martes, 19 de junio de 2018

Tic tac bávaro











Baviera dona 15 dies 

lunes, 18 de junio de 2018

Tregua fake



Merkel y sus socios aparcan su pulso migratorio hasta pasada la cumbre de la UE

Gemma Casadevall

Bildergebnis für merkel seehofer


Berlín, 18 jun (EFE).- La canciller alemana, Angela Merkel, y su ministro del Interior y líder bávaro, Horst Seehofer, optaron hoy por darse una tregua de quince días en su pulso migratorio, a la espera de lograr consensuar una línea común en la UE y mientras Baviera mantiene el desafío de cerrar sus fronteras. 
Tras días de amagos de ruptura entre la Unión Cristianodemócrata (CDU) de la canciller y la Unión Socialcristiana (CSU) de Seehofer, ambos líderes comparecieron por separado, en Berlín y Múnich, pero dispuestos a darse un plazo hasta finales de junio para dirimir sus diferencias. 
"Estamos de acuerdo en seguir trabajando conjuntamente para lograr el objetivo de mejorar la gestión de la política migratoria y de reducir la llegada de refugiados", afirmó Merkel, para insistir en su compromiso de no se producirá una situación como la de 2015. 
En ese año llegaron a Alemania casi un millón de refugiados, en su mayoría a través de Baviera, lo que convirtió esa legislatura en un tira y afloja continuo entre la decisión de Merkel de abrir fronteras y la de Seehofer de cerrarlas, de acuerdo al modelo austríaco. 
Seehofer era entonces primer ministro de ese próspero "Land" y, tras convertirse en ministro del Interior de la nueva gran coalición, ha retomado su lucha por dar un giro derechista a la política migratoria. 
"No habrá soluciones unilaterales en detrimento de otros socios comunitarios", aseguró Merkel, tras comprometerse a consensuar fórmulas "a escala de la UE o bilaterales" en la próxima cumbre de sus líderes, el 28 y 29 de junio. 
Tras esa cita comunitaria se abordará de nuevo lo consensuado a escala de la CDU y, luego, con la CSU, sin "automatismos" de ningún tipo, advirtió la jefa del Gobierno, mientras Seehofer ratificaba desde Múnich que se han dado ese plazo, pero insistía en su determinación a cerrar las fronteras. 
La CSU "apoya toda solución europea, todo esfuerzo" de Merkel para llegar a acuerdos en este ámbito, pero de no lograrse en la cumbre de la UE los resultados ambicionados se aplicarán controles restrictivos en las fronteras. 
