesidad de saneamiento que afrontan, ahora mismo, las dos grandes compañías del país: Lufthansa y Air Berlín.
El caso del BBI, que llevará el nombre del exalcalde de Berlín y excanciller socialdemócrata Willy Brandt, no es el único ejemplo de grandes proyectos que no arrancan en la Alemania de Merkel.
Otro ejemplo sonado es la futura estación ferroviaria de Stuttgart (sur del país), un proyecto nacido en 1995 y presupuestado en 2.500 millones de euros que ha sufrido sucesivas demoras tanto por la oposición ciudadana como por problemas técnicos.
La obra fue repetidamente paralizada, sus costes se duplicaron hasta los 5.600 millones de euros y no hay fecha clara para su apertura, lo que refrenda el parecer de los ciudadanos que se resistieron al proyecto, con manifestaciones semanales y hasta batallas campales contra la policía, por considerarlo caro e innecesario.
Otras iniciativas etiquetadas de megalómanas atascadas son el gran teatro de la ópera previsto para Hamburgo y el nuevo metro de la ciudad de Colonia.
En todos esos casos se han mezclado acusaciones de mala gestión y viabilidad de unos proyectos costosos y poco asimilables para el ciudadano alemán, tradicionalmente alérgico al despilfarro.
El peor lamparón para el "made in germany" vino, sin embargo, del Transrapid, el tren magnético de alta velocidad que debía ser la insignia de la superioridad industrial alemana, a cargo de los poderosos consorcios ThyssenKrupp y Siemens.
Primero debía enlazar Hamburgo y Berlín, de ahí se pasó a plantearlo para Düsseldorf y Dortmund y luego para el trayecto entre la estación central de Múnich y su aeropuerto.
La fase experimental del Transrapid se zanjó en Alemania tras un trágico accidente en el tramo de pruebas que dejó 23 muertos, en 2006.
Su único "éxito" ha sido, hasta ahora, su exportación a China. EFE
gc/jcb/acm

lunes, 7 de enero de 2013

Nuestros mejores deseos para el FDP en este 2013

 

Els socis de Merkel, pendents de les eleccions saxones


Els sondejos indiquen que els liberals quedaran sense escons

 

La trobada de Reis dels aliats de la cancellera deixa en evidència el seu líder


Si hi havia algun dubte de la feblesa del Partit Liberal (FDP) alemany, la tradicional trobada de Reis del soci de govern d'Angela Merkel va deixar-la en evidència: al líder de la formació, el ministre d'Economia i segon del govern de la cancellera, Philipp Rösler, se'l va escoltar amb algun aplaudiment de cortesia, mentre que el veterà Rainer Brüderle, cap del grup liberal al Parlament, va despertar passions fent una crida a aixecar-se i lluitar.
A sobre, enmig del discurs, Rösler va haver d'encaixar l'insult més comú del repertori alemany: “arschloch”, un terme polivalent que es pot traduir com a “fill de mala mare”. Va ser un crit anònim en un auditori de 1.600 assistents, que podia interpretar-se de moltes maneres. En el cas de Rösler, que va assumir la presidència amb la missió de rescatar l'FDP de la seva persistent crisi d'identitat, era més que un símptoma.
Es dóna per fet que haurà de renunciar si, com preveuen els sondejos, els liberals queden sense escons als comicis de la Baixa Saxònia, el 20 de gener. En aquest land governa una coalició bessona a la de Merkel –la Unió Cristianodemòcrata (CDU) de la cancellera i l'FDP–. Una derrota faria que es disparessin els paral·lelismes amb vista a les generals del setembre, en què no hi ha dubte que la CDU serà la primera força, però en les quals també es preveu que els liberals quedin degradats a extraparlamentaris.
L'any electoral va arrencar malament per a Rösler, un polític de 39 anys sense carisma ni empenta. El vicecanceller no va saber reaccionar a l'insult com tampoc no ho ha sabut fer, fins ara, contra la crisi persistent dels liberals. L'FDP es va convertir en aliat de Merkel el 2009, després d'obtenir el millor resultat de la història, un 14,9%. Tres anys després, se'ls situa per sota del 5% mínim per obtenir representació.
La situació ha afavorit les apostes dels qui veuen Merkel amb els Verds com a aliats. La formació ecopacifista ja no té des de fa temps l'etiqueta de rebel, i a la cancellera se la veu capaç de governar amb ells. Els Verds, per ara, afirmen que lluiten per un relleu en el poder amb els socialdemòcrates. El mal és que l'aspirant de la socialdemocràcia, Peer Steinbrück, va de relliscada en relliscada. Primer, per les llistes que el situen com el diputat que més “extres” guanya en conferències i altres activitats. Després, per una curiosa declaració, en què va defensar que el sou de Merkel –uns 220.000 euros anuals– és curt, vista la feinada que té.

