miércoles, 11 de febrero de 2026

Más y más fango

Terremoto Epstein en Noruega: El Consejo de Europa retira la inmunidad a su exsecretario por su vínculo con el pederasta



Thorbjorn Jagland, en 2018 / DIMITRIOS KARVOUNTZIS / EUROPA PRESS
 Gemma Casadevall   Berlín11 FEB 2026 

Noruega empieza a actuar ante el descrédito que afecta a la casa real y a sus instituciones más reputadas, desde el Comité del Nobel o al servicio de Exteriores, por sus vínculos con el pederasta Jeffrey Epstein. Un día después de que el Parlamento noruego anunciara la creación de una comisión de investigación independiente para estos casos, el Consejo de Europa suspendió la inmunidad de quien fue su secretario general, el ex primer ministro noruego y expresidente del Comité Nobel, Thorbjørn Jagland.
La Fiscalía de Oslo investiga a Jagland por presunta corrupción por sus contactos con Epstein entre 2016 y 2018. El detonante es una inversión inmobiliaria y un viaje a la isla del millonario, aunque no llegó a producirse. Hasta ahora, Jagland ha admitido su "mal criterio" en la elección de sus amistades. Más o menos lo mismo que ha reconocido la princesa Mette-Marit en relación a Epstein, con quien intercambió durante años mails en un tono que va del flirteo a la complicidad.
Jagland, del partido laborista y correligionario del actual primer ministro, Jonas Gahr Store, fue jefe del Gobierno noruego entre 1996 y 1997, titular de Exteriores entre 2000 y 2001, secretario general del Consejo de Europa entre 2009 y 2019 y presidente del Comité Nobel de 2009 a 2015. A las sospechas sobre él se suman las que pesan sobre otra figura noruega de prestigio internacional: el exministro de Exteriores y actual jefe del Foro Económico Mundial de Davos, Børge Brende, a quien se investiga por sus relaciones con el depredador sexual neoyorquino. Una diplomática de alto rango, Mona Juul, renunció esta semana como embajadora en Irak y Jordania, a raíz de las investigaciones contra ella y su esposo, el asimismo diplomático Terje Rød-Larsen.
La lista de altos cargos bajo sospecha crece a diario, en un país identificado como garante o mediador en procesos de paz y la concesión de los prestigiosos premios Nobel. "El servicio de Exteriores no es solo responsable ante sus propios ciudadanos. Otros países se preguntan también si se puede seguir confiando en Noruega", escribía estos días columnista de la televisión pública NRK, Sigurd Falkenberg Mikkelsen.

La presión sobre Mette-Marit

¿Se tambalea la casa real noruega por los vínculos de Mette-Marit con Epstein? La esposa del príncipe heredero, Haakon, está inmersa en un torbellino mediático por su amistad con el empresario y por el juicio contra su hijo Marius Borg Hoiby por 38 cargos, incluida violación, agresiones y consumo o transporte de drogas. Las dudas rodean también a su estado de salud. El pasado diciembre se anunció que precisa Mette-Marit someterse a un transplante para tratar la fibrosis pulmonar que le fue diagnosticada en 2018.
Son varios los flancos que inciden en la cuestión de si está capacitada para ser reina. Hasta tres veces ha pedido disculpas a sus compatriotas Mette-Marit por su "poco criterio" al elegir sus amistades, concretamente Epstein, con quien intercambió decenas de correos entre 2011 y 2014. Es decir, cuando el pederasta convicto había sido ya juzgado y condenado por prostitución de una menor, en 2008. Expresó ya en 2019 su pesar por sus contactos con ese confidente. Repitió esa disculpa hace unas semanas, tras desclasificarse los tres millones de documentos de las actas Epstein donde el nombre de Mette-Marit aparece unas 1.000 veces. Y envió otro mensaje similar hace unos pocos días, coincidiendo con las primeras vistas del juicio contra Marius Borg Hoiby, nacido de una relación anterior y que formalmente no es miembro de la casa real. Ambos, Mette-Marit y Haakon, le visitaron en la prisión donde fue ingresado en vísperas de la apertura del proceso, tras ser detenido por una nueva agresión.
Los titulares hablando de "hundimiento de la casa real noruega" se suceden en el país nórdico. Al escándalo en torno a Mette-Marit se ha añadido el de otra princesa, Sofía de Suecia, esposa de Carlos Felipe, exestrella de 'realities' y modelo, quien asimismo ha reconocido y lamentado sus encuentros con Epstein. Pero en su caso fueron más esporádicos y remotos que los de Mette-Marit, quien además está llamada a ser reina en un futuro no tan lejano. Del rey Harald de Noruega, de 87 años, se viene aventurando con una abdicación a favor de Haakon desde hace cierto tiempo debido a su debilitado estado de salud.

'Fakes' y fotos generadas con IA

No se prevé que se alivie la presión sobre la princesa a corto plazo. El juicio contra Marius avanza entre llantos del procesado y confesiones a medias. Las declaraciones de algunas de sus presuntas víctimas, entre ellas varias exparejas, contradicen su versión de que fue sexo consentido. Høiby, de 29 años, está acusado de cuatro casos de violación a distintas mujeres, seis de conducta sexual vejatoria y agresiones, amenazas y delitos relacionados con las drogas. Ha admitido agresiones y otros delitos menos graves, pero niega haber filmado sin su consentimiento a varias de esas mujeres mientras dormían.
Cada una de las vistas contra él levanta titulares con descripciones penosas. En paralelo discurren en redes sociales bulos y 'fakes', generados por IA, con Mette-Marit retozando con Epstein en la isla del pederasta u otras calumnias degradantes. Hasta ahora, Haakon ha respondido con entereza y mostrando empatía tanto hacia su esposa como hacia el hijo de esta. La princesa Ingrid, de 22 años, hija del matrimonio y siguiente en la línea de sucesión tras Haakon, se ha desahogado en las redes y reclamado calma para su familia, en medio del reguero de bulos y titulares escabrosos que envuelven a su madre.
El mismo Parlamento que creará una comisión investigadora rechazó a principios de febrero una moción presentada por dos partidos izquierdistas a favor de instaurar una república. La propuesta fue respaldada por apenas 26 votos, frente a los 141 en contra. Era una propuesta de rutina, que la izquierda parlamentaria suele presentar regularmente. Pero esta vez coincidió con el revuelo en torno a Mette-Marit y con sondeos según los cuales la mitad de los noruegos no cree que pueda ser su reina.

martes, 10 de febrero de 2026

Pasión defensiva

Europa es rearma i obre un altre front


Gemma C. Serra - Berlín

“Si algú es pensa que la Unió Euro­pea, o el con­junt d’Europa, està capa­ci­tada per defen­sar-se sense els Estats Units, és que està som­ni­ant. No és rea­lista. No es pot”, va adver­tir recent­ment el secre­tari gene­ral de l’OTAN, Mark Rutte, al Par­la­ment Euro­peu. Va ser pocs dies després que Donald Trump, a qui Rutte ano­mena “daddy” (“papa”)–, reculés i des­cartés des de Davos l’ús de la força mili­tar per con­que­rir Gro­enlàndia, ter­ri­tori autònom danès i, per tant, d’un soci de l’OTAN i de la UE.
Els ali­ats euro­peus, més el Canadà, van inter­pre­tar aquesta bai­xada de to de Trump com una victòria de la cohesió que havien mos­trat en res­pon­dre a les ame­na­ces de Was­hing­ton envi­ant una tren­tena d’ofi­ci­als a l’illa àrtica. Era una missió explo­ratòria, però molt mediàtica. Evi­dent­ment, no hau­ria atu­rat una inter­venció mili­tar de l’exèrcit més poderós del pla­neta. Va repre­sen­tar, però, una exhi­bició d’uni­tat inèdita davant d’un pre­si­dent acos­tu­mat a impo­sar-se i a manar, encara que les seves ordres siguin incon­gru­ents i hos­tils envers els seus ali­ats més lle­ials. “Sí, som capaços de defen­sar-nos”, havia pro­cla­mat també al fòrum de Davos el pre­si­dent de Finlàndia, Ale­xan­der Stubb. Que ho digui el cap d’estat del país de la UE que té la fron­tera ter­res­tre més llarga amb Rússia –1.360 quilòmetres– i que de la teòrica neu­tra­li­tat va pas­sar a ingres­sar per la via ràpida a l’OTAN arran de la invasió russa d’Ucraïna, pot sem­blar una arrogància. Cal tenir en compte, però, que fa dècades que Finlàndia es pre­para per defen­sar-se, si cal, del seu poderós veí. Té un exèrcit modern i ben pre­pa­rat, amb gai­rebé un milió d’efec­tius entre sol­dats i reser­vis­tes, i una xarxa de 50.000 búnquers, capa­ci­tada per pro­te­gir el 80% de la seva població –uns 5,5 mili­ons d’habi­tants.
Finlàndia no es va rela­xar ni en els anys de veïnatge econòmica­ment pro­fitós amb Rússia, quan Vladímir Putin jugava par­tits amis­to­sos d’hoquei sobre gel amb l’ales­ho­res pre­si­dent fin­landès, Sauli Niisto. Mal­grat aque­lla apa­rent sin­to­nia, Finlàndia inver­tia en defensa i en un con­cepte de pro­tecció civil que implica tota la població. Noru­ega, soci de l’OTAN però no de la UE, segueix un model sem­blant, tal com ho fa Suècia, que va dema­nar l’ingrés a l’Aliança al mateix temps que Finlàndia.
Que Rutte mos­tri sense embuts la seva relació de dependència amb Trump, no estra­nya a ningú. És un ser­vi­dor dòcil de la Casa Blanca, sigui per interès, sigui per con­vicció. Va posar-se al cap­da­vant de l’OTAN l’octu­bre del 2024, després d’haver demos­trat durant catorze anys la seva capa­ci­tat de mani­o­bra com a cap del govern dels Països Bai­xos en cons­tel·laci­ons polítiques com­ple­xes.

