Merkel anuncia una retirada progresiva en medio de una fuerte crisis de liderazgo
Gemma Casadevall
Berlín, 29 oct (EFE).- La canciller de Alemania, Angela Merkel, sorprendió hoy a la clase política de su país y de Europa al anunciar, tras los malos resultados de su partido en el estado de Hesse, que ya no optará a su reelección como líder de la conservadora CDU ni será candidata a la Cancillería en 2021.
"Siempre quise llevar con dignidad mis cargos y dejarlos con dignidad", dijo la líder de la Unión Cristianodemócrata (CDU) y jefa del Gobierno alemán, tras calificar de "inaceptable" la imagen que da su alianza de gobierno y de "amargos" los resultados obtenidos en las elecciones regionales celebradas ayer, en el "Land" (estado federado) de Hesse.
Tras 18 años al frente de la CDU y "casi 13" -precisó Merkel-, en la Cancillería, la líder alemana no presentará otra candidatura a presidir el partido en su próximo congreso, del 6 al 8 de diciembre, no buscará su reelección para una quinta legislatura ni ejercerá otro cargo, siquiera como diputada del Bundestag (cámara baja).
La retirada gradual de la vida política de Merkel es fruto de "largas reflexiones", como lo fueron las que la llevaron, en 2016, a la decisión de presentarse de nuevo como candidata del bloque conservador a la Cancillería, en las elecciones generales de 2017.
Los resultados de esos comicios reflejaron ya un fuerte desgaste de su bloque conservador, a lo que siguió un "trabajoso proceso negociador" hasta lograr cerrar un pacto de coalición con el Partido Socialdemócrata (SPD) y finalmente un escenario de "persistentes tensiones" dentro de ese Gobierno.
Los resultados obtenidos en Hesse -en que la CDU defendió su posición de primera fuerza pero cayó más de once puntos- son "amargos" y no pueden atribuirse "ni al elector" ni al "buen trabajo de nuestros amigos" en ese "Land", sino a la "inaceptable" imagen ofrecida por su alianza de gobierno, admitió.
A lo largo de todo este tiempo al frente del partido y del Gobierno "asumí mi responsabilidad sobre lo que salió bien y lo que salió mal", añadió Merkel, para confesar que su decisión de iniciar la retirada la adoptó el pasado verano.
La comunicó hoy, tras los golpes electorales sufridos en la próspera Baviera, el 14 de octubre, donde su hermanada Unión Socialcristiana (CSU) quedó apeada de su tradicional mayoría absoluta, y los malos resultados también en Hesse, el "Land" de la capital banquera y financiera, Fráncfort.
Su retirada significa, a efectos estadísticos, que no romperá el récord de permanencia de quien fue su padrino político -Helmut Kohl, con 16 años en el poder-, pero tal vez calme las aguas y le permita completar la actual legislatura.
La canciller dijo hace unos días que no pretendería designar a su sucesor, ya que estos intentos desde el poder suelen "terminar muy mal", pero su decisión de hoy precipita la lucha interna entre los aspirantes a presidir la CDU.
Merkel asumió en 2000 las riendas de la CDU, entonces sacudida por un escándalo de financiación irregular durante la "era Kohl", que derivó en la renuncia a la presidencia de quien haber sido el delfín del patriarca, Wolfgang Schäuble, salpicado por ese asunto.
Como potenciales sucesores al frente de la CDU se han postulado ya la secretaria general del partido, Annegret Kramp-Karrenbauer, leal a la línea de Merkel, y el ministro de Sanidad y representante del ala más derechista de la CDU, Jens Spahn.
Asimismo se perfila una candidatura del exjefe del grupo parlamentario conservador Friedrich Merz, uno de los grandes enemigos internos de la canciller.
La elección del próximo líder de la CDU tendrá lugar en el congreso del partido que se celebrará en Hamburgo, la ciudad en que nació Merkel en 1954 y que ésta abandonó poco después con su familia, al ser asignado su padre, un pastor protestante, a la parroquia de la Alemania comunista donde ella pasó su infancia y juventud.