LA FRASE

Em devora per dins veure en quina situació està el meu partit, Dirk Niebel ministre de Cooperació
i membre de l'FDP

LA DATA

20.01.13
tindran lloc les eleccions regionals a la Baixa Saxònia, on governa la CDU de Merkel amb l'FPD, igual que a Berlín.

LA XIFRA

39 anys té Philipp Rösler, líder de l'FDP, que viu hores baixes davant la perspectiva electoral del seu partit.

lunes, 31 de diciembre de 2012

Alle Jahre wieder...

Merkel davant el vot alemany



Amb l'entrada a l'any 2013 comença la cursa cap a la reelecció de la cancellera

 

 

La seva popularitat creix entre els seus compatriotes, que la veuen com la clau de la solidesa alemanya enmig de la crisi global

1
Enterrar o revalidar la coalició de govern amb els socis liberals: aquesta sembla la incògnita principal en l'arrencada de l'any electoral 2013 a Alemanya, en què la cancellera, Angela Merkel, lluita per la seva reelecció en les generals previstes per al setembre. Damunt del paper, la cancellera té una popularitat i uns índexs de valoració entre els seus compatriotes que la fan aparèixer com a invencible: un 41% dels alemanys pensen votar la Unió Cristianodemòcrata (CDU) o el seu partit germà, la Unió Socialcristiana de Baviera, segons l'última enquesta setmanal de l'institut Forsa. És el millor percentatge per a les files de la cancellera des de principi del 2006. És a dir, des del seu primer any com a cancellera, aleshores en gran coalició amb el Partit Socialdemòcrata (SPD). I supera en 14 punts el 27% que aquest mateix sondeig pronostica per al socialdemòcrata Peer Steinbrück, el seu rival directe, que d'aliat i ministre de Finances en aquell format en gran coalició ha passat a ser l'aspirant del primer partit de l'oposició a destronar-la.


