sábado, 29 de noviembre de 2008

Der Schatten des Windes



Imparable Zafón, sólida Barbal

Gemma Casadevall

Das Spiel des Engels“ –„El juego del ángel“- va arribar fa un parell de setmanes a les llibreries alemanyes i ja està allà on se l’havia predestinat: del no-res al capdamunt de les llistes de vendes. La novel.a de Carlos Ruiz Zafón ha tingut una operació de llançament al mercat alemany insòlit per a un autor „català“, apuntalat en l’exit igualment sense precedents que va tenir „Der Schatten des Windes“ –„La sombra del viento“-. S. Fischer, l’editor, va engegar el compte enrera a la seva pàgina web –„queden 15 dies per a la sortida de…“, „queden 14 dies…“, etc- i l’autor ha complert el seu destí.
Mentre a Ruiz Zafón se’l rebia al cinema Babylon de Berlin, Maria Barbal continuava amb solidesa la gira del seu „Inneres Land“ –„País Íntim“-. Al teatre de la Renaissance, un clàssic, Barbal va tenir l’estació principal d’un viatge que va començar a l’octubre i que l’ha col.locat en una mena de „road movie“ amb Pere Joan Tous, professor a la Universitat de Constança, i Heike Nottebaum, la seva traductora.
Es la segona gira després de l’èxit gens precuinat de „Pedra de Tartera“, la „novel.leta“ que Nottebaum, lectora apassionada, va portar a una editorial petita, Transit, i que en poquetes setmanes es va col.locar també primera a les llistes de vendes. Barbal és ara una autora de culte a Alemanya.
I mentre Ruiz Zafón es retroba amb el destí i Barbal amb el seu públic, un altre fenòmen, aquest cop nacional, amenaça robar protagonisme als llibres de debó: „Frühling und so“ –„Primavera i això“, de Rebecca Martin, una autora de 18 anys que parla d’amor i sexe entre escolars. Quina por! Se la presenta com a successora de Charlotte Roche, que va liderar mesos, mesos i mesos les llistes de vendes amb „Feuchtgebiete“ –„Zones húmides“, aviat a Anagrama i Proa-. Diran que és literatura per a pederastes, però el sexe ven.

El món per la finestra. Suplement de Cultura, Avui

viernes, 28 de noviembre de 2008

La "pedra" que se topó Heike

Barbal culmina en Berlín una larga gira abierta en el Fráncfort "catalán"


Gemma Casadevall

Berlín, 28 nov (EFE).- La escritora Maria Barbal culminó hoy en Berlín una gira iniciada en la Feria de Fráncfort del año anterior, con Cataluña como invitada, y marcada por dos libros suyos presentes en las librerías alemanas: "Pedra de tartera" y "País íntim".
En el teatro de la Renaissance, anoche, y en la librería Starick, hoy, la escritora protagonizó las dos últimas lecturas ante un numeroso público, formado tanto por estudiantes berlineses de catalán como por simples lectores alemanes de su obra.
"Ha sido una ruta larga, de conocimiento mutuo, y en la que todo funcionó muy bien, sean ciudades de provincias o grandes capitales", explicó a Efe Barbal, en un aparte de la presentación.
En las últimas tres semanas, la autora ha recorrido Esslingen, Fribugo y Ravenburg, en el sur del país, Langenau, en el centro, Hamburgo y Bremen, en el norte, y ahora la capital.
Se trata de la segunda parte de la gira realizada en 2007, con la presentación en la Feria de Fráncfort, entonces con su primera novela al alemán, "Pedra de tartera" -"Wie ein Stein im Geröll"- que llegó a los primeros puestos de las listas de ventas alemanas.
Barbal comentó y leyó sus libros acompañada de la actriz Claudia Michelsen, leyendo fragmentos de "Inneres Land" -"País Íntim", ganadora del Premio Prudenci Bertrana en 2005- y con el profesor de la Universidad de Constanza (sur de Alemania), Pere Joan Tous, ejerciendo de moderador y traductor.
"Es un ejercicio de conocimiento mutuo. El año pasado tenía que explicar más. Ahora algunos incluso repiten", dijo la escritora.
Las preguntas más comunes se centran en el factor autobiográfico de ambas novelas, contadas ambas con voz de mujer -"dos mujeres distintas, en las que estoy parcialmente yo", explica-. Pero también en la situación de España bajo la dictadura de Franco que describe.
"¿Hubo campos de concentración, entonces?", pregunta, en alemán, un estudiante francés. "Sí, pero distingamos entre lo que en la Alemania nazi fueron los campos de exterminio y los campos de concentración", resume Tous, colocando unas dosis de contexto alemán a la explicación de Barbal.
La actual problemática de las fosas comunes junto a preguntas concretas sobre los libros de Barbal salpican el diálogo entre la escritora y su público. Esa ha sido la dinámica común en buena parte de la gira auspiciada por el Institut Ramon Llull para la difusión de la cultura catalana, y la editorial Transit.
Barbal se ha consolidado con esas dos novelas en Alemania y ambos libros están en cualquier librería bien surtida del país.
La buena relación entre la autora y el público alemán empezó por iniciativa de una traductora, Heike Nottebaum, compañera de Tous y lectora entusiasta, que presentó el libro a una editorial modesta de Berlín, Transit, y ésta la publicó a principios de año.
Por una de esas buenas casualidades del mundo editorial, la novela centrada en una mujer de los Pirineos, de apenas 100 páginas, llamó la atención de Elke Heidenreich, crítica literaria estrella de la televisión pública alemana.
La recomendó encarecidamente en su programa -recientemente desaparecido- y a partir de ahí empezó el "pequeño milagro" de su difusión al gran público. Barbal, en Berlín, recordó todo eso y completó la gira de "conocimiento mutuo", acompañada de nuevo por Tous y Nottebaum, su tándem alemán. EFE
gc/rz/mcd

