Un antivacunas provoca una explosión dantesca en un bloque de viviendas alemán
jueves, 11 de mayo de 2023
Lo de todos los días en Ratingen
martes, 9 de mayo de 2023
Ach, die Ossis
La violencia y el potencial electoral de la ultraderecha se disparan en el este alemán
Marina Ferrer
Es el relato de una de las situaciones que pueden darse en cualquier punto de Brandeburgo, el “Land” que envuelve Berlín, salpicado de hermosos lagos y colonias vacacionales. El caso saltó esta semana a los medios, entre condenas y pronunciamientos de estupor. Para el grupo de adolescentes llegados de la capital el asalto quedó en susto y vuelta a casa. Para los agresores puede que sea la “medalla” de la que presumirán ante otros colegas.
Cada día sufren agresiones de la ultraderecha cinco personas en Alemania, según cifras presentadas este martes en Berlín y relativas a 2022. Los puntos álgidos se concentran en los “Länder” del este, territorio de la extinta Alemania comunista. Es una cifra récord, que además se ha duplicado en el caso de agresiones a menores -520 víctimas, del total de 288 de 2021. Junto a las agresiones físicas, se han triplicado las coacciones, insultos o amenazas por motivos racistas o antisemitas.
“La ultraderecha representa la máxima amenaza para la seguridad de Alemania”, afirmó el presidente del Departamento Federal de la Policía de lo Criminal, Holger Münch, al presentar la estadísticas de criminalidad política junto a la ministra del Interior, Nancy Faeser. El total de delitos de transfondo político subió en 2022 a 60.000, el nivel más alto desde que empezaron estos registros. Por delitos de transfondo político se entiende el del radicalismo izquierdista o los movimientos heterogéneos que empezaron con las protestas de los antivacunas. Del cómputo total, un 41 % corresponde a la ultraderecha -frente al 31 % de la izquierda radical-. Pero la peligrosidad extrema radica también asimismo alcanzaron cifras récord en potencial electoral, lo que asimismo se produce en la mitad este del país.
Los sondeos sitúan ahora a Alternativa para Alemania (AfD), única formación ultraderechista con escaños en el Bundestag (Parlamento federal) como primera fuerza en intención de voto en todos los “Länder” del este, con la única excepción de Berlín. A la primera encuesta mostrando esta dirección del diario sensacionalista “Bild” han seguido muestreos similares en otros medios. Ese rotativo podía considerarse “parte interesada”. El racismo que emanan a menudo sus portadas no difiere mucho del discurso xenófobo de la AfD, a lo que se une su clara hostilidad hacia el tripartito entre socialdemócratas, verdes y liberales del canciller Olaf Scholz.
La tendencia al alza de la AfD no es exclusiva del este, que a efectos demográficos tiene poco peso en el conjunto del país. Sucesivos sondeos de las dos cadenas públicas nacionales, ARD y ZDF, sitúan a este partido en tercera posición, de producirse ahora elecciones generales. La primera posición la ocupa la opositora Unión Cristianodemócrata (CDU), que abandonó el centrismo que tuvo bajo el liderazgo de Angela Merkel para dar un giro a la derecha. El segundo puesto es para el Partido Socialdemócrata (SPD) de Scholz, mientras que por detrás de la AfD se sitúan los Verdes, en caída libre, y los liberales.
lunes, 8 de mayo de 2023
El vecino erdoganista
El voto exterior turco, ante su prueba de fidelidad a Erdogan
Marina Ferre
“Según cuál sea el resultado, me buscaré un billete de vuelta a Turquía o una tumba en Berlín”, escribía esta semana en “Der Spiegel” el periodista Can Dündar, exiliado en Alemania y condenado a 50 años de prisión en su país en sucesivos procesos por terrorismo o espionaje. La frase no es propia, sino “adoptada” de otro turco exiliado, aclara, en la columna que acompaña al reportaje de dicho semanario de referencia, que dedica su portada al rostro pétreo de Recep Tayyip Ergogan. Por primera vez en 20 años, al presidente turco no lo dan las encuestas como “imbatible”, recuerda la publicación. A la alianza entre seis partidos –entre ellos, el pro-kurdo HDP--, con Kemal Kiliçdaroglu como candidato único le reconocen algunos sondeos opciones a imponerse a Erdogan, aunque por una ventaja mínima.
El millón y medio de ciudadanos de Alemania con derecho a voto en las elecciones presidenciales y parlamentarias de Turquía del domingo 14 de mayo puede ser un factor clave. Supone aproximadamente la mitad de los germano-turcos que viven en el país, incluidos los nacidos en Alemania, y corresponde a los que mantienen la nacionalidad y derecho a voto turco. Es decir, quienes mantienen un vínculo con su país de origen. Es el mayor colectivo de electores fuera del territorio turco. Y su voto fue, hasta ahora, claramente “erdoganista”. En 2018, con un índice de participación del 46 %, el presidente y líder del partido islamista AKP se impuso en el voto exterior alemán por un 65 %. Más de diez puntos por encima del total en su país y que le dio la victoria en la primera vuelta –un 53 %, con un índice de participación nacional del 86 % entre sus 64,1 millones de ciudadanos con derecho a voto--.
Para los 1,5 millones de potenciales votantes de Alemania las urnas se abrieron en una veintena de ciudades alemanas el 27 de abril y se cierran este martes, cinco días antes de la jornada electoral en Turquía. El consulado general berlinés ha sido estos días escenario de largas colas de votantes que dejan montañas de basura, para disgusto del vecindario del barrio del extremo oeste de la capital donde se encuentra. O al menos así lo relataba el sensacionalista diario “Bild”. Para este medio, la elección ha llevado el “caos” a esa zona residencial, alejada de los barrios multiétnicos de Kreuzberg, Neükölln o Wedding, donde se concentran los aproximadamente 200.000 ciudadanos de raíces turcas de la capital alemana y donde más de la mitad de la población es de origen extranjero.
En las elecciones de 2014 se habilitó para el voto exterior turco el Olympiastadion berlinés, ya en las afueras de la capital y más alejado de los barrios propios de la inmigración. Esta vez se acercaron algo más las urnas al ciudadano. No ha habido grandes actos de campaña ni mucho menos la presencia de Erdogan, que en anteriores comicios llenó pabellones alemanes entre arengas e insultos a la entonces canciller Angela Merkel. Pero la campaña turca ha estado muy presente en los medios, no solo en los medios citados, además de en el debate político.
