martes, 4 de agosto de 2026

La Europa de los ríos secos

Alemania, ante el reto de unos veranos cada vez más tórridos y una sequía que ha dejado al Rin en mínimos históricos



Un barco navega por el Rin a la altura de Duisburg, cuyo caudal se encuentra en mínimos históricos. / INA FASSBENDER / AFP

 Gemma Casadevall    Berlín04 AGO 2026 

"Alemania está algo menos afectada porque abandonó la energía nuclear. Pero formamos parte de un sistema energético interconectado a escala europea. Y no son solo las centrales nucleares las que precisan grandes cantidades de agua, sino también el carbón", explica Simon Gerards Iglesias, del Instituto Alemán de Economía (IW), respecto a la emergencia climática y energética precipitada por los niveles mínimos de caudal en los grandes ríos europeos, como el Rin y el Danubio.

En Hungría y Rumanía se han precipitado las alarmas. El Ejército rumano procedió esta semana a detonaciones controladas para hacer llegar más agua del Danubio a la planta de Cernavoda, que aporta el 20% del consumo eléctrico del país. Hungría se prepara a sufrir el parón obligatorio de la central de Paks, ante la inminente desconexión del último de los reactores aún operativo. De esa planta depende el 50% del suministro eléctrico húngaro. El transporte ferroviario de mercancías ha quedado paralizado seis horas al día. Se ha pedido a la población que reduzca al mínimo el consumo. Las restricciones afectan también a la industria, aunque por el momento, son voluntarias.



Vista aérea del río Danubio a la altura de Rasova, en Rumanía, este lunes. / DANIEL MIHAILESCU / AFP

La televisión pública alemana, ARD, alterna las imágenes de Rumanía y Hungría, afectadas por el bajón del Danubio, con las del Rin a su paso por Colonia y Bonn. "El Rin es la vía navegable más importante de Alemania. El 80% del transporte fluvial discurre por aquí. El nivel del agua encarece mucho el transporte: se necesitan más barcos para transportar el mismo producto", alerta Gerards Iglesias.

Esta semana, el nivel del Rin marcó un nuevo mínimo histórico a su paso por Colonia, con 67 centímetros. Son dos centímetros menos que el anterior récord a la baja, de 2018. El bajón causó ya entonces estragos medioambientales y económicos en un río que, para los alemanes, fue símbolo de riqueza y prosperidad. Ocho años después, la situación se repite. El mínimo caudal de los grandes ríos no solo afecta a los países dependientes de la energía nuclear, sino al conjunto de la economía de otros que, como Alemania, que ya renunciaron a esa fuente de energía.

El lento despertar alemán a los veranos tórridos

Al Gobierno del canciller Friedrich Merz le apremian organizaciones ecologistas y sindicatos a invertir más en sus infraestructuras, ante una crisis climática que es ya evidente también en países con veranos cortos como Alemania. El subsuelo alemán arrastra las consecuencias de 10 años parcos en precipitaciones, según el monitoreo del Servicio Meteorológico Alemán (DWD). Una tercera parte de los 11,5 millones de hectáreas de bosque --o un 32,3 % de la superficie total de Alemania-- sufren "estrés climático" por escasez de precipitaciones.

"Alemania no está preparada para olas de calor. Nos hemos dormido porque hasta ahora eran unos pocos días al año. Ahora se nos vino la realidad encima. En los hospitales públicos estamos trabajando a más de 35 grados, o los que se vengan, sin aire acondicionado", explica Anja Voigt, sindicalista y sanitaria de una unidad de cuidados intensivos de Berlín. "Les costará creerlo en España. Pero es la situación aquí en hospitales, geriátricos y otros servicios esenciales", añade.

Unas 4.300 personas, en su mayoría mayores de 80 años, murieron por efectos del calor en los apenas siete días de junio en que en Alemania se batieron sucesivos récord de temperaturas, con máximas diurnas de 41,7 grados y nocturnas de 29,4 grados. Es la cifra de mortalidad estimada por el Instituto Robert Koch (RKI), de referencia en Alemania. En total hubo en ese mes de junio unos 5.100 muertos por efectos del calor, una cifra que duplica los de un año considerado normal.




