viernes, 20 de febrero de 2026

Merkel y la fila 0

Merz se aferra al rearme alemán y europeo un año después de la victoria electoral



Friedrich Merz
   Gemma Casadevall    Berlín20 FEB 2026 

"Asistimos a un cambio de era en el orden mundial. El mundo es más bronco, las reglas del juego ya no cuentan y aumenta el peligro de conflictos", proclamó el canciller alemán, Friedrich Merz, ante el congreso federal de su partido, la Unión Cristianodemócrata (CDU). "Europa debe aprender a hablar con el lenguaje de la fuerza", añadió, ya que pese a que Estados Unidos "son y seguirán siendo nuestros amigos", debe rearmarse: "Quien abraza hoy un pacifismo ingenuo, está propiciando la guerra de mañana", sentenció, ante los 1.001 delegados de la CDU concentrados en Stuttgart.
Ucrania puede contar con el "apoyo inquebrantable" de Alemania, pero todo el conjunto de Europa debe ser capaz de defenderse. Alemania está llamada a jugar un papel fundamental, desde su posición de primera potencia del bloque comunitario. Para ello, admitió, necesita recuperar la fortaleza económica que la caracterizó. "No vamos a dejarnos arrastrar por fatalismos. Somos el partido que mira al futuro con optimismo", aseguró, Saltó así del ámbito internacional a la política doméstica, para defender las reformas que busca implantar su gobierno para reactivar su economía.
Los desafíos globales y la política internacional centraron el discurso de Merz, quien fue reelegido como líder de la CDU por un 91,1%. Fue un resultado más que digno, solo algo por debajo del 92,9% obtenido por Angela Merkel en su mejor año, en 2012. Fue una votación técnicamente penosa, que se demoró durante horas por problemas técnicos hasta que se renunció al proceso digitalizado para volver a lo analógico.

Fila cero con tres exlíderes


El objetivo del congreso de Stuttgart era exhibir cohesión, a punto de cumplirse un año de la victoria electoral de 23 de febrero de 2025 que colocó a Merz en el poder, con los socialdemócratas como socios. La coalición está de capa caída en los sondeos, mientras que la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), aislada por el resto de formaciones, se mantiene en el segundo puesto a escala nacional.
Merz contó en Stuttgart con una "fila cero" inédita. Incluía a la ex canciller Merkel, rival histórica del ahora canciller, a quien arrinconó políticamente en sus 16 años en el poder. Merkel no acudía a un congreso del partido que dirigió desde su retirada del poder. Fue recibida con una ovación impactante, pese a que la línea actual de la CDU poco tiene que ver con el centrismo que ella representó. El partido de Merz ha girado hacia el derechismo, lo mismo que su hermanada Unión Socialcristiana de Baviera (CSU). Hasta ahora respeta el cordón sanitario en torno a la AfD, tal como se estipuló en tiempos de Merkel y se ha ratificado en sucesivos congresos de la CDU. Pero son cada vez más y más audibles las corrientes internas que propugnan el fin del ‘brandmauer’ -cortafuegos- respecto a la AfD.
La fila cero se complementaba con otros dos expresidentes del partido, Annegret Kramp-Karrenbauer, una exministra de Defensa a la que Merkel designó como sucesora, pero que renunció por falta de liderazgo, y Armin Laschet, el siguiente en la lista, quien cayó derrotado en los comicios generales de 2021 frente al socialdemócrata Olaf Scholz. A Merkel se la ha cuestionado tras su retirada tanto por la estrategia del "apaciguamiento" que practicó con Vladímir Putin como por el estancamiento inversor derivado del dogma de la austeridad o por haber mantenido abiertas las fronteras a los refugiados, en la crisis migratoria de 2015. Pero representa la solidez y una larga fase de liderazgo alemán a escala europea, algo que hasta ahora no ha logrado Merz. Kramp-Karrenabuer y Laschet fracasaron en su cometido de sucederla, lo que dio paso al regreso de Merz a las estructuras del partido.

Contiendas electorales

Con esa imagen de cohesión se encaminó la CDU hacia la primera gran prueba electoral del año, los comicios regionales en el sureño y próspero 'land' de Baden-Württemberg, cuya capital es Stuttgart. Se celebran el próximo día 8 de marzo y el objetivo de la CDU es recuperar el poder en ese histórico bastión conservador, cuyos sucesivos gobiernos han liderado los Verdes desde 2012. Le seguirán unas semanas después los comicios de Renania-Palatinado, en el oeste del país.
En septiembre habrá dos regionales el este alemán, donde la AfD es primera fuerza, aunque sigue sin haber alcanzado el poder. Les seguirán los comicios en Berlín, donde se pronostica una derrota para la coalición vigente entre conservadores y socialdemócratas.