viernes, 31 de julio de 2026

El sálvese quien pueda europeo


Finlandia apoya el veto a España que promueve Italia, mientras Alemania apremia a Marruecos a repatriar a los migrantes



Finlandia secunda a Italia y pide excluir a España del espacio Schengen por el "fracaso" de su política migratoria

  Gemma Casadevall    Berlín31 JUL 2026 12:26

Las reacciones de socios europeos a la crisis de Ceuta van del respaldo alemán a la determinación de España a no dejar ingresar a los inmigrantes en "el continente europeo" al apoyo de Finlandia a las exigencias de expulsión de España del espacio Schengen. "España ha fracasado totalmente en el control de sus fronteras. Esto no puede seguir así. Todos los países europeos deben secundar la propuesta de (Giorgia) Meloni y excluir del espacio Schengen a quienes no protejan debidamente sus fronteras exteriores", afirmó la ministra del Interior de Finlandia, Mari Rantanen, a través de su cuenta en X y a raíz del ingreso masivo de inmigrantes en Ceuta a través de Marruecos.

Rantanen es miembro del ultraderechista Partido de los Finlandeses, socio de la coalición de signo derechista que dirige el conservador Petteri Orpo. En declaraciones a medios finlandeses, la ministra de Interior califica lo ocurrido en Ceuta de "invasión migratoria".

Merz advierte a Marruecos

El gobierno alemán, por su parte, además de "confiar" en que España logre controlar la situación, ha apremiado a Marruecos a repatriar "de inmediato" a esos inmigrantes. "La protección de las fronteras exteriores es fundamental para la lucha contra la inmigración ilegal", escribe el canciller Friedrich Merz, a través de un comunicado. Añade el líder alemán que espera "de todos los estados miembros de la UE" que cumplan sus obligaciones, afirma estar en contacto con el gobierno español y aplaude "la voluntad de España de no dejarlos ingresar en el continente europeo". De Marruecos "esperamos que repatríen de inmediato" a dichos inmigrantes, dice, mientras que de España confía en que "recupere e control de la situación en Ceuta" lo antes posible.

En términos parecidos se ha pronunciado el gobierno de Países Bajos, que lidera el liberal Robb Jetten. Su ministro de Exteriores, Tom Berendsen, ha expresado su confianza en que España "hará lo necesario" para proteger la frontera exterior de la Unión Europea (UE) de la que forma parte Ceuta. Considera asimismo que Marruecos debe "actuar" ante una situación que califica de "preocupante". Berendsen ha afirmado asimismo que está en contacto con sus homólogos de España y Marruecos para abordar la situación.

Por parte sueca, el primer ministro, el conservador Ulf Kristersson, ha apremiado a España a "actuar rápidamente" para recuperar el control de la situación y "cumplir con sus obligaciones" en tanto que miembro del espacio Schengen. Por supuesto, su gobierno actuará "en consecuencia" en caso de que se ponga el peligro la seguridad de Suecia, añade Kristersson, en declaraciones al diario Aftonbladet. Kristersson gobierna al frente de una coalición de signo derechista, con el apoyo parlamentario externo de la ultraderecha. Desde su cuenta en X, el líder de la ultraderechista SD, Jimme Äkesson, ha apremiado a España "cerrar inmediatamente su frontera". De no hacerlo, debería ser expulsada de Schengen, según el jefe del radicalismo derechista sueco.

La ultraderecha insta a Merz a "proteger al pueblo alemán"

Desde Alemania, la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), partido que está políticamente aislado pero que es la primera fuerza en intención de voto según los sondeos, ha exigido "la máxima dureza" y la "expulsión sin contemplaciones" de los inmigrantes irregulares. "Una vez más está claro que no se protege debidamente las fronteras exteriores de la UE. Hay que expulsar de inmediato a los que ingresen irregularmente por Ceuta", escribe la líder de la AfD, Alice Weidel, a través de un comunicado, en que expresa su apoyo a la propuesta de Meloni.

"Alemania debe hacer cuanto esté en su mano para evitar que acceda inmigración violenta y sin formación en nuestro sistema social. El gobierno alemán debe "cumplir con su promesa de proteger al pueblo alemán de amenazas exteriores", prosigue Weidel. La situación creada en Ceuta ocupa las portadas de los medios de referencia, televisión pública y también prensa sensacionalista alemana. El tabloide Bild se pregunta desde su edición digital si el "asalto migratorio" generado en Ceuta "llegará hasta nosotros".

Las exigencias de expulsar a España de Schengen se han extendido entra la ultraderecha neerlandesa de Geert Wilders, en la oposición. "Nuestras fronteras deben cerrarse YA y España debe ser expulsada de Schengen", ha escrito Wilders en su cuenta en X, donde arremete tanto contra "los locos de la izquierda liberal" de España como al gobierno centrista-liberal de Países Bajos.

miércoles, 29 de julio de 2026

El "aquí no hay quien viva" europeo


Los retos del alquiler en cuatro grandes capitales de Europa



Bloque de vivienda social de París en reformas. / TERESA SUAREZ / EFE

Leticia Fuentes    Irene Savio    Gemma Casadevall     Lucas Font´

París - Roma - Berlín - Londres29 JUL 2026 

El mercado del alquiler de viviendas también afronta retos en el resto de Europa, con ciudades con falta de pisos en arrendamiento debido al crecimiento demográfico o la afluencia masiva de turistas, dos circunstancias que empujan al alza los precios. A continuación repasamos la situación en cuatro grandes capitales del Viejo Continente: París, Roma, Berlín y Londres:


París: un mercado asfixiado por la escasez y los alquileres regulados


París es una de las ciudades más atractivas del mundo. Miles de personas se mudan cada año, ya sea por fascinación o en busca de un futuro mejor, pero muchos al llegar se topan con la cruda realidad de la dificultad para encontrar vivienda.

A los miles de papeles que demandan las agencias y los propietarios a los inquilinos, se suma el desequilibrio entre la demanda elevada y la oferta limitada. Cada vez que se publica un anuncio, decenas de personas hacen cola a las puertas del edificio para visitar apartamentos de 20, 15 e incluso 9 metros cuadrados, el tamaño mínimo legal habitable establecido por la ley francesa. Ante la falta de oferta, muchos inquilinos permanecen años en sus viviendas a pesar de que ya no responden a sus necesidades porque cambiar resulta demasiado arriesgado.

En un intento por regular el mercado y acabar con la especulación de precios, el ayuntamiento de París creó en 2019 un sistema de control de alquileres que limita el precio máximo que pueden alcanzar las viviendas, basándose en su localización, los metros cuadrados y las comodidades. Esta medida ha conseguido reducir la subida de los alquileres, en un contexto de descontrol de precios, especialmente en los apartamentos más pequeños; actualmente un espacio de 15 metros cuadrados, conocido como chambre de bonne, puede llegar a costar entre 700 y 800 euros en el centro de París.

A esta medida, se suman otras que buscan luchar contra los multipropietarios y las viviendas vacías, en una ciudad donde cada vez es más difícil construir vivienda nueva. Recientemente, el Ayuntamiento de París aprobó aumentar a partir de 2027 la tasa aplicada a las viviendas vacías con el objetivo de incentivar a los propietarios a poner estos inmuebles en alquiler o venderlos. La medida pretende movilizar alrededor de 20.000 viviendas vacías y responder a la grave crisis de acceso a la vivienda que afecta a la capital francesa.

Roma: un mercado pequeño al albur de los Jubileos o el turismo


Roma también tiene su propio problema de vivienda. No hace falta comparar mucho: el turismo de masas aquí es el culpable. La capital de Italia no para de recibir visitantes (50 millones el año pasado) y en paralelo, siguen aumentando los precios de los alquileres. En concreto, en abril, el alquiler subió un 5,8% respecto al año anterior, según datos de Idealista. Menos que --por ejemplo-- en Madrid, donde subió un 7,6%, también según Idealista. Pero Roma partía de más abajo.

En el caso romano, los estudiantes se están llevando la peor parte. Una habitación individual ya cuesta más de 550 euros. Compartida, 350. Y esto no pasa solo en el centro: las periferias también se han puesto caras, algo impensable hace pocos años. Son datos del sindicato estudiantil Udu.

Las cifras corroboran esta realidad. Según datos de la Agenzia delle Entrate, la Hacienda italiana, recogidos por el medio digital RomaToday, los contratos para estudiantes de otras ciudades (y que estudian en Roma) crecieron un 5,3% entre enero y marzo de 2026, pero con cánones que subieron un 8,7%, a la vez de que las habitaciones individuales aumentaron un 14,8%.

En el caso romano, la culpa, dicen, la tiene además el Jubileo que empezó en 2024 y terminó a principios de este año. Los propietarios descubrieron con él que alquilar a un peregrino de paso deja más dinero que alquilar a un estudiante durante nueve meses. El diario Domani encontró ejemplos que suenan a broma, si no fuera porque son reales. Un sótano sin ventana en el barrio romano de Parioli, 800 euros al mes. Un piso con moho en las paredes, cerca de Piazza Bologna, ocho compañeros de piso, más de 700 euros.