Vuelve el mamotreno prusiano


El Palacio de Hohenzollern volverá a Berlín impasible a las críticas



Gemma Casadevall

Berlín, 28 nov (EFE).- El Palacio de los Hohenzollern, dañado en la Segunda Guerra Mundial y volado durante la Alemania comunista, dominará Berlín por obra de una costosa reconstrucción, aprobada hoy entre las críticas de quienes consideran aberrante reproducir cánones anacrónicos en lugar de innovar.
Las tres fachadas barrocas del palacio -la frontal y las dos laterales- más la gran cúpula que presidió el conjunto, regresarán a un solar de 40.000 metros cuadrados, a orillas de la céntrica Avenida Unter den Linden, con la Isla de los Museos al frente.
El ministro de Obras Públicas, Wolfgang Tiefensee, presentó el proyecto ganador, del italiano Franco Stella, como una síntesis de "fidelidad histórica" y un concepto "acorde con los tiempos", que se ajusta además al presupuesto aprobado -700 millones de dólares-.
Las tres fachadas del Palacio de los Hohenzollern albergarán en su núcleo el denominado Foro Humboldt, un complejo de patios interiores y corredores, salas de exposiciones y espacios públicos accesibles desde el exterior.
Las fachadas serán barrocas, pero el núcleo será de nuevo cuño, lo que justifica, para Tiefensee, el calificativo de innovador.
La presentación de la maqueta de Stella revistió rango de acontecimiento mediático. Decenas de cámaras se agolparon sobre el cubo marrón que tapaba el proyecto, finalmente descubierto por el ministro entre una lluvia de flashes, como si se tratara de una estrella de Hollywood sobre la alfombra roja de la Berlinale.
El concepto del arquitecto italiano, ganador del concurso internacional cuyo jurado presidía David Chipperfield, era todo menos una sorpresa. La nueva "estrella" en la ciudad reproduce fielmente las líneas del palacio barroco que diseñó Andreas Schlüter y que se construyó en 1698 de acuerdo a los cánones de la época.
Los señores de palacio no son ya los reyes Prusianos, sino el Gobierno actual y su reconstrucción fue aprobada, tras largas discusiones, por el Bundestag (Parlamento).
La coalición formada por el Patronato del Patrimonio Prusiano, el ex canciller Helmut Kohl y el presidente Horst Köhler, agrupados en torno al empresario Wilhelm von Boddien, se impuso frente a los detractores del mastodóntico proyecto.
"Yo hubiera deseado un mandato más abierto. La fidelidad histórica no significa sí o sí una reconstrucción", admitió estos días otro miembro del jurado, el italiano Vittorio Lampugnani.
Menos diplomático fue otro arquitecto de elite, el estadounidense Daniel Libeskind -ajeno al jurado-, quien lo ha calificado de "palacio de postal" y de "arquitectura de decorado".
Tiefensee puso hoy todo el énfasis posible en que la decisión final había sido adoptada por unanimidad, aunque admitió que detrás de ese voto final hubo mucha "discusión productiva".
El Palacio estará listo, según las previsiones, en 2013 y para entonces no quedará ni rastro del "Palast der Republik" construido en parte de su solar por las autoridades de la República Democrática Alemana (RDA) y cuya demolición se decidió tras la reunificación.
Oficialmente, el asbesto fue la razón para echar abajo la que fue la Cámara del Pueblo comunista, apodada la "tienda de lámparas de Erich" Honecker (el que fuera dirigente de la RDA), por las inmensas lámparas que albergaba.
Para parte de los berlineses, no sólo los nostálgicos de los viejos tiempos comunistas, se trató de una decisión política, precipitada por el afán de erradicar del Berlín de hoy un edificio tachado de reliquia comunista.
Entre el saneamiento o la demolición se optó por lo segundo, lo que acarreó una costosa operación de desmontaje de un edificio de 180 metros de largo por 32 de alto, del que ahora apenas quedan unos cuantas estructuras aún por desmantelar.
Si demoler el Palast fue caro, más lo será reconstruir la fachada del Palacio Imperial y el Foro de Humboldt.
Ambas cuestiones acentuaron la polémica sobre la reconstrucción de la joya del barroco, que si algo tiene a su favor es que no desentonará respecto al resto de edificios del centro histórico. EFE
gc/umj/cr

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Las celebrities contra la foto de toda la vida

Lebeck desafía con "fotos de toda la vida" al rompedor Avedon desde su Berlín


Gemma Casadevall

Berlín, 26 nov (EFE).- El fotógrafo alemán Robert Lebeck presentó hoy sus "Fotografien 1955-2005", una retrospectiva con imágenes de "toda una vida", en las que desafía al rompedor Richard Avedon desde la misma plaza, Berlín, y en el mismo museo, el Martin Gropius Bau.
Lebeck, en la segunda planta, y Avedon, en la planta baja, comparten escenario y ofrecen un desafío de maestría y estilo, en dos exposiciones paralelas que convierten el Martin Gropius en el placer fotográfico del invierno berlinés.
"Lo mío son fotos de toda la vida. De la Alemania de los 50 a la Latinoamérica que vi en los 60, el África que se libera del colonialismo y la España de Franco", explicó a Efe Lebeck, quien se siente "reportero gráfico", más que "cien por cien artista", donde sí situaría a su colega estadounidense.
La exposición de Avedon (1923-2004), abierta en octubre, recorre el "glamour" hollywoodiense y la América bastante más oscura de los granjeros y obreros. Lebeck repasa con su cámara medio mundo, también el de las "celebrities", con estaciones específicas para un par de personajes -el antiguo canciller Willy Brandt y Romy Schneider-.
"A veces pienso que no me acerqué tanto a ellos como parece. Algunos eran inabordables. Como Brandt. Lo tenías delante, pero él seguía en su nube", explica Lebeck, para quien fotografiar implica también captar a esos personajes "en sus alturas".
Francisco Franco en Barcelona, en 1957; Juan Carlos de Borbón pilotando un avión, bajo la mirada incrédula de sus "niñas", las infantas; una corrida de toros con el Cordobés, en Sevilla, más el Valle de los Caídos, también en los 60.
"Fue un largo viaje, seis semanas. Entonces se podía aún fotografiar en silencio, sin verse envuelto entre un barullo de equipos de televisión. Ahí los tuve a todos: a los obispos, a la Guardia Civil, a Franco...", recuerda ahora Lebeck.
De este escenario, al África en su "año cero", también 1960, en que de pronto accedían a la independencia 17 colonias británicas, francesas y belgas. Una misionera en el estadio de fútbol de Lomé, en Togo, y un jovencísimo Joseph Mobutu en su casa de Kinshasha, con su hija en el regazo, son algunas de las imágenes de entonces.
Lebeck, nacido en Berlín en 1929, ha recorrido medio planeta y captado con su cámara a Jackie Kennedy, en el entierro de su cuñado, Robert Kennedy. "En su mirada había la tragedia de dos asesinatos", explica el fotógrafo, respecto al magnicidio que se llevó al presidente John F. Kennedy y luego a su hermano y frustrado sucesor.
La melancolía de la viuda, la mirada resignada de un rostro comido por la bomba atómica de Hiroshima, junto al arranque de un Günter Grass convertido en torbellino danzante junto a su esposa, Ute, en batín, en 1982.
También están Maria Callas, Alfred Hitchcock y Elvis Presley, sirviendo como soldado en la Alemania de los 50 que empezaba a sentirse de nuevo viva, mientras llegaban de los campos de prisioneros del Este de Europa los últimos presos alemanes.
Lebeck cumplirá 80 años en marzo del año que viene y se declara un privilegiado "por haber visto y recorrido tanto y encima estar vivo".
Consciente de que ni su aspecto ni su voz son los de octogenario, el fotógrafo explica que su secreto es "hablar despacio", "tal como he tratado de hacer siempre mi trabajo: con cierto reposo".
Está entre los maestros que se ha pasado a la cámara digital -"en el fondo es práctico, eso de trabajar sin película..."-. A esta última etapa dedica también uno de los espacios de su exposición: al Berlín actual.
El blanco y negro domina toda la retrospectiva, hasta que llega al mundo de lo digital y berlinés. Avedon, en la planta baja, recibe al visitante también en blanco negro, a través del autorretrato del fotógrafo neoyorquino, rompedor como su propio estilo.
"Un gran honor, semejante vecino", decía Lebeck, el reportero gráfico que compartió avión con el ayatolá Jomeini y fotografió a Franz Beckenbauer y Pelé chapoteando en la piscina, en Santos (Brasil). EFE
gc/jcb/dm
(con foto y vídeo)

