domingo, 29 de junio de 2008

Todo Erasmus con la Roja


"Marejadilla" defiende el "A por ellos" en el océano de la Puerta Brandeburgo



Gemma Casadevall

Berlín, 29 jun (EFE).- La afición española se apostó en primera línea de batalla ante la Puerta de Brandeburgo, dispuesta a hacer escuchar el "A por ellos" en plena milla del aficionado berlinesa, desde su condición de "marejadilla" roja en el océano alemán.
"Estamos aquí desde las diez de la mañana y aquí nos quedamos, aunque venga un millón", afirma Jesús, de Orihuela y miembro de la avanzadilla de diez estudiantes "Erasmus" procedentes de varias regiones españolas, que se espera llegue a 40 antes el partido.
El "aquí" que defiende Jesús y los suyos, enfundados en banderas españolas, es la primera fila tras la valla ante el escenario principal y pantalla gigante bajo el emblemático monumento, arranque del kilómetro y medio que forma la milla berlinesa.
"Willkommen", les da la bienvenida el presentador de las actuaciones que entretienen al personal desde que abrió el recinto, a las diez de la mañana. "¡Holaaaaaaa!", responden un docena de hinchas alemanes en dirección a la afición rival.
"De p... madre", responden varios de los Erasmus a la vez, a la pregunta de cómo les trata la hinchada local. "Hasta ahora. Veremos cuando ganemos", añade un simpatizante mexicano, adherido al grupo.
La afición española es numéricamente minúscula en la milla berlinesa, acorde con la presencia de esa colonia en la capital alemana -unas 6.600 personas, entre los 3.800 residentes oficiales y gente de paso, como los estudiantes-.
La mayoría se agrupará entre conocidos ante el televisor de casa, otros irán a alguno de los cuarenta restaurantes españoles de la ciudad y muchos más optarán por cualquier otro local de Berlín, donde apenas queda un bar donde no se transmita el partido.
Dar con los colores españoles en la marea de banderas y otros amuletos alemanes de la milla del aficionado no es fácil. Y cuando se logra no siempre se está ante un auténtico hincha español.
La primera banderita, pequeña, resulta ser de una muchacha alemana, Nadine, de 14 años, que lleva asimismo pintados los colores españoles en ambas mejillas. "Voy con España desde el primer día", afirma, mientras su padre, que va con Alemania, sonríe.
La segunda, de una pareja de portugueses, adheridos a España para que "venguen el honor de Cristiano Ronaldo", dice él.
A la tercera va la vencida: una familia entera de turistas, llegada de San Sebastián, con pelucas rojigualdas las dos hijas y camisetas de Donostia, paseando en bicicleta por la zona. "Sí, sí, veremos el partido aquí, igual como hicimos el día que llegamos con el España-Rusia", dice la madre.
A lo lejos se escucha finalmente un "A por ellos", bajo la Puerta de Brandeburgo. "Son chicos de aquí, Erasmus", indica, señalando al combativo grupo. Efectivamente, la "marejadilla roja" llegó a Berlín. EFE
gc/og

"A por ellos", en la Brandenburger Tor




Berlín, una olla a presión que estalló en pánico con el gol de Torres






Gemma Casadevall

Berlín, 29 jun (EFE).- La milla del aficionado de Berlín, ante la Puerta de Brandeburgo, fue una olla a presión que estalló de pánico con el gol de Fernando Torres y que por las mismas se rindió a la evidencia de que el "A por ellos" iba en serio, y merecidamente.
Tras varios días de jugar a si España era o no era el favorito, el medio millón largo de hinchas sintió como propia y premonitoria la herida en la ceja del capitán Michael Ballack, unos minutos después del único gol del partido, el de la derrota alemana.
Cada acercamiento a la portería de Jens Lehmann era un nuevo grito de horror en lo que debería haber sido, según el programa germano, la sorpresa la nueva Alemania de Joachim Löw.
La final de la Eurocopa acabó en Berlín en funeral de pelucas y banderas alemanas caídas. La minúscula "representación" de españoles salpicando el despliegue de hinchada local trataba de celebrar discretamente, con sordina, la revolución generacional de su fútbol.
Algunos alemanes se sobreponían a la tristeza y aplaudían al campeón, incluso se vio algún apretón de manos. Los más hacían como que no los veían y se iban con la bandera a casa.
La milla del aficionado, el mayor espacio público de Europa para las retransmisiones deportivas, se convirtió en una olla a presión más de tres horas antes del inicio del partido, cuando hubo que cerrar los accesos porque en el recinto no cabía ya un alfiler.
El espacio está dotado de cuatro pantallas gigantes repartidas entre las emblemáticas Puerta de Brandeburgo y la Columna de la Victoria y superó con creces el medio millón de asistentes.
De vez en cuando surgió alguna que otra bandera española y se escuchó el grito de "A por ellos", visibles y audibles horas antes del partido, pero progresivamente engullidos luego por la multitud.
Los accesos se abrieron a las 08.00 GMT y se llenó en unas pocas horas, con una rapidez que sorprendió a los propios organizadores y que hizo que más de uno desistiera de quedarse ahí y buscara refugio en cualquier otro espacio para seguir la transmisión sin riesgo de asfixia.
La capital alemana fue un macro-estadio donde apenas quedaba un bar, restaurante, quiosco de bebidas, terraza, parque, estación de tren, cines al aire libre o incluso piscina pública sin su televisor, en gran, mediano o pequeño formato.
La gran milla del aficionado es el mismo espacio donde durante el Mundial de 2006 de Alemania se concentraron multitudes para cada uno de los partidos de la selección germana, entonces a las órdenes del técnico Jürgen Klinsmann.
Allí se festejó a los de Klinsmann tras el Mundial como si hubieran ganado el título, pese a quedar terceros. Con ese mismo talante se prepara para mañana, a las 12.30 GMT, una fiesta de bienvenida a los de Löw, aunque vuelvan como héroes derrotados.
Las imágenes de entonces, como las de hoy, hasta que Torres les rompió el plan, mostraron al mundo una Alemania menos ortopédica de lo que dicen los clichés y capaz de vibrar bajo la euforia futbolística sin caer en hostilidades. EFE
gc/jmg