Sub­missió evi­dent

El rear­ma­ment estava en marxa, pre­ci­pi­tat per l’inici de la invasió d’Ucraïna del febrer del 2022. Finlàndia i Suècia van acti­var el seu ingrés exprés en l’orga­nit­zació; Ale­ma­nya, amb el soci­al­demòcrata Olaf Scholz al cap­da­vant del govern, va dei­xar enrere la timi­desa en matèria mili­tar, deter­mi­nat a posar al dia un exèrcit sotmès durant dècades a l’aus­te­ri­tat, i França va treure pit com a única potència amb arma­ment nuclear propi dins de la UE.
Som­nien els que pen­sen que Europa pot dei­xar enrere la dependència defen­siva dels Estats Units, com diu Rutte, o és veri­tat que exèrcits ben pre­pa­rats i moderns, com el fin­landès, poden resis­tir un atac d’una super­potència, com ara Rússia? “Tots dos tenen raó. O la seva raó”, afir­mava en un reunió amb cor­res­pon­sals estran­gers Wolf­gang Isc­hin­ger, pre­si­dent de la Con­ferència de Segu­re­tat de Múnic, la segona gran cita de l’any dels pode­ro­sos, després de Davos.
És cert que, ara per ara, Europa no és auto­su­fi­ci­ent en matèria de defensa i que els Estats Units apor­ten gai­rebé dos terços del total del pres­su­post de l’Aliança Atlàntica. Hi ha una relació de sub­missió econòmica i mili­tar evi­dent.
Però també ho és que la incor­po­ració dels dos països nòrdics, Suècia i Finlàndia, va sig­ni­fi­car molt més que un salt quan­ti­ta­tiu –fins a 32 mem­bres–. L’ano­me­nat flanc est de l’OTAN es va blin­dar. Tant els socis nòrdics com Polònia i les tres repúbli­ques bàlti­ques –mem­bres de l’Aliança des del 1999 i el 2004, res­pec­ti­va­ment– com­par­tei­xen la màxima pre­venció con­tra Mos­cou, tant per raons històriques com per l’expan­si­o­nisme actual de Vladímir Putin.
“Putin deia que volia impe­dir una remi­li­ta­ri­zació d’Europa. La guerra a Ucraïna ha fet que una majo­ria dels països de la UE i l’OTAN s’hagin com­promès a aug­men­tar la des­pesa mili­tar fins al 5% del seu PIB”, recor­dava Stubb.
La mili­ta­rit­zació euro­pea va sor­gir com a res­posta a la guerra d’agressió de Putin. A les for­tes inver­si­ons mili­tars de la majo­ria dels estats mem­bres, s’hi va afe­gir el retorn al ser­vei mili­tar en dife­rents moda­li­tats a Ale­ma­nya o França. En països nòrdics com Dina­marca, on ja exis­tia, la mili pas­sarà a ser obli­gatòria també per a les dones.
De la tendència a reduir exèrcits i par­ti­des de defensa, que ha estat la domi­nant en les dècades ante­ri­ors, s’ha pas­sat a una expansió de les for­ces arma­des. Ara per ara, en deu països de la UE hi ha ser­vei mili­tar obli­ga­tori, prin­ci­pal­ment a l’àmbit nòrdic i bàltic.
La mili­ta­rit­zació euro­pea com a estratègia davant el Krem­lin i les múlti­ples for­mes de guerra híbrida eren ja un fet. De cop, l’amenaça d’una agressió mili­tar s’ha tras­lla­dat a la super­potència ali­ada i al seu pre­si­dent, Donald Trump.
El mateix Isc­hin­ger recor­dava aquests dies la inter­venció de l’any pas­sat a Múnic del vice­pre­si­dent James David Vance. Des d’allà, va acu­sar Europa i espe­ci­al­ment Ale­ma­nya de vio­lar la lli­ber­tat d’expressió pel cordó sani­tari con­tra la ultra­dreta. Feia un mes que Trump era al poder i fal­tava una set­mana per a les elec­ci­ons ale­ma­nyes que van col·locar el con­ser­va­dor Fri­e­drich Merz al poder i con­ver­tir en segona força la ultra­dre­tana Alter­na­tiva per Ale­ma­nya.
Va que­dar palès que Trump no res­pec­tava els seus ali­ats euro­peus. Se sabia també que Was­hing­ton vol tan­car l’aixeta a l’ajut a Ucraïna i que, si ho fa, Europa no podria com­pen­sar-ne el buit. Merz va impro­vi­sar com a can­ce­ller una nova punta de llança euro­pea amb el francès Emma­nuel Macron i el britànic Keir Star­mer, que repre­sen­tava també la volun­tat de retorn a la casa comuna del Regne Unit, després del Bre­xit. El nou eix for­mat per Berlín, París i Lon­dres és l’expressió d’un nou espe­rit de cohesió entre els grans països euro­peus.
La següent, i pot­ser irre­ver­si­ble, prova va pro­ce­dir de l’obsessió de Trump per con­que­rir, anne­xi­o­nar-se, com­prar –o el que sigui– Gro­enlàndia. Pot­ser no entrava en els càlculs de la Casa Blanca que un país de sis mili­ons d’habi­tants i diri­git per una dona pogués negar-li un caprici. O no s’havia escol­tat la res­posta de Mette Fre­de­rik­sen de l’agost del 2019, en el seu pri­mer man­dat a la Casa Blanca, quan ja va plan­te­jar-li la com­pra de l’illa àrtica. “Gro­enlàndia no està en venda”, va dir-li ales­ho­res la pri­mera minis­tra de Dina­marca. La res­posta no ha can­viat. La com­par­tei­xen tots els par­tits del Par­la­ment de Gro­enlàndia, inclòs l’inde­pen­den­tisme mode­rat del pre­si­dent autonòmic, Jens-Fre­de­rik Niel­sen.
El futur de Gro­enlàndia no depèn de Trump, sinó que per­tany als prop de 57.000 gro­en­lan­de­sos, segons el seu esta­tut d’auto­no­mia, que reco­neix el dret a l’auto­de­ter­mi­nació.
Trump ha acon­se­guit amb la seva insistència una sin­to­nia des­co­ne­guda en la història de les rela­ci­ons entre el Regne de Dina­marca i la seva antiga colònia, la població de la qual s’ha vist sovint mal­trac­tada, igno­rada o humi­li­ada pel poder danès. I Fre­de­rik­sen ha esde­vin­gut el símbol d’un lide­ratge polític que no s’arronsa davant la super­potència. Europa, amb la mili­ta­rit­zació encara a mig camí, asse­gura ara que no pensa cedir un mil·límetre del seu ter­ri­tori ni a Putin ni a Trump. Sigui del flanc est o sigui del flanc àrtic.

lunes, 9 de febrero de 2026

Derribos Donald


La Conferencia de Seguridad de Múnich alerta del impacto global de la "bola de demolición" de Trump




El presidente de EEUU, Donald Trump, a su llegada a Washington este lunes. / JOSÉ LUIS MAGANA / AP
 Gemma Casadevall    Berlín09 FEB 2026 

El mundo está bajo los efectos de una política de "demolición" cuyo máximo representante es Donald Trump, quien muestra además una "inquietante afinidad" con Vladímir Putin, mientras que Europa reacciona al shock derivado de las amenazas de anexión de Groenlandia "buscando cautelosamente una mayor autonomía": estas son las conclusiones del Índice Anual de la Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC), basado en encuestas entre la población de las grandes economías mundiales y difundido ante el foro que se abre el próximo viernes en la capital bávara.

El título general del informe, de un centenar de páginas sin contar sus apéndices, es suficientemente elocuente: "Bajo destrucción". Es un título "deliberadamente provocador", explicó el presidente de la MSC, Wolfgang Ischinger, reflejo del descontento mayoritario y creciente de la población de países del G7 --Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Reino Unido e incluso EEUU--, así como Brasil, China, la India y Sudáfrica. En el vecino Canadá, ese descontento se sitúa en el 71%, en lo que respecta a los efectos hacia el propio país, porcentaje que sube al 79% para el resto del planeta.

Trump es la figura de referencia de los cinco apartados del índice, inclusive el referido a la región asiática y China. A Putin se le menciona menos de una decena de veces. "Nuestros ciudadanos se preguntan de dónde viene el afán por destruir. Se aprecia una tendencia general entre líderes que no plantean reformar, sino destruir a partir de ideas radicales", explicó el autor principal del estudio, Tobias Bunde.

El foco de las alertas ciudadanas está en la Casa Blanca y su presidente, el más prominente entre quienes "prometen liberar al país de las restricciones impuestas por el orden internacional". Con ello se ha entrado en el proceso de destrucción de un orden internacional construido hace 80 años y liderado por EEUU, sobre las ruinas de la Segunda Guerra Mundial, añade el informe.

Trump por supuesto no actúa solo. Siguen su órbita líderes como el presidente argentino, Javier Milei, o magnates multimillonarias como Elon Musk, destaca el informe. Actúan como "bolas de demolición" que en lugar de reformar derriban estructuras, a través de agendas disruptivas basadas que se alimentan de la crispación o descontento de la población con las instituciones democráticas.

Ajuste de cuentas transatlántico

Las conclusiones de la encuesta del MSC no son nuevas. Es más bien un resumen de unas advertencias conocidas. Pero es revelador que parta de ese foro. Es la segunda cita del año de líderes y poderosos tras la de Davos (Suiza) y llama la atención que dedique prácticamente tanto protagonismo en negativo, y bajo ese título, al líder del país que durante décadas ha sido el aliado indiscutible para Alemania. La presencia en Múnich el año pasado del vicepresidente JD Vance levantó ampollas. Se permitió acusar a Europa de "atenazar" la libertad de expresión por su política de aislamiento de la ultraderecha. Este año se espera en Múnich a su secretario de Estado, Marco Rubio, teóricamente más moderado o, al menos, menos dado a verbalizar amenazas. A él corresponderá previsiblemente responder a los contenidos del informe anual. También se espera en la capital bávara a una amplia representación de parlamentarios demócratas, entre ellos a la gran esperanza del partido, Alexandria Ocasio-Cortez.