En 2005 Merkel hizo historia por partida doble. al convertirse en la primera mujer y primera persona crecida en territorio comunista que accedió a la Cancillería de la Alemania reunificada, imponiéndose en las urnas al socialdemócrata Gerhard Schröder. EFE
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Adiós a un liderazgo, alemán y europeo, basado en la sangre fría
Gemma Casadevall
Berlín, 29 oct (EFE).- La canciller alemana, Angela Merkel, anunció hoy su retirada gradual de la vanguardia política, tras trece años de liderazgo en la primera potencia europea gracias a sus dotes para la búsqueda de consensos y su sangre fría.
Un año después de las elecciones generales que dejaron debilitado a su bloque conservador, la líder de la Unión Cristianodemócrata (CDU) abrió la puerta a lo que pretende sea una sucesión ordenada al frente de su partido y de Alemania.
"Es hora de abrir un nuevo capítulo", afirmó la canciller, un día después de recibir su formación un nuevo revés electoral, esta vez a escala regional, en el estado de Hesse (centro).
Su retirada empezará a materializarse en el congreso federal de su CDU, en diciembre, donde no optará a la reelección como jefa del partido, y se consumará, si logra mantener su hoja de ruta, al fin de la presente legislatura, ya que no presentará una nueva candidatura como canciller.
El anuncio se produce pocos meses después de lograr su investidura para un cuarto mandato, para lo que tuvo que salvar más obstáculos que ninguno de sus antecesores hasta lograr una mayoría sólida, obtenida a fuerza de tenaz negociación con los socialdemócratas.
A la "mutti" ("mamá") de la nación, la mujer sin hijos propios que parecía haber adoptado al conjunto de sus conciudadanos, la abandonó la fortaleza.
La canciller de hierro se convirtió en una líder perseguida por los abucheos de la ultraderecha alemana, mientras en la UE se extendieron corrientes hostiles a Merkel, que impuso el dogma de la austeridad durante la crisis del euro pero no logró que siguieran su línea en la crisis de los refugiados.
Los últimos meses han estado marcados por la vulnerabilidad, una faceta inédita para una líder atípica que en 2005 se convirtió en la primera mujer y el primer político crecido en el antiguo territorio comunista al frente de la Cancillería de la Alemania reunificada.
Angela Dorothea Kasner, el nombre con el que vino al mundo en 1954, en Hamburgo, creció en una parroquia de pueblo de la ahora extinta República Democrática Alemana (RDA), donde su padre ejercía como pastor protestante.
Su padre era un izquierdista convencido que eligió ese puesto, mientras que ella -quien fue secretaria de propaganda de las juventudes comunistas en la Academia de Ciencias de Berlín- se mantuvo al margen de la política activa hasta después de la caída del muro, en 1989.
Debe el apellido Merkel a un matrimonio fugaz con un compañero de estudios, Ulrich Merkel, con quien se casó a los 23 años.
Unos años después conoció a Joachim Sauer -por entonces casado y con dos hijos-, asesor de su tesis doctoral en Física e inmerso como ella en el ámbito científico, con quien convivió unos años hasta casarse, en la década de 1990.
Poco antes de la caída del muro de Berlín empezó a contactar con grupos disidentes y en febrero de 1990 ingresó en la Unión Cristianodemócrata (CDU).
Dos años después, tras las primeras elecciones libres de la Alemania reunificada, el canciller Helmut Kohl convirtió a su "muchachita del este" en ministra de la Mujer y la Juventud, ansioso por incluir en su equipo a talentos de la Alemania oriental.
El impulso definitivo a su carrera le llegó en 1999, poco después de la derrota electoral de Kohl, cuando éste se vio envuelto en el escándalo de la financiación irregular del partido.
Desde su posición de secretaria general llamó a la CDU a "emanciparse" de Kohl con un artículo publicado en el diario conservador "Frankfurter Allgemeine" y tomó las riendas del partido en el 2000, en un momento en que sus barones prefirieron esperar a que se calmaran las aguas.
En 2005 alcanzó la Cancillería, tras imponerse en las urnas por la mínima ventaja al animal político teóricamente superior que era el entonces canciller, el socialdemócrata Gerhard Schröder.
Derrotó luego a otros tres rivales socialdemócratas: Frank-Walter Steinmeier, en 2009; Peer Steinbrück, en 2013, y Martin Schulz, en 2017.
De completar su cuarta legislatura, habrá igualado el récord de permanencia en el poder en Alemania de Kohl, quien estuvo 16 años en la Cancillería (1982-1998). EFE
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