Merkel sembla que tingui el secret de la immunitat contra el desgast de poder, segons aquestes xifres. La teòrica mala fama exterior o el fet que se la presenti com la “dolenta de la pel·lícula”, una líder inflexible que fa tremolar la resta d'Europa amb unes doctrines d'austeritat que ofeguen les economies dels seus socis, no afecta els alemanys. Ben al contrari, a casa seva es percep aquesta severitat com la clau de la solidesa enmig de qualsevol crisi, global o domèstica.
Això, però, no li garanteix una campanya cap a la reelecció tranquil·la com ella voldria, ni tampoc que els seus gestos cap a l'electorat casolà no afectin o facin ajornar les grans decisions dins la zona euro, per allò de no fer enfadar el contribuent alemany.
Tot pot dependre del que passi amb el Partit Liberal (FDP), el seu soci de govern des que va ser reelegida, el 2009, l'any que va deixar enrere el format de gran coalició per passar a recolzar-se en el teòric aliat natural. I les enquestes diuen, ara per ara, que l'FDP quedarà per sota del 4%. És a dir, sense escons al Bundestag (Parlament federal). O, dit d'una altra manera, que la cancellera podria quedar sense soci i, potser, sense el lloc com a cap de govern. Falten nou mesos fins a les eleccions generals, però a Alemanya la campanya ja ha començat. El dia 20 de gener hi ha eleccions al land de la Baixa Saxònia, on governa una coalició bessona a la de Berlín –entre la CDU i el FDP–. Els sondejos per als comicis regionals indiquen més o menys el mateix que a les generals: que les files de Merkel guanyaran sobradament, però que no podran revalidar la coalició. Pitjor encara per als interessos de la cancellera: que l'SPD podria tenir possibilitats de treure-li el lloc, si els Verds obtenen un percentatge suficient per garantir una aliança de govern amb una majoria prou sòlida.
Són moltes les alternatives, amb jocs de percentatges que pugen i baixen puntet a puntet, setmana a setmana, i en un país com Alemanya, on no hi ha tradició de governs en minoria –es té un pànic històric de la inestabilitat política des de temps de la república de Weimar, precedent a la pujada de Hitler al poder– ni tampoc de governs en solitari, per molt fort que sigui el líder. Es governa en coalició o no es governa i, si cal, s'opta per explorar en aliances dites contra natura. Per exemple, entre la CDU i els Verds.
Els nou mesos fins a les generals poden donar per a moltes reflexions i jocs de sondejos. A escala europea, però, creixen les recances a una nova mutació de Merkel, aquest cop en direcció a l'immobilisme, mentre espera els resultats a les urnes.
Hi ha massa factors de risc imminent –com ara un retorn de Silvio Berlusconi a la política activa, en les eleccions italianes del febrer– per gosar provocar convulsions internes entre un electorat, l'alemany, ara per ara tranquil·lament conformat al lideratge de severitat, però sense estridències, de Merkel.

LA XIFRA


41 per cent dels alemanys, segons un sondeig, pensen votar la CDU de Merkel o el seu partit germà de Baviera.