lunes, 24 de noviembre de 2008

Christian, 26 años después

Último cabecilla de la RAF saldrá libre tras 26 años de cárcel


Gemma Casadevall
 
 

Berlín, 24 nov (EFE).- El último cabecilla de la Fracción del Ejército Rojo (RAF), Christian Klar, saldrá en libertad el próximo 3 de enero, cuando cumpla 26 años de cárcel.
La Audiencia Territorial de Stuttgart (sur de Alemania) anunció hoy la puesta en libertad de Klar, de 56 años, después de que tanto la Fiscalía federal como la dirección de la penitenciaría de Bruchsal así lo aconsejaran, en atención a su "evolución positiva".
La puesta en libertad se hará efectiva el 3 de enero de 2009, en cuanto cumpla los 26 años de cárcel, en respuesta a una sentencia de 1998, según la cual no podría ser liberado antes de ese periodo por la grave culpabilidad de sus crímenes.
Klar, que en el último año tuvo 14 permisos de salida de los que regresó siempre "puntualmente", seguirá cinco años en libertad condicional.
El reo está considerado el último cabecilla en prisión de la RAF, la banda fundada por Andreas Baader y Ulrike Meinhof en los años 70 como reacción, entre otros, a la guerra de Vietnam y el "sistema imperialista", que hasta su disolución en 1998 causó 30 víctimas mortales.
Klar estuvo implicado en todos los atentados de la segunda generación de la RAF, la etapa más sangrienta, a la que corresponden los asesinatos del presidente de la patronal, Hanns Martin Schleyer, del fiscal general Siegfried Buback y del banquero Jürgen Ponto.
Detenido en noviembre de 1982 tras años de persecución, fue condenado en abril de 1985 a cadena perpetua por nueve asesinatos y once intentos de asesinato.
La mayoría de sus acciones son las conocidas como el "Otoño alemán" de 1977 y el capítulo más negro fue el secuestro de Schleyer para exigir la liberación de Baader, su novia Gudrun Ensslin y Jan-Carl Raspe, otro histórico de la RAF.
Los tres reos aparecieron muertos en su celda, después de que un grupo del cuerpo de elite alemán tomara en Mogadiscio un avión de Lufthansa secuestrado por un comando palestino que asimismo exigía la liberación de los presos. La respuesta fue el asesinato de Schleyer.
Klar fue condenado como cabecilla de la segunda generación, que dirigió junto con Brigitte Mohnhaupt. Hasta ahora se desconoce la autoría de sus atentados, puesto que la organización consideró todos sus actos "acciones colectivas". Al silencio de la RAF se sumaron varias chapuzas en las investigaciones, asimismo por esclarecer.
Mohnhaupt salió de la cárcel en 2007. Klar vio denegadas dos solicitudes de indulto: la primera, en 2003, por el entonces presidente del país, Johannes Rau, socialdemócrata; la segunda, en 2007, por el actual presidente, el conservador Horst Köhler.
Klar había expresado en esa primera petición su "comprensión" por los sentimientos de los familiares de las víctimas y expresado su "pesar" por el dolor infligido a éstos.
Los allegados de los fallecidos, como el hijo del fiscal Michael Buback, consideran que ello no equivale a pedir perdón -como no lo hizo la RAF, en su comunicado de disolución- y exigen saber quién fue el asesino o asesina material de, en este caso, su padre.
Mohnhaupt salió en 2007, Klar lo hará en 2009, mientras seguirá en prisión una última presa de la RAF, Birgit Hogefeld, de 52 años y en la cárcel desde 1993.
Hogefeld, detenida en el operativo policial de Bad Kleinen en que murieron su correligionario Wolfgang Grams y un policía, perteneció a la tercera generación de la RAF, en cuya cuenta está el asesinato del presidente del Deutsche Bank, Alfred Herrhausen.
A Mohnhaupt la persiguió al salir de la cárcel el acoso mediático y algunos medios publicaron dónde vivía y que trabajaba en un taller de componentes de automóviles.
Klar tiene una oferta del director general de la Berliner Ensemble, Claus Peymann, para hacer unas prácticas en ese teatro, fundado por Bertolt Brecht.
El reo ha anunciado que no hará apariciones ni declaraciones públicas. Tiene sus razones: en 2007, justo tras su segunda petición de indulto, se generó un gran revuelo al salir a relucir su mensaje de saludo a un congreso en memoria de Rosa Luxemburgo, en que expresaba su anhelo de que se consume la "derrota del capitalismo".EFE
gc/ih/ig
(audio)