La migración no está "bajo control", advirtió Seehofer, y, de no lograrse esa solución europea que busca Merkel, se tendrá que "actuar a nivel nacional", afirmó. 
"Vamos a ver cómo estamos en 14 días", añadió Seehofer, quien, a diferencia de la jefa de su Gobierno, se mostró dispuesto a poner en marcha medidas unilaterales en la primera semana de julio. 
El nudo del litigio está en uno de los 63 puntos del llamado plan maestro del ministro, que posibilitaría el retorno de los refugiados rechazados o sin perspectivas de ser reconocidos al país por donde entraron en la UE y que, de acuerdo al sistema Dublín, deberían haber formalizado ahí su petición de asilo. 
Merkel insistía, desde Berlín, en que no habrá automatismos con la entrada en el mes de julio, tras la cumbre, con la misma determinación con que Seehofer hablaba de implantar controles fronterizos, en virtud de sus atribuciones como titular de Interior. 
Ambos, la líder de la CDU y su homólogo de la CSU, expresaron al voluntad de cooperar entre la CDU y la CSU, que desde hace décadas forma un grupo parlamentario común, pese a las "diferencias conceptuales" -en palabras de Seehofer-. 
Merkel alabó explícitamente la iniciativa de Seehofer de presentar un plan maestro para gestión de la inmigración, aunque sin referirse a ese punto en discordia. 
Las dos comparecencias en paralelo de los líderes implican una especie de tregua entre ambas formaciones, en las que Merkel buscará fórmulas bilaterales con líderes de la UE -este mismo lunes de reúne con el primer ministro italiano, Giuseppe Conte, y mañana lo hará con el presidente francés, Emmanuel Macron. 
Es complejo que alcance un consenso migratorio a escala de la UE o que lo logre en un sentido acorde a su determinación de no cerrar fronteras, ya que la línea entre varios de sus países vecinos -como Polonia o Austria- es más cercana a la de Seehofer que a la suya. 
Pero al menos logró ganar tiempo, después de que la semana pasada en medios alemanes se diera por inminente una ruptura entre la CDU y la CSU, el bloque dominante en la gran coalición tan trabajosamente consensuada hace apenas cuatro meses. 
Seehofer, por su parte, ha defendido el giro derechista con que su formación trata de hacer frente al empuje de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), con vistas a las elecciones regionales de Baviera del próximo octubre EFE 
gc-ber/jam/jmc 
(foto) (audio)