Detrás de estos números hay algo más de fondo: Italia sigue siendo, sobre todo, un país de propietarios. El 55,4% tiene casa en propiedad, y solo el 13,1% vive de alquiler, según cifras de la patronal ANBBA (Associazione Nazionale Bed & Breakfast, Affittacamere e Case Vacanza). Eso explica también, y en parte, por qué el mercado romano se mueve con estos sobresaltos: es un mercado pequeño, y basta con que cambien pocas cosas —un Jubileo, unos meses de más turistas— para que todo se descontrole muy rápido.

Berlín: la presión de una población creciente sobre una capital "pobre"

Berlín hace mucho que dejó atrás la condición de 'ciudad oasis' frente a la especulación inmobiliaria, que tuvo hasta recuperar el estatus de capital de la Alemania reunificada (1999). Su población actual ha crecido hasta los 3,9 millones de habitantes, unos 335.000 más que hace 10 años. Y, en cambio, solo se han construido 160.000 nuevas viviendas, lo que significa un déficit acuciante para cubrir las necesidades de sus ciudadanos.

El precio medio de un piso de alquiler es el más alto del país, ocho euros por metro cuadrado sin contar agua, gas y electricidad --gastos que en Alemania se incluyen en lo que paga el inquilino--. Únicamente Hamburgo y Múnich están ligeramente por encima, con el agravante de que el sueldo medio en Berlín, unos 3.800 euros brutos, está por debajo de la media nacional.

Para subsanar el déficit de viviendas asequibles deberían construirse 16.300 nuevas viviendas al año, según estimaciones recientes. Pero la búsqueda de solares libres, sin destruir a cambio espacios verdes, es el gran obstáculo para sus autoridades y el principal caballo de batalla electoral ante los comicios regionales que se celebran el próximo septiembre en la ciudad-estado y capital alemana.

El alcalde, el conservador Kai Wegner, defiende la edificación de hasta 20.000 viviendas en las 230 hectáreas que ocupó el aeropuerto de Tempelhof, en pleno casco urbano y fuera de servicio desde 2008. Sería a modo de cinturón alrededor del recinto y dejaría libre su interior. La propuesta se debate desde hace años y está confrontada al resultado de un referéndum de 2014. Ganó el 'no' a edificar en ese espacio, que se ha consolidado como un gran parque abierto a cualquier actividad al aire libre.

Se oponen a los planes del alcalde y sus socios socialdemócratas desde La Izquierda, que podría convertirse en primera fuerza en septiembre, a asociaciones vecinales y ecologistas.

El otro caballo de batalla es convertir en edificables los 71.000 huertos ciudadanos de uso privado repartidos por toda la ciudad y que ocupan unas 2.900 hectáreas. Constan de parcelas dotadas de una pequeña barraca, sin cédula de habitabilidad. Se consideran parte del pulmón verde ciudadano, por lo que su pervivencia como tales contribuyen al bienestar común.

Londres: subida del 34% del precio en 5 años

El precio del alquiler en Londres no ha parado de crecer en los últimos años. Según datos de la Oficina Nacional de Estadística, en mayo de 2021 el alquiler medio en el mercado privado se situó en las 1.712 libras esterlinas mensuales (unos 2.000 euros), mientras que en el mismo mes de 2026 esta cifra aumentó hasta las 2.294 libras (2.688 euros). En términos porcentuales, esto supone un incremento del 34% en apenas cinco años, el cual no se ha visto compensado por la subida de los salarios durante este periodo.

El problema del alquiler en la capital británica ha empeorado en gran parte por la falta de oferta. Muchos propietarios han abandonado el mercado debido al aumento de impuestos y a los cambios regulatorios, mientras que la construcción de viviendas se ha ralentizado significativamente: cerca de 300.000 inmuebles con licencia de obras siguen sin construirse debido al aumento de los costes, a los elevados tipos de interés, a la falta de mano de obra y a una normativa de seguridad que se endureció tras el trágico incendio de la torre Grenfell en 2017.

Se estima que los inquilinos en Londres destinan cerca de un 42% de sus ingresos al pago del alquiler, un porcentaje muy por encima del 15% que se destinaba a principios de la década de 1980. El alcalde de la ciudad, el laborista Sadiq Khan, está tratando de incrementar la oferta de vivienda lo antes posible para bajar los precios y aliviar esta carga para las familias, un objetivo que pretende alcanzar con nuevos incentivos para los constructores.

Entre sus propuestas está reducir del 35% al 20% el número de viviendas asequibles que los promotores están obligados a reservar en sus proyectos si quieren obtener una licencia de obra por la vía rápida. Una medida aplaudida por las empresas del sector pero que ha sido criticada por las organizaciones de defensa del derecho a la vivienda. Además, tanto Khan como el Gobierno británico pretenden ofrecer más subvenciones para la construcción de vivienda asequible y eliminar algunos impuestos a las constructoras.

Thielemann al rescate

Bayreuth experimenta con la IA para un 'Anillo' sin alma escénica




Un momento de la ópera 'El oro del Rin', con las imágenes elaboradas con IA de fondo, en el Festival de Bayreuth. / Enrico Nawrath / Bayreuth

 Gemma Casadevall     Bayreuth (Alemania)29 JUL 2026 

La pregunta de "warum?" -"¿por qué?"- recorrió Bayreuth con el estreno de 'El Oro del Rin', la primera pieza del 'Anillo del Nibelungo', y se amplificó con 'La Valkiria', la siguiente. Por qué recurrir a la Inteligencia Artificial para substituir a la dirección escénica y a la dramaturgia; por qué el juego de imágenes generadas por la "máquina" de Marcus Lobbes, el responsable de ese concepto técnico, opaca a los solistas, y por qué se optó por ahorrar en el 150 aniversario del Festival de Ópera Richard Wagner. Aparentemente, el imperativo del ahorro es una de las razones que decidió a Katharina Wagner, la biznieta del compositor y directora del festival, a optar por la IA. De algún modo debía compensar el enorme coste que ha acarreado la producción de 'Rienzi', sugiere el portal 'BR Klassik', de la radiotelevisión pública de Baviera.

De "imágenes burbujeantes de un potaje de verduras" califica ese portal lo visto de la tetralogía de Wagner. Otros medios de referencia, como el muniqués diario 'Süddeutsche Zeitung' sintetiza en el término "warum" el desconcierto creado por la producción. Y hay coincidencia general en que Christian Thielemann salvó en lo musical, y con creces, el estreno de ese 'Anillo' en que los solistas como Michael Volle, Klaus Florian Vogt, Elza van der Heever o Camilla Nylund fueron aclamados, pese a que más de uno tuvo dificultados en distinguirlos desde su butaca.

Un momento de la ópera 'El oro del Rin', con las imágenes elaboradas con IA de fondo, en el Festival de Bayreuth. / Enrico Nawrath / Bayreuth

Las imágenes aleatorias generadas por IA surgen en cascada y se diluyen sobre sus figuras o incluso las tapas parcialmente. El vestuario diseñado por Pia Maria Mackert les unifica a modo de aves con plumajes cenicientos. Puestos a prescindir de dramaturgia, también se suprimen los acercamientos entre ellos, salvo alguna ténue excepción. En lugar de ver a las poderosas valquirias encaramándose por las estructuras que suele brindar Bayreuth, se asiste al canto de estos y demás personajes convertidos en seres estáticos.

La batuta salvadora

Thielemann brilló, como no podía ser de otra forma en el 'maestro' wagneriano por excelencia. A los solistas se les aclamó con esas ovaciones de compensación que en Bayreuth se brinda cuando se espera con las uñas fuera al equipo escénico. Hasta ahora, no han aparecido a saludar sus responsables, algo que en Bayreuth no sorprende. Se les espera tras la pieza final del ciclo, 'El crepúsculo de los dioses', que se estrena el próximo sábado.

Un momento de la ópera 'La Valkiria', con las imágenes elaboradas con IA de fondo, en el Festival de Bayreuth. / Enrico Nawrath / Bayreuth

El concepto de Lobbes era más interesante que su resultado. Se trataba de desnudar el escenario para proyectar en su lugar imágenes programadas en tiempo real y rescatadas de producciones estrenadas en los 150 años de historia del festival. Es decir, desde el primer ‘Anillo’ dirigido por Richard Wagner en 1876 a la actualidad. Incluyen desde partituras a imágenes de archivos, grabaciones recientes y otros documentos. Pero también surgen imágenes inconexas de anillos olímpicos o símbolos nazis. Teniendo en cuenta que la IA 'aprende' mientras trabaja, no es descartable su éxito en el futuro, pero no en el presente.

La incorporación de nuevas tecnologías es una seña de identidad de Katharina Wagner desde que en 2008 le transfirió la dirección Wolfgang Wagner, su padre y artífice de la revitalización de Bayreuth en la posguerra. El anterior experimento fueron unas gafas de realidad virtual incorporadas en el 'Parsifal' estrenado en 2023, con Pablo Heras-Casado en la dirección musical. Resultaron un elemento más bien engorroso, pero de uso opcional. Y también ahí correspondió al maestro compensar en lo musical el malestar provocado por ese complemento. El 'Parsifal' se repone esta temporada con Heras-Casado consolidado como wagneriano incuestionable.