sábado, 15 de noviembre de 2008

Loriot, Nudel



El fideu de la felicitat

Gemma Casadevall

En temps de crisi, fideus. Un plat econòmic, que atipa i agrada més o menys tothom. El fideu ha tornat a l’actualitat a Alemanya. L’altre dia se’n va veu un d’enganxat a la galta de Luzia Braun, la presentadora del programa cultural „Aspekte“, de la televisió pública ZDF. No és el que hagin tallat els pressupostos fins al punt que hi ha no quedi servei de maquillatge. És que el fideu està moda i és oportú. La crisi no apreta a Alemanya tant com a altres llocs, però presentadors, humoristes i rostres populars se’l pengen de la cara per retre homenatge a Loriot. L’home que va convertir el fideu en un tresor humorístic, que agermana a grans i menuts, burgesos i marginals, iaies i punks. La Braun es penja un fideu de la galta i tothom sap de què va la història: de Loriot
Vicco von Bülow, membre d’una família aristocràtica de les més „clàssiques“, és el nom civil de Loriot, que ha complert aquest novembre 85 anys.
Es l’humorista més emblemàtic del país des de fa generacions i la Filmoteca ho ha celebrat amb una d’aquelles exposicions globals on hi ha de tot: fetitxes privats i monitors que recullen acudits televisius llegendaris, caricatures, dibuixos i pel.lícules. Recullen tot allò que Loriot ha practicat des que es va estrenar com ésser vingut al món per fer riure els altres, diu ell que immediatament després de néixer.
I així, mentre els turistes fan cua davant el Museu del Pèrgamo, visiten el que queda de Mur, busquen el bust de la Nefertiti, se’n van a trepitjar Bauhaus o es fan fotos en els pilons de formigó del monument a les víctimes de l’Holocaust, els berlinesos de tota edat i condició se’n van al Museu del Cine a riure. El turista que entri a l’edifici modern entre la Potsdamer Platz i el Sony Center veurà alemanys rient. Es trobarà matrimonis i altres tipus de parelles, o individus sols, repartits en les tres plantes que ocupa l’exposició, asseguts davant dels monitors i rient. Com si acabessin de descobrir Loriot i el seu fideu.
Quin Loriot, quin fideu? es demanarà qualsevol no-alemany. Doncs el fideu que li corre a un dels seus personatges, un pobre i estirat cap de departament que es vol declarat a una subalterna. De la barbeta a sota el nas, del nas al front, del front a la galta, de la galta al café. La declaració d’amor impossible, en una parella que es l’antídot de l’erotisme. Un acudit televisiu que qualsevol alemany haurà vist un munt de cops a la seva vida i que el continua transportant a la felicitat.
Loriot és un fenòmen i, per tant, difícil d’encabir en una columneta. Més fàcil: se’l troba a You Tube, si es busca „Loriot“ i „Nudel“ –„pasta“-. O copiant el link http://de.youtube.com/watch?v=nVKCGRz-Qfs.
El fideu és només un dels prodigis Loriot. L’exposició recorre el seu univers poblat d’homes compartint banyera, matrimonis ensopits i un munt d’escenes aparentment desfassades, de gent corrent, avorrida, conservadora i rància. Un ben patrimonial de tot un país.

El món per la finestra. Suplement de Cultura, Avui

Cem, en perfecto suabo


Özdemir, el primer apellido turco al frente de un partido alemán

 
 
 
 



Gemma Casadevall

Berlín, 15 nov (EFE).- El eurodiputado germano-turco Cem Özdemir fue elegido hoy presidente de los Verdes, partido nacido en los 80 como movimiento ecopacifista, que se convirtió así en la primera fuerza parlamentaria alemana liderada por un hijo de inmigrantes.
Özdemir tomará el relevo a Reinhard Bütikofer, quien se despidió tras seis años en el cargo, y de acuerdo a la tradición de cúpula bicéfala de los Verdes compartirá su jefatura con Claudia Roth.
La carrera de este hijo de un matrimonio turco, de 42 años y símbolo de la generación germano-turca que ha encontrado el camino a la integración, tomó tintes históricos al convertirse en primer diputado de ese origen del Bundestag (parlamento federal), en 1994.
Özdemir no es ni de lejos un Barack Obama, pero sí se permitió lanzar un guiño a ese electorado, al preguntarse en voz alta, en un programa radiofónico, por qué no iba a haber algún día una canciller "llamada Anastasia o Ayse", como si la lucha común ahora fuera ver a una mujer de origen extranjero en el poder de Alemania.
Hoy dio un paso más en su papel de estandarte de las aspiraciones de los ciudadanos de Alemania de origen extranjero -ocho millones- a conquistar su parcela en la vida política del país donde viven.
Los Verdes, surgidos como amalgama del movimiento antinuclear que lideró Petra Kelly y "domesticados" como socio de gobierno fiable bajo el canciller Gerhard Schröder, se apuntaron con ello una muesca más en su currículum de fuerza dispuesta a romper esquemas.
Nacido en la ciudad suaba de Bad Urach, en diciembre de 1965, docente y pedagogo de formación, Özdemir escaló pronto posiciones dentro de un partido que se dice defensor de las minorías.
Sonriente y conciliador, ha sido el "turco suabo" de los Verdes desde que ingresó en la formación, en 1981, y poco después miembro de la cúpula de la agrupación de Baden-Württemberg.
Su primer hito fue lograr el escaño del Bundestag. Ocho años después sufrió el peor revés de su carrera, al revelarse su uso privado de millas aéreas acumuladas como diputado.
Lo que en otro político hubiera sido un mero traspiés se convirtió en lamparón la carrera del "turco modélico" que no puede permitirse deslices éticos.
Özdemir devolvió el escaño, purgó por sus errores retirado una temporada en Estados Unidos. Luego, calmadas las aguas, regresó como eurodiputado, en 2004.
Su trabajo en la Eurocámara le ha rehabilitado como defensor tenaz de los derechos de la inmigración y las aspiraciones de Turquía a ingresar en la UE. Los Verdes hicieron como que le perdonaron los pecados del pasado y lo eligieron presidente.
Su perfil político algo ambivalente viene, además, como anillo al dedo a un partido que dejó atrás los años de la revuelta y se ha consolidado como formación "establecida".
Özdemir está casado con una guapa periodista argentina, moderadora de televisión, con quien tiene una hija. EFE
gc/sc