LA DATA


20.01.13 Hi ha eleccions a la Baixa Saxònia i els sondejos indiquen una victòria de les files de la cancellera.

domingo, 30 de diciembre de 2012

Adios sin lágrimas, rozando el fin de 2012


Alemania se despide del impopular copago sanitario

Gemma Casadevall


Berlín, 30 dic (EFE).- Alemania se despide con la entrada en 2013 del copago sanitario, una fórmula impopular entre el ciudadano y el sector médico, que fue introducida en 2004 para paliar el déficit de la Sanidad y moderar las visitas a los especialistas del hasta entonces mimado contribuyente alemán.
El gobierno de Angela Merkel aprobó hace dos meses la supresión del copago, implantado por su predecesor, el socialdemócrata Gerhard Schröder, por el que el ciudadano pagaba 10 euros por trimestre, adicionales a su cuota, por acudir a consultas médicas o dentistas.
La supresión entrará en vigor el 1 de enero, coincidiendo con el arranque de un año electoral en que Merkel aspira a su reelección, en las generales del próximo septiembre, lo que hizo que fuera tachada de oportunista desde las filas de la oposición.
La medida ha sido recibida con alivio general por el contribuyente común y también por los médicos, que con el régimen de copago se vieron obligados a asumir tareas burocráticas adicionales.
Los 10 euros se pagaban en la primera visita trimestral a una consulta, que además de extender el recibo correspondiente emitía los sucesivos volantes al paciente para cualquier otra cita, con cualquier médico, en ese mismo trimestre natural.
Ese pago único no revertía en ganancias adicionales para el médico, que era mero administrador de una cuota que debía transferir a la mutua correspondiente, en tanto que su destino era paliar el, hasta entonces, déficit sanitario acumulado.
Se trataba de una fórmula de aplicación compleja, orientada a reparar los enormes costes derivados de un sistema sanitario que integraba más de 300 mutuas, que a menudo competían entre sí para ganarse el favor del paciente, especialmente el de altos ingresos.
Schröder introdujo ese sistema como puntal de una reforma sanitaria que en paralelo recortó numerosas prestaciones, en medio del multimillonario déficit generado por las malas prácticas de la llamada "sanidad a la carta".
A la reforma del gobierno roji-verde de Schröder siguieron otros ajustes, ya con Merkel en el poder, así como un proceso de reducción de mutuas adscritas al sistema público, hasta las actuales 150.
El puntal de Schröder fue el copago sanitario, el de Merkel fue la creación de un fondo o bolsa común sanitaria, a la que van a parar todas las cuotas al seguro obligatorio y de la que salen luego las partidas más o menos equitativas a cada mutua.
De esa bolsa común deberán salir ahora los 2.000 millones de euros que dejarán de recaudarse con la supresión del copago.
Con la creación del fondo común se frenó, además, la competencia entre las mutuas por atraerse al contribuyente "rico" y se compensó el déficit de las grandes aseguradoras públicas -únicas obligadas a admitir a todo ciudadano, incluidos desempleados crónicos-.
Se pasó, además, de una situación de déficit considerada endémica al actual superávit que ha apuntalado la supresión del copago.
Alemania está en la órbita de los países de la UE en que la cuota de la Sanidad pública es compartida entre el trabajador y su patrono, en el caso de la población laboralmente activa, o del sistema social público, entre los desempleados o jubilados.
La cuota al seguro obligatorio se sitúa en el 15,2 %, algo por encima de la media comunitaria -un 14,4 %-, pero al contribuyente le queda al menos la compensación de estar entre los ciudadanos de la UE exentos del copago.
En la mayoría de los Veintisiete, los gastos médicos son compartidos entre los sistemas públicos, las aportaciones de las compañías privadas y los pagos directos de los pacientes, aunque en proporciones variables.
No vuelven los alemanes, en cambio, a su antiguo estatus de "mimados" por la Sanidad pública, ya que algunas de las prestaciones a que tuvieron derecho en el pasado -tratamientos dentales, gafas, lentes de contacto o medicinas alternativas- quedaron para siempre erradicadas de la lista de servicios a que tienen derecho.
Esta por ver si también se ha logrado la deseada reeducación del ciudadano para evitar que acuda al especialista por mero criterio intuitivo, ya que la elección de la consulta sigue siendo libre.
Un 97 % de los ciudadanos declaraba, en una encuesta publicada esta semana por el instituto Forsa, su convicción de que no acudirá más a menudo al médico ahora que ya no debe pagar los 10 euros.
Apenas un 7 % afirmaba haber postergado su visita al médico hasta principios de año para ahorrarse ese pago único. EFE
gc/egw/pq