Con o sin IA, que una producción no convenza en su estreno no es extraño en Bayreuth. Ni siquiera el legendario ‘Anillo del siglo’, la estrenado por Patrice Chérau en 1976, se libró de las iras iniciales. Al de Frank Castorf le persiguieron los abucheos en sus cuatro temporadas, de 2013 a 2017. Y el estrenado por Valentin Schwarz en 2022 desató atronadoras broncas. En todos esos casos, las voces y la dirección salvaron la papeleta.

El contrapunto histórico en 15 minutos

El experimento de la IA tiene otro ingenio visual mucho más exitoso sin salir de Bayreuth. En la Casa Wahnfried, la antigua residencia de los Wagner, se proyecta todas las noches, en tres turnos, una videoinstalación que recorre en 15 minutos la tortuosa historia del festival. Es un complemento visual del museo que ahora es la Casa Wahnfried, donde se documenta los años en que señoreó por el festival Adolf Hitler y su rehabilitación posterior.

Detenerse ante el museo por la noche, tras asistir a alguna de las óperas, es un ritual o invitación a la reflexión sobre el pasado, el presente y el futuro de Bayreuth. La técnica del video aplicada a Wagner tiene ya mucho más rodaje que la IA. La máquina de Lobbes simplemente está aprendiendo.

martes, 28 de julio de 2026

Ni Hitler ni el Anillo son lo que eran

 El triomf de ‘Rienzi’ i l’ensopegada amb la IA




Gemma C. Serra
Bayreuth (Alemanya)

No tot el que es rela­ci­ona amb la inno­vació porta a l’èxit. Kat­ha­rina Wag­ner, bes­neta de Ric­hard Wag­ner, ho ha pogut com­pro­var en només dos dies del Fes­ti­val d’Òpera de Bay­reuth, el tem­ple més wag­nerià del món. Tren­car el cànon esta­blert pel besavi i estre­nar Rienzi a Bay­reuth, el fes­ti­val que Kat­ha­rina diri­geix des del 2008, va ser un encert rodó. La batuta de Nat­ha­lie Stutz­mann i un con­cepte que cap­gira l’òpera pre­fe­rida d’Adolf Hit­ler per mos­trar l’enfon­sa­ment d’un tirà, van tenir una aco­llida apoteòsica.

L’estrena de Rienzi va tren­car esque­mes en posi­tiu. La creu de la moneda va venir l’endemà, amb un L’or del Rin que tre­pit­java el ter­reny perillós de la intel·ligència arti­fi­cial (IA). Com s’acos­tuma a dir, la IA aporta avan­tat­ges inqüesti­o­na­bles. Però abu­sar-ne és perillós i, a més, des­tru­eix llocs de feina. Això és el que va pas­sar amb aquesta pri­mera peça de l’Anell del Nibe­lung. Caldrà espe­rar a La Valquíria, Sig­frid i el Cre­pus­cle dels déus per extreure’n un balanç fia­ble. Per a la pri­mera etapa es pot par­lar d’enso­pe­gada, tot i que musi­cal­ment Chris­tian Thi­e­le­mann va sal­var la nit amb una de les seves lliçons de domini sobre les par­ti­tu­res de Wag­ner.

El Rienzi d’Ale­xan­dra Sze­me­redy i Mag­dolna Par­dikta, dues joves escenògra­fes, i el dra­ma­turg Markus Kie­sel, va convéncer tant l’ortodòxia wag­ne­ri­ana com els reno­va­dors. Bay­reuth espe­rava la incor­po­ració d’aquesta òpera en el 150è ani­ver­sari del fes­ti­val. Era arris­cat fer-ho perquè l’obra està con­ta­mi­nada per l’ombra de Hit­ler. El resul­tat és exac­ta­ment el con­trari dels “valors” que hi va veure el dic­ta­dor nazi. Es tras­llada l’ascens del líder que sedu­eix les mas­ses al món actual, on un trum­pista pot apro­piar-se i des­truir la democràcia. 

La lluita pel poder del segle XVI de Wag­ner se situa en la soci­e­tat d’avui, entre ciu­ta­dans hip­no­tit­zats pel telèfon mòbil i Par­la­ments con­ver­tits en apa­ra­dors de la fri­vo­li­tat política. Una estrena excel·lent, que Kat­ha­rina Wag­ner va acom­pa­nyar de dues gales prèvies, dis­cur­sos i refle­xi­ons sobre els vin­cles del fes­ti­val amb el nazisme i l’anti­se­mi­tisme vis­ce­ral de Ric­hard Wag­ner. Bay­reuth va ento­nar un “no a l’anti­se­mi­tisme” amb el can­ce­ller Fri­e­drich Merz i una figura des­ta­cada de la comu­ni­tat jueva, Mic­hel Fri­ed­mann. El fes­ti­val bavarès no s’amaga de la seva història, sinó que hi refle­xi­ona i adver­teix sobre la ultra­dreta emer­gent d’avui.

Thi­e­le­mann va sal­var la pri­mera etapa de l’Anell. Però la incor­po­ració d’imat­ges gene­ra­des amb IA va impe­dir veure el que pas­sava sobre l’esce­nari. Els solis­tes sem­bla­ven esta­qui­rots que des­a­pa­rei­xien enmig de l’ús abu­siu d’imat­ges incon­ne­xes. El res­pon­sa­ble escènic, Mar­cus Lob­bes, ha pres­cin­dit de dra­matúrgies o de fer interac­tuar els seus solis­tes. Des de la butaca resul­tava difícil dis­tin­gir les filles del Rin del Wotan que inter­preta Mic­hael Volle o l’Albe­rich de Joc­hen Sch­mecken­ber­ger. Segu­ra­ment surt més barata la IA que les tra­mo­ies con­ven­ci­o­nals. Pot­ser és la raó que va fer deci­dir a Bay­reuth incor­po­rar l’expe­ri­ment, després de tirar la casa per la fines­tra per Rienzi.

Con Marinita, en familia

 

Marina Caba Rall

 

Escriptora hispanoalemanya

“A les famílies alemanyes s’ha relativitzat el passat nazi”

 “Alemanya ha fet bé els deures davant la monstruositat del Tercer Reich a escala institucional, però no en el cercle privat”

 “Als ultres, els afavoreix un desdoblament de personalitat, que els permet distanciar-se del nazisme i alhora tenir militància neonazi”


Marina Caba Rall, nas­cuda el 1964 a Madrid i arri­bada amb 10 anys al país de la seva mare, Ale­ma­nya, és l’autora d’Espe­ranza, una novel·la publi­cada a Wagen­bach, l’edi­to­rial “literària” per excel·lència del mer­cat ale­many. Hi des­criu el retro­ba­ment d’una ber­li­nesa d’arrels espa­nyo­les amb el fill des­co­ne­gut de qui mai no havia par­lat amb ningú. Es tracta d’una novel·la immersa en el mur de silenci que envolta els crims del fran­quisme.

Cine­asta i peri­o­dista, a més d’escrip­tora, en Caba Rall con­vi­uen la pers­pec­tiva dels deu­res pen­dents d’Espa­nya amb la memòria històrica i tot allò que no s’ha fet bé a Ale­ma­nya, un país que ja el 1945 es va con­fron­tar amb la mons­tru­o­si­tat de l’Holo­caust en els pro­ces­sos ali­ats de Nurem­berg. Encara ara, el país con­ti­nua jut­jant per­so­nes, sovint de més de cent anys, per com­pli­ci­tat amb el Ter­cer Reich, sota la pre­missa que l’assas­si­nat no pres­criu. En paral·lel, però, assis­teix a l’ascens d’una ultra­dreta deci­dida a tren­car el cordó sani­tari a què la sot­met, de moment, la resta de l’espec­tre par­la­men­tari.