viernes, 14 de noviembre de 2008

Uno entre 2,5 millones

Germano-turco Özdemir quiere presidir Los Verdes como abanderado inmigración


Gemma Casadevall

Berlín, 14 nov (EFE).- El eurodiputado alemán Cem Özdemir se dispone a convertirse mañana, en el congreso de los Verdes, en el primer hijo de inmigrantes turcos que lidera un partido en Alemania como abanderado de la inmigración integrada.
Özdemir, de 42 años y nacido en la ciudad suaba de Bad Urach, se someterá este sábado a su elección para la presidencia del partido ecopacifista, como candidato único a relevar a Reinhard Bütikofer.
Salvo sorpresas, los Verdes serán así el primer partido parlamentario de Alemania liderado por un "apellido extranjero", lo que Özdemir interpreta como una señal para animar a inmigrantes o hijos de inmigrantes a ocupar puestos de relevancia.
"Por qué no va a haber en el futuro una canciller que se llame Anastasia o Ayse", se cuestionaba hace unos días el líder verde sobre la posibilidad de que una mujer de origen extranjero llegue al cargo que asumió Angela Merkel, en 2005, como primera jefa de un Gobierno federal alemán, en su caso procedente del este del país.
Özdemir no es un Barack Obama -ni los Verdes un partido que se plantee llegar a la cancillería-, pero para el colectivo germano-turco, el más numeroso entre los de origen extranjero del país con unos 2,5 millones de personas, su elección será un hito.
Hijo de un matrimonio de inmigrantes que llegó en los 60 con la primera ola de trabajadores de ese país, Özdemir se convirtió en 1994 en el primer diputado del Bundestag de origen turco.
Los Verdes, formación fundada en los 80 como aglutinante del ecopacifismo defensor de las minorías, no ha sido hasta ahora un partido especialmente votado por el colectivo germano-turco.
El voto turco se va a la Unión Cristianodemócrata de Merkel (CDU) o al Partido Socialdemócrata (SPD) y sólo una minoría opta por los Verdes, según un análisis del instituto Forsa.
La presencia de Özdemir en la cúpula puede actuar de imán de un electorado creciente, tras la reforma de la ley de extranjería del gobierno del anterior canciller Gerhard Schröder.
La ley dio acceso a la nacionalidad alemana a inmigrantes con ocho años de residencia y a los hijos de éstos ya nacidos en el país de forma automática. Un tercio del total de ciudadanos de origen extranjero -ocho millones- tiene ahora pasaporte alemán.
De acuerdo a la tradición de cúpula bicéfala, Özdemir compartirá la jefatura con la actual copresidenta, la bávara Claudia Roth.
El mismo congreso elegirá a los cabezas de lista para las generales de 2009, para los que se ha designado a Renate Künast y Jürgen Trittin, ministros de Agricultura y de Medioambiente, respectivamente, en el gobierno de Schröder.
Özdemir quedará fuera de la contienda para las Generales. El líder verde encajó hace unas semanas una dura derrota en su distrito suabo, que no lo eligió como cabeza de lista para los comicios.
Un revés para el político, cuya carrera tiene un par de lamparones. En 2002 dejó su escaño por un escándalo de uso privado de millas aéreas acumuladas como parlamentario.
Regresó como eurodiputado y se rehabilitó como abanderado de la inmigración y las aspiraciones de Turquía a ingresar en la UE.
Una parte de las bases Verdes no le perdona el traspiés y otra parte le achaca falta de perfil político definido.
Los ecopacifistas se caracterizaron en el pasado por congresos turbulentos en los que se vapuleaba a sus líderes -histórica es la imagen de Joschka Fischer, ministro de Exteriores de Schröder, tras estallarle junto al oído una bolsa de pintura roja lanzada desde la sala, en un congreso de mayo de 1999-.
El paso del tiempo ha domesticado a los Verdes y, aunque no se puede descartar nada, no se cuenta con un revés para Özdemir, una especie de "mascota" -en palabras de "Spiegel"- para los Verdes. EFE
gc/jcb/ah

jueves, 13 de noviembre de 2008

El germano-turco de Pía

Verdes alemanes eligen una nueva cúpula con un germano-turco como candidato


Gemma Casadevall
Berlín, 13 nov (EFE).- Los Verdes alemanes abren mañana un congreso de tres días en Erfurt (este del país) en el que se elegirá una nueva dirección, a cuya presidencia aspira Cem Özdemir, dispuesto a convertirse en el primer germano-turco al frente de un partido en Alemania.
La formación renovará su cúpula, designará al tándem que encabezará sus listas en las elecciones de 2009 y presentará sus propias propuestas, ecológicas y sociales, para afrontar la crisis financiera internacional.
Özdemir, de 42 años, es el único candidato a suceder a Reinhard Bütikofer, quien dejará la presidencia tras seis años en el cargo.
De acuerdo con la tradición bicéfala de los Verdes, la de Özdemir será una presidencia compartida. Su compañera será Claudia Roth, quien aspira a su reelección para el puesto que ocupa desde 2004.
Otro tándem, el formado por Renate Künast y Jürgen Trittin -ambos ministros en tiempos de Gerhard Schröder- serán los cabeza de lista para las elecciones generales de septiembre de 2009, año en que se celebran en Alemania varias elecciones regionales y las europeas.
Roth, bávara y fogosa, está acostumbrada a aportar pasión y color a su cargo y a dejar algo eclipsado al co-presidente, lo que en el caso del discreto Bútikofer no fue demasiado dificultoso.
Con Özdemir tendrá de compañero a un político conciliador y avezado, quien en 1994 se convirtió en el primer diputado de origen turco del Bundestag (cámara baja del Parlamento) y desde entonces es el buque insignia del colectivo de hijos de inmigrantes que sí han encontrado el camino de la integración.
Al ex-diputado del Bundestag y ahora eurodiputado se le achaca exceso de disposición al compromiso, rayano en la ambivalencia, lo que no cuadra con las esencias de una formación nacida en 1980 como movimiento aglutinante de pacifistas e izquierdistas, si no fuera porque pasó a la madurez en 1998 al estrenarse como socio de un gobierno federal, con Schröder en la cancillería.
Los Verdes volvieron a la oposición tras el ascenso al poder de Angela Merkel y desde entonces no han encontrado un líder del carisma de Joschka Fischer, ministro de Exteriores con Schröder.
Fischer representó el ascenso de los Verdes al firmamento gubernamental, pero también el descenso a los infiernos de la pérdida de identidad. Tras la derrota de Schröder, Fischer volvió a la retaguardia y el partido empezó a recolocarse en la oposición.
Los primeros años fueron complejos, luego remontó. En los últimos comicios en varios "Länder" ha ascendido, punto a punto, y ahora los sondeos le dan una intención de voto del 9 por ciento.
"Der Spiegel" ironizaba esta semana al comentar que Özdemir es, precisamente por su falta de perfil definido, el líder ideal para un partido que primero sacrificó principios, en aras de demostrar que era un socio fiable, y que ahora vota en contra de todo en el Parlamento, incluidas reformas impulsadas en tiempos de Schröder.