El presidente de la MSC, Wolfgang Ischinger, prevé contar con la presencia de unos 60 líderes, más casi un centenar de ministros y representantes de 40 organizaciones internacionales. El canciller alemán, Friedrich Merz, ejercerá de anfitrión más o menos oficioso, en la que será su primera intervención en Múnich como jefe del Gobierno. La anterior edición del foro se produjo una semana antes de su victoria frente al socialdemócrata Olaf Scholz en las elecciones generales alemanas. Ischinger ha decidido invitar por primera vez a representantes de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), segunda fuerza a escala nacional desde esos comicios.

Bulldozers y motosierras contra la democracia

La población percibe sus democracias como excesivamente burocratizadas y judicializadas, expone el informe. El resultado es un nuevo clima político donde los líderes "que emplean excavadoras, bolas de demolición y motosierras son admirados con cautela o incluso celebrados abiertamente". Trump se comporta como un "bulldozer" que promete romper la inercia y forzar la resolución de conflictos, desde Oriente Próximo a Ucrania, pero que acaba generando un mundo que "prima a ricos y poderosos", no a la masa de sus votantes.

Los efectos de este giro de la Casa Blanca son "particularmente evidentes" en Europa y en el Indo-Pacífico. Es decir, las regiones que se beneficiaron más de la "Pax Americana". Todo eso ocurre en un momento en que Rusia ha intensificado su guerra híbrida sobre toda Europa, además de su guerra en Ucrania. Al "apoyo vacilante" de Washington respecto a Kiev o la retórica amenazante sobre Groenlandia, territorio autónomo danés, ha reaccionado Europa con inseguridad, mientras China ejerce su dominio sobre toda la región asiática. Un último elemento se suma al mundo en destrucción de Trump: la coerción económica, practicada a través de unos aranceles que rompen las reglas del juego del comercio global representado por la Organización Mundial del Comercio. Todo ello responde a lo que los críticos a Trump reprochan al presidente: su afán por derribar cosas sin haber pensado en una alternativa viable.

El índice 2026 de la MSC refleja asimismo una falta de fe mayoritaria hacia sus gobiernos por parte de la población de países com Francia, Reino Unido y Alemania. El pesimismo y la sensación de impotencia individual o colectiva se ha apoderado de sus ciudadanos. La consecuencia es ese proceso de destrucción sobre el que gira el informe.

viernes, 6 de febrero de 2026

Pantanal noruego


La derivada del caso Epstein en Noruega salpica al Nobel y a la alta diplomacia nórdica




El ex primer ministro noruego Thorbjorn Jagland, en una imagen de archivo. / MIKHAIL METZEL / AP

Gemma Casadevall   Berlín06 FEB 2026 

Son muchos los noruegos que dudan de la capacidad de la princesa Mette-Marit para ser su reina, tanto por su amistad pasada con Jeffrey Epstein como por los excesos y presuntas violaciones de su hijo Marius Borg Hoiby. Pero no es la casa real noruega la única alta institución del país nórdico afectada por el escándalo del depredador sexual estadounidense. El escándalo Epstein salpica también al Comité Nobel, al partido laborista del primer ministro, Jonas Gahr Store, y a la altra diplomacia noruega.

Hay abierta una investigación contra el ex primer ministro Thorbjørn Jagland, quien fue jefe de Gobierno entre 1996 y 1997, titular de Exteriores entre 2000 y 2001, secretario general del Consejo de Europa de 2009 a 2019 y presidente del Comité Nobel de 2009 y 2015. Se sospecha que buscó el apoyo de su amigo Epstein, con quien mantuvo contactos entre 2016 y 2018, para un negocio inmobiliario. La fiscalía investiga si hubo intercambio de regalos, viajes u otro tipo de favores. El Ministerio de Exteriores, dirigido por el asimismo laborista Espen Barth Eide, ha pedido que se levante la inmunidad de que sigue disfrutando Jagland en tanto que exjefe de una organización internacional como es el Consejo de Europa.

Involucrados o mencionados en los papeles Epstein están también una exembajadora noruega, Mona Juul, y su esposo, el asimismo diplomático Terje Rod-Larsen, quien estuvo al frente del Instituto Internacional por la Paz de Nueva York. Según la televisión pública noruega NRK, Epstein y Rod-Larsen se ayudaban en la tarea de reclutar mujeres jóvenes. Dos de ellas, ambas rusas, declaran a ese medio bajo condición anonimato que les prometieron puestos en la ONU.

Otro diplomático noruego, Borge Brende, actualmente director ejecutivol Foro de Davos, está siendo asimismo investigado porque aparece en los papeles de Epstein.

El patrón del escándalo en torno a Jagland se ajusta al que afecta a Mette-Marit. Ambos, el político y la princesa, reconocieron y pidieron disculpas hace unos años por sus contactos con Epstein, que atribuyen a su "poco criterio" en la elección de esa amistad. Para cuando se iniciaron esos contactos, el millonario estadounidense ya había sido juzgado y condenado por un caso de prostitución de una menor.

Presión sobre la casa real

Varios partidos políticos noruegos han pedido la creación de una comisión que investigue estos asuntos, incluidos los relativos a la princesa. Los medios noruegos difunden a diario un goteo de nuevas revelaciones en torno a la esposa del príncipe heredero Haakon. La misma NRK reproduce este viernes imágenes de un encuentro entre la princesa y la expareja de Epstein, Ghislaine Maxwell, en un acto del expresidente Bill Clinton.

Una encuesta de principios de semana apuntaba a que casi la mitad de los noruegos no la considera apta para ser reina. El martes se abrió el proceso contra su hijo mayor, Marius Borg Hoiby, de 29 años, al que se acusa de 38 delitos. Los cargos incluyen cuatro casos de violaciones a distintas mujeres mientras dormían, seis de conducta sexual vejatoria y otros de agresiones o amenazas, más transporte de droga, alteración del orden público y de tráfico. Entre llantos, Hoiby ha admitido agresiones, pero no las violaciones. Asegura que el sexo fue consentido. Entre las acusaciones de violación figura una ocurrida en 2018 en la residencia oficial de los príncipes.

miércoles, 4 de febrero de 2026

No es país para activismos

Hungría condena a ocho años a una antifascista no binaria alemana por atacar a neonazis



Maja T. escucha la sentencia del tribunal de Budapest, este miércoles. / DENES ERDOS / AP

Gemma Casadevall    Berlín04 FEB 2026 

Hungría ha condenado a ocho años de cárcel a Maja T., persona no binaria y activista antifascista alemana, acusada de una serie de ataques en grupo a neonazis en Budapest y contra cuya extradición se había pronunciado el Tribunal Constitucional germano. Un tribunal de Budapest declaró probada la implicación de Maja T. en cinco ataques, ocurridos en febrero de 2023. Fueron perpetrados por unos 20 militantes de la izquierda radical, que se lanzaron con porras telescópicas y otros objetos contra presuntos integrantes de una marcha anual en honor de las SS hitlerianas. Nueve de ellos resultaron heridos en el ataque, cuatro de los cuales de gravedad.

El caso de Maja T. ha provocado roces bilaterales entre Budapest y Berlín. El Constitucional alemán dictaminó en contra de su extradición. Según la demanda respaldada por La Izquierda y los Verdes, una persona no binaria no tiene garantizada su integridad física y derechos fundamentales en una cárcel de Hungría, país donde los colectivos LGTBIQ+ sufren el acoso del Gobierno ultranacionalista de Viktor Orbán.

Huelga de hambre

La detención de Maja T. se produjo en diciembre de 2023 en Berlín y en junio de 2024 se materializó su entrega a Hungría. La notificación del Constitucional llegó unos minutos después de haberse ejecutado la orden de extradición. Maja T. inició una huelga de hambre en prisión, perdió 14 kilos de peso e ingresó en un hospital ante su debilitamiento físico. Los esfuerzos de sus familiares se centran en que pueda cumplir su pena en una cárcel alemana en cuanto haya condena en firme.

Su caso ha movilizado tanto a la oposición izquierdista y verde como al Gobierno del canciller conservador Friedrich Merz, que ha expresado su preocupación por las condiciones penitenciarias que afronta Maja T. Su familia niega que interviniera en actos violentos y atribuye su proceso a un acto arbitrario por parte del sistema autocrático de Viktor Orbán.

martes, 3 de febrero de 2026

Groenlandia existe


Kallas aboga por una nueva política europea para el Ártico en plena tensión con EEUU por Groenlandia




Kallas dice que es hora de crear una nueva política de la UE para el Ártico

Gemma Casadevall    Berlín03 FEB 2026
 
Las tensiones entre Estados Unidos, por un lado, y Dinamarca y Groenlandia, por el otro, han disminuido y eso "nos alivia a todos", aseguró la alta representante de Política Exterior y Seguridad de la UE, Kaja Kallas, en el foro 'Arctic Frontiers' de Noruega. Pero "no hay claridad" acerca de cómo evolucionará la situación o "cuándo surgirá la siguiente disputa", añadió. Sí hay claridad, dijo, en que la integridad territorial es una línea roja que no puede "vulnerarse" y que toda decisión sobre el futuro de la isla ártica corresponde a los groenlandeses.

"Por supuesto tomamos en serio las preocupaciones de cualquier aliado respecto a su seguridad. Y buscamos respuestas conjuntas a ello", afirmó por su parte el ministro de Exteriores noruego, Espen Barth Eide. Aludió así al argumento esgrimido por Donald Trump, según el cual hacerse con el control de Groenlandia es una cuestión de "seguridad nacional" para su país.

"El mundo ha cambiado y en ninguna otra parte se siente tanto ese cambio como en la región ártica", según Kallas. Las tensiones en torno a Groenlandia han hecho que la isla ya no sea "una esquina olvidada del mundo", sino un "actor principal de la política global". Para la jefa de la diplomacia europea, "es hora de que la UE cree una nueva política para el Ártico", en coordinación con la extracomunitaria Noruega, Canadá e Islandia.