Probablemente el nombre del exiliado Dündar diga poco o nada a muchos de estos votantes germano-turcos. Tampoco les debe haber llamado la atención la portada de “Der Spiegel” hostil a Erdogan. Es un colectivo más que acostumbrado a que se le dediquen titulares, portadas o reportajes no exactamente amistosos, sean medios serios o prensa amarilla, especialmente cuando se trata de la política de Turquía. Erdogan es una figura que crea rechazo entre la clase política alemana, pero al que asimismo se reconoce como clave en la geopolítica global, en tanto que socio de la OTAN. Por no hablar de su papel para frenar la llegada de refugiados en la crisis migratoria de 2015, en virtud del acuerdo entre Turquía y la Unión Europea (UE) promovido entonces por Merkel.
“Con los comicios parlamentarios y presidenciales turcos se abre la opción de dejar atrás los años de liderazgo autoritario de Erdogan y volver a la vía de la democracia”, según la resolución aprobada por la cúpula de los Verdes. Es decir, el segundo socio en el tripartito del canciller Olaf Scholz entre socialdemócratas, ecologistas y liberales. Es el partido de la ministra de Asuntos Exteriores, Annalena Baerbock, quien fuera del ámbito de su partido no puede emitir “recomendaciones” electorales. Tampoco lo hará su correligionario y titular de Economía, Robert Habeck, con rango de vicecanciller tras Scholz.
jueves, 27 de abril de 2023
Por la gracia de Giffey
Los socialdemócratas entregan Berlín a Wegner, primer alcalde conservador desde 2001
Marina Ferrer
El conservador Kai Wegner se convirtió en el alcalde-gobernador de Berlín, con los socialdemócratas como aliados, entre signos de descontento entre las filas de su socio menor y apoyos de la ultraderecha. La hasta ahora alcaldesa, Franziska Giffey, pasa a la segunda posición al frente de Economía, un puesto clave en una capital atenazada económicamente, con una creciente precariedad y donde el déficit de vivienda a precios asumibles es el principal quebradero de cabeza de sus 3,6 millones de habitantes.
Wegner precisó tres rondas de votaciones en la cámara regional berlinesa para lograr su elección, pese a que entre su Unión Cristiadenomócrata (CDU) y el Partido Socialdemócrata (SPD) tenían una mayoría holgada -86 escaños, frente a los 73 de la oposición-. Pero parte del SPD repudiaba la gran caolición y hubiera preferido ver a Giffey al frente del tripartido con Verdes y La Izquierda, como en los dos años anteriores. En la votación definitiva aparentemente contó con apoyos de la ultraderechista Alternativa para Alemanya (AfD), partido con el que la CDU, como el resto del espectro parlamentario, rechaza toda cooperación.
Son muchas las circunstancias anómalas que han precedido al regreso al poder en la capital alemana de la CDU. Wegner, de 50 años, se impuso con más de diez puntos a Giffey en los comicios del pasado febrero. Era en realidad la repetición de los celebrados en 2021, que fueron invalidados a raíz del caos logístico en que derivaron, con irregularidades administrativas en unos 200 locales.
A Giffey no se la podía responsabilizar de lo ocurrido, puesto no estaba al frente de la alcaldía al generarse ese caos, sino su correligionario, Michael Müller. Pero su coalición con los Verdes y La Izquierda nació con el pie torcido. La política socialdemócrata, que había sido ministra de la Familia bajo la canciller conservadora Angela Merkel, representa el ala más centrista del SPD. De haber podido, habría firmado ya en 2021 una coalición con los liberales, pero le falló la mayoría.
La repetición electoral la destronó a la segunda posición, tras la CDU. Matemáticamente habría sumado los suficientes escaños para seguir al frente de su tripartito con los Verdes y la Izquierda. Pero sus relaciones con la que fue su segunda en esa alianza, la verde Bettina Jarasch eran públicamente nefastas. En febrero, Jarasch estuvo a punto de quedar segunda tras Wegner, hasta que el recuento de voto le dio la ventaja a la aún alcaldesa por 53 votos. Fue una humillación para Giffey, que acabó de envenenar el ambiente entre ambas.
Buena parte del SPD expresó su rechazo a la decisión de Giffey en la consulta a las bases previa a la firma del pacto de coalición: salió el sí por el 54,3 %, reflejo de ese descontento.
El rechazo entre las filas socialdemócratas a una gran coalición liderada por los conservadores va más allá del caos que rodearon las regionales de 2021 o la frustración por los malos resultados de la alcaldesa en la repetición de estos, el pasado febrero.
Wegner recupera para la CDU el liderazgo de el gobierno en la capital y ciudad-estado alemana. El último alcalde conservador fue Eberhard Diepgen, quien perdió el puesto en 2001 tras abandonar los socialdemócratas la coalición. Fue una ruptura precipitada por un escándalo financiero que dejó a la capital al borde de la bancarrota. Su origen fueron los negocios especulativos de una sociedad bancaria -Bankgesellschaft-, de la que Berlín era accionista mayoritario, y que dejaron un agujero de 8.000 millones de marcos –unos 4.000 millones de euros-
El responsable del desastre fue la CDU y el ganador de la partida fue el socialdemócrata Klaus Wowereit, el alcalde que acuñó la frase de “pobre, pero sexy” como señal de identidad de la capital alemana.
El problema es que Berlín ya no es la capital atípica y barata de tiempos de Wowereit -en el cargo hasta 2014-. De capital de los prodigios, con alquileres increiblemente bajos para una capital europea, se pasó a ver cómo se disparaban los arriendos hasta lo insostenible. Verdes e Izquierda apostaban por llevar a la práctica el resultado de la consulta popular de 2021, en que se impuso la propuesta de expropiar bloques de pisos a grandes inmobiliarias para paliar la escasez de vivienda protegida. La gran coalición de Wegner y Giffey rechaza esa opción y propone urbanizar parte del gran parque ciudadano que es el antiguo aeropuerto de Tempelhof o desmantelar los llamados “huertos urbanos” que se reparten por toda la ciudad.
lunes, 24 de abril de 2023
Papelón histórico
Cuarenta años de los diarios de Hitler, precursor artesano de los “fakes” de hoy
Marina Ferrer
Los presuntos diarios de Adolf Hitler quedarán custodiados en el Archivo Federal alemán como lo que son: un monumental “fake” que hundió en el descrédito a “Stern”, el semanario que los lanzó al mercado para marcar hitos históricos o humanizar al monstruo . Así lo anunció el grupo mediático Bertelsmann, tras cerrar la investigación científica en torno a un escándalo ocurrido hace 40 años.
