martes, 2 de junio de 2026

Frederiksen, a la tercera

Frederiksen sella una coalición de centro-izquierda a modo de "trébol de cuatro hojas"



Martin Lidegaard, líder del Partido Social Liberal; Pia Olsen Dyhr, del partido verde; la primera ministra socialdemócrata, Mette Frederiksen; y Lars Loekke Rasmussen, de los moderados / LISELOTTE SABROE / AFP

 Gemma Casadevall   Berlín02 JUN 2026 

Un ejecutivo más paritario, más ecologista, con rebajas fiscales y apoyos a la familia, firme en su compromiso con Ucrania y en la defensa del país, incluido el territorio autónomo de Groenlandia que codicia Donald Trump: estas son las líneas maestras de la nueva coalición de gobierno de Dinamarca liderada por la socialdemócrata Mette Frederiksen. Será su tercera legislatura seguida, lograda tras complejas negociaciones y cuyo resultado es un cuatripartito en minoría, que Frederiksen denomina "un trébol de cuatro hojas". Es decir, raro y portador de fortuna.

Para los jóvenes, habrá transporte público gratuito hasta los 22 años; para los pensionistas, mejoras en sus prestaciones; para el conjunto de la población, atención dental gratuita y un IVA reducido en los alimentos; para las empresas, rebaja en el impuesto a las sociedades. Y para la inmigración, un endurecimiento de las ya de por sí rígidas leyes del país nórdico.

Es una alianza de signo paritario, como se plasmó en la presentación por sus cuatro líderes: la socialdemócrata Frederiksen, la izquierdista Pia Olsen Dyhr, más el centrista Lars Lokke Rasmussen y el liberal Martin Lidegaard. Al experimentado Rasmussen, ministro de Exteriores saliente, se le atribuye el papel de árbitro. Pero el mando corresponde a Frederiksen, de 48 años y en el cargo desde 2019.

Dos intentos fallidos


La líder socialdemócrata ha necesitado 69 días para sellar su pacto, el plazo más largo de la historia de Dinamarca. En el camino hacia el acuerdo ha habido dos intentos fallidos: primero fracasó la propia Frederiksen, que tras unas semanas de consultas devolvió el encargo por falta de apoyos. La tarea pasó entonces al ministro de Defensa, el liberal Troels Lund Poulsen, que quedó aun más lejos aún del objetivo. A la tercera obtuvo Frederiksen el resultado anhelado.

A la primera ministra, una mujer que no suele prodigarse en emociones, se la veía radiante el lunes por la noche, tras notificar al rey Federico que había logrado un acuerdo. A la presentación del pacto, este martes, seguirá el miércoles la de su equipo ministerial.

El partido socialdemócrata fue el más votado en las generales el pasado 24 de marzo, pero cayó al mínimo histórico del 21,9% de los votos. De los 50 escaños que tenía pasó a 38. El cuatripartito entre Socialdemócratas, Moderados, el Partido Socialista Popular y el Radical Liberal sumará apenas 82 escaños. Contará con el apoyo de dos partidos de la izquierda ecologista. La tarta parlamentaria danesa está muy fragmentada, con 12 partidos para los 170 puestos de la Cámara.

Línea dura en migración y apuesta por el rearme

Frederiksen no se estrena como líder de un gobierno en minoría. En su primera legislatura comandó una alianza entre el bloque de izquierda sin mayoría. Fue una etapa rica en disensos, a la que siguió tras su reelección una coalición con los Moderados de Rasmussen y los liberales de Poulsen. Endureció así aún más su política migratoria, con líneas propias de formaciones derechistas. Se mantendrá en esa misma línea en su tercera legislatura. Lo mismo hará respecto al rearme, una posición compartida por el conjunto de países del ámbito nórdico y báltico europeos.

Su trébol de cuatro hojas danés deberá mantener también la fortaleza frente a la obsesión de Trump por Groenlandia. Frederiksen representa para sus compatriotas la firmeza frente al poderoso aliado transatlántico. Desde esta posición convocó elecciones anticipadas, en un momento en que los sondeos indicaban un repunte de popularidad. Logró una victoria mínima, pero suficiente para un tercer mandato.