Quan es va publi­car ‘Espe­ranza’, fa 10 anys, molts pensàvem que Ale­ma­nya havia fet els deu­res i s’havia blin­dat con­tra la ultra­dreta. Ara, el seu braç par­la­men­tari, Alter­na­tiva per Ale­ma­nya (AfD), és la pri­mera força en els son­deigs. Què ha sor­tit mala­ment?
En rea­li­tat, Ale­ma­nya no ho ha fet tot bé. O no tan bé ni en tots els àmbits. Va fer bé els deu­res en la part ins­ti­tu­ci­o­nal, els monu­ments a les vícti­mes, les com­me­mo­ra­ci­ons, el trac­ta­ment de la seva història a l’escola, les visi­tes dels estu­di­ants a antics camps de con­cen­tració nazis... Però a escala política, judi­cial, de les for­ces de segu­re­tat, no ho va fer gens bé. A l’Ale­ma­nya Occi­den­tal, la República Fede­ral, es va tri­gar molt a apar­tar antics nazis de l’apa­rell polític i judi­cial. A l’alta diplomàcia, hi con­ti­nu­a­ven exer­cint molts diplomàtics de l’Ale­ma­nya nazi. Met­ges que havien tre­ba­llat en camps de con­cen­tració seguien en actiu. De tot això no se’n par­lava, en la post­guerra.
En les famílies tam­poc?
Tam­poc. En les famílies de les vícti­mes, sovint no se’n par­lava pel pes traumàtic del pas­sat. I en les famílies on hi havia hagut un pare o avi nazi encara menys. Hi domi­nava la frase famosa “Opa war kein nazi” (l’avi no era una nazi). Es rela­ti­vit­zava. Es deia: “Sí, hi ha hagut nazis, però no a casa nos­tra.” Hi havia una repressió psi­cològica, freu­di­ana, del pas­sat. Es deia allò de: “Sí, hi havia nazis. Però nosal­tres no n’érem.”
Ara és més fàcil que mai saber si l’avi va mili­tar o no en l’NSDAP. Des que els Estats Units van obrir els arxius digi­ta­lit­zats del par­tit, amb un cop de clip s’acce­deix a la fitxa de l’avi. Aques­tes dese­nes de milers de ciu­ta­dans que bus­quen a l’arxiu, ho fan per interès, curi­o­si­tat o per mor­bo­si­tat?
Hi deu haver de tot. Els qui sem­pre ho van voler saber, però topa­ven amb el mur del silenci fami­liar. O els qui pen­sen que pot­ser no és veri­tat el que sos­pi­ta­ven i que, en rea­li­tat, l’avi no en va for­mar part. I també hi deu haver qui ho faci pel morbo de saber, fins i tot, què va fer el veí.
El clic et dona accés a la fitxa. Però no pots saber si hi va mili­tar per con­vicció, perquè pen­sava que en trau­ria algun avan­tatge o pot­ser per algun tipus de coacció...
Sí, l’únic que es com­prova és si va ser mem­bre de l’NSDAP. Però si no saps què va fer, tam­poc no et ser­veix de gran cosa. Pot con­tri­buir fins i tot a rela­ti­vit­zar-ne la res­pon­sa­bi­li­tat indi­vi­dual, ja que n’eren tants. Encara hi ha qui pensa que era obli­ga­tori ingres­sar a l’NSDAP, cosa que és total­ment falsa. De fet, hi van ingres­sar 8,5 mili­ons, entre una població de 65 mili­ons de per­so­nes.
En la seva família ale­ma­nya, la de la mare, se’n par­lava, del pas­sat nazi de l’avi o el pare o el tiet?
A mi sem­pre em va interes­sar. De fet, vaig estu­diar història. Un cosí de la meva mare era un nazi con­vençut. Després de la guerra va pas­sar pels pro­gra­mes de des­na­zi­fi­cació dels ali­ats. Però no en par­lava. El meu avi, en canvi, va escriure unes memòries pri­va­des sobre el seu paper com a capità de la marina en la Segona Guerra Mun­dial. Crec que va refle­xi­o­nar sobre la cru­el­tat de la guerra, tot i que dubto que ho fes sobre la seva res­pon­sa­bi­li­tat per­so­nal en el nazisme. Va ser molt dur per a la meva mare, quan va morir l’avi, tro­bar entre les seves coses el car­net de l’NSDAP.
I en la família espa­nyola, la del seu pare?
Bé, estan a l’altre cos­tat. El meu avi era un soci­a­lista d’Extre­ma­dura. El van dete­nir els fei­xis­tes, va ser jut­jat, va pas­sar per la presó, després va estar anys inha­bi­li­tat pro­fes­si­o­nal­ment. En la meva família espa­nyola sí que se’n par­lava, la meva àvia ens expli­cava de tot, del que van pas­sar en la guerra, de quan anava a la presó a por­tar-li el men­jar. Era un tema tan fami­liar com de debat polític. En canvi, el meu avi ale­many era una per­sona que no par­lava de res.
Vivim a una ciu­tat, Berlín, on a cada dues pas­ses tens un monu­ment a algun col·lec­tiu de vícti­mes del nazisme. Davant de qual­se­vol casa et pots tro­bar una o més ‘Stol­pers­teine’ –llam­bor­des– amb el nom dels jueus que van ser depor­tats. De memòria no en falta, però sem­bla que no hi ha por de votar AfD, el par­tit en què con­viu vot de pro­testa amb neo­na­zisme.
Hau­ria de fer por. Però jo veig una mena de des­do­bla­ment de per­so­na­li­tat. A AfD sos­te­nen públi­ca­ment que el nazisme va ser hor­rorós i se’n dis­tan­cien, però saben que entre la militància hi ha neo­na­zis. Diuen: “Nosal­tres no en som, de nazis”, i al mateix temps tre­uen de l’armari els matei­xos con­tin­guts d’abans. O fan cam­pa­nya amb ter­mes com ara “ree­mi­gració” i expulsió de mili­ons d’estran­gers.

Hijos, nietos y biznietos de su tiempo

 

Davant l’avi o l’àvia nazi

 81 anys després del final de la guerra, els alemanys exploren el passat familiar

 La digitalització d’arxius del partit de Hitler posa cara a milions de militants



  - Berlín

La pre­gunta què va fer el pare, l’avi o el sogre –o la mare, l’àvia o la sogra– sota el Ter­cer Reich acom­pa­nya les famílies ale­ma­nyes des del 1945. Cada gene­ració hi ha bus­cat res­pos­tes. La de la post­guerra ho va fer en un país en runes. La següent va assis­tir als pri­mers pro­ces­sos al nazisme no impul­sats per tri­bu­nals ali­ats de Nurem­berg, sinó per fis­cals ale­manys. A l’actual, només li cal un clic per escor­co­llar en el pas­sat fami­liar. Durant dècades, saber si el pare havia estat entre els mili­ons de segui­dors d’Adolf Hit­ler impli­cava una certa con­fron­tació. De vega­des n’hi havia prou bus­cant a la bibli­o­teca de casa per tro­bar, ama­gat rere la pri­mera filera de lli­bres, un exem­plar del Mein Kampf. Dema­nar-ne expli­ca­ci­ons podia por­tar a un silenci eixut. El 1994 es va obrir una via indi­recta, a través del l’Arxiu Fede­ral, on es con­ser­ven les fit­xes dels mili­tants de l’NSDAP, el par­tit de Hit­ler. Calia sol·lici­tar-ne la con­sulta, tenir paciència i endin­sar-se en una recerca eterna, per manca d’ins­tru­men­tari en línia.

Des de prin­ci­pis d’any és a l’abast de fami­li­ars i estranys una base de dades amb 11 mili­ons de fit­xes del par­tit hit­lerià. Havien que­dat tute­la­des per l’Arxiu Naci­o­nal i l’Admi­nis­tració de Docu­ments dels EUA. Dues revis­tes ale­ma­nyes, Die Zeit i Der Spi­e­gel, inclo­uen des del mes de març un enllaç per acce­dir-hi. Un clic con­du­eix el subs­crip­tor a la fitxa desit­jada. En les pri­me­res set­ma­nes, hi va haver més d’un milió i mig de con­sul­tes. Les pos­si­bi­li­tats de treure’n l’aigua clara, però, són limi­ta­des.

Tro­bar a la bibli­o­teca fami­liar el Mein Kampf, el lli­bre escrit per Hit­ler després del seu intent de cop d’estat de 1923, és sos­pitós, però no implica com­pli­ci­tat. Se’n van ven­dre 12 mili­ons d’exem­plars fins al 1945. Que el pare milités a l’NSDAP, que el 1945 tenia 8,5 mili­ons de mem­bres, tam­poc no prova una com­pli­ci­tat. “Afi­liar-se no era obli­ga­tori. Hi havia mol­tes raons per fer-ho. Les fit­xes no defi­nei­xen una afi­ni­tat ideològica o si qui hi ingres­sava bus­cava pro­tecció o treure’n pro­fit”, asse­nyala Mar­tin Cle­mens Win­ter, his­to­ri­a­dor de la Uni­ver­si­tat de Leip­zig. L’allau de con­sul­tes palesa, si més, un afany per esbri­nar els vin­cles pro­pis amb el règim de l’Holo­caust.


Volker Schröder

De fill de la postguerra a l’activisme democràtic

“Recordo el dia que li vaig pre­gun­tar al meu pare com havia pogut for­mar part del règim nazi. Es va posar a plo­rar i em va dir que encara duia cla­vada la mirada d’un jueu, amic seu, quan se’l van endur de casa els nazis.” Volker Schröder, de 84 anys, en tenia tres quan va aca­bar la Segona Guerra Mun­dial. Va pas­sar la post­guerra a Ham­burg, la seva ciu­tat natal. Va créixer en una llar com tan­tes altres d’ales­ho­res. “La meva mare era naci­o­nal­so­ci­a­lista con­vençuda. El meu pare rene­gava dels nazis. Però va aca­bar ingres­sant a l’NSDAP per influència de ma mare”, recorda, des de la botiga i taller de pin­tes, escom­bres i ras­palls de fusta, fets a mà, a la bar­ri­ada ber­li­nesa de Kreuz­berg. És el con­ti­nu­a­dor d’un negoci fun­dat el 1866 pel seu besavi, Louis Schröder.

“A diferència d’altres com­panys, els meus mes­tres no eren antics nazis. A les clas­ses d’història ens van expli­car la veri­tat del règim cri­mi­nal”, explica. Era ine­vi­ta­ble que d’aque­lles clas­ses d’història en sorgís la pre­gunta de la impli­cació per­so­nal als de casa. El seu pare, el mili­tant de l’NSDAP pene­dit, va pas­sar pel pro­grama de des­na­zi­fi­cació. Se’l va excul­par de res­pon­sa­bi­li­tats. “Mal­grat tot, el pes de la culpa per aquells jueus amics el va acom­pa­nyar fins a la mort.”