sábado, 16 de junio de 2018

Horst no da tregua


Baviera desafia Merkel i posa en perill la coalició


jueves, 14 de junio de 2018

Huecos en la groko



El pulso migratorio amenaza resquebrajar la coalicion de Merkel

Gemma Casadevall



Bildergebnis für merkel seehofer

Berlín, 14 jun (EFE).- El bloque conservador de la canciller de Alemania, Angela Merkel, quedó hoy bajo la amenaza de escisión ante el desafío de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU) de llevar adelante en solitario una restrictiva reforma de la política migratoria que rechaza la líder alemana. 
Tras varios días de tensiones internas, los diputados de la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel -200 escaños- y los de su hermanada CSU -46- se reunieron por separado y plasmaron ahí la división entre dos formaciones que desde hace décadas forman un grupo parlamentario único. 
A la reunión de los parlamentarios bávaros siguió un pronunciamiento de su líder, Alexander Dobrindt, según el cual los diputados respaldan al 100 % el plan maestro del presidente del partido y ministro del Interior, Horst Seehofer. 
La sesión paralela de los diputados de la CDU se cerró sin declaraciones, aunque según medios alemanes también hubo un respaldo mayoritario a la canciller, quien ha rechazado públicamente las restrictivas propuestas en materia migratoria de su ministro. 
La ejecutiva de ese partido, que preside Merkel desde el 2000, ya había expresado previamente su apoyo unánime a su líder; el lunes se reunirá la presidencia de la CSU bávara, que deberá dar -o no- luz verde a Seehofer para llevar adelante ese plan maestro. 
El plan no ha sido aún formalmente presentado, por no tener el consenso de la canciller, pero se sabe que consta de 63 puntos, uno de los cuales plantea rechazar a los peticionarios de asilo en la frontera si éstos ya se registraron en otro país europeo. 
El propósito de Seehofer es cerrar las fronteras internas a los refugiados mientras no se consiga detener la llegada de inmigración ilegal a través de las exteriores, ya que tampoco se cumple el llamado sistema de Dublín -según el cual corresponde al primer país al que entra un inmigrante registrarle como peticionario de asilo-. 
El ministro del Interior sigue así el modelo del primer ministro austríaco, Sebastian Kurz, quien propone formar un eje en política migratoria entre Alemania, Austria y Italia. 
Merkel insiste en que no pueden haber fórmulas unilaterales, sino una política migratoria europea, y apunta que cerrar las fronteras interiores implica sobrecargar las capacidades de los países con fronteras exteriores de la UE. 
"La inmigración ilegal es uno de los grandes desafíos de la UE y no pueden plantearse soluciones unilaterales", insistió Merkel, en una comparecencia junto a líderes de los "Länder", al término de una jornada cargada de rumores sobre una ruptura entre la CDU y la CSU. 
La canciller apuntó ahí a la posibilidad de buscar "acuerdos bilaterales" con socios de la UE, una solución de compromiso ofrecida la noche anterior, en una reunión de crisis con Seehofer, para posibilitar que se retorne a los refugiados rechazados o sin perspectivas de ser reconocidos al país por donde entraron. 
Merkel pidió asimismo esperar a la cumbre de la UE de finales de junio, para poder negociar con sus socios comunitarios fórmulas consensuadas. 
Desde la perspectiva de la CSU, la implementación del programa de Seehofer entra en las competencias de su líder, en tanto que ministro del Interior. 
De decidirse éste a hacer uso de esas competencias, por encima del rechazo explícito de la jefa del Gobierno, ésta podría verse abocada a destituirle, lo que precipitaría una crisis en la gran coalición de Merkel. 
El pulso entre Merkel y Seehofer se produce cuatro meses después de que se lograse firmar un pacto de coalición entre la CDU, la CSU y el Partido Socialdemócrata (SPD), tras un trabajoso proceso de negociación. 
En medio de las tensiones internas del bloque conservador, el SPD ha expresado hasta ahora su respaldo a la línea de la canciller. 
Las tensiones con la CSU bávaras no son nuevas, ya que durante toda la legislatura anterior Seehofer -entonces primer ministro de Baviera- cuestionó la línea de Merkel y le exigió, sin éxito, la implantación de un límite a la llegada de asilados. 
Por el próspero "Land" de Baviera entró la mayoría de los 1,3 millones de refugiados que ingresaron en el país desde la crisis migratoria de 2015 hasta la actualidad. 
Las amenazas ahora de seguir en solitario con su plan maestro se producen a meses de las elecciones regionales en Baviera, "Land" donde desde hace décadas ha ejercido su dominio casi absoluto la CSU y donde ahora la ultraderechista Alternativa para Alemania aspira a ser segunda fuerza. EFE 
gc/jmc 
(foto) (radio)

