viernes, 9 de mayo de 2014

François y Angie, a lo suyo


Merkel y Hollande se presentan junto como alternativa a los ultras


Gemma Casadevall

Berlín, 9 may (EFE).- La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, François Hollande, dieron hoy la imagen de una gran coalición europea socialista y cristianodemócrata -semejante a la que gobierna en Alemania- como fórmula frente al auge de las diversas corrientes populistas que se ciernen sobre la UE. 
"Queremos construir juntos Europa", apuntó Hollande, desde la isla alemana de Rügen, en una breve declaración conjunta con la canciller, a modo de apertura del encuentro informal que ambos prolongarán hasta mañana. 
"Tenemos muchos problemas que abordar. Este es el marco adecuado", añadió Merkel ante una reunión programada meses atrás - y empañada ahora por la crisis ucraniana- como visita estratégica de Hollande (su gran aliado europeo) a su circunscripción electoral. 



Se parte de la base de que Merkel y Hollande buscarán una posición común para las sanciones que la UE amenaza con imponer a Rusia -la llamada tercera fase-, como medida de presión si Moscú interfiere en la prevista celebración de los comicios ucranianos, el 25 de mayo, la misma fecha en que se celebrarán las elecciones al Parlamento Europeo. 
El encuentro tenía perfiles hasta idílicos, a tres semanas de unas elecciones europeas de las que, según los sondeos, Hollande puede salir aún más debilitado en Francia y con el ultraderechista Frente Nacional con moral de vencedor. 
Con dinámica parecida se ha planificado la jornada del sábado -visita a la ciudad de Stralsund, su iglesia y luego otra declaración conjunta-, diseñada para exhibir armonía bilateral. 
Según fuentes gubernamentales alemanas, ambos líderes se proponen "tomarse su tiempo" para abordar, a lo largo de ese encuentro, cuestiones que van del conflicto en Ucrania a los comicios europeos. 
Asimismo, se prevé que traten los planes de alianza entre la firma francesa Alstom y la alemana Siemens, fórmula que París favorece frente a la oferta de la estadounidense General Electric (GE), cuestión que discutirán en paralelo sus titulares de Economía -Sigmar Gabriel y Arnaud Montebourg-, desde Berlín. 
Por encima de cuestiones específicas, en medios alemanes -desde "Der Spiegel" a la televisión pública ARD- prolifera estos días el término gran coalición, pero escala europea, de acuerdo con el modelo de gobierno alemán que preside Merkel e integran cristianodemócratas y socialdemócratas. 
Los dos principales aspirantes a presidir la Comisión Europea (CE), el conservador luxemburgués Jean-Claude Juncker y el socialdemócrata alemán Martin Schulz, se comportaron ya el día anterior, en el cara a cara ante la televisión pública germana, casi como colegas, más que contrincantes. 
Schulz se presentó como el correctivo que precisa Europa para la política de austeridad de Merkel, mientras que Juncker lo hizo como garante de la estabilidad frente a cualquier crisis. 
Pero, por encima de algunas diferencias, los 90 minutos de debate se movieron en términos de un fair play, al parecer, tan previsible, que atrajo apenas a 1,79 millones de espectadores, cuatro millones menos que la audiencia habitual en esa franja horaria para la cadena pública afectada, la alemana ZDF. 
Schulz y Juncker -de 58 y 59 años, respectivamente, y un nivel de competencia y trayectoria europea similares- no parecen destinados a arrastrar multitudes, de momento, a los mítines ni ante la pantalla. 
Sobre los comicios planea la sombra de la abstención -lo que, según los expertos favorece a las formaciones minoritarias y al populismo-, después de que en las europeas de 2009 la participación se situara en el 43 %, claramente por debajo del 73 % que se registra en unas generales.EFE 
gc/fpa 

jueves, 8 de mayo de 2014

Un debate entre clónicos... y Podemos en la Humboldt

Juncker y Schulz buscan el poderoso voto alemán con diferencias en el detalle

Gemma Casadevall 



Plädieren für harte Sanktionen gegen Russland: Martin Schulz (l.) und Jean-Claude Juncker während der TV-Debatte.