viernes, 28 de diciembre de 2012

Preparando Bayreuth 2013


Alemania se reencontrará con Wagner, su genio´más venerado y polémico 

Gemma  Casadevall

Berlín, 28 dic (EFE).- Alemania se prepara para reencontrarse con Richard Wagner, el más venerado y polémico entre sus genios, de cuyo nacimiento se cumplirán 200 años en 2013, lo que derivará en un año wagneriano al cien por cien.
Leipzig, la ciudad donde nació el 22 de mayo de 1813; Dresde, donde estrenó algunas de sus óperas, y sobre todo Bayreuth, la localidad bávara cuyo festival sigue consagrado en exclusiva a Wagner, serán tres de los ejes del Año Wagner en Alemania.
En la ciudad natal del compositor se escenificarán algunas obras tempranas de Wagner, entre ellas "Das Liebesverbot" y "Renzi". En la Semperoper de Dresde se estrenará una nueva producción de "El Holandés Errante". Y Bayreuth albergará el concierto conmemorativo del bicentenario, dirigido por Christian Thielemann, el 22 de mayo.
A esa gran cita en la ciudad bávara seguirá el acontecimiento más esperado por el colectivo de wagnerianos de todo el mundo: el estreno de un nuevo "Anillo del Nibelungo", el 26 de julio, en la apertura de temporada del elitista festival operístico.
Si, de por sí, toda première en Bayreuth genera peregrinaciones de fanáticos de Wagner a la Verde Colina donde el compositor ordenó construir un teatro para sus óperas, la de esta temporada añade el factor histórico, con una producción firmada por el provocador Frank Castorf y con Kirill Petrnko en la batuta.
A ese escenario se espera que acuda, como todos los años, la canciller Angela Merkel, encabezando la lista de incondicionales del ámbito político o la farándula, por encima de afiliación política y procedencia.
La tetralogía de Wagner no se limitará al tradicionalista Bayreuth, por mucho que ahí se viva la quintaesencia del culto al compositor. También habrá espacio estelar para el "Anillo" en Berlín, dirigido por el argentino-israelí Daniel Barenboim, y con una legión de solistas adscritos al universo wagneriano, como René Pape y Waltraud Meier.
Barenboim dirigirá a Wagner desde el domicilio provisional de su Staatsoper unter den Linden de Berlín, el Schillertheater, donde está instalado su equipo mientras prosiguen las obras el edificio titular de la capital alemana.
En la escenificación del "Nibelungo" berlinés confluirán varios elementos que convierten asimismo la cita en imprescindible.
En primer lugar, la dirección de Barenboim, apasionado de Wagner y uno de los pocos, en tanto que judío, a los que se concede cierta licencia para interpretar a un compositor identificado con el antisemitismo en Israel, aunque sea entre protestas.
Ahí estará también la mezzosoprano Meier, antigua heroína de Bayreuth y proscrita de la Verde Colina desde que se enfadó con quien durante medio siglo fue su director, Wolfgang Wagner.
El nieto del compositor y legendario patriarca de Bayreuth falleció en 2010, tras dejar la dirección colegiada a sus dos hijas, Katharina y Eva Wagner-Pasquier.
A ambas ha correspondido la tarea de "estudiar" con cierto rigor científico la vinculación con el nazismo de un festival que la nuera de Richard Wagner, Winifred, puso a los pies de Adolf Hitler.
El bicentenario del compositor dará ocasión para refrescar la memoria sobre este capítulo de Bayreuth, un tema recurrente en los entreactos, que más allá de lo políticamente correcto forma parte también del morbo del festival.
Ya en la órbita de lo presente, queda por resolver la incógnita de hasta qué punto el viejo teatro ha logrado ponerse al día.
Medios bávaros advertían recientemente que el edificio amenaza ruina y que parte de la fachada corría riesgo de resquebrajamiento.
La dirección del festival sigue buscando financiación para una remodelación completa del edificio, lo que se estima costará 48 millones de euros (70 millones de dólares).
Richard Wagner colocó la piedra fundacional de su teatro, considerado por el compositor ideal para sus óperas, en 1872 e inauguró el primer festival en 1876.
Entonces, la ciudad donó el gran solar, sobre la denominada Verde Colina, a lo que siguió la generosa financiación del rey Luis II de Baviera, el gran mecenas y admirador de Wagner.
Desde entonces, el edificio ha vivido varias reformas en el escenario o la fachada, así como en el patio de butacas.
Los sucesores de Wagner, incluidas Eva y Katharina, han mantenido el esquema fundacional de abrir el teatro solo para la temporada estival y representar exclusivamente las óperas wagnerianas.
Ahora se encuentran en el dilema de decidir si amplían ese esquema o si mantienen esa fórmula, para lo que precisan un nuevo "rey loco" dispuesto a financiar la fidelidad en exclusiva al genio. EFE
gc/me