El foro 'Arctic Frontiers' es el exponente del nuevo papel geopolítico de Groenlandia. La reunión, que se celebra en la ciudad noruega de Tromso, coincide con un momento de distensión, tras anunciar Trump que, contrariamente a lo que había asegurado, no pretenderá anexionarse la isla por la fuerza militar. Tampoco impondrá nuevos aranceles a los aliados que participen en las misiones militares que convocó Dinamarca en los momentos más álgidos en las tensiones transatlánticas.

Pero ni Groenlandia ni el Gobierno danés de Mette Frederiksen bajan la guardia. El presidente autonómico de la isla, Jens-Frederik Nielsen, recordó el lunes, en una sesión extraordinaria del Inatsisartut, el Parlamento groenlandés, que el deseo anexionista de Trump "continua vigente". El líder de la Casa Blanca ya lanzó en 2019, durante su primer mandato, una "oferta de compra" sobre Groenlandia, que rechazó categóricamente Frederiksen. El objetivo de controlar la isla es una de las obsesiones de la actual legislatura.

Cohesión y revaloración del liderazgo político

Las pretensiones de Trump han generado un sentimiento de cohesión entre daneses y groenlandeses inédito en las relaciones no siempre armoniosas entre el Reino de Dinamarca y su antigua colonia. Pero también han dejado una "sensación de incertidumbre" en la población, recordó Nielsen.

No solo han crecido los sentimientos de unidad o de incertidumbre como fruto de las tensiones entre una isla con 57.000 habitantes y la superpotencia estadounidense. También lo ha hecho la popularidad de sus actores políticos principales. Frederiksen, socialdemócrata y jefa del Gobierno danés desde 2019, ha revalorizado su imagen de líder firme que no se deja intimidar. Se ha disparado también la popularidad del ministro de Exteriores, el conservador Lars Lokke Rasmussen, quien ha llevado las riendas de las negociaciones entre su gobierno y la Casa Blanca. Es un político acostumbrado a medirse con líderes, como hizo en su anterior etapa como jefe del Gobierno danés.

El centrista Nielsen, quien ganó contra pronóstico las elecciones groenlandesas del año pasado, ha hecho un rodaje ‘express’ al frente de una coalición de amplio espectro. Es el tándem perfecto para Frederiksen, con quien comparte al 100% la consigna de que Groenlandia no se vende. A la titular de Exteriores groenlandesa, Vivien Motzfeld, la aclaman sus compatriotas como alguien que no se ha amilanado cuando le ha representado ante la Casa Blanca, pese al escaso peso que, hasta ahora, había tenido Groenlandia a escala global.

lunes, 2 de febrero de 2026

El peor imposible noruego

La amistad de Epstein con Mette-Marit y el juicio por violación contra su hijo sacuden a la casa real de Noruega



La princesa Mette Marit de Noruega, en una imagen de archivo. / FREDERIC KERN / CONTACTO / EUROPA PRESS

 Gemma Casadevall    Berl02 FEB 2026 

No deja de ser paradójico que Donald Trump y Noruega compartan un problema: Jeffrey Epstein. El país nórdico, al que el presidente acusa de 'negarle' el Nobel de la Paz, asiste a una crisis sin precedentes de su monarquía derivada de los vínculos entre la princesa Mette-Marit con el pederasta y multimillonario estadounidense, muerto en 2019. Entre los tres millones de documentos ahora desclasificados se cita unas 1.000 veces a la esposa de Haakon, heredero del rey Harald. Mette-Marit y su amigo se cruzaron decenas de correos que van del flirteo a las confidencias entre dos almas aparentemente gemelas. Fue en un pasado no tan remoto, cuando Epstein ya había sido juzgado y condenado por prostitución de una menor.
Estas revelaciones sacuden Oslo en una semana que se perfilaba ya terrible para la princesa. Meses después de su detención, se abre este martes el juicio por casi 40 cargos que van de violación a agresiones físicas y tráfico de drogas contra su hijo mayor, Marius Borg Hoiby, de 29 años. Al expediente policial del acusado se ha sumado a ultima hora otra agresión corporal, amenazas con cuchillo y quebrantamiento de una orden de alejamiento. El hijo de Mette-Marit fue arrestado la noche del domingo. El juez ha ordenado cuatro semanas de prisión preventiva para el detenido, quien anteriormente había admitido ya problemas con las drogas y el alcohol, además de transtornos psíquicos.
El nuevo altercado de Marius Borg Hoiby agrava el cúmulo de escándalos en que ha quedado envuelta la casa real noruega a través de la esposa de Haakon. Los vínculos pasados de Mette Marit con Epstein se conocían. De hecho, la princesa pidió ya perdón en 2019 por su falta de criterio a la hora de elegir amistades. El sábado pasado volvió a hacerlo, mientras las prensa nórdica filtraba nuevos contenidos embarazosos, incluidos los comentarios de Mette-Marit a Epstein recomendándole París como capital idónea para el adulterio o brindándole consejos sobre amores con mujeres noruegas.
No es Mette-Marit la única figura de la vida pública noruega comprometida por sus relaciones con Epstein. Del exprimer ministro del país y expresidente del Comité Nobel de la Paz, Thorbjørn Jagland, ha salido a relucir una conversación sobre mujeres en Albania. El primer ministro noruego, el laborista Jonas Gahr Store, ha apremiado a la princesa y al político a aclarar lo ocurrido.

Proceso por agresiones sexuales y drogas

Los delitos del hijo que Mette-Marit aportó a la familia real, a raíz de su matrimonio en 2001 con Haakon, llevan meses llenando portadas de la prensa sensacionalista y de los medios serios nórdicos. A la primera agresión a su novia de entonces siguieron otras denuncias por ataques a otras mujeres, incluidas exparejas. La imagen del joven algo insolente, pero atractivo, plagado de tatuajes y vistiendo esmoquin se alternó en los tabloides con otras fotos suyas en fiestas, con el torno desnudo, empuñando una pistola y con fajos de billetes en la cintura.
Marius Borg Hoiby es más que un lamparón sobre la casa real noruega, aunque formalmente no es miembro de ésta. Complica la reputación de una monarquía moderna y seria, cuyo rey, Harald, de 88 años, ha cancelado repetidamente actos oficiales por razones de edad y de salud. La abdicación de la reina Margarita de Dinamarca en favor de su hijo Federico, en 2024, alimentó ya entonces los rumores de un destino parecido para Haakon. Las indiscreciones cruzadas ahora entre Mette-Marit y Epstein arrojan dudas sobre sus criterios o valores privados.
Las confidencias entre la princesa y Epstein, quien apareció muerto en su celda mientas esperaba sentencia por delitos sexuales contra menores, arrancan en 2011 y se prolongan hasta 2014. Para cuando empezó esa amistad, el empresario ya llevaba años bajo sospecha y había sido enjuiciado y declarado culpable, en 2008, por un caso de prostitución de una menor.
Especialmente desafortunados suenan algunos comentarios de Mette-Marit sobre la educación de su hijo: "¿Es inapropiado que una madre sugiera a su hijo de 15 años un fondo de pantalla con dos mujeres desnudas en una tabla de surf?", reproduce el diario noruego 'VG'.
Se sabe además que Mette-Marit pernoctó durante cuatro días con una amiga en la casa de Epstein de Palm Beach, el escenario de las agresiones sexuales a menores. Fue en ausencia de éste. Pero apunta a que cultivó con el empresario un grado de amistad que "salpica la reputación de la institución más respetada del país", escribe el columnista Sigurd Falkenberg Mikkelsen, de la televisión pública noruega NRK. "Demostré falta de criterio. Es simplemente vergonzoso. Lamento profundamente haber tenido contactos con Epstein", escribió la princesa este fin de semana, en un comunicado emitido por la casa real.

El peor momento posible

El juicio contra Marius Borg Hoiby, fruto de una relación de Mette-Marit anterior a su matrimonio con Haakon, deriva de su primera detencion por violencia contra una exnovia. Inicialmente se le imputaron una veintena de cargos, pero el cómputo fue subiendo hasta 38 delitos, sin contar el altercado del domingo. Hay una decena de personas afectadas por unos delitos que en Noruega pueden acarrear condenas de hasta 16 años de cárcel.
A su detención en agosto por agresión, que atribuyó a los efectos del alcohol o drogas, siguieron revelaciones de otras presuntas agresiones sexuales a cuatro mujeres, ocurridas mientras dormían o bajo los efectos del alcohol, y a las que en algunos casos filmó. La semana pasada se presentaron otros seis cargos contra él, uno de ellos por haber transportado en 2020 tres kilos y medio de marihuana.
A su juicio no se espera la asistencia de Mette-Marit ni de su marido. Durará previsiblemente siete semanas. Y por supuesto alcanzará una resonancia mediática enorme. Haakon y su esposa emitieron hace unos días un comunicado en solidaridad con las personas afectadas y celebrando que el Estado de derecho noruego garantice un juicio limpio e igualdad de responsabilidades a todo ciudadano. Se recordaba también que Marius no es miembro de la casa real. Pero sí una "persona importante" de la familia.

domingo, 1 de febrero de 2026

Sin salir del Kiez

 Crónica: De catedral del tecno a nueva filmoteca alemana



Berlín Nueva Filmoteca de Berlín en el antiguo E-Werk. / Gemma Casadevall

 Gemma Casadevall    Berlín01 FEB 2026 8:00

"La gente y la industria están cansadas de ver las mismas pelis. 'Sirat' no es una peli más, es una experiencia, un evento. Una peli que convierte la sala de cine en un lugar para la catarsis". Así explicaba el cineasta franco-español Oliver Laxe las claves del éxito de 'Sirat', una película insólita con cifras récord de nominaciones dentro y fuera de España. Laxe lo resumía así, de paso por Berlín, pocas horas antes de la gala de la Academia del Cine Europeo. Su ‘peli’, como la llama, acaparó cinco premios en la categoría de técnicos y fotografía -entre ellos, el del sonido, para su impactante y desgarrado rave.
Para una de las históricas catedrales del tecno berlinés, ‘E-Werk’, el rave pasó a la historia con el cambio de milenio. Cerró sus puertas como templo del tecno y señal de identidad de nuevo Berlín surgido de la caída del Muro, en 1989. Otros clubes emblemáticos han vivido su propia agonía; la categoría de templo la ocupa ahora 'Berghain'.
Que 'E-Werk' ya no sea lugar de culto no significa que no busque la inmersión. O el evento, según la definición de Laxe. Tras la fachada de ladrillos rojos de la histórica planta energética industrial, levantada en los años 20, ha encontrado asilo la 'Deutsche Kinemathek', la Filmoteca alemana.