sábado, 28 de junio de 2008

Conspiración, sinónimo de paranoia

Verdad o trampa: Alemania se suma a los fascinados por el poderío español


Gemma Casadevall

Berlín, 28 jun (EFE).- De la canciller Angela Merkel, al "kaiser" Franz Beckenbauer y los medios alemanes: en la potencia futbolística germana se impuso la consigna de admitir fascinación por los de Luis Aragonés, hasta extremos que hacen pensar en trampa para derribar al "favorito".
Beckenbauer no se cansa de advertir del poderío español y sus extraordinarios jugadores individuales -y cita a Cesc Fábregas- y le ve como único punto flaco a los españoles la falta, dice, de un capitán como Michael Ballack.
El ex internacional alemán y ex guardameta del Real Madrid Bodo Illgner sostiene que Iker Casillas es muy superior a Jens Lehmann.
Otro ex madridista y actual "gurú" futbolístico de la televisión alemana, Günter Netzer, insiste en cada comentario suyo en los partidos en explayarse sobre el "juego mágico" español.
Merkel ha admitido que la selección de Joachim Löw -al que adora, como demuestra en cuanto puede- no es la favorita en la final y el presidente del país, Horst Köhler, recuerda en el dominical "Bild am Sonntag" que España no ha perdido ni un partido en el torneo.
Los titulares de la prensa alemana alaban desde ayer sin reparos la "magia", "fuerza", "creatividad" y "belleza" un conjunto que, para el "Frankfurter Rundschau" sería "el lógico campeón europeo".
"Süddeutsche Zeitung" proclama en su portada que España triunfa porque acabó con el "principio del torero". En lugar de centrarse en la genialidad individual se apoya en un equipo de jugadores nacidos tras la era Franco, que no teme jugar en el extranjero y que entiende el principio del "nosotros".
Los sesudos comentarios de expertos se salpican con ironías. El popular "Bild" confronta la imagen del príncipe Felipe de Borbón abrazado a la princesa Letizia con la de Merkel festejando a solas.
El "Rundschau" publica su test "Viva España" para que el lector mida sus conocimientos sobre la nueva potencia futbolística a través de once preguntas. Entre ellas quién le dijo el "¿Por qué no te callas?" a Hugo Chávez -el rey Juan Carlos, el presidente José Luis Rodríguez Zapatero o el diplomático de la UE Javier Solana.
Tanto reconocimiento alemán podría esconder una trampa. El presentador del informativo televisión pública ZDF Stefan Sieber recordaba, antes de explayarse también él en la superioridad hispana, que partir como favorito no es garantía de victoria.
En la letra pequeña suele encontrarse la trampa. Todos "admiten" la magia y supremacía de los de Aragonés, pero nadie da perdedor a Alemania. Ni Merkel ni Köhler, por supuesto, porque políticamente no pueden permitírselo. Tampoco Beckenbauer ni el resto de expertos.
España sería el "lógico campeón" si no fuera porque su rival es Alemania, prosigue el articulista de la "Frankfurter Rundschau". Unos y otros repiten como un sortilegio la frase de Gary Lineker -"el fútbol es un juego de once contra once donde gana Alemania". Y, además, Alemania cuenta con buenos espías.
El ex madridista Illgner "delata" la superioridad de Casillas. Pero los consejos no vienen sólo de jugadores de ayer. Un hombre de la selección y del Real Madrid de hoy, Christoph Metzelder, explica en "Süddeutsche Zeitung" que los españoles tienen "respeto" y hasta "miedo" ante la selección alemana.
"Sí, no somos los favoritos", acaba Metzelder, respecto a la final. Lo que remite, de nuevo, a la regla no escrita de que quien no parte de favorito no tiene nada que perder. EFE
gc/jag

Nuestro Günter

Colonia española, más arropada que nunca y escuchando al "Fari" Netzer


Gemma Casadevall

Berlín, 28 jun (EFE).- La colonia española en Alemania afronta la final crecida, pese a su inferioridad numérica, por los elogios en tierras germanas a los de Luis Aragonés y dispuesta a seguir el partido a través del ex madridista Günter Netzer, el "Fari" alemán.
Unos 3.800 españoles residentes en Berlín -o 6.600, según cifras del Senado, que contabiliza a habitantes de paso-, frente a millones de berlineses concentrados en la milla del aficionado, bares, parques y demás locales con pantalla de televisión: será una marejadilla, más que una marea roja.
La colonia española de hoy es casi minúscula si se la compara con la de los años de la inmigración -del medio millón repartidos por Alemania en los 70 se pasó en esta década a 135.000-.
Pero no se sentirán solos en la defensa de los colores. Los medios germanos llevan días alabando el juego español, como también han hecho políticos y gurus del fútbol, desde la canciller Angela Merkel al "kaiser" Franz Beckenbauer.
Asimismo experto en el fútbol español es el ex internacional y ex madridista Netzer, comentarista en la televisión pública alemana ARD en perfecto tándem con su alter-ego Gerhard Delling.
Netzer es el experto más reputado del país y sus opiniones, antes del partido, en la pausa y tras el final, se escuchan con devoción.
Para cualquier español, sobre todo el que está de paso o lo ve por primera vez, Netzer podría ser el doble alemán del "Fari", por su sorprendente parecido al popular cantante.
El ex jugador de rostro impenetrable, que jugó en el Real Madrid entre 1973 y 1976, conserva el "look" de entonces y su peinado actual es una rémora de la melena rubia que lo caracterizó, por supuesto adaptada al paso -y las entradas- del tiempo.
"Estamos a tope, no admitimos más reservas", explica Manoela, portuguesa y empleada del "Borriquito", uno entre la cuarentena de restaurantes españoles de la capital alemana con pantalla para transmitir el partido.Las 150 plazas -"algo apretaditos cabrá alguno más", dice- estarán al completo en ese local de la antigua mitad occidental del país.
En situación parecida estarán los restaurantes españoles de los barrios de la modernidad del este -Prenzleuerberg y Mitte- o del alternativo Kreuzberg. "Lafil" y "Yo soy", ambos en el lado oriental, esperan llenazo; lo mismo que "Dos Mares", "La Paloma" o "Las Primas", en el multiétnico Kreuzberg.
"Será clientela mixta, como nosotros. Españolas casadas con alemanes, o al revés", explica Mirgo, hijo de catalana, de "Lafil".
Todos apuestan por victoria española, incluido el berlinés Thomas, de "Yo Soy". Y aspiran a una elegante resignación por parte germana -"en el partido contra Turquía tuvimos que echar ya a dos alemanes", explica Manolita, de "Dos Mares".
Los restaurantes de sabor español no actuarán de "reserva". "Cafe am neuen See", un restaurante con cervecería al aire libre junto a un espléndido lago se ha convertido en punto de encuentro oficioso de la colonia -"la embajada española está al lado y se han aficionado a venir aquí con familia y amigos", dice su camarera-.
Asimismo se esperan banderas y toros españoles en el resto de la ciudad, aunque sea a modo de salpicón en medio de la gran marea de seguidores y símbolos de la potencia alemana. EFE
gc/og