jueves, 27 de diciembre de 2012

Angie,de merienda


La popularidad de Merkel devora a sus socios


Gemma Casadevall



Berlín, 27 dic (EFE).- La canciller Angela Merkel entrará en el año electoral 2013 con una cuota máxima de popularidad, mientras su socio liberal sufre un desgaste similar al que hundió bajo mínimos a sus aliados en la anterior legislatura, los socialdemócratas.
Los sondeos reflejan un aprecio creciente para las filas de la canciller -su Unión Cristianodemócrata (CDU) y su hermanada Unión Socialcristiana de Baviera (CSU)- que en el umbral del año electoral 2013 se sitúan en el 41 %, tres puntos más que la semana anterior.
Se trata del porcentaje más alto para Merkel y su partido desde abril de 2006, seis meses después de la llegada al poder de una canciller en la que sus compatriotas admiran justo aquello por lo que se la teme en el exterior: su capacidad para imponerse.
El Partido Liberal (FDP), que en 2009 se convirtió en su socio apuntalado en un resultado récord para esa formación bisagra -un 14,6 %-, queda según la encuesta semanal del instituto demoscópico alemán Forsa en el 4 % y por debajo del mínimo del 5 % para acceder a escaños.
Se trata de una situación persistente en ese partido, que en sus tres años como coaligado de Merkel ha ido de una crisis de liderazgo a la siguiente y que en las legislativas previstas para septiembre podría quedar degradado a extraparlamentario.
La caída del FDP recuerda a la sufrida por el anterior aliado de la canciller, el Partido Socialdemócrata (SPD), que se convirtió en su socio en 2005 con un 34,2 % -un punto menos que la CDU/CSU- para caer en las siguientes generales al 23,0 %, su récord a la baja.
El SPD ha invertido los últimos tres años en tratar de levantar cabeza y se encuentra en los sondeos en un 27 %, muy por debajo del partido de la canciller, pero con opciones a volver a gobernar si a Merkel le fallan los liberales.
La clave de un futuro gobierno podría estar en los Verdes, aliado del SPD en las dos legislaturas de Gerhard Schröder -de 1998 a 2005-, ya que se da por descartada cualquier alianza con La Izquierda y menos aún se cuenta con los Piratas, a los que los sondeos sitúan muy por debajo del mínimo del 5 %.
Durante meses los sondeos daban a los Verdes porcentajes suficientes para apoyar un gobierno del SPD. Ahora bajaron al 13 %, lo que teóricamente deja dos opciones: una gran coalición o una alianza hasta ahora inédita entre Merkel y los ecopacifistas.
Faltan nueve meses para las legislativas, pero en Alemania se vive ya en situación de precampaña, con las regionales de Baja Sajonia, el próximo 20 de enero, como etapa inminente.
Se pronostica ahí que la CDU se mantendrá como primera fuerza, pero que ello no evitará el relevo de su primer ministro regional, David McAllister, arrastrado por la debilidad del socio liberal.
La alternativa más probable en el "Land" es una coalición entre SPD y Verdes, con los inevitables negros paralelismos de cara a las generales para Merkel y el claro espaldarazo para los rojiverdes.
De Baja Sajonia salió catapultado en 1998 a la cancillería Schröder, quien de jefe del gobierno regional pasó a candidato para las generales del SPD y derribó a Helmut Kohl.
Siete años después perdió Schröder ante Merkel, tras impulsar una reforma estructural basada en sacrificios sociales que parte del SPD encajó como una traición, pero que se perciben ahora como puntal de la solidez de la primera economía de una zona euro en crisis.
El SPD enviará a luchar por la cancillería a quien fue ministro de Finanzas de Merkel en la primera legislatura, Peer Steinbrück.
Mientras el SPD busca el espaldarazo en Baja Sajonia, en medios alemanes se apunta a que un derrumbe del FDP comportará la defenestración de su líder, Philipp Rösler, ministro de Economía de Merkel.
Rösler asumió la presidencia del FDP un año atrás, en sustitución de quien entonces se consideraba máximo responsable de la crisis del partido, el ministro de Exteriores, Guido Westerwelle.
Bajo Rösler, el FDP no ha logrado invertir la tendencia a la baja que, hasta ahora, han sufrido los socios de Merkel. Algo que, indirectamente, hace más creíble la promesa del candidato Steinbrück de que el SPD no volverá a caer en la tentación de una gran coalición liderada por la canciller. EFE
gc/egw/si

jueves, 20 de diciembre de 2012

En Cuadriga, dándole vueltas a Hugo







Pocos jefes de estado crean tanta polémica como Hugo Chávez. Sus partidarios celebran las iniciativas sociales del presidente, que bautizan con el nombre de “socialismo del siglo XXI”. Sus detractores ven en él un demagogo autoritario de izquierdas. ¿Tiene futuro la “revolución bolivariana” de Chávez? ¿O amenazan las tensiones ideológicas con fragmentar la sociedad?