La bio­gra­fia de Schröder recull molts trets de la història ale­ma­nya del 1945 ençà. Com tants d’altres, va triar el Berlín occi­den­tal per aca­bar els estu­dis d’admi­nis­tració d’empre­ses i per viure la seva uto­pia política. Hi va arri­bar el 1966, qua­tre anys després que una nova dic­ta­dura, la comu­nista, aixequés el mur que va par­tir la ciu­tat i les famílies ale­ma­nyes. Pri­mer va ingres­sar al KPO (AO), una fracció mao­ista del Par­tit Comu­nista. “No és que m’interessés el comu­nisme, però estava impli­cat en l’ideal d’una Ale­ma­nya unida con­tra els impe­ri­a­lis­mes i les super­potències.”

Del KPO, pro­hi­bit als anys 50 a l’Ale­ma­nya occi­den­tal, va pas­sar a fun­dar el 1978 Llista Alter­na­tiva, una orga­nit­zació eco­lo­gista que més tard es va inte­grar als Verds. “Sem­blava una força dife­rent. Però ha esde­vin­gut un par­tit esta­blert, sense espe­rit revo­lu­ci­o­nari”, diu. Con­ti­nua mili­tant als Verds per fide­li­tat fun­da­ci­o­nal. Però el motor actual del seu acti­visme és el reco­nei­xe­ment com a Diada Naci­o­nal del 18 de març de 1848. “Va ser la pri­mera revolta democràtica, con­tra la monar­quia prus­si­ana i a favor de la lli­ber­tat de premsa”, explica. És l’impul­sor d‘Acció Març del 1848, una cam­pa­nya oberta a tot l’espec­tre par­la­men­tari, menys la ultra­dreta. “No crec en el cordó sani­tari. Però si els obro la porta, en mar­xa­ran els amics d’altres par­tits”, admet. Cada dis­sabte, Schröder va en bici­cleta a ven­dre ras­palls, escom­bres i pin­tes al mer­ca­det ecològic de la Cha­mis­so­platz de Kreuz­berg. “Em man­tinc física­ment, men­tal­ment i política­ment actiu”, asse­gura.


Fabian Scheidler

Del bany de realitat del 68 a silenciar l’horror de Gaza

L’escrip­tor i filòsof Fabian Scheid­ler (Boc­hum, 1968) per­tany a la gene­ració en què l’accés a la veri­tat dels crims nazis for­mava part de la fer­mesa naci­o­nal per superar els hor­rors de la pròpia història. “A l’escola secundària vaig tenir un mes­tre magnífic. Em va des­per­tar l’interès per la història i la política”, recorda des del Berlín d’avui. Prové del Rin del Nord-Westfàlia, a l’oest d’Ale­ma­nya, un ter­ri­tori que després de la cai­guda del nazisme va que­dar sota custòdia del Regne Unit, una de les potències d’ocu­pació ali­a­des de la post­guerra –jun­ta­ment amb França, els EUA i l’URSS. “A la meva escola vam rebre bones lliçons de la nos­tra història. És clar que no tot és per­fecte. Però, en tot cas, es va fer millor que al Japó. O que a Espa­nya”, diu, en al·lusió a aquests dos altres països de l’eix fei­xista o ali­ats de Hit­ler. La seva família figu­rava entre les que sí que van voler conèixer direc­ta­ment els seus vin­cles pas­sats amb el nazisme. “La mare es va encar­re­gar de bus­car pel seu compte si el seu pare, que havia estat metge i mem­bre de la Wehr­macht –l’exèrcit hit­lerià–, i que havia mort a la guerra quan ella era molt petita, havia estat impli­cat en expe­ri­ments en humans”, explica. “Ho va inves­ti­gar a fons, fins arri­bar a la con­clusió que no havia estat impli­cat en crims de guerra.”

A escala de tot el país, la tasca d’esbri­nar les res­pon­sa­bi­li­tats pri­va­des o col·lec­ti­ves de la gene­ració ante­rior amb el nazisme va pren­dre embran­zida amb els movi­ments estu­di­an­tils dels anys sei­xanta i setanta. “Les revol­tes del 68 van forçar a un plan­te­ja­ment seriós, una con­fron­tació amb la nos­tra història”, asse­gura Scheid­ler. De vega­des, d’aque­lla con­fron­tació en va deri­var una mena de rup­tura política i per­so­nal amb el pare o la mare. Que d’aque­lla situ­ació s’hagi pas­sat a una revi­fa­lla de la ultra­dreta, repre­sen­tada per Alter­na­tiva per Ale­ma­nya (AfD), té a veure amb una sèrie d’aspec­tes sociològics. “Un ampli espec­tre de la soci­e­tat té sen­ti­ments xenòfobs”, diu. I també amb la capa­ci­tat d’AfD per “aple­gar el vot del des­con­ten­ta­ment” en situ­a­ci­ons com­ple­xes, com ara els con­fi­na­ments durant la pandèmia i l’arri­bada d’immi­gració. El que Scheid­ler defi­neix com a “res­pos­tes equi­vo­ca­des d’Occi­dent en situ­a­ci­ons crítiques” forma part del seu dar­rer lli­bre, El estado de guerra y la lucha por un nuevo orden de paz (edi­tat per Ica­ria). Per aquest filòsof, la gran traïció a les lliçons que s’hau­rien hagut d’extreure de l’Holo­caust és el com­promís indes­truc­ti­ble d’Ale­ma­nya amb el govern d’Israel. “És una falsa inter­pre­tació sobre com afron­tar el pas­sat.” La res­posta després de l’Holo­caust nazi hau­ria de ser “actuar con­tra qual­se­vol vul­ne­ració del dret inter­na­ci­o­nal, com ara els crims d’Israel a Gaza”. En comp­tes d’això, “es dona suport incon­di­ci­o­nal a un govern com l’isra­elià, que està inte­grat per reco­ne­guts ultra­dre­tans”.


La hipoteca persistent que amenaça el futur


Nele Evers, de 21 anys, ber­li­nesa, estu­di­ant de ger­manística i cres­cuda en una llar sense deu­tes pen­dents amb el pas­sat, assis­teix alar­mada a l’empenta de la ultra­dre­tana Alter­na­tiva per Ale­ma­nya (AfD) en un país on, asse­gura, tot­hom ha rebut una bona for­mació quant a la pròpia història. “Uns hau­rem tin­gut millors mes­tres que altres, però ningú no ha que­dat al marge de l’ense­nya­ment de la història de l’Ale­ma­nya nazi”, explica, en una pausa de la seva tasca com a acti­vista de Fri­days for Future, el movi­ment con­tra el canvi climàtic que aplega joves de tota Europa.

En les rela­ci­ons amb la premsa a Berlín, a més de fer tasca de barri, busca el con­tacte directe amb joves com ella, però també amb les ano­me­na­des Omas for future –Àvies per al futur–. És un movi­ment ager­ma­nat amb les Omas gegen Rechst –Àvies con­tra els ultres– que repre­senta la lluita inter­ge­ne­ra­ci­o­nal con­tra dues “ame­na­ces con­tra el nos­tre futur”, com ho des­criu Evers. És a dir, la pos­si­bi­li­tat que el nega­ci­o­nisme climàtic arribi al poder amb la ultra­dreta actual. “Ale­ma­nya no està gens pre­pa­rada per fer front a la crisi climàtica, només cal veure els 4.100 morts que vam tenir en cinc dies de calor extrema, al juny, no vull ni pen­sar què pas­sa­ria, o què pas­sarà en un futur, si tra­ves­sem mesos en aques­tes situ­a­ci­ons, com a la Medi­terrània”, argu­menta. Es refe­reix a l’estadística de finals de juny, quan es va enre­gis­trar el record abso­lut dels 41,7 graus, dada emesa per l’Ins­ti­tut Robert Koch, enti­tat de referència en pandèmies i altres cri­sis que fan enfi­lar les xifres de mor­ta­li­tat.