viernes, 27 de junio de 2008

La final más temida


La colonia: al cien por cien segura de su fútbol y a medias con su identidad



Gemma Casadevall

Berlín, 27 jun (EFE).- La colonia española de Alemania afronta el dilema de con quién irá el domingo convencida al cien por cien de que futbolísticamente sólo puede estar con los de Luis Aragonés y también de que ocurra lo que ocurra no habrá un "happy end" redondo.
Es la final más temida para cualquiera que no está en casa, sobre todo si lleva años, tal vez décadas fuera y ni ha roto con sus raíces ni despotrica del lugar donde vive.
"Santo Dios... ¿Y ahora qué hacemos el domingo? ¿Dónde vamos a ver el fútbol? Porque lo veremos juntos, ¿no?", decía Ruth, bióloga valenciana, recién terminado el partido contra Rusia, en busca de cómplices con quien celebrar una hipotética victoria española.
La colonia española en Berlín es minúscula comparada con la turca, anterior rival de Alemania en esta Eurocopa. Apenas 3.800 miembros -ampliables a 5.000, contando los no registrados o en tránsito-, frente a los 200.000 germano-turcos.
Del medio millón de miembros de la época del "Vente a Alemania, Pepe", en los años 70, se ha pasado a 135.000 en este década, en todo el territorio germano.
No se trata ya de inmigrantes llegados con un contrato temporal, sino de profesionales liberales o estudiantes de la "generación Erasmus", a menudo con pareja o cónyuge del país. La identificación con la selección de Luis Aragonés es al cien por cien, pero cuando se entra en cuestiones de identidad se va a medias.
"¿Que con quién voy? Con España, claro. Pero vamos a ver...", responde Manolita, andaluza, casada con un alemán y dueña del bar-restaurante "Dos Mares", uno de los pocos locales de Berlín donde ha colgado la bandera española desde que empezó la Eurocopa.
"Jugando como ayer sólo puede ganar España. Pero ya lo dijo Gary Lineker: el fútbol es un juego de once contra once donde al final gana Alemania", es la opinión de Luis Rivas, comentarista deportivo el domingo para la televisión alemana Deutsche Welle.
"La selección de Aragonés tiene el punto de eficacia y solidez necesaria para que no la derrumbe un soplido de (Michael) Ballack", apunta el experto de la Deutsche Welle.
Que la selección de Aragonés está por encima de la de Joachim Löw es algo que ha admitido incluso, por pasiva, la canciller Angela Merkel, al decir que los suyos no parten como favoritos.
Quien más quien menos, todo español fue felicitado hoy con respeto por sus colegas, vecinos o familiares alemanes.
"Estoy con el corazón partido. Cómo no voy a desearles que pierdan. Pero cómo voy a desearles que ganen", sintetiza, en su contradicción, Thomas Worpus, encargado de otro restaurante español, el "Yo Soy", que para la España-Rusia concentró en su local 120 aficionados de nacionalidad diversa apretujados bajo la pantalla.
El dilema del berlinés Worpus y su corazón partido es extrapolable al sentir de muchos españoles. "Yo le digo a Oskar, mi hijo, que pase lo que pase vamos a estar contentos, otros lo ven como que ocurra lo que ocurra lo pasaremos mal por el otro", dice Marina Caba Ral, cineasta hispano-alemana.
Marina apuesta por un 3-2 a favor de los de Aragonés, lo mismo que la dueña del "Dos Mares". Enrique Serván, propietario del "Pata Negra", el restaurante del Instituto Cervantes, ve "muchos goles", sin cuantificar, y la Eurocopa, por supuesto, para España.
La confianza en Aragonés es extensible a la colonia no berlinesa: "Luis es todo un fenómeno", sentencia Patricio Eijoo, Promotor de Comercio Exterior de la Junta de Extremadura, en Düsseldorf, y hace extensiva esa consideración a su esposa, alemana.
De Berlín a la Cuenca del Ruhr, la colonia se prepara para vitorear desde su condición de minoría minúscula a los 'Luis'. La 'milla del aficionado' calcula superar la cifra del medio millón de almas de la semifinal contra Turquía, mientras en el "Dos Mares" calculan que tendrán unos treinta españoles. EFE
gc/nam

jueves, 26 de junio de 2008

Spanien, wie cool

"Me pido a España para la final", dice el pueblo alemán


Gemma Casadevall
Berlín, 26 jun (EFE).- El alemán medio tiene claro cuál es su rival soñado para la final de la Eurocopa: España, según el resultado contundente de una encuesta no representativa y a pié de cafetería, en la ronda de semifinales.
"Yo me pedí España hace semanas, no es cosa de ahora, en el último minuto. Mire, mire", afirma Manfred, un funcionario gubernamental que desayuna su café con pasta en la mantequería Lindner, vecina la Puerta de Brandeburgo.
En la mano sostiene una tabla clasificatoria desde la fase de grupos hasta la final, donde entre múltiples tachaduras se apunta a un "Alemania-España" para el domingo. "Rusia 0-España 2", tiene escrito -a lápiz, eso sí-, para la semifinal de la que debe salir el rival de Alemania ante Viena.
"España, por supuesto. Por todo: por estrategia, por vigor futbolístico, porque les colaron cuatro a los rusos en el primer partido. Cómo van a perder ahora", sostiene Martin, un óptico sobre los treinta años en Café Einstein, en la céntrica Friedrichstrasse.
"La final de la Eurocopa tiene que ser entre europeos de verdad, no entre euro-asiáticos como Turquía o Rusia, faltaría más", apunta un economista, mientras ojea "Financial Times Deutschland".
La unanimidad a favor de España parece total, sea por motivos de estrategia futbolística, geopolíticos o de mera empatía. "Aragonés se merece la final", apunta un jubilado, en el mismo café.
"Y también por ese chico tan educado, el Ché Fábre-was...", añade, en alusión a Cesc Fábregas. "España, España, por supuesto. Usted es de ahí, ¿no?", reflexiona, como si temiera de pronto haber cometido un desliz descortés.
Cada uno aporta su argumento para la encuesta que, además de no representativa es involuntaria y nacida no por iniciativa periodística, sino de las ansias comunicativas del alemán medio la noche anterior en la media parte del Alemania-Turquía.
 