Bañistas en el lago natural Krumme, en Berlín, el pasado 30 de julio. / FILIP SINGER / EFE

En Alemania una ola de calor no suele prolongarse más de cinco días, tras los que caen fuertes tormentas. En general no hay más de 20 días al año con temperaturas por encima de los 30 grados. Pero los datos indican una tendencia ascendente. Hace 30 años, lo normal eran entre 6 y 10 días por año por encima de los 30 grados. En 2018 se alcanzaron por primera vez los 20 días, según DWD.

Pese a esa tendencia ascendente, más de un 70% de los hospitales o clínicas no disponen de sistemas de aire acondicionado, según el Instituto de Hospitales Alemanes, con datos recabados entre un total de 286 centros. En días álgidos se despliegan ventiladores en los puntos más problemáticos. En salas de espera o habitaciones la única ventilación consiste en abrir ventanas cuando empieza a refrescar.

Tampoco hay aire acondicionado en el transporte público urbano ni cercanías. En los trenes de alta velocidad, ICE, sí lo hay, pero son frecuentes las averías. La Deutsche Bahn, la red de ferrocarriles alemana, optó por ofrecer el reembolso de los billetes a sus pasajeros en junio para evitar colapsos en su servicio.

Hoy por hoy, apenas un 17% de los hogares disponen de aire acondicionado. Pero un 20%, según una encuesta, se plantea instalarse uno visto el ascenso de temperaturas.

lunes, 3 de agosto de 2026

La mili danesa


Dinamarca estrena una mili obligatoria e igualitaria, con destino a Groenlandia incluido



Dinamarca estrena una mili obligatoria e igualitaria, con destino a Groenlandia incluido

 Gemma Casadevall     Berlín03 AGO 2026 

El servicio militar en Dinamarca es desde este lunes obligatorio, igualitario y hasta tres veces más largo. Un total de 1.600 reclutas, hombre y mujeres, se han estrenado en el nuevo formato de la mili, de acuerdo a la reforma aprobada en 2024 y que incluye la posibilidad de ser destinado unos meses al territorio autónomo danés de Groenlandia, la gélida isla codiciada por Donald Trump.

"Nuestros jóvenes, hombre y mujeres, asumen una mayor responsabilidad en nuestras fuerzas armadas y en nuestra sociedad", en unos momentos "de amenazas más cambiantes y complejas que nunca", afirmó el jefe de las Fuerzas Armadas, Michael Hyldgaard. La prolongación del servicio militar implica que de los 4 actuales se pasa a 11 meses, o incluso un año entero, para quienes sean destinados al buque escuela 'Dannebrog' o a unidades contra ciberataques. Uno de cada cinco nuevos reclutas son mujeres, según fuentes militares danesas.

Los primeros cinco meses recibirán instrucción militar básica, mientras que en la siguiente fase serán destinados a cuarteles de toda Dinamarca, incluida Groenlandia, así como misiones de la OTAN en el Báltico o en la Marina. El servicio fuera del propio país será opcional y voluntario.

Arranque acelerado


La mili igualitaria danesa sigue el ejemplo de otros países nórdicos, como Noruega y Suecia. Fue aprobada en 2024 e incluía la obligatoriedad de someterse a un revisión médica al cumplir los 18 años. Cumplimentado ese paso, cualquiera podía ser llamado a filas por sorteo, de no presentarse suficientes aspirantes voluntarios. La totalidad de los 1.600 reclutas de este grupo son voluntarias.

Inicialmente, la nueva mili iba a entrar en vigor el próximo año. Pero el gobierno de la socialdemócrata Mette Frederiksen decidió avanzarlo, coincidiendo con las tensiones entre este socio de la OTAN y Estados Unidos por la ambición reiteradamente expresada por Trump de hacerse con el control de la isla.

El pasado mes de julio llegó a Groenlandia un primer contingente de reclutas, destinados a participar en las maniobras 'Arctic Endurance' (Resistencia Ártica) del Ejército danés. Estas operaciones se inscriben en el pre-acuerdo alcanzado en febrero con Estados Unidos para desactivar las fuertes tensiones entre miembros de la OTAN. Trump desestimó la opción de hacerse con el control de la isla por la fuerza militar, ante la respuesta cohesionada de los aliados europeos secundando a Frederiksen. A cambio, Dinamarca se comprometió a reforzar la defensa de la isla.