Foto de la nueva filmoteca de Berlín. / Gemma Casadevall

Hace año y medio, la institución quedó en tierra de nadie. Expiró su contrato de arriendo en el edificio de acero y cristal de varias plantas que ocupó frente a la sede de la Berlinale. La filmoteca parecía condenada a su propia agonía. Ahora lanza su batalla por la supervivencia a través de 'Screentime'. Ese es el nombre que recibe la instalación y proyecciones repartidas entre varios espacios de la planta baja de 'E-Werk'. Del tecno berlinés se pasó a recorrer, año a año, más de un siglo de historia del cine alemán. Ahí van discurriendo escenas emblemáticas de F. W. Murnau, Fritz Lang, Rainer Werner Fassbinder y muchos otros nombres legendarios identificables como propios de una filmoteca alemana. Por supuesto también están representados héroes menos remotos, como Wim Wenders, Tom Tykwer, Christian Petzold o Fatih Akin.

Inmersión como alternativa a la vitrina

La nueva filmoteca quedó inaugurada en la segunda quincena de enero, con un fin de semana de puertas abiertas. Quien acudió pensando que en su interior encontraría la exposición permanente que tuvo la anterior Kinemathek de la Potsdamer Platz, entre vestidos icónicos de Marlene Dietrich y demás piezas de su legado quedó decepcionado.
"Todo ese legado está almacenado. Quién sabe cuándo volverá a ser exhibido en su totalidad", explica Heidi Zapke, responsable de comunicación de la Kinemathek. Se exhiben apenas un par de trajes y algunos documentos, como una carta de David Bowie a Marlene en representación de ese legado ahora conservado en el archivo.
'Screentime' es un evento inmersivo, no una exposición. No se trata de pasear entre vitrinas, sino de sentarse y asistir a las proyecciones. El espacio se convertirá en sala de cine durante la próxima Berlinale para la sección 'Retrospectiva'. En mayo ofrecerá su primera exposición. Aunque tampoco entonces exhibirá, advierte Zapke, el enorme legado de su archivo. Entre las proyecciones y el concepto de evento de 'E-Werk' buscará la filmoteca una nueva vida. Dispone de diez años -los previstos en el nuevo contrato de arriendo- para lograrlo.
El fin de semana inaugural fue su tarjeta de presentación. Se formaron colas ante su acceso, como no veía el 'E-Werk' desde sus tiempos del tecno. Durante la Berlinale, del 12 al 22 de febrero, espera ganar en proyección internacional. La retrospectiva del festival de cine de este año incluye títulos como el 'Allemagne année 9 neuf zéro' de Jean-Luc Godard. Será una inmersión en concepto de evento actualizado.

En las antípodas del multicine

En pos de la supervivencia están asimismo los cines de barrio –Kiez, en alemán-- que aprovechan el tirón del festival para recordar que siguen ahí. Muchos de ellos no han superado el parón de la pandemia. Como viene haciendo desde hace unos años, la Berlinale prestará una alfombrilla roja en formato reducido a salas como 'York', en el multiétnico barrio de Kreuzberg, 'Xenon', en el vecino de Schöneberg, o 'Casablanca', en el extrarradio. Es una selección entre la larga lista de salas como Babylon, Kurbel, Eiszeit, Sputnik o Zeiss-Grossplanetarium que se reparten por la capital alemana. Ofrecen programas ambiciosos, preferentemente en versión original con o sin subtítulos, en salas a veces diminutas y con estéticas en las antípodas del multicine o Cinemaxx.
Un año más, durante la Berlinale habrá un pase especial en la cárcel de Plötzensee. Es un evento único, en que se reclama del espectador que deje todas sus pertenencias, móvil, etc en los cajetines tras cruzar el portalón de alta seguridad, tal como hacen los familiares o amigos que visitan a su reo.
El 'Berlinale Goes Kiez' -o 'La Berlinale va al barrio'- es una forma de darse ánimos frente a la dura competencia. Durante la Berlinale bullen de actividad. El resto del año plantan cara al streaming doméstico y las plataformas. También ahí hay goteo anual de cierres. Las que siguen en pie representan la batalla por el cine como evento, lo que solo puede darse, a su parecer, desde la experiencia colectiva de ver una película en sala.



Colas para acceder a la prisión de Plötzensee en Berlín / Gemma Casadevall

viernes, 30 de enero de 2026

La sonrisa de Rob

Países Bajos apunta a un gobierno en minoría, confrontado a una ultraderecha diversificada



El líder de D66, Rob Jetten (centro) junto a la del VVD, Dilan Yesilgoz, y el de la CDA, Henri Bontenbal / KOEN VAN WEEL / EFE
 Gemma Casadevall     Berlín30 ENE 2026 

El líder liberal Rob Jetten, ganador contra pronóstico de las últimas elecciones legislativas de Países Bajos, presentó este viernes por fin su pacto de coalición con otros dos socios centristas, con los que deberá gobernar en minoría y buscar apoyos puntuales en el fragmentado Parlamento neerlandés. Su pacto contempla un fuerte incremento del gasto militar, cerrar las puertas a la inmigración irregular y recortar costes en sanidad y prestaciones sociales. Tendrá ante sí a una ultraderecha muy diversificada, repartida entre el 'trumpista' PVV de Geert Wilders, un grupo de diputados que se han escindido de ese partido y otras dos formaciones de ese espectro en auge.
El objetivo de Jetten, quien probablemente será el nuevo primer ministro, es limitar la llegada de solicitantes de asilo. Secunda las propuestas de otros países comunitarios para que se gestionen las solicitudes de asilo fuera del territorio de la UE. Y también sigue la línea dominante actual de la UE a favor del rearme, orientado hacia un reforzamiento de la identidad europea y la reducción de la dependencia respecto a Estados Unidos. Se plantea anclar por ley que se destine el 3,5% del PIB a gasto militar.
Los socios de gobierno de su partido, Demócratas 66 (D66), son los liberales de VVD, el partido que lideró el ahora secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y los democristianos de la CDA. Con este equipo sumará 66 escaños del total de 150 de la cámara neerlandesa. Le faltan 10 para lograr la mayoría necesaria. Su línea dura en materia migratoria y de recortes sociales le complicará la búsqueda de apoyo en el bloque entre izquierdistas y ecologistas que dirigió el veterano Frans Timmermanns, retirado tras su derrota electoral. A los abismos ideológicos se suman las trincheras abiertas en la negociación de la coalición, ya que el bloque progresista quedó descartado como potencial aliado por el VVD. Jetten acató el veto, aunque a regañadientes.

Relevo al trumpismo

Jetten se impuso en las elecciones celebradas el pasado octubre aupado por su imagen de líder joven y dinámico, frente al negativismo representado por Wilders. Su D66, un partido al que hasta la recta final ante los comicios no se le daban opciones de ganar, superó por la mínima ventaja al trumpismo del PVV, el partido dominante en la anterior alianza de gobierno. Esa coalición se hundió con la dimisión en bloque de los ministros del PVV, lo que precipitó las elecciones anticipadas.
Wilders confiaba en una nueva victoria en las urnas, pero se vio destronado. Meses después de su derrota, en su partido se ha originado una corriente de disidentes, hartos del histriónico Wilders. El PVV es, formalmente, un partido unipersonal, con Wilders como único representante. Siete de sus diputados han abandonado su grupo parlamentario aunque mantienen su escaño.
Eso abre teóricamente el arco de posibilidades de negociación para los futuros acuerdos puntuales que precisará Jetten. Los diputados disidentes no son menos radicales que el PVV, pero tal vez flexibilicen sus propuestas en aras de un protagonismo que hasta ahora se reservó a Wilders.

Negociación ardua

El pacto de coalición de Jetten lleva por título "Manos a la obra". Efectivamente, es mucho el trabajo que tiene ante sí este político liberal, de 38 años, que fue ministro de Medio Ambiente en el último ejecutivo de Rutte. Ganó las elecciones catapultado por su imagen de renovador, con un programa electoral que prometía luchar contra el gran quebradero de cabeza de los neerlandeses: la escasez de vivienda asequible.
Jetten ha tardado alrededor de tres meses en poder presentar un pacto de coalición y se espera, si nada se tuerce, que su equipo jure sus cargos el próximo 23 de febrero. Este largo periodo de negociación no es algo anómalo en los Países Bajos. El liberal Rutte tardó 299 días en formar su último ejecutivo. Entre la victoria electoral de Wilders, en 2023, y la formación del gobierno liderado por su partido con otros dos socios pasaron ocho meses.
Jetten se lanza así a la aventura de un gobierno en minoría, en un país con el voto muy fragmentado y con la incógnita de qué ocurrirá ahora con el PVV de Wilders. A la escisión de los siete diputados se suma el auge de otros dos partidos del espectro ultra, JA21 y FVD, que en los comicios de octubre crecieron en escaños y votos.

jueves, 29 de enero de 2026

Grieta transatlántica

Merz clama por una Europa "no subordinada" a Trump



El canciller alemán, Friedrich Merz, este jueves en el Bundestag. / BERND VON JUTRCZENKA / AP
 Gemma Casadevall   Berlín29 ENE 2026 