martes, 12 de junio de 2018

Falso amigo



Merkel llama a la unidad en materia migratoria, acosada en Alemania y en Europa

Gemma Casadevall


Bildergebnis für merkel sebastian kurz

Berlín, 12 jun (EFE).- La canciller alemana, Angela Merkel, alertó hoy contra toda respuesta "unilateral" en materia migratoria, en medio de las fuertes presiones para que dé un giro restrictivo a la política de asilo, tanto en Alemania como en Europa. 
"Ningún país puede cambiar unilateralmente las reglas de asilo en la Unión Europea", dijo la líder alemana en una comparecencia con su homólogo austríaco, Sebastian Kurz, de visita en Berlín para preparar la próxima cumbre de la UE y la presidencia de turno comunitaria que corresponderá a su país a partir del 1 de julio. 
Ambos líderes aludieron una y otra vez a la necesidad de Europa de mostrar "cohesión" y "fortaleza", frente a la "situación difícil" -en palabras de Merkel- que se vive a escala global. 
Asimismo mostraron coincidencia en el objetivo de "reforzar las fronteras exteriores de la UE" ya que, según Kurz, solo si se logra detener las corrientes migratorias hacia Europa se podrá garantizar "la pervivencia de una Europa sin fronteras internas". 
Fuera de estos objetivos compartidos, Merkel y Kurz evidenciaron de nuevo sus disensos hacia el rumbo que, a su parecer, debe adoptar la política de asilo, ya que mientras Kurz defendía esa orientación más restrictiva, la canciller recordó el deber de seguir prestando "auxilio" a quien lo precisa. 
La reunión de trabajo entre los dos líderes se enmarcaba en las rondas de consultas para la próxima cumbre de la UE, a finales de junio, y ante el semestre en que Austria ejercerá la presidencia de turno comunitaria. 
La alianza de Gobierno entre el Partido Popular Austríaco (ÖVP) de Kurz y el ultraderechista Partido Liberal (FPÖ) no solo está más cerca de las posiciones duras en política migratoria de otros países centroeuropeos, como Polonia y Hungría, sino también del ala más derechista del bloque conservador de Merkel. 
Berlín fue escenario este martes de las fuertes tensiones internas en su gran coalición de Gobierno alrededor de la política migratoria. 
El origen de las presiones procede de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), partido hermanado a la Unión Cristianodemócrata (CDU) de la canciller, que ya en la legislatura anterior exigió, sin éxito, a Merkel la imposición de un límite a la llegada de refugiados. 
La reclamación de restricciones a la política de asilo cedió en la medida en que se redujo la llegada de nuevos peticionarios de asilo a Alemania, que desde 2015 ha acogido a 1,3 millones de refugiados. 
Sucesivas revelaciones sobre fallos en la gestión de la crisis migratoria, incluidos escándalos y sospechas de soborno entre las autoridades competentes, han hecho relanzar esas reclamaciones por parte del líder de la formación bávara y ahora ministro del Interior, Horst Seehofer. 
El titular de Interior pensaba presentar hoy su plan maestro para el manejo de la crisis migratoria, pero el acto fue aplazado ante las fuertes divergencias con la canciller, quien el domingo en una entrevista con la televisión pública alemana ya dejó claro que no compartía algunos puntos de vista con Seehofer. 
La diferencia principal está en el deseo de Seehofer de que se pueda rechazar a los peticionarios de asilo en las fronteras si éstos ya se registraron en otros países europeos, lo que no acepta Merkel y a lo que aludió hoy ante Kurz al alertar contra "soluciones unilaterales". 
Los argumentos de la canciller parecen no convencer ni a su propio grupo conservador -formado por la CDU y la CSU-, ya que en una reunión mantenida hoy por sus diputados se evidenció una "simpatía creciente", según medios alemanes, por el plan del ministro. 
Seehofer, además de suspender la presentación de su programa, ha cancelado también su participación en la llamada "cumbre de la integración", foro de diálogo entre representantes del Gobierno y de colectivos extranjeros, que mañana presidirá Merkel. 
Sí mantiene, en cambio, el encuentro programado también para este miércoles con el primer ministro austríaco, defensor de líneas semejantes a la suya en materia de política migratoria. EFE 
gc/jam/psh 
(foto) (audio)