Los medios daneses se hacían eco este lunes, coincidiendo con la entrada en vigor formal de la nueva mili, de unas declaraciones del presidente de EEUU en las que deja claro que sigue obsesionado con dominar la isla ártica. Antes de que termine el actual mandato, en 2019, aspira Trump a tener "un control operativo" sobre Groelandia, según ha declarado a la radio estadounidense Real America’s Voice.

domingo, 2 de agosto de 2026

La inevitable bronca

  El "Anillo" de Wagner cumple 150 años con un magistral Thielemann y abucheos a la IA




Un momento de la ópera 'El Crepúsculo de los Dioses', con las imágenes elaboradas con IA de fondo, en el Festival de Bayreuth. / ENRICO NAWRATH / BAYREUTH

Gemma Casadevall     Bayreuth (Alemania)02 AGO 2026 

El Festival Richard Wagner de Bayreuth no escatima energías ni para las ovaciones ni para los abucheos. En el templo wagneriano se disfruta tanto encumbrando a sus artistas y producciones como destrozándolos. En el Anillo del Nibelungo concebido para el 150 aniversario del estreno de la tetralogía wagneriana, en ese mismo teatro y con el propio Wagner, confluyeron ambas cosas: la apoteosis entusiasta para la batuta de Christian Thielemann y los solistas, por un lado, y los atronadores abucheos, pataletas y pitidos a la producción. La idea de colocar a la Inteligencia Artificial sustituyendo a la escenografía desató las iras tanto de los ortodoxos como de los ansiosos de innovación. Con la última pieza del ciclo, el Crepúsculo de los dioses, quedó claro que al experimento le falta rodaje.

La idea de Marcus Lobbes y Nils Corte, responsables técnico y artístico de la producción, era recorrer ese siglo y media de historia del festival lanzando en cascada, al azar, producciones anteriores estrenadas en Bayreuth, mezcladas aleatoriamente con otras imágenes de diversa procedencia. El resultado es una sucesión monocorde de imágenes generadas por IA que se diluyen o deforman al poco de aparecer. Los solistas aparecen opacados, o incluso en eclipse total, en el caso del coro. Se les condena a una parálisis escénica, sin interactuar entre sí, ya que también se ha renunciado a toda dramaturgia.

"Cierre los ojos y déjese llevar", era el consejo lanzado desde el diario Frankfurter Allgemeine Zeitung ante el experimento de la IA, a modo de balance parcial tras las dos primeras piezas El Oro del Rin y La Valquiria. "Un desastre", sentenció el rotativo regional Kurier, tras el Sigfrido. Con el Crepúsculo se materializó el veredicto final con abucheos inclementes.

Thielemann ha brillado como la gran batuta wagneriana que es. Las voces de Michael Volle, Klaus Florian Vogt, Jochen Schmeckenbecher y Camilla Nylund redondearon el triunfo de la música sobre la IA. Que a Vogt se le ovacione en Bayreuth no es noticia, puesto que es un solista mimado en el festival bávaro. En este caso, lo fue de principio a fin, ya que es presente en las cuatro piezas, primero como Loge, luego como Sigmundo y finalmente como Sigfrido.

Cada representación de este Anillo será distinta a las otras, ha explicado Thielemann. La IA "aprende" a medida que absorbe. Tal vez el público del final de la temporada, que termina el 25 de agosto, tenga mejor suerte que acudieron a su estreno.

Desvergüenza comunitaria

La inmigración vuelve a plasmar la división de la UE en plena ola ultraconservadora



Archivo - El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni durante una cumbre en Bruselas. / Frederic Sierakowski/European Co / DPA - Archivo

  Gemma Casadevall      Berlín02 AGO 2026 6:01

La rápida intervención del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, determinado a repatriar a las decenas de miles de inmigrantes llegados a Ceuta, mitigó algo los alaridos de la ultraderecha europea ante una presunta "invasión africana" en dirección a territorio comunitario. Italia y Finlandia, entre los países donde la derecha radical lidera o forma parte de sus gobiernos, habían reclamado la "exclusión" de España del espacio Schengen –pese a que en rigor no es posible--.

Se les sumaron partidos hermanados de otros estados miembros donde la derecha radical aspira a alcanzar la presidencia, como Francia, o donde están políticamente aislados, pero ocupan la primera posición en intención de voto, como Alemania. Ahí donde, pese a su pujanza, están apartado del poder, como en los Países Bajos, se acusó a “los locos izquierdistas y liberales” de "dejar entrar a todo el mundo" en territorio de la UE. Este fue el mensaje lanzado por el líder de su ultraderecha neerlandesa Geert Wilders. Aludía tanto al gobierno de Sánchez como al del primer ministro neerlandés, el liberal Robb Jetten.