Renovadas amenazas de aranceles por parte de Donald Trump y menosprecio hacia el papel de los aliados europeos en Afganistán, una dura misión que se cobró la vida de 59 soldados alemanes: la agresividad del presidente de Estados Unidos parece haber hecho mella finalmente en uno de sus aliados transatlánticos más sumisos, Alemania. Su canciller, el conservador Friedrich Merz, declarado atlantista, reclama ahora de Europa que demuestre haber aprendido las lecciones de las últimas semanas o meses para mostrar un "nuevo sentido de identidad" y confianza en sí misma. Soplan "vientos rudos" procedentes de las superpotencias, advirtió en una declaración de Gobierno ante el Bundestag (Parlamento federal). Europa debe ser capaz de hablar "con el lenguaje de la política del poder".
No fue una declaración de Gobierno de rutina, como las que ofrece el canciller antes de toda cumbre de la UE. Era una intervención fuera de programa, centrada en política exterior y dirigida implícitamente a Estados Unidos. Buena parte de la Cámara, desde los socios de coalición socialdemócrata a los opositores verdes e Izquierda, comparten las críticas al país norteamericano aunque con distintos grados de virulencia. La excepción fue la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), segunda fuerza en intención de voto a escala nacional, que criticó al Ejecutivo de Merz por haberse negado a entrar en la Junta de Paz propulsada por Trump en Davos.
Europa "seguirá tendiendo la mano a EEUU", "pero no como subordinados", afirmó el canciller. El Viejo Continente ha mostrado determinación ante las amenazas de anexión de Groenlandia por parte de Trump y también su capacidad para abrirse a nuevos mercados y aliados, añadió. Aludió ahí al tratado de libre comercio de la UE con Mercosur y al suscrito con la India.
Europa es una "alternativa a los imperialismos y autocracias", dijo, en un tono que recordaba a los que suele emplear el presidente francés, Emmanuel Macron. Sorprende, sin embargo, en boca de un jefe de Gobierno alemán cuando implican críticas a Estados Unidos.
A la unidad europea mostrada frente a los propósitos anexionistas de Groenlandia, territorio autónomo danés, siguió la renuncia de Trump a su amenaza de nuevos aranceles a aquellos países que participaron en las misiones exploratorias coordinadas por Dinamarca en la isla ártica. También a que, de pronto, descartase el presidente de EEUU el uso de la fuerza militar para hacerse con el control de la isla. "Hemos dejado claro que somos capaces de defendernos, si es necesario, de quien pretenda hacer política contra Europa a través de aranceles", aseveró Merz.
Europa debe alcanzar la soberanía en materia de defensa y tecnológica, lo que implica inversiones masivas en esos ámbitos, avanzó Merz. Sus alusiones más o menos directas a Trump alcanzaron el lenguaje de lo explícito al recordar a los 59 soldados alemanes caídos en atentados o combates en Afganistán, una misión larga y dura nacida tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra Estados Unidos.

Los ultras, refugio parlamentario de Trump


Merz reprochó a los Verdes y a la Izquierda el voto 'cómplice' de sus eurodiputados con la ultraderecha en el Parlamento Europeo y en contra del acuerdo de libre comercio con Mercosur, lo que puede ralentizar su proceso de ratificación. Desde la formación ecologista se criticó que Merz haya tardado tanto en responder a las críticas de la Casa Blanca contra Europa. En parecidos términos se pronunció La Izquierda.
La excepción fue AfD, que como buena parte de la ultraderecha europea oscila entre el trumpismo y la cercanía con Moscú. La presidenta de la AfD, Alice Weidel, usó su habitual tono apocalíptico para culpar a Merz de la debilidad económica alemana. Le afeó no haber aceptado la invitación a integrarse en la Junta de Paz. Es decir, el gremio impulsado por Trump como alternativa a la ONU y del que forman parte destacados autócratas y admiradores del presidente de Estados Unidos.

miércoles, 28 de enero de 2026

Con papeles

La regularización masiva de inmigrantes, un recurso poco utilizado en los principales países de Europa



La regularización masiva de inmigrantes, un recurso poco utilizado en los principales países de Europa

Leticia Fuentes     Irene Savio     Gemma Casadevall     Lucas Font   28 ENE 2026 

La regularización masiva de inmigrantes aprobada este martes por el Consejo de Ministros, tras el pacto alcanzado entre el Gobierno y Podemos, está previsto que legalice el estatus de hasta medio millón de personas que puedan acreditar haber llegado a España antes de finales de 2025. El objetivo, según explicó la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migración, Elma Saiz, es "garantizar derechos y dar seguridad jurídica a una realidad social existente".
España utiliza este mecanismo para regularizar a trabajadores extranjeros en situación irregular en varias ocasiones desde la instauración de la democracia; la última vez fue en 2005, bajo el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Otros países de Europa, como Italia, también han echado mano de este tipo de procesos de legalización masivos, aunque no es para nada una medida recurrente.
Esto es lo que ocurre en Francia, Italia, Alemania y Reino Unido:

Barreras migratorias más altas frente a la necesidad de mano de obra


Francia, a diferencia de España, se encuentra en un contexto distinto respecto a la regularización de la inmigración. Actualmente, la política instaurada en el país es reducir significativamente la entrada de migrantes, mediante el endurecimiento de las condiciones para obtener el permiso de residencia, conocido como 'titre de séjour'. Entre 2024 y 2025, los permisos cayeron un 42%, después de elevar el requisito mínimo de estancia en el país de cinco a siete años, y añadir pruebas cívicas y de idioma. A esto se suma, el endurecimiento de las medidas de expulsión para aquellos en situación irregular; solo el último año, las detenciones aumentaron un 30%.
Mientras el Gobierno francés invierte en aplicar más barreras migratorias, un estudio reciente del INSEE arroja luz sobre el valor añadido de la población migrante al mercado laboral en Francia; las personas nacidas fuera de la Unión Europea representaron más de una cuarta parte de la creación de empleo entre 2019 y 2024, muchos en profesiones cualificadas, como las sanitarias. Según el informe, esto se debe, principalmente, a la mejora de su integración en el ámbito laboral y al cambio demográfico que arrastra el país desde hace años. Asimismo, durante este período, el 15% de la disminución de la tasa de desempleo se atribuyó a los inmigrantes.
Debido al envejecimiento de la población y a la necesidad de soportar su sistema social, según una investigación de Terra Nova Think Tank, Francia necesitaría incorporar cerca de 310.000 trabajadores inmigrantes al año para equilibrar una situación demográfica crítica, puesto que por primera vez desde 1942, el país registró este año más muertes (651.000) que nacimientos (645.000).

Ampliación de visados récord pese a una retórica hostil

La política del Gobierno de Giorgia Meloni en materia de regularización de inmigrantes ha sido hasta ahora, como mínimo, errática. Mientras dirigentes de la coalición gobernante mantienen una retórica abiertamente hostil hacia la inmigración, el Ejecutivo italiano ha aprobado en paralelo sucesivas ampliaciones de los visados de trabajo destinados a ciudadanos extracomunitarios.
La primera de estas regularizaciones se aprobó en 2023, cuando el Gobierno de Meloni autorizó la concesión de 450.000 permisos de trabajo hasta 2025. A esta le siguió una segunda medida, aprobada el año pasado, que dio luz verde a otro medio millón de permisos hasta 2028. Se trata de cifras muy superiores a las de años anteriores: 70.000 en 2021, cuando Meloni aún no estaba en el poder, y 75.700 en 2022, año en que ganó las elecciones en septiembre.
Sobre el papel, el aumento es significativo. Sin embargo, en la práctica, las trabas burocráticas han reducido drásticamente el impacto de estas medidas. Según datos de organizaciones de defensa de los migrantes como Ero Straniero (Era Extranjero), solo una pequeña parte de personas presentaron efectivamente su solicitud y una parte aún más pequeña tuvo éxito en la aprobación de su trámite. En concreto, de las 127.707 y 119.890 solicitudes presentadas en 2023 y 2024 —los últimos datos disponibles—, apenas se aprobaron unas 39.000 (el 12%) y 16.100 (el 7%), respectivamente.

A la legalidad por la vía de la tolerancia


En Alemania no hay precedentes recientes de regularizaciones colectivas en las dimensiones que se han producido en países del sur de Europa. Los inmigrantes que ingresan en el país irregularmente pueden obtener el permiso de residencia, inicialmente temporal, a través de procedimientos individuales muy estrictos, cuya resolución pueden llevar años.
El camino hacia la legalidad pasa por superar un periodo, que puede ser asimismo de varios años, en que viven en Alemania en régimen de 'tolerancia'. Se trata principalmente de personas que, habiendo ingresado como solicitantes de asilo, han visto rechazada esa petición, pero no pueden ser expulsados a sus países de origen por razones humanitarias o porque su vida o integridad física corre peligro, en caso de deportación.
En la gran crisis migratoria de 2015, Alemania recibió cerca de un millón de solicitantes de asilo, que tramitaron su petición desde los centros de primera acogida a los que fueron asignados. De ellos, entre 150.000 y 400.000 se quedaron en el país pese a que vieron denegada su petición. Aproximadamente un tercio logró luego el permiso de residencia tras ese periodo en situación de tolerancia.
Diez años antes sí hubo una regularización más o menos general. Afectó a unas 50.000 personas, que lograron su permiso de residencia tras años en el país y tras demostrarse que cumplían con una serie de criterios como arraigo familiar y con perspectivas de integración social y laboral en Alemania.
En 2023 se introdujo una regulación que permitía obtener el permiso de residencia durante 18 meses tras cinco años en el país régimen de tolerancia. Transcurrido ese periodo de año y medio, se podía acceder al permiso de residencia indefinido tras superar los cursos de integración, demostrar un determinado nivel del idioma alemán y capacidad para vivir por sus propios medios. Esta cláusula era de carácter temporal y expiró en diciembre de 2025.