Berlín, 8 may (EFE).- Los dos grandes candidatos a la presidir la Comisión Europea (CE), el conservador Jean-Claude Juncker y el socialdemócrata Martin Schulz, se lanzaron hoy a por el voto alemán con un debate televisado marcado por las coincidencias y donde las distancias se apreciaban en el detalle. 
El luxemburgués exjefe del eurogrupo y su contrincante alemán, presidente de la Eurocámara, se sometieron a 90 minutos de cara a cara como el defensor de la estabilidad frente a la crisis, el primero, y el correctivo contra los estragos dejados por la austeridad de la canciller Angela Merkel, el segundo. 
La lucha contra el desempleo juvenil, que en algunas regiones de Portugal, España o Grecia afecta al 60 % de los jóvenes, dijo Schulz, es "tarea europea" y uno de los grandes retos de la UE. 
"Ese será mi gran desafío", respondió sin titubear, a la última pregunta del debate mantenido en la televisión pública de su país, acerca de cuál debía ser el eje de su gestión, en caso de convertirse en presidente de la CE. 
"Mantener la estabilidad presupuestaria", apuntó por su parte Juncker, quien poco antes había coincidido con su contrincante en el término "tarea europea", aunque luego incidió en la responsabilidad de los gobiernos nacionales en ese cometido. 
El desempleo juvenil es "una tragedia para toda Europa", insistió Schulz, según el cual la receta para combatirlo pasa por garantizar que fluya el crédito a las pymes, en tanto que principales generadoras trabajo en los países más afectados por el paro. 
El apartado de la desempleo juvenil fue el último entre los temas del debate, a lo largo del cual hubo una coincidencia casi milimétrica en política exterior y especialmente ante el conflicto de Ucrania -donde expresaron su confianza en la celebración de las previstas elecciones, el 25 de mayo. 
Asimismo defendieron también posturas parecidas en la necesidad de cerrar con éxito las negociaciones para el Tratado de Libre Comercio entre EE.UU. y la UE, siempre que se mantengan los estándares europeos en cuestiones como la protección del consumidor. 
Juncker, exjefe del eurogrupo, mostró mayor competencia frente a preguntas específicas de la unión bancaria, mientras que Schulz abundó en la necesidad de hacer primar "los derechos de los ciudadanos sobre los intereses de los banqueros". 
Las mayores divergencias surgieron ante la inmigración, donde el luxemburgués defendió la necesidad de combatir los "abusos" de quienes tratan de beneficiarse del sistema social, -por ejemplo, alemán-, mientras su rival esgrimía el término solidaridad. 
El debate era el punto fuerte de una campaña para las europeas, pero tenía cierto aire de asunto interno alemán, no solo por ser éste el idioma común de ambos, sino también por el peso del voto de este país en la futura Eurocámara -96 escaños, del total de 751. 
Juncker fue elegido candidato de Partido Popular Europeo (PPE) con el apoyo tácito de Merkel -pese a que, mientras fue jefe de eurogrupo no siempre hubo coincidencia de parecer entre ambos. 
Para el ciudadano alemán, Schulz no está tan alejado de la línea de la canciller, máxime ahora que ésta gobierna en gran coalición con el Partido Socialdemócrata (SPD), de cuya ejecutiva forma parte el candidato a las europeas. 
Según un sondeo de esta semana, la mayoría de los alemanes quisiera a Schulz como presidente de la CE, aunque a la hora de votar probablemente apoyará a la Unión Cristianodemócrata de Merkel. 
Una encuesta del instituto demoscópico Forsa otorga un 41 % de intención de voto a la CDU y a su aliada bávara de la CSU -que forman parte del Partido Popular Europeo- y apenas un 23 % al SPD. 
Al poco combativo duelo televisivo seguirá mañana la visita del presidente francés, François Hollande, a Merkel, en la circunscripción electoral de la canciller, en el este del país. 
Los dos líderes del eje franco-alemán recorrerán la localidad de Stralsund en una visita calificada de informal y que tiene perfiles de encuentro "pro europeo" conjunto, entre el socialista Hollande y la conservadora Merkel. EFE 
gc/rs 