  Ana Soliz Landívar
Investigadora boliviana que realiza su doctorado en el Instituto Alemán de Estudios Globales y Regionales (GIGA) de Hamburgo. En la Universidad de Santiago de Chile se graduó en Estudios Internacionales y obtuvo su postgrado en “Integración Regional” en la Universidad de Barcelona y la Universidad de Chile.
Gemma Casadevall
- Periodista española nacida en Barcelona y establecida en Berlín desde 1992. Ha ejercido como corresponsal en Alemania para "Diario de Barcelona", "Avui" y "El Mundo". Desde 1999 foma parte del equipo de la Agencia EFE en Berlín, cuya cobertura abarca Alemania, Escandinavia y Polonia.

Bernd Pickert
- El politólogo se desempeñó como periodista independiente para varios periódicos. Desde 1994 trabaja para la sección internacional del diario berlinés "die tageszeitung". Está especializado en Estados Unidos, América Latina y Derechos Humanos.

jueves, 13 de diciembre de 2012

De Cuadriga para Silvio, con Urs y Laura






¿Significa la renuncia de Mario Monti el fin de las reformas en Italia? Silvio Berlusconi, famoso por sus escándalos, ya anunció su deseo de ser nuevamente candidato a primer ministro. Sus posibilidades de ser reelegido son nulas. Sin embargo, muchos temen una catástrofe para Italia y para el euro.
Mario Monti
Muchos italianos consideran la política de austeridad de Mario Monti demasiado dura. El partido de Berlusconi, Popolo della Libertà, quiere sacar provecho de este desencanto y ha retirado el apoyo al gobierno de Monti. Se esperan nuevas elecciones a principios de 2013.
Silvio Berlusconi
Con candidatos como el socialdemócrata Pier Luigi Bersani, Berlusconi no puede competir. Pero con su poderoso imperio mediático y una política de bloqueo podría torpedear las reformas. Representantes de la Unión Europea se muestran muy preocupados ante el eventual abandono del rumbo político del gobierno de Monti. Otros ven en la candidatura de Berlusconi una oportunidad para sacar a Italia del letargo político.
Berlusconi espera evadir la justicia con su candidatura. Hace solo pocas semanas "Il Cavaliere" fue condenado, en primera instancia, a una pena de prisión por un delito fiscal. Otras condenas pueden seguir, por abuso de autoridad y por promover la prostitución de menores de edad.
Y Usted, ¿qué opina?:


El drama italiano - ¿Tragedia para Europa?

Laura Lucchini
 – Estudió Ciencias de la Comunicación en Milán y Madrid y recibió un grado Master en periodismo de la Universidad Torcuato di Tella de Buenos Aires. Actualmente escribe desde Berlín para los periódicos italianos "Linkiesta" y "L´Unità" tanto como para el diario argentino "La Nación" y el diario "El País" de España.


Roland Pichler
 - Este periodista trabaja como corresponsal de temas económicos en la oficina berlinesa del diario Stuttgarter Zeitung. Tras cursar periodismo en Múnich y finalizar sus estudios sobre economía y política, se traslada a Argentina. Principalmente se ocupa de temas de política económica y financiera, así como de otros temas económicos internacionales.

Gemma Casadevall
 - Periodista española nacida en Barcelona y establecida en Berlín desde 1992. Ha ejercido como corresponsal en Alemania para "Diario de Barcelona", "Avui" y "El Mundo". Desde 1999 foma parte del equipo de la Agencia EFE en Berlín, cuya cobertura abarca Alemania, Escandinavia y Polonia.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Peer, ese hombre