“El govern de Fri­e­drich Merz no està actu­ant en con­tra de les cau­ses d’aquesta crisi climàtica, al con­trari, es des­ti­nen més i més recur­sos a afa­vo­rir les ener­gies fòssils i s’aparca el desen­vo­lu­pa­ment de les reno­va­bles”, diu Evers, men­tre recorre els vol­tants de la Deutsche Oper, l’Òpera Naci­o­nal, al cap­da­vant d’una marxa “en defensa del nos­tre futur”. “Veiem com par­tits de la ultra­dreta, que neguen el canvi climàtic, gua­nyen més i més elec­to­rat. Ho veiem a Ale­ma­nya i a tota Europa. És una evo­lució fatal. Cada crisi que patim, sigui la inflació o la climàtica, els ajuda a pujar.” Els par­tits esta­blerts “s’han de posar les piles i actuar” con­tra AfD, for­mació “ober­ta­ment anti­cons­ti­tu­ci­o­nal” i sota obser­vació dels ser­veis secrets d’Inte­rior pel seu extre­misme”, hi afe­geix. Es refe­reix a un informe jurídic publi­cat fa poc per la Soci­e­tat per als Drets de la Lli­ber­tat. S’hi pale­sen els objec­tius anti­cons­ti­tu­ci­o­nals i el racisme d’una força que viola el prin­cipi del res­pecte a la dig­ni­tat humana, el pri­mer paràgraf de la Carta Magna ale­ma­nya. “En lloc d’impul­sar-ne la pro­hi­bició, els par­tits esta­blerts li fan el joc, amb la il·lusió absurda de recu­pe­rar l’elec­to­rat per­dut.” “Juguen amb el nos­tre futur”, lamenta.




lunes, 27 de julio de 2026

Siguiente chapuza policial

El atentado de un presunto islamista en libertad contra el Orgullo desata una tormenta política en Alemania



El atentado de un presunto islamista en libertad contra el Orgullo desata una tormenta política en Alemania zaira Biag / vídeo: EPC
  Gemma Casadevall    Berlín27 JUL 2026 15:51

Al atentado cometido el sábado contra el Día del Orgullo LGTBI de Berlín ha seguido la pregunta de por qué a un presunto islamista, condenado en Líbano tras fracasar en su intento de ingresar en Estado Islámico (EI), se le había conmutado una pena de cárcel por la de libertad condicional. Es el caso del presunto autor del ataque, Abdul Ballout, nacido en Berlín en 2005 y muerto el pasado domingo a disparos de un comando especial de la policía (SEK). La víctima mortal fue una mujer polaca de 65 años que acompañaba a su hija a la fiesta. Otras 29 personas resultaron heridas.

A medida que han salido a relucir más detalles en torno a este hombre se han disparado las críticas por un supuesto descontrol sobre los 450 individuos que están fichados en Alemania por las fuerzas de seguridad como "peligrosos" por sus vínculos con el radicalismo islámico.

El historial delictivo de Ballout incluye delitos de lesiones, robo o extorsión, así como peleas con otros jóvenes por cuestiones menores. Pero lo que más salta a la vista es la condena reciente de tres meses de cárcel en Líbano, donde fue interceptado tras intentar llegar a Siria para enrolarse en las filas del yihadismo.

Se le detuvo de regreso a Alemania en noviembre de 2025 en el mismo aeropuerto de Berlín. Pasó varios meses en prisión preventiva hasta que un tribunal le condenó el pasado mayo a 22 meses de acuerdo al Código Penal Juvenil por un delito grave contra la seguridad del Estado. La pena le fue conmutada por libertad condicional, pese a darse por probada su voluntad de ingresar en EI.

Varios son los estamentos judiciales, sociales y de seguridad necesitados de explicar por qué a alguien fichado como "peligroso" se le aplica el Código Penal Juvenil. Teóricamente, Ballout se había mostrado cooperativo, no presentaba problemas de integración, puesto que era alemán, y estaba dispuesto a seguir un curso de "desradicalización". Tenía cita para iniciarlo justo este lunes, dos días después del atentado que cometido con una furgoneta blanca alquilada.

La Fiscalía General ha asumido la investigación, como ocurre ante sospechas de terrorismo. Para el ministro del Interior, Alexander Dobrindt, no hay duda de que se trata de un atentado islámico. El padre del Ballout, el libanés Tawfik B., ha explicado al semanario Der Spiegel que a su hijo se le había hecho un "lavado el cerebro" hasta radicalizarlo. La madre había adoptado la nacionalidad alemana hace unos años y el suyo es un hogar de gente "religiosa", pero no fundamentalista, afirma.

Llueve sobre mojado

En Abdul Ballout confluyen características que para muchos alemanes remiten a otros atentados cometidos por orden de EI o por simpatizantes anhelantes de entrar en el yihadismo. El más traumático fue el del tunecino Anis Amri en 2016, cuando irrumpió con un camión articulado robado a punta de pistola contra un mercadillo navideño de Berlín. Murieron 13 personas. Hubo otro atropello similar también contra un mercado de Navidad en 2024, con seis muertos y obra de un médico saudí en Magdeburgo (este). Entre los cometidos por orden de EI está el ataque a cuchilladas en una fiesta de verano de Solingen (oeste), en 2025, con tres muertos.

Varios de estos u otros ataques cometidos por extranjeros, algunos con antecedentes relacionados con el yihadismo o en espera de expulsión, han crispado los ánimos en campañas electorales. Uno de ellos, en que un turista español fue herido de gravedad a cuchilladas ante el Monumento a las Víctimas del Holocausto de Berlín, ocurrió la víspera de las elecciones generales de 2025. El cometido contra el colectivo LGTBI se produce cuando la política nacional de Alemania está concentrada en los comicios regionales de septiembre en el este del país. A la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) se le pronostica más del 40 %. En Berlín se celebran asimismo regionales en septiembre, con la AfD y La Izquierda disputándose el primer puesto en los sondeos.

El canciller Friedrich Merz, tras condenar "el veneno del extremismo islámico", ha pedido cautela a la espera de conclusiones de la Fiscalía General. Abdul Ballaut fue abatido el domingo por agentes del SEK tras abrir fuego desde su escondite en una colonia de huertos urbanos de Spandau, un distrito del extrarradio de Berlín. Mientras, en el corazón de la capital alemana se sucedían las muestras de conmoción y solidaridad con el colectivo LGTBI.

El desafío de Katharina

 Bayreuth roza la perfección con un 'Rienzi' que derrumba el trumpismo




El Festival de Bayreuth estrenó este domingo una nueva puesta en escena de 'Rienzi', ópera temprana de Richard Wagner. / ENRICO NAWRATH
 Gemma Casadevall    Bayreuth (Alemania)27 JUL 2026 

El Festival Richard Wagner de Bayreuth apostó fuerte en su 150 aniversario: se estrenaba 'Rienzi', una ópera nunca representada en el templo wagneriano y la preferida de Adolf Hitler. Podía derivar el experimento en abucheos por su desafío a la ortodoxia o a la política. En lugar de eso, Bayreuth vivió una de esas noches de estreno de éxtasis, ovaciones y pataletas de satisfacción –como se expresa en ese teatro el agrado-, con un 'Rienzi' provocador. En lugar de ensalzar al poderoso, el mensaje que Hitler quiso verle a la obra, traslada la historia del tribuno italiano del siglo XVI al mundo actual para asistir al derrumbe de un usurpador de la democracia.

El 'Rienzi' diseñado por dos jóvenes escenógrafas, Alexandra Szemeredy y Magdolna Pardikta, con el dramaturgo Markus Kiesel en el equipo, es un ultra o un trumpista que llega al poder aupado por las urnas. Trasgrede la democracia y usurpa el parlamentarismo para imponer su propia tiranía. Los prodigios técnicos técnicos de Bayreuth hacen deslizar ante el espectador a seguidores, funcionarios o ciudadanos corrientes pendientes o intoxicados por su teléfono móvil, mientras el entorno frívolo del moderno tribuno desmonta la democracia.

La impecable batuta de Stutzmann

La batuta de Nathalie Stutzmann, firmemente aposentada en la nómina de directores de Bayreuth, rozó la perfección. Lo mismo ocurrió con las voces de Andreas Schager y Gabriela Scherer y Jennifer Holloway. Que 'Rienzi' no se hubiera representado hasta ahora en ese festival no tiene nada que ver con una presunta estigmatización –sí se pone en escena, cuando corresponde, su otra pieza favorita, 'Los Maestros Cantores de Núremberg'-. La explicación es que el propio Wagner no lo incluyó en su canon de nueve piezas –entre ellas, la tetralogía del 'Anillo del Nibelungo'- establecido para el "teatro perfecto" que mandó construir en esa ciudad de provincias bávara.

Su biznieta, Katharina Wagner, directora del festival desde 2008, se liberó del canon para este aniversario. Su opción ha sido tan bien recibida que cuesta creer que no vaya a representarse, como se ha dicho, en futuras temporadas.

domingo, 26 de julio de 2026

El veranillo de Prinzenbad




Crónica desde Berlín: La piscina, lo mejor o lo peor del verano 




Piscina de Prinzenbad, en Berlín. / GEMMA CASADEVALL

 Gemma Casadevall      Berlín26 JUL 2026 6:00

"Está siendo una temporada tranquila. La gente se adaptó a venirse con la fruta cortada de casa. Y no está haciendo tanto calor", explica Max, de 24 años, argentino y en su cuarta temporada como salvavidas en una de las 18 piscinas públicas de verano berlinesas. "Apenas incautamos cuchillos. Solo algún despistado que aún no se enteró de la prohibición", dice Emir, turco-alemán de 20 años, cuyo cometido es registrar cada bolsa, mochila o cochecito de bebé en el acceso del Sommerbad Neukölln. Busca entre toallas y bañadores objetos cortantes, sean navajas o botellas de cristal.