Podemos abre campaña en Berlín




Berlín, 8 may (EFE).- La formación Podemos, liderada por el profesor universitario Pablo Iglesias, abrió hoy su campaña para las elecciones europeas en Berlín ante cientos de jóvenes españoles que emigraron a Alemania en busca de empleo y entre proclamas contra la austeridad representada por la canciller Angela Merkel. 
"No queremos ser una colonia del Banco Central Europeo ni un país de emigrantes", dijo Iglesias, en la Universidad Humboldt de Berlín, lugar elegido para el comienzo de la campaña de una formación cuyo modelo europeo es la Izquierda Radical griega (Syriza), de Alexis Tsipras. 
El líder de Podemos defendió ante su auditorio una serie de puntos económicos, como la necesidad de poner fin a los paraísos fiscales y una reforma impositiva basada en la justicia social. 
"Los que rompen España no son los catalanes, sino los que privatizan el tejido social", dijo, entre aplausos de un público formado mayoritariamente por jóvenes. 
Entre los aproximadamente 200 asistentes había muchos miembros del Movimiento 15M, el colectivo de indignados al que pertenece Iglesias y con el que se reconoce "emparentada" esta formación de nuevo cuño de izquierdas, con aspiraciones a sentarse en la Eurocámara. 
"No estaba en nuestros planes irnos al extranjero, pero vemos que éste va a tener que ser nuestro horizonte por tiempo indefinido", dijo a Efe, en un aparte, Esperanza Jubara García, investigadora en neurociencia de 30 años, nacida en San Sebastián y en Berlín desde 2011. 

Jubara García ocupa el puesto número nueve en la lista de las europeas y, como la mayoría de los presentes en el aula de la Universidad Humboldt berlinesa, se considera parte de la generación de "exiliados laborales", sin fecha de regreso clara. 
Un caso similar es el de Miguel Ángel Martín Blanco, de 25 años y nacido en Valladolid, miembro del Círculo Podemos de Berlín, que tras completar la carrera de Filosofía ha estado trabajando en distintos lugares de Alemania -Baviera, principalmente-, como cocinero, entre otros oficios ocasionales. 
El lanzamiento de la campaña se hizo en Berlín, "no solo porque a Alemania hemos venido a parar muchos de los jóvenes desempleados españoles, sino porque aquí está el gobierno de Merkel", indicó Jubara García. 
En paralelo se han organizado hasta 300 Círculos Podemos en todo el mundo -principalmente en Europa, pero también en algunas ciudades de Latinoamérica, añadió su compañero-, que pretenden llevar la campaña de la formación por todo el mundo. 
El arranque en el aula universitaria fue la antesala de distintos actos simbólicos, como la "pegada de carteles" para medianoche, coincidiendo con la apertura de campaña que realizan este día, en España, la mayoría del resto de formaciones políticas. 
Asimismo se programó una más bien festiva "comida de uvas", ante la Universidad, alusiva a que "la mayoría de nosotros tuvimos que hacerlo aquí, la pasada Nochevieja, involuntariamente lejos de nuestra casa", apuntó Martín Blanco. 
Iglesias llegó al acto de la Humboldt desde el aeropuerto berlinés de Tegel, con el acto ya iniciado, y tenía previsto marcharse mañana mismo, a primera hora, para seguir la campaña en España. EFE 
gc/mlg

La tentación de hablar de fútbol


http://www.dw.de/cuadriga-un-mundial-dif%C3%ADcil-qu%C3%A9-ganar%C3%A1-brasil/av-17623427

https://www.youtube.com/watch?v=4ImzBn_BbI0




Debería ser una fiesta del fútbol de primera categoría. En el país del pentacampeón del mundo se espera, en los próximos meses, a 600.000 aficionados al fútbol de todo el mundo. Pero por el momento no se respira ambiente de fiesta, sino todo lo contrario. Parece que hubiera estallado la guerra en las calles con motivo de este Mundial, con heridos y muertos.
Porque, para muchos brasileños, el Mundial de fútbol se ha convertido en un símbolo de la opresión. Su grito de guerra es: “¡No permitiremos que aquí se celebre un Mundial!” Según estudios oficiales, el Mundial costará alrededor de 40.000 millones de dólares. Los brasileños temen que el dinero invertido no les beneficie en nada y que sólo sirva para construir estadios que quedarán sin uso después de la competición.
¿Por qué se odia este Mundial en un país que ama tanto el fútbol? ¿Se logra controlar la violencia en Brasil? ¿Pone en situación de riesgo a los aficionados? ¿Cuál es el papel que juega la FIFA? ¿Pueden desligarse deporte y política? Los acontecimientos deportivos, ¿sólo son posibles sin que haya protestas en contra? ¿Cuáles son las lecciones a sacar?


Dario Azzellini - De origen italiano, estudió Ciencias Políticas en la Universidad Libre de Berlín. En la actualidad trabaja como periodista, traductor y realiza documentales. Está especializado en Latinoamérica.