"Finale, Finale... ¡E Viva la España!", corea un trío de hinchas veinteañeros -Tim, Phil y Pauli-, pegados a la pantalla de una cantina mexicana del barrio multiétnico de Kreuzberg.
El marcador estaba aún entonces en empate 1-1 ante Turquía. Pero en la cantina no había dudas ni del pase de Alemania ni de quien será el rival, como si eso fuera algo a decidir también por ellos.
"España es 'cool'. ¿Como se llama ese 'cooler typ'? Ramos... No, Torres...", duda y mira a sus colegas, en busca de auxilio. "No, no: Ramos, Sergei Ramos, gran tipo, qué tatuajes", dice otro, rusificando el nombre de pila del jugador.
La encuesta nacida de la espontaneidad y los nervios ante el empate sigue en el local de al lado, un moderno café turco llamado "Knofi" donde igual sirven caipinrinhas que té de menta fresca. "Estos rusos, que piensan que pueden comprar goles como quien hace oleoductos. Por favor... Hasta aquí está bien... Más, ya no", dice una iraquí.
La apuesta clara por España tampoco puede atribuirse a un secreto deseo de ver de rival a alguien teóricamente menos fuerte: "Los rusos son creativos, pero les falla la técnica. Os veo alzando la Eurocopa", sostiene Fatih, capitán de un club de fútbol mixto germano-turco, con el corazón escindido entre la selección de Joachim Löw y la de su tocayo, Fatih Terim. EFE
gc/nam

miércoles, 25 de junio de 2008

El derby en Kreuzberg


Se acabó la fiesta en el "pequeño Estambul"

Gemma Casadevall



Berlín, 25 jun (EFE).- Se acabó la fiesta en el "pequeño Estambul" de Berlín, el barrio de referencia de la populosa comunidad germano-turca en la capital de Alemania. El gol "a la turca" -en el minuto 90- de Phillip Lahm sumió a la hinchada en la desolación y la dejó sin ganas de abrazarse a la bandera de su teórica segunda identidad, la alemana.
Se acabaron las caravanas de autos a bocinazos festejando por toda la ciudad el nuevo orgullo turco. En lugar de eso, la policía se apostaba en los puntos más conflictivos del Berlín turco, dispuestos a impedir que desmanes de frustración.
El barrio entero se había preparado para el "derbi". Jóvenes turcos caldearon el ambiente previo al partido desfilando en sus descapotables ondeando enormes banderas con la media luna, las mismas con que se envolvían de pies a cabezas muchachos adoradores de Hamit Altintop, el internacional a las órdenes del Bayern Múnich.
Apenas quedaba un bar sin su pantalla, grande o pequeña, y cada local era un miniestadio. En el quiosco de "currywurst" -salchicha picante- convivían mecánicos turcos y desempleados germanos. La escena alternativa germana hacía como que no sentía los colores, lanzando risotadas ante la imagen la canciller Angela Merkel cantando el himno en el estadio -"Angie, Angie", coreaban todos-.
En la sede del Türkiyemsport -todo un clásico entre los clubes de fútbol del barrio- la hinchada turca celebraba a los suyos, con una fiesta precocinada como "de convivencia" entre las dos identidades, la de origen y la germana.
Ahí estaban sufriendo como hermanos el diputado verde germano-turco, Öczan Mutlu, y el ministro del Transporte, Wolfgang Tiefensee. La consigna era mantener el buen talante.
Mutlu se lo tomó a pecho: "Somos afortunados. Si cae Turquía, nos queda ir a la final como alemanes", decía, antes del partido.
Todo Kreuzberg vibró como un solo hombre hasta el minuto 22. "¡No puede ser verdad!", gritó un hincha alemán, al gol de Ugur Boral. "Sí, es verdad", le respondió una mujer turca, en perfecto alemán.
Cuatro minutos después Bastian Schweinsteiger devolvió el orden al mundo germano. "Türkiyem no se rinde", gritó todo el patio turco.
Fiesta de la doble identidad en el Türkiyemsport, orgullo turco en estado puro en el "Merava", para el segundo tiempo del partido. Ahí cayó el segundo gol alemán, luego la revancha inmediata de los turcos y, finalmente, la victoria germana "a la turca". Es decir, en el último minuto regular, como si los chicos de Joachim Löw hubieran aprendido la lección de la armada de Fatih Terim.
El "pequeño Estambul" cae, llora, no se lo cree, mientras se extiende cierto aire de toque de queda desde Kreuzberg al vecino barrio de Neuköln. La pirotecnia alemana cubre el cielo y la policía empieza a desplegar sus efectivos en toda la zona de Kottbusser Tor, el epicentro conflictivo.
Empieza la pesadilla policial. Las llamadas previas a la convivencia de políticos, turcos o no, escondían el miedo de quien no las tiene todas consigo.
En Berlín se concentran unos 200.000 germano-turcos, del total de 2,5 millones de ciudadanos de ese colectivo repartidos por toda Alemania. La Ku-Damm, la gran avenida del centro berlinés, acogió las anteriores explosiones de bocinazos y orgullo futbolero turco de esta Eurocopa, soportadas con resignación por el convecino alemán.
Ahora, la media luna turca del "pequeño Estambul" lloraba y plegaba banderas en Kreuzberg, mientras Neuköln seguía en silencio. EFE
gc/og

sábado, 21 de junio de 2008

Sobrevivir a la DDR



Una dotzena i mitja de supervivents

Gemma Casadevall

Què en queda del món editorial de la República Democrática Alemanya, la RDA? D’aquell munt d’editors de l’altre costat del Mur que publicaven Christa Wolf, Bertolt Brecht, Stefan Heym, barrejats amb paperassa del Politbüro? Segons Christoph Links, un d’aquells editors, de les 78 cases d’aleshores n’han sobreviscut una dotzeneta, incloses les que es van fundar després de la reunificació, l’any 1990, sobre les runes de l’antic Potenkim de l’Alemanya comunista.
El mateix que ha passat al fútbol es pot aplicar a la literatura. A la primera divisió de la Bundesliga no hi ha lloc per als clàssics de la RDA - -. Les estrelles sorgides de l’est, com Michael Ballack, s’han fet al Bayern Múnich i d’allà van sortir al món –el Chelsea-. Més o menys el mateix passa a les lletres: els autors existeixen, les editorials no.
Links és un dels editors heroics que es pot dir que ha provat tot. Des de la fundació d’una casa pròpia i alternativa, a treballar a la més important de les cases editores de la RDA, Aufbau Verlag.
Sap del que parla, doncs, quan explica en un estudi que ha convertit ara en tesi doctoral per què es va condemnar a l’extinció aquell món editorial. Les autoritats federals van col.locar al capdavant de l’operació privatitzadora un parell d’incapaços i la competència occidental va quedar-se amb les llicències dels grans autors de la RDA.
Despullats, en mans d’incompetents i mal vistos. El desballestament estava cantat.
I a tot això, Aufbau Verlag s’ha ficat de peus a la galleda en un procés d’insolvéncia on el seu amo actual, Bernd F. Lunkewitz, un inversor immobiliari, reclama una indemnització de 50 milions d’euros. de les autoritats federals per „estafa“. De Aufbau, el més gran de la RDA en la dotzeneta de supervivents, probablement només en quedarà el nom. I els autors? Als bons, com Ballack, sempre els quedarà l’oest.