lunes, 11 de junio de 2018

Al filo de la medianoche en la Villa Bosnig

Alemania y Francia emplazan a Kiev y Moscú a negociar una misión de la ONU


Gemma Casadevall




Berlín, 11 jun (EFE).- Alemania y Francia emplazaron hoy a Kiev y Moscú, en su calidad de mediadores en el conflicto de Ucrania, a posibilitar el despliegue de una misión de la ONU en la región de Donbass, al tiempo que apremiaron a ambas partes a respetar el alto el fuego. 
"Ambas partes mantienen su compromiso con los acuerdos de Minsk y ambas partes se han mostrado dispuestas a buscar las vías para posibilitar esa misión", afirmó el ministro alemán de Exteriores, Heiko Maas, anfitrión de la reunión del llamado "Formato de Normandía", grupo integrado por Francia, Alemania, Ucrania y Rusia. 
Se trataba de la primera cita entre los cuatro ministros respectivos -el ruso Serguéi Lavrov, el ucraniano Pavló Klimkin, el francés Jean-Yves Le Drian y el alemán- desde febrero de 2017, dieciséis meses marcados por el "estancamiento de Minsk y las constantes vulneraciones del alto el fuego", admitió Maas. 
"Existe el propósito compartido de revitalizar lo suscrito en Minsk", afirmó Maas en una comparecencia conjunta con su colega francés, tras cinco horas de la ronda negociadora celebrada en la Villa Borsig, residencia de Exteriores para visitas de Estado en las afueras de Berlín. 
Tanto el jefe de la diplomacia alemana como Le Drian ratificaron el compromiso de sus respectivos gobiernos en facilitar un consenso para el despliegue de una misión de la ONU en el este de Ucrania. 
"Moscú y Kiev están abiertos a facilitarlo, pero hay aún grandes diferencias en cómo debe ser esa misión", admitió Maas; mientras Rusia quiere un despliegue en formato limitado, Ucrania aspira a que éste abarque toda la región de Donbass, en el este del país. 
Ni Maas ni Le Drian concretaron cómo se pretende lograr ese consenso, más allá de anunciar que la cuestión queda en manos de directores políticos de ambas partes, que deberán allanar el camino negociador. 
Tampoco se avanzaron novedades con respecto a la petición del presidente ucraniano, Petró Poroshenko, al ruso Vladímir Putin para la liberación de los ciudadanos encarcelados en Rusia por motivos políticos. 
"Todos aspiramos a lograr un intercambio de prisioneros como el que hubo en diciembre", se limitó a responder Maas, a una pregunta sobre esa cuestión y especialmente sobre el caso del cineasta Oleg Sentsov, condenado a 20 años de cárcel y en huelga de hambre desde el 14 de mayo. 
Tanto Maas como Le Drian insistieron en la necesidad "imperiosa" -en palabras del ministro alemán- de lograr "un alto el fuego que merezca ese nombre" o, cuando menos, a una "reducción sustancial" de las "múltiples violaciones" de ese cese de hostilidades. 
"La implementación de Minsk está atascada", reconoció Maas, para añadir que la reanudación de la negociación en el Formato de Normandía es "apenas una esperanza", a la que debe seguir la "reactivación" de esos acuerdos. 
El nombre del "Formato de Normandía" remite al primer encuentro de ese tipo mantenido el 6 de junio de 2014 coincidiendo con las conmemoraciones del 60º aniversario del desembarco aliado en Francia durante la II Guerra Mundial. 
En ese encuentro participaron los presidente Putin, el ucraniano Poroshenko, el entonces presidente francés, François Hollande, y la canciller alemana, Angela Merkel. 
En un segundo encuentro, celebrado en Minsk el 12 de febrero de 2015, se llegó al acuerdo que lleva el nombre de la capital bielorrusa y que contempla un alto el fuego en las zonas en conflicto y un plan de paz. 
Al margen de las consecuencias para la región, el conflicto ha deteriorado las relaciones entre Moscú y Berlín, que rechaza categóricamente el regreso de Rusia al G7 -que volvería a llamarse G8- mientras no haya avances sustanciales en lo acordado en Minsk. 
Alemania insiste en que todavía no están dadas las condiciones para que se levanten las sanciones de la UE a Rusia dictadas tras la anexión por Moscú de la península ucraniana de Crimea. 
La reunión en Berlín era reflejo de los esfuerzos franco-alemanes para mantener en pie el multilateralismo, pese al desgaste de las relaciones transatlánticas y otras alianzas tradicionales, así como del empeño de la canciller en mantener en pie el diálogo con Moscú, por encima de sus disensos. EFE 
gc/mmg 
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lunes, 28 de mayo de 2018