La de Neukölln es una de las trece instalaciones con piscina de 50 metros de Berlín. Ahí, en ese barrio multiétnico, coinciden las ansias de ambiciosos nadadores en pos de su marca personal con adolescentes ligones, jubilados que nadan a su ritmo y familias con niños chapoteantes. Complementa su piscina de dimensiones olímpicas otra "infantil", con su tobogán gigante y una enorme pradera donde tumbarse al sol o bajo un árbol. "Todas sabemos que aquí se viene con la sandía troceada y empaquetada", se ríe Elif, una de tantas madres que se deja registrar pacientemente en el acceso, aunque el cometido básico de su visita sea la intendencia familia.

Es el quinto verano con registro manual en el acceso de cada una de las piscinas públicas de verano de Berlín. También se exige mostrar un documento de identidad. Es una estrategia disuasoria, puesto que en realidad solo se enseña, pero no se toma nota de la identificación. La mayoría de las entradas se adquieren online, de modo que queda constancia de la identidad del visitante, en caso de precisarse.

Con estas normas se han reducido los tumultos que en años precedentes crisparon el verano berlinés. Cualquier empujón en la cola del tobogán podía degenerar en batalla campal entre muchachadas rivales. Lo mismo ocurría en caso de dispararse otras disputas, incluidas entre progenitores “helicóptero” -como se denomina a los padres y madres hiperprotectores- ante cualquier gesto interpretado como hostil. El Senado berlinés, o gobierno regional de la capital y ciudad estado, optó primero por reforzar el personal. Luego introdujo los controles. A ello se sumó la prohibición, vigente ahora en toda Alemania, de llevar cualquier tipo de arma blanca en espacios públicos.

Microcosmos berlinés

La piscina es el refugio climático por excelencia de un verano que empezó siendo tórrido, con máximas diurnas sobre los 41 grados en la última semana de junio, pero que dio paso en julio a una de esas frustrantes temporadas con más nubarrones que días de sol. Atrás quedaron los atascos en los accesos del Prinzenbad, el de mayor superficie de Berlín, con dos piscinas de 50 metros, otra de chapoteo y la de bebés, más pradera arbolada y graderío. La de Prinzenbad es una piscina legendaria, en el asimismo multiétnico Kreuzberg. Su peculiar microcosmos inspiró una película -Prinzessinnenbad (2007) o las Princesas de la Piscina-, centrado en tres muchachas del barrio.

La realidad es bastante parecida a la del filme. Ahí conviven el burkini con la mínima expresión del bañador o incluso nadadoras en top-less. Se necesita cierto valor para practicarlo, puesto que lo habitual es recibir bajo el agua algún manotazo, intencionado o no. Pero el top-less está autorizado en todas las piscinas berlinesas -un total de 68, entre las cubiertas, al aire libre o de doble uso- desde que en 2023 prosperó la demanda ante el Senado de una mujer contra la discriminación que suponía negarle a una bañista lo de nadar a pecho descubierto.

Tarifas reducidas o pasaporte de verano

Los precios no pueden más competitivos. La entrada puntual no es tan popular -7 euros, para las instalaciones de categoría 1, como Prinzenbad-. Pero por 80 euros se adquiere el abono para 20 visitas. Mejor aún, para los más perseverantes, es la tarifa mensual por 38 euros, con una permanencia mínima de tres meses, que permite el acceso diario a cualquiera de las instalaciones públicas. Para los menores de 18 años hay un "pasaporte de verano" válido para todas a cambio de los gastos de emisión de 9 euros.

Mejor oferta, imposible. Incluso bajo riesgo de verse envuelto en batallas campales. El único calvario insalvable es la meteorología o la frustración de haber adquirido el abono mensual y comprobar a diario que no acaba de salir de sol. O que lo hace justo esa semanita en que te ausentaste de Berlín.
Siempre quedará el lago

Más competitivo aún que es el lago, por supuesto gratis y en muchos casos, como en el de Schlachtensee, literalmente a pie de la estación del metro. Tampoco ahí hay "dress code", incluidas opciones nudistas. El desnudo integral sigue siendo posible o prescriptivo en algunos lagos, aunque no está ya tan extendido como en tiempos de la Alemania comunista, cuando fue práctica generalizada.

A orillas del lago natural, en el caso urbano o el extrarradio berlinés, se respira más tranquilidad que la piscina. No hay que competir por un espacio en la sombra, puesto que están rodeados de árboles. Puede haber días de sobresaturación si el calor aprieta. Pero en los de menor afluencia se puede disfrutar del baño en armónica compañía con familias de patos o hasta cisnes.

sábado, 25 de julio de 2026

La larga noche de Abdul

La policía alemana abate al presunto autor del atentado islamista contra el Día del Orgullo en Berlín



Abdul Ballout, sospechoso del atentado de este domingo en Berlín / Reuters

  Gemma Casadevall    Berlín25 JUL 2026 23:08Actualizada 26 JUL 2026 20:18

El presunto autor del atropello múltiple que dejó al menos una mujer muerta y otras 29 personas heridas, tres de ellas de gravedad, ha sido abatido en el distrito de Spandau de la capital alemana, durante una operación policial del comando de elite SEK, según informaciones coincidentes del semanario Der Spiegel y del diario Bild. El sospechoso identificado como Abdul Ballout, es un ciudadano alemán de origen libanés simpatizante de Estado Islámico (EI). El gobierno alemán ha calificado el ataque de "atentado islamista", según indicó el ministro del Interior, Alexander Dobrindt. La Fiscalía General alemana, competente en caso de terrorismo ha asumido la investigación del caso.

El atacante se lanzó con una furgoneta alquilada contra la marcha del Día del Orgullo LGTBI el sábado por la noche. Según medios alemanes, a lo largo de este domingo fue detenido un presunto cómplice del atacante, de origen iraní.

La policía había difundido la foto de Ballout, con antecedentes policiales por radicalismo islámico y que se dio a la fuga tras estrellar su vehículo. La operación policial se llevó a cabo en una parcela ajardinada del barrio de Spandau, en las afueras de Berlín. La zona fue acordonada por las fuerzas especiales, que dispararon tras ser atacados por el fugitivo.

El atacante irrumpió sobre las 22.15 con una furgoneta blanca en una calle adyacente al Tiergarten, el parque central de Berlín, a unos 200 metros de la Puerta de Brandeburgo. Por el lugar había discurrido la concentración final del Día del Orgullo. El vehículo se lanzó sobre un grupo de personas, atropelló a varias de ellas y finalmente se estrelló contra un árbol. Se sospecha que en la furgoneta iba un acompañante, supuestamente su cómplice, de origen iraní, que según informaciones de medios alemanes ha sido detenido.


Fiesta del Orgullo LGTBI en Berlín. / EFE

Agentes de las fuerzas de seguridad registraron un domicilio horas después del ataque, pero el sospechoso no se encontraba en ese lugar. Ballout, nacido en Berlín en 2005 de origen libanés, había alquilado la furgoneta. Se le describe como un hombre alto y delgado, de unos 1,9 metros de altura. Había salido en libertad condicional el pasado mayo tras una condena a un año y unos meses por presuntos planes terroristas. Estaba fichado como "peligroso" y dispuesto a la violencia.

Sacudida ciudadana y política

El alcalde de la ciudad, el conservador Kai Wegner, ha calificado lo ocurrido de "ataque brutal contra nuestro modelo de sociedad abierta". "Berlín es la ciudad de la libertad. Nuestra libertad ha sido atacada hoy de una forma terrible", añadió el político de la Unión Cristianodemócrata (CDU), quien se desplazó a medianoche al lugar de los hechos para seguir las investigaciones sobre el terreno. El canciller alemán, Friedrich Merz, condenó asimismo el "ataque abominable", exponente del "veneno del odio extremista" En términos parecidos ha expresado su pesar el presidente del país, Frank-Walter Steinmeier, y representantes de todo el espectro parlamentario alemán.

El atropello múltiple ha sacudido Berlín, donde al igual que en otras ciudades alemanas, como Colonia, Düsseldorf o Múnich, se celebran estos días las marchas del Orgullo o Christopher Street Day (CSD). De confirmarse el transfondo islamista, se teme que influya en las elecciones regionales que se celebran en Alemania el próximo septiembre, probablemente en favor de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD). 

Mientras el resto de los partidos mostraban su estupor y conmoción, desde la AfD se consideró que el ataque muestra cómo el gobierno y el conjunto de las fuerzas de seguridad son incapaces de tener bajo control ni siquiera a personas fichadas como extremistas, como es el caso del sospechoso. La AfD lidera claramente los sondeos en dos estados federados del este, Sajonia-Anhalt y Mecklenburgo-Antepomerania. Está asimismo despegando en la capital y ciudad-estado de Berlín, donde asimismo se celebran comicios y donde la AfD se disputa el primer puesto con La Izquierda.

En Alemania se recuerdan varios casos de atropellos múltiples u otro tipo de atentados cometidos por el radicalismo islámico en campañas electorales. El más destacado fue el cometido por otro islamista radical la víspera de las elecciones generales de febrero de 2025, que apuñaló e hirió gravemente a un turista español en el Monumento a los Judíos de Europa Asesinados de Berlín, vecino a la Puerta de Brandeburgo.