Fue el 25 de abril de 1983. Ese día, su reportero estrella, Gerd Heidemann, presentó ante una abarrotada conferencia de prensa los cuadernos negros con sello rojo adquiridos a un coleccionista llamado Konrad Kujau. Eran los primeros del total de 60 cuadernos teóricamente escritos por el Führer, reveladores de planes de guerra o incluso descomposiciones intestinales. Heidemann llevaba dos años en tratos con Kujau, al que había llegado a través de coleccionistas de parafernalia nazi y anticuarios.
La sensación periodística duró diez días. Incluso menos. En la misma conferencia de prensa, y mientras el director de “Stern”, Peter Koch, sostenía que los diarios harían “reescribir” la historia del Tercer Reich, hubo quien formuló dudas acerca de su autenticidad. Del cuestionamiento se pasó a una revisión del Archivo Federal, junto con la Fiscalía alemana y la Policía de lo Criminal.
Habían pasado décadas desde la Capitulación del Tercer Reich, en 1945. Nadie del entorno del “Führer”, quienes vivieron sus últimos días encerrado en el búnker berlinés o prestaron testimonio en los procesos aliados de Nuremberg hablaron nunca de la existencia de unos diarios. La primera revisión reflejó ya incongruencias cronológicas y situaciones que no casaban con la historia.
“Stern” no había pasado los cuadernos adquiridos por Heidemann por ningún proceso verificador. Ansioso de presentar al mundo el prodigio, avanzó la publicación de los avances editoriales a un lunes, ese 25 de abril, en lugar del jueves, el día en que habitualmente llegaba a los quioscos.
El 6 de mayo, finalmente, los tres estamentos federales --Archivo, Fiscalía y Policía-- desmantelaron el engaño. Los 60 cuadernos adquiridos por “Stern” no podían haber sido escritos por Hitler. No solo por los contenidos, sino porque el papel, el hilo de poliester para coser los cuadernos ni otros materiales utilizados existían en tiempos del Reich, sino ya entrada la posguerra.
Fue un “tierra-trágame” que aún hoy pesa sobre “Stern”. El reportero Heidemann y el falsificador Kujau acabaron ante la justicia. El primero, por estafa –nunca se supo el destino de parte de los 4,7 millones de marcos que “Stern” pagó por la exclusiva. El segundo, condenado a cuatro años y medio de cárcel por falsificación.
La historia de los falsos diarios dio para muchas portadas, libros, incluso una película --”Schtonk”-- y sucesivos reportajes. La televisión pública ARD estrenó ahora una serie en tres capítulos. Además de recordar la pifia periodística, se concluye que el falsificador Kujau no actuó únicamente para hacer negocio, sino que estaba más implicado en el entorno neonazi de lo que se creyó. Había empezado a escribir los falsos diarios en 1978. “Escribía orientado a lo que sus lectores de esa escena querían leer de Hitler”, asegura el historiador Magnus Brechtken.
La serie de la ARD incluye fragmentos de una entrevista de Kujau en la cárcel, así como Heidemann, con 91 años y sumergido en delirios. Reconstruye también el entorno de “Stern” y de su fundador, Henri Nannen, al frente de la publicación entre 1948 y 1983. A ese periodo se dedica el estudio encargado por Bertelsmann, incluidos los vínculos del editor con el nazismo.
“Stern” no es la única gran revista alemana que ha pagado con grietas en su credibilidad el no haber verificado lo que publicaba. Hace cuatro años, “Der Spiegel”, semanario político de referencia, despidió a su periodista estrella, Claas Relotius, tras revelar otro colega del mismo medio que se inventó testimonios y reportajes considerados “de investigación”.
La revisión ahora de los diarios “fake” de Hitler se produce en un momento de debate en torno a otras formas de engaño: los derivados de la inteligencia artificial. El mayor escándalo surgió la semana pasada, a raíz de una entrevista falsa generadas por la IA al excampeón mundial de Fórmula Uno Michael Schumacher, de quien no se tiene ni una imagen desde que en 2013 sufrió un accidente de esquí en los Alpes franceses. Su familia preserva celosamente su esfera privada. La directora de la publicación, Anne Hoffmann, fue despedida el domingo por el grupo editor, Funke, que pidió perdón a los lectores y a la familia por un producto “que nunca debió publicarse”.
Más que brisa marina
La “coalición del Mar del Norte” activa el mega-parque eólico europeo
Marina Ferrer
Los 175.000 kilómetros de costa que suman los países de dan al Mar del Norte, desde Francia a Noruega e incluidos Reino Unido, Irlanda, Bélgica, Países Bajos, Dinamarca y Alemania, se convertirán, según sus líderes actuales, en el mayor parque eólico marino de Europa entre 2030 y 2050. Su centro neurálgico y certificado de bautismo está en Bélgica, el país con menos extensión de litoral de la llamada “coalición del Mar del Norte”, ya que apenas tiene 67 kilómetros de costa. Pero teniendo en cuenta que en la alianza hay aún un noveno miembro sin mar –Luxemburgo--, hay que entender la iniciativa de esos nueve países europeos como una proclamación de apoyo a la energía eólica, uno de los puntales en el objetivo de alcanzar la neutralidad climática en 2050.
“Nuestra franja litoral es modesta. Pero, en relación a nuestra población, nuestro parque eólico marítimo el segundo puesto en cuanto a rendimiento europeo”, afirmó desde Ostende (Bélgica), el primer ministro belga, Alexander de Croo. El primero corresponde a Dinamarca, aunque en términos absolutos el liderazgo europeo en infraestructuras eólicas marítimas corresponde a Reino Unido, con 14 gigavatios (GW). Alemania le sigue con ocho GW, mientras que Países Bajos, Dinamarca y Bélgica están sobre los dos o tres. De esa situación, con un total de 30 GW de 2022, se propone saltar la coalición del Mar del Norte a los 134 GW para 2030 y a los 300 para 2050. Es decir, multiplicar por diez el total de energía que generaron los parques eólicos marinos de esos nueve países el año pasado y suministrar la electricidad a 120 millones de hogares ya en 2030.