Regreso a Popayán



Adeu a l’era Santos

jueves, 10 de mayo de 2018

De iglesia en iglesia



Santos lleva a Alemania su fe en un proceso que lega a su sucesor

Gemma Casadevall

Münster (Alemania), 10 may (EFE).- El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, plasmó hoy en Alemania su fe en un proceso de paz cuya conclusión no dependerá ya de él, sino de su sucesor, y lanzó un mensaje de optimismo en lo que respecta al reinicio del diálogo con el Ejército de Liberación Nacional (ELN). 
"Tengo fe, porque toda mi vida he sido un optimismo nato, en que ese proceso también concluirá bien. Será difícil, como lo es el de las FARC. Pero no hay alternativa a la paz y el ELN también lo entiende así", aseguró Santos ante el Congreso de los Católicos alemanes en Münster (oeste). 
Santos acudió a esa ciudad renana tras haberse reunido, el día anterior, con su homólogo Frank-Walter Steinmeier y con empresarios alemanes, coincidiendo con la reanudación del diálogo con el ELN, este jueves, en La Habana. 
"Vamos a hacer todos los esfuerzos para lograrlo", insistió Santos ante su auditorio, esencialmente ciudadanos alemanes pero también algunos colombianos, tras resumir, en una sesión de casi dos horas, lo que fue la apertura del proceso hasta la firma del acuerdo de paz con la principal de las guerrillas colombianas, las FARC. 
Agradeció el apoyo recibido "desde el primer momento" de Alemania, recordó que la canciller Angela Merkel le transmitió ya en su primer encuentro como presidente, ocho años atrás, ese respaldo y cómo ese país se convirtió en el tercer contribuyente internacional al proceso y también a las ayudas al postconflicto. 
Santos relató asimismo ante los centenares de asistentes al debate algunos de los obstáculos que han tenido que superarse, así como lo mucho que queda por hacer hasta darlo por concluido. 
"Vivimos terribles conmociones", respondió a una pregunta sobre cómo afrontó el no a los acuerdos de paz en el plebiscito de diciembre de 2016 y se refirió también a los asesinatos de líderes sociales, al narcotráfico, a la compleja restitución de tierras o a la sustitución de los cultives ilegales por legales. 
Se mostró determinado a "avanzar lo más rápido posible" en lo que respecta a los diálogos con el ELN, ante la evidencia de que en tres meses dejará el cargo a quien se imponga en las próximas elecciones presidenciales -cuya primera vuelta se celebrará el 27 de mayo-. 
"Afortunadamente, nos hemos dedicado también a sembrar un árbol fuerte con raíces fuertes", afirmó, preguntado sobre la posibilidad de que el próximo presidente no sea un "amigo de su proceso", para aludir a los mecanismos jurídicos y políticos articulados para impedir que se le dé marcha atrás a lo suscrito con las FARC. 
En los próximos tres gobiernos, ningún presidente podrá emitir decretos que vayan en contra del cumplimiento de los acuerdos de paz con las FARC, aseveró, para recordar que esta guerrilla entregó las armas y se convirtió en partido político. 
Santos compartió su debate, por parte del Gobierno alemán, con la ministra de Justicia, Katarina Barley, y también con el arzobispo Luis Augusto Castro Quiroga, para quien "la paz tiene dos caras", la exterior o cese el fuego, y la interior, consistente en "descubrir que somos hermanos que se aman, no lobos que se despedazan" 
El presidente colombiano fue recibido como "embajador internacional de la paz" y Premio Nobel de 2016 en el Congreso de los Católicos alemanes, evento de cinco días al que asiste la plana mayor de la política alemana, desde el presidente Steinmeier a la canciller Merkel, quien intervendrá mañana. 
La primera jornada de su previsiblemente última visita a Alemania como presidente estuvo consagrada a reuniones con el presidente Steinmeier, primero, y ante empresarios alemanes, donde resumió el balance su gestión con la frase "estamos entregando un país que es bastante mejor que el que nosotros recibimos". 
Su intervención de hoy la siguieron en directo algunos colombianos como Claudia Alarcón, nacida en Cúcuta, junto a la frontera con Venezuela y residente en Münster desde hace siete años, quien acudió al debate con una bandera colombiana y la mirada puesta en el legado que deja el presidente. 
"Todos sabíamos que el proceso de paz no era cosa de uno o dos presidentes. Llevará generaciones. No importa quién suceda a Santos. El proceso no tiene marcha atrás", aseguró convencida. 
La gira europea de despedida de Santos seguirá el viernes en Budapest, donde además de reunirse con empresarios será recibido por el primer ministro húngaro, Víktor Orbán, y el presidente János Áder, y se cerrará en Asís (Italia), donde asistirá a la entrega del Premio Lámpara de la Paz a Merkel. EFE gc/psh