El món per la finestra. Suplement de Cultura, Avui

miércoles, 18 de junio de 2008

A la caza del famoso


Helmut Newton dignifica a los enervantes "paparazzi"



Gemma Casadevall


Berlín, 18 may (EFE).- La Fundación Helmut Newton dignifica con la exposición "Pigozzi and the Paparazzi" el mundo de estos reporteros, enervantes cazadores de famosos en momentos embarazosos, por los que el maestro de la fotografía de estudio sintió una fraternal fascinación.
Lady Di en bañador por Saint-Tropez, en 1997; Michael Jackson tapándose el rostro en el balcón del Hotel Carlton de Cannes, ese mismo año; Franz Sinatra bostezando y Romy Schneider desnuda al sol, ambos a finales de los 70, o Sean Pean asestándole un puñetazo al "Paparazzo" Ron Galella: la muestra no tiene desperdicio desde el punto de vista del mitómano o del mero curioso.
La exposición, inaugurada hoy en el museo consagrado a la memoria de Newton en Berlín, recoge 350 imágenes míticas, a veces consentidas por los fotografiados, a veces "robadas" a famosos o famosillos en permanente relación de amor-odio hacia los paparazzi.
"A mi marido le fascinaban los paparazzis. El, que invertía horas en una foto de estudio, adoraba la inmediatez de las imágenes fuera de control de sus colegas", explicó June Newton, viuda del maestro, fallecido en el 2004 en Los Ángeles.
Los esculturales desnudos femeninos de Newton saludan al visitante del Museo, fruto de la donación en vida de ese fotógrafo judío a la ciudad donde nació, en 1920, y de la que se marchó durante el nazismo.
Desde hoy y hasta mediados del próximo noviembre, los desnudos artísticos de Newtom estarán acompañados por esa gran muestra de fotografías de los paparazzi, recopiladas por uno de los nombres míticos de la profesión, Jean Pigozzi.
"No siempre gusta ser un agresivo perseguidor, pero hay que pagar el alquiler", explicó Pigozzi, respecto a la "motivación" que mueve a estos reporteros a actuar como cazadores de momentos robados.
"Diferenciamos el trabajo del paparazzo clásico de los años 30 a los 90, de la persecución brutal que ahora se emplea. Ese está deliberadamente fuera de la muestra", apuntó Matthias Harder, comisario de la Fundación.
Pigozzi, Ron Galella, Erich Salomon, Arthur Fellig Weegee, Daniel Angeli y Edward Quinn son los "parazzi" legendarios presentes en la exposición.
La gran diferencia entre ellos y los "brutales" perseguidores a que se refiere Harder es en ocasiones una mera cuestión de técnica. "Hoy todo es posible. Tomas cien imágenes con la digital, escondida en la palma de la mano, y alguna sale", admite Pigozzi. "Sin olvidar las licencias que permite el fotoshop", añade.
Los reporteros de antes nunca captaron tan demoledoras imágenes de ídolos del pop en sus momentos de peor ruina física o psíquica como las que se ven ahora de Britney Spears o Amy Winehouse.
Ello no quita que su presencia no siempre fuera deseada, como ilustra una imagen de Galella acosando a Marlon Brando y protegido con un casco; un año antes de aquello el actor le había roto varios dientes al reportero.
Las mismas estrellas que un día buscan la cámara, un rato después pueden detestar al paparazzo. Sea porque están hartos, de mal humor o porque tras varias horas de excesos ya no lucen guapos.
"Nuestra relación con los famosos es de cierto coleguismo", afirmo Pigozzi. Su colección de famosos en discotecas y fiesta incluye un muestreo de fotografías en la que él mismo posa con sus "perseguidos".
A distancia del acoso brutal -"y hasta asesino", apunta Harder-, la muestra es exponente de la complicidad entre el reportero y la estrella en sus buenos momentos, y también de lo que Pigozzi calificaba de "sentido de la oportunidad".
Ahí están Keith Richard durmiendo la mona bajo la mirada complacida de Mick Jagger, en una fotografía de 1971;y también Al Pacino soltando un inútil "No pictures" a la cámara.
Todos ellos son objetos de museo, erigidas por obra y gracia de Helmut Newton en piezas artísticas, a prudente distancia de las imágenes robabas de un pezón saltando del escote o de una famosa bajando del auto sin bragas. Para Harder, esas piezas no tienen ni tendrán espacio en su Fundación. EFE
gc/ih/dm

