
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, habla con los medios a su llegada este domingo al Aeropuerto Internacional de Ámsterdam-Schiphol. / PALACIO DE MIRAFLORES / EFE
¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Gemma Casadevall La Haya11 MAY 2026 La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, se personó este lunes ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de la ONU, con sede en La Haya, encabezando la delegación que defiende la titularidad de su país sobre el Esequibo, región que forma parte de Guyana y cuya riqueza petrolera ha activado un conflicto territorial histórico. Desde la capital neerlandesa, la líder chavista reclamó de Guyana volver al "diálogo directo", en lugar de persistir en una demanda ante La Haya que ha derivado, a su parecer, en un "absurdo jurídico".
"Ninguna sentencia de esta Corte brindará una solución definitiva a la controversia territorial que sea aceptable para ambas partes”, afirmó, en español. La suya fue la última intervención por parte venezolana de la vista pública celebrada en la CIJ, al término de las argumentaciones de su equipo de juristas, alternativamente en inglés o francés. Persistir en la demanda ante esa Corte, dijo, pone a prueba "la buena fe" de las partes y lleva a "atrincherarse en posiciones alejadas de un arreglo práctico".
Guyana recurrió a la CIJ en 2018 con la intención de hacer valer como definitivo el laudo suscrito en 1899, que estableció las fronteras con Esequibo como parte de su territorio. Venezuela sostiene que debe respetarse el acuerdo suscrito en Ginebra en 1962, cuatro años antes de que Guyana accediese a la independencia.
El litigio territorial enfrenta a ambos países caribeños desde hace décadas. La presencia de Rodríguez elevó el nivel de la vista pública. Era el primer viaje fuera del Caribe de la presidenta venezolana, quien ascendió a ese puesto a principios de año tras la captura por Estados Unidos de Nicolás Maduro.
Hace unos días avanzó desde Caracas su propósito de viajar "al extranjero" a "defender Venezuela". De inmediato se relacionó este anuncio con las audiencias que se abrieron el pasado día 4 en La Haya y que, de acuerdo al calendario de la CIJ, terminaban este lunes.
Ante los 15 jueces de la CIJ, presidida por el japonés Yuji Iwasawa, la delegación venezolana recordó la historia de Esequibo, desde tiempos de la colonización española y de la británica, en el caso de Guyana, para tratar de desarmar la demanda presentada por el Gobierno de Georgetown ante La Haya. En disputa está la región fronteriza de Esequibo, que representa un 60% del territorio de Guyana.
Visita controvertida
Rodríguez aterrizó el domingo en el aeropuerto de Ámsterdam-Schiphol. Ahí la esperaba el titular de Exteriores de su país, Yván Gil, quien hasta ahora había encabezado la delegación de su país ante la CIP.
Según la líder chavista, a la que desde la captura de Maduro reconoce como presidenta venezolana Donald Trump, "no hay duda de que el único titular de la Guayana Esequiba es Venezuela".
La presidenta está entre los 69 venezolanos sancionados desde 2018 por la Unión Europea (UE), aunque cuenta con una excepción por asistir a las vistas de la Corte de Naciones Unidas. Las sanciones europeas se sustentan en acusaciones que van de acciones contra la democracia y el Estado de Derecho a violaciones de derechos humanos, represión a los opositores al régimen y al conjunto de la sociedad civil.
Un conflicto territorial reavivado por el petróleo
El litigio ante la CIJ arranca de un laudo de 1899 que fijaba la frontera entre la entonces colonia británica y Venezuela. Caracas lo acató durante 60 años, hasta que en 1962 lo declaró nulo por considerarlo irregular. Reclama desde entonces Caracas un territorio que ocupa unos 160.000 kilómetros cuadrados, o dos tercios de Guyana.
Las autoridades de Guyana formalizaron en 2018 su demanda ante el máximo tribunal de las Naciones Unidas, cuya función principal es dirimir conflictos entre países por vía pacífica. Venezuela no reconoce su autoridad en este litigio territorial.
El conflicto territorial cobró virulencia a partir de 2015. Fue a raíz del descubrimiento de ExxonMobil de enormes yacimientos petrolíferos. A Guyana, independiente de 1966 y con apenas medio millón de habitantes, se le suponen las mayores reservas mundiales de crudo per cápita.
Maduro endureció ya el tono y las amenazas hacia la antigua colonia británica. Desde 2025 se han sucedido las denuncias del Gobierno de Georgetown contra ataques venezolanos en la frontera. Tras el relevo a favor de Rodríguez se han producido nuevo incidentes fronterizos y denuncias de Guyana. Caracas los ha rebatido y asegurado que se trata de montajes o escenificaciones por parte de Guyana.
A juicio de Caracas, el litigio debe dirimirse en una negociación directa y sin intervención de terceros. Su propósito es desvincular a la CIJ del proceso.
Visita de una presidenta "reconocida" por Trump
La asistencia de Rodríguez en el imponente Palacio de la Paz, construido en 1909 y que justo hace unas semanas acogió el 80 aniversario de la CIJ, supone una normalización explícita de su presencia a escala internacional. Rodríguez ya había representado a Venezuela en la cumbre entre la UE y América Latina de 2023, entonces en calidad de vicepresidenta de Maduro. Desde que alcanzó la presidencia, con el reconocimiento de Trump, solo ha salido al exterior para viajes a países caribeños vecinos, como Granada y Barbados.
El hecho de estar incluida en la lista de sancionados de la UE ha alimentado las críticas de la oposición española en contra de la invitación cursada por el Gobierno de Pedro Sánchez a Rodríguez para que acuda a la Cumbre Iberoamericana que tendrá lugar en noviembre en España. Su asistencia no será "diferente" a su desplazamiento ahora a Países Bajos, afirmó el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, desde Bruselas. "España no escoge quién está al frente de un gobierno", añadió el ministro.