“La invasión de Ucrania precipitó una crisis energética en la que fue preciso recurrir a alternativas rápidas para garantizar el suministro al ciudadano y a la industria”, recordó la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, desde Ostende. Se respondió con eficacia a ese desafío; el siguiente objetivo es alcanzar un desarrollo de las renovables suficiente para lograr la descarbonización. “La Casa Europea es la casa de las renovables, del desarrollo del hidrógeno verde y de la energía eólica”, añadió.
“Con el apoyo de nuestros socios y aliados nos desprendimos de la dependencia energética respecto a Rusia”, apuntó por su parte el canciller alemán, Olaf Scholz. Aludía así a la búsqueda acelerada emprendida por su gobierno de alternativas al gas ruso. Noruega jugó ahí un papel fundamental como sustituto de urgencia de los envíos de energías fósiles que dejaron de llegar de Rusia. Seguirá desempeñándolo ahora a través de las renovables, garantizó el primer ministro, Jonas Gahr Store, quien antes del “bautismo” en Ostende del mega-parque eólico suscribió con von der Leyen un acuerdo para integrarse en la “alianza verde” del bloque comunitario, desde su posición de país extracomunitario.
En la coalición del Mar del Norte son así dos los países fuera de la UE –Noruega y Reino Unido--, lo que obligará a suscribir muchos y muy detallados protocolos para el desarrollo del parque eólico.
Habrá que armonizar normativas entre países con grandes diferencias en cuanto a planes energéticos. Alemania tiene marcado el objetivo de lograr que, para 2030, un 80 % del consumo energético del país más poblado de Europa proceda de las renovables, con la eólica como puntal prioritario. Francia, potencia atómica europea, aportó el año pasado 0,5 GW al total de 30 GW de energía eólica citados.
“Cada país tenemos nuestros planes. Pero el objetivo común es compartido: la energía limpia y la neutralidad climática”, aseguró el presidente francés, Emmanuel Macron, en la comparecencia compartida con von der Leyen, el belga de Croo, el alemán Scholz y la danesa Mette Frederiksen.
A 45 kilómetros en alta mar de Ostende quedará instalada una isla artificial a modo de nudo de conexiones entre los distintos brazos del parque eólico marino. Será uno de los puntos más relevantes del proyecto, pero no el único. Para lograr el rendimiento propuesto de los 300 GW deberán garantizarse una interconectividad a distintos niveles, con plataformas de conexión en alta mar cuya seguridad es uno de los grandes retos del parque.
El germen de la coalición formalmente suscrita en Ostende surgió hace once meses, en la isla danesa de Esbjerg, entre Alemania, Bélgica, Países Bajos y Dinamarca. Unos meses después, en septiembre de 2022, se produjo el sabotaje que inutilizó el gasoducto germano-ruso Nord-Stream, con explosiones coordinadas en tres de sus cuatro conductos. Lo ocurrido activó las alarmas y descartó la posibilidad de un “reencuentro” energético entre Moscú y Berlín. Ocurrió en aguas bálticas, cerca de la isla danesa de Bonholm. Son múltiples las versiones que circulan en los medios en torno a su autoría –incluida una supuesta trama pro-ucraniana--. Lo único que no se cuestiona es que el sabotaje evidenció la vulnerabilidad de las infraestructuras energéticas, como objetivo crítico de primer orden.
viernes, 21 de abril de 2023
A Ramstein no va uno a disfrutar
La OTAN entreabre un poco más la puerta a Ucrania, pero sin fecha
Marina Ferrer
La OTAN está dispuesta a entreabrir un poco más la puerta a un futuro ingreso de Ucrania, pero sin marcarse fechas concretas y sugiriendo que ésto ocurrirá cuando haya ganado una guerra en la que la Alianza está, de facto, cada vez más implicada.
“Ucrania tiene un puesto en la OTAN. Ahora lo fundamental es que gane”, afirmó su secretario general, Jens Stoltenberg. Para ello es fundamental “abordar una y otra vez algo tan aburrido como la logística”, añadió en la apertura de la reunión del Grupo de Contacto para la Defensa de Ucrania. Se celebraba como en las anteriores citas en Ramstein, la mayor base militar de EEUU en Europa. Acudían ministros, secretarios de Estado y otros representantes de 50 aliados occidentales de Kiev -entre ellos, la titular española de Defensa, Margarita Robles-.
Por logística entienden Stoltenberg, como el resto de los presentes, material militar. Tanques, munición o, en el caso de los socios polacos, también los cazas de fabricación soviética MiG-29.
El ministro alemán de Defensa, Boris Pistorius, cerró la sesión anunciando un supertaller para los “Leopard” en territorio polaco, cerca de la frontera con Ucrania. El secretario de Estado de EE.UU., Lloyd Austin, avanzó que en pocas semanas llegarán a territorio alemán los “Abrams”, los carros de combate de fabricación estadounidense equivalentes a los “Leopard” germanos. Desde ahí se brindará la instrucción previa a soldados ucranianos en su manejo, como se hizo con los “Leopard2” antes de enviarlos a Kiev. Tanto Pistorius como Austin insistieron, cada uno por su lado, en que lo prioritario es apoyar la defensa antiaérea ucraniana. Algo que para Varsovia o Kiev remite a la lentitud exasperante en la toma de decisiones que desde el inicio de la guerra se atribuye principalmente a Berlín.
En Ramstein confirmó Stoltenberg que había invitado al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, para acudir a la próxima cumbre de la OTAN en Vilnius, la capital lituana. Que acuda o no el invitado estará obviamente sujeto a la situación en el frente.
La reunión en la base estadounidense estaba precedida por la visita “sorpresa” de Stoltenberg a Kiev el jueves. Que el secretario general de la Alianza estrechara la mano a Zelenski en la capital ucraniana fue rápidamente utilizado por Moscú para alimentar su argumentario de que se está tratando de “arrastrar” a ese país al bloque euroatlántico.