Reino Unido


El Reino Unido nunca ha implementado un programa de regularización masiva de inmigrantes, aunque sí ha habido peticiones para llevarlo a cabo. La más reciente, apoyada por más de 100.000 firmas, se presentó en el Parlamento británico en 2021 con el objetivo de mejorar el acceso a servicios básicos de las personas indocumentadas, uno de los sectores de la población más golpeados por la pandemia. El entonces Gobierno conservador tumbó la petición argumentando que "recompensaba indebidamente a quienes no han cumplido con la legislación" en esta materia.
Desde 2012 el Reino Unido ha implementado una política conocida como 'hostile environment' (ambiente hostil), destinada a dificultar todavía más la permanencia en el país a las personas indocumentadas. Entre las principales limitaciones actuales, está la imposibilidad de trabajar legalmente, alquilar propiedades, abrir cuentas bancarias o acceder a prestaciones sociales y a servicios públicos.
En general, los procesos de regularización en el Reino Unido se estudian caso por caso y suelen ser muy restrictivos. Una de las pocas vías para poder optar a un permiso de residencia es demostrar haber residido en el país durante un periodo de 20 años. Una vez cumplido este plazo, las personas en situación irregular pueden optar a un permiso de residencia temporal que se revisa cada 30 meses. Sólo cuando hayan pasado 10 años con este permiso pueden solicitar la residencia permanente.
El Gobierno británico sí ha aprobado programas específicos para acelerar la tramitación de solicitudes de asilo en algunos casos concretos —incluidos el de los refugiados ucranianos o el de los exiliados de Hong Kong— y también para regularizar la situación de determinados grupos, entre ellos los afectados por el escándalo de Windrush, que afectó al estatus legal de miles de inmigrantes procedentes de las antiguas colonias británicas en el Caribe.

lunes, 26 de enero de 2026

Vientos nórdicos


Los países del mar del Norte se alían por una independencia energética frente a Trump y Putin




Merz pone el foco en la seguridad ante la cumbre de los países del mar del Norte

 Gemma Casadevall    Berlín26 ENE 2026

"Es preocupante lo que estamos escuchando de Estados Unidos. Creo que sus autoridades deben aclarar lo ocurrido", afirmó el canciller alemán, Friedrich Merz, preguntado sobre la muerte de dos ciudadanos en Minnesota a disparos de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). "Agradezco profundamente el apoyo de mis colegas en la defensa de unas líneas rojas que no son solo danesas, sino también europeas y deberían serlo globales", apuntó a su lado la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, en alusión a la respuesta de sus principales aliados europeos frente a los propósitos anexionistas de Donald Trump respecto a Groenlandia.
El conservador Merz y la socialdemócrata Frederiksen plasmaron así el nuevo espíritu de cohesión frente a Estados Unidos, en una comparecencia conjunta tras la Cumbre del Mar del Norte, centrada en el impulso a la energía eólica en alta mar. Es decir, un ámbito energético frente al que Trump exhibe sin tapujos su hostilidad, como hizo también Merz como candidato a la cancillería.
De pronto, el líder alemán ve en esta fuente de energía la clave para garantizar a Europa un suministro energético seguro, limpio y no dependiente "ni de Rusia, como ocurrió en el pasado, ni de otros países", explicó Frederiksen. "Europa está ante desafíos críticos en materia de seguridad. Nuestro modo de vida está en juego", añadió Merz, para referirse a continuación a la necesidad de protegerse mejor ante "los ataques híbridos a nuestras infraestructuras".
La cumbre del Mar del Norte estaba orientada a movilizar inversiones en energía eólica. El gran desafío es coordinar esfuerzos, con proyectos compartidos como el que suscribieron Dinamarca y Alemania en esta cita, celebrada en Hamburgo. En la reunión estaban representados a escala de líderes o ministros Francia, Reino Unido, Irlanda, Luxemburgo, Países Bajos, Noruega, Alemania y Dinamarca, además de la Comisión Europea. Por primera vez, asistía también Islandia.
En esta cita centrada en energía y seguridad se respiró la crispación que despierta Trump incluso entre los países tradicionalmente más 'leales' a Estados Unidos, como es Alemania. Desde Berlín, su ministro de Defensa, el socialdemócrata Boris Pistorius, calificó de "falta de respeto" los reproches de Trump a sus aliados, a los que ha criticado el papel desempeñado en Afganistán. Recordó Pistorius el alto precio que ha pagado Alemania en vidas humanas –59 soldados muertos-- y calificó de "literalmente falso" pretender, como ha hecho Trump, que Estados Unidos no contó con suficiente apoyo europeo. En términos parecidos se pronunció también el titular de Exteriores, Johann Wadephul.
El preacuerdo respecto a Groenlandia anunciado por Trump tras su reunión en Davos con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha aliviado un poco las cosas, pero el ambiente sigue cargado. Que el presidente de Estados Unidos descartara tratar de anexionarse la isla por la fuerza fue una especie de bálsamo para Dinamarca. Sin embargo, la inconcreción respecto a ese pacto, que aparentemente solo conocen Trump y su fiel Rutte, pesa sobre las relaciones transatlánticas.
"Hace tiempo que le hemos pedido a la OTAN una presencia militar duradera en el Ártico. Hasta ahora no hay presencia allí de soldados de la OTAN", recordó Frederiksen. "Como saben, los gobiernos de Groenlandia y Dinamarca han pedido el estacionamiento permanente. Tengo la esperanza de que ‘Baltic Sentry’ --la misión de la Alianza en el Báltico-- se pueda copiar para Groenlandia", agregó.

Rodalies somos todos

Europa, frente al reto común de la obsolescencia ferroviaria



Un tren regional circula por la nueva línea Ahrtal / CHRISTOPHER NEUNDORF / EFE

Leticia Fuentes    Gemma Casadevall    Irene Savio     Lucas Font   26 ENE 2026 

Las redes ferroviarias de los principales países europeos --Francia, Alemania, Italia y Reino Unido-- comparten el reto común de hacer frente a la obsolescencia de unas infraestructuras básicas para la movilidad de millones de ciudadanos, muy congestionadas y que deben encarar también nuevos desafíos como el de la climatología extrema, con tormentas y olas de calor cada vez más agresivas, o la digitalización de los servicios de información a los usuarios.

Francia

En comparación con España, Francia cuenta con una red ferroviaria más extensa, de entre 28.000 y 32.000 kilómetros de líneas, de las cuales casi 3.000 están destinadas a la alta velocidad (TGV). Sin embargo, su red presenta grandes desafíos relacionados con la antigüedad de las infraestructuras y con los problemas de cortes de electricidad, especialmente en las líneas de tren de cercanías y metro de la región parisina Ile-de-France. Su director general, Laurent Probst, reconoció que las líneas parisinas 13 y 8 son las peores; sobrepasan el 80% de problemas de impuntualidad y deficiencias en el servicio. En 2023, el conjunto del sector ferroviario francés registró sus peores niveles de puntualidad en una década, provocado por la alta demanda y la gestión de un tráfico saturado.
Este mismo problema se registra en las líneas de alta velocidad. Aunque, el TGV está catalogado como uno de los más fiables de Europa, el ecosistema ferroviario que lo rodea, como las obsoletas infraestructuras y su poca tolerancia con las incidencias externas, es decir, a la meteorología extrema --las tormentas o las olas de calor que deforman sus carriles--, generan entre un 15% y 20% de retrasos y cancelaciones. A pesar de estas incidencias, desde la creación del servicio de TGV, solo se ha producido un accidente mortal en 2015 en la línea Est-Européenne, en el que murieron 11 personas y 42 personas resultaron heridas.

La Bahn, el hazmellorar alemán


Apenas uno de cada tres trenes de larga distancia llega puntualmente a su destino en Alemania. Entendiendo por puntualidad que el retraso no supere los 10 minutos. Evelyn Palla, la jefa de la Deutsche Bahn o red de ferrocarriles alemanes, accedió a su cargo hace seis meses Su primer mensaje fue claro: no esperen que la situación mejore en 2026. Está en marcha una operación saneamiento de las vías, estaciones y resto de la infraestructura ferroviaria, con un total de 39.200 kilómetros. Ello implicará que entre el presente año y el próximo se acometerán unas 28.000 obras, mayores o menores, de construcción, revisión o mejora.
Al usuario no le queda otra que responder con resignación y paciencia. La megafonía de los trenes se ha poblado de mensajes, a veces irónicos, del personal a bordo que va informando de las contrariedades que surgen en cada trayecto. Eso sí, al menos el aplicativo --app-- de la Deutsche Bahn es eficiente: informa al minuto de esos contratiempos y ofrece alternativas fiables al viajero.
La ineficiencia de la DB es una especie de hazmellorar nacional, que avergüenza a muchos alemanes cuando un visitante extranjero les expresa su sorpresa ante una realidad impropia de un país con reputación de eficiente. El problema es que no es lamparón excepcional. Hay muchas otras cosas que tampoco funcionan como se esperaría en Alemania. La digitalización e internet son otras dos asignaturas pendientes de la primera economía europea, lastrada por décadas de timidez inversora.

Italia: apuesta por la alta velocidad muy por detrás de España

En las últimas décadas, el modelo ferroviario italiano ha combinado una clara apuesta por la alta velocidad —con trenes que superan los 250 kilómetros por hora— con una red regional marcada por fuertes desigualdades. Italia fue uno de los primeros países europeos en liberalizar el transporte ferroviario de alta velocidad, lo que dio lugar a una competencia directa entre la operadora pública Trenitalia y la privada Italo en los principales corredores entre grandes ciudades. Las líneas que conectan Milán, Turín, Venecia, Bolonia, Florencia, Roma o Nápoles son rápidas, frecuentes y, en general, con precios contenidos, lo que las convierte en uno de los puntos fuertes del sistema.
La red de alta velocidad italiana es sensiblemente más reducida que la española: ronda los 1.000 kilómetros dentro de un total de unos 17.000, frente a los aproximadamente 4.000 kilómetros de España. Esa diferencia se refleja en el peso que siguen teniendo los trenes regionales, gestionados por las administraciones autonómicas en colaboración con Trenitalia, donde las quejas de los usuarios son recurrentes por retrasos, cancelaciones y material obsoleto, problemas especialmente denunciados en el sur del país y en las zonas rurales.