Despliegue policial

Las autoridades berlinesas habían desplegado un dispositivo de 2.200 agentes de Policía durante la fiesta del Día del Orgullo LGTBI. El suceso ocurrió en la calle Lennéstrasse, aledaña al Tiergarten, el gran parque del centro de Berlín. En las inmediaciones se había desarrollado la concentración final del Día del Orgullo LGTBI, una fiesta que reunió a cientos de miles de personas. El fuerte operativo policial es habitual en el país, ya que en años anteriores se han producido ataques o actos de intimidación por parte de neonazis, lo que en algunos puntos del este de Alemania llevó a su cancelación o suspensión prematura.

Inmediatamente después de saltar las primeras informaciones, el evento fue cancelado por los organizadores. Se pidió a los concentrados que abandonaran ordenadamente el lugar, mientras se desplegaban los servicios sanitarios y efectivos del cuerpo de bomberos en la zona. Han quedado asimismo canceladas el resto de fiestas del colectivo LGTBI para este domingo.

La crònica, con ò

 El temple wagnerià amb sobrepés històric



Magdolna Parditka i Alexandra Szemerédy, codirectores de ‘Rienzi’, amb Markus Kiesel, que s’ha encarregat de la dramatúrgia BAYREUTH FESTIVAL.


La pri­mera des­fi­lada de la tem­po­rada cap al “turó verd”, com s’ano­mena la mun­ta­nyeta de Bay­reuth on va plan­tar el seu tea­tre Ric­hard Wag­ner, serà aquest cop un pas­seig per pre­su­mir, veure i ser vist. Contrària­ment a la tra­dició, la tem­po­rada del Fes­ti­val Ric­hard Wag­ner no s’obre aquest 25 de juliol amb música d’aquest com­po­si­tor, sinó amb la Novena de Beet­ho­ven.

L’elit política ale­ma­nya i els wag­ne­ri­ans d’arreu del món tin­dran així una ober­tura musi­cal­ment més lleu­ge­reta, en con­trast amb el que els espera després. Diu­menge s’hi estrena Rienzi, diri­gida per Mag­dolna Par­ditka i Ale­xan­dra Sze­merédy en la part escènica i Susanne Stutz­mann en la musi­cal, una òpera que fins ara no s’havia repre­sen­tat al fes­ti­val i que va ser la pre­fe­rida d’Adolf Hit­ler. A par­tir del dilluns es des­ple­garà el secret més ben guar­dat d’aquest fes­ti­val, que cele­bra el seu 150 ani­ver­sari: un Anell del Nibe­lung amb imat­ges gene­ra­des amb intel·ligència arti­fi­cial, sota la direcció escènica de Mar­cus Lob­bes i diri­gida per Chris­tian Thi­e­le­mann, la màxima batuta de l’uni­vers wag­nerià actual.

L’ortodòxia ja tre­mola i recorda el dar­rer expe­ri­ment quant a inno­va­ci­ons tècni­ques: el Par­si­fal estre­nat el 2023 de Jay Sheib i amb Pablo Heras-Casado a la direcció. S’hi incor­po­ra­ven unes ulle­res de rea­li­tat vir­tual que, per sort, no eren d’ús pre­cep­tiu, sinó opci­o­nal. L’ocurrència de Sheib va ser aco­llida amb més quei­xes que entu­si­asme. Els anys següents es van lli­mar asprors. Heras-Casado s’ha con­so­li­dat dins l’eli­tista nòmina de la casa. Ara hi torna, tant per a la repo­sició de Par­si­fal com per als dos con­certs gratuïts a l’aire lliure.

Kat­ha­rina Wag­ner, la bes­neta del com­po­si­tor i direc­tora del fes­ti­val des del 2008, se la juga amb Rienzi. Intro­duir una òpera inèdita en un fes­ti­val que mima els seus ritu­als, és una aposta arris­cada. Més, si està rela­ci­o­nada amb Hit­ler, qui va veure en Wag­ner el com­po­si­tor ideal per a l’anti­se­mi­tisme que va prac­ti­car i va dei­xar palès, en un assaig titu­lat El juda­isme i la música. Cin­quanta anys després de la mort del com­po­si­tor, el Ter­cer Reich va pas­sar de l’anti­se­mi­tisme en abs­tracte wag­nerià a un geno­cidi amb sis mili­ons de jueus assas­si­nats als camps d’exter­mini.

“Som cons­ci­ents de la con­trovèrsia que es pot gene­rar. Però pre­ci­sa­ment per això cre­iem neces­sari con­fron­tar-nos amb aquesta òpera i des­ta­car-ne la paraula enfon­sa­ment amb què rela­ci­o­nem aque­lla dic­ta­dura mons­tru­osa”, va expli­car Kat­ha­rina, en una con­ferència vir­tual prèvia a l’estrena. Del reper­tori pre­fe­rit per Hit­ler ja es con­ti­nua repre­sen­tant de forma habi­tual a Bay­reuth els Mes­tres Can­tai­res de Nurem­berg. Que jus­ta­ment en l’ani­ver­sari rodó s’ampliï el pano­rama amb Rienzi no podia pas­sar des­a­per­ce­but. La comu­ni­tat jueva, per la via d’una de les seves figu­res més visi­bles a Ale­ma­nya, Mic­hel Fri­ed­mann, va recla­mar la inclusió d’una matinée en record de les “veus silen­ci­a­des” dels músics vícti­mes del nazisme. Kat­ha­rina Wag­ner pri­mer va negar-s’hi per raons de segu­re­tat. Després, vista l’allau de crítiques a la decisió, va rec­ti­fi­car. El resul­tat n’és aquesta sessió de matí, que ser­virà per recor­dar no només aques­tes vícti­mes, sinó també la sub­missió de Bay­reuth al règim de Hit­ler des de la seva arri­bada al poder, el 1933. A Hit­ler se’l rebia com un mem­bre de la família. S’allot­java a la residència dels Wag­ner, con­ver­tida ara en la Casa Museu Wahn­fried. Bay­reuth no amaga aques­tes fide­li­tats mons­tru­o­ses del pas­sat. Recórrer la Casa Wahn­fried i la seva docu­men­tació sobre els lli­gams dels des­cen­dents de Wag­ner amb el règim nazi forma part dels ritu­als dels visi­tants de Bay­reuth .

viernes, 24 de julio de 2026

Remiendos en la Koalition

Merz remodela el Gobierno de Alemania para colocar a afines en puestos clave de su debilitada coalición



El canciller alemán, Friedrich Merz, este jueves en el Bundestag. / HANNIBAL HANSCHKE / EFE
 Gemma Casadevall   Berlín24 JUL 2026 10:51

El canciller Friedrich Merz optó por una remodelación de su Gobierno para rodearse de personas de su máxima confianza. Su objetivo inminente es atrincherarse ante la maratón electoral alemana de septiembre, que se presenta muy cuesta arriba para su coalición de Gobierno. El detonante de la maniobra es la dimisión de su líder en el grupo parlamentario, Jens Spahn, apeado del puesto por haber recurrido a un vientre de alquiler para convertirse en padre. El resultado es un carrusel de relevos al que, según avanzó el propio Merz, seguirán próximamente "otros cambios".

El de mayor relevancia, anunciado por Merz tras convocar a los medios a primera hora de este viernes, es el paso de su ministro en la Cancillería, Thorsten Frei, al puesto de jefe del grupo parlamentario que deja vacante Spahn. Se espera de Frei, muy afín a Merz, que sujete las riendas de sus diputados tras reiterados votos disidentes, incluidos los revelados en una fallida primera votación de investidura del canciller, en mayo de 2025.

A Frei le sucederá en el ministerio de la Cancillería, con competencias en la coordinación de los servicios secretos, la hasta ahora titular de Sanidad, Nina Warken. Para Merz, la gestión de Warken en Sanidad, incluida una reforma con notorios recortes de prestaciones, evidencia su "capacidad para sacar adelante" proyectos complejos.

El siguiente escalafón es el paso a Sanidad de Carsten Linnemann, secretario general de la Unión Cristianodemócrata (CDU), el partido que lidera Merz. Este carrusel se barajaba ya desde la dimisión de Spahn. Pero, además, el canciller añadió la designación como secretario de Estado para las relaciones con los poderes regionales, los ‘länder’, un controvertido lobiísta de la CDU Philipp Amthor, con varios lamparones por sospechas de corrupción.

Viento en contra en las urnas


La remodelación afecta solo a puestos de su CDU, aunque la elección de Frei como jefe parlamentario de los conservadores debe ser ratificada también por su hermanada Unión Socialcristiana de Baviera (CSU). La próxima semana se procederá a la votación, en plena pausa parlamentaria.

Spahn dimitió el fin de semana pasado tras revelar que él y su marido, Daniel Funke, habían sido padres gracias a un vientre de alquiler en Estados Unidos. La gestación subrogada está prohibida en Alemania. Spahn había apoyado sucesivas resoluciones del partido en contra de su legalización.

El escándalo ha sacudido las vacaciones de la clase política y retrasado las del canciller. A los conservadores y sus socios socialdemócratas les espera un septiembre duro. Hay elecciones regionales en el este del país, donde la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) se alzará, según los sondeos, como primera fuerza con más del 40 % de los votos. A esos comicios se suman los de la ciudad-estado de Berlín, donde asimismo se perfila un despunte de la AfD, en pugna con la Izquierda por el primer puesto.