domingo, 6 de mayo de 2018

Prórroga



Justícia sense presses


GEMMA C. SERRA - BERLÍN

“Necessitem encara uns dies”, respon amablement, però sense marge per a més preguntes, la portaveu i fiscal de Schleswig-Holstein, Wiebke Hoffelner, cada cop que se li demana pel cas de Carles Puigdemont. Preguntar a la portaveu com està el tema, generalment per telèfon, ha esdevingut una rutina per a la majoria dels corresponsals, catalans o no, des que Puigdemont va ser detingut en entrar a Alemanya, el 25 de març passat. Hi ha qui ho fa cada dos o tres dies; d’altres s’ho alternen entre els companys per no fer-ho tan sovint.
La fiscalia de Schleswig-Holstein, el land del nord d’Alemanya fronterer amb Dinamarca, es vol assegurar. El seu primer escrit a l’Audiència Territorial, amb Puigdemont detingut a la presó de Neumünster, va ser respost i retornat al seu departament el dia 5 d’abril amb dues negatives respecte als seus postulats i un sí a mitges: el detingut va quedar en llibertat sota fiança (75.000 euros) i el càrrec de rebel·lió, desestimat; quant a la malversació de fons públics, es demanava “informació addicional”.
No era un bon expedient per a la fiscalia, que fins aleshores havia donat suport en tot a la petició espanyola, a més de considerar que hi havia perill de fugida, raó per la qual havia fet ingressar a la presó Puigdemont immediatament després de ser detingut.
La fiscalia no vol tornar a relliscar. Té la informació addicional que li van passar els seus col·legues espanyols, en una trobada a la Haia a mitjan abril. No se sap si en necessitarà més abans de decidir-se. Tampoc si pensa ajustar-se als terminis regulars de les euroordres (60 dies des de la detenció) o si en farà una interpretació “flexible”.
El mes de maig té tres setmanes curtes en el calendari alemany: el dia 1, dilluns, va ser festiu, com a la resta del món, perquè era el Dia del Treball; dijous vinent, dia 10, ho torna a ser, per l’Ascensió, i el 21, dilluns, és cap de setmana llarg, el de Pentecosta.
No hi ha cap altre mes amb tantes setmanes curtes com el de maig en el calendari laboral alemany. I justament el termini teòric s’acabaria el 24, 60 dies després de la detenció. Hoffelner evita les preguntes sobre aquesta hipotètica flexibilitat en els terminis, igual que en la qüestió de la rebel·lió, que insisteix a demanar el Suprem espanyol i que ja ha rebutjat un cop l’Audiència.
Puigdemont ha esdevingut un resident berlinès, no se sap per quant de temps. La seva presència en els mitjans de comunicació d’aquest país es limita ara a quan es produeix alguna notícia, ja que el cas i el conflicte catalans ja van centrar els comentaris de la premsa escrita i digital i de les televisions els dies posteriors a la detenció.
En aquest context, ha passat prou desapercebuda a Alemanya la notícia donada per l’agència alemanya DPA sobre l’oferta del Partit de Centre Alemany (DZP) perquè Puigdemont encapçali la seva llista en les europees. És un partit irrellevant, fundat el 1870 però sense escons a escala nacional ni als lands. Té 600 militants –en un país de 82 milions d’habitants–, fa dècades que no concorre en cap elecció nacional i, quan ho ha fet, ha obtingut percentatges del 0,1%. La formació de Puigdemont va rebutjar ràpidament l’oferta d’un micropartit ultraconservador.