martes, 17 de junio de 2008

A la Platja con Air Berlin

El Guru Achim

Gemma C. Serra

Aparentment, l’únic que separa Joachim Hunold, 58 anys i amo d’Air Berlin, dels seus col.legues a Lufthansa, Easyjet o altres companyies aères internacionals és la seva capacitat de resposta. Mentre la majoria ignora, aparca o fa com que s’estudia les demandes dels departaments de Política Lingüística perquè se saludi en català la clientela, Joachim Hunold –senzillament Achim per a amics i fins i tot empleats- respon.
Ho fa en el seu peculiar estil, des del seu „organ“ d’expressió: la revista que Air Berlin deixa col.locadeta als seients dels seus avions perquè el passajer es distregui durant el vol. Què volen aquests catalans? Amb el que costa trobar personal de vol que digui „Hola“ en castellà, ara voldran que fem cursets perquè aprenguin a dir „Platja“ –o „Platscha“, segons la seva transcripció-? Què volen els catalans, amb aquesta fonètica, aquests principis medievals, que construeixen aeroports gràcies als diners de la UE.
El Guru Hunold, l’home que volia ser pilot, presumeix d’haver carregat maletes a un aeropoert abans d’esdevenir l’amo de la segona companyia aèria d’Alemanya. No es deixa donar consells, pels polítics regionals de les Illes, per molt que la seva sigui la més important companyia que aterra als aeroports balears.
El seu estil no és políticament correcte, però és el que fa servir en cadascún dels seus articles aquest guru del trànsit aeri, que a més d’empresari pròsper –dels 400.000 turistes anuals que transportava al 1992 va passar als 14 milions en prop de deu anys- és editorialista apassionat. La seva revista no és com les de Iberia, Lufthansa o altres companyies, on l’amo es limita a saludar. Achim té ànima de columnista. Contra l’ecotasa, contra la llei andiscriminació europea –„aviam si haurem de contractar tothom, o indemnitzar-los, només perquè en una entrevista ens deixin anar que són membres d’una secta o homosexuals…“, escrivia una vegada- o altres mals d’aquest món.
Achim no es mossega la llengua. A sobre, a la seva relliscada anticatalanista respon un ex-diputat d’ERC, Joan Puig Cordón. Converteix en el seu blog l’anagrama de Air Berlin en un muntatge amb la creu gamada i li col.loca el mal nom de Air Goebbels.
Si fins aquí els medis alemanys havien comentat a tall d’anècdota la qüestió, la resposta fa donar la volta a la truita a favor de Hunold. „Spiegel Online“, „Die Welt“, „Financial Times Deutschland“ i el popular „Bild“ –amb edició mallorquina- es fan ressò del „descarrilament“ del polític bloggero. El Guru Achim envia el seu representant a Espanya i Portugal, Alvaro Middelmann, a parlar amb el president mallorquí, Francesc Antich. Tots dos donen per superada la qüestió. Middelmann no rebutja que algun dia a Air Berlin se saludi en català. Però ho veu „difícil“.

miércoles, 11 de junio de 2008

El reportero de las golosinas

El Puente Aéreo desde la mirada del judío huído
Gemma Casadevall

Berlín, 11 jun (EFE).- El Museo de la Historia de Alemania rinde homenaje, en su 60 aniversario, al Puente Aéreo que salvó a Berlín del bloqueo soviético con una retrospectiva de Henry Ries, un reportero germano-estadounidense y judío, huido de Berlín durante el nazismo.
Las míticas imágenes de los niños berlineses esperando a los "Rosinenbomber" -los "bombarderos de golosinas", como se apodó a los aviones aliados que aterrizaban en el aeropuerto de Tempelhof- son el núcleo de la muestra, abierta hoy, adelantándose unos días al aniversario del puente aéreo humanitario más largo de la historia.
Del 26 de junio de 1948 al 12 de mayo de 1949, los aviones aliados transportaron a la ciudad partida tras la Capitulación del Tercer Reich, dos millones de toneladas de alimentos, carbón y medicinas, en un total de 200.000 vuelos.
A una media de un aparato por minuto, la aviación aliada burló con ello el bloqueo impuesto por las autoridades soviéticas al sector occidental y suministraron alimentos, combustible y medicinas a la población sitiada.
Ries, un judío nacido en el barrio berlinés de Charlottenburg como Heinz Ries y nacionalizado estadounidense en 1943, se convirtió en reportero para el "New York Times" en 1947, después de trabajar en los primeros años de la posguerra para los servicios de inteligencia.
Desde esa posición captó impactantes imágenes no sólo del Berlín del bloqueo, sino también de la vida entre ruinas de muchas ciudades alemanas, barridas por los bombardeos durante la Segunda Guerra Mundial.
"Es la visión emocionada de alguien que tuvo que huir del nazismo y que luego asiste a la vez a la reconstrucción de un país -que sigue siendo el suyo- castigado por la Guerra Fría", explicó la comisaria de la muestra, Katrin Peters-Klaphake.
La retrospectiva está integrada por unas 300 fotos repartidas en cinco espacios del Museo y procedentes del legado del fotógrafo, fallecido en el 2004.
Junto a las imágenes del bloqueo soviético, la exposición recoge otros trabajos de Ries en la España franquista, en París y otros lugares donde ejerció como reportero.
Se trata de una muestra restringida, por razones de espacio, del conjunto de las miles de fotos que realizó y que se complementa con un catálogo donde asimismo están las pertenecientes a reportajes sobre la Academia Militar de Zaragoza, en 1950, de la España de la posguerra, del propio Francisco Franco o de Pablo Picasso.
La biografía de Ries es casi tan impactante como la exhibición. Su huida del nazismo, en 1938, fue rocambolesca. Inicialmente la embajada de EEUU en Berlín le negó el pasaporte, por falta de aval, y sólo lo logró cinco años después, tras una estancia en Cuba.
Volvió a Berlín en 1945, como soldado de EEUU. Luego colaboró con los servicios de inteligencia y ejerció asimismo de intérprete en los Procesos de Nuremberg. A partir de 1947 se consagró a su trabajo como reportero.
Su legado regresó ahora a Berlín, tras ponerse en contacto su viuda, Wanda Ries, con los responsables del Museo de Historia. El destino final de toda su obra está en el aire.
Una posibilidad sería que engrosara el fondo de un nuevo Museo de los Aliados. El lugar ideal sería el aeropuerto de Tempelhof, a juicio el director del Museo de la Historia, Hans Ottomeyer.
"Pero antes que nada tenemos que tener claridad sobre el futuro de ese aeropuerto", recordó Ottomeyer. Tempelhof, abierto en 1923 en pleno casco urbano berlinés, dejará de estar en activo el próximo octubre, tras un largo litigio judicial y ciudadano entre detractores y defensores de que siga en funcionamiento.
El cierre parece sentenciado desde el fracaso de un referéndum, hace unos meses, a favor del mantenimiento. Sin embargo, no está claro a qué se destinarán sus 282 hectáreas, para lo que se barajan todo tipo de proyectos inmobiliarios de uso semi-público o privado. EFE
gc/jcb/dm

Un alto, entre Badajoz y Lisboa


Olivença, el pont trencat amb Portugal


Gemma C. Serra


„Jo mateix vaig portar la pedra del monument a l’agermanament de Elvas i Olivença, dues ciutats bessones a banda i banda del riu. L’una portuguesa, l’altra espanyola. O totes dues portugueses, segons es miri“, diu Antonio Joao Machado, un treballador d’Elvas, mentre el seu nét, també Antonio, juga al fútbol al costat de la „seva“ pedra, triangular i banca, plantada enmig d’un descampat al costat d’una església. Des del descampat del monument, plantat a la banda portuguesa, es veu el pont trencat d’Ajuda, construit en 1509 per comunicar Elvas i Olivença i testimoni d’un seguit de guerres entre Portugal i Espanya. Després d’uns quants estralls, el 1709 va quedar definitivament partit a cop de bombes. Així continua, malgrat que al cantó espanyol hi ha un cartell del Ministerio de Fomento que „n’anuncia“ la reconstrucció, d’acord a una llei del patrimoni artístic de 1985. No és que el ministeri espanyol es limités a penjar el cartell i oblidés el cas. Les obres van ser adjudicatdes i van començar, hi ha un bon tram de pont restablert. Però abans d’arribar al mig del Guadiana s’aturen, mentre que per la banda portuguesa tot continua com cinc segles enrera: una ruỉna, sense indicis ni cartells anunciant-ne la restauració.

