Merkel cohesiona a sus filas para un cuarto mandato y encarrila su sucesión
Gemma Casadevall

Berlín, 26 feb (EFE).- La canciller alemana, Angela Merkel, logró hoy el
apoyo cerrado de su Unión Cristianodemócrata (CDU) para otra gran coalición con
los socialdemócratas y encarriló su sucesión con la elección como secretaria
general del partido de Annegret Kramp-Karrenbauer, leal a su línea.
Un día
después de designar como miembro de su futuro ejecutivo al más destacado
representante de la crítica interna -Jens Spahn-, Merkel obtuvo el claro
respaldo del congreso federal de la CDU a una nueva alianza de Gobierno para el
que será su cuarto mandato.
Apenas 27 de los 975 delegados reunidos en
Berlín se expresaron en contra de reeditar la gran coalición -en una votación a
mano alzada-, a lo que siguió la elección -en voto secreto- de la secretaria
general, con el 98,8 % a favor de la propuesta de Merkel.
La candidatura de
Kramp-Karrenbauer, conocida entre sus compatriotas como "AKK" o la
"Mini-Merkel", por el alto grado de afinidad entre ambas, la lanzó una semana
atrás la propia canciller, aparentemente ansiosa de marcar la vía de su sucesión
al frente de la CDU, cuyas riendas tomó en el año 2000.
Iniciar el camino
del relevo era, además, una forma de atender las llamadas internas a la
renovación, cuestión en la que coinciden tanto el ala leal a la canciller como
quienes vienen reclamándole un perfil más conservador.
El congreso arrancó
con un discurso de Merkel defendiendo el pacto de coalición consensuado entre su
bloque conservador y el Partido Socialdemócrata (SPD), en el que ratificó su
compromiso con el relanzamiento de Europa y para lograr un Gobierno estable.
Fue un discurso cargado de autocrítica, donde admitió sin reservas los
decepcionantes resultados obtenidos en las elecciones generales del pasado
septiembre -un 33 %- el segundo más bajo para su bloque desde 1949.
"No
podemos quedarnos en la decepción ante esos resultados, sino que debemos pensar
en por qué ocurrió eso", añadió, tras aludir a la paradoja que ello supone en un
país que es modelo de solidez económica.
Merkel subrayó la necesidad de
recuperar la confianza del ciudadano y lanzó una llamada a favor de la
renovación del partido, tarea que corresponderá a AKK.
Kramp-Karrenbauer
asumió como propio ese mensaje y, en un encendido discurso reiteradamente
interrumpido por las ovaciones de los delegados y de la misma canciller, llamó
al partido a la cohesión y a tomar la iniciativa.
"Tenemos que dar
respuestas al ciudadano, al empresario, al trabajador, a las madres y a los
padres", afirmó la nueva número dos del partido, para quien corresponde a la CDU
ese cometido, en lugar de "resignarse a ceder terreno a la ultraderecha".
Merkel había aludido ya al millón de votos que se estima cedió el bloque
conservador a la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), y su
secretaria general siguió con esa argumentación.
"Os invito a todos a
contribuir a recuperar la confianza", prosiguió AKK, quien tocó la fibra de los
presentes como ninguno de los oradores que anteriormente habían tomado la
palabra, incluido el designado futuro ministro de Sanidad, Spahn.
Merkel
incluyó a este ambicioso político, de 37 años, el más destacado crítico hacia su
línea, entre los seis ministros que corresponde designar a la CDU en el próximo
Gobierno, de los cuales solo dos -Ursula von der Leyen, en Defensa, y Peter
Altmaier, en Economía- han estado en anteriores Ejecutivos federales.
El
resto son rostros nuevos, lo que es otro claro gesto de Merkel hacia quienes
reclaman renovación, en el partido y en el Gobierno, en lugar de mero
continuismo.
El congreso despidió entre aclamaciones a dos miembros del
Gobierno aún en funciones que cederán sus puestos pese a que habrían deseado
seguir: el titular de Interior, Thomas de Maizière, y el de Sanidad, Hermann
Gröhe.
Ambos representan las "renuncias dolorosas" a las que Merkel ha
aludido repetidamente, necesarias para lograr el ansiado consenso que posibilite
un nuevo Gobierno con el SPD.
El congreso de hoy se cerró con éxito para
Merkel, cuya nueva coalición queda pendiente de la consulta vinculante entre los
463.723 afiliados al SPD.
Su futuro político y la consecución de su cuarto
mandato están condicionados por los resultados de la consulta, que se conocerán
el próximo domingo. EFE gc/nl/si