Clamor desde el poder o en pre-campaña


Se diría que la ultraderecha europea aparcó de pronto las diferencias que les impide aunarse en un único grupo en la Eurocámara. La primera que levantó la voz fue la jefa del gobierno italiano, Giorgia Meloni, con su reclamación de una hipotética suspensión de España de Schengen. Finlandia, donde el primer ministro, el conservador Petteri Orpo, tiene en su coalición al ultraderechista Partido de los Finlandeses, secundó aparentemente a Roma. Su ministra del Interior, Mari Rantanen, de la derecha radical, se apresuró a respaldar a Meloni tras acusar a España de "fracaso" en su política migratoria. Horas después, el propio Orpo matizó a su intempestiva ministra, recordó que "España no está sola" en la defensa de las fronteras exteriores, del mismo modo que Finlandia cuenta con el apoyo español en la protección de las suyas --principalmente sus 1.340 kilómetros fronterizos con Rusia, la más larga entre un país de la UE y el poderoso vecino-.

De Suecia, donde el gobierno del centrista Ulf Kristersson depende del apoyo parlamentario de la derecha radical, llegaron también precipitadas llamadas a la "exclusión" de España. Procedían de Jimme Äkesson, el recalcitrante líder de la ultraderechista SD, que marca desde fuera la agenda del Gobierno. En Suecia hay elecciones generales en septiembre y Kristersson ha avanzado su disposición a coaligarse con los ultras para mantenerse en el poder.

En la lista de países dispuestos a sacar a España de Schengen está también la República Checa de Andrej Babis, otro representante del trumpismo europeo. Para Babis, el origen de la crisis migratoria de Ceuta está en un “efecto llamada” por la regularización de 1,2 millones de migrantes. “Es escandaloso que un Estado miembro implemente una política de enfoque opuesto al de la UE”, señaló Babis.

España no puede ser expulsada de Schengen. Pero sí es posible establecer medidas especiales y controles fronterizos puntuales. Eso es lo que, por el momento, ha anunciado Francia, el país donde la Agrupación Nacional de Marine Le Pen y Jordan Bardella aspira a conquistar la presidencia el próximo año. Para la ultraderecha gala, la regularización de "cientos de miles de clandestinos ha abierto las puertas de Europa a todos los peligros".

La emergente AfD frente al debilitado Merz


No podía dejar pasar la ocasión de sumarse a este clamor Alternativa para Alemania (AfD), el partido más radicalizado entre las ultraderechas europeas. Según los sondeos, se disparará por encima del 40 % en los comicios regionales del próximo septiembre en el este del país. Para la AfD, el gobierno de Friedrich Merz está faltando a su obligación de "proteger a su población" por consentir que otros socios europeos dejen entrar "a inmigración dispuesta a la violencia y sin formación". La líder de la AfD, Alice Weidel, no habla ya de excluir a España, sino de suspender el conjunto del espacio Schengen.

Merz está siendo cuestionado entre filas conservadoras y su Unión Cristianodemócrata (CDU) está en caída libre en los sondeos. En medio de esta nueva crisis migratoria, que para la AfD remite a la de 2015, cuando llegaron a Alemania un millón de refugiados, ha optado Merz por una respuesta moderada. Ha alabado a Sánchez por mantener "fuera del continente europeo" a esa inmigración irregular y apremiado a Marruecos a cooperar para la repatriación de quienes ingresaron en Ceuta.

La línea dura danesa

Se suma así Berlín a los socios de la UE que buscan respuestas no rupturistas a lo ocurrido en Ceuta. La nota disonante en este contexto la ofrece la primera ministra danesa, la socialdemócrata Mette Frederiksen. "Es evidente que la UE debe considerar todas las opciones posibles, incluida la suspensión de Schengen", ha afirmado.

La mano dura en política migratoria es una de las señas de identidad de Frederiksen. La líder danesa logró su reelección hace unos meses, dejó atrás a sus anteriores socios centristas y lidera ahora un cuatripartito de signo izquierdista. Ello no la ha desviado, sin embargo, de una línea drástica en materia migratoria más cercana a Meloni que a la familia política a la que pertenece.