“La OTAN sigue mostrando su esencia agresiva, de la que advertíamos antes del inicio de la operación militar especial”, afirmó desde Moscú un portavoz del Kremlin este viernes, en paralelo a la reunión de Ramstein.
La llegada de Stoltenberg a esa base militar estadounidense, convertida en cuartel general operativo para el apoyo militar a Ucrania, dio continuidad a los contenidos expresados el día anterior en Kiev. Ahí confirmó el secretario general de la OTAN la invitación a Zelenski para la cumbre en Lituania, país que, como el resto de los bálticos y Polonia, reclaman el máximo apoyo a Ucrania e incluso un ingreso “exprés” en el bloque.
“Le invité a la reunión y me alegro de que haya aceptado”, afirmó Stoltenberg la reunión del Grupo de Contacto. “El futuro de Ucrania está en la familia euroatlántica”, añadió a continuación. A modo de mensaje de saludo, el secretario de Defensa estadounidense Austin insistía en la determinación de los aliados occidentales a mantener todo el apoyo a Kiev “para protegerse de los misiles rusos”.
En Vilnua debe formalizarse cómo se abre esa puerta a Ucrania, aunque el camino será distinto al iniciado el año pasado, en Madrid, con Finlandia y Suecia.
Con estos dos socios de la Unión Europea (UE) la cuestión era relativamente fácil: cumplían objetivamente todas las condiciones previas para su integración, además de tener de antemano la condición de país “asociado”. Finlandia logró la adhesión como miembro de pleno derecho en un tiempo récord -unos diez meses- y su bandera fue izada junto a las de los otros 30 socios el pasado mes de marzo. Suecia sigue pendiente de que Hungría y Turquía retiren sus objecciones a su ingreso. Ankara insiste en exigir de Estocolmo la extradición de lo que considera “terroristas” kurdos, entre otros, acogidos en territorio sueco.
Pero incluso sin haberse consumado aún la incorporación de Suecia como miembro de pleno derecho, el país nórdico participa activamente en las operaciones de la OTAN en su flanco nórdico y báltico. Esta semana se iniciaron las mayores maniobras desde hace 25 años en territorio sueco, con participación de 26.000 soldados de 14 países. Las operaciones discurren tanto en el sur como en el norte del país, incluida la estratégica isla de Gotland, en el Báltico.
Asimismo de facto se ha reforzado toda la frontera con Rusia o su aliada Bielorrusia desde los países afectados. Finlandia había empezado a construir sus 200 kilómetros de valla -del total de 1.340 kilómetros compartidos con Rusia- antes de convertirse formalmente en miembro de la OTAN. Polonia ha empezado a electrificar y reforzar asimismo la vigilancia en la franja compartida con el enclave ruso de Kaliningrado. Y los estados bálticos hicieron ya lo propio en la que les corresponde con Bielorrusia a raíz de la llamada “guerra híbrida”, meses antes del inicio de la invasión rusa de Ucrania, cuando desde Minsk empezó a “impulsarse” la llegada de refugiados hacia esos miembros de la UE, la mayoría de los cuales quedaron atrapados en tierra de nadie.
jueves, 20 de abril de 2023
Torpeza canallesca
Los Schumacher se revuelven contra la IA “usurpadora” del culto al ídolo ausente
Marina Ferrer
“Michael Schumacher: la primera entrevista”, era el título de portada de “die Aktuelle”, una de tantas revistas del mercado alemán donde se mezcla prensa del corazón y cotilleos sobre las monarquías europeas. Que el siete veces campeón del mundo de Fórmula Uno –cinco de ellas, con Ferrari- hubiera elegido a un medio de esas características para volver a la vida pública era más que improbable. De Schumacher no ha trascendido ni una sola imagen desde que en diciembre de 2013 sufrió un accidente de esquí en Méribel, en los Alpes. Ya entonces, su esposa Corinna y su manager, Sabine Kehm, orquestaron una férrea tenaza informativa en torno al ídolo, que quedó en coma inducido en un hospital de Grenoble mientras medios de todo el mundo trataban de “apropiarse” de cualquier información sobre su estado. El circo mediático no pudo romper el cerco familiar. Ni entonces ni cuando Schumacher salió del coma y fue trasladado a su chalet suizo de Gland y luego a su residencia familiar.
De eso hará pronto diez años y el silencio en torno al ídolo se mantuvo. Hasta que la Inteligencia Artificial, IA, trató de romperlo por la vía de una publicación ajena a la denominada prensa seria o de cierta calidad. La “primera entrevista” anunciada en la portada como “sensación mundial”, con un subtítulo en letra más menuda en que se advierte de que ésta suena “engañosamente cierta”, consiste en unos párrafos generados por la IA. Al margen de la sensación o no de realidad, su publicación sustenta las alertas lanzadas desde diferentes ámbitos sobre lo que puede dar de sí su uso incontrolado.
Los Schumacher, por lo pronto, han anunciado que se querellarán contra un medio que obviamente se ha saltado muchas reglas. La tenacidad con que Corinna Schumacher y Sabine Kehm se han aplicado en estos casi diez años a preservar al “kaiser” alemán de la Fórmula Uno de miradas indiscretas no deja margen de duda. La familia exige respeto a la esfera privada y control absoluto sobre la situación del excampeón del mundo.
Así ha sido incluso en el momento en que Mick Schumacher empezó a seguir los pasos de su padre en los circuitos, cuando dio el salto a la Fórmula Uno o cuando ingresó como "auxiliar" en Ferrari. El hijo del ídolo se ha referido en alguna ocasión al estado de Michael con frases alusivas al “apoyo” o “inspiración” que representa para él la figura de su padre, sin revelar ni un detalle sobre su evolución, si puede comunicarse con él o de qué forma. Hay una cuenta oficial de Michael Schumacher en twitter, administrada por la familia y con 385.000 seguidores, consagrada a recordar sus éxitos. E incluso una serie en Netflix volcada a su culto. Ofrecen, en cualquier caso, imágenes del pasado y la carrera del piloto, que se había retirado de los circuitos un año antes del trágico accidente en la estación de esquí francesa.