Özdemir ha encajado unos cuantos contratiempos en su carrera. En 2002 dejó su escaño por un escándalo de uso privado de millas aéreas acumuladas como parlamentario, luego regresó a la palestra como eurodiputado y hace unos meses no logró ser elegido como candidato de su distrito para las generales de 2009.
El sábado se someterá a su elección, apuntalado en su larga trayectoria en las filas Verdes, partido que primero lo acogió como "mascota" -en definición de "Spiegel"- y en el que ahora sintetiza la propia ambivalencia verde de la era pos-Fischer. EFE
gc/jcb/jc

martes, 11 de noviembre de 2008

Cem, la esperanza turca



Özdemir, l’Obama dels Verds

Gemma C. Serra

„Sí, vosaltres també podeu“, va ser el missatge del líder dels Verds alemanys Cem Özdemir a tots aquells que, com ell mateix, són ciutadans alemanys d’origen immigrant. Si un negre ha arribat a la Casa Blanca també pot ser que un dia a la cancelleria alemanya hi hagi una dona anomenada Ayse. Una dona d’origen turc. Barack Obama ha pogut, vosaltres també ho podeu fer.
La comparació no és del tot exacta. Els afroamericans, com s’anomena els negres als EEUU, van arribar fa un parell de segles com a esclaus. Els turcs, fa uns quaranta anys, com a immigrants. Özdemir, però, sap de què parla. Ell mateix va esdevenir el primer diputat d’origen turc al Bundestag, el Parlament federal, d’origen turc. Des d’aquesta posició ha estat el referent de la generació de fills d’immigrants que sí ha sabut trobar el camí cap a la integració.


Nascut el 1965 al sud més conservador del país, Reutlingen, de pares arribats a Alemanya amb la primera onada d’immigració turca, Özdemir aspira ara a una altra fita en la política alemanya: ser el president dels Verds. La formació ecopacifista esdevindria així la primera en l’espectre parlamentari alemany amb un líder d’origen turc. Un representant de la comunitat estrangera més nombrosa del país, amb uns tres milions de ciutadans, un terç dels quals amb nacionalitat alemanya.
Els Verds són a l’oposició des que el socialdemòcrata Gerhard Schröder va perdre davant Angela Merkel, l’any 2005. De moment Özdemir no pot ni somniar amb un ministeri. Però és un pas important en la carrera d’aquest „turc modèlic“ i, de passada, un senyal integrador per a aquest col.lectiu.
El problema és que la seva trajectòria no és tan impactant ni impecable com la d’Obama. Va ser el primer diputat d’origen turc al Bundestag, però després va tenir en parell ensopegades –l’ús privat de milles aères acumulades com a diputat per a viatgets de vacances amb la seva xicota- i va haver de deixar l’escó.
Va esperar que l’escàndol s’esvaís, després el partit el va enviar a fer d’eurodiputat. Ara es presenta a l’elecció com a president dels Verds al congrés que se celebra el proper cap de setmana. Teòricament, està rehabilitat. Però les bases del partit no obliden fàcilment. Fa un parell de setmanes, va encaixar una bufetada al seu districte electoral, en no aconseguir ser designat candidat a les eleccions generals del 2009. Özdemir no té contracandidat per a la presidència del partit. però haurà de lluitar per aconseguir un percentatge digne, si no es vol veure titllat de líder feble, escollit per qüestions de discriminació positiva.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Cazando al Castor