El vell pont trencat d’Ajuda és un símbol en pedra  de la complexa història d’aquest tram del Guadiana a l’alçada d’Olivença, una ciutat petita i cuidada a uns 24 kilómetres de Badajoz i a set de la frontera amb Portugal.

Antonio no exegera quan diu que Olivença i Elvas són bessones, més que agermanades. Olivença és una ciutat de carrers i parets blancs, amb balconades i escuts d’esperit portugués que remeten el seu origen. El seu principal monument i imàn turístic són les imponents muralles i torres construỉdes al segle XIV pel rei Joan II de Portugal, ara sota la protección de la mateixa llei del patrimoni artístic que va voler aplicar-se al pont d’Ajuda, però que va quedar a mitges.

Olivença va ser portuguesa des de 1297 fins al 1801. Les tropes de Manuel Godoy se la van annexionar en l’anomenada Guerra de les Taronges, aquell any, i després van voler segellar la nova sobirania amb el Tratat de Badajoz. Portugal mai no el va reconéixer, però tampoc no n’ha recuperat la sobirania, malgrat que el 1815, en el congrés de Viena, els mitjancers internacionals van recomanar-ne a Espanya la devolució. De la mateixa manera que Lisboa mai no va reconéixer l’annexió, Espanya va ignorar la recomanació.

Olivença o Olivenza, aquesta és la qüestió. Dels arrels portuguesos no n’hi ha cap dubte, una altra cosa és la sobirania. L’alcalde de la ciutat, Manuel Cayado, manté la mateixa línea que el seu antecessor i correligionari, el socialista Ramón Rocha, que va governar a l’Ajuntament durant 28 anys fins al seu relleu l’any passat. Olivenza va ser portuguesa durant més de 500 anys (del 1298 al 1801) però és espanyola des de fa més de 207 anys. Aquest dos segles llargs han portat a la ciutat prosperitat, recorda l’alcaldia. La reivindicació sobiranista és cosa del passat, ningú no vol espatllar les excel.lents relacions bilaterals amb una qüestió a sobre regulada, de forma natural, pel traçat natural del Guadiana.

El vell pont d’Ajuda continua pendent de reconstrucció. Les obres del Ministerio de Fomento van quedar paralitzades per una demanda  portuguesa que les considerava atemptatori contra les seves pròpies lleis del patrimoni. Dos-cents metres més enllà n’hi ha un de nou, destinat al tràfic rodat, que compleix perfectament la seva funció comunicadora i que, com la resta de la frontera entre els dos paỉsos amics i socis, es traspassa sense cap altre tràmit que donar una ullada al cartell indicador de „Portugal, 1 Km.“, a una banda, o „España, 1 Km.“, a l’altra, sobre la bandera de la UE. El pont nou, de 345 metres i estructura moderna, sense filigranes estètiques ni cap encant, va ser inaugurat el 2000 per iniciativa dels ajuntaments d’Olivença i Elvas, que van optar pel pragmatisme, mentre la reconstrucció del vell continua paralitzada com a testimoni del conflicte mai resolt.

Per al ministeri d’Exteriors espanyol no hi ha cap qüestió territorial a aclarir. Oficialment, Portugal manté la seva reivindicació d’acord a l’article 5-A de la seva Constitució que reconeix com a propi aquest territori. Però Lisboa ho reclama „a la portuguesa“ –és a dir, amb nostàlgia, sense plantejar-ho en termes d’exigència-. I la qüestió ha quedat així adormida a banda i banda del Guadiana.



Portugués, per turistes i immigrants


A Olivença es parlava encara portugués com a llengua autòctona fins al segle passat. Ara només se sent parlar aquesta llengua als turistes que cada cap de setmana arriben en autocar des d’Elvas o als treballadors portuguesos que de forma creixent s’instal.len a la ciutat o creuen cada dia el pont, procedents de la ciutat bessona, per anar a la feina. „Es el mateix fenòmen que es viu a Badajoz o a qualsevol altra ciutat d’Extremadura, no té res a veure amb els orígens o el passat de la ciutat“, defensa Manuel Delgado, de la Casa de Cultura oliventina. El portugués es va deixar d’ensenyar regularment a les escoles fa més de treinta anys, com a efecte tardà de la uniformitat lingüística franquista. Ha estat un procés d’extinció „natural“, diu Delgado, com ho estat també que actualment pocs dels habitants de la ciutat se sentin „portuguesos“.

Les banderes espanyola i extremenya són per tot arreu, sigui a l’alcaldia o a les Bodegues Ajuda, prop del pont. Als treballadors portuguesos no els interessen les reivindicacions anacròniques, sinó que els donin feina, diuen a la seu del PSOE. I evidentment, els qui tenen terres i dominis vinyenters a aquesta regió mimada per a la producció vinícola no volen ni sentir parlar „d’històries passades i enterrades“, expliquen els seus veỉns del PP, a l’altra banda del carrer on també hi ha l’alcaldia socialista.

„A Portugal es pateix més durament la crisi que a Espanya“, explica Maria Costa, una florista d’origen portugués que ha tancat la botigueta a Elvas per instal.lar-se a l’altre cantó del Guadiana. Als carrers només se sent portugués en boca dels cambrers o els treballadors de la construcció, els nanos no l’estudien  a l’escola i els seus pares se senten orgullosos de ser tan espanyols com els habitants de Badajoz.


Un Gaza portugués, segons la CIA

 El cor portugués d’Olivença batega poquíssim i l’únic esment recent d’un conflicte territorial ve de la mà d’un episodi més aviat grotesc: el 2003, un informe de la CIA incloia Olivenza entre les zones del món en situació de „conflicte territorial“ entre Portugal i Espanya, equiparable al que passa a Gaza o Cachemira. Pel que es veu, els informants de la Agència Central d’Intel.ligència dels EEUU no es van mirar prou bé la situació i van recórrer a fitxes del passat. Una ullada als tranquils carrers d’Olivença o als paisatges d’oliveres, toros braus i vinyes al sol dels seus voltants hauria estalviat a la intel.ligència dels EEUU les riallades que la relliscada va provocar a banda i banda del Guadiana, „agermanades“ en els fitxers de la CIA als conflictes fronterers dels territoris palestins. No és l’únic ni el pitjor, entre els errors de la intel.ligència dels EEUU, però sí un dels més pintorescs, que dóna testimoni com el vell pont partit d’un litigi congelat, per a alguns, o enterrat, per a d’altres.