En los días y semanas siguientes, fueron varios los intentos de sucesivos paparazzis para captar imágenes del ídolo en coma. Uno incluso trató de irrumpir en la UVI disfrazado de cura, pero fue interceptado. La revista mencionada recurrió ahora a la IA para jugar al engaño, a través de una frase entre ridícula y absurda, por evidente, a modo de señuelo para una entrevista “fake”: “Mi vida ha cambiado totalmente”.
No es el primer revuelo que se genera en Alemania a raíz de la IA. Hace unos días trascendió el caso del fotógrafo Boris Eldagsen, quien renunció al prestigioso premio Sony Wordl tras admitir que la imagen ganadora se había generado por IA. Su renuncia se consideró ejemplar. La revista “die Aktuell” ahora mismo se ha convertido en paradigma de malas prácticas.
miércoles, 19 de abril de 2023
Ende gut
Alemanya completa el "nein, danke" atòmic
Manifestants contra les centrals atòmiques a Munic MICHAELA REHLE / EFE.
Acte de celebració del tancament de les centrals nuclears a la Porta de Brandenburg. Manifestants contra les centrals atòmiques a Munic. CLEMENS BILAN / EFE.
Central nuclear de Neckarwestheim RONALD WITTEK / EFE.
Manifestants contra les centrals atòmiques a Munic MICHAELA REHLE / EFE.
Acte de celebració del tancament de les centrals nuclears a la Porta de Brandenburg. Manifestants contra les centrals atòmiques a Munic. CLEMENS BILAN / EFE.
Central nuclear de Neckarwestheim RONALD WITTEK / EFE.
Manifestants contra les centrals atòmiques a Munic MICHAELA REHLE / EFE.
El símbol de l’“Atomkraft? Nein, Danke!” –“Energia atòmica? No, gràcies”– que va mobilitzar successives generacions de la família ecologista europea, no només l’alemanya, va arribar dissabte a l’objectiu marcat: la desconnexió de les tres últimes plantes que queden en un país, que des dels anys seixanta ha tingut 37 reactors, inclosos els dos que va instal·lar al seu territori la República Democràtica Alemanya (RDA), l’Alemanya comunista. Ha estat un camí llarg i amb unes quantes sotragades, que acaba en un moment en què bona part d’Europa aposta per l’energia nuclear.Els francesos la defensen com a irrenunciable i argumenten, fins i tot, que sense aquesta font no es compliran els objectius de reducció de les emissions de CO2. Val a dir, però, que el grau de dependència nuclear francesa no és comparable amb la dels alemanys: França té 19 centrals i 56 reactors, que proporcionen un 80 % del consum elèctric del país; les tres últimes plantes alemanyes només en proporcionaven el 2022 un 6,4 %. Per a França, l’energia atòmica és una mena de senyal d’identitat i garantia d’independència energètica.
Dependència de Rússia
Alemanya, fins a la invasió d’Ucraïna, tenia una relació de dependència del gas que rebia de Rússia. A la guerra d’agressió de Moscou sobre Kíiv Berlín hi va respondre amb una reducció dràstica d’aquesta dependència. No ho va fer només per convicció, sinó forçat per la decisió del govern de Moscou de tancar els subministrament que enviava pel gasoducte Nord-Stream que, al damunt, va quedar inutilitzat pels sabotatges d’autoria no aclarida.
Berlín podria haver seguit la dinàmica d’altres socis, com Suècia, que han fet marxa enrere en el seu adeu a l’energia atòmica. També Finlàndia està en ple “retrobament” amb les centrals nuclears, en les seves versions més segures i tècnicament perfeccionades. Els dos països nòrdics no han de témer els problemes derivats de la sequera que l’estiu passat va obligar els francesos a deixar en suspens la meitat de les seves centrals, amb els rius secs i sense possibilitats de procedir a la refrigeració dels seus reactors. Polònia, per la seva banda, es prepara per ingressar al grup dels països amb centrals atòmiques.
El comiat alemany a l’energia nuclear és un adeu contra corrent. Probablement una altra constel·lació de govern diferent de l’actual –el tripartit del socialdemòcrata Olaf Scholz amb els verds i els liberals– hauria fet que Alemanya també s’ho replantegés. La presència dels verds en la coalició ha fet que es mantingués l’essència del calendari amb una única pròrroga de tres mesos i mig, adoptada per decisió personal de Scholz, sense comptar amb els socis, la tardor passada. En aquells moments, hi havia una tensió extrema entre el ministre d’Economia i Protecció del Clima, el verd Robert Habeck, i el de Finances, el liberal Christian Lindner. El primer defensava mantenir el 31 de desembre de 2022 com a data per a l’apagada de les últimes tres centrals nuclears. El liberal insistia, com l’oposició conservadora, que s’havien de deixar ni que fos en situació de reserva. Alertava que es podien produir problemes de subministrament en un hivern sense gas rus per escalfar el país més poblat de la Unió Europea (UE), amb més de 82 milions d’habitants.
Decisió de Scholz
Olaf Scholz va actuar en solitari i va anunciar la pròrroga fins al 15 d’abril. Habeck ho va acatar, mentre Lindner continuava remugant –com encara fa– que quin mal hi ha a deixar tres centrals de reserva.
Pels Verds, la defensa del calendari de l’apagada era més que una qüestió de tossuderia. El partit ecologista ha hagut d’encaixar moltes renúncies durant aquest any i escaig de crisi energètica. Habeck ha hagut de buscar alternatives cares al gas procedent de Rússia i, un pecat encara més greu per al seu partit, ha hagut de tornar a activar explotacions de carbó per garantir el subministrament d’energia a tot el país. És a dir, Alemanya continua invertint en energia fòssil i altament contaminant, en espera del ple desenvolupament de les renovables.
Renovables encallades
En els setze anys al poder d’Angela Merkel, les renovables no acabaven d’engegar –estaven encallades en un 35 % del total del consum elèctric–. Amb Scholz a la cancelleria alemanya, i Habeck com a vicecanceller, es va arribar al 42% –el 2021– i es va continuar pujant al 46,5% -–el 2022–. L’objectiu del tripartit és que les renovables arribin al 80% d’aquí a l’any 2030.
