Gemma Casadevall
Berlín, 1 oct (EFE).- El exministro
alemán de Finanzas Peer Steinbrück auguró hoy un "divertido duelo" hasta las
Generales de 2013 con la canciller Angela Merkel, a la que acusó de "no atajar
la raíz de la crisis" -el poder de los bancos, según él- y de llevar a Alemania
y Europa a un vuelo errático "sin saber dónde aterrizará".
A un año de los
comicios generales, Steinbrück dio por abierta la carrera a la Cancillería en
una comparecencia ante los medios, tras ser nominado candidato del Partido
Socialdemócrata (SPD) por el voto unánime de la cúpula de la primera fuerza de la oposición.
"Me siento arropado por el partido y me siento capacitado para
una campaña larga, intensa y hasta divertida, no solo basada en el choque
frontal", dijo Steinbrück respecto al desafío que les aguarda a él y a Merkel,
bajo cuyo primer Gobierno fue ministro entre 2005 y 2009.
Ya en ese periodo
tuvo oportunidad de comprobar, dijo, que volar en un avión manejado por Merkel
implica hacerlo bajo garantías de absoluta "seguridad técnica", pero no de saber
dónde "acabaremos aterrizando".
Consecuencia de ello es una Alemania "donde
crece la precariedad laboral" y aumenta "la brecha social", dijo, amparado en un
informe del Gobierno actual, según el cual un 10 % de los alemanes acaparan la
mitad del patrimonio del país -en 1998 la cuota era del 45 %-.
Steinbrück
diseñó en un monólogo de más de media hora las líneas de su campaña -"que
acabaremos de perfilar hasta entrar en la fase caliente electoral", dijo- a lo
que siguió un turno de preguntas en que él y el presidente del SPD, Sigmar
Gabriel, se vieron confrontados al pulso interno hasta esa designación.
Hasta el viernes, en el SPD se mantenía la incógnita de quién sería el rival
de Merkel, para lo que concurrían tanto Gabriel como Steinbrück, además de Frank
Walter Steinemeier, jefe del grupo parlamentario socialdemócrata, Frank Walter
Steinmeier y titular de Exteriores en la primera legislatura de Merkel.
Gabriel anunció el viernes la decisión a favor de Steinbrück, que deberá
someterse al voto de las bases en un congreso, el 9 de diciembre en Hannover
(centro del país), para el que no se ha anunciado ninguna candidatura
alternativa.
Todo apunta así a un nuevo duelo entre Merkel y un exministro
socialdemócrata suyo, después de que en 2009 la canciller se enfrentara a
Steinmeier y lograra el doble objetivo de la reelección y, además, dejar atrás
la fórmula de gran coalición con el SPD para aliarse con el Partido Liberal
(FDP), su socio tradicional.
Así como Merkel aspira a reeditar su actual
alianza con el FDP, Steinbrück no dejó la menor duda de que su propósito no es
repetir la experiencia de la gran coalición.
Su propósito es conquistar la
Cancillería y gobernar coaligado con los Verdes, tal como lo hizo Gerhard
Schröder entre 1998 y 2005.
El punto de partida de ese largo viaje será el
congreso de Hannover -patria política de Schröder- y, hasta la cita con las
urnas, previsiblemente en un año, Steinbrück se comprometió a predicar con el
ejemplo, en lo que respecta a la ética.
Así, dejará sus cargos en el consejo
de vigilancia de la multinacional del acero ThyssenKrupp -pero no su puesto en
el del campeón de la Bundesliga, Borussia Dortmund "porque al fin y al cabo
todos ahí son aficionados, como yo", dijo.
También dejará de cobrar por
impartir conferencias o participar en foros -es uno de los diputados más
codiciados en estos círculos-, afirmó en el turno de preguntas, en el que dejó
de lado el espíritu "divertido" para ofrecer su perfil más agresivo.
Steinbrück es conocido entre sus compatriotas por sus salidas de tono y
respuestas a veces hasta hoscas, lo que hasta ahora no le ha perjudicado en la
apreciación ciudadana.
El exministro está entre los políticos mejor
considerados del país, tras Merkel y el actual titular de Finanzas, Wolfgang
Schäuble, con el que comparte entre otros rasgos su alta reputación como
extremadamente competente en esa materia. EFE
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