lunes, 29 de julio de 2013

La cólera del dios Bayreuth

Castorf desata los truenos con su Sigfrido con Kalashnikov

Gemma Casadevall

Bühnenbild der Oper "Siegfried"

Bayreuth (Alemania), 29 jul (EFE).- El dramaturgo berlinés Frank Cartorf desató hoy otra ronda de atronadores abucheos en el Festival de Bayreuth con un "Sigfrido" armado con una kalashnikov, algo de sexo oral y otras ocurrencias, aparentemente destinadas a llevar a Richard Wagner al absurdo. 

Bayreuth no sería Bayreuth si no encajara mal las osadías de quienes llegan etiquetados de provocadores y para los que hay precocinadas las rabietas del tradicionalismo wagneriano. 
Hay que decir, sin embargo, que los abucheos arrancaron antes de la escena en que Erda, prostituta de Alexanderplatz practica sexo callejero con Wotan -seguidos en primer plano por el inseparable vídeo de Castorf-. 
Esa escena quedaría en lo anecdótico en un templo wagneriano que no quiere parecer pacato, ya que el problema es que Castorf no consigue transmitir por qué a Sigfrido les siguen las miradas severas de Marx, Lenin, Stalin y Mao, esculpidos en las Mount Rushmure. 
Por fortuna, Wolfgang Koch -Wotan- y Nadine Weismann cantan como dioses, en cualquier situación, lo mismo que el Sifgrido de Lance Ryan, por mucho que se les transmute desde héroe de la madre revolución a funcionario de correos. 
El viaje ideado por Castorf para el "Anillo del   de Wagner se paró así las Mount Rushmure, con los próceres comunistas suplantando a los presidentes de EEUU. 
De ahí cambió a una Alexanderplatz que, de la fea arquitectura socialista de sus tiempos en el sector oriental berlinés, pasó a la mediocridad actual, enredada entre shoping centers y anodinas estafetas de Correos. 
Ahí cae Sigfrido, rebuscando entre papeleras de basura, a modo de grotesca degradación del héroe que no le temía a nada y fundía su propia espada, finalmente aparcada por la kalashnikov. 
La magia imponente del escenario rotatorio ideado por Aleksander Denic y las voces mayúsculas de Ryan o Mirella Hagen -el pájaro del bosque, como majestuosa ave del paraíso- no consiguieron aplacar los ánimos de Bayreuth. 
Se recrudecieron así los abucheos que habían aparecido en "El Oro del Rin" y que en la segunda pieza, "La Valkiria", parecían haberse calmado gracias a los buenos oficios de Kirill Pretenko a la batuta. 
El sector de público menos tradicionalista ensalzaba aún hoy en los entreactos la valentía de Castorf y atribuía los abucheos a la otra tradición de Bayreuth que implica castigar las trasgresiones al genio de Wagner. 
Fuera de la reacción del público, las críticas hasta ahora han sido elogiosas para Petrenko y adversas a Castorf, al que de antemano se esperaba como un intruso en el olimpo wagneriano.
"Ignorad la dirección y escuchad la música", recomendaba la edición digital del semanario "Die Zeit", tras el estreno de las dos primeras piezas. 
Queda por ver qué ocurre el miércoles, cuando se cierre el "Anillo" con el preceptivo "El ocaso de los dioses" y a Castorf no le quede otra que salir a saludar -lo que hasta ahora evitó. 
El estreno del "Anillo" se considera algo así como la prueba de fuego para las hermanas Katharina Wagner y Eva Wagner-Pasquier, codirectoras de Bayreuth desde 2008 y cuyo mandato expira el 2015. 
La tetralogía es el plato fuerte del Año Wagner, en que se conmemora el bicentenario del nacimiento del compositor, en Leipzig y el 130 aniversario de su muerte, en Venecia. 
El propio Wagner estrenó el "Anillo" completo en Bayreuth, en 1876, en el que fue el primer festival de esa ciudad bávara donde hizo levantar el teatro considerado óptimo para su ciclo operístico. EFE 
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La crítica encumbra a Petrenko y arremete contra Castorf

Bayreuth (Alemania), 29 jul (EFE).- La crítica alemana coincide con la opinión expresada en aplausos o abucheos por el público de Bayreuth y ensalza la batuta de Kirill Petrenko para castigar la dirección de Frank Castorf en el "Anillo del Nibelungo", que se representa en el Festival de Ópera de esa ciudad bávara. 
"Ignorad la dirección y escuchad la música", recomienda la edición digital del semanario "Die Zeit" tras el estreno en los días pasados de las dos primeras piezas del nuevo "Anillo", "El oro del Rin" y "La Valkiria". 
En términos parecidos se expresa "Der Spiegel", que ya en el preámbulo del "Oro del Rin" destacó la maestría de Petrenko y las lagunas de dirección de Castorf, quien se auxilia de las cámaras de vídeo que siguen a los solistas para tratar de explicar su concepto. 
Más duro es el izquierdista diario "Die Tagezeitung", según el cual lo hasta ahora visto del "Anillo" delata una ausencia de dirección, puesto que no se entiende qué pretende al trasladar a los mitos germánicos a ambientes petroleros. 
"Sexo, petróleo y juegos de vídeo", titula por su parte "Die Welt", que sí elogia a Castorf y la valentía de un "Anillo" que arranca en un motel-gasolinera de EE.UU. y de ahí pasa a una torre petrolera de Baku donde la Unión Soviética planta su Estrella Roja. 
A las dos piezas ya conocidas seguirá hoy el estreno del "Sigfrido", el héroe nacido del amor incestuoso y que no conoce el miedo hasta que se topa con la primer mujer de su vida, Brünnhilde, la Valkiria. El ciclo se cerrará el miércoles, con "El ocaso de los dioses". 
Será una nueva ocasión para examinar el trabajo de Petrenko, que roza la perfección con su dirección musical, así como los solistas, depositarios hasta ahora de las atronadoras ovaciones del elitista público de Bayreuth. 
Las dos primeras piezas se estrenaron en un Bayreuth al borde de la asfixia, bajo una ola de calor extrema para lo que suele ser el verano alemán, que afortunadamente cedió el domingo. 
Bajo esas condiciones se presentó un "Oro del Rin" poblado por matones y sus chicas, el viernes, seguido al día siguiente de la "Valkiria" en Azerbaiyán, el sábado. 
Castorf fue abucheado por el público en la primera pieza, mientras se aclamaba a Petrenko y los solistas, mientras que en la segunda se le ignoró, tal vez porque, tal como hizo con el "Oro", no salió a saludar. 
Junto a Petrenko fueron ovacionados la Sieglinde de Anja Kampe, así como Siegmundo de Johan Botha y el Wotan de Wolfgang Koch. 
El estreno del "Anillo" se considera algo como así como la prueba de fuego para las hermanas Katharina Wagner y Eva Wagner-Pasquier, codirectoras de Bayreuth desde 2008 y cuyo mandato expira el 2015. 
La tetralogía es el plato fuerte del Año Wagner, en que se conmemora el bicentenario del nacimiento del compositor, en Leipzig, y el 130 aniversario de su muerte, en Venecia. 
El propio Wagner estrenó el "Anillo" completo en Bayreuth, en 1876, en el que fue el primer festival de esa ciudad bávara donde hizo levantar el teatro considerado óptimo para su ciclo operístico. EFE 
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