Termini assumible
La pròrroga dels tres mesos i mig era un preu assumible pels verds alemanys. El pla per a l’adeu a aquesta font d’energia ha estat objecte d’unes quantes variacions des que, el 2002, l’aleshores govern del socialdèmocrata Gerhard Schröder amb els verds pactessin amb la indústria el tancament progressiu de totes les centrals. L’última s’havia de desconnectar el 2022. Amb el govern de la democristiana Angela Merkel van venir dues variacions en dos anys de diferència. El 2009, en formar coalició amb els liberals, la cancellera va decidir perllongar la vida de les centrals més modernes –n’hi havia disset en actiu–. Quatre dies després de la catàstrofe nuclear de Fukushima se’n va desdir per recuperar el pla original. De cop va quedar palès que una catàstrofe de conseqüències incontrolables no només pot passar en llocs com Txernòbil el 1986 sinó també en un país altament tecnificat com el Japó, el 2011.
Hipoteca generacional
Les centrals nuclears han generat energia durant una seixantena d’anys, però deixen una hipoteca per a 30.000 generacions, argumenta una altra ministra verda de Scholz, la de Medi Ambient, Steffi Lemke. Els residus atòmics han de quedar enterrats durant un període d’un milió d’anys, segons la normativa vigent. I Alemanya no té un cementiri definitiu. Entre els residus acumulats fins ara per les centrals ja desconnectades i els procedents de les tres últimes hi ha uns 300.000 metres cúbics de deixalla altament radioactiva.
La qüestió d’on enterrar-los és una gran assignatura pendent. El dipòsit temporal de Gorleben, al centre del país, ha estat escenari de batalles campals entre manifestants i policia sempre que s’hi han transportat contenidors de residus processats a França o el Regne Unit.
L’àmbit polític alemany està compromès a decidir-ne un destí final abans de l’any 2030 i de tenir-lo a punt per rebre les deixalles el 2050. El “Nein, Danke!” serà motiu de celebració en el moviment antinuclear alemany. Però queda per resoldre la batalla per les deixalles atòmiques.
En Varsovia
Steinmeier, de la vergüenza por los crímenes nazis a la condena a la "guerra de agresión" de Putin
Marina Ferrer
Un presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, con una estrella de David en la solapa, como las que los nazis obligaron a llevar a los judíos, y pidiendo perdón desde Polonia por los crímenes del Tercer Reich: la imagen, en el 80 aniversario del levantamiento del gueto de Varsovia, no tenía la carga emocional de la que desplegó Willy Brandt, en diciembre de 1970, arrodillado ante el monumento a los héroes de la revuelta judía. El gesto del entonces canciller alemán fue espontáneo, silencioso y probablemente la mejor expresión del arrepentimiento y la vergüenza alemana por el horror del nazismo.
Steinmeier plasmó en un discurso el mismo sentimiento que Brandt, socialdemócrata como él. Aseveró que la responsabilidad alemana por los crímenes del nazismo persistirá aún por varias generaciones venideras.
“Los crímenes cometidos aquí por los alemanes me hunden en una profunda vergüenza”, afirmó, en una ceremonia marcada por el sonar de las sirenas con que en Varsovia se recuerda todos los años a las 12.00 del mediodía la revuelta del 19 de abril de 1943. Esa mañana los confinados se levantaron a la desesperada contra su deportación. De los 450.000 judíos que habían vivido hacinados en los tres kilómetros cuadrados del gueto quedaban apenas 50.000 en verano de 1942, con el inicio de las deportaciones masivas al campo de exterminio de Treblinka. El levantamiento fue brutalmente sofocado y quienes seguían en sus casas murieron abrasados, con el gueto en llamas.
“Estoy ante ustedes para pedirles perdón por los crímenes cometidos por los alemanes”, resumió Steinmeier. El mensaje del presidente no difiere mucho de otros discursos pronunciados tras la histórica genuflexión de Brandt por otros líderes alemanes, sea en Polonia o en Israel. Le acompañaban en los actos del 80 aniversario el presidente polaco, Andrzej Duda, y el israelí, Isaac Herzog. Steinmeier elogió no solo el “valor inimaginable” de los judíos del gueto que, sin apenas armas y depauperados, plantaron cara a los soldados nazis. También condenó la actual “guerra de agresión” que sacude Europa, en la vecina Ucrania, y proclamó la determinación alemana a apoyar, como lo hace Polonia, a Kiev.
Al margen de las expresiones de unidad frente a Rusia o de reconciliación sobre las heridas del pasado, la presencia en Varsovia de los presidentes alemán, israelí y polaco se producía en un momento de tensiones a múltiples bandas, no solo históricas. Polonia reprocha cada vez que surge la ocasión a Berlín su lentitud en el apoyo militar a Kiev. Y sigue reclamando de Alemania reparaciones por los estragos de la ocupación nazi –que el ultranacionalista partido gubernamental Ley y Justicia (PiS) sitúa en 1,3 billones de euros--. Berlín considera que esa deuda quedó zanjada con la renuncia de la propia Polonia, en 1953, a ser indemnizada por la República Democrática Alemana (RDA). Varsovia argumenta que fue una decisión forzada desde Moscú sobre la entonces Polonia comunista.
Entre Israel y Polonia, por otro lado, sigue escociendo la herida provocada el año pasado por la ley aprobada pro Varsovia que impedía la restitución de cualquier bien incautado por los nazis a sus herededos. Una medida que el entonces primer ministro, Yair Lapid, calificó de “antisemita e inmoral”.
lunes, 17 de abril de 2023
Club de fans
Merkel recibe el máximo honor alemán entre amigos e incondicionales
Marina Ferrer
La excanciller alemana Angela Merkel recibió de manos del presidente del país, Frank-Walter Steinmeier el máximo honor que se dispensa en su país a un político, la Gran Cruz del Mérito. Lo hizo rodeada de incondicionales y en ausencia de antiguos rivales, incluidos lo internos.
Steinmeier, quien fue ministro de Exteriores de Merkel antes que presidente, el ahora canciller y extitular de Finanzas en su último mandato, Olaf Scholz, o la presidenta de la Comisión Europea (CE), su exministra de Defensa, Ursula von der Leyen, ocupaban los puestos de honor. Algo más en la retaguardia estaban rostros ajenos al ámbito político, como el exseleccionador de fútbol Jürgen Klinsmann, algún familiar y también colegas del mundo científico, al que perteneció Merkel antes de llegar a la política y al que sigue perteneciendo su esposo, el catedrático de Química Joachim Sauer.