Sven Goldmann – originario de Berlín, es redactor en Der Tagesspiegel desde 1992, donde también fue director de la redacción deportiva. Desde el año 2005 es reportero deportivo e informa en particular sobre fútbol en Alemania y en el mundo. Estuvo repetidas veces en Latinoamérica.

martes, 6 de mayo de 2014

La pulcra juventud del Maxim Gorki


Merkel ensalza ante los jóvenes el "regalo" de una Europa en paz

Gemma Casadevall

Berlín, 6 may (EFE).- La canciller alemana, Angela Merkel, ensalzó hoy el "regalo de la Europa en paz y unida" ante centenares de jóvenes europeos, en un acto en memoria del inicio de la Primera Guerra Mundial que inevitablemente recaló en Ucrania. 
"Costó décadas superar la división dejada, en Alemania y Europa, por las dos guerras mundiales, primero, y la Guerra Fría, después", recordó Merkel en la apertura del "History Campus", en el teatro Maxim Gorki de Berlín. 
Y hoy "nos encontramos ante la amarga realidad de una paz amenazada entre nuestros directos vecinos", añadió, en relación a la crisis entre Rusia y Ucrania. 


El estallido de la I Guerra Mundial -"el origen de la catástrofe que se abatió sobre Europa y el mundo"-, en 1914, puso de relieve el "fracaso de la diplomacia", según Merkel. 
Ahora hay que demostrar que "se aprendieron las lecciones" de entonces, dijo, para insistir en su convicción de que se logrará dar con esa "solución diplomática" a la crisis ucraniana. 
El auditorio de Merkel en el Maxim Gorki, el más pequeño entre los teatros públicos de Berlín, estaba integrado por unos 440 jóvenes llegados de 40 países para participar en el acto central del centenario de la I Guerra Mundial, una contienda en la que murieron 16 millones de personas. 
"Sumérjanse en la Historia desde esta ciudad que, dicen, tiene además una buena vida nocturna", invitó Merkel a los presentes, consciente de que, en su mayoría, no acuden a Berlín únicamente a analizar el pasado. 
"A ustedes les corresponde escribir la siguiente página de la Historia", siguió, tras recordarse a sí misma, con 35 años, cuando vivió la caída del Muro berlinés que precipitó el fin de la división europea. "De eso hará ahora 25 años. Muchos de ustedes no habían nacido", dijo. 
Merkel se ganó el aplauso de los jóvenes en el Maxim Gorki, un teatro emplazado en lo que fue el sector este de Berlín, junto a la espléndida avenida Unter den Linden, y que ya en esos tiempos se preció de ofrecer obras críticas pese a la censura comunista. 
El acto era una de las pocas conmemoraciones institucionales en Alemania en el centenario del inicio de la I Guerra Mundial, de la que el país salió vencido, humillado y empobrecido por las enormes reparaciones a que quedó obligado, lo que actuó de caldo de cultivo para generar el gran monstruo que fue el nazismo. 
La lejanía en el tiempo de la llamada Gran Guerra facilitó que el aniversario haya quedado algo opacado frente a los actos que se prevén para los 75 años del arranque de la II Guerra -el 1 de septiembre de 1939, con la invasión de Polonia- y los 25 de la caída del Muro de Berlín, el 9 de noviembre de 1989. 
El "History Campus" reunirá hasta el 11 de mayo a esos jóvenes de toda Europa, con el propósito de refrescar la memoria acerca de la primera gran guerra "industrializada", en que la maquinaria bélica y la tecnología multiplicaron el horror de toda contienda. 
El ciclo trazará un hilo conductor entre ese 1914 y el presente 2014, con un programa amplio que incluye conciertos, espectáculos, exposiciones y seminarios y también recorridos por la capital alemana. 
Berlín da así la vuelta a un aniversario que se temía adusto para el anfitrión y que se convierte en convocatoria abierta a los rostros de la Europa joven, principalmente procedentes de la propia Alemania o del este del continente, pero también del sur. 
"Tenemos que confiar en esa vía diplomática que busca Merkel (para la crisis en Ucrania). Lo contrario es la guerra no ya en la puerta de casa, sino incluso dentro de casa", dijo Maritza Polewa, de 22 años, nacida en Gdanks (Polonia) y con novio ucraniano, "ahora mismo en Kiev". 
Merkel "impresiona, claro. Tanto por su biografía, como una mujer crecida bajo una dictadura que llegó al poder, como por su estilo de hacer política", comentó a Efe Laura Río, portuguesa de 22 años, estudiante de Derecho y una de las seleccionadas para la foto "de familia" con la canciller. EFE 
gc/ja 
(foto) (audio)