Acciones sorpresa y sentadas masivas "eternizan" llegada del convoy residuos


Gemma Casadevall

Berlín, 10 nov (EFE).- Acciones sorpresa de activistas y sentadas masivas de manifestantes antinucleares bloquearon hoy durante horas el convoy de residuos atómicos hasta al cementerio de Gorleben (norte de Alemania), que quedó detenido mientras la policía limpiaba una y otra vez la calzada de obstáculos.
El último tramo entre la ciudad de Dannenberg y el depósito, unos 20 kilómetros por carretera, se caracterizó por continuos enfrentamientos entre activistas y policía, la cual alternó las cargas con pacientes operaciones de sacar, uno a uno, a rastras o en volandas a los manifestantes.
Un millar de antinucleares mantuvieron durante horas una sentada a las puertas mismas del cementerio, hasta que hacia el mediodía los antidisturbios empezaron a desalojarlos.
Luego, apenas despejada la calzada, tres activistas más lograron burlar los controles policiales y aparecieron sobre el asfalto, en un tramo de esa única carretera a Gorleben, portando una pirámide de hormigón.
"Vamos a eternizar la operación. Más que eso no lograremos. Pero cuanto más demoremos o entretengamos el paso del convoy mayor nuestra victoria", explicó a EFE Sören Janssen, del colectivo "Wir Klimaretter" -"Nosotros, los salvadores del clima-, una entre las numerosas organizaciones que participan en las protestas.
"Han venido con energía renovada y algunos han mostrado un potencial de violencia con el que no contábamos", afirmó Detlef Jenger, portavoz policial.
La gran mayoría de los participantes en la sentada se dejaron desalojar, no obstante, sin oponer resistencia y los activistas que aparecieron con la pirámide de hormigón demostraron más creatividad que agresividad.
El convoy de residuos ha tenido que salvar todo tipo de obstáculos desde que entró en Alemania, por el sur del país, hasta llegar a Dannenberg, a 1.000 kilómetros al norte.
El transporte partió el viernes de la planta de reprocesamiento de Le Hague (Francia). Entonces era un convoy ferroviario formado por once vagones de residuos procedentes de centrales alemanas.
Llegó a Dannenberg con unas quince horas de retraso, la madrugada de domingo a lunes y ahí fue trasladado a los camiones destinados a transportarlos por carretera a Gorleben.
La primera acción de bloqueo sorpresa la protagonizaron ya el viernes tres activistas adheridos con cemento en las vías.
Ya en el estado de Baja Sajonia, donde está Gorleben, la policía cargó repetidamente contra centenares activistas apostados sobre las vías, a lo que siguieron disturbios por los bosques vecinos.
El convoy transporta 17 toneladas de residuos, vitrificados y herméticamente protegidos en los contenedores del tipo TN-85 de hasta un total de cien toneladas.
Según las autoridades, estos contenedores son más seguros que los de la anterior generación, los llamados "Castor". Pero la organización Greenpeace afirmó, tras realizar las mediciones parciales en la estación de Dannenberg, que su nivel de radiactividad era un 40 por ciento mayor que con sus predecesores.
La policía había preparado un dispositivos de 16.000 agentes para asegurarse un transporte sin contratiempos En la región de Dannenberg se habían concentrado el sábado 16.000 antinucleares, la mayor movilización en Alemania desde 2001.
En el pasado, estos transportes generaron batallas campales entre manifestantes y antidisturbios, pero en los últimos años el movimiento antinuclear había perdido capacidad de convocatoria.
El propósito de la canciller Angela Merkel de revisar el plan de cierre de las plantas nucleares acordado por su predecesor, el socialdemócrata Gerhard Schröder, ha revitalizado las protestas.
A ello se une las sucesivas averías registradas en otro depósito nuclear, en Asse, asimismo catalogado de provisional como Gorleben, sin que hasta ahora se haya decidido la ubicación de un futuro cementerio definitivo de sus residuos nucleares acumulados. EFE
gc/nvm/ir
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domingo, 9 de noviembre de 2008

Vuelve el simpático castor

Antinucleares rebrotan con bloqueos y protestas ante un convoy de residuos


Gemma Casadevall

Berlín, 9 nov (EFE).- El movimiento antinuclear alemán rebrotó hoy con acciones puntuales de bloqueo y protestas de miles de manifestantes en contra del transporte de residuos procedente de La Hague (Francia) al cementerio atómico de Gorleben (norte del país).
Activistas adheridos a las vías, sentadas de centenares de manifestantes sobre los raíles y acampadas ante el depósito nuclear de Gorleben fueron las imágenes de la "resistencia" de hasta 15.000 antinucleares al convoy atómico, según la policía.
El tren, formado por once vagones de barillas de combustión procedentes de centrales alemanas y reprocesadas La Hague, entró en Alemania de madrugada, con doce horas de retraso sobre el horario previsto, y acumuló nuevas demoras a lo largo del domingo.
Primero fue un trío de activistas, adheridos con bloques de cemento a los raíles, en Wörth (sur del país). Luego, las cargas policiales contra unos 700 manifestantes apostados sobre las vías, ya en el estado de Baja Sajonia, donde está Gorleben.
Decenas de antinucleares se refugiaron por los bosques circundantes y jugaron durante horas al "ratón y al gato" con la policía, lo que obligó a ralentizar la marcha del convoy.
En Dannenberg, antinucleares de toda edad y condición practicaron la denominada "resistencia creativa", disfrazados de payaso o hermanados con centenares de tractores con que los campesinos de la región bloqueaban carreteras y caminos vecinas.
 

"La seguridad de la operación es prioritaria", explicó un portavoz policial, mientras los antidisturbios reforzaban la vigilancia y actuaban con contundencia para desalojar las vías.
"Seguimos vivos, aquí, reforzados como el propio transporte y dispuestos a presentar batalla", explicó a EFE Jochen Stay, portavoz del grupo "X-tausendmal-quer" -"X-milveces-atravesados"-, cuyo epicentro es la región de Dannenberg, ciudad vecina a Gorleben.
"El movimiento no ha muerto, como decían. Se ha revitalizado en cuanto asomó el "Castor", como no podía ser de otra manera visto que se eternizó sin solución la condición de cementerio provisional, como llaman a Gorleben", explica Stay.
Por el nombre de "Castor" se conoce a los contenedores que transportan los residuos. El nuevo modelo reforzado que este fin de semana cruzó Francia y Alemania se denomina TN-85.
El paso de ese convoy concentró este fin de semana en Dannenberg, la ciudad vecina a Gorleben, a 16.000 manifestantes, la mayor movilización antinuclear en Alemania desde el 2001.
Miles de manifestantes pasaron la noche en vela entre sentadas y otros actos de protesta. En acampada seguían el domingo, conscientes de que la policía pasaría de la tolerancia al el desalojo "en serio" -en palabras de Stay- en cuanto el tren se acercase a la región.
El convoy transporta 17 toneladas de residuos, vitrificados y herméticamente protegidos en los contenedores del tipo TN-85 de hasta un total de cien toneladas.
El tramo más complejo será el que dista entre Dannenberg y Gorleben unos veinte kilómetros, que se realizará por carretera tras trasladarse los contenedores del tren a camiones y que, a tenor de los retrasos acumulados, podría demorarse hasta el lunes.
Se trata del primer transporte en dos años y la policía preparó un dispositivo de 16.000 agentes para proteger el convoy.
En el pasado, estos transportes generaron ya grandes movilizaciones y batallas campales contra la policía, la última de las cuales fue en 2001.
El propósito de la canciller Angela Merkel de revisar el plan de cierre de las plantas nucleares acordado por su predecesor, el socialdemócrata Gerhard Schröder, ha revitalizado las protestas.
"Ni con los Verdes en el gobierno de Schröder ni después se resolvió dónde irán a parar los residuos. Gorleben es oficialmente un cementerio provisional, pero no tiene sucesor", indicó Stay.
La familia antinuclear alemana muestra ya canas, como el propio portavoz de la organización de Danneberg -"los policías en cambio, llegaron fresquitos y jóvenes"-, lo que no quita que estén dispuestos a presentar resistencia al convoy ferroviario. EFE
gc/cbm

