El año electoral alemán se abre con triunfo para Scholz y desplome conservador
Gemma Casadevall
Berlín, 27 mar (EFE).- El año electoral alemán se abrió con un triunfo
rotundo para el Partido Socialdemócrata (SPD) del canciller Olaf Scholz, que
arrebató a la Unión Cristianodemócrata (CDU) el "Land" del Sarre, fronterizo con
Francia y bajo dominio conservador desde hacía 22 años.
La candidata del
SPD, Anke Rehlinger, obtuvo para su partido un 43,5 % de los votos, según los
resultados finales de la comisión electoral regional. Este resultado es un
despegue incontestable respecto al 29,6 % que obtuvo en las regionales de 2017 y
le da la mayoría absoluta en la cámara.
La CDU del primer ministro del
"Land", Tobias Hans, cayó al 28,5, un hundimiento igualmente indiscutible para
un partido que, además de haber liderado todos los gobiernos regionales desde
2000, obtuvo cinco años atrás un 40,7 %.
Hans había gobernado en la última
legislatura en coalición con los socialdemócratas y con Rehlinger al frente de
Economía, Trabajo, Energía y Tráfico. El primer ministro saliente asumió su
responsabilidad personal en la derrota en cuanto saltaron las primera
proyecciones de voto.
El peso de este "Land", con apenas un millón de
habitantes, es menor en un país con 82 millones de habitantes. Pero el hecho de
abrir el año electoral alemán, tres meses después de la llegada al poder de
Scholz con un tripartito que también integran verdes y liberales, daba a los
comicios una relevancia especial.
Para la CDU tenía rango de test ante las
urnas tras la elección diciembre de su nuevo presidente, el derechista Friedrich
Merz, rival de la línea centrista que en sus 18 años al frente del partido
representó la excanciller Angela Merkel.
En lo que concierne a las restantes
formaciones parlamentarias, solo la ultraderechista Alternativa para Alemania
(AfD) obtuvo representación parlamentaria, con un 5,7 %, medio punto por debajo
de sus resultados de 2017.
Los Verdes mejoraron resultados respecto a las
anteriores regionales, pero por apenas 23 votos quedaron por debajo del 5 %, el
listón mínimo para acceder a la cámara.
Asimismo sin escaños se quedó el
Partido Liberal (FDP), con un 4,8 % de los votos.
LA IZQUIERDA, DESARMADA POR EL ABANDONO DE LAFONTAINE
Definitivamente
desmantelada quedó la Izquierda, que del 12,8 % obtenido cinco años atrás quedó
en un 2,6 %. Este naufragio se explica en parte en las sucesivas crisis
internas, agrandadas ahora por la guerra de Ucrania.
La cúpula federal
izquierdista ha condenado sin paliativos la invasión rusa, posición no
compartida por una formación a la que le cuesta aún condenar a Moscú.
En
medio de esos disensos, el fundador del partido, Oskar Lafontaine, abandonó hace
una semana la formación, en desacuerdo con la, a su parecer, "línea tibia"
adoptada por la cúpula, a la que acusó de haber renunciado al ideal del desarme.
A Lafontaine se le apodaba "el Napoleón del Sarre" por proceder de ese
"Land", del que fue primer ministro entre 1985 y 1998, entonces aún dentro del
SPD.
Su abandono de la Izquierda es el segundo que protagoniza este
político. En 1999 sacudió el entonces gobierno socialdemócrata-verde con su
doble dimisión, como líder del SPD y como ministro de Finanzas, en desacuerdo
con el centrismo del canciller Gerhard Schröder.
Se llevó consigo a la
militancia más izquierdista para fusionarse, unos años después, con el
postcomunismo del este de Alemania.
PRIMERA ETAPA EN UN AÑO COMPLEJO PARA LA
CDU
A esta primera cita del año electoral alemán seguirán los comicios
regionales del 8 de mayo en el pequeño "Land" de Schleswig Holstein, fronterizo
con Dinamarca, donde la CDU gobierna con verdes y liberales.
Una semana
después renovará su cámara el "Land" de Renania del Norte-Westfalia, el más
poblado del país con 18 millones de habitantes y gobernado por la CDU, en este
caso en alianza con los liberales.
Serán dos pruebas más para el liderazgo
de Merz, quien logró la elección para dirigir la CDU por la vía de la consulta
entre las bases tras dos intentos fallidos de encontrar una sucesión leal a la
línea de Merkel -la representada por Annegret Kramp-Karrenbauer, que se retiró
cuestionada en su liderazgo, y la de Armin Laschet, derrotado por Scholz en las
generales de 2021-. EFE gc/amg/fpa