La West Eastern Divan se le quedó chica a Daniel


Barenboim planta en Berlín su Academia para jóvenes de Oriente Medio


Gemma Casadevall


Berlín, 6 may (EFE).- El director argentino-israelí Daniel Barenboim presentó hoy su academia musical para jóvenes de Oriente Medio en el corazón de Berlín, con auditorio diseñado por Frank Gehry, continuadora de la idea de reconciliación a través de la música con que nació la West-Eastern Divan Orchestra. 
En vecindad con la Staatsoper Unter den Linden, que dirige desde 1992, y a escasa distancia del ministerio de Asuntos Exteriores, la Barenboim-Said Akademie recibirá en 2016 la primera promoción de "jóvenes talentos" árabes e israelíes, explicó el músico en el acto inaugural de las obras. 
Será la tercera gran academia de música de Berlín, "con un carácter propio", no solo porque formará en Alemania a jóvenes judíos, sino porque su concepto excede a lo meramente musical para entrar en el "desarrollo de estrategias de reflexión" sobre la paz. 
"Como dijo Said, un especialista es alguien que sabe mucho de muy poco. Nosotros queremos ir hacia un concepto más filosófico y global de la música", indicó, en alusión al fallecido filósofo palestino Edward Said, cofundador con él de la West-Eastern Divan, en 1999. 
La formación musical se prolongarán tres años e incluirá clases de filosofía "dos veces por semana", puntualizó Barenboim, como expresión de hasta qué punto se toma en serio el aspecto "reflexivo" de su concepto de enseñanza musical. 
Barenboim, una autoridad moral en la capital alemana, donde trabaja "una media de cinco meses al año", logró movilizar recursos ahí donde aparentemente no los hay para un proyecto que forma parte del compromiso de Alemania con la paz en Oriente Medio. 
Berlín está endémicamente en quiebra, y la necesidad de mantener en pie tres óperas y varias academias de música es tema recurrente en la ciudad. 
Pese a ello, encontró financiación para una obra presupuestada en 33,7 millones de euros (46,7 millones de dólares), 20 (27,7 millones de dólares) de los cuales proceden de las arcas públicas y el resto de donantes privados, mientras que Berlín "presta" el edificio por 99 años. 
Barenboim no se planteó instalarla en algún punto de Oriente Medio -"ello significaría dejar a una de las dos partes fuera, árabe o israelí"-, sino que se decantó por el "exilio" berlinés. 
El proyecto quedará alojado en un antiguo almacén de la Staatsoper de fachada neoclásica, cuyo interior albergará un auditorio con 622 plazas diseñado por Gehry y con acústica de Yasuhisa Toyota. 
La Akademie dispondrá de 6.500 metros cuadrados de superficie, entre espacios para ensayos, auditorios, oficinas y cafetería. 
"No es un proyecto político, sino humano", apuntó Barenboim a Efe en un aparte de la presentación, para garantizar que su implicación en el proyecto no irá en detrimento de la sede de la West-Eastern Divan, en Sevilla. 
"Al contrario, la Akademie ayudará a consolidar el proyecto", afirmó el músico respecto a esa orquesta, Premio Príncipe de Asturias a la Concordia de 2002. 
La Akademie representa "la continuidad" de algo que nació con la fundación de la Divan, en Weimar (este de Alemania), y cuya sede está en Sevilla por ser "el lugar idóneo para acogerla", como ejemplo de la convivencia pasada de cristianos, judíos y musulmanes. 
Barenboim presentó la obra junto al exministro de Cultura del Gobierno alemán Michael Naumann y la responsable de ese departamento en la ciudad-estado de Berlín, Monika Grütters. 
El evento tuvo el aire característico del "antiglamur" berlinés, un edificio en obras, entre salas cerradas por portalones de hierro con aspecto de mazmorra y ventanas avejentadas donde crecen las telarañas y alguna planta silvestre. 
Barenboim concentró ahí un fuerte despliegue mediático, como ocurre con cualquiera de sus convocatorias de prensa, no solo con sus estrenos en el Schiller Theater, domicilio provisional de la Staatsoper, mientras se remodela el edificio original. 
Hasta que la Akademie reciba a la primera promoción de talentos, Barenboim tendrá aún ocasión de hablar de su compromiso con la paz en Oriente Medio, con ocasión de la próxima visita a Berlín de la West-Eastern Divan. 
Será el 24 de agosto, en una de las galas al aire libre de la Waldbühne, un recinto junto al estadio olímpico de la capital alemana, y al que la orquesta llegará tras otro de los conciertos que Barenboim prepara con especial mimo: el del día 4 de ese mes, en el Teatro Colón de Buenos Aires, su ciudad natal. EFE 
gc/nl/ram 
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