Más que esas presencias, la comidilla de la ceremonia fue la ausencia del líder de la Unión Cristianodemócrata (CDU, Friedrich Merz, así como del resto de la cúpula actual del partido que la excanciller dirigió durante 18 años.
Steinmeier se extendió en los méritos y logros políticos de Merkel, recordó su liderazgo europeo a través de sucesivas crisis, así como varias características de su personalidad -la discreción, la ausencia de vanidad y su talento para el consenso. La homenajeada dedicó una breve alocución a agradecer la presencia de sus invitados, empezando por Scholz.
Fue una ceremonia sobria, pese a ser la Gran Cruz del Mérito la máxima distinción que se otorga en Alemania. Existe otra Gran Cruz de rango mayor, pero que la recibe de forma automática todo presidente al acceder a ese cargo, por lo que no tiene el rango de un reconocimiento.
Hasta ahora la Gran Cruz del Mërito solo la habían recibido Konrad Adenauer, en el poder entre 1949 y 1963, y Helmut Kohl, en el cargo de 1982 a 1998. Que tanto estos dos excancilleres como Merkel pertenecieran a la CDU y que, por contra, no la recibieran ni el socialdemócrata Willy Brandt ni su sucesor y correligionario Helmut Schmidt ha sido ya motivo de reflexión estos días.
La ceremonia en el Palacio de Bellevue fue de carácter más bien reducido, pero había trascendido la lista de los 20 invitados convocados por la condecorada. Entre ellos destacaban algunos de sus exministros más cercanos -como el exjefe de la Cancillería, Helge Braun, y el del Interior, Thomas de Maizière- dos asesoras y secretarias que fueron casi parte de su familia –Eva Christiansen y Beate Baumann-. Y otro puntal en sus años en el poder, su exportavoz del gobierno, Steffen Seibert.
Pero, al margen de estas figuras reconocibles como de su “entorno”, lo más clamoroso fue la ausencia de Merz, a quien Merkel arrinconó al asumir las riendas de la CDU, en el 2000. En cuanto la excanciller se retiró de la vanguardia política, su antiguo rival volvió a la carga.
De Merkel se dijo en sus 16 años en el poder -2005 a 2021- que “socialdemocratizó” a la derecha moderada alemana. Un año y medio después de su retirada política, en la CDU apenas quedan huellas del centrismo que representó Merkel.
domingo, 16 de abril de 2023
Cuidado con el campo
El campo polaco se revuelve contra la UE y colapsa el cereal ucraniano
Marina Ferrer
Las protestas de los agricultores polacos contra la decisión de la Unión Europea (UE) de eximir de aranceles a los productos agrícolas de Ucrania ha derivado en un colapso del tránsito de cereales y otras mercancías ucranianas hacia territorio europeo. Tras semanas de tensiones, el gobierno de Varsovia, dirigido por el ultraconservador partido Ley y Justicia (PiS), optó este fin de semana por prohibir no solo la importación de grano y otros productos agrícolas, sino también el tránsito por su territorio, al menos hasta el 30 de junio. Casi de inmediato, Hungría adoptó la misma decisión, lo que dificulta hasta casi la paralización el transporte terrestre de los cereales de Ucrania, potencia mundial exportadora de grano.
La vía a través del Mar Negro funciona solo a trompicones, pese al acuerdo alcanzado con Rusia, por mediación de Turquía y la ONU, para que se respeten unos corredores marítimos para esos transportes. La prórroga acordada hace unas semanas entre Kiev y Moscú es precaria, puesto que ambos países mantienen versiones distintas sobre su duración y alcance. La decisión ahora de Varsovia deja en el aire la viabilidad de la principal alternativa terrestre, por la que desde el inicio de la invasión rusa habían circulado dos tercios de las exportaciones de grano ucraniano.
El gobierno del primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, insiste en que la medida es temporal y que no va en contra de Kiev, sino de la decisión de la UE de liberar de aranceles el grano ucraniano sin pensar en las consecuencias a escala nacional. Ello desató las protestas del campo polaco, que ve cómo se acumulan en su país esos productos a precios ventajosos, mientras no encuentra salida para los propios No se trata únicamente del cereal, destinado a otros países europeos o hacia África, sino también de frutas y verduras, lácteos y una larga lista de productos.
Las protestas del campo se cobraron ya la cabeza de un ministro de Agricultura, Henryk Kowalczyk, quien presentó su dimisión hace diez días. Fue coincidiendo con la visita a Varsovia del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski. Era su primer viaje oficial desde el estallido de la guerra a la capital de Polonia, el principal aliado europeo de Kiev. Varsovia ha brindado hasta ahora un apoyo inquebrantable al país agredido, tanto en lo que se refiere a la acogida de millones de refugiados como a la ayuda militar, incluidos carros de combate “Leopard2” y cazas “Mig-29”.
Zelenski fue recibido entonces por su homólogo polaco, Andrzej Duda, entre expresiones de máxima solidaridad y el compromiso de nuevos envíos de esos aviones de combate. Ambos trataron de pasar de puntillas sobre el conflicto del campo, pese a que ese mismo día Kowalczyk era relevado en el puesto por el nuevo titular de Agricultura, Robert Telus.
El malestar del campo es algo que no puede permitirse el PiS en este año electoral. En otoño se celebrarán elecciones legislativas en Polonia, país eminentemente agrícola. El ultraconservador partido de Morawieki –y de Duda, aunque formalmente accedió a la presidencia como independiente-- ganó los comicios parlamentarios de 2019 pero no tiene la mayoría del Senado. Siente la presión de la opositora Plataforma Cívica (PO), entre cuyos aliados estuvo hace cuatro años el llamado Partido de los Campesinos (SPL).
El PiS no puede fallarle al campo, pero tampoco puede dejar colapsado el grano ucraniano. A Hungría le viene bien compartir la prohibición, puesto que no está exactamente entre los aliados occidentales de Kiev. En busca de una solución para desbloquear al menos el tránsito de mercancías se espera este lunes la visita a Varsovia del ministro de Agricultura ucraniano, Mykola Solskyi.