Steinbrück, el exaliado leal en lucha contra Merkel

Gemma Casadevall

Berlín, 9 dic (EFE).- El socialdemócrata Peer Steinbrück se lanzó hoy a la lucha por la Cancillería alemana, con el 93,4 % de los votos de sus filas y la misión de quitarle el mando a Angela Merkel, de quien fue ministro de Finanzas en su etapa de gran coalición.
Aupado con ese resultado, Steinbrück se calzó el traje de precampaña electoral para los comicios generales de 2013 desde Hannover, la ciudad donde cinco días atrás Merkel fue reelegida líder de la Unión Cristianodemócrata (CDU) con casi el 98 % de los votos.
Lejos de los niveles de popularidad de la incombustible Merkel y a millas de lo que se entiende por un político carismático, el candidato del Partido Socialdemócrata (SPD) aboga por la justicia social como término compatible con la competitividad económica.
"Las elecciones no se ganan solo con popularidad, sino también con capacidad", sostiene Steinbrück, de 65 años y el aspirante de más edad que el SPD ha enviado nunca a luchar por la Cancillería.
De llegar al cargo, lo hará como el segundo más mayor que asume las riendas del país, después de que en 1949 Konrad Adenauer se convirtiera en el primer canciller de la República Federal de Alemania (RFA) con 73 años.
Ni el factor edad ni la aparente falta de encanto amilanan a un SPD que aclama como a un héroe al excanciller Helmut Schmidt, de 94 años, y menos en un país en que los políticos más valorados no son los físicamente más agraciados, sino los que imponen su ley.
La fuerza de Steinbrück está en su capacidad para la respuesta rápida, a veces rayana con el mal tono y con rictus malhumorado.
La velocidad con la que puede bombardear cifras y datos y la voracidad verbal con que apabulla al contrincante hacen que se le considere un virtuoso del debate, lo que practica con talante de boxeador.
Esas dotes le han convertido en un tertuliano codiciado en foros económicos hasta niveles peligrosos en su campaña: es el diputado del Bundestag (Parlamento) con mayores honorarios extras, lo que para muchos no cuadra con el perfil de candidato del SPD.
Steinbrück presume de político sin tapujos y sin complejos, que apuesta al todo o nada y afirma que su propósito es llegar al poder al frente de una coalición roji-verde, como la que lideró su correligionario Gerhard Schröder entre 1998 y 2005.
Niega la posibilidad de reeditar una gran alianza como la que lideró Merkel de 2005 a 2009 y en la que demostró su sangre fría al frente de Finanzas, en medio del estallido de la crisis en 2008.
Peer Steinbrück nació en 1947 en Hamburgo, también ciudad natal de Merkel, solo que la canciller creció en la Alemania comunista, donde se trasladó su padre, pastor protestante, siendo ella una niña.
Steinbrück, en cambio, hijo de un arquitecto hamburgués y madre danesa, pasó buena parte de su infancia y adolescencia ahí, a lo que se atribuye su gesto arrogante arquetípico de la ciudad hanseática.
Ingresó en 1969 en el SPD y ese fue desde entonces su único partido.
Con Helmut Schmidt en la Cancillería ejerció cargos en distintos ministerios, para pasar en 1986 a ser la mano derecha del primer ministro de Renania del Norte-Westfalia, Johannes Rau.
En ese "Land" (estado federado), el más poblado y durante décadas más esencialmente socialdemócrata del país, transcurrió buena parte de su carrera, hasta convertirse en 2002 en su primer ministro.
Ahí también sufrió el revés más duro de su vida política, al perder el SPD el dominio del "Land" en 2005, lo que decidió al entonces canciller Schröder a convocar elecciones anticipadas, en un intento por salir al paso del desgaste de poder.
Merkel se impuso en esos comicios y convirtió a Steinbrück en uno de los hombres fuertes de su gran coalición, al frente de Finanzas.
Ajedrecista apasionado, está casado desde hace 37 años con Gertrud Steinbrück, con quien tiene tres hijos ya adultos.
Su esposa confesó recientemente su admiración por Joachim Sauer, el marido de Merkel, a la que solo acompaña en las grandes ocasiones, puesto que prefiere dedicar su tiempo a su cátedra de Química en la Universidad Humboldt de Berlín. EFE