sábado, 5 de mayo de 2018

De Trier a Chemnitz


Bicentenario de Marx: de la conmemoracion a las protestas

Gemma Casadevall


Berlín, 5 may (EFE).- Alemania recordó hoy el bicentenario del nacimiento de Karl Marx con la cúpula de la socialdemocracia concentrada en la ciudad natal del filósofo, Tréveris, volcada en la tarea de ofrecer reflexiones críticas sobre el autor de "El capital". 
"Nosotros, los alemanes, no podemos olvidar los crímenes del totalitarismo comunista", apuntó Kurt Beck, presidente de la Fundación Friedrich Ebert, afín al Partido Socialdemócrata (SPD), además de exlíder de esta formación y ex primer ministro del "Land" (estado federado) de Renania Palatinado, donde está Tréveris. 
"El aniversario debe servir para la reflexión histórica y la recuperación de las esencias de su pensamiento", añadió Beck, en la apertura de los homenajes al filósofo, incluida la inauguración de la estatua de Marx, regalo de China para la ciudad. 
En parecido sentido se pronunció la actual jefa del gobierno del "Land" y asimismo socialdemócrata, Malu Dreyer -"no podemos responsabilizar a Marx de los crímenes cometidos en su nombre", dijo, en alusión a las dictaduras comunistas pasadas o presentes. 
Y también la líder del SPD, Andrea Nahles, la primera mujer al frente de esa formación de más de 150 años, para quien Marx "marcó a la socialdemocracia como ningún otro pensador" y "sigue siendo actual" en un mundo necesitado de "orden solidario global". 
Nahles, como su correligionarios, llamó a recuperar las esencias y lecturas positivas de un filósofo que sigue polarizando a sus compatriotas, para muchos de los cuales su ideología sustentó el régimen "del muro", como se conoció a la extinta República Democrática Alemana (RDA) germano-oriental. 
El lugar ideal para esta tarea es Tréveris, dijo Nahles, donde nació el pensador el 5 de mayo de 1818, en cuya figura y obra se centran tres exposiciones simultáneas -una de ellas en su Casa natal y museo-, además de un exhaustivo programa de actos y debates. 
A las aproximaciones históricas se añade la inauguración de la estatua de cinco metros de altura y casi dos toneladas y media de peso en el casco urbano de Tréveris, pese a que no todos sus ciudadanos comparten el entusiasmo por su hijo más universal.



Bildergebnis für karl marx chemnitz




En contra de ese homenaje había convocado una marcha de protesta por el casco histórico la delegación local de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD). 
Las críticas no se limitaron a esa formación radical. El hecho de que sea un regalo de China -y de que a los homenajes asistiera una delegación institucional de ese país- no ha ayudado a granjearle simpatías. 
El PEN Club alemán recordó estos días la situación de los derechos humanos y libertad de expresión en ese país, mientras distintas organizaciones cívicas criticaron asimismo el monumento. 
Con o sin polémica, Tréveris se convirtió en ciudad-museo y también en punto de atracción turística en torno al filósofo, cuya imagen se multiplicó en mil versiones, sea en estatuillas, ceniceros, pósters, camisetas o figura señalizadora en semáforos. 
La ciudad natal de Marx, junto a la frontera con Luxemburgo, quedó muy lejos de la frontera con la RDA que partió el país, desde 1949 a la reunificación de 1990, tras la caída del muro de Berlín. 
El filósofo pasó ahí su infancia y su juventud, mientras que el resto de su vida discurrió entre otras ciudades alemanas y luego entre París, Bruselas y el exilio en Londres, donde murió en 1883. 
Otro lugar que recuerda en estos días al pensador es Chemnitz, una ciudad del antiguo territorio germano-oriental que no estuvo ligada con ninguna etapa de la vida del filósofo, pero que durante 37 años, entre 1953 y hasta 1990, se llamó Karl-Marx-Stadt. 
Ahí sigue en pie el busto de 7,10 metros de alto, obra del escultor soviético Lew Kerkel e inaugurada en 1971 en esa ciudad germano-oriental, a modo de regalo a su "clase trabajadora". 
Muchos de los ciudadanos de Chemnitz han crecido ya en la Alemania reunificada, pero el monumento ha dado ocasión a sucesivas "performances" artísticas, como el que tuvo lugar diez años atrás, en el 190 aniversario, cuando se "empaquetó" a Marx en un cubo. 
La experiencia artística diseñada para este bicentenario, preestrenada el jueves, consistía en convertir la estatua en "elemento parlante", con el filósofo en diálogo con líderes actuales, del ruso Vladímir Putin al estadounidense Donald Trump y o la canciller Angela Merkel. 
En ese diálogo se recuerda que Marx nunca visitó la ciudad, pero se sostiene que, de haberlo hecho, habría sido "muy bien recibido". EFE 
gc/jac 
(foto) (audio)

El legado inoportuno


KARL MARX

Un bicentenari polèmic