sábado, 8 de noviembre de 2008

Aniversitis

Pogromos y Caída del Muro: dos aniversarios antagónicos en un 9 de noviembre


Gemma Casadevall

Berlín, 8 nov (EFE).- Alemania conmemora mañana, 9 de noviembre, dos aniversarios de simbología antagónica: el de la Noche de los Cristales Rotos, identificada con los pogromos nazis contra los judíos de 1938, y el de la Caída del Muro de Berlín, el fin de la "Franja de la Muerte" y la división alemana, en 1989.
La noche más negra, por un lado, en que cientos de sinagogas ardieron en todo el país y se abrió la puerta a las deportaciones masivas de los judíos; la más hermosa, por el otro, en que miles de berlineses cruzaron por fin, sin temor a dejarse la vida en ello, la barrera de hormigón que partió la ciudad durante décadas.
La confluencia de ambos aniversarios condicionó que, tras la reunificación, no se haya dado a la fecha de la Caída del Muro rango de fiesta nacional, sino que en su lugar se institucionalizara como tal el 3 de octubre de 1990, en que se firmó el Tratado de Unidad.
Una lástima para la memoria colectiva berlinesa, por la carga emotiva que lleva consigo esa fecha. Pero algo aceptado como lógico, también, puesto que sería una afrenta histórica dar tono festivo a una jornada identificada con el inicio de las deportaciones masivas de judíos a los campos de concentración nazis.
La canciller alemana, Angela Merkel, pronunciará mañana el discurso central del 70 aniversario de la Noche de los Cristales Rotos en la sinagoga berlinesa de la Rykestrasse.
Se trata del mayor templo judío de la capital, que los nazis incendiaron y convirtieron luego en establo para caballos, que el año pasado reabrió sus puertas tras una larga restauración para celebrar el retorno de la Torá (libro de ley de los judíos).
Será el acto central de la jornada, pero no el único, puesto que en todo el país habrá ceremonias parecidas y en el mismo Berlín habrá un sinfín de conmemoraciones paralelas, una de ellas con las dos iglesias mayoritarias, la católica y la evangélica.
La Alemania de hoy rendirá así homenaje a las víctimas de los pogromos y recordará además al total de seis millones de judíos asesinados en los doce años transcurridos entre la llegada de Hitler al poder, en 1933, y el fin de la Segunda Guerra Mundial, en 1945.
La Noche de los Cristales Rotos ardieron más de mil sinagogas de todo el país, casi trescientas de las cuales quedaron reducidas a cenizas y el resto sufrieron daños de consideración. Unos 7.500 comercios judíos fueron devastados y más de un millar de personas murieron víctimas de la represión nazi.
Al día siguiente se procedió a la deportación de los primeros 30.000 judíos a campos de concentración. Al acabar la contienda la cifra se contaría por millones.
El ministro de la propaganda nazi, Joseph Goebbels, habló de una "explosión espontánea de ira" por el asesinato en París del diplomático alemán Ernst vom Rath por un joven judío. En realidad fue una operación orquestada por la GESTAPO, las SA y las SS.
El recuerdo de esa noche nefasta de la historia alemana, 70 años atrás, planeará sobre toda la jornada. Otro aniversario anterior, el del triunfo de la revolución de noviembre, en 1918, ha caído casi en el olvido, mientras que el la caída del Muro es este año secundario.
La fecha en que se abrieron las fronteras entre el sector este y el oeste será conmemorada con algunas ofrendas florales y otros actos en lugares emblemáticos, como la Bernauerstrasse, una de las calles que quedó partida por la pared de hormigón.
Serán actos en formato reducido y con representación de menor rango. Se trata del décimo noveno aniversario y, por tanto, tendrá carácter preparatorio ante las grandes conmemoraciones del 2009, en que sí será "cumpleaños redondo", el veinte.
Dará ocasión para recordar que el 9 de noviembre de 1989 es más que una fecha clave en el calendario alemán. Con la caída del Muro que partía Berlín se marcó también el fin del mundo bipolar de la Guerra Fría que dividió Alemania, Europa y resto del planeta. EFE
gc/nvm/ig

Inmenso Tellkamp

Sábado, 08, Noviembre 2008

 
Un llibres, dues tardors

Gemma Casadevall

Hi ha llibres destinats a ser la „novel.la de tardor“ d’un any i un país. En el cas d’Alemanya l’honor ha correspost ara a „Der Turm“ –„La Torre“, d’Uwe Tellkamp. És de la poderosa editorial Suhrkamp, s’ha col.locat al primer lloc de les llistes de vendes i s’ha endut el Deutscher Buchpreis, el premi a la novel.la de l’any que es dóna cada octubre. Tellkamp hi toca una temàtica molt acord amb la tardor, l’última etapa de la República Democràtica Alemanya (RDA). I ho fa en un to monumental que li dóna la categoria de „la novel.la de la reunificació“.
Ningú no li pot rebatre el títol de novel.la de „tardor“. La qüestió seria, però, si es refereix a una o a, com a mínim, dues tardors. D’una banda, per l’extensió triada per Tellkamp per retratar el cosmos dels darrers anys de l’Alemanya comunista: exactament 1.000 pàgines. Una extensió que, per als poc llegidors, ocupa més d’una tardor. D’altra banda, perquè posats a endinsar-se en aquest món que desapareix l’oportunitat dels aniversaris convida a allargar-ho fins a la tardor de 2009. L’any vinent es compleixin 20 anys de la caiguda del Mur, del 9 de novembre de 1989. Si la „Wende“ –„el canvi“- va perllongar-se des dels mesos precedents a l’enfonsament del Teló d’Acer fins al Tractat d’Unitat, l’octubre de 1990, per què no fer el mateix amb una lectura. Prendre-s’ho com un procés, com un període de l’existència.
Per estil i per temàtica té tots els ingredients per consolidar-lo com a allò que se’n diu un llibre „epochal“, centrat en una família il.lustrada que menyspreua el règim, però que opta per una mena d’exili interior sense complicacions polítiques. Tellkamp, nascut el 1968 a Dresde, com la família que retrata, li ha donat tractament enciclopèdic. Per als poc llegidors, l’excusa perfecta per limitar-se a un sol llibre l’any, entre aquesta tardor i la vinent. Al capdavall, no és precisament un „Petit Príncep“, que es llegeix en un no rés.

El món per la finestra. Suplement de Cultura, Avui