Reino Unido: un sistema complejo e ineficaz

La calidad del servicio ferroviario en el Reino Unido se ha deteriorado en los últimos años como resultado de los elevados costes del sistema, los problemas de coordinación y una inversión irregular en la modernización de la red.
El Estado gestiona la infraestructura a través de la empresa pública Network Rail, mientras que los servicios de tren han sido operados por múltiples compañías privadas, un modelo muy criticado por su fragmentación, la complejidad para el usuario y el alto precio de los billetes. Tras su llegada al poder en julio de 2024, el Gobierno laborista ha iniciado un proceso de renacionalización progresiva, que pretende unificar la gestión, mejorar la planificación del servicio y simplificar el sistema tarifario.
El país solo cuenta con una línea de alta velocidad propiamente dicha, el HS1, que conecta Londres con el Eurotúnel y permite alcanzar los 300 kilómetros por hora. El resto de la red, en su mayoría histórica y muy congestionada, ofrece velocidades comerciales en el entorno de los 120–140 kilómetros por hora.
Uno de los mayores fiascos recientes ha sido la cancelación parcial del proyecto HS2, la segunda línea de alta velocidad, cuyo tramo hacia el norte de Inglaterra fue suprimido por el anterior Gobierno de Rishi Sunak debido al fuerte aumento de los costes. Se estima que hasta el momento se han gastado al menos 46.000 millones de euros en este proyecto, lo cual ha reforzado la percepción de una oportunidad perdida para modernizar el sistema ferroviario británico.

jueves, 22 de enero de 2026

Milagro en Davos

Los principales puntos del preacuerdo sobre Groenlandia anunciado por Trump



Trump sobre el acuerdo de Groenlandia: "Consigue todo lo que queríamos, incluyendo la seguridad nacional e internacional reales"
 Gemma Casadevall    Berlín22 ENE 2026 

Se sabe poco de lo acordado entre Donald Trump y su leal secretario general de la OTAN, Mark Rutte, pero al menos se ha distendido un conflicto inédito, por su virulencia, entre los socios europeos de la Alianza Atlántica --más Canadá-- y la Casa Blanca. Dinamarca asegura haber estado en la negociación de un preacuerdo que tiene aún muchas aristas por definir. Afecta tanto a su condición de aliado fiel de la OTAN, como a Estado miembro de la UE y la Alianza del que depende del territorio autónomo de Groenlandia. 
En las amplísimas competencias de la isla ártica, incluido el derecho a la autodeterminación, no entra ni la política exterior ni sobre todo defensa. En medios alemanes como el semanario 'Der Spiegel' han empezado a circular ya unos teóricos puntales en los que el Gobierno del canciller Friedrich Merz –presente en Davos-- ha hecho valer también su influencia.

Una presencia militar extensible


Uno de esos puntos clave es el acuerdo militar entre Dinamarca y Estados Unidos de 1951. La defensa de Groenlandia había quedado bajo la tutela de Estados Unidos durante la ocupación nazi del país nórdico, uno de los argumentos que suele esgrimir Donald Trump para reclamar ahora su derecho al control sobre la isla. El acuerdo fue suscrito tras el fin de la Segunda Guerra Mundial y daba ya por entonces a Washington un amplio margen para desplegar soldados y ampliar las bases en Groenlandia. En la primera fase de la Guerra Fría, EEUU llegó a tener decenas de miles soldados en la isla. Pero en las décadas siguientes fue traspasando bases y equipamientos a Dinamarca. Actualmente su contingente está formado por apenas 200 soldados en su única base militar espacial, Pituffik, antes conocida como Thule por ser el nombre de su puerto.

Una actualización de ese acuerdo, como la que se hizo en 2004, le daría prácticamente carta blanca para extender esas bases. Tanto Copenhague como Nuuk, la capital groenlandesa, llevan meses mostrando su disposición a estrechar su cooperación militar con Washington. EEUU contempla el despliegue de la llamada 'Cúpula Dorada' o escudo antimisiles en el que Trump quiere invertir 175.000 millones de dólares. Su objetivo es, según el presidente, proteger al conjunto de la región ártica de China y Rusia. El preacuerdo incluye también el compromiso de los aliados europeos de la OTAN en reforzar la seguridad ártica.


Control inversor y recursos naturales


Más complejo que el despliegue de escudo o el reforzamiento de la presencia militar europea, que asimismo anhelan tanto Copenhague como Nuuk, se perfila la ambición estadounidense de controlar las inversiones y recursos naturales de Groenlandia. El estatuto de autonomía otorga a la isla no solo el derecho a la autodeterminación, sino también las competencias sobre la gestión de sus recursos. El propósito declarado de Trump es impedir que la competencia china y rusa accedan a los tesoroes ocultos en tierras raras y minerales. Su extracción es compleja y sobre todo cara, ya que hay que perforar en un subsuelo gélido. Los beneficios son hipotéticos y basados en evaluaciones. Groenlandia no tiene las capacidades técnicas ni económicas para asumir grandes proyectos. Sucesivas iniciativas extranjeras por explotar sus recursos mineros se han estrellado por los obstáculos o incluso vetos impuestos desde el poder político autonómico.

Implicación aliada en la defensa ártica

A la renuncia por parte de Trump al uso de la fuerza militar, anunciada en su discurso de Davos, siguió la retirada de la amenaza de imponer nuevos aranceles a los aliados europeos que estos días pasados participaron en los misiones de exploración en la isla: Francia, Alemania, Suecia, Noruega, Finlandia, Países Bajos y Reino Unido, además de Dinamarca. Copenhague había invitado a sus aliados europeos a aumentar su presencia militar en la isla, con vistas a unas futuras maniobras con esos socios de la OTAN, aunque probablemente no bajo mando formal de la Alianza. La respuesta de europea fue positiva. Consistió en desplegar algo más de una treintena de oficiales, técnicos, expertos u observadores, que a los pocos días, de acuerdo a lo previsto, se retiraron. Pero el impacto mediático fue mayúsculo. El preacuerdo convierte esa implicación de los aliados europeos, que Trump interpretó como una afrenta, en interés compartido por Washington.

Renuncia a aranceles


La respuesta de Trump a la llegada de los oficiales europeos al aeropuerto de Nuuk, seguida del compromiso de sumarse a la misión de otros países, fue sacar a colación la amenaza de aranceles, una de sus armas disuasorias preferidas desde que regresó a la Casa Blanca. Con el anuncio de su retirada se quitaron aristas a la cumbre extraordinaria de la UE convocada de urgencia para este jueves. Francia había invocado incluso al uso del instrumento anticoerción o 'bazooka comercial'. Imponer "nuevos aranceles socavaría las relaciones transatlánticas", afirmó el canciller Friedrich Merz desde Davos, visiblemente aliviado, en la primera intervención de la mañana tras el anuncio de Trump, la víspera. La alerta europea sigue en pie. Si Trump no cumple la palabra dada la noche anterior, "la respuesta de Europa sería unida, tranquila, mesurada y firme", según Merz.

Trump y su chico de los recados, Rutte

Dinamarca avisa de que la OTAN no tiene mandato sobre Groenlandia



El primer ministro de Groenlandia, Jens Frederik Nielsen, y la de Dinamarca, Mette Frederiksen / EFE

 Gemma Casadevall   Berlín22 ENE 2026 

"La OTAN conoce perfectamente la posición del Reino de Dinamarca (…) Y solo Dinamarca y Groenlandia pueden decidir sobre un futuro que atañe a Dinamarca y a Groenlandia". Con estas dos frases, plasmadas en un comunicado, salió al paso la jefa del Gobierno danés, Mette Frederiksen, a las múltiples incógnitas que dejáron sobre Davos el preacuerdo anunciado el miércoles por Donald Trump. Para el presidente de Estados Unidos, es un preacuerdo materializado en una reunión con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, un soldado más que fiel a los dictados de la Casa Blanca. Para Frederiksen, un proceso coordinado. La primera ministra danesa, una socialdemócrata de perfil duro que ha demostrado reiteradamente no dejarse intimidar por Trump, se reunió estos días pasados con Rutte. Volvió a hablar con él tras el encuentro de Davos entre el presidente y su secretario general, según afirma. Que no haya habido delegación danesa en la cumbre suiza no significa que haya quedado al margen de ese preacuerdo.
"Podemos negociar en lo político. Sobre seguridad, inversiones y economía. Pero la soberanía no es negociable", enfatiza Frederiksen. Dinamarca, país profundamente atlantista y apóstol del rearme europeo, está "en estrecho diálogo" con la OTAN, según su jefa del Gobierno. Copenhague lleva tiempo comprometida con la seguridad del Ártico, lo que para Trump incluye su sistema antimisiles 'Golden Dome' o 'Cúpula Dorada', uno de los puntales de ese preacuerdo.
Que Copenhague no va a dejarse manejar por los superpoderosos lo dejó claro ayer el ministro de Exteriores --y ex primer ministro-- Lars Lokke Rasmussen, poco después de que Trump sorprendiera al mundo con su anuncio. El día "terminó mejor que como había empezado", explicó Rasmussen, puesto que el presidente descartó el uso de la fuerza para hacerse con Groenlandia. Pero persiste Trump en su intención de conseguir el control sobre la isla, lo que significa que "el problema no ha desaparecido".

Toque de atención groenlandés


El conflicto con la superpotencia estadounidense ha activado una especie de orgullo groenlandés hasta hace poco desconocido entre la población de esa inmensa isla ártica, con 57.000 habitantes por 2,1 millones de kilómetros cuadrados de superficie, un 80% de los cuales bajo hielo. La OTAN no puede negociar ningún acuerdo con Trump sin contar con ese territorio autónomo danés, afirmó Aaja Chemnitz, una de las dos diputadas que representan a la isla en el Parlamento danés, que cuenta con un total de 179 escaños.
"De ninguna manera tiene la OTAN un mandato para negociar sobre Groenlandia", enfatizó. Chemnitz representa al partido izquierdista Inuit Araqatigiit, socio de la coalición del presidente autonómico Jens-Frederik Nielsen. Por encima de los agravios históricos o incluso presentes que ha sufrido la población groenlandesa por parte de Dinamarca, Nielsen y Frederiksen se han abonado a la cohesión frente a los propósitos anexionistas de Trump. El lema compartido es que Groenlandia no se vende.