Olivença, una ferida oberta fora de l’agenda bilateral

G.C.Serra

Antonio Marques, fiscal del districte portugués d’Almada, presideix el Grupo dos Amigos de Olivença, una organització amb 700 socis que diu representar els interessos portuguesos i que concentra els defensors de la seva restitució a Portugal. No tenen una seu clara, però celebren les seves reunions quinzenals al cor de Lisboa, a la Casa do Alentejo, la regió portuguesa a la que hauria de pertànyer aquesta ciutat segons els seus criteris. La Casa do Alentejo és un bonic palauet de tres plantes que, com bona part del casc antic de Lisboa, demana la mà urgent d’un restaurador. Allà hi conviuen els socis que dormen la migdiada en els seus sofàs de pell, amb l’enrenou de concerts i actes socials regionals i el tràfec del seu restaurant, una mena d’adreça „secreta“ per a turistes ben informats, més un bar de tapes i copes per al jovent local.

Pregunta.- A la seva organització se la vincula amb movimients nacionalistes arrelats  en la dictadura de Salazar…

Resposta.- Això és del tot fals i lamentable, és una versió difosa per wikipedia i altres pàgines d’internet contra la que no podem lluitar. Es cert que el Grupo es va fundar durant la dictadura, però des de sempre hi hem tingut intel.lectuals i polítics de totes les tendències. Representem a tot Portugal. La causa d’Olivença ha agrupat tant a escriptors com Aquilino Ribeiro, fora de tota sospita, com a generals l’oposició com Humberto Delgado, exiliat i assassinat després precisament prop de Badajoz pels serveis secrets. També hi tenim historiadors com Carlos Luna, que han documentat els fonaments històrics i jurídics de la nostra reivindicació.

P.- I quins son aquests fonaments i per què els defensen avui, en la Europa sense fronteres?

R.- Des de la meva perspectiva, la del jurista, l’annexió espanyola de Godoy va ser aleshores i continua sent il.legal. Hi ha a més un reconeixement internacional de la sobirania portuguesa, de 1815, cosa que ens permet dir que Olivença és un territori ocupat il.legalment. Així ho defensem i així ho veu també la majoria dels partits parlamentaris portuguesos, que el 2005 van recolzar una demanda presentada per nosaltres a l’Assemblea de la República, apuntalada en 8.000 firmes.

P.- I quins efectes pràctics va tenir aquesta demanda?

R.- Des del ministeri d’Exteriors espanyol hi va haver un silenci total. Per part portuguesa, la reacció es podria definir irònicament de serena i minimalista.

P.- Es a dir, que ningú no vol tocar la qüestió. Per què?

R.- Per no complicar les relacions bilaterals. O perquè els propis polítics portuguesos no es volen embolicar a defensar l’articulat de la seva Constitució.

P.- El cert, però, és que el conflicte d’Olivença sembla una cosa més aviat nostàlgica. Als seus carrers no se sent parlar portugués, els joves que estan asseguts aquí, a la Casa do Alentejo, tampoc no saben ben bé per què hi ha aquí una Sala Olivença ni per què hi ha qui reivindica aquesta sobirania.

R.- Per a molts portuguesos, Olivença continua sent una ferida oberta, només que no tenim una forma virulenta d’expressar aquesta defensa de la nostra identitat, com si tindrien potser vostès, els espanyols. Que no es parli portugués vol dir que va triomfar la política espanyolitzadora de Franco, que volia erradicar altres llengües, com va fer amb la catalana, posem per cas.

P.- Resposta minimalista portuguesa, silenci total espanyol… La reivindicació sobiranista té poques perspectives d’èxit. Com veuen la proposta de convertir Olivença en una euroregió de sobirania compartida?

R.- És una proposta que està arrelant en alguns àmbits portuguesos, entre bloggers i iniciatives semblants, també  al propi territori espanyol. Nosaltres defensem una Olivença culturalment, jurídicament i políticament portuguesa. Però si del que es tracta és d’arribar a uns mínims i que això vulgui dir incloure la qüestió d’una vegada a l’agenda diplomàtica bilateral, doncs endavant.





jueves, 5 de junio de 2008

Tiranía infantil



Els dèspotes petitons

Gemma Casadevall

Hi ha qui triomfa sense ajustar-se al guió. Mentre polítics i sociòlegs alerten de l’evolució demogràfica a paỉsos de baixíssims índex de natalitat, com Alemanya, d’altres semblen voler fer desistir els poquets que s’animen a tenir fills. Aquest és el cas del psiquiatre infantil Michael Winterhoff i el seu „Warum unsere Kinder Tyrannen werden“ –„Per què els nostres fills esdevénen tirans“, a Güterloher Verlagshaus-, en el tercer lloc dels llibres de no ficció més venuts. Els fills no són criaturetes simpàtiques que ens arreglen el dia amb un somriure, sinó dèspotes malcriats que dominen els pares, els exprémen i els prenen el pél.
Els nens d’avui no se subjecten a les regles que els pertocaria. La tendència a voler ser vistos pels fills com el „co.lega“, no com l’adult repressor, ha precipitat el que Winterhoff qualifica de „fi de la infantesa“.
S’equivoca qui pensa que aquesta tesi no té cap possibilitat d’èxit en un món en qué el nen és sobretot víctima –de maltractaments, precarietat social, malalties…-. Winterhoff no només ocupa espais preferents en les llistes dels més venuts –potser un munt d’adults martiritzats el llegeixen en secret-, sinó que a més ha desfermat un allau de pares que surten de l’armari i busquen el consell d’aquest professor de Bonn. El popular diari „Bild“ ha dedicat a la tirania infantil una sèrie d’articles que incloia una consulta telefònica amb Winterhoff. Hi havia qui explicava exemples dels seus dèspotes domèstics –del tipus „el meu nen es menja les ungles, què faig“ o „la meva nena vesteix de negre i escolta música horrible“-, d’altres plantejaven qüestions serioses, com l’autisme i la violència escolar. Tot un maremàgnum de tiranies. La fi de la infantesa.


El món per la finestra. Suplemento de Cultura, AVUI